ATENCIÓN: ESTE CAPÍTULO PUEDE HERIR LA SENSIBILIDAD DEL LECTOR.
CONTENIDO: SANGRE, VIOLENCIA Y "TERROR".
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NOTA: SI NO HAS ESCUCHADO LA CANCIÓN DEL CAPÍTULO ANTERIOR (TWENTY PILOT - HEATHENS) TE RECOMIENDO ESCUCHARLA ANTES DE COMENZAR...SINO LO HACES, PROBABLEMENTE NO COMPRENDERÁS EL FINAL.
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5 de enero del 2000 / 22:00 pm (España)
FLASHBACK
- Y así es cómo surgió la primera generación de los dioses griegos y cómo Zeus, se convirtió en el rey del Olimpo y padre, de los futuros dioses - finaliza el cuento mi papi, cerrando su maravilloso libro de mitología e historia antigua.
- Uauh... - exclamo sin salir del asombro por la increíble historia - ¡Otra historia, papi!. ¡Otra historia!.
- Princesa, ya es hora de dormir... - me revuelve mi pelito castaño y largo con delicadeza - pero no te preocupes, que mañana te contaré otra historia...además - se levanta de mi camita - si no descansas, mañana los reyes magos no te traerán tus regalitos- se inclina para darme un besito en mi frente.
- No pasa nada, papi. Zeus, los me traerá de todas maneras... - le digo convencida, arropándome en mi camita, la cual tiene dibujitos de calaveras.
- ¿Y cómo estás tan segura, mi princesita guerrera? - se apoya en el borde de la cama para arroparme con cariño.
- Porque mañana es mi cumple y él lo sabe - le muestro mi sonrisa mellada de manera triunfal. Mi papi, se ríe.
Lo sé, soy muy lista para la edad que tengo.
-Claro que si, mi amor... - me acurruca entre sus brazos - Y seguro que te traerá su rayo todopoderoso.
- No - niego con mi cabezita - Yo quiero el escudo y la espada de Xena.
- ¡Es verdad!. No recordaba que tenía por hija: a una increíble, preciosa y valiente, amazona y princesa guerrera - empieza a hacerme cosquillas en mi barriguita y ambos nos reímos hasta llorar.
De repente, la puerta se abre y a través de la luz tenue que deslumbra mi lamparita por toda la habitación, aparece mi mami.
-Marcus...¿aún no has dormido a nuestra hija? - regaña a mi papi con una sonrisa dulce.
- Ups - decimos los dos a la vez con miradas cómplices.
-Estaba apunto pero...- se intenta escusar mi papito.
- Pero te ha pedido una historia mitológica... - se ríe mi mami, sentándose al lado de mi papi, en la cama.
- No es culpa mía que nuestra hija haya salido igual de aventurera que tú, mi bella cazatesoros - le da un beso en la sien a mi mami.
- Y tan lista como tú, mi guapo arqueólogo - ella le responde con un beso en los labios.
- Iuuuh, sois unos cochinos - digo con una mueca de desagrado.
- ¡Alexandra Alycia Woods!. La boquita... - me regaña mi papi, reprimiendo una sonrisa.
- ¿Por qué dices eso, amor? - me relaja mi expresión de desagrado, acariciándome el cuello hasta sacarme una sonrisa por las cosquillas - No tiene que desagradarte un besito... porque ese besito...ha sido lleno de amor.
- Yo os amo, y no os doy besos en la boca... - le rebato volviendo a hacer una mueca de desagrado.
- Algún día te enamorarás y lo entenderás - dice mi papi con una sonrisa en el rostro.
- ¿Enamorarse?.
-Sí - me responde mi mami - es aquella sensación que te llena de amor cuando encuentras a tu alma gemela.
- ¿Y qué es un alma gemela? - me siento en el regazo de ambos mientras juego con las gafas en forma de luna de mi papi.
- A ver cómo te explico eso... se puede decir, que una alma gemela...es cómo un mejor amigo pero mucho más...es...cómo si fuera la única persona en el mundo, la cual te conoce mejor que nadie. Alguien, que te hace mejor persona...alguien que te inspira, que te protege y te cuida por encima de las cosas...es una persona, que siempre te creerá por encima de todas las cosas, a pesar, de que el resto no lo haga. Y da igual, suceda lo que suceda...porque... siempre ambos, os amaréis y nada, ni nadie, cambiará eso .
Me resulta raro escuchar así a mi papi...él suele ser muy serio.
-Uauuh... ¡yo quiero alguna vez encontrar a mi alma gemela! - digo emocionada mirando a mi mami, la cual, no entiendo por qué, pero está casi al borde del llanto - ¿te sientes mal, mami?.
-No, mi princesita guerrera - me da un besito en la nuca mientras sus lágrimas se deslizan por sus rosadas mejillas - estoy mejor que nunca. Y eso fue, cuando un precioso seis de enero, los dioses me hicieron el regalo más bonito del mundo.
- ¿Qué regalo, mami?.
- Tú...tú fuiste mi regalo- me abraza con ternura - y esta familia. Y todo ha sido posible gracias a tu papi - ambos se abrazan y a mi me chafan un poco al estar en medio.
- Puede que, al fin y al cabo...no sea tan feo besar... - murmuro sintiéndome la niña más feliz del mundo por tener unos increíbles papis y todo su amor.
-Pues claro que no, pastelito - juega mi padre con mi naricita. Yo me quedo mirando fijamente sus ojos verdes que son exactamente iguales a los míos.
Si tuviera que decir a quién me parezco...sería a mi padre. Él tiene los ojos verdes esmeralda y el pelo oscuro chocolate, pero también, me parezco a mi madre...y no solamente, por el carácter de niña fuerte y valiente, que no entiendo por qué, pero todos los adultos me lo dicen... sino también, por su bronceada piel y sus pequitas en la nariz.
- Papi, recuerda que yo no soy un pastelito...soy Xena - ambos se ríen.
-Por supuesto, mi princesa guerrera - se levantan y apagan la luz de mi mesilla dejando la habitación a oscuras.
-Papi, mami... - los llamo casi en un susurro.
- ¿Si, amor? - dice en voz baja mi mami.
- Es que...
- ¿Quieres que dejemos la luz encendida?.
- Es sólo por si acaso. Yo no tengo miedo a la oscuridad.
- Lo sabemos - enciende una mini bombilla nocturna, y se ilumina el techo de la habitación con un cielo estrellado- eres nuestra niña valiente, Lexa.
- Y la última cosa... - los detengo antes de que entonen la puerta de mi habitación.
- La última y a dormir, ¿vale? - dice mi papi con mano en la manivela de la puerta.
- ¿Alguna vez encontraré a mi alma gemela?.
- Tranquila, que lo harás - me guiña un ojo mi mami mientras abraza a mi papi - yo, ya la he encontrado.
FIN DEL FLASHBACK
(...)
6 de Enero de 2000 / 6:00 am (España)
FLASHBACK
Varios jarrones se rompen...extraños ruidos de varias personas golpeando los muebles... ¿serán los reyes magos? ¿mis padres están jugando al pilla-pilla?. No, no puede ser...ellos nunca juegan sin mí...
¿Qué hago?. ¿Y si bajo y me quedo sin regalos? ¿y si mis padres me regañan?, ¿y si...?.
BANG, BANG, BANG.
Me levanto sobresaltada con mi corazoncito encogido y sin aliento, tras escuchar tres sonidos ensordecedores junto a un grito de dolor.
¿Por qué mi mami ha gritado así?.
- ¿Mami? - murmuro sollozando en la completa oscuridad - ¿papi?.
Pisadas y más pisadas, provienen de la planta de abajo. Lloro en la oscuridad.
Conozco las pisadas de mis papis, y esas, no son de ellos...
¿Por qué los reyes magos hacen ese ruido?. ¿Serán los nuevos reyes magos?.
Las pisadas se detienen y sólo hay silencio.
Mis lágrimas se han deslizado hasta el final de mi barbilla; mi llanto se ha detenido y ha comenzado a temblar, mi pequeñito cuerpo.
Salgo de la cama con mi espadita de esgrima en alto. Y con mis piececitos, voy sigilosamente hacia la puerta de mi habitación.
Oigo pisadas acercándose a mi puerta.
- ¿Papi? - lo llamo en voz alta poniendo mi orejita en la puerta.
- Aquí estás pequeña... - una voz grave y maliciosa, atraviesa mi puerta.
- Tú no eres mi, papi - digo muy asustada llorando.
Rápidamente, intento atrancar la puerta con mi poquita fuerza. Lo cual consigo, pero el malvado rey mago está golpeándola con intención de derrumbarla.
Lloro, pero me aguanto. Debo ser fuerte. Mis padres me enseñaron a ser valiente, y no voy defraudarlos...es hora de demostrárselo...es mi hora de defenderlos.
Empuño con fuerza la espada y me escondo en mi pequeño armario marrón a la espera del hombre malo.
PUM, PUM,PUM
La puerta cae abajo y me tapo mi boquita para silenciar mi respiración.
Quiero llorar...quiero ver a mi mami, a mi papi...
Miro cuidadosamente a través de la pequeña rajita del armario: el hombre malo es alto y corpulento.
Tengo miedo...mucho miedo.
No sé por qué me busca...no entiendo por qué está en mi casa... pero pase lo que pase.. pienso defenderla con uñas y dientes.
Recuerda, eres Lexa Woods. Nuestra princesa guerrera - retumba en mi mente la voz de mi papi.
Soy una princesa guerrera. Soy Xena - me repito mentalmente, empuñando con más fuerza mi espadita.
El hombre empieza a buscarme por toda la habitación.
¿Por qué me busca a mí?.
- Vamos Alexandra... - escucho el clic de un metal,cómo si recargara algo...- es hora de jugar...- la voz del hombre malo hace que me tiemble mi cuerpecito y quiera llorar.
Sigue buscándome por toda la habitación hasta que se detiene mirando maliciosamente el armario.
Oh,no. Me ha encontrado.
- Un, dos, tres... - enumera cantando. Agarra con fuerza las puertas del armario y las abre de golpe - ¡te he descubierto, otra vez!.
Y con ayuda de la fuerza de Xena y de los dioses. Le clavo mi espadita con toda mi fuerza, haciéndolo caer de espaldas contra el suelo.
- Perdón, perdón, perdón - me disculpo al ver que le he hecho pupa. De repente, el hombre malo empieza a moverse raro...cómo a agitarse -¿Está usted bien?.
Me acerco a su rostro y él me mira.
-¿Señor?.¿Señor, dígame algo?- empiezo a moverlo con cuidado, asustada - ¡No cierre los ojos, señor!.
Rompo en llanto e intento abrirle los ojos.
¿Por qué sus ojos están en blanco?,¿por qué no respira?,¿por qué no me responde?.
- ¡MAMÁ! - la llamo una y otra vez, aterrorizada.
Cierro mis ojitos.
Esto es una pesadilla...debe serlo. Seguro que es fruto de Hades, el dios malvado.
¡Es eso!. ¡Es todo una ilusión!.
¿Por qué algo viscoso está rozando mis piernas?. Eso es...¿SANGRE?.
- ¡PAPÁ,MAMÁ!¡SALVADME, POR FAVOR!. ¡HADES VIENE A POR MÍ! - grito lo más fuerte posible, provocando un gran ardor en mis pequeños pulmones.
Unos pasos rápidos vienen hacia mí.
Mis papis vienen a por mí...
FIN DEL FLASHBACK
(...)
5 de julio de 2016 / 11:02 am
¡MAMÁ! - grito sobresaltada con lágrimas en el rostro y el cuerpo empapado de sudor.
No puede ser...otra vez las pesadillas, no.
- No me jodas... - me restriego con desesperación el rostro para saber si sigo soñando. Cierro los ojos e intento relajar mi respiración.
El móvil comienza a vibrar.
- ¿Qué mierda quiere ahora?- me pregunto al ver el número de mi ex-jefe iluminándose en la pantallita del móvil.
Lo cojo.
- ¿Sí? - me levanto de la cama mientras escucho lo que me tiene que decir - ¡¿Qué?! - voy como un rayo hacia la ventana.
OH...SANTA...MIERDA.
Y pensaba que era broma cuando mi jefe decía que me perseguían los Knifes... pues ahora mismo, acaban de salir de la furgoneta...unos...no sé... ¡¿TREINTA?!.
- Gracias por avisarme, jefe - le agradezco apurada - no, no necesito a tu agente infiltrado en el hotel...nos vemos pronto - cuelgo la llama.
Y más rápida que el mismísimo Flash... me visto, cargo las dos pistolas con los silenciadores y salgo por patas.
¡Espera!. ¿Y Clarke?.
Rápidamente, me vuelvo a colar en la habitación antes de que se cierre la puerta y empiezo a buscarla.
¿Dónde mierda se ha metido? ¡Ah, claro!
Se ha ido...
No sé por qué pero sigo en la habitación buscando algo...¿el qué?, no lo sé exactamente...¿una nota?, ¿su D.N.I?.
No encuentro nada.
De repente, siento una opresión en el pecho, o quizás ¿angustia?.
Maldito alcohol...
PUM,PUM,PUM
Los Knifes han comenzado a derrumbar mi puerta.
Si creen que me voy a dejar atrapar...¡van listos!.
Corro hacia el exterior de la habitación, adentrándome en el balcón, y de un salto ágil, camino por la cornisa hasta colarme en la habitación de al lado.
Aún no entro. Me espero y aprieto el gatillo justo cuando aparecen los matones, y los mato con un tiro limpio en la cabeza.
Rompo el cristal de la ventana con mi puño provocándome unos leves cortes en los nudillos y me aseguro de que esté vacía la habitación. Una vez que compruebo que realmente estoy sola, avanzo hacia la puerta y miro por la mirilla. Como no hay nadie, salgo con cautela.
Voy sigilosamente por el pasillo hasta llegar a las escaleras de emergencias. Ni siquiera corro, directamente salto de barandilla en barandilla hasta llegar a la penúltima y llegar al suelo en un santiamén.
¡Mierda, la puerta está atascada!.
Uno, dos y...¡TRES! - y con una forzosa patada, derrumbo la puerta.
Corro de nuevo por otro pasillo, concretamente en el de la planta menos uno e intento evitar al personal del hotel. Con cuidado, paso el almacén, las habitaciones del servicio y llego a la cocina.
- Mierda... - varios hombres han entrado y están apuntando al personal culinario, obligándolos a arrodillarse contra el suelo.
Me giro para volver por dónde he venido sin provocar ningún escándalo, pero el cocinero al ver mi pistola, se le han caído los platos provocando un gran estruendo.
Genial... ahora todos me han visto.
Salgo velozmente de la cocina, esquivando los balazos que van dirigidos hacia mí.Me escabullo por un pasillo, por dos...
Otra vez sin salida... - me detengo.
Lo siento pero no tengo más ía que esto fuera una escapada silenciosa y rápida, pero por lo que veo, va a ser una masacre.
Apunto a los hombres que han empezado a acercarse a mí, y antes de que comiencen a dispararme, los mato con tiros limpios. Uno muerto por un balazo en el corazón; otro con un disparo en medio de las cejas; en el estómago; en los pulmones...Poco a poco el suelo está llenándose de vísceras y casi con tres litros de sangre.
El pasillo se ha vuelto un caos, y no es precisamente por la matanza, sino porque algunos empleados huyen histéricos, otros han comenzado a llorar y otros están escondiéndose.
¡BANG!
Un disparador oculto entre la multitud, me ha alcanzado.
- Mierda...justo en el hombro - gruño, observando cómo la sangre comienza a salir de mi cuerpo.
Alzo las dos pistolas para matar al hijo de puta que me ha disparado, pero no lo encuentro. Antes de que me vuelva a disparar, me oculto tras una columna, y comienzo a presionar la herida. Es profunda, lo que significa que tengo que salir ya o acabaré que al final, si voy a necesitar la ayuda del jefe, ya que esta herida no puede curarse sola. La verdad, es que doler realmente no me duele, se puede decir que ya estoy acostumbrada, pero si no la cierro en menos de tres horas...
Game Over.
Repentinamente, el pasillo se ha convertido igual de silencioso que una tumba, y aún con el cabrón suelto que me ha disparado. Asomo un poco la cabeza y lo veo.
Disparo. Pero para mi mala suerte, lo esquiva.
- ¿Qué pasa tienes miedo a salir? - le grito escondida, apretando los dientes para calmar el dolor.
Fugazmente, me quito la camiseta para hacer un nudo alrededor de la herida, y cortar la hemorragia. Una vez que me aseguro que no sale más sangre, me pongo por encima la chaqueta de cuero y limpio mi mano ensangrentada para que no se me deslice la pistola.
- Venga, juguemos a un juego - le provoco - a la de tres, ¿salimos? - no recibo respuesta - una...dos... y...
BANG,BANG,BANG,BANG
Oh,no. - me he quedado sin balas.
El tipo misterioso, aprovecha el momento de mi despiste, y sale con la pistola en mano, apuntándome con el láser y yo al no poder defenderme, bajo las armas. El tipo se acerca a mí, y con un gesto me indica que me arrodille y lo hago sin rechistar, aunque internamente estoy furiosa conmigo misma por no haber contado las balas de manera premeditada y disparar a lo loco.
- Y yo que pensaba que eras la mejor... - no es la voz de un hombre sino de una mujer.
Su voz me suena tan familiar...
- Y lo sigo siendo - afirmo con una sonrisa odiosa. Ésta presiona con valentía, la boca de la pistola contra mi cabeza con fuerza.
- Dime, Lexa...¿debería matarte o no? - me sonríe satisfecha al verme así de humillada.
- Lo que tú veas...no es mi decisión - le respondo, encogiendo los hombros cómo si me importara una mierda el hecho de que puede que esté a punto de morir.
-¿No vas a llorar o a suplicarme? - desactiva el seguro y tantea con su dedo el gatillo.
- ¿Suplicar?.¿Yo? - me río en su cara - ¿pero tú quién te crees, zorra? - sin esperármelo, me da una violenta patada en el estómago dejándome sin aliento.
- Te aconsejo para la próxima vez, Lexa... - me da un golpe seco con la culata de la pistola en la herida de mi hombro, haciendo que me retuerza en el suelo - que tengas cuidado...porque" nunca reconocerás al asesino que está sentado a tu lado".
No puede ser...
Y sin importarme una mierda mi vida, y el hecho de que esté a unos segundos de dispararme, la bloqueo con una llave y le quito la capucha negra.
-¿Clarke?.
Y de un golpe, caigo al suelo inconsciente.
¡Está bien, esconded los cuchillos!. Otro capítulo más y ya si que actualizo Niños Ricos y no tan Ricos.
Lo siento, pero estoy demasiado inspirada y muy metida en esta historia xD
