Meeting you, again…
Llegó corriendo a casa, quería estar en su hogar lo más pronto posible, necesitaba sentirse a salvo. Verlo a él, había sido…algo que no esperaba hacer, bueno, no en mucho tiempo. Su psicóloga le había dicho que necesitaba aprender a vivir con su recuerdo, aprender a apreciar esos buenos momentos que había vivido a su lado ya que había tratado de que ella lo olvidara…pero su doctora se dio cuenta con el tiempo que no había manera que Jade borrará de su mente y corazón a Danny Jones. Él de alguna u otra manera la había marcado.
Cerró la puerta de su casa y se recostó en ella. Respiraba agitadamente, correr por un par de kilómetros era algo agotador. Cerró los ojos y trató de controlar su respiración. Estuvo así unos minutos y cuando se sintió totalmente recuperada abrió los ojos, parpadeó lentamente para ver bien y sin dudas quien estaba frente a ella era su castaño hermano.
-¿Se pude saber qué te pasa? – le preguntó – Pareces loca – dijo con una gran sonrisa.
-Lo vi – solo bastaron esas palabras para que a su pequeño hermano se le borrará la sonrisa que tenía.
-¿Cómo? ¿Dónde? – cuestionó con impaciencia.
-En la tienda de música a la que fui, al parecer también buscaba el mismo disco de Springsteen que yo – le dijo.
-¿Qué te dijo? –
-Nada, afortunadamente no me reconoció – sonrió triunfante.
-¿En serio? Pero, ¿Cómo no iba a reconocerte? – preguntó el castaño.
-Creo que se debe a mi nuevo cabello castaño – dijo mientras se quitaba la gorra negra y su largo cabello – ahora castaño – caía sobres sus hombros. – Además de un falso acento americano. – dijo mientras ensanchaba más su sonrisa.
-¡Santo Dios! No me había fijado hermanita – gritó emocionado. - ¿Cuándo te lo pintaste?
-Hace unos días – contestó – Es solo para una campaña que estoy realizando. ¿Y papá y mamá? – preguntó mientras se separaba de la puerta y caminaba a su cuarto.
-Salieron. – dijo mientras seguía a su hermana al inicio de las escaleras. –Hey, voy a salir…voy con unos amigos a tomar algo.
Jade, quien ya había subido todas las escaleras le contestó: -Esta bien, pero te me portas bien enano.
Su hermano rio un poco y a los segundos ya había salido de casa.
Suspiró de nuevo, no podía creer que lo había visto…la última vez que lo había visto había sido en un festival al cual McFly había sido invitado al igual que ella. De largo, pero lo había visto.
Negó con la cabeza y evitó esos pensamientos. Entró a su cuarto, tomó su teléfono y se puso a escuchar música, la música era lo que más le ayudaba en estos momentos.
Llegó a la casa de Tom muy emocionado…por fin tenía ese disco de su amado Bruce, tenía que mostrárselo a su amigo. Entró sonriente y se encontró con su rubio amigo en la cocina de su enorme casa.
-Esa sonrisa solo puede significar algo…lo encontraste – dijo Tom mientras removía su cereal con leche.
-Así es amigo – dijo mientras sacaba de la bolsa el disco.
-¿Te costó encontrarlo? – preguntó
Danny negó con la cabeza, pero después recordó a la chica.
-Bueno sí. – dijo después de unos minutos. – Era una chica.
-¿Y le quitaste el disco a una chica Danny? – preguntó Tom sorprendido.
-Si, bueno no. – respondió. – En realidad lo tomamos al mismo tiempo, pero ella me dijo que lo tomara.
Sonrió un poco.
-¿Y lo tomaste así porque si? ¿Solo porque ella te dijo que no lo quería? – cuestionó sin salir de su asombro.
-Le pregunte si lo quería, y ella respondió que no. – Tom negó con la cabeza - Vamos amigo sabes que trata de Springsteen…no podía dárselo a esa chica desconocida así porque si, ¿Qué tal y ella no lo trataba como se merece?
Tom se rio y negó de nuevo con la cabeza.
-Cambiando de tema…¿Sabes que descubrí hoy por la mañana? –
-Amigo, no soy adivino. – contestó.
Giovanna se acercó a la cocina, saludo a Danny y se puso a lavar los platos.
-Al parecer Jade va estar en el festival al que asistiremos dentro de dos semanas…- susurró.
El pecosos abrió sus enormes y azules ojos, el universo estaba conspirando en su contra…no era quería verla por el simple motivo de tenía miedo de lo que podía pasar. Si, era un cobarde; un cobarde de mierda.
-¿Tendremos que hablar con ella? – preguntó.
-No, pero solo te lo decía para que no te sorprendas y si la encontramos ya vayas preparado. – le respondió el rubio,
Daniel asintió sintiéndose algo relajado.
-¡Kelly! – gritó emocionada mientras salía corriendo para abrazar a su mejor amiga.
-¡Jade! – dijo su amiga mientras le correspondía el abrazo.
Se abrazaron por un largo tiempo, habían estado separadas por tan solo unas semanas pero para ellas que eran tan unidas…esas semanas habían sido una eternidad.
Ambas se habían conocido en rehabilitación, y desde ese entonces eran inseparables. Una era el apoyo de la otra. Poco a poco se habían hecho más unidas y era reconfortante saber que se tenía la una a la otra, sin importar las circunstancias siempre iban a estar disponible cuando la otra lo necesitara.
Jade la había invitado a Londres por un par de días y ella gustosa había aceptado.
Al día siguiente viajarían para ir a lugar donde se desarrollaría el Festival por lo que solo esa noche estarían en Londres.
-¿Cómo va todo? – le preguntó la pelirroja mientras se acomodaba en su asiento del coche.
-Este par de semanas paso mucho, pero lo más importante sucedió el día que llegue. – le contó.
-¡Cuenta mujer! – exclamó mientras le golpeaba ligeramente el brazo.
-Oye, tranquila – le dijo mientras se sobaba el brazo. – Lo vi – pronunció las mismas palabras que hace unas semanas le había dicho a su pequeño hermano.
-¿En serio? – preguntó – ¿Está igual de sensual que antes?
Su amiga rio y se dispuso a contarle la historia del casual encuentro con Danny. Le contó absolutamente todo, con lujo y detalles. Regañaba a su amiga cuando le interrumpía con algún que otro comentario sarcástico pero al final…terminó contándole todo.
-Entonces…eso significa que le dejaste el disco – dijo - ¿Cómo pudiste hacer eso? ¿Sabes lo que me costó encontrar esa maldita tienda?
-Kell, no tenía ganas de pelear además no quería que me descubriera. Lo siento por eso…espero que vuelvas a realizar una investigación masiva para conseguirlo ¿Puedes? – preguntó mientras hacía cara de perrito abandonado.
-Con esa cara convences a cualquiera…pero a mí no. – respondió fingiendo molestia. – Tú eres la famosa con "grandes" influencias…así que ahora hazlo tú. –
Jade sonrió y decidió no insistirle más…ya lo lograría otro día.
Llegaban tarde, y todo como siempre era culpa de Danny. Era un perezoso de primera y siempre los hacía entrar en ese tipo de situación. Todos iban apurados y era un caos total. Corría desesperados, no podían llegar tarde eso les daría una mala imagen.
Cuando por fin llegaron, Harry sacó su teléfono y suspiró al ver que llegaban a tiempo. Ese día les tocaba cantar en el Festival y como siempre antes de cada presentación tenían que dar una pequeña conferencia de prensa. Respondieron las preguntas que les hacían con la enorme facilidad con la que siempre lo hacían y después de unos cinco minutos ya estaban saliendo de la pequeña sala.
-Por tu culpa casi quedamos mal parados ante toda la prensa del reino unido – dijo Harry mientras le pegaba un zape en la cabeza al pecoso.
-Lo siento, mi alarma no funcionó – exclamó.
-Esa excusa ya está muy gastada Jones – dijo el pequeño Dougie.
Había sido uno de los mejores shows que jamás habían actuado, la audiencia había sido increíble y habían disfrutado enormemente cantar las viejas canciones, "los clásicos" como solía llamarles Tom.
Salieron agitados y totalmente sudados del escenario, estaban poniendo sus instrumentos en los lugares que les correspondía cuando de pronto una chica castaña, de pequeña estatura y de enormes ojos azules paso a su lado. Al parecer no se había percatado de su presencia, iba platicando con una chica pelirroja mientras unas personas le decían cosas y le ayudaban a acomodarse la chaqueta de mezclilla que llevaba.
-Es ella…- susurró Danny. – Diferente…pero es ella.
Ella levantó la cabeza y sus miradas se encontraron. Se estaba acomodando el auricular y susurraba una canción, probablemente para calentar. Y cuando menos se lo esperaba ella solo le sonrió.
Faltaban tan solo diez minutos para su turno, acababa de llegar del hotel ya que había tenido un par de inconvenientes en el camino, el tráfico a esa hora era demasiado pesado. La subieron con prisa y de repente se vio en los vestuarios siendo cambiada de ropa por dos chicas, a veces sentía como una muñeca a la que manejan con facilidad, pero eso era parte del trabajo.
Se miró al espejo y su cabello- ahora castaño – no estaba tan liso como siempre, sino que estaba con pequeños rulos en la parte de abajo y a decir verdad le gustaba como se miraba. Llevaba una chaqueta de mezclilla color azul y abajo llevaba una camiseta de color blanco con pequeños dibujos en color negro. De verdad que se miraba como una rockstar.
Sonrió al verse al espejo, jamás se sentía tan segura de sí misma que minutos antes de subir al escenario.
-Jade…cinco minutos – le informó un joven.
-Ya voy – dijo mientras se miraba por última vez en el espejo. Suspiró y no sabía porque se sentía rara, algo hacía que su corazón latiera más rápido de lo normal. Salió del camerino mientras realizaba uno de esos ejercicios para relajar y calentar un poco la garganta. En el camino se encontró con Kelly quien le esperaba con una enorme sonrisa. Comenzaron a charlar sobre cualquier cosa y cuando hablaba con ella parecía no darse cuenta de lo que pasaba a su alrededor.
Levantó la cabeza y los vio, ahí estaban ellos…pero lo más importante, ahí estaba él.
Esa noche no tenía nada ganas de pelear con nadie y la verdad se había sentido muy bien verlos…y ahí se dio cuenta por qué el ritmo de los latidos de su corazón andaba fuera de lo normal.
Y simplemente…les regaló una enorme y hermosa sonrisa.
-Y a continuación tenemos a la hermosa cantante Jade John – gritó con entusiasmo el animador del concierto.
Ella escuchó su nombre y supo que por fin era su turno. Los cuatro chicos no dejaban de verla y ella les saludó con la mano mientras decía algo que quizás no podrían escuchar por tanto ruido pero que seguramente lograrían leer en sus labios.
-Nos vemos después - sin dejar de sonreír subió las pequeñas escaleras que la llevaban al escenario y desapareció.
Los chicos no salían de su asombro…de verdad era ella, de verdad les había sonreído…nah, esa no podía ser Jade…la Jade que ellos conocían probablemente les hubiera puteado y decirles hasta de lo que se iban a morir…pero no, esta Jade les había sonreído y de alguna u otra manera les había saludado amablemente, se negaban a creer que era ella.
-Cierren la boca guapos que si no les van a entrar moscas – les decía una chica pelirroja que se acercaba a ellos.
-No quiero ser grosero…pero ¿Quién eres tú? – preguntó Harry.
Kelly sonrió.
-Soy Kelly Morrinson, la mejor amiga de esa tonta que acaba de subir al escenario.
-Mucho gusto Kelly, soy Tom. – dijo el rubio mientras le estrechaba la mano.
-No se lo pueden creer todavía ¿Cierto? – sonrió. – Para que veas a la valiosa mujer que perdiste. – dijo dirigiéndose a Danny. –
-¿Cómo está? – preguntó Tom.
-Bien…ha cambiado mucho.
-¿Crees que podamos hablar con ella? –
-Si, y exactamente para eso venía…necesito que especialmente tú Tom hables con ella, una amistad tan bonita como la que ustedes solían tener no puede perderse así por así. Ella necesita alejarse de todos esos fantasmas del pasado que no la dejan vivir tranquila. – exclamó. Se giró hacia Danny. – Contigo, no creo que sea el momento…pero ya llegará.
El teléfono de Kelly sonó, era el manager de Jade. Le informaba que tenía que ir a otro lugar a esperar a su amiga para mejor seguridad.
-Chicos, me tengo que ir… - les informó. – Y tranquilo Tom, conseguiré que hables con ella. –
Y sin decir más se marchó. Los chicos no pudieron disfrutar del concierto de Jade porque al igual que Kelly habían sido sacados de ahí. Tenían que regresar al hotel a alistarse porque después del concierto habría una fiesta.
Danny no salía del asombro y no paraba de darse pequeños golpes en la frente. Se sentía terrible. No tenía ganas de nada, ni siquiera fue a la fiesta, estaba muy aturdido con todo lo que había pasado en tan solo unos treinta minutos. Su cabeza era un torbellino de ideas y su corazón un total torbellino de emociones. Se sentía un total imbécil. "Para que veas a la valiosa mujer que perdiste" Esa frase que le había dicho la supuesta mejor amiga de Jade no dejaba de repetirse en su cabeza. Era un completo imbécil. Caminaba frustrado por toda su habitación. ¿Qué mierdas había hecho? ¿Por qué había sido tan imbécil de dejarla? Lo más seguro era que ella lo mandara a la mierda en cuanto le dijera que la seguía queriendo, o peor, haría lo que más le iba a doler…le iba a sonreír y decirle que lo perdonaba y lo iba a matar demostrándole lo tanto que valía. Estaba desesperado, no dejaba de repetirse lo estúpido que era. Tenía ganas de mandar todo a la mierda y huir como el cobarde que era. Él no valía la pena para ella…y tan solo pensar, lo mucho que había sufrido por su culpa lo atormentaba más. Todo estaba a punto de estallar, y la única manera de descargar toda esa rabia que tenía consigo mismo era golpear la dura pared. Un fuerte ardor se escurrió por todo su brazo izquierdo, apartó la mano y notó que sus nudillos estaba ensangrentados, ardía y demasiado. Corrió al baño y buscó el botiquín de emergencias, al momento que lo encontró se sentó en el váter y se dispuso a limpiar sus nudillos.
-No eres más que un imbécil. - susurró
Una chica pelirroja se acercó a la habitación 513, tocó suavemente y a los segundos escuchó un "Voy enseguida" Al abrir la puerta, se encontró con la figura del rubio.
-¡Buenos días! – le saludó.
-¡Buenos días…Kelly! ¿Cierto?
-Así es – exclamó. – Hable con ella, me costó convencerla…pero al final aceptó.
-¿Quién es? – preguntó Harry desde adentro.
Kelly se asomó un poco y se encontró con el fornido y musculoso torso del castaño descubierto. Un ardor inmenso se escurrió por sus mejillas y bajó la cabeza para esconder su notorio sonrojo.
-Harry – dijo Tom entre dientes.
-¡Oh! ¡Lo siento! – dijo mientras se ponía una camisa. -
-¿Decías? –
Kelly se dio cuenta de que con quien hablaba era con ella y levantó la cabeza de manera orgullosa de nuevo.
-Hable con ella Tom, me costó mucho convencerla pero aceptó en cuanto le dije que le conseguiría Born to run – dijo. – Tendría que ser hoy mismo, ya que por la tarde regresamos a Los Ángeles. Acordamos que a las doce ¿Te parece? Será en el restaurante del hotel.
-Me parece perfecto.
Kelly sonrió triunfante y se despidió.
-No lo arruines…por favor – murmuró antes de desaparecer por el pasillo.
Aún se preguntaba ¿Cómo diablos había logrado convencer a esa terca y testaruda joven que tenía como amiga? Pasaron eternos y largos minutos discutiendo si iba a hablar con Tom o no. Al parecer "The boss" tenía una enorme influencia en ella que con solo mencionarle el nombre del cantante sus ojos se habían iluminado y pareció pensarlo.
-No quiero hacerlo – gritó una muy furiosa Jade.
-Debes hacerlo Jade, te hará mejor – intentó convencerla.
-No, no, no y ¡NO!
-Te hará sentir mejor Jade.
-¿Qué tal y no me quiero sentir bien? Ellos me hicieron pedazos ¿Sabes? Me hicieron sentir como la mujer más mierda de este mundo, como si no valía nada. – se sentó en el borde de la cama y comenzó a llorar suavemente.
-Amiga, no quiero obligarte a nada…pero esto te hará sentir mejor. Será superar la historia, pasar de capítulo, será como quitarte esa enorme carga que llevas sobre los hombros desde hace dos años.
Se acercó a ella y le acarició la espalda mientras la dejaba llorar por unos minutos. La abrazó y se quedaron así por un tiempo.
-¿En serio me sentiré así de bien si hablo con Tom?
Kelly asintió.
-Entonces…debo hacerlo. – dijo mientras se secaba las lágrimas. – Ya estoy harta de sentirme así, estoy harta de esconderme de ellos, estoy harta de llorar siempre que escucho el nombre de Danny. ¡Ese imbécil no me merece – gritó.
-Así se dice amiga.
Jade se puso a reír, ¡Diablos! Se sentía bien.
-Y si lo haces…no solo te sentirás bien contigo misma sino que un disco de Springsteen será añadido a tu colección – canturreó
Jade abrió los ojos y corrió a abrazar a su amiga. ¡Bendito el día en que la conoció!
Miró su reloj, llegaba puntual…y no solo puntual sino diez minutos antes. Tomó asiento y se dispuso a esperar a la chica.
-¿Va a ordenar algo joven o desea esperar a su acompañante?
-Un vaso de agua por favor. Ordenaré cuando mi acompañante llegue.
El joven de mediana edad que le atendía asintió y desapareció.
Estaba nervioso, no sabía cómo iba a reaccionar ella. Podía golpearlo, no, pensándolo bien eso no podía pasar…estaban en un lugar público y ella era una chica decente. Sacó su teléfono del bolsillo y comenzó a jugar un poco, necesitaba relajarse. A los minutos llegó el joven con su vaso de agua y después de eso siguió jugando.
-No sabía que te habías vuelto un adicto a angry birds Tom – escuchó que alguien decía detrás de él.
Se giró hacia el lugar donde escuchó la voz y ahí se encontraba Jade John con una enorme sonrisa.
-Oh lo siento, que maleducado soy. – dijo poniéndose de pie. – Siéntate.
Ella sonrió y tomó asiento.
-¿Qué tal? ¿Cómo te va Thomas? – le preguntó.
-Bien. – sonrió. – Antes que todo quiero discul…
No pudo seguir porque la castaña lo interrumpió.
-Tom, no. – le tomó la mano. – Tú no tienes la culpa de nada, creo que fui yo quien exagero todo…ahora lo pienso mejor y te entiendo, es cierto, yo era tu mejor amiga pero Jones lo es también…y no es solo tú amigo sino también como tu hermano. Ustedes tienen más tiempo de conocerse y han pasado por muchas cosas a lo largo de todos estos años…era obvio que preferías protegerlo a él. – finalizó.
-Eso no es así Jade, ¿Sabes por qué no lo hice? No lo hice…por ti, no quería verte sufrir, no quería ver como se te destrozaba el corazón…porque sabía lo mucho que amabas a Danny. Me daba miedo como ibas a reaccionar y muchas veces traté de decírtelo pero no fui valiente. Esto no es si de preferí a Danny o no, es del daño que te hice por ser un cobarde y no decírtelo.
-Todo esto, debemos dejarlo en el pasado, ya pasó y creo que no tiene caso seguir lamentándose por algo de hace unos años. Además si alguien me hizo sufrir aquí Tom, no fuiste precisamente tú. No es justo que yo los culpe de algo que no tiene caso. Si, Danny fue un total cabrón conmigo…pero quiero dejar todo eso atrás. Creo que si lo hago, me sentiré mejor y libre.
-Lo siento mucho, de verdad.
Jade quien ya estaba llorando despacio, le sonrió con nostalgia y lo abrazo. Extrañaba a su mejor amigo, extrañaba a su rubio friki, extrañaba hacer cosas frikis con él, extrañaba hablar de cosas frikis con él…extrañaba todo.
-¡Maldita maleta! – Jalaba y jalaba y la estúpida maleta no salía.
Gritaba, estaba demasiado frustrada, no podía creer que la estúpida maleta no saliera de la puerta.
-Bendita sea la hora en que decidí traerte – le gritó al objeto.
Cualquiera que hubiera visto la escena se hubiera muerto de risa, esta chica estaba totalmente loca.
-¿Necesitas ayuda? – una voz masculina la sacó de sus pensamientos.
Detrás de ella estaba un chico moreno, de tez algo morena, castaño y hermosos ojos azules…su nombre era Harry si no se equivocaba.
-Creo que sí – dijo mientras ponía su mano en su algo sudada frente.
-Sería mejor si la pasaras de manera horizontal ¿No crees? – preguntó con una sonrisa. – Así ocupa menos espacio.
Kelly se sonrojó al igual que en esa mañana cuando lo había visto sin camisa. Ocultó su rostro con ambas manos y trató de ocultar su vergüenza.
-Y listo – dijo Harry. – No es tan complicado.
-Lo siento, estoy muy nerviosa…suele sucederme cuando estoy a punto de subir a un avión.
-¿Miedo a las alturas? – enarcó una ceja
-Algo así…
-Yo antes tenía mucho miedo a volar…pero creo que con muchas giras y eso, ya me acostumbré.
-¿En serio? Yo no creo acostumbrarme nunca.
-Bueno, no te mentiré. – se acercó a su oído. – Aún me da un poco de pavor subirme a un avión.
Ella comenzó a reírse a carcajadas y no paraba.
-¿Qué es lo que causa tanta risa?
Kelly paró de reír.
-Es imposible creer que un hombre como tú – dijo señalándolo de arriba hacia abajo. – Tenga miedo a las alturas.
-No debí contarte mi secreto pelirroja – exclamó mientras le alborotaba el cabello.
Y ahí por primera vez se dio cuenta de lo hermosa que era.
El capítulo más largo que he escrito de esta historia. Espero les haya gustado :*
