Título: "Primeras Veces"
Autora: Rohe.
Género: Romance/Family
Rating: T
Disclaimer: La historia me pertenece, todo el resto es de S. Meyer.
Resumen: "Esto va de las primeras veces de Carlisle y Esme."
Advertencia: completamente AU, OoC.
"En un beso, sabrás todo lo que he callado." Pablo Neruda (1904-1973) Poeta chileno.
Esme observó maravillada a la bailarina que se movía ligera como una pluma. Escuchó a Carlisle soltar una exclamación de sorpresa cuando la bailarina hizo un triple giro. Cuando el video acabó, ella volteó a mirarlo.
— ¿Qué te pareció?
—Son hermosas—susurró él, sonriendo—. Pero no tanto como tú.
Esme frunció los labios.
—No soy bailarina—replicó, desviando la vista.
—No, pero eres igual de talentosa que ellas—dijo Carlisle, pero al ver que Esme no contestaba, cambió de tema: — ¿Por qué guardas estos videos?
Ella quiso mentirle, pero la verdad escapó de sus labios antes de que pudiera detenerla.
—Cuando era pequeña, quería ser como ellas. Pero mi madre, siempre tan racional, me dijo que jamás lo lograría. Así que dejé de soñarlo.
— ¿Así como así? —preguntó Carlisle, abriendo mucho los ojos.
—Sí.
Esme se negaba a sentirse decepcionada. Hace muchos años que dejó de soñar con grandes escenarios… pero tampoco podía negar que aún le dolía lo dicho por su madre.
Al voltear la cabeza, vio los ojos de Carlisle muy cerca de los suyos.
— ¿Qué haces? —preguntó tartamudeando.
—Te observo—contestó él impasible.
Ella tragó saliva y se obligó a no sentirse ilusionada. ¿Por qué Carlisle desearía besarla? Esme no era nadie en comparación a Athenodora, tan atlética, tan agradable y guapa. Sólo era… su amiga. Y que se la llevara el diablo si eso no le dolía.
— ¿Qué hay entre tú y Athenodora? —cuestionó repentinamente, alejándose unos centímetros.
Para sorpresa de Esme, él se rió.
— ¿Entre Athenodora y yo? —La risa de Carlisle era tan dulce y armoniosa que Esme tuvo que reprimir una sonrisa—. Dios, absolutamente. De todos modos, Caius me cortaría el cuello si toco a su chica.
¿Caius? ¿Caius era el novio de Athenodora? Oh, ahora estaba tan avergonzada…
—Lo siento—se sonrojó Esme, volviendo a acercarse—. No quería insinuar que tú y ella…
—Está bien, no te preocupes—consoló Carlisle, sonriéndole. Pero de pronto, todo rastro de felicidad se esfumó—. Esme… no dejaré que nadie vuelva a matar tus sueños.
— ¿Q-qué?
Poco a poco, Carlisle se acercó a Esme. Sus narices se rozaron con suavidad, permitiendo que ella pudiera oler su perfume. Delicioso, pensó sonrojándose otra vez. Esme levantó un poco la cabeza y rozó sus labios con los de Carlisle.
Fue una sensación sublime. Él… estaba besándola. A ella. A Esme. ¿Cómo llegó a pasar eso? Se olvidó de todo: de su madre, de las bailarinas, de Athenodora y Caius. Una sensación de emoción y desconcierto la invadió.
Le quería. Le quería muchísimo.
Y ahora que sabía cómo se sentían los labios de Carlisle, cómo era estar cerca de él, jamás dejaría que se fuera. Ahora que sabía que le quería, no dejaría que se marchase.
***
N/A: Lamento muchísimo no haber actualizado. Madre me cortó el internet, pero ya estoy de vuelta. Díganme si les gustó el capítulo, si tienen una sugerencia para el siguiente, críticas… lo que ustedes quieran. Un beso,
Rohe.
