Disclaimer: Los personajes de SCC no me pertenecen, son propiedad de las maravillosas CLAMP, yo solo los uso por mero entretenimiento.

Aclaraciones: La trama Original del Fic NO me pertenece, es de la autoría de RosasRojas quien muy amablemente me permitió la adaptación de su Fic.

Género: (Romance, drama.)

Clasificación: (+18)

Advertencia: (Lime, Lemmon, etc.)

Sumary: "Di que eres mía. — ordeno volviendo a penetrarla" "Shaoran... quiero el divorcio" "Dime que me amas" "Yo no puedo amar" "Ahora Sakura puede estar muriendo... dime ¿que sientes?— grito mirándolo".

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*Sin darme cuenta*

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*Capitulo 3*

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*Lagrimas y posesión*

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"Si alguien te hace llorar, no se merece tus lagrimas, porque quien realmente se las merezca, nunca te hará llorar".

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Abrió los ojos lentamente y volvió a cerrarlos cuando la luz cegó su mirada. Poco a poco se acostumbro a la claridad. Trato de sentarse en la cama, pero volvió a caer, fue entonces cuando se dio cuenta del brazo que rodeaba su cintura. Volteo al lado y ahí lo encontró, totalmente dormido. Lo observo fijamente mientras su mirada se nublaba; Dios, ¿Por qué lo amaba tanto?, si él la dañaba. No quería que la tocara. No quería que solamente la deseara. La piel del castaño empezó a quemarle, era algo desagradable y el solo hecho de recordar aquella mujer tomada de la mano de él le hacía sentir una horrible presión en el pecho.

Se escabullo de sus brazos con el mayor cuidado para no despertarlo. Se deslizo por la cama hasta terminar sentada en el suelo. Agarro la primera prenda que hallo y se la puso. Se dirigió al baño cerrando con llave. Se acerco al espejo y limpio con ambas manos su rostro humedecido. Miro su reflejo hasta ser consciente de la ropa que llevaba puesta. Era una camisa de Shaoran. Hundió su rostro en la tela. Tenía su aroma varonil, tan natural. Se quito la camisa rápidamente y se adentro en la ducha. Abrió el grifo y dejo que el agua bañara su cuerpo entero. Sintió nuevamente las lagrimas bajar por sus mejillas y aunque a la vista se confundían con el agua, ella las sentía como si quemasen sus mejillas.

Salió de la ducha cerrando el grifo, envolvió su cuerpo en una pequeña toalla que encontró y se acerco a la puerta rogando por que el aun estuviera dormido. Abrió lentamente y de manera disimulada buscándolo con la mirada. Se encontraba sentado en la orilla de la cama que daba hacia la puerta del baño con sus codos apoyados en sus piernas y las manos entrelazadas. Su rostro estaba totalmente inescrutable y su mirada fija en ella. Un escalofrió le recorrió el cuerpo y se encamino hacia el closet tratando de aparentar tranquilidad e indiferencia. Agarro lo primero que vio y se vistió rápidamente pues sentía su mirada penetrante sobre ella. El ardor en sus mejillas no persistía ni por un segundo haciéndola dar la espalda para que no la viera, para ella en ese estado tan penoso. Ya lista, salió de la habitación, bajo las escaleras, agarro su cartera la cual estaba tirada en el suelo, cogió las llaves y salió de la casa rápidamente. Monto el auto arrancándolo.

Sentía como sus manos temblaban. Su corazón golpeaba fuertemente su pecho y el ardor en sus mejillas aun no desaparecía. Odiaba lo que causaba en ella. Había prácticamente huido de su propia casa temiendo por él. Toco con sus dedos su frente masajeándola mientras su mirada estaba fija en el camino. Debía tranquilizarse no podía llegar así al hospital.

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Miro su reloj de mano, no tenía ninguna otra consulta y ya era la hora del almuerzo. Salió de su consultorio, cruzo varios pasillos hasta llegar a la salida. No deseaba comer, lo único que quería era caminar, pensar, aclarar muchas cosas; eso era lo único que realmente deseaba en ese momento.

¿Cómo se había enamorado de él?, eran tan pocas las cosas que había hecho. Fueron pocos pequeños momentos, pero existían, existían en sus recuerdos.

Como aquel día cuando era pequeña y unos niños le estaban molestando, haciéndola llorar, él la defendió sin siquiera conocerla. Ese día fue cuando todo empezó. Poco a poco se fue acercando a él, ganándose su confianza y luego de unos años se gano el titulo de su "mejor amiga". Fue verdaderamente lindo poder compartir momentos con él, apoyarlo cuando más lo necesito, pero también fue algo doloroso. Verlo salir con chicas, besarse con sus novias frente a ella. Escucharlo hablar de estas, después de todo era su mejor amiga, nada más. Tener que presenciar todo eso fue algo que la hizo llorar más de una noche, pero cuando estaban en la universidad, todo cambio. Shaoran empezó a interesarse en ella y en la fiesta de navidad cuando un chico quiso sobrepasarse, Shaoran la defendió, la llevo a su apartamento y sin saber cómo empezaron los besos y las caricias se entrego a él y aquello fue hermoso, mejor de lo que ella algún día imagino.

Después vino Kenji, sonrió al pensarlo, no le quiso decir a Shaoran, temía que el pensara que era alguna forma de amarrarlo a ella, así que lo trato de ocultar, pero eso no duro mucho, el se dio cuenta no era ningún idiota y fue cuando le propuso matrimonio. Luego, todo estuvo bien, según ella… creyó poder hacerlo cambiar aun después de su advertencia y fue pasando 6 años cuando descubrió que aquello no fue más que una ilusión que se creó a sí misma, que se quebró porque el destino así lo quiso y ella pasaba casualmente frente a ese hotel del cual el salía. Qué extraña era la vida ¿cierto?, a ella le jugó una muy mala pasada y aunque no se arrepentía de nada de lo que había vivido todos esos años, eso no impedía que doliera tanto. Seco con sus manos su rostro, pero las lágrimas siguieron bajando por sus mejillas. Agacho la cabeza mirando el suelo que pisaba. No quería que nadie la viera así.

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Sakura — oyó una voz masculina. Volteo mirando hacia donde provenía y se sorprendió al verle. No creyó volver a encontrarse con el nuevamente.

Yue — dijo y miro al aludido acercarse, rápidamente dio media vuelta dándole la espalda y trato de eliminar todo rastro de lágrimas pero aquello fue inútil.

¿Que tienes?— pregunto preocupado al verla. Trato de acercarse aun más a ella al notar su estado, pero, la ojiverde lo esquivo.

Yo… no… nada. — dijo con voz quebrada evitando su mirada. Sintió como el delicadamente tomaba su barbilla y alzaba su rostro haciéndola verlo.

Te ves más bonita cuando no estás triste… sonríe. —dijo con una leve sonrisa limpiando con ambos pulgares las mejillas de la esmeralda. Sakura sintió como su cara ardía y lo observo con la mirada levemente cristalizada. Una pequeña sonrisa inevitablemente surco sus labios.

Hermosa… ven ¿qué te parece si te invito a un helado?— pregunto amigablemente extendiéndole la mano. La ojijade le agarro luego de unos segundos y con una leve sonrisa lo siguió.

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Metió la cuchara de helado en su boca mientras devolvía la mirada al ojiceleste que caminaba a su lado.

En realidad voy a los hospitales a animar a las personas con mi show de títeres, eso es algo que me gusta hacer, nunca me hubiera atrevido a estudiar medicina. — comento. Sakura sonrió. Yue era una persona de buen corazón.

Sakura… este… te puedo hacer una pregunta. — dijo dudoso. La ojijade le miro interrogante.

si. —contesto tranquilamente botando el vaso vacio en el bote de basura.

¿Por qué llorabas?—pregunto intrigado. La sonrisa en el rostro de la castaña se borro instantáneamente. Desvió la mirada. No quería recordarlo. Sintió un nudo en su garganta.

bueno… yo no. — balbuceo mientras su voz se quebraba. Ladeo el rostro mirando hacia otro lado al sentir el ardor en sus ojos.

Yo… creo… que he sido muy indiscreto… olvídalo. — dijo reclamándose interiormente por su falta de tacto.

Yue… es solo algo… de lo que no…no quiero ha…blar. — dijo con voz entrecortada mientras sus mejillas nuevamente se humedecían. Odiaba mostrarse débil frente a las personas.

Está bien… pero escucha. — dijo parándose frente a ella. Limpio las mejillas sonrosadas quitando todo rastro en estas que demostraba la tristeza y el dolor que ella sentía.

Quien te hace llorar no merece tus lágrimas, porque quien las merezca, nunca te hará llorar. —dijo con una sonrisa. Así se quedaron viendo fijamente el uno al otro. El ojiceleste aun acariciando las mejillas sonrosadas se acerco a ella lentamente quedando a unos solos centímetros, su cuerpo no reaccionaba y su mente en ese momento estaba en blanco, de lo único que era consciente era de que la distancia entre ambos se reducía. Debía detenerlo. Quería detenerlo, pero no podía. No reaccionaba.

Sus ojos se expandieron cuando vio como el peliplata era alejado de ella bruscamente y un fuerte golpe en el rostro lo hacía caer al suelo.

No te vuelvas a acercar a mi esposa. — dijo colérico dedicándole una mirada de advertencia. Yue lo miro seriamente desde el suelo sobando su mejilla lastimada. Shaoran se dio la vuelta mirando fijamente a su mujer.

Retrocedió al verlo acercarse y aun más al ver su mirada. Shaoran la agarro del brazo fuertemente y se encamino con ella hacia el auto. No opuso resistencia, pero no pudo evitar mirar a Yue. Todo era culpa de ella.

Yue— susurro mirándolo con tristeza mientras el trataba de levantarse. El cuerpo del castaño se tenso y no pudo evitar enfurecer más, al notar la preocupación que tenía su mujer por ese tipo. La metió en el auto cerrando la puerta. Dio la vuelta y entro en el vehículo arrancándolo rápidamente.

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Parqueo el carro frente a su casa, bajo de él y se acerco a la puerta del copiloto. Abrió y rodeo con su mano el antebrazo de la esmeralda, luego la saco y se acerco a la entrada de su casa. Abrió y entro cerrando tras de sí. Soltó a su mujer y la miro directamente a los ojos. Sakura desvió la mirada y empezó a retroceder.

¿Quién era ese hombre?— pregunto con ira contenida haciendo que el cuerpo de Sakura temblara. Devolvió la mirada a él rápidamente. Nunca lo había visto así, tan molesto.

El… es… el es un amigo. — dijo nerviosamente tratando inútilmente de sonar con naturalidad. Entrelazo sus manos para evitar que estas siguieran temblando sin perderlo de vista.

Un amigo Sakura… ese tipo te iba a besar. — gruño molesto mientras su ceño se fruncía. La ojijade le miro sorprendida, algo le decía que debía irse de ahí. Empezó a retroceder.

No… el…no. — dijo negando con la cabeza.

Maldición Sakura, escúchame bien, no te quiero volver a ver cerca de ese tipo. — ordeno mirándola directamente. El rostro de la castaña cambio drásticamente. Le observo seriamente mientras su entrecejo se fruncía también.

El es mi amigo. — clamo enfrentándolo. No dejaría que Shaoran le dijera que hacer. El no podía.

No me importa, ese maldito te estaba tocando. — dijo furioso ante la contradicción de su esposa y aun mas de solo recordar a ese malnacido.

Es mi amigo. — repitió empezando a molestarse. El no podía ordenarle con quien no establecer una amistad. Además el ojiceleste era solo eso. Yue era solo un amigo. Estaba segura que lo de el beso fue solo un malentendido… ¿cierto?

Escucha Sakura, yo soy TU ESPOSO, el UNICO HOMBRE que te ha tocado y eso se quedara así. — dijo fríamente. Lo había dicho una vez, Sakura era suya y el solo recordar a ese maldito maricon hacia que su sangre hirviera con más intensidad. La ojijade le miro molesta. Odiaba que Shaoran la tratara así. Como un objeto de su propiedad.

Y quién te puede asegurar eso. — dijo enfadada sin siquiera pensar en las palabras que salían de su boca. Miro como el castaño la observaba y por un segundo le pareció ver sus orbes… rojos.

¿Que quieres decir?— pregunto fuertemente mientras apretaba los puños hasta dejar sus nudillos blancos tratando de contener la ira que sentía al oír las palabras de su esposa.

No… nada. — dijo temblorosa al comprender la magnitud de sus propias palabras y lo que ahora estaría pensando Shaoran.

¿Que quieres decir?— volvió a preguntar colérico. El solo hecho de pensar a otro hombre tocara a Sakura, hacia que su sangre hirviera con más intensidad y un desagradable nudo se formara en su estomago.

Nada Shaoran… nada. — dijo nerviosa retrocediendo. Sintió como el castaño la agarraba de ambos brazos haciéndola quedar frente a él.

El ÚNICO hombre que te puede tocar soy YO, lo entiendes. — dijo mirándola fijamente; solamente él la podía tocar.

Suéltame. — dijo sintiendo el molesto ardor en los ojos.

Lo entiendes. — dijo hundiendo su rostro en el cuello de la ojijade, esta tembló cuando su cálido aliento choco contra su piel. El castaño la soltó pasando rápidamente sus brazos por la pequeña cintura.

Si… si… suéltame. —susurro con voz quebrada. Empezó a removerse. No quería que él la tocara.

No. — negó pasando la mano izquierda por la espalda de su esposa en una suave caricia y bajando a sus glúteos hasta llegar al cierre de la falda que ella llevaba puesta, lo bajo lentamente haciendo que la prenda se deslizara por su suave piel. Empezó a acariciar su pierna derecha con sus dedos.

Shaoran… suéltame — pidió en un suspiro mientras las lagrimas empezaban a brotar de sus orbes jade. Débiles sollozos salieron de sus labios, pero eso no hizo que él se detuviera.

No… no lo hare — dijo ronco succionando un tramo de la piel del cuello. Guio su mano libre a su pantalón desabrochándolo y bajo lo necesario para liberar su erección.

Por favor — rogo con voz quebrada. El puso ambas manos en su cintura y la elevo, ella inmediatamente enrollo sus piernas en la cadera masculina y pasó sus delicados brazos por su cuello tratando de sostenerse. El moreno lo apego a si mismo mientras metía su mano entre sus cuerpos pegados hasta llegar al sexo de su mujer. Empezó a estimularlo haciendo que la braga se humedeciera. Hizo la prenda a un lado con sus dedos, metió dos de ellos entre los pliegues de su intimidad y los abrió mientras acomodaba su pene en la cavidad. La penetro de una sola estocada.

Ahhh — gimieron al unisón. La castaña echo la cabeza hacia atrás mientras Shaoran hundía su cabeza en el hueco de su hombro. Se acerco a una pared apoyándola en ella mientras sus manos la sostenían de la cadera. Salió de ella y volvió a adentrarse con fuerza.

Dime que eres mía — ordeno volviendo a embestirla tratando de llevar un ritmo lento. Sakura se arqueo hacia él, cerrando fuertemente los ojos mientras las lágrimas que antes nublaban su mirada descendían por sus mejillas.

Ahh — jadeo cuando él la volvió a invadir.

Dímelo — ordeno penetrándola lentamente. Quería escucharla decirlo. La observo fijamente. Quería verlo salir de sus labios.

Soy… tu…ya. — gimió con voz entrecortada. Fijo sus orbes verdes levemente cristalizados en los de él y abrió los labios dejando escapar un suspiro cuando él la volvió penetrar.

Dímelo — volvió a ordenar embistiéndola fuertemente para luego quedarse quieto.

Soy… soy…tuya. — jadeo mordiendo su labio inferior al final. El castaño la miro detenidamente. Se acerco a su rostro y entre besos limpio sus lágrimas mientras sus penetraciones se hacían suaves. Paso sus labios por la mejilla derecha hasta llegar a su oreja.

Eres mía. — dijo mordiendo el lóbulo de su oído mientras aceleraba poco a poco las embestidas como temiendo lastimarla.

Ahh. — gimió llegando al orgasmo. El castaño enredo su mano en la cabellera de ella y la acerco a él pegando sus labios a los rosas de su mujer.

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Continuara….

Notas Finales: Holaaaaaaaaaa…jajajajajjaja y que tal el cap., Dios mío moriría por tener un hombre así….kiaaaaaaaaaaaaaaa….realmente ya vi que soy muuuy masoquista. Jajajajaj

Me ha alegrado tanto que les guste este Fic, cuando yo lo leí por primera vez me quede O.o… ¡QUE BELLO!

Ya saben cualquier sugerencia está bien recibida, porfis no olviden enviar sus review….se los agradecería mucho…

Les agradezco enormemente a las chicas que me dejaron sus comentarios en el cap. Pasado muchas gracias chicas bellas por tomar un poco de su tiempo y leer este Fic. Este cap se los dedico a todas ustedes niñas por tomarse el tiempo de enviarme un review..gracias...LES DESEO QUE PASEN TAMBIEN UNA MUY FELIZ NAVIDAD…

Se despide de ustedes con muchos abrazos

Sakura Phantomhive Li

Espero sus review….