Gracias por ese apoyo que me dan chicas! Aquí les traigo el otro capitulo... disculpen que no les deje comentario a cada una, pero ando un poco de volada... así que les agradezco de antemano! NAAAAA! Es mentira, no puedo dejar de comentar.. soy toda una lorita platicona.. jajajaja recuerden, mis comentarios personales en el review.
Disclaimer: Los personajes de Inuyasha solamente le pertenecen a la gran mangaka Rumiko Takahashi, Inuyasha no me pertenece y solamente escribo por diversión..
/UNA DULCE AGONIA LLAMADA AMOR/
Escritora: KagomexSiempre
CAPITULO 4
::::::DECISIONES::::::
Ninguno de los dos se atrevía dar un paso atrás o adelante... ya que el hacer lo primero significaba que ya no había nada entre los dos y cada uno podía seguir su camino y lo segundo implicaba doblegar su orgullo y decir abiertamente 'sigo pensando en ti' o quizás hasta llegar a decir un "te amo" lo cual podría ser demasiado apresurado. Dada la situación, cual podría ser la solución mas realista a tomar? Algo era seguro, no se podían quedar en esa posición toda la noche, era algo incómodo el solo estarse viendo sin pronunciar palabra alguna y era demasiada tentación el tenerse tan cerca. Pasaron un par de segundos que a los dos les pareció como minutos; el tic tac del reloj de la habitación se escuchaba como si fueran sus latidos o era al contrario? Ya ninguno de los dos estaba seguro de sus pensamientos, pero uno de ellos si estaba seguro de sus sentimientos y no permitiría que esa oportunidad se le escapara de las manos... Orgullo vrs Amor? Era fácil de descubrir la respuesta.
-Entonces ya no tiene caso hablar de eso, tu odio y rencor hacia mi creo que ha disminuido debido a mis disculpas y mi sincero arrepentimiento, te pido me reconsideres mi querida Kagome-
Sesshoumaru había dado el paso hacia delante abrazándola y susurrándole al oído la frase anterior.. él la quería, mas que a la vida misma, esos 6 años anteriores habían sido un infierno para él y ahora que la había encontrado no quería perder tiempo con remordimientos pasados, era mejor ver hacia delante, ver el futuro.. un futuro juntos.
-Re.. considerarte..?-
Titubeo... su mirada resultó ser un poco desconcertante. Se separó de él y caminó hasta llegar a la terraza de la habitación... La torre esa noche se veía mas grandiosa e iluminada que antes.. nunca la había visto así, a pesar que ya llevaba mucho tiempo viviendo en Paris.
-Porque no? Tu no tienes ningún compromiso amoroso con nadie.. ese.. actorcillo de pacotilla para ti es historia vieja y yo... pues a mi no hay nadie que me interesa mas que tu... te amo, eso no ha cambiado ni siquiera un poco durante todo este tiempo y veo en tus ojos que tu sientes lo mismo que yo-
Al chico no dejaba de incomodarle que ella hubiese tenido un romance muy fuerte con Kouga, con quien ella estuvo a punto de casarse, todo lo que él decía era verdad.. ella no lo había dejado de amar, no le interesaba nadie mas.. pero tenía que doblegarse tan rápido? Tan fácil? Realmente "fácil" era algo relativo... fácil sería que él hubiera aparecido cuando aún estaba saliendo con Kouga y le hubiese dicho todo eso, pero no.. él esperó.. esperó a saber si realmente era feliz con Kouga porque si lo era no iba a interponerse en esa felicidad.
-"Ves en mis ojos"?- preguntó con un poco de sarcasmo en su tono de voz- -Realmente ¿"lo ves"?-
El chico no esperó esa reacción, de hecho aunque esperaba alguna confrontación no la esperaba de esa clase, ella se estaba quedando si armas, no quería aceptar que él tenía la razón tenía que ser fuerte ante la situación, pero su voluntad iba perdiendo fuerza poco a poco, su corazón estaba en una lucha constante con su cerebro, su corazón empezaba a ganar la batalla acelerándose poco a poco y empezándola a traicionar dominando cada parte de su cuerpo.
-Si.. lo veo en cada uno de tus preciosos ojos cafés.. lo siento con cada palabra que sale de tu boca- le dijo mientras la tomó de a cintura y se la acercó hasta él haciéndola que ella sintiera toda su hombría –y también lo saboreo con cada respiro precipitado que das... estoy seguro de tu amor por mi, así como yo estoy seguro de mi amor por ti-
La voz del chico se había vuelto mas grave, mas sensual; ella iba sintiendo como poco a poco perdía la voluntad en sus finas piernas, su cabeza daba vueltas, parecía ser un cuento de hadas en donde su príncipe azul finalmente la encontraba y podían ser felices hasta el final de los tiempos... Realmente podrían? La felicidad absoluta existía?... Valía la pena probar...
-Como detesto... que aun después de tanto tiempo me conozcas mejor de lo que yo lo hago... si.. aún te amo Sesshoumaru Taisho, aún suspiro por ti cada noche, aún pienso en ti cada día, cada sueño que tengo es acerca de nuestro reencuentro y de cuanto te diría lo que te he extrañado... de cómo se ha ido guardando en lo mas profundo de corazón ese sentimiento y ese deseo de tenerte cerca y poderte decir que nunca mas nadie nos podrá separar-
Le brillaron los ojos como nunca pensó, ella lo había aceptado nuevamente, Kagome... era la mujer de su vida y nuevamente iban a poder estar juntos... La tomó en su brazos, suavemente caminó hasta un sillón y la sentó en el, los dos corazones empezaron a latir fuerte y rápidamente, la respiración empezó a notarse en el pecho de cada uno... Mas rápida y constante... llevó sus dos manos hasta sus mejillas y luego la haló hacia él.
-Nunca mas...- le susurró mientras le dio un tierno beso en su mejilla izquierda –nadie...- continuó diciendo mientras le dio otro beso en la otra mejilla -nos separará- terminó diciéndole mientras le dio otro beso en su frente. Sus miradas se encontraron, su pequeña y rosada boca estaba a un centímetro de la de él, esos labios suplicaban por su ternura, por su pasión.
-Bésame Sesshoumaru, te lo ruego... ya no puedo estar un día mas separada de ti, especialmente cuando te tengo tan cerca, simplemente no puedo-
Suplicó ella mientras cerró los ojos, él no podía ignorar semejante petición, él también deseaba besarla.
No pudieron soportar un segundo mas, Sesshoumaru rompió el centímetro que los separaba mientras sus labios encontraron el labio superior de la chica, empezó a besarlo muy despacio luego pasó su lengua sobre el mismo labio, ella sintió como la temperatura se elevó a un grado incomparable. Instintivamente los dos se pararon, la actual altura de la chica era ayudada por unos tacones de 10 cms los cuales hacían que quedara estratégicamente en una posición agradable para Sesshoumaru, poco a poco sus lenguas se fueron encontrando para poderse acariciar, no querían separarse pero después de varios minutos el oxigeno era el mayor demandante ante la petición. Se miraron nuevamente. Kagome llevaba sus mejillas muy rojas casi al grado de parecer tener fiebre, la pasión de los dos era notoria a simple vista. Ella sonrió pícaramente al ver de reojo la excitación de él, Sesshoumaru no dejó de notar la picardía en ella y sentirse un poco avergonzado, pero era algo natural. La pasión que desbordaban no podían ignorarla, desde el primer momento en que la vio horas atrás, había querido salir corriendo con ella y poseerla poco a poco, pero tampoco quería parecer que la atracción era lo único que los podía unir. Los interrumpieron.
¡Maldito sonido insoportable que hace más grande la espera y corta la inspiración!
El teléfono del cuarto empezó a sonar, él no quería tomar la llamada, sin embargo segundos después recordó que si debía hacerlo.
-Merci, Jean Pierre, enseguida nos cambiáremos-
Colgó. Le dio un pequeño beso en el cuello a Kagome y entró al baño, la chica se extrañó de la reacción y se sorprendió mas cuando vio que un par de segundos después que había entrado Sesshoumaru estaba saliendo como "si nada hubiera pasado" mientras ella aun seguía excitada por esos pasionales besos recibidos.
-Eres mas rápido de lo que yo recordaba amor-
Él sonrió. El sobrenombre salió de forma tan natural que ni ella se percató como le llamó. La tomó de la mano y se dispusieron a salir de la habitación.
-Vamos.. necesitamos cambiarnos de habitación de inmediato, te prometo que luego te explico-
Le dijo mientras intentó empezar a correr con ella tomada de la mano, ella no pidió mas explicación sabía que él cumpliría su promesa. Parecían dos niños en un parque, pero después de un par de segundos antes de llegar enfrente de las escaleras de emergencia ella se detuvo de un solo golpe.
-Estas loco Sesshoumaru? Ya suficiente me has hecho correr estos cinco metros del pasillo pero hacerme subir escaleras..! Eso no te lo puedo permitir... llevo zapatos Prada de la nueva temporada que NI SIQUIERA salen a la venta al público, de hecho son algo exclusivos y un regalo personal de los accionistas, además el tamaño de mi tacón es de 10 cms..! Es imposible que yo les destroce de la manera que insinúas-
Reclamaba mientras nerviosamente él volvía a ver al final del pasillo en donde se encontraba el elevador, pero ella tenia un buen punto, Sesshoumaru no sabía de moda ni le interesaba saber cuales eran los "zapatos de temporada" pero el tacón que llevaba era muy imponente de hecho solo con verlos ya se había cansado, pedirle que fuera descalza no era una opción.
-Esta bien Kagome.. no tenemos tiempo que perder.. vamos... solamente son dos pisos mas-
Suspiró mientras la tomó en sus brazos y subió con ella, se quedó con la boca abierta. Quien podría llegarlo a buscar que él tenía que salir corriendo de la habitación a donde se encontraban tan a gusto? Sería que.. alguien peligroso lo buscaba? Por eso andaba sus guardaespaldas?
-Sesshoumaru que sucede dime?-
Reaccionó ella casi llegando a la puerta de la entrada dos pisos arriba de donde estaban, él a pesar de tener una buena resistencia la colocó en el suelo y se dedicó un par de segundos para recuperar el aire. Ella esperó pacientemente.
-Te prometo.. Kagome..- jadeaba mientras recuperaba el aliento –Que luego te lo cuento...- dio un largo suspiro y nuevamente la tomó la mano –Ahorita lo importante es que tenemos que cambiarnos a otra habitación... pero te prometo que quien me busca no es ninguna mujer.. así que por ese lado puedes estar tranquila-
Ella sonrió, sabía que no era ninguna mujer, pero la aclaración no estaba de mas. Los dos caminaron hasta llegar a una nueva habitación, él miró de un lado hacia otro y abrió la puerta. Todo estaba oscuro, pero el olor de la habitación era exquisito, ella entró primero y él cerró la puerta, ya estaban a salvo. Encendió la luz y una sorpresa era evidente ante los ojos de Kagome.
La habitación estaba completamente cubierta de Lirios Blancos, su aroma era lo que había sentido unos segundos antes. Lirios, la flor preferida de ella. ''Esta es la flor que simboliza la máxima expresión del alma.. su pureza, su sinceridad... es la flor mas exótica, romántica y bella que jamás haya existido... Si alguna vez llegamos a casarnos Sesshoumaru, ésta es la flor que quiero que adorne la iglesia... recuérdalo siempre amor.. para mi... esta flor expresa todo lo sincero y puro' Recordó ella sus propias palabras que mucho tiempo atrás le había dicho a él, aún cuando estaban en el colegio, nunca pensó que se recordaría que era su flor favorita...
-Pero.. como es que tienes esta suite llena de.. lirios?-
Preguntó muy emocionada, ya que la habitación era completamente diferente, era una suite mas grande, tenía una sala extensa y al fondo se miraba que la habitación también estaba arreglada con mas de la misma flor.
-Lo siento Kagome, no salió como yo esperaba, la verdad es que esta habitación la tenia lista por si me aceptabas nuevamente, no quería ponerte demasiada presión para que lo hicieras, pero éste es el reencuentro que yo me imaginaba, no uno simple en la otra habitación-
La tomó de la cintura y le dio un beso apasionado, hábilmente caminó con ella y la llevó directo la habitación. Al entrar una canción empezó a sonar, era la preferida de ellos dos, había salido años atrás y él se la había dedicado en su 3er aniversario, el último año en el que estuvieron juntos.
-Eres todo un don Juan, Sesshoumaru Taisho, nunca.. pude resistirme a tus encantos...-
Le susurró mientras iban caminando y la sentaba en la cama, sus besos eran lentos y apasionados los cuales iban recorriendo cada centímetro de su cuerpo hasta llegar a sus pies, quitó sus finos y delicados zapatos, ella se sentía algo apenada, tenía años de no sentir esa sensación de deseo, de lujuria incontrolable, pasaron un par de segundos el chico no hacia nada, ella sintió como se había quedado completamente quieto, abrió sus ojos para verlos y encontrar el porque de aquel problema que se estaba dando, pero al abrir sus ojos se encontró con otra escena, una con la que nunca se imaginó
-Kagome Higurashi... deseas... convertirte en mi esposa?-
Él simplemente estaba arrodillado enfrente de ella sosteniendo una esplendorosa sortija con un diamante en medio, como negarse ante una petición así?
-Pe.. pero.. pero Sesshoumaru... cómo... yo...-
La chica no lograba articular palabra, o mas bien, no lograba coordinarlas todas en una sola oración.
-No tienes más que decir que si Kagome y estaremos juntos para toda la vida.. era nuestro deseo, por lo menos el mío.. ya una vez te lo propuse y la idea te pareció absurda, lamento decir que talvez hayas tenido mucha razón, pero ya hemos dejado pasar demasiado tiempo.. yo no puedo seguir viviendo un día mas sin ti... eres mi vida, eres mi luz Kagome-
La chica se había quedado sin habla, no sabía que tenía que responder ¿casarse? En lo mejor de su carrera, que pasaría luego? Le exigiría que dejara su carrera de modelo por algún tipo de celos que le pudiera surgir? Le diría que mejor se retirara en la cumbre, pretextando siempre lo mismo? O simplemente no le diría nada, pero entonces? A donde vivirían, ella prácticamente era una nómada, nunca se acomodaba a ningún lugar debido a que la contrataban de cualquier parte del mundo, estaría dispuesto a seguirla a donde fuera? Pero y sus negocios? Que...? Que tenía que responder?
El chico estaba extasiado, sus ojos ambarinos brillaban de una forma como no lo había hecho en años, sabía que esa era la noche, la noche con la cual había soñado tanto, nuevamente tendría en sus brazos y en su cuerpo a su dulce Kagome, nadie... ninguna mujer se le comparaba, ni en cuerpo, ni en espíritu... sin embargo la imagen de una chica se vino en esos momentos, porque? Porque tenía que aparecer en su mente.. Sara... "maldición... debo de dejar de pensar en esa mujer" pensó preocupado, pero no porque nublara sus sentimientos sino que nublaba su confianza en el futuro. Sara era una chica de su misma edad que había sido compañera en la universidad, era alta, delgada, de cabello negro largo, pero de una mirada fría y sin sentimientos, ella se había enamorado obsesiva y perdidamente de él. Sesshoumaru y ella se habían hecho novios, en la misma época en que Kagome y Kouga estaban saliendo, él había sentido un gran cariño por ella, pero de repente ella había empezado a cambiar, se volvió extremadamente posesiva y celosa no podía resistir que ninguna mujer se le acercara, el chico no podía estar en un grupo en el que estuviera alguien de su sexo contrario ya que si lo hacia Sara empezaba a pensar que era porque quizás tenía algo con esa chica, lo empezaba a espiar viendo a donde iba, le exigía que le llamara cuando se fuera a dormir y cuando se despertara para así poder hacer ella su horario y saber a donde se encontraba exactamente a cada hora, finalmente y como pudo, salió de esa relación tan tormentosa, a tal grado de tener que cambiar de domicilio; la chica se había vuelto demasiado obsesiva hasta llegar a amenazarlo que si él llegara a tener otra novia se lo iba a pagar muy caro. Porque tenía que venirle a la mente esos recuerdos tan horrorosos? Lo mejor era no seguir pensando en ello, no valía la pena hacerlo... lo mejor era esperar a que Kagome le diera una respuesta.. estaba seguro que ella le diría que si...
Continuará...
