Harry pov.
Eran cerca de las 5 de la mañana y yo me encontraba caminando por los pasillos del castillo. Normalmente a estas horas estaría durmiendo mi 5to sueño cobijado en mi cama de la torre de Gryffindor cómodo, calentito y feliz. Pero la verdad era que en la noche había prácticamente acribillado mi almohada a golpes, dado tantas vueltas que me asombraba no haber hecho un agujero en la cama, maldecido tantas veces que me había vuelto un completo experto en el tema en tan solo unas horas, y en resumen no había podido pegar un ojo en toda la maldita noche y ahora llevaba un humor de los mil demonios.
Los pocos alumnos que se encontraban despiertos a estas horas caminando por los pasillos se apartaban de mi camino ligeramente temerosos al percibir mi aura completamente furiosa, y la verdad es que no podía culparlos, mi magia siempre se volvía mas fuerte cuando mis emociones giraban en torno a ella, y digamos que enojado metía miedo. Doble en uno de los últimos pasillos del 7mo piso y me plante frente a un cuadro donde Merlín me observaba ligeramente divertido.
Puedo hacer algo por usted jovencito?- me pregunto educadamente.
Marauders- pronuncie la contraseña de forma cortante la verdad que en estos momentos me importaba muy poco si era irrespetuoso con mi padre o con el mismísimo Merlín! Que se jodan los 2!- Papa! Donde estas?
Emm?- me di la vuelta sobre mi mismo en la salita de estar en la que el cuadro desembocaba para dar con la cabeza somnolienta de mi padre asomando por una de las puertas. Genial! El si había podido dormir perfectamente.- Harry que haces aquí tan temprano?
Me debes una explicación! Y una muy buena!- le reproche molesto, sentándome en el sillón y cruzando los brazos sobre mi pecho.
Mm.. Esta bien...- contesto resignado abriendo completamente la puerta para salir por ella. Mi padre vestía solo con un pantalón de seda negro suelto apenas sujeto a su cadera, descalzo y su lampiño y fuerte pecho se notaba perfectamente marcado. No se porque pero me avergüenza confesar que esa vista me dejo por unos instantes sin respiración y me hizo olvidarme el motivo de mi visita.
Enojado... Yo estaba enojado!- me recordé de pronto y vi a mi padre sonreír como si supiese exactamente cual era el motivo que me hubiese distraído así de mi objetivo. Pero decidí intenta no darle importancia para no ponerme nuevamente colorado (últimamente parecía un semáforo a todas horas), y no perder de vista mi objetivo principal.- Porqué no me dijiste que venia a Hogwarts?! Como no me vas a decir que vas a ser mi profesor!?
Tiene algo de malo pequeño?- me pregunto con voz falsamente inocente.
Si tiene algo de malo!? Eres mi padre! Se supone que deberías de avisarme si haces algo así!- lo reprendí sumamente molesto.- Acaso no viste como reaccionaron los chicos y chicas cuando los presentaron a ti y a Sirius?! Parecía que fuesen estrellas de rock!- le reclame frustrado.- Si esto va a ser así todo el año va a ser un infierno!
Ah si? No me di cuenta.- otra vez esa falsa inocencia y esa sonrisa que gritaba "yo se algo que tu no."- Pero de todos modos, porque te molesta?
Porque se supone que eres mi padre, y estas casado con mama, y eres un adulto! No un puto símbolo sexual!- estalle finalmente, para luego sonrojarme a mas no poder. O eso creí hasta que escuche su risa y mi cara decidió que podía inventar un nuevo tono de rojo desconocido por el resto del planeta hasta el día de hoy.
Es inevitable Harry.. Es la sangre Potter.- lo fulmine con la mirada.- Es cierto!-se defendió.- Además no creas que no me eh dado cuenta de cómo te miran todos a ti en este lugar, parece que estuvieran alistando los cubiertos para comerse un particularmente jugoso trozo de carne..
Papa!- me horrorice, tirandole un almohadón a la cara con el propósito de que se callase.
Es la verdad..- se callo al ver que lo fulminaba nuevamente con la mirada.- De todos modos, pensé que seria algo que te gustaría tenerme aquí pequeño..- me dijo con un puchero totalmente adorable, aunque nada digno de un adulto debo decir.- Prácticamente no eh podido disfrutarte.. Me perdí 16 años de tu vida.. Asíque pensé que lo mejor era recuperar el tiempo perdido.. Quería tenerte cerca..
De verdad lo hiciste por eso?- pregunte totalmente enternecido sintiendo un calorcito muy especial despertarse dentro de mi. Nunca nadie había echo algo así por mi, nunca había tenido un papa que quisiese estar cerca de mí, que se preocupase de esa forma por mi.
Claro pequeño! Porque mas lo haría?- me respondió dulcemente trasladándose hasta el sillón donde me encontraba sentado e impulsándome hacia arriba para sentarme en su regazo.
Mm..- solo balbucee acomodándome mas plácidamente sobre su tibia piel y sonriendo por primera vez desde el incidente de ayer por la noche.
Todavía es muy temprano, restan un par de horas para que las clases empiecen..- comento mientras me acariciaba el pelo con suavidad.- Quieres dormir conmigo un rato mas?
Que?- pregunte sorprendido, levantando la cabeza para mirarlo y sonrojado de nueva cuenta, últimamente parecía costumbre ya en mi.
Si, ya se que estas un poco grande para eso.. Pero ya que nunca pude dormir contigo de chiquito y ahora ambos estamos muertos de sueño..- antes de que pudiera contestar se levanto del sillón cargándome en brazos.- Que dices?- me pregunto sonriente.
Me encantaría..!- termine por responder, no podía evitar sonreír al ver como se comportaba mi padre ante ciertas cosas, como niño con juguete nuevo. Y ver como me llevaba no mejoraba la situación, me llevaba en brazos como una pareja de recién casados mientras iba riendo suavemente, pero su risa era contagiosa y termine por unírmele.
Pocos segundos después ambos estábamos acurrucados en la cama, y el se acercaba a mi abrazándome contra el por la espalda. Aspire hondamente sintiendo el suave aroma de su piel penetrando en mi organismo y me relaje instantáneamente. Mi padre tenía ese efecto en mí, en cuanto entraba en contacto con su piel y su aroma me sentía tranquilo y seguro inmediatamente. Como si el escaso lugar que había entre sus brazos cuando me abrazaba fuese precisamente mi lugar en el mundo. Sacudí la cabeza sonriendo para apartar esos pensamientos, definitivamente estaba muy cansado y estaba diciendo cualquier cosa.. Si eso era.. Me acurruque un poco mas contra su cuerpo y me fui dejando caer en los brazos de Morfeo con la respiración de mi padre sobre mi nuca como única canción de cuna.
