Un mes ha pasado, los prisioneros fueron recuperándose poco a poco, y por su propia cuenta empezar a reconstruir su pueblo, Jack consiguió un par de palomas y un halcón para que fueran por diferentes caminos y llevaran la noticia de que Aku había sido vencido.
No muchos regresaron, pero si los más esperado, la madre de Jack, regresa dichosa junto a su esposo e hijo, hace lo que puede para atender a su pareja y los que aún siguen débiles, y Tomoko la amiga de infancia de Jack, quien quedo mudo al verla regresar como una hermosa mujer.
Todo parecía estar bien, excepto por una cosa.
Ikro... se está apagando... Jack sabe que la amenaza de Aku desapareció cuando la tela negra también desapareció por completo, la magia se fue e Ikro se estaba yendo también, cada día que pasaba, parecía un mes menos en su cuerpo, Jack sintió culpa otra vez, una cosa era Aku demonio que tuvo al mundo bajo su yugo, y otro el Aku humano que está condenado a una muerte segura y no se lo merece, una parte recrimina a jack a estar dispuesto a cualquier cosa por eliminar a Aku, pero ¿morir como inocente? No. El pobre no podía retener memoria, parecía que la única cosa que recordaba era donde este el baño. Pero más allá...
Jack entra a la habitación asignada de Ikro, y como siempre en el último mes, solo está sentado viendo el horizonte por la ventana, después de vencer a Aku, Ikro seguía perdiendo la memoria, Jack le tenía recordar quien era cada hora, al principio había sido de mucha ayuda, cargaba a los más débiles a lugares seguros, trataba de curar y alimentar, sin embargo, la gente no tardó en darse cuenta que el joven de pronto no sabía qué hacía o tenía que hacer, lo que valía llamar a Jack de inmediato, para volver a empezar, a medida que los súbditos se fueron recuperando, pudieron reanudar los trabajos por si solos, Ikro poco, poco se mantuvo en su nueva habitación, era una visión triste, ahora entiende la frase "muerto en vida", el joven en mente en blanco, no espera nada y no tiene nada, ¿puede al menos tener un propósito?.
Jack pasa dejando una bandeja de comida, cerca. Ikro se voltea desconcertado, no lo reconoce otra vez -soy yo, Jack, te traje el almuerzo-
-ah, sí, Jack... Jack- se dice a sí mismo y regresa su atención a la ventana otra vez.
Jack podría pedirle algún sirviente que le diera de comer, pero no quiere, Ikro es su responsabilidad -mira Ikro, bolas de arroz y pescado, el pescado vuelve abundar en los ríos, la gente está muy feliz- dice mientras hace un acto exagerado de oler la comida y hacer una expresión de delicia lo que le vale una sonrisa del hombre. Diablos, esas sonrisas se han convertido en su gratificación.
-hijo- lo llaman desde la puerta, su madre.
-¿madre?-
-Tu padre quiere hablar contigo-dice suavemente pero se nota la orden en ella.
-Pero sabes que tengo que ayudar a Ikro a comer- dice, es cierto, la bandeja tiene 2 platos para 2 personas, es para que Ikro imite a la otra persona
-yo lo hare, tienes que ir con tu padre- dice severamente.
-está bien- Jack no puede negarse a las órdenes de su querida madre.
-Ikro- saluda ella sentándose en el lugar de Jack
Jack entra a las habitaciones restauradas de su padre- ¿llamo padre?- pregunta
El anciano en la cama, se ve frágil, a pesar que aguanto varios años bajo la esclavitud de Aku, todavía tiene fuerza -si hijo, es algo que no podemos postergar- dice levantándose un poco- debes tomar mi lugar de inmediato- dice.
- ¿Qué dice? ¿acaso te sientes mal? - pregunta Jack en pánico
-no, me siento mejor, pero estoy lo suficientemente débil para no poder retomar mi cargo como emperador, la gente me ve muy gastado, que ya di lo mío-
-todavía tienes mucho que dar-
-hijo, se realista, la gente no se siente todavía segura con un viejo gobernante, y un príncipe que evade sus responsabilidades-
"Auch" sabia que buscaría discutir esto tarde o temprano, es verdad que no ha cumplido con todas sus tareas designadas, al principio fue porque tenía la noticia que Ikro se quedó en blanco y quería llegar a su lado para que no tuviera un ataque de pánico, tuvo algo de tiempo cuando lo instalo en la habitación, pero no evita estar preocupado y querer revisarlo cada 15 minutos, como si lo fuera encontrar muerto un día de estos.
-hijo- le llama la atención- ¿Qué es exactamente lo que te preocupa de este joven? - pregunta misteriosamente.
-el me ayudo a vencer a Aku- dice como repuesta obvia.
-y todo el mundo está agradecido, eso te lo aseguro- dice el padre tranquilamente- pero... debo decir que tu madre noto algo preocupante...-
Claro su madre le ayudaba con Ikro.
-dice que el joven se ve cada vez más joven-
Jack mira para otro lado, sabe que no tiene que explicar nada -solo mientras cuido a Ikro, por favor, es lo único que te pido-
-me temo que no puedo aceptarlo hijo, si la gente ve que yo no puedo guiarlos y tú, los haces a un lado, perderán la fe en nosotros, se verán fuertes levantando las paredes de sus hogares y decididos a retomar su vida, pero nos necesitan, para ellos somos su escudo, el pilar en que confían...-
Su padre tiene razón...
Toc toc - ¡sus majestades! -
-pasa- ordena el padre
Una joven todavía con simples telas pasa -los monjes llegaron- anuncia.
-bien *suspiro* seguiremos después, debemos estar presentes en la ceremonia de bendición, ayúdame hijo- pide ser levantado y se le pone un traje de seda, que se le acerque su bastón.
Acompañados de sirvientes, los hombres de la familia real se dirigen al templo recién construido, fue el primero en ser restaurado, la gente necesita su fe.
Jack se preguntaba si su madre tardaría en llegar, hasta que la vio en primera fila con Ikro... y el está sonriendo a uno de los monjes, y era una gran sonrisa, casi se sintió celoso, nunca recibió una de esas sonrisas. Al ver a Tomoko no tarda en invitarla a su lado.
La ceremonia de bendición del reino se lleva a cabo sin problemas.
Ya esta anocheciendo cuando encendieron las velas, se veía hermoso, Jack casi recordaba todos los momentos mágicos que vivió en el futuro de Aku.
Terminada la ceremonia todos se fueron, la familia real se quedó al último porque iban a llevar a los monjes a sus habitaciones.
- ¿te gusto la ceremonia? - pregunto de pronto uno al joven Ikro.
-me encanto, no sé porque pero sentí mucha paz, como si nunca la hubiera tenido- dice Ikro, sorprendiendo a la familia real ¿recuerda toda la ceremonia?
-sí, me pareció que estabas muy atento, sin mencionar que fuiste el primero en llegar- dice el monje
- ¿eh? ¿llegar primero? -pregunta Jack a su madre.
-Ikro los vio llegar por la ventana, digamos que se puso algo inquieto, preguntando si podíamos venir-explica la madre contenta de ver al joven feliz.
- ¿puedo ir con ustedes? - pregunta de pronto Ikro sorprendiendo a la familia real y Tomoko.
- ¡¿Qué?!- exclama Jack- pe... pero... ¿Por qué te quieres ir? A... aquí te cuidamos bien... ¿Por qué?-
-hijo- le llama su madre otra vez, con un tono preocupado
Jack se vuelve a ellos, no se imaginaba que estaba haciendo una escena, ¿Por qué le golpeo tan dura que Ikro se quisiera ir? Si se va, puede tomar su lugar como emperador y cuidar su pueblo correctamente... pero no quiere que Aku se vaya.
-¿estás seguro Ikro?- pregunta Tomoko después de ver que Jack está muy sumido en sus pensamientos.
-si- dice el joven sin vacilar.
- ¿permiten que este joven se una a ustedes? - ahora pregunta el padre, es una cuestión valida. Que Jack sentía alivio.
El más viejo de los monjes y al parecer el mas experimentado se acerca sin decir palabra y pone una mano sobre la cabeza de Ikro.
Todo el presente se pregunta qué está haciendo exactamente, ¿qué trata de sentir en el joven amnésico?
Debió pasar un minuto de suspenso hasta que finalmente retiro su mano y vio a los ojos al joven. -puedes venir con nosotros, jovencito-
-¡Sí!- celebra Ikro muy contento como un niño ¿o apenas ve que tiene el cuerpo de un hombre de 23 años?
Jack, se siente ofendido por no preguntarle a él, él lo cuido desde que regresaron, y también se siente herido, como mal pagado por todas las molestias que se paso
No duerme en toda la noche.
Al día siguiente, Ikro solo consiguió pocas pertenencias que pudo cargar en una bolsa básica.
Solo iban a despedirlo la familia real, pero los pocos aldeanos que supieron de último minuto que el joven desconocido se iba, se acercaron a mostrar su agradecimiento, porque sabían que el hizo todo lo que pudo para ayudarlos.
Jack parece hacer berrinche, no estaria allí afuera del pueblo a esperar que se fueran si no fuera por Tomoko, que lo llevo arrastrado suavemente.
-bueno, creo... gracias por todo... – es como si no estuviera seguro de que agradecer, y seguro tampoco recuerda en esos momentos quienes son.
-¿escribirás?- pregunta Jack un poco sentido todavía.
Ikro se le queda mirando un rato como preguntándose quien es o más bien, "¿Qué pregunta tan tonta?" Jack se sintió decepcionado.
De pronto el joven sonríe -sabes que no podré hacer eso, Jack- dice antes de volverse a los monjes y empezar alejarse.
Jack quedo mudo tanto en palabra como en pensamiento, odiaba que en su época no hubiera cámaras fotográficas, porque quería recordar esa ultima sonrisa para siempre.
1 año después, finalmente paso, el emperador recibió la carta que tanto temia, Ikro murió o para ser más específico desapareció por completo, si Ikro no mando ninguna carta, el monje superior si lo hizo, al principio las cartas eran para decirles que Ikro realmente se había adaptado a la vida de monje aunque nunca se rasuro la cabeza o llevo los trajes tradicionales, él se dio cuenta que el tiempo del extraño joven era se acababa, y solo querían ayudarle y tener paz con su alma, el cual parece que lograron porque siempre tenía una sonrisa, en las últimas cartas, alarmaban a Jack al leer como él retroceso lo limitaba, perder la fuerza de las piernas, los brazos, el habla, pero dicen que seguían sonriendo porque su alma estaba en paz.
Jack reflexiono porque le costaba dejar que Ikro se fuera... porque le costaba que Aku se fuera, se dio cuenta, prácticamente el 90% de su vida se trataba de Aku, entrenar para vencer a Aku, vencer a Aku, escapar de Aku, conocer a Aku, ver a Aku cambiar, ver a Aku irse, se acabó, realmente ha sido difícil sacar el demonio y al humano de su mente, finalmente se ha ido y tiene que seguir aprendiendo a vivir sin él.
Ahora solo se encierra para poder llorar, porque será el único que lo hará... y cuando se tranquilice se tratará de convencer de que el demonio... su sombra... ahora descansa en paz
