Gracias a "I´m reading my life" por hacerme ver el MEGA error que cometí. El palacio de residencia del monarca Ingles es el palacio de Buckingham no el de Westminster y em disculpo por el horror ortográfico de haber escrito mal el nombre del parlamento!... prometo tener más cuidado... En serio mil gracias por corregirme;)... espero que cualquier otro fallo me lo hagas saber de la misma manera como lo has hecho!;)

Gracias por sus reviews... espero q la espera valga la pena:)... visiten "Hollywood life" la comencé ayer promete ser buena solo tiene el prefacio y tiene 4 reviews...

CHICAS QUE TAL SI LLEGAMOS A 26 REVIEWS EN ESTA HISTORIA?:)


La corona del amor


"Ni la ausencia ni el tiempo son nada cuando se ama."Jorge Luis Borges

Capítulo 4: Enchanted to meet you

BELLA POV

El Palacio de Buckingham (1) es realmente mucho más bonito por dentro de lo que pude imaginarme. Con sus exhibiciones de arte, y las joyas que aunque magníficas y muy bonitas no fue lo que más captó mi atención, seguía pensando en ese escudo de armas de la familia de Edward que me había llamado tanto la atención, tenía algo hipnotizante.

Después del pequeño recorrido que dimos, donde Edward me dijo que Esme, su madre estaba atendiendo un asunto oficial con un nuevo embajador de Dinamarca. Cuando le pregunté acerca de eso, me explicó que las relaciones internacionales cuando se trataban de nuevos embajadores de países que tenían relaciones con Inglaterra, la reina era la encargada de entrevistarse personalmente con ese nuevo embajador, para ultimar detalles acerca de las labores en las que trabajaran(2).

Estaba nerviosa ya que me dijo que quería que conociera a su padre que estaba descansando en una pequeña sala de los salones privados. Era totalmente lógico que tuviera que conocerlos, pero aún así estaba nerviosa.

-¿Te sentirías más cómoda si Alice viniera?- me preguntó dándole un apretón cariñoso a mi mano.

Yo asentí sintiéndome un poco más tranquila, la energía de Alice era contagiosa y además también tenía un efecto anestesiante de los nervios.

Me guió por varios pasillos que me parecieron como los pasillos sin salida de los laberintos y se paró frente a una puerta, para luego dar tres golpecitos en ella.

En mi fuero interno me reía, pues ahora entendía un poco porque la figura de Alice y Edward, si nada más de un cuarto a otro recorrías como 100 metros, no quería imaginarme como era ir de un extremo a otro.

Alice abrió la puerta y en cuanto nos vio sonrió ampliamente, le devolví la sonrisa y ella me miró de esa manera que decía que me secuestraría para darle detalles de porqué desaparecí con su hermano, y porque de repente no soltaba mi mano.

-Allie, venimos a pedirte un favor.- le dijo Edward a una saltarina bailarina.

-Claro. Díganme- aceptó inmediatamente. Me gustaba verlos interactuar, con lo poco que conocía a Alice pero con lo mucho que me había hablado de Edward y de su primo Emmett podría decir que eran una familia basada en los verdaderos valores morales del amor y la amistad antes de cualquier valor monetario de las cosas.

-Pues queríamos o más bien Bella se sentiría más tranquila si estás con ella cuando hablemos con mamá y papá.-Me sonrojé un poco, me sentía un poco cohibida.

-Por su puesto. Ya veras que te encantarán Bella, son personas muy sencillas, además ya te lo dije, ya te adoran.- le dirigí una sonrisa a Alice, siempre encontraba la manera adecuada de tranquilizarme. –Por cierto Edward, Carmen te estaba buscando.- sonrió malignamente y vi a Edward palidecer un poco. Se excusó un momento y técnicamente salió corriendo de allí, dejándome a mi un tanto confundida.

Alice rió estrepitosamente como si acabara de presenciar el mejor acto cómico del mundo.

-Alice ¿Quién es Carmen?-pregunté entrando junto a ella a su habitación. Era muy bonita, con ligeros colores rosas y lavandas en las paredes, las sábanas de la cama, perfectamente acomodas le daban un toque extraño a la colorida habitación pues eran naranjas con flores blancas, pero el centro de las flores era con colores que variaban entre el rosado, el fucsia y el morado.

-Es nuestra nana. En realidad es la que cocina normalmente, es muy dulce pero que no descubra que no comiste porque te arma un escándalo sobre la alimentación. Edward la adora pero Nana Carmen adora asustar a Edward. Y hoy Edward salió sin desayunar, y no hay cosa que moleste más a Nana Carmen que no comamos la comida más importante del día. Además mis padres son muy estrictos con la alimentación, y Emmett y Edward han tenido bastantes problemas con la comida. Ya te acostumbrarás a las locuras culinarias de los Cullen. Ahora ¿como es que ahora mi hermano no te suelta?-decía todo tan rápido y sin respirar que en serio me llevo a admirar la capacidad pulmonar de alguien tan chiquito.

-Alice respira.-le dije riéndome.-Mi mama Sue también es bastante estricta con la comida, si vieras como es conmigo y Ben.-Alice sabía todos los berrinches que Ben hacía en broma cuando almorzaba conmigo y Angie en mi casa.

Intenté evadir un poco el tema de Edward por un rato, mientras me tranquilizaba de los nervios que me daba conocer a sus padres. No tenía nada que ver con que fueran los reyes, por mi podría ser el mismísimo Dios, pero que sean los padres del chico que te gusta y de la chica que conociste hace dos meses y que inmediatamente confía en ti como si llevaran toda la vida siendo amigas, era algo que podría poner nerviosa a cualquiera.

-No desvíes la conversación Swan.- me dijo acusatoriamente y yo suspiré. Alice a veces era un poco insistente.

-Puede que me haya besado. Puede que haya respondido. Puede que haya dicho que me quiere. Puede que haya respondido.-le dije con una sonrisa inocente, como quien explica una teoría de la cual no está segura de si es verídica. Salvo que mi situación no era una teoría, era la práctica, y no dudaba estaba segura que era verdad.

Ella gritó como loca y se abalanzó a abrazarme. Le devolví el abrazo, y comenzamos a reír sin control.

-Lo siento Alice, no sabía que estabas acompañada.-Dijo una voz de mujer a mis espaldas. Alice se levantó sonriente y yo me giré para ver quien venía en búsqueda de mi amiga. Cuando me giré vi a la mismísima reina, en todo sentido. Era mas bonita que en las fotos, y tenía un gran parecido con Alice, los ojos y la forma de sus labios.

-Tranquila mamá. Mira ella es Bella. –Me levanté de mi sitio y me acerqué a ella sonriente. No estaba para nada nerviosa, era todo lo contrario a como pensé que estaría. Estúpidos miedos infundados.

-Hola Bella. Eres mucho más de lo que Alice describió.- Me dio un abrazo, y bajito sin que Alice escuchara me susurró un tímido "Gracias".-Puedes llamarme Esme querida.-Le sonreí.

-Un placer conocerte Esme.- ella rió alegremente, lo que hizo que Alice y yo riéramos.

-Vaya que te pareces a tu mamá Alice.- Ella me guiño y Esme rió.

Justo cuando Esme se fue a sentar en la gran cama de Alice fue cuando noté como iba vestida, tenía un lindo vestido crema, con mangas cortas y llegaban a las rodillas, utilizaba unos lindos zapatos unos tonos más oscuros que el vestido, y a pesar de verse elegante, se veía sencilla, nada estrafalario, tal como Alice me había contado. El maquillaje que llevaba era casi natural y el cabello lo llevaba suelto. Le quedaba muy bonito el color.

Pasamos un rato agradable conversando sobre el crucero, contando anécdotas de los países que visitamos, Esme reía con algunas de nuestras travesuras, y nos regañaba cuando le dijimos como nuestra chaperona nos reprendió varias veces por el ruido que hacíamos a la hora de ir a dormir.

Más tarde, Edward pasó por la habitación de su hermana avisándonos a las tres que la comida estaba servida. Nos levantamos inmediatamente y caminamos, o más bien ellas caminaron mientras Edward y yo íbamos unos pasos por detrás.

-Tu madre es realmente agradable.- le susurré a Edward. Él me sonrió contento y dio un rápido beso en mi mejilla.

-Te dije que no tenías porque preocuparte. Son personas sencillas. Si mi madre no te espantó con su energía mi padre no te espantará.-siguió en un susurro al que yo reí.-es más tranquilo que ella.

Pronto llegamos a la sala comedor, donde estaban tres personas, o debo decir, dos personas y un oso.

-Hola papá-saludó Edward con un abrazo a su padre. Alice corrió hacia su padre y lo abrazó cariñosamente, mientras el rubio depositaba un tierno beso en su frente, el oso, o chico o lo que fuera, tomó a Alice entre sus brazos y la estrechó como si fuera una almohada de plumas, en serio tuve problemas para no decirle que tuviera cuidado de no romperla. No me quería quedar sin amiga tan rápido.

Pronto todos estaban viéndome, y eso era incomodo.

-Carlisle querido, ella es Bella.-de manera disimulada guiño un ojo hacia mi.

-Un placer Bella. Alice ha hablado mucho de ti…

-Y Edward también- añadió el gigante, que supuse seria Emmett, ya que Edward le dirigió una mirada desaprobatoria.

Alice tuvo problemas para esconder su risa, mientras que la señora que imaginé era "Nana Carmen" solo rió abiertamente.

-Como decía.-dijo Carlisle divertido.- Puedes decirme Carlisle. Nada de formalismos.-le di una sonrisa un poco tímida y el la respondió. Si que era tranquilo.

Emmett me dio un abrazo asfixiante.

-Emmett...aire…- dije entre sus brazos. Él me bajó sonriendo en disculpa.

-Emmett en serio, trata de no dejarme sin amiga tan pronto. En serio no quiero que la rompas.-dijo Alice cruzándose de brazos. Me dio risa pues hacía unos minutos había pensado igual.

-Bella, ella es Nana Carmen- me presentó Edward, colocando su mano derecha y guiándome hacia la mujer de cabellos negros, delgada y muy bonita, debería tener unos cuantos años más que Esme.

Ella me abrazó y al igual que Esme me susurró al oído. "Tienes a todos hechizados". Me separe con una sonrisa.

Alice me indicó que me sentara entre ella y Edward, cuando lo hice Edward tomó mi mano debajo de la mesa y me dio un apretón cariñoso. No habíamos tenido mucho tiempo de hablar pero supongo que a veces las palabras sobraban.

-Cuéntame Bella.- dijo Carlisle con una sonrisa que le devolví, era una gran persona, emanaba confianza y tranquilidad - ¿Qué te gustaría estudiar cuando llegues a la universidad?-Alice sabía la respuesta pero dejó que hablara.

-Pues siempre me han atraído las políticas internacionales, así que desde hace un tiempo me decidí por Estudios internacionales.-respondí con sencillez.

-No es por que sea la reina ni nada de eso, pero es algo que realmente entusiasma a cualquiera.-me respondió Esme con una sonrisa.

-Lamento si esto parece un interrogatorio pero ¿De donde eres?- Alice miró a su madre desaprobatoriamente, y Esme pasó su mirada de su hija hacia mi como si hubiera cometido una imprudencia.

-Nací en Forks, es un pueblito bastante lluvioso del Estado de Washington. Cuando mis padres se divorciaron, mi madre me llevó con ella a vivir con ella a Phoenix en Arizona, pero al ser tan joven, era un poco alocada y no pasaba mucho tiempo conmigo, así que cuando cumplí los 13 decidí que quería irme a vivir con mi padre, a quien solo veía en vacaciones. No me malinterpreten quiero a mi madre pero al tenerme tan joven no se ocupó tan bien como debía. Pero se que ahora se preocupa por mí.

Edward acarició el dorso de mi mano con su pulgar, trazando círculos para transmitirme confianza en silencio.

-Eres bastante madura para tener 16 años- dijo Nana Carmen, ella comía con nosotros, y siempre lo hacía con esta familia, ya que había visto a Esme crecer, cuando justo pensé que Carmen era joven, me entero que casi le dobla la edad a Esme, que deben ser como unos sesenta años los que la nana debe tener.-Emmett deberías aprender.- Todos rieron y yo sonreí.

-Bella, me haces quedar mal. Ya buscaré un momento para hacerte quedar en ridículo.- dijo maliciosamente, pero de forma juguetona.

-Seguro Emmett.- respondí sarcásticamente. Todos rieron y Edward me dio un apretón en la mano, el cual devolví. Era genial tener su mano entre la mía.

Como era un poco tarde, Esme, Carlisle y Carmen se disculparon para ir a dormir, dejándonos a los cuatro "jóvenes" haciendo sobre mesa.

-¿Has visto eso?- me preguntó Emmett. Lo miré confundida.

-¿Ver que?- pregunté.

-Les encantas.-dijeron todos al mismo tiempo haciéndome sonrojar un poco.

Alice se despidió de mí con un abrazo y fue a su habitación, pronto Emmett hizo lo mismo y nos quedamos Edward y yo hablando sobre todo, sobre nada, metas personales, y muchísimas cosas más.

-¿Qué te han parecido mis padres?- me preguntó con una sonrisa curiosa.

-Pues tu mamá es bastante graciosa, es como ver a Alice, igual de energética pero se ve que tiene el corazón de su hija. Tu padre es bastante tranquilo. Son bastante agradables. ¿En serio les agrade?-pregunté ilusionada.

-Bell! Es imposible que no encantes a alguien. Es cierto lo que te dijo mi nana eres un encanto de persona.-me dio un beso en la nariz y me sonrió.-Vamos a dormir. Mañana te llevaré a conocer la ciudad como Dios manda.

Nos levantamos de la mesa y dejando todo ordenado, me guió de nuevo a la habitación de Alice, donde dormiría, pues ella quería una pijamada todas las noches que estuviera aquí. Realmente sería duro separarme de ellos al fin de esta semana. Pero tenía que volver, terminar este año, graduarme, pasar las vacaciones con Ángela y Ben en no se donde todavía y luego venirnos aquí los tres.

-¿En qué piensas?- me preguntó Alice al ver que estaba callada a su lado en la gran cama.

-¿Te puedo confesar algo?-ella se sentó y me miró preocupada

-Claro que sí. ¿Qué te sucede?

-Tengo miedo- respondí, mis ojos se llenaron de lágrimas.-Tengo miedo de lo que pueda pasar el domingo cuando me vaya. Tú, Edward, es todo tan rápido que siento que es irreal. Tengo miedo de lo que pueda pasar más adelante.- Mis lágrimas no tenían sentido, pero nada en la vida tiene sentido.

-Te contaré algo. Mis padres conocen a los de Jasper desde hace muchísimo tiempo. Cuando vinieron a pasar un verano aquí yo todavía no cumplía los 15, mientras que Jasper tenía 17, cualquiera diría que se llevaría mejor con Emmett y Edward al tener la misma edad, pero cuando lo conocí lo único que pude decirle fue "me has hecho esperar mucho" él respondió que lo sentía. Bella es lógico tener miedo, pero no pase por alto que mi hermano no soltó tu mano en toda la cena, o como te miraba cuando reías con mi madre, o cuando hablabas con él, te mira de esa manera que pone los pelos de punta. Le gustas y me atrevo a decir que es un sentimiento más profundo que eso. Puede que ahora no lo veas pero en serio no tienes nada que temer. Si es un poco abrumador que estarás aquí una semana y te extrañaremos como loca pero creo que no habrá un día en que no hablemos.- la abracé y lloré todo lo que tenía adentro.

Estuvimos horas hablando hasta que caí rendida en las almohadas.

EDWARD POV

Estaba encantado de la mejor manera. Esta chica es demasiado especial, la pasaría realmente mal este domingo despidiéndome de ella, pero se que encontraría la manera de verla y hablar con la chica que ha robado mi corazón. Tanteé mis pantalones en búsqueda de mi celular pero no lo encontré. Claro! Se lo había dado a Alice en la tarde para que hiciera yo no se que.

Fui a la habitación de mi hermana y entré sin tocar, la encontré mirando al techo, y mi Bella dormía plácidamente a su lado aunque tenía unas lágrimas rezagadas en sus mejillas.

-hey Al. ¿Tienes mi celular?- le susurré.

Ella se movió un poco hacia su mesa de noche y me dio mi celular, le di un beso en la frente a mi hermana y caminé hacia la puerta para irme.

-Edward- me giré para ver que necesitaba mi hermana.-Bella está bastante preocupada con ustedes al término de esta semana. Todo ha sido tan rápido que cree que vas a desaparecer. Hazle entender que no vas a desaparecer.- Asentí en su dirección y le di las buenas noches.

Tenía que pensar en algo, para hacerle entender que no tenía que temer, la quiero demasiado como para vivir sin ella.

Entonces una idea cruzó mi mente y tenía el plan perfecto para hacerle ver lo mucho que la quiero.


(1) como dije al principio cometi un error al poner que el palacio de Westminster es dond los monarcas residen, corrijo mi error y digo q es el palacio de Buckingham donde reside la familia real...

(2)lo que dice Bella que le cuenta Edward sobre los nuevos embajadores es totalmente cierto...Aquellos paises que tengan relaciones con Inglaterra y presenten elecciones de un nuevo embajador, éste embajador ha de ir con la Reina de Inglaterra a entrevistarse o a conversar con ella en el palacio de Buckingham, estos temas de relaciones internacionales corresponden a la reina, es un acto protocolar para representar las relaciones entre naciones...YO ESTUDIO ALGO PARECIDO A LO QUE QUIERE STUDIAR BELLA, Y UNA DE LAS MATERIAS QUE VEO SE LLAMA FUNDAMENTOS DE TEORIA POLÍTICA, ASÍ QUE ESTA INFORMACIÓN ES VERÍDICA COMPROBADA;)...

cualquier error que tenga, ortográfico, redacción, error de ubicación , no duden en decirmelo;)...

espero sus reviews:)