Noche de cita

Jean, Connie, Eren y Armin habían salido a un club clandestino donde había música en vivo, alcohol y un montón de chicas lindas.

-Oigan ¿Qué hacemos aquí? -se quejó Armin-. Tuve que sobornar al guardia porque somos menores de edad -se lamentó.

-Calma Armin que hoy ligas -dijo Jean emocionado.

-Yo digo que vallamos con la chica del vestido rojo -sugirió Connie y señalo a la aludida quien era una chica de cabello corto y de tono pelirrojo claro.

-No, porque ella es un 10 y nosotros somos un 5 -dijo Jean y luego miro de los pies a la cabeza a Armin-, menos tu Armin, tu con trabajo llegas a 3 -Armin frunció el ceño por el comentario-. La técnica es acercarnos a las amigas -señalo a las otras 3 chicas que estaba a su lado riendo-, entonces la de rojo no tendrá más opción que salir con alguno de nosotros.

-Me parece bien, preguntémosles si quieren besos -dijo apresurado Connie, pero Jean lo detuvo de la chamarra.

-Aguanta, no puedes acercarte sin una estrategia, lo primero que haremos será ligarnos a la DUFF del grupo.

-¿Que es la DUFF? -pregunto Eren.

-Es la amiga designada como gorda y fea -aclaro Jean.

-Pero ninguna de ellas es gorda o fea -dijo Eren observando a las cuatro chicas.

-La DUFF no tiene que ser fea y gorda, pero es la menos agraciada del grupo, por ello iremos con la castaña de lentes -señalo a la aludida, era una chica que llevaba una coleta y vestía una blusa blanca escotada con un pantalón negro y botas de tacón alto.

-Me parece bien, yo me la besuqueo -dijo animado Connie-. A mí me encantan las castañas -dijo pensando en Sasha.

-Aguántate -volvió a detener Jean-. Para ligarte a una chica debes de utilizar una estrategia y la primera que usaremos será la del Cirano.

-¿Y en que consiste eso? -pregunto Eren.

-Tu solo ve y nosotros te susurraremos lo que tienes que decir. -Empujo a Eren y él camino miedoso en dirección de las chicas, sus amigos se sentaron a un lado.

Eren trago saliva al estar frente a las chicas que habían dejado su conversación y miraron a Eren serias.

-El Cirano se trata de susurrarle al pretendiente mientras se está oculto en un arbusto lo que le tiene que decir a la chica que está en el balcón -explico Jean a los otros dos.

-Ah como la obra de teatro el Cirano de Bergerac -dijo Armin.

-¿El que? -pregunto Jean confundido-. Por eso no tienes novia -le dio un zape en la nuca.

-Todo bien, pero Eren lleva parado como 5 minutos frente a ellas sin decir nada -señalo Connie.

-Ok comencemos por lo básico.

-Si, preguntándoles si quieren besos -dijo emocionado Connie.

-No, tonto, el nombre -fue el turno de Connie de recibir un zape.

-Ah me llamo Connie -le susurro a Eren.

-Me llamo Connie -repitió Eren.

-No tonto, el de ella -regaño Jean.

-¿Como voy a saber cómo se llama? -se quejó Connie.

-¿Como voy a saber cómo te llamas? -hablo Eren.

-No, que le pregunte ¿Cuál es su nombre? -dijo exasperado Jean.

-¿Como te llamas? -pregunto nervioso Eren y las chicas solo lo veían, entonces Eren se retiró avergonzado-. Creo que no funciono -se quejó en cuanto se sentó junto a sus amigos.

-No importa porque tengo otra técnica y esta se llama el piropo, así que vas a ir nuevamente Eren y le dirás lo que te susurre al oído -Jean le dijo algo y Eren se puso rojo.

-Yo no puedo decir eso -se quejó.

-Solo ve y hazlo -Jean lo empujo y Eren nuevamente estuvo frente a las chicas.

-Tu papá debe ser panadero por esos biscochos -le dijo a la castaña y ella se tapó el escote y le soltó una cachetada ofendida.

-Creo que no salió bien -se quejó Eren sobándose la mejilla.

-Idiota, la frase era" tu padre debe de ser un panadero porque eres un biscocho" -regaño Jean.

-Yo quiero intentarlo -dijo emocionado Connie.

-Bien Connie, presta atención y no la riegues como Eren -Jean le susurro algo y luego miro a Connie-. ¿Entendiste? -Connie asintió y se levantó rápidamente, se puso frente a las chicas y dirigió su mirada a la de cabello corto y color caramelo, ella llevaba puesto una blusa roja y una minifalda negra con unas zapatillas negras.

-¿Tienes un diccionario? -pregunto serio.

-¿Por? -pregunto la aludida.

-Es que al verte se me escaparon las palabras y quería encontrar la forma más apropiada de decirte que luces hermosa -dijo y la aludida se sonrojo.

-Que lindo -sonrió.

-¿Entonces nos besamos? -pregunto emocionado, la sonrisa de la chica se desvaneció y le soltó una cachetada.

-No quería besar -se quejó Connie cuando regreso con sus amigos.

-Babosos -regaño Jean-. Pero no se preocupen aún tengo otra técnica y es el casamentero. La técnica del casamentero consiste en que un amigo habla bien del otro con la chica y tu Connie como eres un tonto, yo hablare por ti -dijo y aprovecho que una de las amigas se levantaba hacia la barra.

La chica era rubia, alta y de cabello corto, vestía un vestido blanco que le llegaba a medio muslo, no tenía espalda y usaba unos zapatos bajos estilo de ballet amarrados con un moño que le quedaba en los tobillos.

-Hola linda -dijo recargándose en la barra-. Ves a ese chico de ahí -señalo a Connie quien sonrió y saludo-. Dice que eres hermosa y que quiere contigo -le guiño el ojo.

-¿Quién dijiste que quiere con mi novia? -un hombre rubio y de barba se giró para encarar a Jean, lucia furioso y abrazo a la chica.

-¡Corre Connie ya se enteró que quieres con su novia! -le grito Jean y Connie salió corriendo, el hombre era más alto de lo que lucía, camino hasta Connie y le soltó un gran puñetazo en el rostro, luego regreso a platicar con sus otros 3 amigos que también se encontraban en la barra.

-¡Bueno ya estuvo bueno! -se quejó Armin fastidiado- ¿Y si nos acercamos a las chicas sin falsas pretensiones, tácticas ridículas y frases elaboradas? -pregunto y sus amigos comenzaron a reírse-. Ya verán -Armin se levantó confiado y se dirigió a la chica del vestido rojo, le sonrió, su valentía se esfumaba y se le doblaban las rodillas, él se aclaró la garganta y hablo-. Hola mi nombre es Armin Arlert, te vi desde que entramos y quería decirte que eres muy bonita, espero no te ofendas.

-¡Oh que dulce! -dijo sonriendo-. Hola Armin, ven siéntate -ella se recorrido para darle lugar a Armin -Veo que eres recluta -señalo la chamarra que vestía.

-Si, así es -afirmo contento.

-Nosotras somos de la legión de exploración, ella es Nanaba, Hange, Nifa y yo soy Petra -presento y las aludidas saludaron contentas-. Venimos con esos tontos de ahí. -Señalo a los cuatro hombres que estaban en la barra-. Ellos son Mike, Moblit, Erwin y Levi. La verdad nos hicieron reír mucho tú y tus amigos esta noche, nunca dejes de ser tan tierno Armin -ella le dio un beso en la mejilla y después las 4 se levantaron de la mesa-. Ya nos tenemos que ir, pero fue un placer conocerte.

Las cuatro caminaron a donde estaban los chicos, ellos se levantaron y entregaron sus chamarras, caminaron a la salida y las cuatro se giraron, le guiñaron el ojo a Armin y le lanzaron un beso.

-Adiós Armin -dijeron al unísono las 4 chicas.

Ahora una pregunta ¿Quién adivino desde un inicio que las chicas del bar se trataban de Hange, Nanaba, Nifa y Petra?