Advertencia: No apto para personas sensibles y lloronas C: (?)
-Y entonces le hechas un poco de sal y pimienta- Comento la chica quien esperaba ansiosa su cena, tenía que darle instrucciones precisas de como hacer las cosas desde que estaba siendo "cuidada" por Len Kagamine, pero este definitivamente no se podía cuidar ni así mismo, por lo cual ella tenia que decirle que hacer .
- ¿Así?- pregunto el chico mientras recibía una respuesta confirmatoria de parte de la chica que no le quitaba el ojo encima- Bien... esta vez creo que sabrá un poco mejor- comento mientras empezaba a servir en un plato lo que había terminado de cocinar.
- Vamos a probarlo- Rin tomo una cuchara mientras saboreaba la comida que le había hecho el chico- Esta muy bien, ¡felicidades!- dijo ella sonriendole, Len sonrió también.
- Menos mal- susurro mientras se sentaba a su lado para verla comer.
- Fue solo cuestión de días para que mejoraras- Rin siguió comiendo mientras Len asentía.
- Nunca antes había cocinado, siempre me han cocinado, así que no me puedes culpar- dijo él tratando de excusarse.
- Ya me dijiste eso, haz tenido una vida muy comoda- comento Rin para contestarle, aunque nada interesante se le ocurría para hacer charla, ya llevaba casi una semana siendo cuidada por el chico y aunque al principio era un desastre, poco a poco fue mejorando.
- Siempre lo he tenido todo, así que no me quejo- Len reposo su mejilla en su mano, no le quitaba los ojos a la chica, pero verla comer algo que él hizo especialmente para ella le hacia sentir feliz.
- Pero me dijiste que nadie se iba a enterar que no estabas en casa... - recordó Rin sobre la primera vez que se habían visto, Len la miro curioso pero al instante sonrió ya que creyó que la chica pensaba que era un tema incomodo.
- Mis padres viajan mucho, pero ellos me quieren, sé que no volverán por un tiempo, así que no notaran que desaparecí- respondió él, Rin solo meditaba sobre el asunto.
- ¿Y no te llaman?- pregunto interesada en el tema.
- Si, a veces, pero en estos momentos están al otro lado del mundo, así que cuando aquí es de día, por allá es de noche, es complicado llamar- respondió él sin ninguna molestia
- Entiendo, creo... - dijo la chica mientras terminaba lo que había en su plato- gracias por la comida- comento entregándole aquel plato, el chico lo recibió y lo lavo poniéndolo en su sitio.
- ¿Quieres ir a bañarte ya?- pregunto mientras se le acercaba y la tomaba en brazos para cargarla al estilo de una princesa.
- Si...- susurro mientras se sonroja un poco, aunque ya lo hubiera hecho varias veces, no se acostumbraba a que la trataran así.
Len la llevo cargada hasta el baño, allí le preparo el agua de la tina mientras ella esperaba pacientemente a que terminara.
- ¿Por qué eres tan amable conmigo, Len?- pregunto ella mientras lo observaba atentamente.
- Porque estás sola, no puedo dejarte sola- respondió él mientras comprobaba la temperatura del agua.
- Es así entonces- dijo ella pensativa, desviando su mirada al agua- Yo creo que ya puedo estar cuidándome por mi misma- Rin volvió a posar su mirada en él, este la veía sonriendole.
- ¿Estás pensando cosas raras?- pregunto mientras se levantaba y se le acercaba- Para ser sincero... si no hubieras sido tú, yo jamas hubiera cuidado de una persona que no conozco- después de eso toco su cabello acariciándolo suavemente, Rin solo abrió sus ojos sorprendida por tal acción y tales palabras- Y aún así, no estoy seguro del porque lo hago- Len salió lentamente del baño dejando a la chica meditando.
- Len...- susurro ella mientras miraba como cerraba la puerta, el carmesí que adornaba sus mejillas era claro- Creo que lo he entendido - susurro para ella misma dándose una cálida sonrisa.
Len simplemente se sentó en el sofá de la casa a esperar que la chica terminara, había estado trabajando tan duro para una chica que apenas conocía, lo peor de todo es que no le molestaba despertarse temprano y perderse de la vista de Kaito, Meiko y Gakupo, tampoco le molesto tener ampollas por haberle cocinado cuando nunca lo había hecho antes, no le disgustaba tener que cargarla para llevarla a cualquier parte de la casa; cuando ella se recostaba en su hombro y lo veía terminar los juegos otome de ella, su corazón empezaba a latir como loco, cuando la veía sonrojarse por culpa de él también reaccionaba de esta manera. Lo único que Len Kagamine detestaba de esta situación era no entender porque le pasaba esto, no saber el porque reaccionaba así cuando la tenía cerca y porque deseaba verla cada vez que se iba.
- Seguramente me afecto el bosque- se susurro para él mismo, el deseo de volver a su casa desapareció completamente desde que conoció a Rin Kagamine, una chica llena de misterios que había despertado comportamientos extraños en él.
-¡Len!- Al oír la voz de la chica rápidamente se apresuro para ir a su lado, después de todo, que le llamara podría ser significado de que algo malo le hubiera sucedido.
- ¿Qué pasa?- Entro al baño abriendo la puerta de repente.
- Ya me puedo parar sin que me duela, ¡ e incluso puedo caminar un poco!, ¿no te parece genial?- comento Rin con una inmensa alegría, Len sin embargo no tenía ni una pisca de cara alegre.
- Rin... podías haberme dicho eso cuando no estuvieras a punto de meterte en la bañera- comento él cerrando la puerta inmediatamente, Rin parpadeo un poco por sus palabras para luego darse cuenta que por la alegría y emoción que le había dado poder caminar bien, no había notado que ya no llevaba la ropa puesta - ¡Solo eres una estúpida e imprudente exhibicionista!- grito el chico quien tenia la cara roja hasta las orejas, al otro lado de la puerta, Rin no respondió nada, después de todo el chico tenía razón.
- Len...- susurro ella, el chico estaba jugando con el psp mientras estaba sentado en el sillón, este no respondió nada- Lo siento... me emocione demás- comento ella, ahora ella caminaba lentamente, pero el chico no parecía reaccionar- Len... ¿estás enojado?- pregunto ella mientras ponía la mano en el hombro del chico, este solo suspiro.
- Nee... ¿siempre andas mostrando tu cuerpo a todo el mundo así descuidadamente?- pregunto él mientras le miraba, Rin se quedo sin habla en ese momento.
- ¿Pero qué dices?- pregunto ella ofendida.
- Así nos conocimos la primera vez que nos vimos, ¿acaso es un habito tuyo?- pregunto como si dijera algo muy normal, Rin se sintió el triple de ofendida.
- ¡Eso solo ha sido un accidente!- intento excusarse ella pero ya habían sido dos veces que le había visto en paños menores.
- Si... como digas- respondió de manera desinteresada- Ya que estás bien, supongo que ya no tengo que volver a cuidarte- comento el chico mientras dejaba el psp en la mesa y se disponía a irse.
- Cierto...- susurro en voz baja ella, algo triste por el tono de voz que uso el chico.
- No significa que no venga a verte, al fin de cuentas debes aburrirte aquí sola y yo me aburro mucho allá- Rin solo lo observo emocionada.
- ¿Enserio?- pregunto ilusionada, Len solo la miraba divertido.
- Si, ¿por qué te emocionas tanto?, no te volveré a cocinar- dijo él, Rin solo negó
- Esta vez lo haré yo, quiero agradecerte todo lo que hiciste por mi, Len- dijo ella sonriendole, Len ensancho más su sonrisa.
- Estaré esperando entonces, por ahora volveré al campamento, Meiko dijo algo sobre una fogata y cuentos de terror, si no me ven ahí van a empezar a sospechar- comento Len.
- Adiós Len- se despidió la chica mientras de nuevo veía como se iba por la puerta.
Len solo seguía caminando meditando sobre la ultima semana, él ya no tenía que cuidar de Rin ahora que ella podría caminar, por eso él ya podría irse tranquilamente y volver a su casa con su cama y videojuegos como era lo inicialmente lo planeado, ¿y luego?, por fin se había acercado a una chica... pero... jamas en la vida se volverían a ver después de que cada uno se fuera por su lado, tal vez le pediría su e-mail o algo parecido, pero seguramente no sería lo mismo, la chica no compartía los mismos hobbys que él, tampoco sabía donde vivía, ¿acaso es en la misma ciudad?. Pronto llego al campamento donde de nuevo todos lo estaban buscando, él ni siquiera les dirigió la palabra porque seguía encerrado en su mente.
- Oye... ¿pasa algo?- pregunto Gakupo preocupado por él, el rubio había desaparecido toda la semana entera, apenas y les hablaba, nadie se explicaba a donde iba.
- ¿Uhm?- Len por fin había puesto algo de atención al chico, ni siquiera se había dado de cuenta que estaba sentado en un tronco por su profunda reflexión, había una gran fogata en medio y todos los chicos del campamento asaban malvaviscos mientras hablaban entre ellos.
- Es que te ves distraído, sé que aún estas enojado por haberte traído pero aún así... ya paso varios días y...- estaba comentando él chico de cabellos morados con una mirada un poco afligida pero fue interrumpido por Len.
- No estoy molesto- dijo él aclarándolo- Odio este lugar pero no todo es malo, encontré con que entretenerme- dijo él tratandole de explicar lo que estaba sucediendo.
- Diras más bien con quien entretenerte- comento sonriendo ahora un poco más aliviado, ¡por fin había logrado algo!.
- Bueno... si, pero, no, osea, es una chica a la que yo- Len intentaba poner sus ideas en palabras pero no lograba hallarlas y Gakupo cada vez ensanchaba más su sonrisa al oírlo- ¡olvídalo!, seguro ya te hiciste ideas que no son- dijo el rubio con el ceño fruncido por la mirada que le dirigía su amigo.
- No pensé que tuvieras un romance de verano en este campamento, ¿quién es esa persona? - pregunto interesado, ¡tenía que descubrir quien era la chica en cuestión!.
- No es un romance, solo es alguien que me cae muy bien- dijo él pero aún así el chico no le creyó- ¡como sea!, sé que cuando acabe el verano no la volveré a ver y...-
- ¿Eso es lo que te pone triste?- sonrió Gakupo mientras recargaba su mejilla en su mano, la luz de la fogata le daba un aura realmente tierno a la escena, él se sentía como una madre amorosa que estaba oyendo los problemas de su amado hijo inexperto en el amor.
- Si... creo que si- dijo Len mientras cruzaba sus manos dudando sobre si esa era la respuesta, no había tenido tiempo para meditar sobre ello, apenas vio que Rin ya podía defenderse sola otra vez para considerar esa opción.
- Bueno, es inevitable, yo he tenido amores de verano en este campamento, así que basado en mi experiencia diría que aproveches el tiempo que te queda con esa persona, serán unos buenos recuerdos mientras estén juntos- sonrió Gakupo, Len lo observo un momento.
- Ese es un buen consejo- admitió el rubio, ¿por qué se iba a preocupar ahora para cuando Rin se fuera de su vida?, ahora podía tener su compañía aunque sean unos pocos días
- Y puedes aprovechar para tener tu primera experiencia sexual- Len se estremeció y enrojeció al escuchar eso.
- ¡Te dije que no la veo así!- le aclaro Len una vez más frunciendo el ceño aunque nadie lo tomaría enserio.
- ¿Enserio?,¿no haz tenido ni un pensamiento sucio con ella?- pregunto mientras arqueaba una ceja, Len simplemente agacho su cabeza rendido, no podía mentir porque el que la viera desnuda dos veces había provocado uno que otro pensamiento retorcido en su mente.
- ¡No sé ni para que hablo de estas cosas contigo!- dijo indignado el rubio mientras se iba a otra parte de la fogata, Kaito los miraba a la distancia disimuladamente, ya que estaba hablando con Meiko.
Rin se encontraba cocinando, estaba de buen animo mientras cantaba alguna que otra canción, estaba preparándole una gran "comida de agradecimiento a Len", tenia que agradecerle por haberle cuidado todo este tiempo, además que sería una gran oportunidad de pasar tiempo con él, solo faltaba que estuvieran algunas cosas, pero para eso faltarían algunos minutos, justo el tiempo necesario para que ella se diera un baño, por lo cual se apresuro a subir y darse una ducha rápida y ponerse una vestido blanco que había dejado preparado la noche anterior, sentía su corazón latir intensamente, al fin de cuentas ayer había hecho un gran descubrimiento; Si, Rin Kagamine por fin se dio cuenta de que alguien le gustaba por primera vez en la vida. Eso la llenaba un poco de temor, pero por primera vez en la vida quería estar junto a una persona, esos momentos de soledad se le habían hecho más eternos que nunca, solo esperaba que Len atravesara por la puerta y le sonriera, volvió a bajar justo a tiempo para terminar de cocinar, ya estaba acostumbrada a hacer esas cosas.
Rin sirvió en dos platos, se sentó en la mesa y espero ansiosamente a que llegara el chico que tanto esperaba, y él no se hizo esperar mucho, entro por la puerta lleno de barro hasta el cuello, no es que fuera lo ideal para una cita pero a Rin esto ni le molesto.
- Lo siento... Meiko me hizo arrastrarme por debajo de una malla, a veces pienso que esto es el ejercito en vez de un campamento de verano- Len detallo a Rin, ella tenía una gran sonrisa y la espera con las manos cruzadas al nivel de la barbilla, lucía un lindo y limpio vestido blanco, mientras él estaba despeinado y lleno de sucio barro, se avergonzó un montón por ello.
- Se nota que es duro, pero estoy segura que ellos creen que es un bien para ti- dijo Rin intentando animarlo, se levanto del asiento y se le acerco, pero cuando lo iba a tocar el se retiro.
- Etto... yo debí ducharme primero- comento él- no pensé que sería formal- dijo mientras la señalaba, Rin solo se miro y se avergonzó también.
- No... así estas bien, no pensé que lo verías así, lo siento- dijo Rin rascando su mejilla algo avergonzada, parece que se excedió un poco.
- Igual... creo que debería ducharme, estoy lleno de barro- dijo él, Rin simplemente suspiro.
- Esta bien...- Len entro al baño para quitarse la ropa y darse una ducha rápida, Rin simplemente fue a su cuarto, había recordado que cuando ella fue al campamento había llevado el uniforme de chico, así que Len tendría que ponerse algo para estar comiendo delante de ella, obviamente no sería un vestido- Len, te traje el uniforme que me traje el otro día- dijo Rin mientras esperaba al otro lado de la puerta.
- ¡Ah!, gracias- el chico abrió la puerta mostrando su cuerpo apenas y cubierto por una toalla a la altura de su cadera, encima de eso estaba empapado y con su cabello suelto, Rin dejo caer la ropa al suelo, y se quedo con los ojos abiertos, ella jamas había visto un chico semidesnudo en toda su vida, y encima tenía que ser el chico que a ella le gustaba - ¿Qué pasa?- pregunto extrañado el chico.
- Na...na-da- Rin se agacho para recoger la ropa y no lo miraba a la cara, Len se dio cuenta que ella estaba completamente roja en todo su cuerpo, en esos instantes se acordó de lo que Gakupo le había dicho la noche anterior.
- ¿Estas pensando en cosas sucias con solo verme así?- le pregunto divertido, Rin se quedo estática, Len aprovecho eso para molestarla aún más- Si quieres... puedes tocarme- tomo su mano e hizo que la chica la pasara por su dorso desnudo, Rin se sintió a punto de desfallecer en ese momento, así que simplemente salió corriendo dejando al chico en la puerta del baño - Tal vez me pase...- se dijo así mismo mientras veía como la chica desapareció por el pasillo.
Rin se escondió debajo de la mesa donde había servido la comida que tanto le había costado cocinar, se sentía realmente avergonzada, Len solo le gustaba molestarla, ¿cómo se pudo interesar en alguien como él?, pero al mismo tiempo se sentía realmente afortunada, había podido tocarle el abdomen en toda su extensión, aún podía sentir la calidez que emanaba su cuerpo.
- ¡Te encontré!- dijo Len asustandola mientras se asomaba levantando el mantel de la mesa, Rin le miro aún sonrojada, ahora se encontraba vestido con el uniforme del campamento y le sonreía de oreja a oreja- Lo siento, creo que me pase un poco, ya no te molestaré más- le dijo mientras ella solo lo observaba haciéndole un puchero- Si te hace sentir mejor... yo nunca he visto a una chica desnuda aparte de ti- le dijo con una gran sonrisa.
- ¡ESO NO ME HACE SENTIR MEJOR!- grito ella mientras se le acercaba, Len seguía riéndose de ella.
- Esta bien, ven acá- Len le atrajo hacia ella mientras la sacaba de la mesa- Vamos a comer...- Len le hecho una mirada a los platos que le esperaban- ¡Se ve realmente delicioso!- dijo sonriendole, Rin respiro profundamente y se sentó en frente del chico, él se veía realmente ansioso por comer lo que ella había cocinado.
- Itadakimasu- dijeron los dos mientras empezaban a comer su respectivo plato.
- Oye Len, desde ayer me he preguntando, ¿dónde vives?- pregunto Rin, después de haber cenado ambos chicos salieron hacia afuera para hablar, ambos se recostaron en el pasto para ver las estrellas algo que era agradable para ambos.
- En Tokyo- Respondió él mientras la miraba, Rin estaba volteada mirándolo a él, le gustaba como la luz de las estrellas le iluminaba, ese lugar no tenía ningún tipo de contaminación así que se veía millones de estrellas en el cielo.
- ¡Que suerte!- sonrió ella bastante emocionada.
- ¿Por qué?- pregunto divertido el rubio, él casi ni se aburría con Rin, siempre que estaba a su lado no evitaba sonreír por las actitudes de la chica.
- Porque yo vivo allá también, si te soy sincera... ayer solo pensaba que después del verano no nos volveríamos a ver, y me sentí un poco triste- Rin admitió eso mientras sonreía y tenía sus mejillas con un leve rubor, Len se sorprendió por eso.
- Que extraño, yo pensaba algo parecido- Len miro otra vez el cielo, Rin sonrió aún más, ese rato que pasaban juntos era tan cómodo, "ojala este momento durará para siempre", pensó mientras seguía observándolo atentamente- Me agradas Rin, y eso no pasa con muchas personas por eso me gusta tener cerca a las personas que me gustan- Len siguió mirando el cielo, se puso algo nostálgico al decir eso, en cambio Rin sintió su corazón como si alguien lo estuviera apretando fuertemente, seguido de eso los latidos de su corazón hacían eco en sus orejas.
- Len...- Susurro ella despacio, él respondió a su llamado observándola, cuando iba a decir algo sintió una calidez extraña en sus labios.
¡LE ESTABA BESANDO!, Len no supo que hacer, Rin tampoco, solo lo había hecho por puro impulso, inmediatamente se separo de él, noto que sus manos temblaban, él se sentó en el suelo mientras ella hacia lo mismo, Len observo que las manos de la chica temblaban sin control, en ese instante escucho la voz de su amigo Gakupo por su mente, " puedes aprovechar para tener tu primera experiencia sexual", oh dios, quería matarlo en ese instante, Rin no era así, bueno, él no la conocía mucho, pero por el poco tiempo que se conocían podía decir que realmente no era así. En ese instante también recordó el porque la amiga de Miku la había dejado sola en ese lugar con juegos otome.
Rin se sentía aún más nerviosa porque Len no decía nada, ¡absolutamente nada!, ¿cómo podía estar callado después de eso?, aunque ella tampoco decía nada, pero él debía decir algo, ¿qué le podía decir?!, ¿Acaso debía confesarse?, ella estaba segura que Len sentía algo por ella, ¡SE LO ACABABA DE DECIR!, se canso de esperar a que él dijera algo por lo cual decidió tomar la iniciativa otra vez.
- Tú-tu también... me... gustas mucho- Dijo con un tono bajo, pero sabía que él chico le escuchaba, Len solo la observo algo confundido, Rin esperaba alguna acción del chico, algo que pasara normalmente en las películas, mangas shoujos, ¡incluso en el juego otome!, como que la tomara de las mejillas y le besara, ¡Algo por el estilo!.
- Lo siento... haz confundido mis palabras- dijo él con la cara sería, Rin se asusto aún más- No pretendo tener alguna relación contigo o algo por el estilo- Rin sintió que su corazón era atravesado por alguna gran espada filosa invisible- Realmente pensé que podríamos ser amigos pero veo que no se va a poder- Len se puso algo triste por eso.
- ¿Qu..qué?- Rin pregunto con su voz quebrada.
- No quiero ser parte de tu experimento para encontrar el amor o algo parecido - respondió Len alzando un poco los hombros.
- ¡Te equivocas!- grito ella mientras una de sus lagrimas rodaba por su mejilla.
- ¿Te enamoraste de mi en una semana?- dijo con tono frio- No debí portarme tan amble, las chics realmente se enamoran con nada- Len empezó a ser cruel, pero por dentro estaba enojado.
- Pero Len-
- Pero nada, ¿Sabes?, ese beso no significa nada, no voy a dejar que me utilices para tener un romance pasajero, ni para enseñarte nada, consiguete un chico más fácil, cualquiera estuviera dispuesto a fingir que te ama pero no yo- Len recibió una cachetada en ese momento, Rin tenía una cara muy triste.
- ¡No digas esas cosas!- Rin le grito en ese instante, Len le miraba molesto- Yo realmente no pensé que alguien me fuera a gustar... Pero... sucedió, estoy asustada por eso, así que no sé como reaccionar o como decir, ni sé que debería hacer ahora, pero... yo solo sé que quiero estar junto a ti- Rin le miraba a los ojos, Len no supo que decir en ese instante por lo cual se le acerco a ella, Rin retrocedió unos centímetros pero pronto él termino encima de ella, junto sus labios con los de ella, Rin no se negó a eso, por un momento sintió felicidad otra vez, ¿no era eso lo que quería?, luego sintió como le tocaba uno de sus pechos, eso hizo que abriera la boca para protestar pero sintió la lengua del chico que hacia latir su corazón introducirse por su boca mientras la exploraba, nunca había sentido nada más placentero en su vida, él acariciaba su lengua suavemente, una sensación que hacia que su mente se revolcara, luego la privaron de la mejor sensación que había sentido jamas.
- ¿Estas satisfecha?- pregunto Len mirándola con desprecio- Estas tan necesitada de que alguien te quiere que te fijaste en el primer chico que se te aparece, incluso me he pasado y ni siquiera me haz detenido, ¿cómo podría estar con una chica tan fácil como tú?- Rin sintió como si se hubiera golpeado con la realidad en ese instante, ahora comprendía que todo lo que pensaba que Len sentía era mentira, ella solo fue una iluso que creyó que él se podría fijar en ella.
Len se levanto y se fue caminando lentamente, mientras Rin seguía callada mirándolo como se marchaba, mientras más se alejaba, más horrible se sentía ella por dentro, ¿ de verdad era tan fácil como Len le había dicho?, "si que eres idiota Rin", escucho en su propia mente, Rin se levanto y regreso a la casa tirando la puerta lo más fuerte que pudo, ahora solo se dedicaba a derramar lagrimas mientras sus piernas temblabas.
Len solo se quedo mirando la casa a la distancia, "vuelve", era lo que repetía su mente, "¿cómo pudiste hacer eso?", Len volteo su mirada y siguió caminando, mientras intentaba no pensar en el asunto, "Rin no es la única que tiene miedo en estos momentos, tú tienes muchísimo más miedo que ella, solo mira como te tiemblan las piernas", Len golpeo un árbol en ese instante.
Al día siguiente Len estaba sentado en su cama, no pudo dormir en ningún momento, se sentía terriblemente culpable por lo que había pasado, pero aún así seguía sin hacer nada, cuando vio que el sol se asomo por la ventana se levanto y se dirigió al único lugar donde tendrían un teléfono.
Para su suerte o desgracia, los teléfonos habían sido reparados, ni siquiera se había dado cuenta por estar ocupado con Rin, llamo inmediatamente al servicio de taxis y fue a empacar las únicas cosas que tenía allí, apesar de que Kaito le rogó que no se fuera Len no le hizo caso alguno, ni siquiera había dicho la razón por la cual se iba a ir, y Gakupo solo lo veía un poco confundido, Len se veía realmente triste en esos momentos así que prefirió apoyarlo esta vez ya que dedujo que no le fue bien con la chica que le gustaba.
Len tomo el taxi y solo veía como se alejaba cada vez más del campamento, contenía el aire cada vez que pensaba lo cobarde que era por alejarse de Rin, no quería dejar las cosas así pero él no se merecía ningún perdón por lo que había hecho, alejarse y no volver a ver a Rin era la mejor cosa que podía hacer, por un segundo vio como un carro paso a una increíble velocidad, ese segundo fue eterno para él porque podría jurar que vio a Rin en los brazos de una chica de cabello rosado, y no se veía nada bien.
- Luka, dile a Miku que venga por mi... no me siento muy bien- la chica susurro en el teléfono, ella no recordaba el número de Miku pero si el de Luka.
- ¿Qué pasa Rin?- pregunto la pelirosada un poco asustada, Rin solo suspiro por el teléfono, no sabía que decir.
- Me siento muy mal, por favor... ven por mi, no quiero estar en este lugar más- Rin colgó el teléfono en ese instante, no había podido dormir la noche anterior, se sentía la persona más estúpida del planeta.
- Len tiene razón- Rin miro a un espejo que había en esa casa, su propio reflejo parecía hablarle, aunque ahora solo veía a una chica demacrada con unas enormes ojeras- Solo estabas buscando alguien que te amara, así ha sido desde el principio, solo te fijaste en el primer chico que se porto de manera amable contigo, ¿no es cierto?- Ahora su reflejo parecía reírse de ella- Dime... ¿Quién lloraría por ti si te fueras de este mundo?- Su reflejo le sonrió, Rin empezaba a asustarse.
- Cállate- Le ordeno, Ella sabía que todo eso estaba en su mente, todos esos pensamientos eran producto de su imaginación y su estado de animo.
- La pobre Rin, sin padre, sin madre sin nadie que te haya querido adoptar, nadie te ha demostrado amor, ¿cierto?- volvió a hablar su reflejo mientras Rin empezaba a desesperarse.
- ¡No es cierto!, yo tengo gente que me quiere, mi padrino me quiere de verdad... ¡Yo!-
- No es verdad, esa persona lo único que siente es lastima, esa persona piensa que con darte dinero ya le hace un bien a la humanidad, además, esa persona te encontró, ¿no es así?, Su conciencia no lo dejaría tranquilo si la bebé que rescato de las garras de la muerte se muriera porque nadie la quiere, pero... ni siquiera fue capaz de adoptarte, cada día que vuelves a casa te sientes mal por estar sola, ¿por qué sigues desafiando al destino?, debiste morir hace 16 años, no eres deseada en este mundo, solo eres un estorbo, así que ponle fin a este sufrimiento y cumple el propósito por el cual naciste- el reflejo de Rin diciéndose eso se irritaba más y más.
- ¡CÁLLATE!- Rin lo golpeo con lo primero que encontró, el espejo se quebró en varios pedazos cayendo uno en sus pies, Rin aún podía escuchar la voz en su cabeza diciéndole "¿ Y qué estas esperando?, ¡hazlo de una vez!"; Rin tomo el pedazo en sus manos y lo puso en su muñeca, ya no estaba pensando claramente, solo se dejo llevar por los sentimientos de su corazón.
- ¡Apúrate Miku!- grito Luka saliendo del carro, Miku estaba un poco nerviosa por la actitud de Luka, no pensaba que Rin estuviera tan mal, seguramente se había aburrido y por eso quería irse, Luka corrió hacia la casa, hace un par de horas que Rin la había llamado y su voz la hizo temer algo muy malo, entro en la casa ya que la puerta estaba abierta y al ir a la sala encontró mucha sangre cubriendo la alfombra, y encima de ella recostada en la pared estaba una chica rubia totalmente pálida, pero aún así ella tenía los ojos abiertos.
- Luka...- susurro la chica suavemente- ayúdame..- dijo mientras intentaba mantenerse despierta, Luka la tomo entre brazos y sin decir alguna palabra la llevo cargada hacia la puerta.
Miku quien apenas se había bajado del carro noto como aparecía la chica de cabellos rosados con su amiga en brazos, ella estaba cubierta con sangre, Miku estuvo en shock unos segundos mientras veía como Luka la metía al auto e intentaba taparle la muñeca donde se había hecho el corte, Miku entro al carro y sin saber como lo prendió y empezó a conducir a gran velocidad, Luka no sabía que decir, también estaba asustada, Rin intentaba no dormirse, estuvo mucho tiempo esperándola con el cristal en la mano, sabía que vendría pero en el instante en que perdió la fe decidió cortarse, al ver la sangre sintió que por fin iba a dejar de sentir tanto sufrimiento, pero luego sintió un terrible arrepentimiento, intento tapar la herida pero la sangre no dejaba de salir y al pasar unos minutos Luka atravesó la puerta, pero la cantidad de sangre que había perdido la había dejado algo confusa, hasta por un segundo creyó haber visto la cara de Len asustada por la ventana.
- Len...- susurro la chica cuando cerro sus ojos, Luka le dijo algo pero no la escucho, ya no sentía sino frio.
Me demoré un poco xD, lo siento, me inspire para mi otro fanfic en enero y tenía que terminar bien mi semestre, cosa que no sucedio xC!, me falto un 0.1 para ganar la materia ;_; y encima mi profesor fue insensible conmigo cuando le dije que me ayudara :c.
BTW!, lo importante es que empece a mover este fic, sorry pero creo que adverti que esta felicida no sería para siempre, realmente este capitulo estuvo totalmente inspirado en mi, ya que a la gente que me lee sabra que yo no estoy muy bien, soy depresiva y en diciembre me intente suicidar :/, aunque no fue por un amor xD, pero la cosa es que las cosas que pensaba Rin, me paso a mi, es muy dificil salir adelante cuando tu propia mente te traiciona, hasta por cosas insignificantes uno no deja de pensar en negativo, y por eso me he enojado con mi profesor porque practicamente se rio de mi cuando le dije que era depresiva :/, bueno, espero no haberles dañado el fic, esto no ha termino, ustedes saben, las cosas no se quedaran así, pero se puede decir que esto es lo más fuerte que pasará, ya volveremos a ver que pasara con Rin y con Len, Gracias por tenerme paciencia y leerme u_u.
