Comienzan los problemas

A pesar de que se esforzó por no hacer caso a esa noticia está no paro de revolotear por su cabeza acosándola y distrayéndola de sus obligaciones hasta que finalmente no pudo quedarse al margen. Tenía que asegurarse que todo estaba bien. Así que antes de que sacaran el cadáver, en un momento en que los pasillos estaban desiertos los recorrió con mucho sigilo y vigilando que no hubiera nadie a los alrededores que la pudiera atrapar. Miraba a cada lado y cada ruído la hacia ponerse en tensión como si esperara que en cualquier momento pudiera entrar alguien que la atrapara. Llego hasta la puerta de la estancia donde habían colocado el cadáver, estaba cerrada con llave, aun así Buffy solo tuvo que ejercer un poco de su fuerza en el pomo para que la puerta y con un empujón la abrió despejando el camino. La cerro tras de si y por fin se encontró delante de una sabana que tapaba un gran bulto. Buffy corrió la sabana para poder observar el cuerpo de un varón excesivamente pálido. Tenía los labios blancos y una mirada inexpresiva que hizo que a Buffy le recorriera un escalofrió. Pero lo que mas llamo su atención fue su cuello, en él tenía dos agujeritos pequeños en el cuello ambos del mismo tamaño y profundidad bien podrían ser las heridas provocadas por algún insecto o un pequeño mamífero pero Buffy sabía la terrible verdad. La había sabido desde que Cordelia le transfirió la noticia, puede que desde que se encontrara a ese misterioso hombre en la biblioteca. No podría hacer como si nada hubiera pasado ya que no la dejarían rehacer su vida tan fácilmente y ese cuerpo con sus agujeros era una prueba de ello.

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El siguiente movimiento es entrar con paso brioso en la biblioteca dándoles un empujón tan fuerte a las puertas corredoras que estas se quedan balanceándose adelante y hacia atrás hasta que terminan cerradas detrás de ella.

—Bueno, ¿a que viene esto? — exclama Buffy mientras se interna en el interior de la biblioteca mientras busca al bibliotecario con la mirada.

—¿Cómo? —pregunta la voz de Giles proveniente del piso superior que es el único signo de él ya que se encuentra entre un montón de estanterías de mediana altura.

—Ya sabrá lo del chico muerto, ¿no? El que a aparecido en la taquilla.

Buffy camina por la estancia hasta la mesa de madera completada por cuatro sillas de la misma barnizada que la mesa, Buffy coloca su bolsa en una de ellas con sumo cuidado antes de volver a dedicarle su atención al bibliotecario.

—Si —contesta el bibliotecario apareciendo por uno de los pasillos que hay entre las estanterías para llegar a la barandilla barnizada y quedarse mirando a Buffy con rostro solemne.

—Pues es una cosa rarísima —dice Buffy con cierto tono de sospecha reflejada en su voz que bien podía interpretarse como una acusación bien disimulada. Buffy sube por la escalera lateral al piso superior y llega hasta Giles para quedarse a un metro de él —tiene dos agujeritos en el cuello y le han chupado toda la sangre. —Cuando vio que Giles mantenía un rostro inexpresivo enarco una ceja mirándolo suspicazmente —¿no le parece raro? ¿no va a decir Oooh?

—Me lo temía — concluyo Giles con cierto aire de pesar pero manteniendo el temperamento calmado de los que los ingleses hacían fama.

—Pues yo no. Hoy es mi primer día, temía estar atrasada en todas las clases, de no hacer amigos o de llevar un peinado pasado de moda. No me imagine que iba a ver vampiros en el campus y no me importa.

— ¿Entonces para que has venido?

Pregunta Giles escrutándola con la mirada con unos ojos tan penetrantes que Buffy sintió como si Giles fuera capaz de traspasarla con la mirada, eso junto con esa pregunta hecha tan oportunamente hizo que Buffy tuviera que preguntarse exactamente lo mismo.

—Para decirle que no me importa — replico Buffy insegura pero tratando que su voz sonara clara y contundente para no dejar lugar a dudas —y ya se lo he dicho. Así que, adiós.

Dice Buffy girando sobre si misma para regresar a las escaleras y marcharse antes de que ese hombre pudiera replicarle pero no le da tiempo y una nueva frase del hombre la deja clavada en el sitio:

—No tienes ni la menor idea de lo que está pasando, ¿verdad? —Le espeta Giles mientras se frota la mano con la frente pero Buffy decide ignorarlo y tras un instante de duda retoma su camino y baja por las escaleras —¿crees que es una coincidencia que estés aquí? lo de ese chico es solo el principio.

Giles se acerca a la barandilla y apoya ambas manos en ella mientras se recarga sobre la madera barnizada y observa a Buffy que ya se encontraba en el piso de abajo, dispuesta a marcharse hasta que siente una punzada de irritación y se voltea para mirar a Giles con una expresión de enojo y frustración dibujada en su rostro.

—¿Por qué no pueden ustedes dejarme en paz?

—Porque tú eres la cazadora... —responde Giles con aire enigmático mientras baja por las escaleras para acercarse a Buffy—en cada generación nace una cazadora, una chica entre todas las del mundo es la elegida, una chica...

—Con la fuerza y la habilidad de cazar vampiros para impedir que se extienda el mal. Bla bla bla...—responde Buffy con el aire de alguien que ya ha tenido esa conversación demasiadas veces —ya lo se, ¿vale?

—La verdad es que no comprendo tu actitud, ya has aceptado tu deber, ya has matado vampiros.

Replico Giles dejando que la confusión se reflejara en su voz lo cuál solo hizo que se ganara una mirada cansada de Buffy.

—Si, ya he pasado por eso, lo he hecho y no me interesa.

Fue la rotunda respuesta de Buffy que tuvo el efecto suficiente como para dejar a Giles sin saber que decir por unos segundos antes de que volviera a insistir.

—¿Qué es lo que sabes de esta ciudad? —pregunta Giles mientras levanta el dedo índice como indicando que le espere, tras eso se gira sobre si mismo y se dirigí a la puerta del mostrador.

—¿Que está a dos horas en coche de la Neiman Marcus más cercana?

Responde Buffy de manera sarcástica, no puede ver que hace Giles dentro de aquella estancia, ni siquiera sabe lo que se oculta detrás de esa puerta pero cuando Giles regreso traía una buena colección de libros en sus brazos.

—Indaga un poco la historia de esta ciudad y verás que se han dado muchas circunstancias extrañas —dice Giles acercándose a Buffy, quién se había apoyado en la mesa barnizada por lo que Giles se coloco a su lado y puso sus libros encima de la mesa. —Estoy convencida de que toda esta zona es un centro de energía mística. Hay cosas que gravitan hacia ella y que no las hallarás en ninguna otra parte.

—Como vampiros —responde Buffy con cansancio y aburrimiento lo cuál pone nervioso a Giles.

—Zombies, hombres lobo, íncubos, súcubos — empezó a nombres Giles mientras que con cada nombre cogía un libro del montón y lo colocaba en los brazos de Buffy para ilustrar sus palabras. Buffy agradeció tener una fuerza superior a la de cualquier ser humano, ya que de lo contrario los brazos se le habrían dormido debido al pesado grosor de los libros, peso que aumentaba con cada volumen que Giles le hacia sujetar. —Todo lo que siempre temías encontrar bajo la cama, pero que por el día te parecía imposible. Todo ello es real.

Le explico Giles con pasión por su trabajo y por inercia coloco una mano encima del montón de libros inclinándose hacia delante para acercarse a Buffy dejando su rostro a medio metro del de Buffy. Buffy se limitó a parpadear de manera despectiva antes de contestar.

—¿Sé compró la serie de Time-Live? —pregunto con voz socarrona mientras colocaba los pesados tomos en la mesa para luego encarar a Giles con una mirada algo burlona.

Giles se quedo en completo silencio sin saber que decir por el cambio de tema tras unos segundos se atrevió a contestar con toda la sinceridad posible.

—Si —admitió Giles agachando la mirada algo avergonzado.

—¿Le regalaron el teléfono? —sigue preguntando mientras levanta una ceja de manera inquisitiva.

—El calendario

—Estupendo. En primer lugar soy una cazavampiros y en segundo lugar estoy retirada —prosigue Buffy cruzándose de brazos y hablando con un tono inquisitivo que no dejaba lugar a dudas pero luego se relajo y sus palabras adquirieron un tono jocoso — ah, ya se, ¿por qué no los mata usted?

—Yo soy un vigilante, un observador, no se hacerlo —repuso Giles sin poder reprimir una sonrisa tímida y algo nerviosa tan solo de imaginar a un vigilante cazando vampiros. Eso además de ser indecoroso era muy difícil, rozando lo imposible dado que los vampiros tenían una fuerza extraordinaria que los humanos no podían ni soñar.

—Vamos, una estaca en el corazón, un poco de luz del día, es como coser y cantar.

—Una cazadora caza, un observador...

Giles trato de explicarse lo mas claro que puede sin embargo Buffy lo interrumpe con otro sarcasmo mordaz.

—¿Observa?

—Si... —contesta Giles por inercia pero luego se da cuenta del error que cometió y trata de corregirse lo mas claro posible, sin embargo no puede evitar cierto temblor en su voz —¡No! él la entrena, la prepara.

En ese momento Buffy no aguanta mas, sentía el peso de los recuerdos hundiéndola, recordaba todo lo malo que había vivido desde que conoció a Merrick, el también dijo prepararla, pero no la preparó para tener que mentir a las personas que le importaban, sobre el peso que los secretos le haría a su vida. No la preparo para ir perdiendo uno a uno a todos sus amigos y para ver el terror en sus rostros cuando alguno de ellos descubría lo que hacia, no estaba preparada para ir perdiendo poco a poco todo lo que tenía, todo lo que hacia que su vida fuera perfecta y normal hasta que su única vida fuera matar a todo vampiro que se encontrara al lado de Merrick. Pero ni siquiera Merrick estuvo a su lado al final, el murió enfrentándose a un poderoso vampiro y ella tuvo que continuar sola para que al final simplemente la expulsaran del instituto.

—¿Prepararme para qué? ¿para qué me echen de la escuela? ¿para que pierda a todos mis amigos? ¿para tener que estar siempre jugándome la vida y no poder contárselo a nadie porque podría ponerles en peligro? —estallo Buffy en gritos furiosos soltando todo lo que había estado guardando en su interior y que la estaba carcomiendo por dentro para luego tranquilizarse y terminar con voz calmada pero manteniendo un tono ácido en cada palabra —Adelante, prepárame.

Giles quedo impactado por las duras palabras de Buffy, trato de decir algo pero no le salía ningún sonido pues no sabía ni que decir, comprendía todo lo que sufría una cazadora, parte de él la comprendía, pero la otra parte, la parte profesional no era capaz de aceptar un no por respuesta. Sin embargo, cuando por fin fue capaz de decir algo Buffy desapareció por la puerta. Giles soltó una maldición musitada antes de seguirla fuera de la biblioteca.

Sin embargo había algo que ni cazadora ni vigilante habían previsto es que no estaban solos en la biblioteca, había alguien mas escondido entre las estanterías de libros de la planta superior y lo había escuchado todo con completa claridad sin embargo su cerebro se negaba a comprender todo lo que bibliotecario y alumna se habían dicho.

—¿Cómo? —fue lo único que logro proferir Xander Harris mientras se acercaba a la barandilla para mirar fijamente la puerta por la que Buffy y el bibliotecario habían salido.

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Buffy ya había recorrido un buen tramo del pasillo cuando al cruzar una esquina escucho una voz exhausta detrás de ella.

—¡Está empeorando! —exclamo Giles completamente cansado pues había tenido que correr bastante para alcanzar a Buffy.

—¿Qué esta empeorando?

Pregunta Buffy malhumorada deteniéndose en seco pero sin siquiera voltearse para mirar a Giles, simplemente se quedo completamente inmóvil. Giles toma una bocanada de aire antes de caminar los pasos que le separan de Buffy y colocando una mano en su hombro la guía hasta una esquina algo apartada en el pasillo para que no puedan escucharlos.

—El influjo de muertos vivientes y los sucesos sobrenaturales han ido en aumento —le explica Giles hablando en susurros para que nadie mas lo escuche —hay una razón para que estés aquí y hay una razón de que sea ahora.

Dice Giles señalando hacia bajo con el dedo índice simbolizando el instituto, el propio Sunnydale como el significado de "aquí". Pero Buffy se limitó a emitir un resoplido exasperado.

—Porque ahora es cuando mi madre se ha venido a trabajar aquí —contesta Buffy a la defensiva tratando de alejarse de Giles pero este coloca su mano en la pared interponiendo el brazo en el camino de Buffy para que ella no pueda marcharse.

—Algo está por venir. Algo… algo va a suceder y pronto.

Añade Giles con voz temblorosa pero aún así lo suficientemente críptica para que a Buffy se le pongan los pelos como escarpias con solo pensar en que algo malo suceda justo cuando empieza una nueva vida, casi era como si todo lo que había vivido la estuviera persiguiendo.

—¿Podría ser mas concreto? —dice Buffy con sarcasmo y con un aire despreocupado como tratando de decir con su tono de voz que eso no le preocupaba.

—Por lo que yo se, todos los signos indican que habrá una revolución mística crucial muy pronto, puede que dentro de unos días o aún menos.

—Venga ya, estoy es Sunnydale ¿qué mal puede haber aquí?

Pregunta Buffy de manera sarcástica y despreocupada y con sonsonete con un tono que hacia sonar la simple idea de algún peligro como algo absurdo e irreal, sin embargo por dentro se estaba haciendo la misma pregunta tratando de convencerse así misma de que en Sunnydale no podría ocurrir nada malo. Buffy hizo su mejor esfuerzo por creerse que de verdad no encontraría vampiros en Sunnydale, ni que nada de esas cosas horribles que había vivido podrían vivirle en Sunnydale, pero por alguna razón no llegaba a creérselo del todo. No se lo termino de creer cuando dejo de hablar con el bibliotecario, ni cuando llego a casa después de clase ni siquiera en el momento de elegir el mejor atuendo para ir a aquel local del que le había hablado su compañera Cordelia, ese local llamado Bronze.

Al final escogió una ropa sencilla y cómoda a la par que elegante, una camiseta blanca acompañada por una chaqueta azul y unos pantalones negros. El calzado también era cómodo, como todo el calzado que tenía, puesto que en su vida anterior él peligro la acechaba a cada instante por lo que correr o luchar era una seguridad, razón por la que tuvo que moldear su forma de vestir a esta circunstancia, con lo que respecta al calzado estaba constituido por deportivas, botas y como en este caso zapatos sin nada de tacón prácticamente.

Así es como iba vestida cuando tuvo que cruzar un tétrico callejón en el que prácticamente no había nadie y la oscuridad reinaba en cada esquina. Pero Buffy se adentro en él sin ningún temor pues sabía lo que podría encontrarse en esa oscuridad, pero también que ella era lo único que podría detener dicha oscuridad. Cuando iba por la mitad del callejón escucho ruidos amortiguados detrás de ella. Eso la hizo ponerse en tensión pues los ruidos se hacían cada vez mas cercanos y fuertes. No tardo mucho en desarrollar una estratagema y subirse encima de una barra de acero que estaba a varios metros por encima del callejón. Se posiciono agarrada a la barra en una posición invertida con los pies arriba y la cabeza hasta que una figura humana apareció a lo lejos en el callejón y fue acercándose cada vez mas hasta situarse en la posición que Buffy esperaba para dejarse caer y balancearse agarrada a la barra para darle una fuerte patada a la silueta que cayo al suelo. El derribado trato de incorporarse pero rápidamente Buffy salto hacia él y coloco un pie encima de su pecho impidiendo que se levantara. La figura era un chico alto que vestía con un traje negro, tenía el cabello negro y los ojos marrones. Este trata de incorporarse pero Buffy no se lo permite por lo que el chico observa por un momento el pie de Buffy antes de clavar su mirada justo en los ojos verdes de Buffy y con completa tranquilidad se dispone a hablar:

—¿Tiene algún problema, señorita?

—Si tengo un problema — le espeto Buffy con tono severo y hasta algo amenazante —¿por qué me seguías?

—Se lo que esta pensando, pero no se preocupe no muerdo.

Dijo el chico alzando un poco la cabeza mientras mostraba una sonrisa despreocupada. Buffy lo miro un poco dubitativa pensando si dejarlo levantarse. Finalmente retrocede varios pasos pero en una posición de defensa con los puños preparados para pelear. El chico se levanta sacudiéndose el polvo de la ropa.

—Lo cierto es que esperaba que fuera mas alta o con más músculos —Dice el chico de manera jocosa antes de llevarse la mano al cuello y frotarse la zona dolorida —Aunque sí, es muy dinámica.

—¿Qué quieres? —pregunto Buffy con dureza sin quitarle la vista de encima ni tampoco bajar los puños, estaba preparada para cualquier ataque a traición que aquel sujeto quisiera realizar.

—Lo mismo que usted

Respondió el misterioso joven dejando de frotarse el cuello para dedicarle a Buffy una sonrisa enigmática y misteriosa acompañada de una leve sonrisa que a Buffy la puso nerviosa a la vez que la irrito, por lo que se olvido de mantener la guardia y separo los brazos a modo de encogimiento de hombros.

—Esta bien, ¿y qué es lo que quiero?

—Matarlos, matarlos a todos.

Respondió el chico a la vez que se acercaba mucho a Buffy hasta estar separados por unos pocos centímetros lo cuál hizo que el nerviosismo de Buffy aumentara, por lo que tuvo que retroceder un par de pasos para recuperar el control de su corazón que se había desbocado por la cercanía de ese apuesto pero enigmático y posiblemente peligroso caballero.

—Lo siento, respuesta equivocada, pero a ganado un bonito reloj de imitación. Lo que yo quiero es que me dejen en paz —repuso Buffy usando el sarcasmo como arma para tratar de disimular que le había puesto nerviosa. No espero mas y comenzó a andar por el callejón para tratar de alejarse de ese chico tan extraño pero la voz del chico la retuvo antes de que hubiera dado más de dos pasos.

—¿Dé verdad crees que estas en posición de elegir? —le espeto el chico con una forma de hablar tan críptica que Buffy tuvo que concentrarse para captar todos sus posibles significados —estás a las puertas del infierno y pronto se van a abrir.

Buffy se giro aturdida con miles de preguntas recorriendo su mente, quiso preguntárselas todas a aquel chico tan extraño pero el se limito a sacar algo del interior de su chaqueta.

—No le des la espalda a esto —dijo el chico antes de lanzarle lo que llevaba en las manos, Buffy lo atrapo en el aire solo para descubrir que era una caja pequeña, de esas en las que vienen las joyas cuando las acabas de comprar. —Tienes que estar preparada.

—¿Para que? —fue la primera pregunta que consiguió hacer Buffy, pero tenía mil mas recorriendo su mente en ese momento.

—Para la cosecha.

Fue la respuesta indescifrable del joven que sin explicar que era exactamente consiguió que a Buffy se le erizaran los pelos de la nuca. Sin embargo había otra pregunta que le martilleaba la mente era otra.

—¿Quién es usted?

Pregunta con tono intrigado sin embargo el chico se limito a sonreír enigmático evitando responder su pregunta directamente:

—Digamos que… soy un buen amigo —dijo con una voz indescifrable mientras comienza a caminar por el callejón pasando al lado de Buffy quién lo mira de reojo sin atreverse a quitarle la vista de encima.

—Pues puede que yo no quiera que sea mi amigo.

Le espeto Buffy girando sobre si misma para encarar al chico quién ya se estaba empezando a alejar pero que al oír la respuesta de Buffy se voltea con una sonrisa enigmática.

—Yo no he dicho que fuera amigo tuyo —responde el hombre misterioso mientras camina hacia atrás sin apartar los ojos de Buffy para finalmente desaparecer en la oscuridad del callejón.

Buffy se quedo completamente inmóvil observando la callejuela por donde se había marchado el chico para luego exhalar e inhalar varias veces antes de abrir la cajita que ese misterioso hombre le había dado, esperaba encontrarse algo desagradable no esperaba que ese chico le fuera a dar algo que realmente le gustara. Pero su sorpresa fue mayúscula cuando dentro de ella encontró un colgante de plata, pero no un colgante cualquiera si no un colgante con forma de pequeña cruz. La verdad entendía su significado pero no la procedencia de aquel objeto que el chico le había dado ni tampoco las intenciones reales con las que se lo había dado, pero finalmente suspiro y tras decidir que hacer con ese misterioso y considerado obsequio, Buffy prosiguió con su camino esperando no vivir mas encuentros desafortunados. Buffy recorrió los callejones oscuros en completa tensión, alerta a cualquier sonido o movimiento que hubiera en el camino. En un momento creyó escuchar algo pero al girarse para ver que era no vio absolutamente nada. Señal de que tenía que relajarse pues aquella frase, "la cosecha" le había afectado la mente.

En la siguiente ocasión observo un movimiento al lado de los cubos de basura, pero solamente era un gato negro que al verla se quedo completamente inmóvil mirándola atentamente para luego salir corriendo desapareciendo en la oscuridad del callejón. Buffy se había quedado observando el gato directamente por unos momentos hasta que lo vio alejarse y entonces continuo su camino alegrándose de que el gato no fuera un ser con forma humana y colmillos en la cara. Pronto llego a un lugar en el que pudo ver a una gran conglomeración de gente a las puertas de un lugar que mas que un bar o un pub le recordó a una vieja fabrica, pues el lugar se veía como una puerta pequeña debajo de un cartel de neón negro con letras blancas que ponían Bronze. Sin embargo esa puerta estaba en una pared de color gris metálico que estaba colocada de manera horizontal recorriendo toda la calle hasta que se perdía a la vista dando la impresión de que el Bronze estaba anexado a otras instalaciones. La pared tenia pliegues que la recorrían de arriba hasta abajo. Pero lo que tenía ancho le faltaba de bajo pues el local no era excesivamente alto, por fuera se podía calcular que tendría la planta baja y el primer piso solamente. Buffy se interno entre toda esa gente que pasaba por la puerta y al entrar un hombre en la puerta le dio una tarjeta especial que la invitaba a una consumición gratis. Nada mas traspasar la vida sintió la sensación que siempre se sentía pues en cuanto entro le llego una música bastante alta de un famoso grupo que estaba de moda, el lugar estaba impregnado del olor del tabaco y el alcohol y no había prácticamente espacio para caminar con libertad pues había tantas personas que parecían sardinas en lata y el espacio era bien reducido. Camino como pudo por ese lugar buscando a Cordelia o a alguien que conociera, sin embargo no encontraba a nadie. En una ocasión un chico levanto la mano como saludandola pero cuando ella le respondió el saludo vio que ese chico ni siquiera la estaba mirando y al echar un vistazo a su espalda vio que el saludo no era para ella sino para otro chico a su espalda que también tenia la mano levanta. Buffy se sintió un poco avergonzada y rápidamente te alejo de ellos hacia la barra frustrada por sentirse completamente perdida y sola pero cuando estaba a punto de perder la esperanza vio una cabellera pelirroja que le llamo la atención pero no pudo verla bien pues varias personas le tapaban la visión de aquella chica, por lo que esquivando a la gente se acerco a la barra y descubrió a Willow que estaba tan concentrada en su bebida que no se daría cuenta si alguien se le acerca por la espalda, cosa que Buffy hizo.

—¡Hola!

Buffy le sonríe colocándose detrás de ella a la vez que le daba un rápido toque en los costados para sobresaltarla a lo que Willow reacciono sobresaltándose para luego girarse para mirar a Buffy sonriéndole alegremente.

—¡Hola!

—¿Has venido con alguien?

Pregunta Buffy mientras se sitúa a un lado de Willow mirándola de frente. Willow tenía la cabeza girada hacia la derecha para poder observar a Buffy.

—No, estoy sola —niega Willow con la cabeza tímidamente pero pronto una sonrisa ilusionada apareció en la cara de la pelirroja —creía que iba a venir Xander.

Buffy se quedo un momento mirándola con una expresión sorprendida a la vez que inquisitiva con una certeza brillando en su mente. Mientras hablaban Buffy enseño su papelito al camarero para que le trajera su bebida gratis.

—¿Es que estáis saliendo juntos?

Pregunta Buffy con curiosidad desinteresada como viendo esa pregunta como una oportunidad de sacar una buena conversación.

—No, solo somos amigos — explico Willow bebiendo de su Martini con una pajita — fuimos novios pero rompimos.

—¿Y eso? ¿qué paso?

—Me robo mi Barbie.

Respondió Willow con una sencillez y tranquilidad que solo añadió más desconcierto a la simple respuesta tan absurda de Willow que provoco que Buffy la mirara pasmada preguntándose interiormente que razón era esa como para romper con alguien o mejor dicho la pregunta sería ¿cómo ex que Willow y Xander aún jugaban con muñecas? Con solo ver la expresión de sorpresa de Buffy Willow supo que había cometido un error al no concretar así que se dispuso a hacerlo:

—Teníamos cinco años.

Explico Willow de manera tímida y con un extraño rubor en sus mejillas. Buffy lo entendió todo e hizo un sonido de comprensión aunque también se sintió algo cortada en ese momento, pues ya no sabía muy bien que decir por suerte no tuvo que decir nada ya que en ese momento el camarero le trajo su batido y se concentro en beber de la pajita mientras Willow prosiguió hablando.

—La verdad es que no salgo mucho con chicos… últimamente.

—¿Por qué no?

—Bueno, cuando estoy con un chico que me gusta, me resulta difícil decir algo divertido o ingenioso o algo —le explico Willow con voz suave y algo resignada —Normalmente me pongo a balbucear y luego me voy.

Buffy emitió una risa suave y trato de tranquilizarla haciéndole saber tanto con la mirada como con la voz que ese no era un problema tan grave como le podía parecer, bien es cierto que ella nunca tuvo problemas con los chicos, al menos en una situación normal y por tanto no sabía que era quedarse sin palabras y sufrir de timidez, pero sin duda ella no lo veía como un problema grave.

—No será para tanto.

—Si que lo es —aseguró Willow completamente convencida con una calmada tranquilidad, pero bajo esa apariencia tranquila se escondía un aura de tristeza —yo creo que a los chicos les gustan las chicas que saben hablar.

Buffy levanto una ceja incrédula la verdad es que ella tenía experiencia con los chicos, cuando era la chica mas popular del instituto los tenía prácticamente comiendo de su mano, podía hacer con ellos lo que quisiera, siempre tendría una cola de chicos esperando para salir con ella aunque ella no mostró interés mas que en uno o dos de ellos, pero sin duda eso no evitaba que tuviera chicos a su alrededor. Luego todo cambio y a medida que perdía popularidad había menos chicos a su alrededor hasta quedar completamente sola, sola salvo por un chico en el que nunca se había fijado antes pues pertenecía al grupo de los que ella consideraba "fracasados" pero que estuvo ahí para ella cuando mas sola estuvo. Sin embargo de esa experiencia le quedo la certeza de que los chicos no se interesan por las chicas que saben hablar, pues cuando su conversación era hueca y superficial ellos la adoraban pero luego en cuanto perdió su fama la abandonaron sin que su forma de hablar tuviera algo que ver.

—Se nota que últimamente no sales.

Dice Buffy asistiendo con tranquilidad y al observarla Willow tuvo una impresión de ella, siempre se veía segura de si misma y despreocupada.

—Debe ser fácil para ti.

—Si, facilismo —dice Buffy bajando la vista concentrándose en su batido mientras le daba un sorbo, pero realmente esto era una excusa para concentrarse en otra cosa y dejar de cavilar sobre como había cambiado su vida.

—No se te ve nada tímida —contesto Willow observándola con atención y deseando en su interior ser tan atrevida como lo era Buffy.

—Bueno, mi filosofía —empezó a decir Buffy pero en ese momento se detuvo mirando a Willow dubitativa —¿Te cuento cuál es mi filosofía?

—Si, claro —contesto Willow asistiendo, ansiosa por saber cualquier cosa que su nueva amiga quisiera enseñarle.

—La vida es corta.

—¿La vida es corta? —pregunto Willow con expresión confusa mientras la observaba con ojos inquisitivos.

—No es muy original pero es cierto —explico Buffy alegremente, muy convencida de eso pues sabía de primera mano lo frágiles que eran las cosas, siempre en constante cambio, en constante movimiento. No tenía mucho sentido quedarse al margen pensando en las consecuencias si al día siguiente mueres y te arrepientes de no haber dado el gran paso, de hacer eso que deseabas hacer y no te atreviste, hay que vivir cada minuto como si fuera el último —¿Por qué ser tímida y perder el tiempo con un chico si se va a reír de ti? Aprovecha el momento, porque mañana puedes estar muerta.

En ese momento Buffy recorrió el lugar con la mirada pero deseo no haberlo hecho pues vío en la planta de arriba del local, algo que deseo no haber visto, a alguien que observaba la gran multitud con rostro sombrío, tal impacto le causo esa visión tan nítida y real que no fue capaz de articular palabra ni siquiera escucho la siguiente respuesta de Willow ni supo si su mensaje le había llegado o si simplemente lo ignoraría. La visión de ese sujeto acechando a los jóvenes que solo se estaban divirtiendo la dejo helada e hizo que un pasmo le congelara el cerebro sin ser capaz de pensar nada coherente.

—Ahora mismo vuelvo —dijo Buffy como posesa mientras se levantaba con su batido en la mano, mientras no dejaba de observar hacia aquel punto en concreto.

—No te preocupes, no tienes que volver.

Le contesto Willow con aire triste mientras bajaba su mirada como pensando que ya no quería pasar mas tiempo con ella, eso hizo que Buffy se girara con una sonrisa resignada, como si en su interior pensara "no tienes remedio".

—Ahora mismo vuelvo.

Le repitió con completa seguridad para recalcar el mensaje tanto con su tono de voz como con sus palabras. Tras eso camino entre los chicos joviales y alborotadores, a cada paso tenía que esquivar un obstáculo nuevo, bien fuera una pareja bailando, un chico con un batido o hasta una pareja abrazada con despreocupación, que tenían toda la atención en los ojos del otro. Todo un mar de juventud fiestera que no pensaba en otra cosa que en divertirse, eso hizo que Buffy sonriera melancólica recordando los tiempos en que no conocía los peligros que entrañaba la noche y su única preocupación era mantener su merecida popularidad. Una vez fuera de la masa alocada de adolescentes, subió las escaleras deprisa sin embargo tenía la sensación de que cada escalón le llevaba siglos subirlo no por esfuerzo si no porque estaba tan preocupada por confrontar a ese misterioso sujeto que todo le parecía avanzar de forma lenta como si alguien hubiera ralentizado la velocidad con un mando a distancia. Finalmente llego al piso de arriba y se acerco con cautela procurando no ser detectada.

—¿Qué? ¿de fiesta con los alumnos? ¿lo pasas bien?

Pregunto Buffy con sarcasmo apareciendo por detrás del individuo que se sobresalta al oírla volteándose en un auto-reflejo lleno de tensión para ver quién es pero al verla su rostro de sorpresa pasa a ser de hastió respecto a lo que ella acababa de decir.

—Ya claro, como que me divierte ver a unos payasos dando saltos, eso no me parece precisamente divertido —le contesto esté poniendo cara de aburrimiento pero sin perder su elegante porte ingles —preferiría estar en mi casa, con una taza de Bovril y un buen libro.

Esa respuesta hace que Buffy lo mire con cara de aburrimiento y emita un resoplido burlón que dejaba muy claro su pensamiento sobre ese asunto.

—Necesita un cambio de personalidad.

—Éste es un lugar perfecto para detectar vampiros. Está oscuro y abarrotado —le explico el vigilante Rupert Giles de quién Buffy aun no confiaba del todo, pues seguía pareciéndole un sujeto extraño al que no había que quitarle la vista de encima y peor aún, estaba completamente empeñado en devolverla a la vida como cazadora —además, sabía que vendrías y tengo que hacértelo entender.

Eso hizo que Buffy rodeara la mirada antes de volver a fijar los ojos en Giles mientras viajaba por un momento en el mar de sus recuerdos hasta revivir el encuentro que vivió hace apenas un rato cuando venía hacia el Bronze, gracias a ese recuerdo pudo darle un nuevo significado "soy un buen amigo" que había dicho ese joven tan extraño, en ese momento no había captado tan crípticas palabras pero ahora era imposible no hacerlo, ese hombre y el bibliotecario que estaba delante de ella, eran amigos y se habían propuesto arruinarle los planes de una vida normal.

—Qué se acerca La Cosecha. Ya lo se, me lo dijo su amigo.

A pesar de la completa seguridad de Buffy en su reciente teoría la hizo ponerse nerviosa tan solo por pensar que estuviera equivocada, eso volvería a dejar entre las sombras la identidad del chico y peor aún el significado que tenía todo lo que le había dicho.

—¿Qué has dicho? —pregunto Giles sin ocultar ni por un momento la sorpresa de la que era víctima.

—La Cosecha —recalco Buffy esperando ver cualquier signo de reconocimiento en la expresión de Giles sin embargo lo único que mostró la cara de Giles fue una gran preocupación y la mas absoluta de las incertidumbres —¿Significa algo para usted? Porque para mí no.

—No estoy seguro ¿quién te dijo eso?

Era evidente que no solo no había ningún signo de reconocimiento si no que Giles no tenía ni la menor idea de quién podría haber sido el chico misterioso que la visito en pleno callejón y que no le dijo ni como se llamaba, eso le preocupo volviendo a cavilar sobre sus intenciones,. Tal vez solo quería tenderle una trampa o simplemente era alguien que quería ayudarla pero no quería darse a conocer, no lo sabía y eso la frustraba.

—Un joven moreno y guapo pero muy extraño. Pensé que eran ustedes amigos.

—No —fue la corta y contundente respuesta de Giles mientras adaptaba una expresión de solemne incertidumbre y seriedad, teniendo sus pensamientos mas ocupados en darle vueltas a la misteriosa palabra, que tenía la impresión de haber leído eso en alguna parte, pero no recordaba donde —¿y dijo algo más?

—Algo sobre las puertas del infierno, la verdad es que no me cayo bien.

Dijo Buffy tratando de terminar con el tema mientras giraba sobre si misma para quedarse mirando el piso de abajo donde todo era música y gente bailando o bebiendo. Mientras Buffy observaba la panorámica sintió como Giles caminaba a su alrededor hasta situarse detrás de Buffy haciendo que ella pudiera sentir su aliento en el cuello, tenía un aroma suave como si hubiera comido caramelos mentolados.

—Míralos, divirtiéndose, sin darse cuenta del peligro que les rodea.

Le dijo Giles detrás de ella con aire desaprobador como si no le pareciera bien todo el espectáculo de chicos bailando, bebiendo o besándose como si no le pareciera bien que no se percataran del peligro que corrían pero sin embargo a Buffy eso le parecía un sueño, una vida normal, nade de preocupaciones salvo la de los exámenes o si un chico te gusta, en ese momento deseaba ser cualquier otra chica, cualquier otra persona, no ser la cazadora.

—Qué suerte

Contesto Buffy melancólica a pesar de que su cuerpo estaba mirando una gran fiesta desde las alturas del piso superior, su mente estaba muy lejos de allí perdida en el mar de los recuerdos.

—O quizás tengas razón, las señales podrían ser falsas —le concedió Giles con completa calma inglesa pero Buffy no le prestaba atención estaba mas concentrada en observar a los chicos y Giles se dio cuenta de ello —no es como si hubieras tenido pesadillas.

Buffy no capto esas palabras de inmediato, primero las escucho como un leve eco muy lejano pero cuando llegaron a su cerebro lo hicieron con una fuerza que la dejo atónita y paralizada por unos segundos sin saber que hacer ni que decir. Pesadillas, las pesadillas la perseguían la acosaban, fue la primera prueba que le expuso su anterior vigilante para captar su atención. Si simplemente hubiera dicho cualquier otra cosa lo habría ignorado sin más argumentando que podía conseguirle un buen psiquiatra, pero la palabra clave era pesadillas, solo así accedió a acudir con él al cementerio. Desde pequeña había tenido pesadillas horribles sobre monstruos y sobre chicas que se enfrentaban a ellos, no era tan grave cuando los mataban, pero cuando perdía era cuando la pesadilla se hacia demasiado cruda como para soportarla y terminaba despertándose con gritos de terror y envuelta en sudor. Luego no paraba de pensar cuál era el sentido de esos misteriosos sueños, bien podría argumentar que se trataba del efecto de ver demasiadas películas de terror, solo había un problema, ella no solía ver películas de terror que pudieran afectarla, ni siquiera había visto su primera película de horror cuando todo comenzó. Así que cuando Merrick le menciono las pesadillas no pudo irse sin más pues en el fondo esperaba que ese hombre le diera una respuesta a sus temores y si se lo dio, pero no la que hubiera deseado.

Eso hizo que se girara a mirar a Giles profundamente sorprendida por su comentario, a lo que el sonrió triunfante satisfecho de que su táctica para llamar la atención de la chica hubiera funcionado. Eso solo hizo que Buffy cambiara su expresión de sorpresa a fastidio.

—Mira, no digo que no vaya a matar a un vampiro si me lo encuentro, solo no me apetece ponerme a buscarlos.

Le dijo Buffy irritada mientras fulminaba con la mirada al bibliotecario ante lo que Giles se coloco a un lado de Buffy apoyándose en la barandilla mientras deshacía su sonrisa triunfante por una mas conciliadora.

—¿Pero estarás preparada? Hay muchas cosas de este mundo que no sabes. No lo sabes todo sobre ellos, ni siquiera de tus propios poderes. —Le explico Giles con toda calma y una expresión severa en el rostro —Los vampiros aparentan ser totalmente normales hasta el momento de atacar, solo entonces revelan su verdadero ser.

Eso solo hizo que Buffy resoplara aburrida mientras dedicaba su mirada volvía a observar a los jóvenes que seguían bailando ajenos al mundo que les rodeaba.

—Es usted como un libro de texto con brazos —dijo con tono burlón y sarcástico sin siquiera mirar a Giles —eso ya lo se.

Dijo Buffy pensando en el momento en que Merrick le había explicado justo eso mismo, de hecho uso muchas menos palabras y un tono mas sarcástico. Realmente no tuvo que esperar mucho antes de saber eso, se lo dijo nada mas conocerse y se lo estuvo repitiendo cada vez que podía, parecía que en cualquier momento le pitarían los oídos de tantas veces escuchar la misma canción.

—Pero una cazavampiros debería ser capaz de detectarlos en cualquier parte. —continuo Giles con completa naturalidad ignorando el tono sarcástico de Buffy —no tendrías que observarlos para saberlo, ni siquiera tendrías que pensar, debería ser como un acto reflejo. ¿Podrías decirme si hay alguno en este lugar?

Buffy suspiro antes de inclinarse sobre la barandilla y poner toda su atención, primero vio a un chico vestido de forma anticuada con las mangas remangadas, el chico estaba hablando con una chica a la que no pudo vislumbrar bien. También veía a varios jóvenes en la barra bebiendo vasos del que no quería saber su contenido, otra pareja besándose en una esquina pretendiendo pasar desapercibidos mientras se enrollan. Vio a Jesse y a Cordelia lo cuál le hizo sonreír ya que por fin los había localizado, sin embargo vio como Jesse le hablaba con una sonrisa en la boca como si tratara de seducirla pero por la mirada desdeñosa de ella no iba por buen camino y esa sospecha se confirmo cuando ella se alejo del chico y este simplemente se quedo viendo como se alejaba.

—Es posible —admitió Buffy sin mucho interés, aunque era cierto que estaba pendiente a todos los detalles de aquellos chicos, prestaba atención a cualquier cosa que pasara en aquel pequeño local salvo si había vampiros.

—Deberías saberlo, aunque haya tanta gente y tanto ruido deberías ser capaz de detectarlos. Inténtalo, agudiza tus instintos.

Buffy volvió a concentrarse ante la insistencia de Giles pero esta vez si trato de hacer el esfuerzo por detectar cualquier no-muerto que rondara el lugar, sin embargo su mirada termino regresando al chico vestido a la "última" moda, tenía algo especial y no se refería precisamente a sus cualidades físicas, si no que había algo oculto en aquel joven, no era como los demás. Sin embargo, esta vez si deslumbró mejor a la chica con la que hablaba, era una chica de hermosos cabellos rojos como la sangre.

—Ahí hay uno —señalo Buffy con el dedo a aquel chico al que no le podía quitar la vista de encima por mas que lo deseara, era como si su instinto le obligara a observarlo, un instinto que se sintió salvaje y primitivo, como el de un depredador en plena cacería.

—¿Dónde? —pregunta Giles que debido al gran número de personas reunidas en la pista le resultaba imposible situar a cual de ellos había señalado Buffy.

—Ahí mismo hablando con esa chica.

Buffy volvió a señalar con el dedo pero esta vez Giles hizo su mejor esfuerzo por ver a quién se refería y esta vez pudo ver a un chico y a una chica pelirroja, pero eso solo le hizo soltar una risa leve.

—No lo sabes.

—Por favor, fíjese en su chaqueta, lleva las mangas arremangadas —explico Buffy usando sus conocimientos de moda para poder razonar sus instintos —¿y la camisa? Fíjate en su atuendo un momento.

—¿Está anticuado? —pregunta Giles de manera insegura, pues no estaba muy informado de cómo eran las modas americanas y mucho menos la de los jóvenes americanos.

—Es prehistórico —le aseguro Buffy con completa certeza —solo alguien que haya vivido bajo tierra durante diez años pensaría que eso puede estar de moda.

—Pero no agudizaste los sentidos.

Le espeta Giles ante lo que Buffy abre la boca para discutírselo, pero detecto al vampiro tan rápido que Giles ni siquiera se había dado cuenta, así que no tendría mucho sentido si tratara de explicárselo ya que pensaría que solo lo dice para quedar bien, así que se quedo callada. Se limito a observar como su amigo Jesse volvía a la carga esta vez seduciendo a una chica rubia y parecía que esta vez si le iba mejor que con Cordelia, lo cuál le alegro. Lo que no le hizo tanta gracia fue en el momento en que el vampiro y su posible víctima se giraron y la chica quedo de frente a ella con lo que pudo observar sus rasgos físicos con toda nitidez pero eso la dejo petrificada mientras una expresión de preocupación salía de sus labios.

—Esa no es… —empezó a decir Giles igual de preocupado, pero Buffy lo interrumpió.

—Willow —dijo Buffy atónita mientras le daba su bebida a Giles, para tener las manos libres.

—¿Qué esta haciendo? —le pregunta Giles extrañado cogiendo el vaso por inercia mientras observa a Willow agarrarse del brazo de aquel vampiro, por lo que había visto esa chica no era una persona de ligar en barres, así que verla cogida a ese vampiro era bastante sorprendente.

—Disfrutar del momento —le contesto Buffy con una seriedad mortal aunque mas bien se lo decía así misma, regañándose por ser la chica que incito a su amiga a ligar con un vampiro. Aunque en ningún momento se imagino que su consejo la llevaría a semejante peligro si algo le pasaba no se lo perdonaría en la vida. Con paso raudo accedió a las escaleras y las bajo rápidamente. Giles trato de seguirle el paso pero rápidamente se quedo atrás, entonces volvió a mirar a Willow y la vio marcharse agarrada al vampiro, al poco rato vio como Buffy llegaba hasta donde hace unos segundos estaba Willow, pero debió percatarse de lo que había ocurrido pues al segundo siguiente ya estaba atravesando la puerta en dirección a la calle. Pasaron un buen rato antes de que se percatara de que llevaba algo en la mano y un rato mas en percatarse de que ese algo era el vaso que Bufffy le había encasquetado.

—¡Rayos! —lanzó una maldición musitada mientras se obligaba a bajar por las escaleras y acercarse a la barra para dejar ahí la copa de Buffy para luego girarse y mirar la puerta rezando a todos los dioses del firmamento porque la cazadora llegara a tiempo de salvar a la doncella apuros.

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Buffy salio del local caminando en una completa tensión pues todos sus sentidos estaban en alerta esperando cualquier señal de Willow y de aquel vampiro, obligándose a apartar cualquier pensamiento de su mente para concentrarse solo en el entorno que la rodeaba, atenta a cualquier señal de peligro. Paso junto a una valla de puntas afiladas y aprovecho para arrancar una de ellas y construirse una estaca que llevo preparada en su mano por si la atacaba cualquier vampiro. Se adentro en las entrañas de un oscuro callejón abriendo todas las puertas para asegurarse de que Willow no estaba dentro y llegando finalmente a una puerta bajo un letrero que ponía: "no pasar" eso no la hubiera detenido por lo que llevo su mano a la puerta y le dio un leve empujón pero la puerta no se abrió y eso disuadió a Buffy, pues si hubieran entrado por ahí la puerta estaría forzada o hasta rota.

En ese momento detecto una presencia detrás de ella, el supuesto agresor se encontraba a pocos pasos de ella, Buffy no logro pensar con claridad en ese momento debido a los nervios, tenía el corazón en un puño y debido a eso reacciono violentamente, sujetándola por el cuello para levantarla por el cuello mientras la ponía contra la pared. Cuando ya la apuntaba con su estaca y estaba a punto de clavársela en el corazón fue cuando pudo tranquilizarse lo suficiente para ver de quién se trataba. Era una chica morena, con un gran bronceado causado por muchas horas en la playa o en un balneario y era joven, su edad no superaría los 16, pero lo que mas llamaba su atención eran sus ojos, eran cafés, pero ahora no brillaban con su tono café característico sino que ahora el brillo que los dominaba era el de un autentico y absoluto terror. Los ojos hacían juego con una expresión de verdadero pánico y su cuerpo temblaba aterrorizado por verse levantada como si fuera una muñeca de trapo. Pero por si eso no era lo suficientemente impactante la situación se agravo porque no era una simple desconocida.

—¡Cordelia! —dijo Buffy sorprendida de si misma mientras soltaba a la joven dejando que lentamente resbalara por la pared hasta quedar de pie ante ella.

—Dios, ¿tuviste un trauma de niña?

Pregunta Cordelia tratando de sonar tranquila pero en sus ojos podía verse el terror que tenía y la mirada de desconfianza que le dedico le dolió a Buffy más de lo que demostró, pues era la prueba palpable de por mas que se esforzara nunca sería normal. Cordelia había sido muy amable con ella desde que llego pero ahora la miraba como si viera al diablo en persona.

—Cordelia, ¿has visto a Willow por aquí? —pregunto Buffy tratando de aparentar normalidad como si no hubiera pasado nada, sin embargo las miradas de Cordelia y la de las chicas reunidas en la puerta no dejaban de martillearle en la cabeza.

—¿Por qué? ¿pensabas clavarle esa estaca?

Contesta Cordelia con tono sarcástico aunque su mirada no dejaba de escrutar a Buffy con preocupación y cierto temor como si realmente estuviera considerando la seguridad de su compañera. Buffy quiso emitir una disculpa o cualquier cosa para aliviar la situación pero supuso que después de eso no podía decir nada que no la hiciera quedar mucho peor, no había palabras que pudieran disculparla frente a ese ataque, había actuado impulsivamente y eso fue un gran error que casi hiere a su compañera. Sabía que había hecho mal pero si se quedaba hablando con ella Willow podría terminar muerta y eso no lo permitiría, así que hecho a andar con paso raudo hacia donde su instinto le decía que habían ido.

Cordelia se limito a verla marchar aliviada por no tenerla delante, no quería admitirlo, no quería admitir que ella había tenido miedo pero su cuerpo temblaba como una hoja agitada por el viento y había sentido la necesidad de salir corriendo, pero al menos Buffy ya se había marchado.

—Por dios —dijo tratando de que su voz no temblara al salir de su boca y que su expresión de pavor sonara mas como una desdeñosa —perdonad, tengo que llamar a todos mis conocidos ahora mismo.

Le dijo a sus amigas tratando de sonar calmada, sin embargo no pudo evitar notar cierto temblor en su voz y en su cuerpo sacando el móvil con movimientos algo torpes. Quería llamar y advertir a todos de lo peligrosa que era Buffy y si además podía desquitarse criticándola hasta el punto de convertirla en una paria dentro del instituto sería feliz. Sobretodo porque eso es lo que haría normalmente con cualquier persona no apta para su circulo social, si no lo hacia podían pensar que era por miedo y que estaba intimida y hay una cosa que cualquier persona que estudiara en el instituto de Sunnydale debía saber, que nadie, absolutamente nadie podría intimar a Cordelia Chase.

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Buffy no había abandonado aún la calle del Bronze cuando escucho una voz a su espalda que la llamaba, Buffy trato de tranquilizarse para no repetir lo de Cordelia y se giro para ver quién la había llamado. Ante sus ojos vio a Xander vestido con una cazadora marrón, camisa azul y vaqueros, el pelo estaba igual de despeinado y revoltoso como por la mañana.

—¿Ya te marchas? —pregunta Xander mientras se acercaba a ella con una sonrisa amistosa.

—Xander, ¿has visto a Willow?

Le pregunto Buffy reflejando su preocupación tanto por sus gestos como por su forma de hablar, esa preocupación hizo que Xander dejara de sonreír para ponerse serio y dedicarle una mirada inquisitiva.

—No, esta noche no.

—Se ha ido con un chico.

A pesar de que Buffy se expreso con una gran seriedad, su respuesta dejo a Xander con una cara de incredulidad que bastaba con mirarle para saber que Willow no estaba exagerando cuando dijo que no salía con chicos.

—Estamos hablando de Willow, ¿verdad? Willow ligando en el Bronze —dijo Xander hablando con lentitud y escepticismo como si Buffy le hubiera dicho que había visto un alienígena —¡Anda ya!

—Tengo que encontrarla, ¿A dónde se la habrá llevado?

Dijo Buffy mas para si misma que para Xander y sin esperar una respuesta de Xander comenzó a andar alejándose, sin embargo tuvo que detenerse cuando lo siguiente que le dijo Xander la dejo estupefacta:

—Espero que no sea un vampiro porque entonces tendrás que matarle.

Buffy escucho eso y algo le exploto en el cerebro, era como si siempre le estuviera persiguiendo su pasado, eso la hizo sentir una fuerte angustia en su pecho y perdió cualquier pensamiento cualquier pensamiento que tuviera debido al pasmo, sin embargo cuando volvió en si lo único que pudo hacer fue estallar en furia.

—¿Es que a salido en el boletín escolar? ¿lo han publicado los periódicos? ¿Hay alguien en esta ciudad que no sepa que yo soy la cazavampiros?

Estallo en gritos volteándose para mirar a Xander que ya había recorrido la distancia que los separaba y posicionado al lado de Buffy sin inmutarse por su grito.

—No, yo solo se que tú crees que eres la cazavampiros y lo se porque…

Empezó a decir Xander, pero Buffy le perforo con la mirada y lo interrumpió sin animo para pensar en algo mas que no fuera salvar a Willow.

—Esta bien, me da igual, ¿Sabes donde a podido ir Willow?

Le espeto Buffy con dureza y algo nerviosa muy preocupada para andarse con finuras ante eso Xander se puso muy serio y la miro preocupado.

—Hablas en serio…

Fue la respuesta atónita de Xander al ver la seriedad con la que Buffy hablaba, se notaba que para ella lo que decía tenía sentido. Mientras que Buffy lo miraba con desden sabiendo que si no le explicaba la situación la tomaría por una simple loca y no la ayudaría.

—Xander, si no la encontramos seguramente mañana aparecerá muerta.

Fue la respuesta de Buffy, de la forma directa y seria con la que uno comunicaría el fin del mundo, tan directa que Xander empalideció y tuvo que tragar saliva varias veces para humedecer la boca.

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Willow sentía una gran admiración por su nueva amiga, era una chica genial, era atrevida, divertida, amable y humilde, era como esas chicas populares, pero en el buen sentido, ella no era superficial ni tonta, era una gran chica y lo mejor es que a diferencia de las demás, ella no la despreciaba ni la humillaba la trataba como lo haría una verdadera amiga y eso era algo que le agradecía profundamente. Y cuando una chica como Buffy te daba un consejo lo mejor que puedes hacer es aceptarlo y eso fue lo que hizo Willow, lo acepto e incluso lo repitió varias veces y cuanto mas lo repetía mas fantástico le parecía. "Aprovecha el momento" esas palabras le recorrían su mente desde el mismo instante en que Buffy las pronuncio por primera vez. Trato de seguir el consejo a rajatabla y fue entonces cuando lo vio. Un chico alto, con unos ojos verdes preciosos y una hermosa cabellera negra, se le veía un poco pálido pero eso solo acentuaba su gran belleza, el chico estaba pidiendo una bebida en la barra a poca distancia de Willow y ella quiso acercarse, hablar con él. Pero al principió no se atrevía, finalmente tuvo que repetirse la frase mágica, "aprovecha el momento", para darse valor y hablar con él. Al principio pudo sentir como se ponía roja y le temblaba la voz presa de sus nervios pero decidió hacerles frente y no salir huyendo lo que condujo a que primero dijo una frase y él la respondió, luego ella dijo otra y él la volvió a responder así hasta construir una larga serie de frases que unidas dieron forma a una conversación. Una cosa dio paso a la otra y el chico llamado Thomas la invito a salir fuera y ella no muy segura le dijo que podrían ir a tomar un helado.

(2)Sin embargo cuando estuvieron en la oscuridad de las calles y Willow pudo sentir el viento en la cara le invadió la inquietud y mas cuando se dio cuenta de que el chico que la acompañaba dejo de ser un chico amable y abierto para ser mas serio e inexpresivo.

—Que oscuro esta esto.

Comento Willow con el objetivo de sacar una conversación que pudiera tranquila y distraerla de la oscuridad que los acechaba.

—Es de noche.

Dijo de manera inexpresiva mientras se encogía de hombros sin ni siquiera molestarse en mirar a Willow lo cuál la hizo sentir más inquieta que antes, pensó en darse la vuelta y volver al Bronze pero no se atrevió a caminar sola en esa oscuridad así que no tuvo mas remedio que continuar al lado de Thomas.

—Bueno, de noche siempre esta oscuro, es lo normal —dice Willow con una sonrisa nerviosa mientras se pega al chico y le abrazo el brazo en un intento por no sentirse tan sola ni tan asustada —aún no puedo creer que no te haya visto por el instituto, ¿tienes al señor Chomsky en historia?

Pregunto Willow como si fuera una simple pregunta hecha solo con el objetivo de sacar conversación sin embargo quería probar la veracidad de ese chico pues le había dicho que estudiaba en el instituto así que si decía la verdad sabría que no existe ningún señor Chomsky, pero si decía que si, entonces… ¡dios!, esperaba que no dijera que si. Sin embargo el chico no dijo nada simplemente se limito a girar la cabeza y mirarla con una expresión irritada lo que hizo a Willow enmudecer y callar sin atreverse a decir nada más. Sin embargo no pudo evitar fijarse que no iban en la dirección correcta pues ya se habían pasado la calle que iba a la heladería, Willow sintió como el corazón se le iba a salir del pecho y sus piernas empezaban a temblar, exhalo e inhalo para obligarse a calmarse antes de volver a hablar.

—La heladería esta por ahí —dijo señalando una calle detrás de ella y haciendo todo lo que podía para controlar el temblor de su voz mientras se quedaba completamente inmóvil —está detrás de la calle Hamilton.

—Conozco un atajo.

Dijo el chico girándose para mirarla mientras se encogía de hombros pero al ver que no la seguía le dedico una sonrisa tranquilizadora a la vez que la cogía de la mano para hacerla moverse a su ritmo. Wilow quiso soltarse y salir corriendo pero se obligo a tranquilizarse pensando que nada malo le iba a ocurrir pero se lo replanteo cuando entraron en un cementerio. Era evidente que no iban a ir a ninguna heladería pues ¿Cómo un cementerio iba a ser el atajo a ninguna parte? Eso la aterrorizo e hizo que su corazón acelerara hasta el máximo y su respiración fuera muy agitada, temblaba como una hoja y le costaba mucho pensar con claridad.

—Bueno, esto es bonito… pero da miedo.

Dijo Willow temerosa mirando a su alrededor, el suelo estaba recubierto de un césped brillante y estaba recubierto de tumbas por todo el lugar, Willow se pregunto como un lugar así estaba en mitad de la ciudad y más aún como no estaba cercado por ningún tipo de vaya, aparto esos pensamientos y trato de dejar de pensar en los cadáveres enterados bajo tierra y solo pensar en como convencer al chico de irse de allí inmediatamente.

—¿Estas seguro de que esto es un atajo?

Pregunto Willow aterrada, ya sabía que el seguramente lo sabía sin embargo no se atrevía a decirle que la llevara de vuelta al Bronze pues temía que se enojara y pudiera hacerle daño. Las tumbas cada vez tenían un aspecto mas aterrador y eso hizo que Willow deseara estar en cualquier otra parte que no fuera un cementerio.

—Mira, ¿alguna vez has visto alguna de estas?

Pregunto Thomas mientras señalaba una pequeña y antigua cripta con una puerta de hierro afiligranada con varias figuras de cruces, era una cripta siniestra y con solo verla a Willow se le pusieron los pelos como escarpias.

—No… —dijo Willow con voz temblorosa y el corazón en un puño y la sensación solo aumento cuando Thomas se adelanto y le abrió la puerta de la cripta —Gracias.

Dijo Willow de forma atemorizada mientras se para en seco y pasa su mirada por todos los sitios buscando a alguien que pudiera ayudarla, quizás echándolos de allí o con mucha suerte a alguien que la conociera para volver con el al Bronze pero para su desgracia no había nadie alrededor. Se pregunto si eso era lo que tramaba Steve y eso tuvo un efecto demoledor en ella, dejo de pensar, no era capaz de razonar y termino en un shock que la distancio de la realidad y la metió en un universo del terror en el que lo único que hacia era mirar a todas partes aterrada mientras respiraba entrecortadamente.

—Ven.

Le dijo el chico en un susurro pero ella no se movió ni siquiera pudo comprender lo que dijo solo se mantenía inmóvil moviendo la cabeza en shock demasiado aterrada como para gritar o moverse. Entonces sintió como el vampiro se acercaba a ella y le colocaba la mano en el hombro para acariciarla con suavidad, a la vez que llegaba hasta su cuello para desde ahí cogerle el pelo con cuidado y apartarlo colocándolo detrás de la cabeza, dejando el cuello desprotegido.

—Vamos. ¿De que tienes miedo?

Le susurro el chico al oído con una voz y unos gestos que pretendían ser tranquilizadores, pero que sin embargo aumentaron la angustia de Willow que sentía como el corazón le iba a estallar en cualquier momento. Deseo salir corriendo pero en ese momento Thomas la agarro por los brazos con tanta fuerza que le resulto doloroso el agarre con la que ese chico le apretaba los brazos para forzarla a caminar y entrar en esa vieja y siniestra cripta. Cuando estuvieron en las escaleras el chico la lanzó al interior con tanta fuerza que Willow tuvo que apoyarse en el sarcófago de piedra para no caerse, pero al menos había superado el shock y ahora podía pensar con mas claridad.

—No tiene gracia.

Le contesto Willow que a pesar del temblor de su voz trato de sonar segura y fuerte para aparentar que no estaba asustada aunque en su interior todo latiera con impresionante fuerza. El chico se acerco a ella con pasos seguros de si mismo y ella retrocedió lentamente temerosa de lo que le hiciera. El camino a su alrededor como si la estuviera calibrando y ella hizo lo mismo tratando de evitar que la alcanzara. Estaba mas aterrada que en cualquier otro momento de su vida, mas aterrada que cuando tenía que hablarle a alguien, mas aterrada incluso que a la hora de hablar con un chico, ese era el peor momento de su vida, pero en ese momento se dio cuenta de algo, de su única posibilidad de salvación, ella estaba mas cerca de la puerta.

—Creo que voy a irme.

Dijo Willow con voz temblorosa hablando por puro nerviosismo pues sabía que lo mejor era salir corriendo, sin embargo aún seguía demasiado paralizada para correr pues se preocupaba que pasaría si Thomas la atrapaba.

—¿Eso es lo que crees?

Pregunto el chico con tranquilidad, sonriendo burlonamente como si Willow hubiera emitido una gracia que ella no lograba comprender. Esa sonrisa fue el incentivo que Willow necesitaba para darse la vuelta y salir corriendo a toda velocidad, pero aún no había llegado a lo alto de la escalera cuando se tuvo que detener pues delante de la puerta había una chica rubia, vestida con un uniforme escolar. A pesar de que Willow no pudo deslumbrar bien sus facciones debido a la oscuridad en aquella cripta, si pudo percatarse de que observaba la escena con una sonrisa altanera como quién ve un espectáculo de circo y cuando Willow se quedo observándola petrificada, la rubia solo intercambio una mirada con ella observándola con curiosidad como una niña que observa a una mariposa atrapada en una caja. Para finalmente juntar un poco los labios como si estuviera dándole un beso a alguien pero que en este caso era un gesto burlón que hizo que Willow retrocediera varios pasos atónita sin poder dejar de mirarla con el terror reflejado en sus ojos a punto de volver a entrar en shock.

—¿No has podido conseguir nada mejor?

Pregunta Darla observándola con una sonrisa despectiva antes de comenzar a bajar los escalones con pasos seductores y altivos que a pesar de que vestía un uniforme escolar a Willow le parecieron movimientos propios de una reina.

—Es joven —dice Thomas con una sonrisa observando a Willow con ojos depredadores que hicieron sentir a la pelirroja como si solo fuera un trozo de ganado. El sentimiento de vulnerabilidad y la impotencia hicieron que Willow regresara al estado de shock que se había apoderado de ella momentos antes.

—No hay bastante para los dos.

Dijo la chica rubia hablando con tono sedoso mientras terminaba de bajar los escalones que el faltaban para quedarse mirando al chico con una sonrisa despreocupada antes de volver a ver a Willow con ojos depredadores lo cuál reavivo los temblores de la joven.

—¿Por qué no has traído algo para ti?

Dijo el chico separando los brazos a modo de encogimiento de hombros ante lo que la chica lo miro con una sonrisa enigmática y a la vez seductora y casi como si estuviera esperando ese preciso momento desde fuera se oyó una voz quejumbrosa a la que siguió un joven que tenía la mano apoyada en el cuello, caminaba tambaleándose y tenía la mirada algo perdida como si estuviera mareado y no pudiera sostenerse sobre sus piernas. La repentina llegada de aquel joven devolvió a Willow a la realidad de manera abrupta y esta no pudo reprimir un grito de angustia.

—¡Dios mío, Jesse!

Grito Willow aterrada mientras se acercaba a Jesse y este se derrumbo en sus brazos, Willow evito que cayera contra suelo y lo ayudo a sentarse en unas escaleras contrarias en las que estaba la chica rubia, los pelos se le tensaron cuando se percato de las manchas de sangre provenientes de dos pequeños orificios en el cuello de Jesse. El chico la miro agotado y algo aturdido por la perdida de sangre.

—Me a mordido —exclamo Jesse atónito y con la confusión reflejada en sus ojos.

Eso hizo que Thomas mirara a la hermosa rubia con un reproche fingido a lo que ella solo respondió encogiéndose de hombros mostrando una cara de falsa culpabilidad.

—Me entro hambre por el camino.

Contesto la chica con una risa cantarina que la hacia parecer una niña pequeña que se reía de una travesura eso solo la hacia ver mas aterradora.

—Jesse, vámonos de aquí.

Dijo Willow tratando de levantar a Jesse tirando de él por los brazos, pero él ni se inmuto debido a la conmoción, sin embargo Darla si que se dio cuenta y la miro con una sonrisa traviesa a la vez que depredadora.

—No iréis a ninguna parte.

Dijo la chica rubia con gran tranquilidad mientras los observaba con ojos de cazador mientras caminaba hacia ellos de la misma forma que un cazador acecharía se acercaría su pesa pero Willow no se amilano por esto e hinchando su pecho dio varios pasos hacia delante para interponerse entre Jesse y esa mujer.

—Dejanos en paz.

Le grito con una fuerza y firmeza que no sabía que poseía, se quedo observando a Darla completamente inmóvil en una postura erguida y firme tratando de mostrarse fuerte a pesar de que en su interior no paraba de temblar aterrorizada

—Lo siento, pero no podemos hacer eso… Tenemos hambre.

Dijo la chica sin detenerse ni inmutarse y poniendo una cara de tristeza que en realidad solo era una burla, cuando ya estaba a un paso de Willow paso algo que hizo que a Willow se le helara la sangre, su cara cambio dejo de ser una cara pálida llena de hermosura y casi angelical por una monstruosa, sus ojos se tornaron en un amarillo metálico y brillante que relucieron en la oscuridad, su cara de lleno de protuberancias que invadieron su frente y su nariz atravesándola de lado a lado, pero lo mas aterrador de todo fue que dos de sus dientes se alargaron hasta alcanzar la forma de largos y afilados colmillos. La sola visión de aquella apariencia monstruosa hizo que Willow liberaba algo que estaba guardando en su interior desde hacia bastante rato, soltó un fuerte chillido de horror.

El grito debió ser tan fuerte que escucho por todas partes pues Willow escucho otra voz en la puerta y al levantar la vista aterrada vio a Buffy mirándolos con una mirada seria, pero había otra cosa en su mirada, otra cosa que aumento la preocupación de Willow, ella también tenia mirada de cazadora, pero de una forma distinta a Thomas y su compinche. Y detrás de ella había otra figura pero no se acerco lo suficiente para que pudiera deslumbrarlo con claridad.

—Vaya, es muy bonito —dice Buffy hablando de una manera sarcástica y despreocupada que hacia contraste con la mirada depredadora de sus ojos, la chica dejo vagar su vista por la vieja cripta observando todos los detalles —Es un poco precario pero con unas mano de pintura y unos cojines sería un hogar .

Dice Buffy mientras baja las escaleras y coloca su mano encima del ataúd para posteriormente mirarse la mano observándola con detenimiento para luego sacudirla quitándose el polvo que el lugar desprendía. La chica rubia se limito a girarse mirándola con curiosidad e interés.

—¿Quién eres tú, nena?

Pregunto con curiosidad y a la vez mostrándose abiertamente seductora mientras mostraba una sonrisa de orgullo y confianza en si misma. Willow se sintió brevemente aliviada pues la chica parecía haberse olvidado de ella, sin embargo ese alivio duro solo centésimas de segundo cuando se percato de que la atención de ambos monstruos demoniacos estaba puesta en Buffy y tuvo miedo de lo que pudieran hacerle a su nueva amiga pero de lo que mas miedo tuvo fue de la tranquila que estaba Buffy, ¿no se daba cuenta del peligro?

—¿Quieres decir que hay alguien en esta ciudad que aún no lo sabe? —pregunta Buffy levantando una ceja incrédula pero al ver que lo decían en serio se llevo una mano al pecho y soltó un fuerte suspiro aliviado —Qué alivio. Tener una identidad secreta en esta ciudad es algo muy difícil.

La chica rubia la observo con curiosidad, sin embargo Thomas la miro con furia y no le quitaba la vista de encima, parecía que se iba a lanzar sobre Buffy en cualquier momento, mientras que Willow y Jesse la miraban atónitos sin ser capaces de pensar racionalmente.

—Buffy, vámonos ya, ¿Vale?

Dijo una voz nerviosa desde la puerta y Willow alzo la cabeza con rapidez para observar a la figura que se mantenía inmóvil a la entrada de la cripta.

—Xander —dijo con un susurro hablando para si misma.

Thomas se giro a mirar al chico de la puerta y le gruño de manera salvaje viéndolo con ojos de depredador.

—No te vayas todavía.

Le gruño el vampiro mirándolo con furia salvaje mientras la rubia permanecía observando con sumo interés a la recién llegada.

—Bien, en primer lugar, ¿a que viene esa ropa? Vivir en el presente, parecéis del siglo pasado —dice Buffy con un sarcasmo al que Thomas responde con un gruñido mientras se inclina hacia Buffy y se mueve dando círculos alrededor de ella como si la estuviera acechando. La chica se mantiene inmóvil mientras emite una risa leve que en ella resulta amenazadora —Bueno, podemos hacerlo por las manas o… bueno, en realidad solo puede ser por las malas.

—Si te empeñas —contesta Darla mientras levanta una ceja de forma retadora.

—¿Estás segura? No va a ser agradable, va a ver violencia, palabras fuertes, cosas para adultos…

Buffy no termino de acabar su sarcasmo pues un gruñido a su espalda la aviso de que Thomas se abalanzaba contra ella por detrás pero Buffy se giro en una centésima de segundo y clavo la estaca en el corazón del vampiro que cayo al suelo y exploto en polvo. Willow miro la escena atónita desde un rincón en las escaleras al que se había retirado junto con Jesse aprovechando que se habían olvidado de ellos. Pero ver como Thomas explotaba quedando reducido a la pura nada le hizo emitir un chillido que trato de ahogar colocándose las manos en la boca para aprisionar el sonido, sin embargo fue un gesto inútil pues ninguno la presto atención, salvo quizás Xander de la puerta que alternaba su mirada entre ella y Buffy.

Buffy y la chica rubia se mantuvieran firmes y erguidas con una elegancia altiva mientras comenzaban a moverse en círculos equilibrándose la una a la otra.

—¿Ves lo que pasa cuando es por las malas?

Dijo Buffy con palabras jocosas que tenían el fin de intimidar y enojar a la rubia para que cometería un error que pudiera aprovechar, pero la vampiresa solo emitió un resoplido altanera mientras se encogía de hombros.

—Era joven y estúpido.

Contesto la vampiresa mientras le dedicaba una mirada ladeada entonces ella y Buffy se lanzaron hacia delante en un choque que recordaba al que harían dos fieras salvajes peleando entre si. Buffy llevo su puño hacia delante tratando de alcanzar la mandíbula de la vampiresa pero ella lo esquivo con gran agilidad girando sobre si misma y colocarse de costado a Buffy tratando de darle un codazo en la cara ella lo esquivo por poco echándose hacia atrás y colocando sus brazos en el hombro y la espalda de la vampiresa para darle un fuerte empujón que la sitúo varios pasos mas atrás.

—Xander, ayúdales.

Le grita Buffy haciendo que el chico espabilara pues se había quedado observando la escena completamente atónito sin ser capaz de creerse lo que sus ojos le mostraban con tanta veracidad. Rápidamente el chico bajo los escalones que le restaban del suelo y se acerco a las otras escaleras donde se encontraban sentados Wilow y Jesse tan atónitos como lo estaba él. Les agarro de la mano y les obligo a levantarse tirando de ellos. Al sentir el fuerte tirón Willow volvió en si y paso uno de los brazos de Jesse por encima de su hombro, mientras Xander hacia lo mismo con el otro brazo para ayudarlo a moverse pues estaba muy debilitado. Con paso raudo caminaron hacia la salida de la cripta pero cuando estaban en lo alto de la escalera escucharon algo que les helo la sangre y les puso los pelos como escarpias:

—No os vayáis lejos —dijo la vampiresa con voz cantarina observándolos con una sonrisa que se vería dulce y angelical si no fuera por su rostro monstruoso, rápidamente giro sobre si misma mientras estiraba la pierna y le daba una fuerte patada a Buffy justo en el costado. El efecto de la patada fue demoledor y Buffy sintió un gran calor y escozor en su costado y tuvo que retroceder apretando la zona afectada, pero rápidamente se recupero y miro a Willow que se había detenido no muy segura de marcharse, ambas intercambiaron una rápida mirada y Buffy asistió, como diciéndole que todo estaba bien para que estuviera tranquila. Wilow comprendió la señal y la respondió con un leve cabeceo de cabeza, volvió a caminar junto con Xander y Jesse, atravesando la puerta de la cripta para adentrarse en el oscuro cementerio que les esperaba fuera.

Buffy se lanzó hacia adelante mientras daba un fuerte puñetazo en la mejilla de la vampiresa que la hizo retroceder adolorida, para luego mirar a Buffy mientras se frota la mejilla con la mano para luego sonreír antes de dar un salto hacia arriba y cuando esta en el aire girar sobre si misma mientras tensa una pierna y le da una patada a Buffy en la cabeza. El golpe están fuerte que logra que Buffy caiga aturdida al suelo con un fuerte dolor de cabeza. Tiene que esperar unos segundos antes de poder concentrarse en la pelea, cuando lo hace estira las piernas hacia la chica para enganchar sus piernas y hacerle una llave que la tira al suelo. Estando las dos tiradas en el suelo se miran con los ojos resplandeciendo en la emoción de la lucha, justo antes de que se incorporen de un salto al mismo tiempo lo que hace que queden a poca distancia una de la otra, aprovechando eso intercambian una serie de puñetazos y patadas, algunas fallan, otras son interceptadas pero otras dan en el objetivo pero ninguna de las dos retrocede envueltas en un frenesí de violencia. Finalmente ambas intercambian un fuerte golpe que termina en la mejilla de la contraria, Buffy golpeo la mejilla derecha de la rubia haciéndola retroceder mientras la chica rubia hace lo mismo con la mejilla de Buffy haciendo que ella también se mueva hacia atrás. De nuevo intercambian una mirada de depredadoras tratando de superarse la una a la otra y empiezan a dar vueltas la una alrededor de la otra.

—Sabes, yo quería empezar de nuevo, ser como todos los demás, tener amigos y tal vez tener un perro —dijo Buffy de manera sarcástica pero en su voz podía detectarse cierto aire de melancolía y a la vez irritación —pero no, tuviste que venir aquí, ¿Por qué no te irías a cualquier otra ciudad?

Eso hizo que la rubia inclinara la cabeza con una sonrisa de circunstancia como si se estuviera disculpando con Buffy con esa leve inclinación de cabeza con un claro significado: "así es la vida". El siguiente gesto de la vampiresa fue enarcar una ceja de manera divertida.

—¿Y por qué lo dices como si no lo estuvieras disfrutando?

Dice la chica de manera divertida haciendo que Buffy se ponga nerviosa con tan solo la mera insinuación de algo que no quería aceptar.

—No lo estoy disfrutando.

Dijo ocultando su nerviosismo, no quería asumir que podría disfrutar con esa violencia, que disfrutaba luchando contra vampiros pues asumía que eso la haría menos humana y ella no quería eso, deseaba ser una chica normal como cualquier otra, una chica normal que no supiera nada de vampiros.

—Como quieras, guapa —dijo la chica inclinando la cabeza con una sonrisa ignorando la respuesta de Buffy —¿Cuál es tu nombre, pequeña?

—Buffy Summers.

Le contesto Buffy con voz firme y fuerte antes de lanzarse sobre la vampiresa que a su vez se lanzo sobre Buffy. Pero la colisión nunca llego a suceder, pues antes de que Buffy pudiera acercarse lo suficiente para golpearla sintió un fuerte dolor en el cuello como si alguien la estuviera agarrando por la base detrás del cuello y la apretara sin ninguna compasión. Acto seguido sintió un profundo terror cuando se vio alzada en el aire con los pies separados del suelo. Trato de zafarse de su agarre pero antes de conseguir cualquier cosa una fuerza violenta la lanzó hacia un lado de la cripta con tanta fuerza que termino colisionado contra una de las paredes de la cripta, la fuerza del choque fue devastadora y lo suficiente como para matar a cualquier persona normal, pero para Buffy solo supuso un gran dolor que parecía que la destruiría por dentro, sintió un fuerte crack como si algo se hubiese roto, pero no lo supo con exactitud pues lo último que vio fue el suelo acercarse peligrosamente, después todo se puso negro.

La chica miro la escena cruzada de brazos y con expresión aburrida se notaba que no le agradaba nada que le quitaran la presa. Se percato demasiado tarde de la presencia detrás de su enemiga pues tenía toda su atención puesta en la chica con la que peleaba. Pero cuando su enemiga fue alzada en el aire y lanzada contra la pared fue cuando pudo ver a un chico alto de pelo corto con las mismas facciones monstruosas que ella pero los ojos amarillos del recién llegado mostraban furia.

—Darla, se suponía que tenías que traer alimento para El Maestro, ya casi estamos en la cosecha y tu perdiendo el tiempo con esta niñata.

Dijo el recién llegado caminando hacia Darla con pose amenazadora y los ojos resplandeciendo de furia, ella se limito a mirarlo con una expresión aburrida mientras resoplaba altaneramente sin tomar en cuenta la amenaza latente en la expresión del vampiro.

—Tranquilo, Luke, esta niñata es mas de lo que parece —dijo hablando con tranquilidad y calma mirando de reojo a la chica tirada en el suelo —es muy fuerte, mato a Thomas como si fuera un insecto.

—Vete —dijo dándole un empujón que le proporciono una mirada sombría de la chica, la primera emoción reflejada en la vampiresa desde que llego —yo me ocupo de esta niñata.

—¿Y eso por qué? —pregunto Darla cruzándose de brazos en una postura erguida y altiva que dejaba claro que no pensaba irse.

—El maestro desea que lo hagas —dijo el vampiro mas tranquilo pero aún con una mirada fría en su rostro.

—Está bien —dijo Darla suspirando aburrida mientras le dedicaba una mirada al cuerpo caído de Buffy —además no es como si hayas dejado mucho para divertirse.

Tras eso comenzó a andar hacia la puerta con pasos altivos y seguros pero finalmente se detuvo al llegar a lo alto de las escaleras para voltear la cabeza y observar a Luke con una mirada severa y a la vez segura de si misma.

—Pero, ten cuidado, Luke —dijo Darla con una mirada orgullosa y palabras imperativas y a la vez altanero —no olvides quién es la favorita.

Dijo antes de apartar la vista de Luke y atravesar la puerta perdiéndose en la oscuridad de la noche sin darle al vampiro oportunidad de comunicar cualquier protesta. Fue entonces cuando el vampiro dirigió su mirada al cuerpo de Buffy con ojos relucientes de furia, pues el vampiro estaba dispuesto a pagar con ella su mal humor.

(3)Cuando Buffy abrió los ojos tuvo que dar una voltereta hacia atrás para esquivar un fuerte puñetazo directo a su cabeza que termino golpeando el suelo creando un fuerte ruido que confirmaba la fuerza que traía el golpe. La maniobraza la dejo agazapada en una postura de cuclillas pero rápidamente tuvo que saltar hacia atrás pues el vampiro volvía a la carga con otro puñetazo que le dio al aire. Buffy se levanto rápidamente a pesar de que su cuerpo le estaba gritando en alaridos de dolor, cada movimiento era agónico pues estaba resentida por el fuerte golpe que se llevo. El vampiro le lanzo un fuerte puñetazo directo a la cabeza que ella pudo esquivar moviéndose hacia la derecha mientras con su mano izquierda sujeta el puño del vampiro intentando inmovilizarlo para con la otra mano darle un puñetazo en el pecho y luego suelta el brazo para poder darle otro puñetazo con la izquierda, que sigue por otro con la derecha y así encauza una serie de puñetazos que remata con una patada voladora directa al pecho del vampiro. Pero los golpes solo sirven para hacer retroceder un poco al vampiro que casi no se impacta por los golpes simplemente la observa con ojos penetrantes que hacen sentir a Buffy como si la atravesara con la mirada. Pero aunque el vampiro no se mostrara muy afectado por los golpes Buffy sí, el esfuerzo la dejo exhausta y el cuerpo le ardía dolorido.

—Eres fuerte —dijo el vampiro con voz indescifrable antes de mover su brazo hacia un lado en un movimiento que golpeo a Buffy con la mano y la tiro al suelo con los oídos retumbándole por la fuerza del golpe —pero yo lo soy más.

Por primera vez desde que cazo a su primer vampiro Buffy se sintió indefensa e impotente como bien había dicho el vampiro era mucho mas fuerte que ella, sabía que no lo ganaría fácilmente, no estaba preparada para un vampiro de fuerza tan descomunal, ni siquiera sabía que existieran vampiros con dicha fuerza, ese descubrimiento la dejo helada. Pero no tuvo mucho tiempo para pensar pues tenía que volver a la pelea. Coloco sus manos en el suelo y las uso para apoyarse y darse impulso para levantarse mientras se echaba hacia atrás justo a tiempo para esquivar una patada que el vampiro le lanzaba. Una vez de pie se coloco en tensión con la estaca preparada para defenderse pero no le dio tiempo a que el vampiro la volviera a atacar con su gran fuerza, con un rápido movimiento interpuso el ataúd entre ellos tratando de poner distancia de por medio para poder pensar una buena estrategia de cómo derrotarlo, pues era demasiado fuerte como para que pudiera vencerlo solo con la fuerza física, tenía que trazar un plan. El vampiro rodeo el ataúd para alcanzarla pero Buffy no se lo permitió y recorrió la misma distancia que el vampiro para que no pudiera agarrarla.

—Me estás haciendo perder el tiempo —gruño el vampiro profundamente molesto porque Buffy rehuyera la pelea.

—Oye, yo también tenía otros planes, ¿sabes?

Contesto la cazadora dando varios pasos hacia atrás y hablando con voz temblorosa debido al miedo que poco a poco empezaba a sentir. El vampiro se enojo y emitiendo un gruñido grave mientras golpeaba el ataúd con tanta fuerza que la tapa salió despedida contra Buffy quién tuvo que dar un salto hacia atrás para evitar que sus piernas fueran golpeadas. Aprovechando la cercanía del vampiro con el ataúd Buffy se adelanto y colocando sus manos en los bordes del ataúd saltando de lado a lado aprovechando el impulso para darle un fuerte golpe al vampiro con los pies. El vampiro cayo derribado contra la pared y Buffy pensó que era su oportunidad. Saco su estaca y se acerco al vampiro con intención de terminar con la pelea pero esté la agarro por la muñeca con su mano derecha y la contrajo contra él de modo que la cara de Buffy quedo a poca distancia de la del vampiro, eso aumento la impotencia de Buffy pues lo único que pudo hacer es quedarse inmóvil completamente paralizada mientras gemía entre aterrada y dolorida.

—¿Crees que puedes detenerme? ¿Detenernos a todos?

Dijo el vampiro con una sonrisa burlona mientras llevaba su mano libre hacia la estaca de Buffy agarrándola y apretándola hasta que la estaca se convirtió en simples astillas, como si el arma estuviera hecha de simple papel, Buffy empezó a temblar aterrorizada sintiéndose completamente indefensa al perder el símbolo de su poder, era como si toda la fuerza, el poder y su habilidad se hubieran perdido con esa estaca, la sensación solo aumento cuando el vampiro la agarro del cuello de la camiseta y la obligo a acercarse mas hasta que su cara estuvo a pocos centímetros de la suya y pudo perderse en sus ojos amarrillos que ahora mas que nunca se veían como un símbolo de la muerte.

—No tienes ni idea de lo que te espera.

Dijo el vampiro con palabras tan siniestras que hubieran puesto los pelos como escarpias a Buffy si en el momento siguiente no estuviera volando hacia atrás proyectada por la fuerza del vampiro y si el vuelo fue aterrador la caída fue dolorosa, pues sintió como uno de los bordes del ataúd se le clavaba en la espalda haciendo que las lagrimas salieran de sus ojos debido al dolor luego cayo bocabajo y con los antebrazos clavados en el suelo, trato de moverse pero estaba paralizada debido al dolor y al miedo, mientras estaba tirada en el suelo pudo escuchar las palabras del vampiro.

—Y como una plaga de forúnculos la raza humana cubrió la Tierra…

Recito el vampiro con voz siniestra, Buffy no quiso escuchar mas y hizo un esfuerzo sobre humano por rectar por el suelo tratando de subir las escaleras cercanas a la esquina del ataúd en el que había caído.

—Pero al amanecer del tercer día llegara la cosecha…

El vampiro camino con lentitud los pasos que la separaban de Buffy, que estaba tendida en el suelo temblando aterrorizada mientras trataba de rectar los pocos escalones que le faltaban para alcanzar la puerta pero cada esfuerzo le suponía una gran agonía. El vampiro no tuvo piedad de ella y la alzó del suelo agarrándola por el cabello y obligándola a mirarle a los ojos.

—Y la sangre de los hombres correrá como el vino cuando El Maestro camine nuevamente entre ellos…

Le susurro el vampiro con expresión maliciosa pero Buffy no estaba dispuesta a rendirse y le pego un fuerte puñetazo en el pecho haciendo que el vampiro la soltara brevemente y Buffy aprovecho el momento para tratar de correr en la otra dirección pero el vampiro le coloca una mano en el hombro y la empuja bruscamente contra la pared.

—La Tierra pertenecerá a los antiguos…

Dijo el vampiro inclinándose sobre Buffy hasta que su cara estuvo a pocos centímetros de la suya y ella quedo atrapada de nuevo por los ojos amarrillos.

—Y el infierno llegara a la ciudad…

Buffy trato de liberarse pero no pudo y soltó un gemido angustiado pensando que la iba a morder, pero la mordedura nunca llego en lugar de eso la levanto por encima de su cabeza y la lanzó hacia atrás provocando que cayera dentro del ataúd.

—¡NO! —grito aterrada la cazadora al verse al lado de un esqueleto completamente blanco y una calavera con unas cuencas grandes y negras que sirvieron para ponerle tensos todos los pelos y que se pusiera completamente blanca como si ella misma fuera un muerto viviente. Espero que el vampiro la rematara en cualquier momento pero nada paso, pasaron segundos que le parecieron eternos en que lo único que se escuchaban eran los sonidos de su propio corazón acelerado y su respiración agitada, cuando creyó que nada ocurriría un nuevo peso encima de ella le hizo ver lo grave de su error y al mirar hacia delante vio al vampiro inclinándose sobre ella con la boca abierta mostrando unos blancos y largos dientes afilados.

—Amén.

Termino de decir el vampiro mientras se echaba contra ella, los siguientes segundos fueron mas agónicos pues el vampiro se inclino sobre ella y Buffy pudo vislumbrar como sus dientes blancos se encontraban más y más cerca lo cuál le hizo gritar con todas sus fuerzas pues estaba llena de terror, pero el vampiro también chillo retirándose para atrás, cuando bajo la vista Buffy vio la cruz que le había regalado aquel extraño hombre, encima de su camiseta y al al volver a levantar la vista vio al vampiro observando su mano que tenía los dedos encrispados y de ellos salía humo. Buffy decidió que no desaprovecharía ese momento y apoyo sus piernas en el pecho del vampiro para darle un fuerte empujón y mandarlo contra la pared. Acto seguido salio del ataúd y empezó a correr sin atreverse a mirar atrás y mas rápido de lo que nunca había corrido a pesar de que todo el cuerpo le chillaba en gritos de dolor, pues ella era una cazadora y podía aguantar ese dolor, sobretodo cuando tenía el corazón en un puño debido a lo atemorizada que estaba. (3)

Cuando Buffy atravesó la puerta se encontró delante de un pasaje oscuro, el suelo estaba recubierto de un verde pasto y había varios árboles para adornar el camino, pero lo mas inquietante eran todas las tumbas que había alrededor, pues ero era un cementerio. Buffy no se detuvo ni un segundo pues temía que si lo hacia el vampiro la atrapara, pero mientras corría entrecerró los ojos para escrutar el amplio territorio del cementerio, a la vez agudizaba sus sentidos tratando de localizar cualquier señal de tumbas. Pero no fue hasta que ya había recorrido una buena distancia con filas y filas de tumbas cuando escucho un aullido de terror en mitad de la noche. Buffy pudo seguir el grito hacia el noroeste corriendo a toda velocidad a pesar de lo mucho que le dolía angustiada por la seguridad de sus compañeros de clase. Mientras se acercaba pudo ver dos bultos en el suelo que poco a poco pasaron a ser dos cuerpos que Buffy no deslumbró bien, pero su instinto le indico que se trataba de un vampiro y su presa, el corazón le dio un vuelco, sabía que la víctima era uno de sus compañeros, esas personas que sin importar quién fuera ella la habían recibido con una sonrisa amistosa y palabras cordiales de bienvenida. No podía permitir que les pasara nada y no lo permitiría. Decidida se acerco a las dos siluetas y cuando los alcanzo le metió una patada a la cara del vampiro aprovechando la potencia de la carrera. El vampiro emitió un quejido mientras caía al suelo para luego incorporarse y mirar a Buffy con ojos de furia, pero no se quedo a luchar pues dio media vuelta y salio huyendo. Buffy pensó seguirlo, pero le preocupaba más ayudar a su compañero así que bajo la mirada para observar a la pelirroja tirada en el suelo con ojos impregnados de terror. Buffy hecho una rápida mirada a la chica pelirroja que giro su cabeza hacia Buffy en un sobresalto, Buffy extendió su mano para agarrar la de Willow y ayudarla a levantarse en un rápido movimiento. Willow quiso agradecerle su ayuda pero Buffy no le dio tiempo pues enseguida había vuelto a correr internándose en el cementerio. Willow quiso seguirla, pero la chica corría demasiado rápido y pronto se perdió en la noche. Eso no detuvo a Willow que siguió corriendo en busca de Buffy, Xander y Jesse, al final los encontró y su corazón dio un vuelco mientras su cuerpo se tensaba por completo pues vio como dos vampiros arrastraban el cuerpo de Xander, cada uno sujetaba una mano de Xander y caminaban a paso raudo. Willow quiso salir a ayudarlo pero en ese instante Buffy apareció dando un salto que la posiciono entre los dos vampiros, dándoles una patada lateral a cada uno. Los vampiros cayeron al suelo y Buffy los miro asustada antes de correr hacia un árbol que había a la esquina y arranco una rama para clavarla en el corazón de un vampiro, a modo de estaca. El vampiro se disolvió en polvo mientras soltaba un gemido, mientras que el otro simplemente hecho a correr como alma que lleva el diablo.

En ese momento Xander abrió los ojos y curvo un poco su espalda alzando su cabeza y la mitad superior de su pecho, Willow corrió hacia el y se sitúo a su espalda para que Xander apoyara la cabeza en su regazo, ella le acarició el pelo con suavidad.

—Xander, ¿estas bien? —le pregunto Willow angustiada y preocupada por el estado de su amigo.

—Alguien me a golpeado —dijo Xander con un gran dolor en su cabeza, Xander se froto la sien con la mano tratando de aliviarlo.

—¿Dónde esta Jesse? —les pregunto Buffy mientras se inclinaba hacia Xander con preocupación tanto por ellos como por Jesse.

—No lo sé —contesto Willow con voz fúnebre y angustiosa, Willow se giro para mirar a Buffy —nos rodearon.

—Esa chica lo agarro y se lo llevo —dijo Xander hablando con voz debilitada y confusa.

—¿Hacia dónde? —exigió Buffy con urgencia mientras se inclinaba mas hacia Xander debido a la preocupación.

—No lo sé —dijo Xander apesadumbrado y con la preocupación en la cara mientras agachaba la cabeza con tristeza.

Eso le sentó a Buffy como si alguien le hubiera arrojado un cubo de agua fría o como si ese vampiro tan fuerte le hubiera dado otro puñetazo en el estomago, sentía una gran angustia oprimiendo su corazón y una pesada carga que le oprimía la mente, "había fracasado y por su culpa una buena persona podría perder la vida."

—Jesse.

No pudo evitar pronunciar en voz baja para si misma mientras se erguía y observaba el cementerio girando la cabeza, esperando encontrar cualquier señal que le diera una pista de donde se habían llevado a Jesse.