Kagura había comenzado a dudar de ese estúpido diario, pero era más fuerte su rencor, que no la dejaba dormir. Asique tomo el diario y comenzó a leerlo.
"Otra vez hemos tenido que hacer equipo con "Trabajos raros". Hoy pude ver a esa chica, la de pelo naranja, aunque es una bruta, tonta, con más fuerza que cerebro…"
La chica tuvo que hacer una pausa, que aprovecho para descargar su frustración contra su almohada la cual se abrió al primer golpe, esparciendo una lluvia de plumas y dejando la marca de un puño sobre el piso, recién después pudo volver al diario sin temor a partirlo en dos.
"… A pesar de todo eso, creo que es un poco linda… Pero se vería mejor su esos pompones en la cabeza, me gustaría verla con su pelo suelto…"
Kagura quedo tan sorprendida que sus mejillas se sonrojaron, al darse cuenta inflo los cachetes, molesta y volvió a quedarse a oscuras.
-Qué tontería es esa…-Dijo para sí cerrando los ojos, aun con su cara sonrojada. Pronto se quedó dormida-.
A la mañana siguiente y luego de presionar su cerebro para que olvidara esas pocas frases decidió volver a las andadas tan pronto como encontró la siguiente queja en el diario.
"Aggh, que asco! Ya no aguanto más eso, ya hace tres días que estamos comiendo ramen! Si vuelvo a comer esa asquerosa comida una vez más creo que moriré… Pero bueno, hoy me he encontrado al jefe, seguramente poder volver a ver a esa chi…"
-Suficiente!...-Dijo Con su rostro sonrojado, luego sonrió diabólicamente- Con que odia el ramen…-.
Sin más retraso fue y pidió un adelanto a Gin, que luego de mucho rogarle accedió, y rápidamente fue a comprar las cosas necesarias.
-Bien, ahora vas a ver… Ya deseo verte vomi…-Dijo divertida mientras salía del local, pero entonces se encontró cara a cara con aquel chico-.
-Oh, chica china…-Dijo Okita con aparente sorpresa, entre sus manos había un paquete-.
-Oh… Pero si es el sádico, jeje… Como has estado….?-Pregunto nerviosa escondiendo tras ella la bolsa-.
-Emm, bien…-Dijo mirándola, luego suspiro- Di, aah…-.
-Eh?... Aaah…-Repitió ella con la esperanza de poder alejarse de él pronto, pero entonces el chico saco un dango de la bolsa y se lo metió en la boca a Kagura- Guem?...-Pregunto ella con la boca llena-.
-Solo es una pequeña disculpa por lo del otro día…-Dijo Okita emprendiendo su camino al cuartel- Por cierto, el pelo largo te queda mejor…-Dijo antes de alejarse por completo de ella-.
-Eh?...-Dijo Kagura sonrojada, viendo cómo se iba, sintiendo como su cabello era movido por el viento- De verdad?...-Se dijo en voz baja, pero entonces recordó lo que estaba haciendo- Rayooss! Concéntrate!-Se ordenó para luego correr hacia el cuartel de los Shinsengumi y dejara allí la bolsa con todos los ingrediente-.
Cuál fue su gran decepción cuando se quedó hasta tarde aquella noche vigilando para ver la reacción, pero la cara de Okita denotaba de todo menos desagrado, de hecho parecía totalmente normal.
-Esto no puede estar pasan…!-Grito Kagura dispuesta a tirar lejos el diario, pero algo la detuvo- Creo que podría… Leer un poco más-Sus mejillas se sonrojaron al instante-.
-Ya es tarde, niña! Donde crees que estabas!?-Le grito Gin cuando ella llego toda empapada por la lluvia, pero Kagura siguió de largo sin siquiera notarlo-.
-voy a ducharme- Esta vez la puerta no se cerró con rudeza-.
