Aquí os dejo el capítulo 4... Será muy típico mío... Es decir.. Habrá muuucho drama. ;).
Capítulo 4
Cuando Emily se despertó, para su desesperación, se encontró con que de nuevo estaban encadenados. Derek estaba sentado, apoyado en la pared, y la miraba con expresión de alivio.
- Has tardado en despertar- Le dijo con una leve sonrisa - Llevo rato esperándote.
Ella no acababa de entender por qué estaba tan tranquilo. Habían cumplido su parte del trato, pero nada indicaba que Benjamin fuera a cumplir la suya.
- Y de nuevo estamos como al principio...- Dijo con ironía, mostrándole la cadena.
Derek reaccionó nuevamente con aquella sonrisa que en realidad, no lo parecía en absoluto.
- No te preocupes… Pronto acabará todo. Cumplirá su parte.
Aquella forma de hablar le causó un escalofrío. ¿Por qué le daba la impresión de que se había resignado? ¿Por qué tenía la sensación de que algo iba terriblemente mal?.
En aquel momento, la puerta se abrió y Benjamin entró en el sótano con una sonrisa de satisfacción. Emily se replegó junto a la pared, como hacía cada vez que lo veía. Pero esta vez, no parecía demasiado interesado en ella. Se dirigió a Morgan.
- Bien… Parece que por fin se ha despertado. Ahora yo cumpliré mi parte del trato- Le dijo dejando a la vista el manojo de llaves.
Emily suspiró aliviada. Realmente iba a hacerlo. Realmente respetaría su promesa. Se atrevió a alejarse de la seguridad de la pared, y se acercó tímidamente a Benjamin. Por nada del mundo se arriesgaría a desatar su ira.
Pero en lugar de abrir el candado, sacó unas bridas de su bolsillo y le hizo una seña. Emily abrió los ojos, aterrorizada. ¿Iba a matarlos después de todo? Cruzó sus ojos con Derek y éste le devolvió una expresión tranquilizadora.
- Está bien, Em… Sólo quiere asegurarse de que no intentarás nada. Te dejará en un lugar donde puedan encontrarte. Estarás a salvo.
Aún tardó varios segundos en darse cuenta de que no se había incluido en aquella frase. Su corazón comenzó a latir apresuradamente bajo su pecho. Su mente de perfiladora hizo el resto.
- ¿Estaré a salvo? ¿Sólo yo?...- Esperó a que Derek rectificara, pero éste desvió la mirada hacia al suelo. Y un mal presentimiento se apoderó de ella.
Al no encontrar respuesta en Morgan, la buscó en Benjamin. Éste parecía disfrutar de su descubrimiento.
- ¡Dijiste que nos liberarías a los dos!- Exclamó ella, presa del peor de sus miedos- ¡Dijiste…!
- Eso dije- La interrumpió Benjamin con expresión burlona- Pero sólo era para la primera opción, querida...- Añadió riendo- Lamentablemente la elección de tu compañero, no incluía salvar su vida… Sólo la tuya. Supongo que eso no te lo contó...
Emily jadeó horrorizada. "¿De qué estaba hablando? Por el amor de Dios, ¡¿De qué estaba hablando?!".
Sus ojos volvieron hacia Derek, que ahora la observaba con tristeza.
- ¿Derek?- Esperó de nuevo su respuesta. Aquello no podía estar sucediendo. Su mente no podía aceptar algo así. Deseó con todas sus fuerzas que todo se tratara de una broma pesada, que no fuera cierto que él hubiera aceptado sacrificar su vida por ella. Pero él no le dio la respuesta que esperaba- Oh, Dios mío...- Susurró con voz ahogada- Oh… Señor... ¿Qué has hecho?…
- Lo siento, Emily- Se disculpó apesadumbrado- No podía permitir que murieras… Y no podía permitir que te tocara…
El dolor que vio en sus ojos no era por el hecho de que él fuera a morir, sino por la culpa que sentía por haberle mentido. La había engañado para que ella aceptara. Él tenía que saber que ella jamás lo habría permitido.
- ¡No!- Exclamó con el rostro desencajado- ¡No!… ¡Tienes que soltarle!- Le exigió al borde de la histeria- ¡No puedes matarle!.
Benjamin se acercó a ella, poniéndose de cuclillas.
- Un trato es un trato…- Dijo encogiéndose de hombros.- Pero puedes sentirte halagada… Jamás habría aceptado algo así si no hubiera estado enamorado de ti.
- ¡No!- Volvió a gritarle ella, lanzándose hacia él con todas su fuerzas. Prudentemente, Benjamin se puso fuera de su alcance. Sonrió con diversión al presenciar sus vanos intentos por llegar hasta él- ¡Me niego! ¡No aceptaré ese trato!….
- Haz lo que has prometido… Déjala que se vaya- Intervino desde detrás de ellos Derek. Su voz seguía sonando tranquila, como si ya no tuviera nada que perder.
Benjamin se incorporó y se acercó a ella. Encadenada como estaba, le resultaba prácticamente imposible defenderse. La inmovilizó colocándole los brazos tras la espalda con la intención de ponerle las bridas, mientras ella se retorcía para evitarlo. Cuando se dio cuenta de que no lograría zafarse de él, sólo le quedó hacer una cosa. Suplicar.
- ¡Por favor!...- Le rogó entre lágrimas histéricas- ¡Por favor! ¡Te lo ruego! ¡Haré lo que quieras! ¡Pero déjale libre!…
Ignoró la voz alarmada de Morgan a sus espaldas, gritándole que no hiciera eso. Pero a Emily todo le daba igual. Tenía la sensación de estar en medio de una pesadilla de la que no podía despertar. Haría lo que fuera necesario para salvarle, aunque eso incluyera dejar que aquel animal la sometiera.
- ¡Por favor! ¡Por favor! - Continuó implorando, con el rostro bañado en llanto- ¡No me resistiré! ¡Por favor!…¡Haré lo que quieras!...
Y cuando por fin notó que Benjamin la soltaba y se hacía a un lado, se dejó caer rendida al suelo totalmente desesperada.
Morgan se dio cuenta enseguida. Benjamin había aceptado su oferta. Había estado jugando con ellos todo el tiempo y tenía la expresión del vencedor dibujada en el rostro.
- ¡Hicimos un trato!- Le recriminó Morgan enfurecido- ¡Dejala en paz! ¡Cumple tu parte!.
Benjamin se volvió hacia él. En su cara continuaba inalterable aquella sonrisa escalofriante.
- Me temo Agente Morgan… Que prefiero el trato de tu compañera...- Luego se agachó junto a ella, y le susurró al oído, con el convencimiento de que ella no intentaría defenderse- ¿Ves? Te lo dije… Te dije que acabarías rogándome…
Emily ni siquiera le contestó, sumida en sus propio terror.
Derek se quedó petrificado cuando Benjamin se acercó de nuevo a Emily, que yacía tendida en el suelo como si se hubiera rendido. "No..." Susurró para si mismo, horrorizado ante lo que estaba a punto de suceder. "No..." volvió a repetir, esta vez un poco más alto, al presenciar cómo se inclinaba sobre ella, y le rasgaba con brusquedad la camisa que llevaba puesta. Emily ni siquiera se había movido, parecía que estaba en otro lugar, tenía el rostro brillante por las lágrimas y la mirada perdida, vacía… Y aquello fue lo que lo hizo enfurecer "¡No!", gritó ahora con todas sus fuerzas, mientras tiraba de la cadena como si en ello le fuera la vida. Benjamin ni siquiera se molestó en volverse, seguro como estaba que nadie podría impedir lo que desde un principio había sido su objetivo. Doblegarla. Romperla.
No podía estar más satisfecho.
Un gruñido gutural salió de la garganta de Morgan, mientras que, como si estuviera poseído por un animal salvaje, tiraba una y otra vez de la cadena hasta que sus músculos parecieron romperse dentro de sus brazos. Escuchó un crujido justo cuando el soporte se desprendió finalmente de la pared. Una ráfaga de dolor le atravesó el hombro izquierdo en ese mismo instante, pero la ignoró completamente. Lo único que podía ver era aquel miserable manoseando la hermosa piel de porcelana, que apenas hacía un momento, él mismo había acariciado con tanto cuidado.
Fue tarde cuando Benjamin escuchó el ruido detrás de él. Cuando se giró se encontró la cadena que aún colgaba de las muñecas de Morgan, alrededor de su cuello. Trató de defenderse, pero sus pulmones comenzaron a resentirse. Benjamin notó como empezaba a faltarle el aire, y su vida pasó por delante de él, como si fueran flashes de una película. Los animales que había matado cruelmente de niño, el momento en que había experimentado por primera vez la tortura con un compañero del colegio, la primera mujer que había asesinado… Lo último que vio antes de cerrar los ojos para siempre, fue a Emily agazapada en una esquina, como si estuviera petrificada.
Luego cayó al suelo, muerto.
En su cabeza, Emily aún tardó en procesar lo que estaba ocurriendo. En cuanto se vio libre de Benjamin, se acurrucó en una esquina mientras presenciaba cómo Derek acababa con su vida. Pero en el estado de shock que se encontraba, no fue capaz de mover un sólo músculo. Cuando Derek, después de comprobar que estaba realmente muerto, corrió hasta ella, lo miró con expresión enajenada, como si no fuera capaz de interpretar lo que había sucedido. Con sus ojos fijos aún en el cuerpo inerte de Benjamin, ni siquiera se percató de que Morgan, de rodillas a su lado, la había liberado de sus cadenas. Éste, al ver que no reaccionaba, tomó su rostro entre sus manos. De nuevo ignoró el dolor insoportable que le atravesó el hombro.
- Emily...- La llamó suavemente.
Y al decir su nombre, volvió a la realidad. Miró a Morgan a los ojos y algo estalló en su interior. El terror que había sentido al creer que él iba a morir, el sacrificio que él había estado dispuesto a hacer por ella, la golpeó sin misericordia. Un gemido que no parecía humano, salió de su garganta y acto seguido, comenzó a golpear a Derek, mientras éste trataba de contenerla entre sus brazos.
- ¡Maldito seas! ¡Maldito seas!- Le gritó totalmente histérica- ¡¿Cómo pudiste hacer algo así?! ¡¿Como pudiste hacerme algo así!?-Continuó mientras sus lágrimas rodaban por sus mejillas.
Todo el miedo que había sentido lo estaba canalizando contra él. No podía soportar la idea de que Derek hubiera elegido morir a cambio de que ella viviera. La idea de que había estado a punto de perderle.
Morgan estaba tan impactado por su reacción, que no fue capaz de decir una sola palabra y, simplemente la sostuvo, soportando su furia en forma de golpes contra su pecho.
Y aún se encontraban así, cuando la puerta se abrió bruscamente.
Y como si el mundo se hubiera vuelto completamente irreal, aparecieron con sus glocks en alto Hotch y J.J.
Ambos conservarían para siempre en sus retinas la imagen que se encontraron nada más entrar. Emily, como si hubiera perdido el juicio golpeando y gritando a Derek; Éste, totalmente ajeno a su presencia, con el rostro desencajado, sin siquiera tratar de defenderse ; y a un lado, desmadejado, el cuerpo de sudes que llevaban tratando de localizar a contra reloj desde que había secuestrado a los dos agentes.
- ¡Maldito seas! ¡Maldito seas, Derek! ¡¿Cómo pudiste?! ¡¿Cómo pudiste hacerme eso?!.- Seguía repitiendo una y otra vez, como si se tratara de un mantra.
Morgan por fin pareció reaccionar, cuando Hotch lo llamó por su nombre. J.J. corrió hacia donde estaba la pareja, pero no se atrevió a intervenir. Se preguntó qué demonios había pasado para que Emily se encontrara en aquel estado, para que estuviera tan furiosa con Morgan. Interrogó a Derek con la mirada, pero éste ni siquiera le prestó atención.
Por fin los gritos de Emily se volvieron más ahogados, sus palabras más entrecortadas, su respiración más jadeante, y su llanto más apagado..
La estrechó entre sus brazos con fuerza, hasta que se rindió en un sollozo silencioso.
- Cómo pudiste… Cómo pudiste...- Continuó recriminándole con voz apenas audible.- Cómo pudiste…
Y Derek sintió que el corazón se la partía en dos. Jamás había imaginado que algo que había hecho para salvar su vida, le hubiera causado semejante dolor.
- Está bien, Emily...Te tengo..- Le susurró junto a su oído.- Te tengo… Te Tengo...- Le repitió de nuevo hasta que su cuerpo finalmente se relajó.
Cuando Derek volvió a mirar de nuevo hacia dónde estaban Hotch y J.J., vió a Rossi y Reid, detrás de ellos. Los cuatro con la misma expresión alarmada dibujada en sus rostros.
- ¿Derek?… ¿Qué?...- Balbuceó J.J., ni siquiera sabía cómo hilar las palabras para preguntarles cómo estaban.
En realidad, no hacía falta, Morgan había sabido interpretar perfectamente su intención.
- Estamos bien…- Le aseguró con la voz más calmada que pudo encontrar.
- ¿Y Emily?.
La voz preocupada de Reid sonó a sus espaldas. No le hacía falta ser médico para darse cuenta de que estaba en shock. Esperaba que sólo fuera eso.
- Está asustada, nada más...- Les contestó. Luego, se volvió hacia Emily, que parecía una muñeca rota entre sus brazos- Em… El equipo está aquí…Se ha terminado…
A nadie se le escapó la forma tan tierna en que se dirigía a ella. No quisieron ni imaginar lo que podían haber pasado durante su secuestro.
- Emily… - Susurró J.J. a su lado. Y le tendió la mano, acariciando su cabello.
Por fin Emily se atrevió a enfrentarlos. Les dirigió una mirada perpleja. Ni siquiera se había percatado de que estuvieran allí. Al volverse, todos se horrorizaron al ver los daños en su ropa. Podían ver su sujetador a través de los jirones de su blusa. Inmediatamente, Rossi se quitó la chaqueta y se la puso sobre la espalda, cubriéndola. Estaba tan horrorizado como el resto, pero se negó a que su expresión lo delatara. Puso su mejor sonrisa y le tendió la mano.
Antes de aceptarla, buscó las fuerzas que le faltaban en Morgan. Cualquier resquicio de ira hacia él, parecía haberse esfumado. Éste le tendió a su vez la mano, y entre ambos, la ayudaron a incorporarse.
Ella misma no se dio cuenta de lo que temblaba hasta que intentó dar el primer paso. Miró a su alrededor, y de repente, todo se desvaneció como si fuera un espejismo.
Ya estaba inconsciente, cuando cayó en brazos de Morgan, vencida por la tensión acumulada que había soportado durante su encierro.
Y a pesar de su hombro dislocado, éste no dejó que nadie la llevara en brazos más que él. Sólo cuando llegó la ambulancia, permitió que los paramédicos se encargaran de ella.
