Sorpresaaaa... hoy estoy libre así que decidí por subir un capitulo mas haber si les interesa saber mas... nos estaremos viendo mas pronto de lo que creen,
ATTE: SOLITARIO198
jajaja creo que demasiado formalidad no creen? ... bueno, de una vez comencemos con la lectura ... y prometo hacerlo mas extenso, pero dentro de unos cuantos capítulos mas, sino le quitaría el drama al momento final ;) :) :D
Siempre te he amado
Capitulo III: Corazón roto, en mil pedazos
- - POV NAMI - -
Me separe de Tomas, estaba subiendo la temperatura demasiado, y me acababa de dar de cuenta que no borraba la mirada de Luffy por los besos, las caricias y todo lo que podía hacerme Tomas, no debía engañarme, porque le haría daño a una persona que no lo merece.
Le dije que fuéramos con mis amigos, que se los iba a presentar... Llegando a ellos, veo a Robin un poco alterada y pidiendo ayuda de un lado para otro, le iba a preguntar qué pasaba pero veo la mano de Luffy sangrando abundantemente y con cristales... solté a Tomas instintivamente, le dije que pidiese el botiquín a su amigo y que me lo llevase al baño de las mujeres...
Cogí a Luffy de la otra mano, y me miro sorprendido.
— Vamos, no puedes tener así la mano. ¿Se puede saber qué hacías, para cortarte así? — mientras lo llevaba hacia el lavabo.
Luffy no me contestaba, iba mirando para todos los lados, excepto a mi... ¿me estaba ignorando? Me paré delante del baño de las mujeres y me dijo.
— Ahí no pienso entrar.
— Si piensas entrar y lo vas a hacer, o te llevo yo...
— Quisiera verlo... —me retó, entonces me acorde que lo de testarudo no le ganaba nadie... pero tenía otra posibilidad...
— Luffy, por favor... se te infectará... — le suplique, mirándolo con cara de gatita... y funcionó, entro y entre después de él... lo mande sentarse en el inodoro (porque si no me quedaba un poco alto... y era más practico sentado...) Tocaron a la puerta y salí, era Tomas que me traía el botiquín, estaban todos mis amigos fuera, pero no había ni espacio para tenerlos dentro, ni mis amigas soportaban la sangre, ni ellos podían entrar al baño de las mujeres... eso me dejaba a mi sola con Luffy... ufff! Pero era la única que tenía un curso de primeros auxilios... Así que...era yo la más indicada. Entre para atender a "mi paciente."
Estaba muy serio, no parecía Luffy, no era el Luffy que conocía... pero yo tampoco era la misma... No podía pedirle que fuese el que era... Pero antes de venir al local... parecía el mismo... y ¿cómo se cortaría?... pensaba mientras le sacaba los trocitos de cristal de su palma... cuando acabe de sacarlos me atreví a mirarlo…
Tenía los ojos cerrados... No tenía cara de dolor... tenía un semblante bastante triste… Me debí quedar mucho tiempo mirándolo... porque abrió los ojos, me puse nerviosa... me había pillado mirándolo embobada...
— Emmm... te voy a desinfectar la herida... te va a arder... — le dije. — Si quieres que vaya más despacio o cualquier cosa me dices ¿OK?
— Ujummm — "¿Eso era un sí? ¿Qué demonios le pasaba?"
Me puse a desinfectare las heridas... eran muchas, pero todas pequeñas... Le miraba de vez en cuando, porque no se quejaba, ni emitía señales de vida... Todas estaban mirándome y me ponía muy nerviosa.
— ¿Estas bien? ¿Te duele?
— He estado mejor... y no me duele.
¿Qué quería decir con eso? No entendía nada... Me propuse a vendarle la mano...y al terminar guarde las cosas y lo mire como exigiéndole una explicación de porqué se mostraba así...
— Gracias. — dijo acercándose a la puerta, sin mirarme.
— ¿Gracias? ¿Cómo que gracias? No me interesan tus malditas gracias — le grite, sujetándolo para que no llegase a la manilla y cerrando la puerta con llave — No te vas! Ya me canse!
— ¿Cómo? — dijo girándose — ¿De qué? ¿Te cansaste de qué?
— De que me ignores, no me contestas...
— Bienvenida al club — dijo levantándome también la voz — ¿cuantos años llevas haciéndome tu eso? ¿Cuántos? ¿Sabes cuantas veces me he estrujado la cabeza preguntándome que había pasado para que me odies? ¿Te haces una idea, por mínima que sea?
— Yo... lo siento.
— No, ya no me sirve un " Lo siento "... Me has ignorado todo este tiempo... ahora te voy a hacer lo mismo.
— Luffy por favor — le dije cogiéndolo de la mano — no lo hagas... no te alejes de mi... — "¿que rayos estoy diciendo?"
Me miro sorprendido y una sonrisa se dibujó en sus labios...por un segundo, pero cambio su rostro de nuevo, por otro más duro...
— ¿Porque? ¿Porque me tengo que quedar a tu lado? Dame una razón.
— Yo... no se...
— ¿No sabes?
— No, estoy muy confundida...
— Pues si estas confundida, lo mejor que puedo hacer es alejarme...
— NOOOO!
— Si! ¿No entiendes que no puedo verte en los brazos de otro que no sea yo? Y la única forma que tengo, es alejarme de ti — me miró... yo no sabía que hacer... tenía ganas de besarle y decirle que a mí me pasaba lo mismo... pero algo en mí no reaccionaba... esperó a que hiciese algo, pero no era capaz ni de pronunciar palabra... mire a sus preciosos ojos y vi deslizarse una solitaria lagrima por su mejilla, se giró y me dejo sentada en el lugar en donde él había estado sentado... llorando por haber dejado escapar a la felicidad...
- - POV LUFFY - -
Robin intentaba buscar mi atención pero estaba tan absorto mirando como Nami se estaba besando con ese baboso que no era consciente de nada... Pero me pareció oírle algo de sangrar… Que lo que sangraba era mi mano... mire mi mano… pero me daba exactamente igual lo que le ocurriese a todo mi cuerpo... Yo solo me estaba sujetando para no ir a partirle la cara a ese creído que estaba saboreando los labios que solo debían ser míos... Robin después de agitarme e incluso abofetearme para que reaccionara, se tuvo que dar cuenta de a quien miraba... Me miro con sorpresa y tristeza a la vez, mientras me decía que teníamos que ir a urgencias...y bla bla bla…
Aún estaba Robin con lo de atender mi mano cuando sentí que alguien me cogía la mano, era ella, Nami, me miro y me dijo:
— Vamos, no puedes tener así la mano. ¿Se puede saber qué hacías, para cortarte así? — mientras me llevaba hacia el lavabo.
Decidí no contestarle, no quería hablarle mal, estaba profundamente dolido, me moría de celos, intenté borrar los sentimientos negativos y disfrutar solo del contacto de su mano, del cosquilleo que me hacía sentir... Hasta que se paró delante del baño de las mujeres... "¿No puede creer que yo me vaya a meter ahí con ella? ¿Era una broma?"
— Ahí no pienso entrar.— le dije.
— Si piensas entrar y lo vas a hacer, o te llevo yo... — me dijo de forma contundente.
— Quisiera verlo... — la reté, a ver que hacía.
.— Luffy, por favor... se te infectará... — me pidió, y me puso su mirada que no puedo soportar, es imposible que le niegue algo con esos lindos ojos mirándome, me rendí. Entré y entro después de mi... me dijo que me sentase en el inodoro. Tocaron la puerta y salió, pude escuchar la voz de un hombre, seguro que era ese imbécil, estuve tentado a levantarme coger a Nami para dentro y darle con la puerta en las narices.
No hizo falta, enseguida regresó y se puso a curarme, solo su presencia, estar en un lugar tan pequeño con ella dentro, el contacto de su mano en la mía mientras me curaba... Era un placer inigualable...cerré los ojos pensando en un placer que podía superar este... Besar sus labios... y me estaba conteniendo mucho para no levantarme y arrinconarla en la pared, para saborear sus labios hasta el cansancio...
Abrí los ojos, no notaba a Nami sacándome los cristales... y al abrirlos me encontré con su mirada... Estaba observándome con detenimiento, mi corazón comenzó a bombear sangre demasiado deprisa... y si...NOOOOOO! Ella no sentía lo mismo que yo...
— Emmm... te voy a desinfectar la herida... te va a arder... — me dijo, se había sonrojado, me parecía todavía más hermosa...— Si quieres que vaya mas despacio o cualquier cosa me dices ¿OK?
— Ujummm — estaba tan tonto, que no me salían las palabras... mi corazón se hacía esperanzas... y mi cerebro no era capaz de decir "Claro"... que idiota soy!
Se puso a desinfectar las heridas y yo no era capaz de apartar los ojos de ella, era tan hermosa, tan inteligente, era simplemente ella. Nami de vez en cuando me miraba... y de todas y cada una de ellas me vio mirándola. Notaba como su mano ¿temblaba? ¿Estaba nerviosa? ¿Cómo va a estar nerviosa? Ya me imagino cualquier cosa... para alimentar este amor…
— ¿Estas bien? ¿Te duele? — me preguntó
— He estado mejor... y no me duele. — "No me duele la mano, me duele el corazón de verte con ese cretino en vez de conmigo"... "los celos otra vez..."
Me vendó la mano, recogió las cosas... No era capaz de permanecer un minuto más allí con ella... si lo hacía me adueñaría de sus labios, acariciaría su piel... me perdería en ese aroma que inundaba toda la instancia volviéndome demente...
Se paró enfrente de mí exigiéndome que dijera algo...
— Gracias — le dije, sin atreverme a mirarla... mi auto control era nulo en este momento.
— ¿Gracias? ¿Cómo que gracias? — Me gritó, sujetándome para que no llegase a la manilla y cerró la puerta con llave — No te vas! Ya me canse!
— ¿Cómo? — dije girándome — ¿De qué? ¿Te cansaste de qué?— no podía creerlo... llevaba años evitándome... y me dice esto...
— De que me ignores, no me contestas...
— Bienvenida al club — dije levantando también la voz — ¿cuantos años llevas haciéndome tu eso? ¿Cuántos? ¿Sabes cuantas veces me he estrujado la cabeza preguntándome que había pasado para que me odies? ¿Te haces una idea, por mínima que sea?
— Yo... lo siento
— No, ya no me sirve un "Lo siento"... Me has ignorado todo este tiempo... ahora te voy a hacer lo mismo — ni yo mismo me creía lo que le estaba diciendo, pero los celos se apoderaban de mi haciéndome sentir una rabia superior a todo...
— Luffy por favor — me dice cogiéndome de la mano — no lo hagas... no te alejes de mi...
Una pequeña esperanza se encendió en mi interior... no quería alejarse de mi... ¿me quería? Necesitaba oír de una vez por todas que ella me amaba como yo a ella... lo necesitaba más que el aire para respirar...
— ¿Porque? ¿Porque me tengo que quedar a tu lado? Dame una razón.
— Yo... no se...
— ¿No sabes?— No podía creer lo que oía... "¿no sabia porque me quería a su lado...?"
— No, estoy muy confundida...
— Pues si estas confundida, lo mejor que puedo hacer es alejarme...— era lo mejor, si quería conservar la poca cordura que me quedaba.
— NOOOO!
— Si! ¿No entiendes que no puedo verte en los brazos de otro que no sea yo? Y la única forma que tengo es alejarme de ti — la miré, esperando que corriera a mis brazos... o por lo menos que me dijese algo... que me odiaba... o que me amaba... pero algo... No se movía, me miraba fijamente como si estuviese en shock... Me di de cuenta que yo estaba llorando, que ella seguía en la misma posición, y amándola como la amaba no podía seguir observando su bello rostro, cogí la puerta y me fui con mi corazón roto en mil pedazos y la soledad arrastrándome consigo...
Continuara….
