-¡Lo encontré! –Asahina gritó con todas sus fuerzas.

Todos habían entrado en pánico cuando fueron a interrogar a Naegi, y se habían encontrado con Oowada tirado en el piso mientras tiraba espuma por la boca. Posiblemente otra patada ahí abajo.

Mientras que Fukaga se había encerrado en su habitación muy asustada mientras murmuraba algunas cosas de donde estaba cuando se necesitaba, incluso Fujisaki y Maizono se habían encerrado, aunque Fujisaki fue más forzadamente ya que ella quería ayudar a los demás en la búsqueda de lo que se sospechaba era un maniaco homicida.

Asahina los esperó a todos fuera de la piscina escolar, ella realmente no esperaba encontrarlo ahí, pero Sakura había sido puesta a la dejada en las puertas de las habitaciones por protección y realmente no creyó que Yamada podría protegerla más de lo que podía proteger su colección de doujins. Especialmente si ahora estaba hiperventilando de miedo.

-E-Está ahí, en la piscina. –Señaló la puerta de la piscina.

-Yo me encargo. Tengo una deuda pendiente. –Oowada se acercó muy furioso a la puerta.

-Espera, no podemos entrar así como así. –Kirigiri lo detuvo. –Puede ser peligroso si tiene algún arma.

-Err… no creo que tenga armas. –Asahina agregó.

Todos la miraron algo confundidos.

-Podría haberse apoderado de algún cuchillo en la cocina y ocultado en algún lugar de su ropa.

-Dudo que tenga mucho sitio para ocultarlo…

-¿A que te refieres?

-Pues él…

-¡Ya vasta de esto! ¡Voy a entrar! –Oowada gritó y pateó la puerta.

-…Está tomando el sol.

Ciertamente, Naegi estaba aprovechando los paneles que reproducían a la perfección la luz del sol en techo, mientras lo dirigía con un panel. Estaba recostado en una silla de playa junto a la piscina, en traje de baño. En su cara había tres maracas de bloqueador solar, gafas de sol y estaba escuchando una canción por sus auriculares. Junto a la silla había un batido de piña helado el cual estaba tomando con un popote extra largo.

Todos se quedaron mudos y con la boca abierta en ese momento, incluso Byakuya y Kirigiri no sabían que decir.

Seguramente no ayudaría en nada a la credibilidad de Naegi el que Monokuma estuviese junto a él con un traje de baño de dos piezas hecho de ostras con una charola de bocadillos.

Nunca apuestes contra un viajero del tiempo.