Konnichiwa! Aqui vengo con otro capitulo, esta vez con la participacion de Azusa-chan *-*

Summary: -¡AZU-CHAN! Corre hacía donde está la bebita. Para su desgracia, desconcierto y miedo la pequeña, inexplicablemente, se había subido hasta arriba del tobogán más alto. -D-de acuerdo Azu-chan quedaté ahí quietecita que Na-na va a subir a buscarte-Naruto sudaba de los nervios, si Hinata sabía que había dejado sola a Azusa lo mataría.

Disclaimer: Los personajes de Naruto le pertenecen a Masashi Kishimoto.


.:Azusa:.


Ese día Hinata y él cumplían un año de noviazgo. No podía creer lo rápido que pasaba el tiempo, pensar que tan solo ayer todavía era unos mocosos y el solo tenía ojos para su amiga, sin notar a la maravillosa chica que tenía a tan solo unos pasos. Todavía se sentía un idiota por eso, se había perdido de mucho tiempo con su novia pero el hubiera no existe y lo hecho, hecho estaba.

Ahora mismo estaban en el parque, disfrutando de ese día pero no precisamente solos.

-¡Na-na!

Levanta la vista para buscar a la personita que lo llamaba. Allí a lo lejos, en el área de juegos del parque, su novia vigilaba a una pequeña niña que estaba jugando tranquilamente con arena.

Con su siempre zorruna sonrisa, levanta su mano y saluda a la niña. Esta sonríe y lo vuelve a llamar.

-¡Na-na!

Suspira, se pone de pie y comienza el trayecto que lo llevaría hacia su novia y la pequeña bebita.

Se preguntaran, ¿qué hacían ellos cuidando de un bebe si tendría que estar festejando, solos, su aniversario?

La respuesta era sencilla. Esa no era cualquier niña, ella era la pequeña ahijada de Hinata y la hija de su sensei, Sarutobi Azusa. Si, era la hija de Yuhi Kuranai y el fallecido Sarutobi Asuma.

Luego del nacimiento de la niña, Kurenai nombre a Shikamaru y a Hinata como sus padrinos. Generalmente cuando ella tenía algún asunto, la pequeña Azusa se quedaba con algún miembro del equipo 10 u 8.

Ese día Kurenai fue necesitada por la Hokage. Inicialmente Ino iba a ser la encargada de cuidarla, pero la pequeña se puso a llorar y pedía la presencia de Nata y Na-na. Así los llamaba a Hinata y a él, como solo tenía un escaso año y algunos meses no se le daba todavía muy bien el habla.

Al principio la rubia trato de controlar la situación, pero cuando se hizo insostenible no tuvo más remedio que llamar al Uzumaki y la Hyuga. Apenada se disculpo por interrumpirlos en ese día- sabía que era su primer aniversario porque ella y la peliazul se habían vuelto más cercanas-y les pidió por favor si podían cuidar de Azusa. Les explico la situación y Hinata no pudo decir que no. Adoraba a esa niña y él, con el paso del tiempo, también le tomo mucho cariño.

Por eso, muy a su pesar, tendrían que pasar todo el día con la pequeña Azusa.

-¡Na-na!

-¿Qué sucede Azu-chan?

-Juga.

La niña toca la arena para que el rubio entienda. Naruto ríe levemente y se sienta a su lado. Ambos empiezan a jugar con la arena y el ojiazul trata de ayudar a la pequeña hacer un castillo, sin mucho éxito.

Hinata los miraba a ambos con una dulce sonrisa. Se alegraba que su novio se llevara bien con su ahijada, de caso contrario las cosas se hubieran puesto difíciles entre Naruto y ella.

-Iré a acomodar las cosas, ya va siendo hora de almorzar. ¿Cuidas de Azu-chan? Naruto-kun.

-No te preocupes Hinata-chan, yo cuido de Azu-chan.

La peliazul asiente no muy convencida y se marcha hacía el árbol donde anteriormente estuvo Naruto.

Por su parte, el rubio no le prestó mucha atención a su novia, estaba más concentrado en tratar de armar una torre con la arena. Cuando vio de nuevo caer la torra se rindió.

-Si Gaara estuviera aquí…

-¡Na-na tillo!

-Gomen Azu-chan no puedo hacerlo.

Al ver que los tiernos ojitos rojos de la niña se empañaban, exprimió al máximo su cerebro para ver si alguna idea salía de este.

-¡AGUA!

Grita eufórico. La pequeña a su lado ladea la cabeza confundida.

-¿Gua-gua?

-Así es Azu-chan. Me acuerdo que cuando fuimos a la playa Shikamaru dijo que pongamos agua a la arena para así pode hacer los castillos.

Él le explicaba a la niña como si esta fuera a entender. Naruto rasca su nuca al ver, que obviamente, ella no entendió ni pio de lo que dijo.

-¡Ika!

Lo único que había entendido fue el nombre de su padrino.

-Tú solo espera aquí quietecita mientras voy por agua de allá.

Señala la fuente que se encontraba a unos pocos pasos de allí, para que así pudiera entender donde estaría.

-Ya vuelvo. Recuerda Azu-chan quietecita.

Toma la cubeta de juguete de la niña y corre hacía la fuente. Rápidamente la llena con agua y voltea para volver.

-¡AZU-CHAN!

Suelta la cubeta y corre hacía donde está la bebita. Para su desgracia, desconcierto y miedo la pequeña, inexplicablemente, se había subido hasta arriba del tobogán más alto.

-D-de acuerdo Azu-chan quédate ahí quietecita que Na-na va a subir a buscarte.

Naruto sudaba de los nervios, si Hinata sabía que había dejado sola a Azusa…

-¡AZUSA-CHAN!

…lo mataría.

-Cague.

El rubio se auto compadece al pensar en los posibles castigos de la chica.

-¡NARUTO! ¡¿POR QUÉ RAYOS AZUSA ESTA AHÍ?

Hinata estaba totalmente histérica y solo quería una explicación de su novio. Naruto traga duro al ver la expresión en el rostro de la chica, era muy raro ver a Hinata enojada pero el descubrió, por las malas, que cuando pasaba había que correr.

-Hi-hina-chan… solo fueron dos segundos que fui hasta la fuente…

-¡¿LA DEJASTE SOLA?

-¡GOMEN SOLO QUERIA HACER UN CASTILLO PARA AZU-CHAN DATTEBAYO!

-¡NARUTO!

A todo esto, la pequeña niña estaba lo más feliz en la cima del tobogán. Mira curiosa una mariposa que revoloteaba a su alrededor. Con ayuda del barandal, se para y trata de tomar al bicho con sus manitos.

Al percatarse Naruto de las acciones de la bebe, suelta una exclamación asustado al ver que podría caerse si daba un paso más.

-¡AZU-CHAN NO TE MUEVAS!

Azusa mira a la peliazul y al rubio y con una sonrisa da un paso más.

-¡Na-na, Nata!

Los llama feliz, ignorante de que pronto podría caerse y lastimarse.

-¡NO AZUSA-CHAN NO TE MUEVAS!

Grita esta vez Hinata. La bebita empieza a sollozar, nerviosa, ante los gritos de ambos.

-¡No, no, no, no, no, no, no llores Azu-chan!

Trata de calmarla el chico. Al ver la sonrisa que se asomaba por el rostro de la niña se alivia, pero poco le duro pues Azusa dio el último paso que la llevaría a caerse por el tobogán.

-¡Na-na!

Es lo último que escuchan Hinata y Naruto antes de que la niña por fin se caiga. Esta reía a carcajadas divertida por los rostros horrorizados de quienes la cuidaban.

-¡AZUSA!

Gritan ambos chicos al unisonó. Naruto reacciona y corre para atraparla, pero ya era tarde y la niña termina volando por los aires. Estando alto por el cielo, Azusa aplaude feliz y divertida, abajo las cosas eran diferentes.

-La tengo, la tengo, la tengo…

Repitió el rubio que seguía corriendo, esta vez en círculos, tratando de calcular bien el lugar en el que debía posicionarse para atrapar a la pequeña que caía. Mientras Hinata se tiraba de los cabellos y se le ocurrían una y mil maneras de matar a Naruto si algo le pasaba a Azusa.

-¡Te tengo!

Exclama Naruto al ver que la niña aterrizaría en él, pero no precisamente en sus brazos…

-¡Azusa-chan!

La peliazul corre y recoge a la niña que había caído en la cara del rubio. Una vez se aseguro que estuviera bien, la abraza y la regaña por haberle dado ese susto.

-No vuelvas a hacerme esto Azu-chan.

-¡Nata!

Azusa solo la abraza y ambas se van hacía la manta que tenía la comida que iban a comer, ignorando al rubio que se encontraba desorientado en el piso por el golpe.

-Hina-chan la atrape…

Luego de que Naruto se recuperara y fuera a comer con ambas chicas, siguieron disfrutando del día en el parque, esta vez sin despegarle ni por un segundo los ojos a la traviesa bebita.

Al caer la tarde ambos jóvenes se dirigieron a paso calmado a la casa de Kurenai. Hinata iba con un bolso en su hombro y a su lado Naruto cargaba a una dormida Azusa.

-Que día. ¿No crees Hinata-chan?

-Sí, casi matas a Azu-chan.

Le vuele a reclamar. Naruto suspira cansado, Hinata no le dejaría olvidar el pequeño incidente nunca.

-Ya te dije que no fue a propósito 'ttebayo.

Hinata asiente, todavía un poco enojada. Mira a la pequeña dormida y recuerda que día era.

-Lamento que no hayamos podido pasar esta día como querías.

El chico niega restándole importancia al asunto y también mira a la niña en sus brazos.

-Na-na…

Lo llama entre sueños la niña. Naruto y Hinata sonríen.

Si, quizás lamentaba no poder pasar el día solo con Hinata pero haberlo pasarlo con Azu-chan no fue tan malo.


Jajajaj espero que haya disfrutado de la participacion de Azu-chan tanto como yo. La verdad adore a esa niña y pienso incluirla en futuros caps. De nuevo gracias a todos los que dejaron reviews y a los que todavía no, los invito a que dejen uno (?

En el proximo capitulo aparecere cierto amigo de Naruto que hasta el momento ni se vio a ver si adivinan quien puede ser.

Ja Ne. Mei-chan :D