Capítulo IV
-Entonces… ¿cómo te ha ido desde nuestra ruptura?- preguntó Luka.
-Pues, no puedo quejarme…. estudié una buena carrera y tengo un trabajo honesto y que me gusta- contestó Yuuto
-¿De verdad? ¡Me alegro mucho por ti! Dime, dime ¿de qué trabajas? ¿Dónde trabajas? ¿Estás de viaje de negocios? ¿Trabajas en…- preguntaba ella como una niña chiquita.
-Heee¡pero si no has cambiado nada!
-¿Eh?...b-bueno…yo ¡eso no es cierto! Mira, me ha crecido el pelo.
-Jajaja, no hay excusa que valga.
-¡Pero si tú sigues siendo igual de malo!
-No, no lo soy
-Ah… ¿no?
-No, ¡ahora soy peor!- tras decir eso se abalanzó sobre Luka y comenzó a hacerle cosquillas- ¿lo ves? Jojojo, soy muy despiadado.
-Ya bastaajajaja, vale, eres malo, eres malo- trataba de decir entre risa y risa.
-¡Oh! Lo admitiste- dejó de hacerle cosquillas. Al abalanzarse quedó encima de Luka y no se quito enseguida- oooh, te han crecido las…
-Luka-chan, deberías controlar tus ataques de violencia…mira que golpear a Matsumoto-kun de esa forma….-la regañó Meiko.
-Por favor no te preocupes por eso, en el pasado recibí golpes más fuertes; esto no es más que un rasponcito, ah y por favor llámame Yuuto- respondió este.
- G-gomene…no… no era mi intención- se disculpaba Luka al borde de las lágrimas.
-"Kawaii"- pensaron todos.
- Luka-tan…-Yuuto la abrazó- ¡no te disculpes! ¡Es mi culpa por jugarte una broma de tan mal gusto! ¡Gomene!- empezó a lloriquear.
- Yuu… ¡Yuuto-tan!
- ¡Luka-tan!
-Son muy lindos, parecen niños ¿a que sí?- dijo Meiko mientras sacaba a todos de la habitación.
-Awww…Meiko-nee, ¡nosotros queríamos quedarnos a ver!– se quejaron los gemelos.
-No, no, nada de eso. Necesitan privacidad- cerró la puerta.
- P-pero ¿Qué tal si hacen algo indebido?- protestó Kamui.
-Ara, será que… ¿estás celoso Kamui-nii?- preguntó Miku.
-¡N-no! ¡No, claro que no!- exclamó el samurái.
-¿Entonces por qué te pones todo rojo?- preguntó Kaito mientras se llevaba una cucharada de helado a la boca.
-¡Ah! ¡Es cierto, cierto! ¡A Kamui-nii le gusta Luka-nee, a Kamui-nii le gusta Luka-nee!- se burlaban los gemelos.
-¡Que no!- finalizo este y se dirigió a su habitación mientras todos reían con su reacción.
-Mataku, hay que ver lo cobarde que resulto para asuntos del amor- comentó Meiko a Kaito, pues los demás ya se habían dispersado.
-Awww, pero si yo era igual ¿recuerdas?- la abrazó por la cintura, lo que provocó en la castaña un ligero sonrojo.
- N-no te confíes tanto, sigues siendo algo debilucho.
-Je ¿quién era el cobarde?
-Entonces… ¿asunto zanjado?-preguntó Luka secándose las lágrimas.
-Por supuesto
-Perdona, de verdad no quise pegarte así de fuerte.
-No hay problema, lo creas o no, extrañaba tus golpes.
-Jajaja, siempre fuiste resistente al dolor.
-¡Claro!, ¡con alguien cómo tú alrededor uno tiene que acostumbrarse!
-Menos mal que Kamui-kun escuchó tu grito, sino… imagina la reacción de todos cuando bajara gritando "Ayuda, ayuda, ¡golpee a mi ex-novio, golpee a mi ex-novio!"
-Jajaja, ¡algo así paso en nuestra primera cita!
-¡Lo sé! ¡Fue tan vergonzoso!- Luka rio.
-Cambiando de tema… ¿qué hay entre el samurái y tú?
-¿qué?- ella se sorprendió bastante con la pregunta- p…. pues no hay nada… ya sabes, somos sólo amigos. P-pero ¿a qué se debe la pregunta?
-Es que…me dio la impresión de que te celaba mucho
-¡¿Ese tipo! ¿De verdad?- lo último tuvo un tono bastante alegre- Ah…no, ehem, como te decía: tan sólo somos amigos y no hay nada entre nosotros.
-Oh… entonces ¿no se molestará si hago esto?- Yuuto la beso. Luka estaba muy sorprendida y no reaccionó hasta que termino el beso.
-¡Idiota! ¿Q-qué crees que haces? ¡¿Acaso quieres que te vuelva a golpear?
-Ara, si tanto te molesta me hubieras empujado en seguida, no te hubieras esperado a que terminara.
-¡!
-Luka, seré serio: La única razón por la que volví fue por ti.
-A… ¿a qué refieres?- preguntó ella, aunque ya sabía la respuesta.
-Luka, quiero que vengas a vivir conmigo, a América.
