Hola! He estado con el ajetreo de navidad y no he podido escribir..uff! Aquí tienen el penúltimo capítulo, díganme que les parece y Feliz Navidad a Todos!
Harry cerró los ojos justo cuando el rayo de luz verde estaba a punto de tocarlo. A diferencia de lo que esperaba no sintió frió cuando el hechizo lo golpeó, sino un tierno calor que se extendió por su cuerpo. Cuando volvió a abrir los ojos y vio a su antiguo director, una sensación reconfortante lo invadió. Dumblendore sonrió y le explicó a detalle como derrotar a Voldemort de una vez por todas. Harry jamás se había sentido tan tranquilo y victorioso. Esa sensación continuó hasta c cuando Dumblendore le dio la opción de quedarse en esta especie de cielo o volver a la vida terrenal.
Seguramente sus padres lo estarían esperando. También Sirius y Lupin. Para alguien como el, que jamás había tenido familia, esta era una tentación demasiado grande como para rechazarla. Ni siquiera lo pensó dos veces cuando le dio la mano a Dumblendore pero al estrecharla un grito le corto la respiración- HARRY! NOOO!- la voz de Hermione le provocó escalofríos.
¿Cómo es posible escuchar su voz en …lo que sea que es este lugar?- preguntó Harry confundido.
Supongo que es porque aún estás parado en medio del puente Harry. Cuando morimos, nos llevamos con nosotros imágenes y recuerdos que nos dan consuelo en la hora final, pero que poco a poco se desvanecen. Me parece que te has traído un poco de la señorita Hermione prendido a ti. –Dumblendore respondió con una cálida sonrisa.
Ella será más feliz con Ron- pensó en voz alta.
Tal vez si, tal vez no. ¿Pero qué sería de nuestra vida si no exploramos las posibilidades que nos ofrece?- Dumblendore interrumpió al muchacho.
Ya he tomado una decisión. – concluyó Harry tras un breve silencio.
El pasto húmedo y recién cortado rozaba su piel y podía percibir a lo lejos el olor de algo quemándose. Una sensación de alegría lo invadió al comprobar que estaba vivo, que podía sentir el aire entrando a sus pulmones y su corazón palpitando, pero aún así permaneció con los ojos cerrados. Sintió algo suave y cálido tocando su cara y unas gotas de agua mojaron su cuello. Hermione seguía llorando junto a su cuerpo y lo que tocaba su cara era su mejilla.
-He aquí su héroe. El venerado. El elegido. No es nada ahora y jamás lo volverá a ser.- la voz gélida y rasposa de Voldemort proclamaba.
Era hora. Harry giró su cabeza y abrió los ojos. Escucho el grito de júbilo de Ron y le plantó un beso en la mejilla a Hermione. La respiración de ella se interrumpió y luego se incorporo sonriendo y limpiándose las lágrimas. Harry se levantó y vio a la multitud que lo rodeaba contener su emoción. Voldemort guardo silencio repentinamente y le dio la espalda al muchacho. Harry tomó la mano de Hermione y volteó a ver a Ron. Este hizo un gesto de resignación y apoyó su mano en el hombro de Harry.
-¡Voldemort!- Harry llamó. En cuanto este se volteó Harry ya estaba preparado y lanzó su hechizo. Un rayo de luz cegó a todos.
