Seguimos, seguimos y... ¡seguimos!


Cuarto color: Gris

"El gris es el color que iguala todas las cosas y que deja a cada color sus características propias, sin influir en ellos. Transmite evasión, un afán por separarse del mundo y permanecer al margen de todo; el pasado y la vejez se leen en su tonalidad"

Nunca le había gustado el color gris. Era, a su parecer, muy aburrido, apático y enfermizo. Prefería cualquier color antes que ése…

Lo veía en las fábricas, construcciones, en la calle… podría decirse que la ciudad era de ése tono, incluyendo el smog de las máquinas que ya se dejaban ver por el lugar…

La pólvora era gris-negruzco… los cañones eran grises… los rifles y las balas eran grises… de gris se teñía el color de la carne con el humo de las explosiones… de gris se pintaba el agua con el aceite y la pólvora… grises eran los ataúdes de los soldados caídos… gris era la tierra de las fosas comunes donde tiraban a la mayoría de los muertos…

Odiaba el gris… era el color que simbolizaba la estupidez humana… como si fuera el tono de la muerte…

Nada bueno podría ser gris… mucho menos hermoso…

Pero claro, siempre existía la excepción… y lo comprobó cuando miró, por primera vez y detenidamente, los ojos de Allen…

Aquella vez había ido a una misión, y justo en el momento en que caía a un barraco escuchó "¡Lavi!", seguido de una presión en su mano y de unas orbes grises mirándolo con angustia. Al parecer había sido salvado por su compañero, pero lo que le causó revuelo no fue eso, sino el color de sus ojos: grises… tan grises y brillosos…

Ya había notado antes ése color, y precisamente por ello se negaba a mirarlo directamente o por mucho tiempo… sin embargo, con ése instante, con ésa milésima de segundo descubrió su excepción a la regla

"-El gris de los ojos de Allen es precioso"

Y desde entonces los amó…

El gris seguía siendo un color aburrido, apático y enfermizo… pero, en los ojos de Moyashi, era hermoso…

Claro, sólo en sus ojos…

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