NOTAS DE LA AUTORA:
Lo lamento, en serio pido una enorme disculpa por todo ese retraso que tuve para actualizar =n=.
Ya sin más, les dejo este nuevo capítulo... y espero que tengan papel de baño a mano, para eso de que a algun s les da sangrado nasal, porque éste tiene escenillas subidas de tono.
Ojalá también les guste.
"Unión."
Hace unos cuantos días su esposo le había propuesto trabajar con él, y aunque ella había tratado de explicarle que eso era un disparate, Tsukasa había insistido emocionado. Ella no había encontrado manera de rechazarlo sin dañar a su caprichoso ser, por lo que sólo había estado evitando el tema y dándole largas… Además había aprovechado el hecho de que su marido estaba a veces tan ocupado, que no insistía demasiado.
De hecho, aunque extrañaba a Tsukasa, el hecho de que esa mañana él hubiera ido a atender una de las muchas empresas, le daba un respiro para dejar de pensar en ello… por eso Tsukushi estaba teniendo un buen inicio de día. Suspiró y se acomodó dentro de la gran tina de baño, que estaba llena de agua con algunas esencias de hierbas relajantes.
Aún así, no dejaba de sentir esa sensación de necesitarlo a su lado.
Y cómo si dios la hubiese escuchado, de pronto escuchó la voz de Tsukasa en la habitación contigua ― ¿Tsukushi? ―la llamó, pero ella no respondió; aunque se alegraba de escuchar que él había vuelto, todavía apreciaba la privacidad que el baño le brindaba.
― ¿Tsukushi? ¿Dónde estás? ― volvió a intentar él. Y ella siguió sin responder.
A la tercera vez que él volvió a llamarla, ella suspiró. Quizá lo mejor era salir para que él dejara de insistir; por lo que se puso en pie dentro de la misma tina y se estiró para tratar de alcanzar su bata. Y justo cuando estaba en esa posición, la puerta del baño se abrió, dejando que Tsukasa mirara a su esposa desnuda.
Pese a que se trataba de su esposo, quién ya la había visto completamente desnuda, la primera reacción que Tsukushi tuvo, fue meterse de nuevo en el agua para tratar de cubrirse ― ¡Estoy desnuda! ― chilló nerviosa.
Él la miró sonrojado ― Ya lo sé… pero ¿Qué estás haciendo? ― le preguntó extrañado ― Se supone que estamos casados ¿Lo has olvidado? ― Lo único que recibió como respuesta, fue un gruñido.
― Ya no deberías avergonzarte ante mi― trató de nuevo de tranquilizarla, lo cierto es que también él se notaba nervioso ― De hecho… ― comenzó a decir, pero se detuvo; en vez de eso, se quitó la camisa y comenzó a desabrocharse el pantalón.
― ¿Qué haces? ― preguntó ella, alarmada por un instante.
― ¿Ah? Mostrándote que no debería haber incomodidad entre nosotros… ― y sin más, se sacó por completo el pantalón e hizo ademan de acercarse a la bañera.
Ella trató de detenerlo y se puso en pie de nuevo de forma involuntaria, ante lo cual él respondió con una sonrisa de suficiencia.
― ¿Lo ves? Exactamente así; debe ser natural entre nosotros ― dijo él, malinterpretando las intenciones de su esposa.
― No… yo no… ― trató de decir ella. Lo cierto es que no le incomodaba esa situación en dónde él la miraba; pero aún sentía en ocasiones, el pudor necesario para sentirse un poco avergonzada ante él.
― Me gusta el cuerpo de Tsukushi ― le soltó. Y ella sintió un enorme calor detrás de las orejas. El hecho de que Tsukasa la miraba desvergonzadamente y que ese rubor típico de la excitación y vergüenza apareciera en el rostro de él, no la ayudaba demasiado; aún así se sentía halagada por ello.
Sin más, él dio un paso hacía ella y la sujetó por la cintura para acercarla tanto como pudo a su cuerpo. Luego la besó.
Sólo bastó un instante, para que ese momento de intimidad que de algún modo ambos estaban esperando, se volviera aún más intenso. Él devoraba sus labios con ardor y ella colocó los brazos alrededor de su cuello, para apretarse más contra él. Pronto Tsukasa estaba totalmente desnudo, sentado dentro de la bañera, y Tsukushi se había colocado a horcajadas sobre él con las piernas abiertas. Ambos seguían besándose, mientras el suave roce del agua también intervenía para ahondar la intimidad de ambos.
― Ah… Tsu-kasa… ― los suaves gemidos que la chica soltó cuando él se separó para morder suavemente una de sus clavículas, provocó que él gruñera con satisfacción. Y comenzó a acariciar y explorar cada centímetro en el cuerpo de su esposa, provocando más excitación en ambos.
Tsukushi comenzó a hiperventilar. Doumyouji despertaba de inmediato el deseo en el cuerpo de ella… aunque no lo había admitido, siempre le había parecido muy atractivo y el hecho de que él supiera eso y lo usara para provocarla, sólo lo hacía desearlo más. Podía sentir el sexo de él, rozándole en la entrepierna. Sonrió con dicha… Tsukasa era sólo de ella y le pertenecía completamente. También se sentía satisfecha con pertenecerle desde siempre sólo a él.
Domyouji volvió a atrapar los labios de la chica con ímpetu y sin más, movió su cadera para intensificar el roce entre sus cuerpos. Cuándo sintió que ella clavaba suavemente las uñas en su espalda, se le hinchó el pecho de orgullo. Amaba a su Tsukushi completamente. La sujetó por la cintura con ambas manos y la alzó sólo un poco, bajó el rostro y comenzó a saborear los pechos de ella, provocándole de nuevo gemidos de placer. Lentamente retiró una mano de su cintura y la bajó por una de sus piernas; luego rodeo esa misma pierna para acabar acariciándola desde el lado interior del muslo y subió hasta el centro de su esposa.
No dio demasiados rodeos para comenzar a acariciarla desde el interior. Le encantaba cada centímetro de su cuerpo. Ella incluso soltó un pequeño gritito: Las sensaciones que su marido le provocaba eran demasiadas. Podía sentir la masculinidad de Tsukasa y al mismo tiempo esa delicadeza involuntaria que siempre lo había rodeado…
La deseaba. Realmente deseaba volver a poseerla… hacía tanto que no podía unir su cuerpo al de Tsukushi de esa manera, que las sensaciones que ella le provocaba eran demasiadas para contenerse.
Nada mejoró en cuanto ella bajo la mano derecha para acariciar su miembro. Fue suave al comienzo y lentamente fue aumentando la velocidad y fuerza, pero sin llegar a ser brusca... Él gruño y tuvo que besarla con fiereza para evitar gritar de placer. ¡Dios! ¡En verdad iba a volverlo loco!
Las sensaciones de ambos acariciándose -aunque con leve torpeza- se profundizaban por el movimiento del agua también.
Sin despegar sus labios, Tsukushi detuvo los movimientos de su mano y retiró la mano de Tsukasa también, provocando que él gruñera disgustado. Sin embargo, en cuanto ella volvió a bajar las caderas para rozarlo directamente, toda protesta quedo acallada.
― Te amo. ―Dijo Doumyouji al separarse. Y volvió a sujetarla por la cadera para moverla al ritmo que deseaba sentirla sobre él.
De un solo movimiento la colocó quieta sobre su sexo y entró en el centro de ella. Ambos soltaron un gemido de placer y ella se sujeto con fuerza de los hombros del chico. Hacia tanto que no hacían aquello…
Tsukushi comenzó a moverse torpemente sobre él, tratando de no ir demasiado aprisa para no lastimarlo o que saliera… pero estaba nerviosa; era la primera vez que ella llevaba sola el ritmo. Tsukasa se acercó a sus labios y la besó de manera sensual y tranquilizadora, infundiéndole confianza. Y funcionó: los movimientos de Tsukushi se hicieron menos torpes y más naturales. Domyouji soltó un gemido ronco desde el interior de la garganta, provocando que ella se relajara aún más, y por ende, también lo hiciera su interior y se abriera más para él.
En cuanto él sintió con su sexo, la parte más profunda y sensible de Tsukushi, exhaló con gozo. Desde siempre el unirse a ella de ese modo, le había dado un placer desbordante que no se podía comparar ni igualar con nada. Tanto su corazón como su cuerpo, la amaban con locura. Y se sentía satisfecho al escuchar los sonidos provenientes de la boca de su esposa, que indicaban que ella sentía exactamente lo mismo.
― Te a-mo, Tsu-ka-sa ― dijo ella entrecortadamente, mientras se inclinaba hacia adelante para besar su frente. Él, la sujeto de la cadera. Luego comenzó a moverse con más ímpetu para profundizar la penetración, y al hacerlo sonrió lleno de plena felicidad.
Aquello le robo la respiración a Tsukushi, pues mirarlo en esa perfecta imagen, con esa sonrisa de oreja a oreja, sus ojos resplandecientes, su cuerpo delgado, bien torneado y perlado con las gotas de agua… eso era de las cosas más maravillosas y hermosas que había visto… además de sentirse plena al ser tomada por él.
De pronto ella lo sintió. Ahí estaba la cúspide de todas esas sensaciones, mostrándole cuanto le gustaba y amaba a Tsukasa. Su cuerpo comenzó a contraerse desde el interior, provocando que involuntariamente e instintivamente él se hundiera más en ella de ser posible. Justo en ese momento Tsukasa abrió la boca y soltó un único grito ronco, a la vez que ella sentía todo el calor verterse en su interior, y la espalda de la chica se arqueó mientras ella gimió de la manera más sensual que pudo.
Poco a poco los cuerpos de ambos se relajaron. Llenos, satisfechos, amorosos. Ella se inclinó hacia adelante y se recargó en el pecho de su marido sin deshacer su unión; él la rodeo con sus brazos y le besó el cabello húmedo. Se sentían totalmente relajados y a gusto.
Permanecieron así algo de tiempo, sin atreverse ni querer romper la burbuja de felicidad que los rodeaba. Él acariciaba la espalda de su esposa con tranquilidad.
Y de la nada, fue Domyouji precisamente quien rompió esa misma calma y romance:
― Oye, Tsukushi… ― comenzó a decir ― ¿Recuerdas lo que te mencione de abogacía? Estaba dándole vueltas al asunto con aquel cliente… es un poco confuso, pero quizá si me ayudas… ― "No. Ahora no." Suplicó ella, pero lamentablemente a veces su esposo tenía muy poco tacto… ― ¿Te has decidido ya por algo?
Ella bufó un poco ― ¿Por qué tanta insistencia?
― Bueno… me gustaría saber que se siente trabajar junto a Tsukushi. Jamás te vi estudiando o algo parecido, porque siempre preferías hacerlo a solas… y quizá ahora pueda verte así. Además de que me agradaría solucionar más eficazmente éste tipo de casos…
― mmm ― Fue la única respuesta que le dio ella.
― ¿Ha? ¿Eso es un sí? ― se aventuró a deducir él, mientras se movía para tratar de mirarle la cara.
― Nope. Aún no decido ― dijo finalmente la chica ― Eso no era lo que planeaba… aunque…
― ¿Aunque? ¿Ósea que… si?
― Quiero decir que… ― suspiro ― Originalmente planeaba entrar en algún despacho de abogados… algo no tan… "personal".
― ¿Y? "Domyouji Zaibatsu" también tiene su propio despacho… pero dijiste que no querías formar parte oficial de eso ¿Entonces a qué te refieres?
― Exacto. ― ¿Qué su mente no alcanzaba a imaginar lo que ella quería? ― No quiero trabajar oficialmente en las empresas que riges… porque siento que la gente malinterpretaría las cosas; ya te lo había dicho. Pero si… ― quizá se arrepentiría de eso ― Sí me permites además ingresar a un despacho externo sin peros, ni trabas, accederé a ayudarte, darte consejos y asesoramiento legal ¿Qué dices?
― No. ― Respondió de inmediato.
― Entonces tampoco te ayudaré ― le contestó desafiante. ― Son ambas cosas, o ninguna.
El gruño. Pero finalmente accedió; no podía negarle casi nada a su mujer; la única condición era que dejaría que sus guardaespaldas o el servicio de transporte de los Domyouji, estuvieran siempre al pendiente de ella y que le permitieran trasladarla a salvo siempre. Aunque aquello no le agradaba a Tsukushi, tuvo que aceptar; su esposo ya hacía suficiente con no empezar con sus paranoias y dejarla trabajar sola.
Ambos salieron del baño y ella lo hizo con una sonrisa de suficiencia. Al menos había obtenido lo que deseaba.
Ahora tenía que encontrar un despacho de abogacía en dónde pudiera ser contratada.
― ¿Qué te parece si mejor, además de dejar que te cuiden, no nos vestimos ahora? ― le preguntó él con un claro tono de picardía.
Ella sonrió mientras se sonrojaba. La idea no le desagradaba para nada...
[...]
Deveritas, que les vuelvo a suplicar su perdón. Sé que me tarde bastante en actualizar y muchos de seguro ya estaban impacientes; pero es que.. la escuela, amigos, el nuevo Dorama de MatsuJun -quién interpreta a Domyouji en HYD- (Que por cierto, aprovecho para recomendarselos... se llama Shitsuren Chocolatier, toda una historia romántica. Si gustan contactarme, les paso el link para que lo vean subtitulado en español/inglés :3), la traducción que he estado haciendo de ese mismo manga... bueno todo eso me fue robando tiempo. Perdónenme.
Éste nuevo cap que hice, quizá tiene más lemon que los anteriores. Pero ya sabemos que si va a haber bebé, también debe haber proceso XD. Además ya accedió a trabajar con él :3
A todos los que me han leído, me emociona saber que si le echan un vistazo a esto, en serio muchas gracias.
Lirililarala: Espero que éste también te guste. Estoy tratando de hacerlo más interesante. Gracias por tu comentario y espero que también me dejes ahora tu opinión.
Patricia Bustos: Ya mero'... Te agradezco el esfuerzo por comentarme aquí y allá -XD-, siempre. Espero te siga gustando.
Jani: ¡A mi me encanta que te encante! :3 Ya está, he detenido por un momento tus ansias jsjsjs -'risa suave'-. Espero que éste también te guste. Y claro que seguiré adelante hasta terminarlo, no te preocupes por ello.
(Me permito decirte que tu seudónimo me ha caído de variedad, ya que mi nombre empieza con esas cuatro letras y también me dicen así... de ahí el JA... de Jachagaco XD pero bueno, basta que me voy por las ramas...)
rosameri79: ¡Listo! Acá está el nuevo capítulo :D Fuera ansias... por ahora. Y claro, ya merito habrá bebé... hay que darle tema a la historia :3
De verdad que me anima el leer en sus comentarios que les está gustando; muchas gracias por todo su apoyo, por comentarme y por leerme.
Hasta el próximo capítulo.
