¡Holas de nuevoooooo!

Ps aquí está un nuevo capítulo de ésta historia. n.n, Perdón por el retrazo… ¡No tengo como pagar el apoyo que me han dado con sus reviews n.n!… MILLONES DE GRACIAS.

Éste capítulo está especialmente dedicado a mi AmiguitaStephanie, quien en unos días estará de cumpleaños (¡Felicidades Amiga!)… También, saludos a Enaka,suuclover4, supernatali, kmi17, BABY SONY, adrichan, miciel, Amboise R, threenames, JeSsY WeAsLeYMusa De Cristal y a quienes siguen éste fic.

Algo que se me olvidó comentar la vez pasada, es que, las Geishas de Kyoto tienen una cierta variación del Japonés; es muuuuuuuy parecido, pero hay algunas diferencias. Por ejemplo; 'Geisha' se dice 'Geiko'. No quise variar ésta forma, porque nosotros las reconocemos como Geishas, pero sí creo importante la aclaración. También, se considera que las Geishas de Kyoto son más refinadas y preparadas, que las Geishas de Tokio (Esto es porque en Tokio puede ser mucho más corto el tiempo en que una Maiko pasa a ser Geisha, que los cinco años tradicionales de una Maiko de Kyoto.)

Ahora sí, después de éstas aclaraciones, adelante... Abajo respuestas a reviews.

---------------------------------------------------

Y ahí estaba de nuevo en la Casa de té Sakura, mirando una de las mokuroku que había recibido como regalo de uno de los comerciantes de kimonos en Kyoto. La leí de nuevo para asegurarme que era cierto lo que estaba viviendo… 'Maiko Akane… Oneesan Kasumi… Enhorabuena' . Las mokurokueran una especie de servilletas que se distribuían en cada una de las Okiyasdel hanamachi, con la información de la nueva Maikoy el nombre de su hermana mayor. Por lo tanto, a partir del día anterior, todas las Geishas y maikosdel distritoya estarían enteradas de que ése día era mi debut

La Abuela había decidido que la que llevara el titulo de mi hermana mayor fuera Kasumi, pero Nabiki haría también las funciones de mi guía para convertirme en una Geisha. Me sentía tan nerviosa que no sabía si actuaría bien mi papel en la ceremonia san-san-kudo, la cual marcaría mi debut como Aprendiz de Geisha y en la que Kasumi me tomaría bajo su tutela.

Una semana antes había estado en ése lugar, haciendo el papel más tonto de mi vida, y en ése momento, finalmente, lucía como había esperado por mucho tiempo. Y por más extraño que pudiera escucharse… no me emocionaba como creía que pasaría.

Llevaba el primer peinado que una maiko utilizaría para la ocasión, el llamado Wareshinobu, que estaba formado por un moño alto y llevaba un kanoko, una cinta de color rojoentrelazado por dentro. Había sufrido verdaderamente para que me elaboraran el dichoso peinado, me lavaron el cabello con demasiada fuerza para evitar la caspa, y es que, por la dificultad para realizar esos peinados y lo costoso que resultaban, sólo era posible ir al peluquero una vez por semana. Por eso tenía un terrible dolor de cuello; porque, para evitar que el peinado se arruinara al dormir, utilicé unomaku, que era una especie de madera en la que se descansaba sólo la nuca y que tenía una almohadilla. Nabiki dijo que pronto me acostumbraría a dormir así, pero yo no confiaba en ello.

Tenía ya el maquillaje de una maiko, que era diferente al de una Geisha. Utilizaba la base blanca llamada shironuri, pero bajo la raíz del cabello se dejó una línea sin pintar. Las líneas que rodean los ojos y también las cejas, de color rojo claro. A medida que pasaba el tiempo y se adquiría más experiencia, cambiaba a color negro. El labio inferior de igual manera pintado en rojo, sólo que como era mi primera fase de ser maiko, estaba pintado de tal manera en que diera la ilusión que era más pequeño que en la realidad. Las mejillas de rosa oscuro.

Pero lo que más me diferenciaba de ser maiko, en comparación a una Geisha, era un kimono furisode, terriblemente incomodo. La enagua que usaba era de color rojo brillante, con diminutas representaciones de pétalos. El kimono en color café, con estampados de diversas flores que podían apreciarse en la estación del año, otoño. Las mangas de mi kimono, caían hasta mis talones, por lo que tenía que tener cuidado con ellas para no hacer algo torpe. El cuello del kimono también en color rojo, a diferencia del cuello blanco que mis hermanas usaban por ya ser Geishas.

Y lo más terrible, lo que de verdad complicaba mi existencia, era el obi, el maldito obi. También, muy diferente al que mis hermanas utilizaban. El mío era de color azul eléctrico, con figuras de árboles. Y sus casi cinco metros de largo, hacía que resultara muy pesado para llevarse correctamente. Como a las Geishas, estaba atado en la parte de atrás, pero con la diferencia que se debía dejar suelto por los extremos, y por su longitud, casi lo arrastraba al caminar.

Observé la habitación en donde nos encontrábamos; sencilla y eso la hacía hermosa. Las casas de té o sukiya, no se caracterizaban por ser ostentosas. De hecho, su belleza radicaba en la simpleza de los materiales que se usaban en su construcción; se erguían bajo los principios del wabiy el sabi (NdA1). Un techo de paja de arroz, muros elaborados con las fuertes cañas de los bambúes y recubiertos de barro; formaban la fachada principal. A las habitaciones o salones de té, se ingresaba por una pequeña puerta de no más de ochenta centímetros, llamadanijirigochi, y al llegar se encontraba con puertas seccionadas con papel de arroz, suelos de tatami, un horno de fuego en donde se cumplía la ceremonia del té, muros lisos; sin adornos, pequeñas ventanas colocadas estratégicamente.

Las casas de té, eran consideradas un recinto sagrado. No como un templo en el que se busca la comunión con Dios, sino, como un lugar en el que se encuentra la paz interna; la personal. Por eso, para llegar al edificio, siempre existía algún detalle que significaba la separación de la vida cotidiana con la que se buscaba en una sukiya; algo como un puente, o un jardín con un camino de piedra.

Lanijirigochi se abrió, dejando ver la figura de la persona por la que estábamos esperando.

- "Siento haber tardado tanto, pero aquí está el sake." – Expresó llegando hasta la habitación, la Señora Cologne. Una mujer China radicada en Japón, dueña de la casa de té y una de las cinco testigos que nos acompañaban para ésa ceremonia a Kasumi y a mí. Las demás; Etsuko-san, Nabiki y mis Amigas, Yuka y Sayuri, ya Geisha y la Oneesan de Yuka. También estaba Akiko-sama como parte de la ceremonia.

- "No se preocupe Cologne-san. Nosotras la aguardamos pacientemente." – Contestó mi Abuela. ¡Claro, como ella no tenía tanto peso sobre sí!… Sonreí, no debía mostrar mi inconformidad.

- "Entonces ¿Qué esperamos?… Aquí están las copas." – Ofreció junto con la botella de sake la Señora Cologne.

Con nerviosismo tomé una de las copas, después vertí un poco de Sake en ella, cuidando que las larguísimas magas de mi kimono no me estorbaran. Se la ofrecí a Kasumi que me miraba sonriendo, eso me tranquilizó. Mi hermana dio tres pequeños sorbos y llenó de nuevo la copa para mí, hice lo mismo, bebí la misma cantidad de sorbos.

Después, se repitió el proceso con dos copas más. De cada copa, Kasumi y yo, bebimos tres tragos. Eso nos convertía en hermanas de enseñanza.

Cuando terminamos esto, intercambiamos copas con nuestras cinco testigos y con la dueña de la Okiya a la que pertenecía, con mi Abuela.

Todo terminó, y a partir de ése momento ya no era más una Shikomi; dentro del hanamachi ahora se me reconocía como una maiko. Me sentí decepcionada, pensaba que al termino de la ceremonia me sentiría diferente, pero no fue así.

- "Felicidades, hermana." – Dijo Kasumi abrazándome fraternalmente. Le sonreí agradecida. Sabía que el estar con mis hermanas pasando por aquella situación, era de la mejor forma que pudiera esperar.

- "Muchas gracias, Oneesan." – Respondí solemnemente.

- "Ahora sí, hermanita… Seremos la tres Tendo, listas para romper corazones y ganar mucho dinero." – Expresó Nabiki, felicitándome muy a su manera. Le guiñé un ojo.

- "Nabiki, mide tus palabras." – Comentó Etsuko-san reprendiendo a mi hermana, aunque claramente pude ver que se controlaba para no reír. Nabiki dio un solo asentimiento.

- "Akane-chan, muchas felicidades. Sentimos retirarnos ahora, pero tenemos un compromiso." – Dijo Sayuri caminando hasta mí y dándome un abrazo, acción que imitó Yuka.

- "Sayuri-san, Yuka-san… Les agradezco que vinieran." – Respondí haciendo una corta reverencia.

- "Enhorabuena, Akane. Esperamos verte pronto en alguna fiesta. Recuerda que tendrás todo nuestro apoyo." – Comentó Yuka. Le agradecí con una sonrisa y un asentimiento de mi parte.

Ellas se levantaron y silenciosamente salieron de la habitación.

- "Akane-san, espero verte pronto por aquí con tus hermanas. Sabes que cuentas con mi casa de té para tus eventos." – Dijo Cologne-san.

- "Se lo agradezco mucho, y le aseguro que aceptaré los contratos que tenga previstos para su casa de té." – Le respondí haciendo una reverencia. Pensé que eran muchas para un solo día; ya empezaba a dolerme la espalda. Los inconvenientes de la profesión que me correspondía por mi familia.

- "Eso si alguna vez te contratan Akane…" – Comentó mi Abuela… ¿Por qué no podía ser agradable una sola vez conmigo¿Tenía que estar humillándome siempre?… Era extraño, pero a partir de la noche en que charlé con ése desconocido, los insultos de Akiko-sama no me afectaban tanto. – "Tenemos que irnos. Tus hermanas no tienen ningún evento programado para hoy, así que nos vamos a la Okiya…" – Agregó la Abuela, poniéndose de pie. Sin otro remedio y sin querer contradecirla, Etsuko-san, Kasumi, Nabiki y yo, imitamos su acción reverenciando a la Señora Cologne. – "Hasta pronto Cologne-san y gracias por sus atenciones." – La dueña de la casa de té 'Sakura', se levantó y nos reverenció de igual manera.

- "No hay nada que agradecer Akiko-san, tu chicas tienen su casa aquí." – Respondió y provocó una de las escasas sonrisa de mi Abuela, pero por supuesto, fingida… Lentamente, una a una de mis acompañantes salieron de la habitación. Cuando pasaba cerca de la Señora Cologne, ella me detuvo con una mano sobre mi brazo. – "Akane, pese a lo que tu Abuela diga, sé que serás una de las más famosas Geishas de Kyoto… No lo dudes." – Me dijo suavemente, sin querer atraer la atención de nadie más. Incliné mi cabeza hacia delante y le sonreí agradecida. Era bueno saber que tenía otra aliada.

- "Gracias Cologne-san… Espero que tenga razón. Hasta luego." – Dije y emergí de la habitación en que entré como Shikomi y salí como maiko.

---------------------------------------------------

Estábamos casi en la salida de la casa de té, esperando que un mozo nos llevara nuestro calzado para regresar a la Okiya. Todas en absoluto silencio no queriendo desatar la ira de la Abuela. Ya tendríamos tiempo, después, para hablar.

Sinceramente, la ceremonia no había representado gran cosa para mí… Sólo que, a partir de ése día debía cuidar mucho más mi apariencia y mis modales.

- "Kasumi-san, Nabiki-san… ¡Que gusto verlas por aquí!" – Expresó un hombre joven caminando hasta mis hermanas. Los tres se saludaron alegremente. Él era un chico medianamente alto, de ojos castaños y cabello negro, con la característica de un travieso colmillo que se hacía visible mientras hablaba. Vestía un kimono tradicional en color mostaza, muy elegante.

- "Ryoga-san, el gusto es para nosotras." – Comentó Kasumi. El nombre se me hizo conocido… Y lo recordé. Él era el ayudante del tipo que había despreciado a mi hermana… El tal Saotome Ranma. 'Maldito tonto' pensé.

- "Sé que es muy repentino pero… sino tienen otro compromiso¿Les gustaría quedarse a una fiesta que la compañía está ofreciendo?" – Preguntó amable, pero tímidamente, el chico que ayudaba al loco que tenía por jefe.

- "Por supuesto que se quedarán…" – Intervino la Abuela, demostrando su interés por mejorar su economía. – "Soy la dueña de Okiya Tendo, Tendo Akiko" – Se presentó mi Abuela al darse cuenta de la mirada desconfiada de Ryoga. Él saludó con una corta reverencia y después miró a mis hermanas, como si quisiera saber su opinión. Kasumi sonrió afablemente.

- "Será un placer Ryoga-san." – Respondió mi hermana mayor causando que él sonriera aliviado.

- "No saben lo que eso significa para mí. Adentro hay un tipo bastante engreído y sólo ustedes podrán controlarlo." – Comentó el hombre del colmillo. Él me agradó instantáneamente, parecía una buena persona.

- "¡Oh, Ryoga-san! No deberías expresarte en esa manera de Saotome-san." – Comentó Nabiki tan sarcástica, como podía permitírsele. Miré como la Abuela y Estuko-san se retiraban, sigilosamente. Suspiré, esa sería la primera vez que vería a mis hermanas en acción¡Y no estaba preparada! Pero lo peor de todo es que conocería al tal Saotome.

- "¡Ja, ja, ja¡Nabiki! Sé que Ranma es un poco… raro, pero te aseguro que no es tan engreído como parece. Además no me refiero a él." – Dijo alegremente ése chico. Ya que nadie estaba prestándome atención, levanté una ceja de manera incrédula. Aún no conocía al famoso Ranma y ya me caía mal.

- "¡Siento mucho el malentendido!… Pero sino es él, no tengo idea de quién pueda ser." – Me sorprendí de lo bien que manejaba Nabiki esa situación, hablaba con mucha confianza, y supe por qué era frecuentemente contratada. Ryoga llevó una mano a su nuca y la colocó nerviosamente.

- "Se trata de Kuno Tatewaki… Que quede entre nosotros, el tipo está muy mal de su cabeza, pero, es necesario que acepte nuestras condiciones para firmar un contrato." – Dijo como si confiara a mis hermanas un valioso secreto.

- "No te preocupes, estoy segura que lograremos llenarlo de suficiente sake como para que no se oponga a lo que ustedes quieren." – Comentó Nabiki.

- "¡Ja, ja! Me encantaría que eso pasara pero… temo que no bastará con ésta reunión para convencerlo." – Dijo el chico del colmillo con una expresión bastante decepcionada.

- "En ése caso, ten por seguro que asistiremos a cuantas fiestas sean necesarias para que ése hombre haga lo que ustedes desean, mientras nosotras lo distraemos." – Afirmó Nabiki resplandeciendo ante la posibilidad de más contratos.

- "Es una gran idea. Le avisaré con Cologne si es necesario." – Dijo el ayudante de Saotome sonriendo ante el asentimiento de mis hermanas.

- "¡Oh, Ryoga-san! Debo presentarte a mi nueva hermana menor… Akane" – Dijo Kasumi llamándome con un gesto. Caminé hasta ellos, nerviosa. Iba a hablar por primera vez con un hombre siendo una maiko. Hice la profunda reverencia que correspondía para ésa situación.

- "Mi nombre es Akane. Soy una primeriza, y le suplico tolerancia conmigo." – Dije lo que me habían comentado que tenía que decir. Todo eso me parecía muy humillante, pero las reglas pedían que así lo hiciera.

- "… Es un bonito nombre el de Akane." – Dijo Ryoga y me sorprendió que respondiera. Al ver a mis hermanas de reojo, supe que estaban igual que yo. Se suponía que nadie habla con una maiko al principio. Junté el valor que pude y sin mirar la cara del cliente de mis hermanas, hablé suavemente.

- "Le agradezco mucho."

- "¡Ja, ja! Sólo dije la verdad… Ahora, entremos o Ranma me matará." – Dijo y después caminó hasta la puerta de otra habitación. Kasumi lo siguió y Nabiki sólo se encogió de hombros, sin saber que decirme por la acción de su cliente.

---------------------------------------------------

En cuanto entré al lugar me di cuenta que no iba a ser mi noche… Ahí estaba Ukyo.

Ella me miró y sonrió complacida. Por supuesto, no iba a perder la ocasión para dejarme en ridículo y yo lo sabía. Vi pasar a Ryoga-san, que caminó hasta un lugar del fondo, pero por la obligación que tenía, al ahora ser unamaiko, caminé hasta donde estaban las demás Geishas para que las saludáramos primero; como dictaba la tradición. Cuando terminamos, mis hermanas caminaron hasta los demás hombres y saludaron. Permanecí sentada.

En ése punto, yo sólo podía observar a mis hermanas actuar, no debía hablar o hacer casi nada; eran pocas mis obligaciones como Aprendiz de Geisha. Kasumi y Nabiki, regresaron a mi lado después de algunos minutos.

- "¡Akane-chan, no te reconocí!… Es cierto que no pareces tú ahora que eres una maiko, pero, la verdadera diferencia es verte con el obi bien atado." – Expresó Ukyo mordazmente y de tal manera que todos los presentes voltearon a verme de manera curiosa. Sonreí sin demostrar mis verdaderos pensamientos. Me sentía impotente por no poder hablar y defenderme. Kasumi puso una mano sobre la mía, indicándome que ella se encargaría de la situación.

- "¡Oh, Ukyo-san¡Eso que dices suena tan espantoso!… Me haces pensar en que has espiado a mi hermana pequeña, cuando no está completamente presentable." – Quise abrir los ojos al escuchar a mi hermana mayor hablar así. Mi dulce Kasumi no respondería algo como eso, pero… recordé que ahora estaba con la Geisha Kasumi.

- "¡Ja, ja, ja!… Ukyo, no pensé que serías capaz de hacer algo así¿Por qué espías a ésta joven maiko?." – Dijo Ryoga-san alegremente. Ukyo se limitó a sonreír.

- "Por supuesto que no lo hace, Ryoga-san, es sólo una amistosa broma entre nosotras." – Contestó rápido Kasumi salvando a mi ex Amiga. Ukyo nos miró 'amablemente', pero claro, sólo en apariencia.

- "Está bien Kasumi, a ti te creo lo que sea." – Dijo el ayudante de Saotome y todos regresaron a sus conversaciones.

- "Akane… No puedes dejar que Ukyo te pisotee así. ¡Tienes que hacer algo!" – Llamó Nabiki sentada a mi derecha, de manera que sólo nosotras la escucháramos.

- "¿Y qué puedo hacer? Sólo soy una maiko, ni siquiera puedo hablar con sus clientes…"

- "No hables como si estuvieras atada de manos, Akane… Tú eres mucho más inteligente que ella. Tenemos que encontrar la manera en que puedas demostrarle que no estás a su merced." – Dijo Kasumi a mi izquierda. Sentía que cada una eran como en las imágenes de un diablo y un ángel, aconsejándome… pero al parecer, ésa noche, sólo habían dos mujeres sacadas del infierno. Reí por lo bajo, realmente estaba sorprendida del cambio de actitud que Kasumi tenía en la Okiya, y en ése momento. Sin embargo, Nabiki parecía acostumbrada a ello.

- "Escucha Akane, Kasumi y yo tenemos que ir a atender a nuestros clientes, así que cuando se me ocurra algo, regresaré y te explicaré el plan para que pongas en su lugar a Ukyo… ¿De acuerdo?." – Me preguntó Nabiki provocando que tuviera una desagradable sensación. Conociéndola, su plan iba a traerme muchos inconvenientes.

- "Está bien hermana, esperaré." – Respondí deseando realmente que no se le ocurriera nada.

- "Si Ukyo vuelve a comentar algo que te ofenda, deja que nosotras nos encarguemos ¿Sí?" – Asentí a la petición de Kasumi, aunque pensé que de todas maneras no se me estaba permitido hablar.

Mis hermanas se levantaron y cada una se ubicó frente algún hombre, sólo hasta ése momento reparé realmente en ellos. En la habitación habían por lo menos diez varones. Seguí mirando fijamente a mis hermanas. Como maiko debía aprender de ellas, observarlas.

Kasumi sonrió al cliente que atendía, y con la increíble gracia que la caracterizaba, comenzó a servirle sake. El hombre parecía estar verdaderamente conmocionado con la presencia de mi hermana puesto que sonreía bobaliconamente. Él estaba vestido con un kimono tradicional de color azul marino, sentado elegantemente. Cuando el hombre quiso tomar un sorbo de su copa, terminó tirando todo su contenido y es que se le resbaló de las manos.

- "Usted es tan gracioso, Tofú-san." – Oí decir a mi hermana cubriendo su boca, y sonriendo. Él asintió de manera torpe y comenzaron a hablar de cosas que no entendí, sólo veía a mi hermana reír continuamente.

Miré hacia Nabiki, ella hablaba sobre la política del país con un hombre mucho mayor que ella. Siempre me había impresionado la facilidad de palabra, e inteligencia, que mi hermana desbordaba por donde quiera que iba. Su cliente se mantenía callado pero muy atento a lo que Nabiki le explicaba. De vez en cuando hacía algún comentario que era confirmado o negado por mi hermana, pero ella lo hacía de tal manera que podía jurar que el hombre se sentía el tipo más inteligente del mundo… Por eso Nabiki era tan popular, porque sabía manejar perfectamente bien a sus clientes. Los hacía sentir halagados, importantes, y por su puesto, cualquiera que tuviera una conversación con una bella e inteligente mujer, como mi hermana, siempre quería volver a estar en su presencia.

Estaba conciente que era cuestión de tiempo… o de dinero, respecto a Akiko-sama para que lo considerara correcto, para que mis hermanas tuvieran un danna, y eso les convendría a ellas. La Abuela no querría que los dannas de sus Geishas se dieran cuenta de la situación en que vivían, por lo que, lo más probable es que les asignara una habitación más lujosa.

Seguí recorriendo mi mirada por la habitación, hasta que vi a Ukyo. Ella sonreía alegremente a su cliente, el cual era un diminuto anciano que me recordó a Cologne-san. Él no parecía muy atento a lo que mi ex amiga le decía, estaba más ocupado por encontrar la manera de ver más piel debajo del kimono de Ukyo. No queriendo demostrar mis impresiones, levanté una ceja sutilmente. Así que el hombre era un pervertido¿Quién lo diría de ese anciano?

Miré al fondo, allí estaba Ryoga-san conversando con un hombre que utilizaba una vestimenta de Kendo con todo y bokken. Se veía bastante raro y por su posición con los brazos cruzados, mirando el techo, mientras Ryoga-san le hablaba; daba la apariencia de ser muy soberbio. De repente, el chico que había invitado a mis hermanas a ésa fiesta, giró el rostro a su derecha y comenzó a hablar con alguien… quien me pareció conocido. Él le respondió algo al joven del colmillo quien siguió hablando con el hombre del bokken. Yo seguí observando al hombre que me parecía familiar.

Una larga trenza caía por su hombro derecho, vestía unas elegantes ropas Chinas de color negro, y cuando lo miré más detenidamente, noté unos intensos ojos de color azul-grisáceos mirando hacia una ventana, demostrando lo aburrido que estaba. Sin poder evitarlo y olvidando momentáneamente mi actuación, levanté ambas cejas y di una bocanada de aire, sorprendida.

No podía ser… él, el extraño con el que había charlado. Parpadeé pesadamente, no podía creerlo. Pero, su trenza, la forma en que vestía… y sobretodo sus ojos, me indicaban que sí, que era el desconocido por el que había sentido algo fuera de lo común, el extraño del que había huido… y recibido un tímido beso en la mano. Me sonrojé y sonreí ligeramente al recordar que él había dicho que nos volveríamos a encontrar, al parecer, estuvo en lo correcto.

Sabía que no podía acercarme a él, en ése momento yo era una maiko y mis movimientos, así como mis palabras, eran controladas por mis hermanas.

- "Regresé. Nabiki me hizo una señal para que viniéramos a verte. Creo que ya tiene un plan." – Me expresó Kasumi sacándome de mi abstracción. La miré y en ése instante Nabiki llegó junto a nosotras. De nuevo, una a cada lado mío. Quise preguntarles por el nombre de ése chico, pero recordé lo que había pensado en esa ocasión, si conocía su identidad, podía estar tentada a buscarlo.

- "¡Uff! Que difícil fue que ése hombre dejara de hablar." – Comentó Nabiki sonriendo, para así disimular su molestia.

- "Vamos hermana, ya cuéntanos¿Qué se te ocurrió?" – Preguntó Kasumi suavemente, pero también, impaciente. Nabiki sonrió de medio lado y fijó su mirada en Ukyo. Tragué, por la manera en que mi hermana la veía, supe que no iba a ser nada bueno.

- "Todas sabemos que Ukyo está… muy interesada en Saotome. Pero él no le presta atención ni a ella, ni a ninguna otra Geisha…" – Comenzó a explicar Nabiki lentamente. Después, me miró fijamente a los ojos. – "Pero quizás lo haga con una maiko" – Me llené de pánico. Esperanzada en que lo que había entendido, no fuera lo que mi hermana planeaba, pregunté torpemente.

- "¿Qué… quieres decir con eso?"

- "No sé como, pero tienes que conseguir que Saotome hable contigo…"

- "Pero Nabiki yo no…" – Interrumpí casi escandalizada. ¿Cómo que hablar con Saotome? Ni siquiera sabía quien era entre todos esos hombres. Kasumi colocó una mano sobre mi hombro, y al mirarla, me di cuenta que estaba sonriendo de la manera maternal que le conocía.

- "Akane, hermana, eres una mujer muy inteligente… Sé que podrás hacerlo." – Dijo y miré al tatami, no podía negarle nada a ella cuando se comportaba así, pero, de cualquier manera busqué una excusa para no hacerlo… Por lo que había escuchado de Saotome, era alguien muy arrogante y no se comportaba agradable con las Geishas, aunque yo no era una… Sonreí, había recordado algo más. Giré el rostro para ver a Nabiki.

- "Pero hermana… Tú también estás interesada en él, no podría hacerte algo así." – Dije y Nabiki me miró de manera incrédula.

- "¿En él?… Claro que no. Estoy interesada en su dinero, pero no es el único que lo tiene, así que no me utilices como excusa; puedo conseguir a cualquier otro hombre." – Dijo mi planeadora hermana, demostrando toda la confianza que se tenía.

- "Akane… Tienes que hacerlo, te lo ordena tu Oneesan." – Dijo Kasumi firmemente y noté la diferencia. Onee-chan para mi hermana de sangre, Oneesan para mi hermana mayor, pero la Geisha. Suspiré resignadamente.

- "… Está bien Oneesan, lo intentaré." – Dije de forma abatida. Por dentro me moría de nervios, no quería que el desconocido con el que hablé me viera con Saotome, aunque, dudaba que él me reconociera… yo no lo había hecho cuando me miré al espejo unas horas antes.

- "Pues éste es el momento, acaban de dejarlo solo… Así que ve con él y haz lo que tengas que hacer." – Dijo Nabiki tranquilamente. Tomé aire, en verdad esperaba que nada saliera mal.

- "De acuerdo… ¿Quién es Saotome?" – Pregunté resignadamente.

- "Es él." – Respondió Kasumi señalándome con la mirada y un gesto a… ¿El chico con el que había hablado en el estanque artificial?… ¿Él era Ranma¿Ése hombre con el que había platicado tan fluidamente, era el mismo que ignoraba a las Geishas?… No, no podía ser la misma persona… Miré de nuevo a mi hermana para asegurarme que no observaba a alguien más, pero, al darme cuenta que sólo estaba él, y es que, Ryoga-san y el otro hombre ya no estaban a su lado, no pude negar la realidad… el 'desconocido' resultó no serlo del todo.

--------------------------------------------

Me había tomado un par de minutos para hacerme a la idea de lo que ocurriría. Iba a intentar hablar con el chico que conocí, aunque como yo, en otra faceta... No como el extraño del estanque, sino, como el empresario sensación, el hombre por el que la mayoría de las Geishas estaban en el lugar sin obtener su atención. Quizás me reconocería… pero, yo, sinceramente, deseaba que no.

Esperaba que el plan que había trazado para conseguir mi objetivo, funcionara. Aunque había hablado una vez con él, no estaba segura de cómo manejar la situación. Por un momento pensé en llorar, así él diría algo tonto, como lo que me había dicho una semana atrás, en el estanque, y ¡listo!… todo quedaría en mis manos para mantener una charla. Pero, la idea de 'lamentarme' frente a todos, y sobretodo con Ukyo presente, no me atraía para nada.

Caminé a pasos lentos detrás de todas las personas que estaban en el lugar, sentadas, formando un semicírculo, hasta llegar a tan sólo un metro a la izquierda de Saotome. Me senté aparentando que no lo veía... Algo que me sorprendía de Ranma, era su forma de vestir; mientras todas las personas en la habitación estaban usando kimonos tradicionales, él sólo llevaba una camisa china y un pantalón, ambos en color negro.

- "Gracias, no quiero sake." – Dijo secamente, sin mirarme. Tomé aire, así era como suponía que empezaría todo. Me preparé para hablar, hice una reverencia sin que él lo percibiera del todo y recé para que no me reconociera.

- "Siento mucho contradecirlo, Saotome-san, pero no pretendía hacerlo." – Dije de la forma más humilde que pude fingir. Al levantar el rostro, me di cuenta que él tenía una sorprendida expresión y me miraba por la comisura de sus ojos.

- "¿No?… Entonces ¿Por qué estás aquí?" – Preguntó intrigado. Suerte para mí que estaba funcionando lo que pensé hacer.

- "Perdone… pero no puedo hablar con usted, mi Oneesan no me lo permite." – Dije mirando a otro lado. Mordí mi mejilla por dentro, deseando haber despertado la curiosidad que conocí de ése chico. Además, era la forma de demostrar lo "mártir" que era y enfadarlo. Sí, esa parecía ser la mejor manera para iniciar una charla con él.

- "¿Ugh¿Y también le pides permiso para respirar¿No tienes voluntad propia?" – Preguntó frunciendo el ceño y mirando al frente. Sonreí para mis adentros.

- "Perdone, mi nombre es Akane y soy primeriza… no sé como manejar éstas situaciones. Siento mucho importunarlo." – Dije 'avergonzadamente' deseando enfadarlo más. Él se sirvió una copa de sake y lo bebió de un solo trago, visiblemente molesto.

- "Eso es exactamente lo que detesto de ustedes, Maikos o Geishas, actúan igual." – Respondió irritado.

- "Perdone ¿A qué se refiere?" – Pregunté 'inocentemente'. Vi como se cruzaba de brazos y miraba por la ventana que estaba de su lado derecho, el opuesto a donde me encontraba.

- "No tengo por qué contestarte… Aunque si te respondo, quizás puedas decírselo a tus amigas y así me dejen en paz de una buena vez…" – Dijo airadamente. Quise fruncir el ceño e insultarlo por ser tan grosero conmigo… pero no lo hice. ¿Para qué si estaba logrando lo que quería y él estaba hablando?… Además, tenía curiosidad por saber a qué se debía su extraño comportamiento contra las Geishas. – "Me desagradan las personas que hacen todo lo que los demás le dicen que haga, y que como ustedes, ocultan lo que en realidad son debajo de esos kilos de maquillaje… No sé, me parecen demasiado hipócritas." – Él no me miraba así que aproveché para endurecer el rostro… ¡Ése idiota¿Estaba diciendo que yo era una persona… falsa?… Tomé aire, tenía que calmar mis emociones.

- "Pienso que todos ocultamos, algo, de las demás personas… No es necesario utilizar maquillaje, o servir sake, para ser hipócrita." – Dije y me di cuenta que fallé… No me había tranquilizado del todo. Ranma giró su rostro para verme a los ojos, ambas cejas hacia arriba, sorprendido… Después de algunos segundos, los entrecerró, estudiándome. Tragué, parecía que me estaba reconociendo y eso no era lo que yo quería. Miré hacia el tatami evadiéndolo.

- "…¿Sabes? Por un segundo pensé que eras… otra persona, pero, no. Ella no bajaría la mirada, la mantendría arriba sólo para desafiarme…" – Dijo, y al observarlo, me di cuenta que él sonreía mirando de nuevo hacia delante… Sentí como si me dieran un golpe bajo. ¿A caso se refería a mí¿O a otra chica?… No sabía que responderle, mi cerebro estaba vacío de ideas. – "Además, ésa bruta violenta, nunca podría ser tan femenina como ustedes aparentan serlo." – Agregó confirmando a quien se refería, y en el instante imaginé que le retorcía el cuello con mis manos, lentamente… ¡Me había llamado de nuevo, 'bruta violenta'! Y en ése momento no podía gritar algo en mi defensa, aunque él no supiera que se trataba de mí. Pero, internamente me alegré que me recordara… a su manera. Ranma volteó a verme como si esperara alguna reacción de mi parte, le sonreí suavemente sin querer demostrarle lo molesta que estaba.

- "No creo que la dama a la que usted se refiere, sea tan… brusca. Todas las mujeres somos femeninas por el mero hecho de nacer en éste genero." – Respondí tan tranquilamente como pude aparentar estarlo. Él me miró de manera incrédula.

- "¿Dama?… ¡Ja! Ella es más tosca que muchos de los hombres que conozco." – Dijo despectivamente, mirándome directo a los ojos. Quise entrecerrar los míos, pero no podía darme ese lujo, debía mantener mi neutral gesto. Tenía la impresión que sospechaba quien era yo, pero que no estaba completamente seguro que la maiko que tenía enfrente, fuera la 'bruta violenta' que conoció en aquel estanque… Me di cuenta de que, lo que yo había planeado para hablar con él, era lo mismo que estaba utilizando en contra mía, para descubrir mi identidad; hacerme enfadar… Por supuesto que no iba a permitir que me descubriera y ya que él estaba hablando de la 'bruta, violenta'… ¿Por qué no saber que opinaba de mí?

- "Por la forma en que se refiere a ella, debo suponer que es una mujer muy desagradable para usted." – Comenté. Él levantó la ceja izquierda, aún mirándome a la cara, y sonrió de medio lado.

- "Yo no utilizaría la palabra, desagradable, para describirla… Sí, ella es fea como un gorila, pero… digamos que tiene carisma…" – Respondió divertido… ¡Claro, a costa mía!… '¡Baka, baka, baka, baka!' pensé. Sí, la noche que nos conocimos lucía terrible, pero no era como para que me comparara con un simio. Eludiendo sus inquisitivos ojos, miré hacia mis hermanas…Ellas me veían alegremente. Kasumi sonrió de tal manera que me hizo pensar que estaba orgullosa de mí, así que deseché de inmediato la idea de regalarle un puñetazo al NO desconocido del estanque. Suspiré mientras esperaba que alguna respuesta cruzara por mi mente, o al menos una que no involucrara algún insulto. – "Así que… Akane…" – Dijo adelantándose a cualquier comentario de mi parte. Agradecí a Kami que no continuara con el tema de la 'bruta violenta' y asentí ante su llamado por mi nombre. En realidad no creí que lo recordara. Lo miré de nuevo, sin atreverme a observar directamente a sus ojos. – "No me respondiste. Si no estás aquí para servirme sake¿Qué es lo que haces sentada a mi lado?" – Preguntó sarcásticamente. Me sentí aliviada que la conversación regresara por el cause que había contemplado en mi plan original… Sonreí ligeramente.

- "Pues, como usted, Saotome-san… Noté que éste es el mejor lugar para observar a las personas de la habitación; debo decir que es una buena estrategia. Y como maiko, tengo que estudiar lo que hacen mis hermanas para aprender de ellas, por eso estoy aquí." – Respondí riendo para mis adentros ante el gesto de incredulidad que usó. Sin nada de recato, rascó su nuca. Me pareció algo muy extraño en una persona tan acaudalada como él. Ése tipo de acciones no correspondían a alguien de clase alta y… me agradó descubrir sencillez en él. Sonreí espontánea y abiertamente, olvidando por un instante mi actuación como aprendiz de Geisha, y sintiéndome tan cómoda como aquella vez en el estanque… Él cambió de repente sus gestos, mostrándose serio y mirándome como si estuviera escudriñando mis facciones. No sabía a qué se debía ése repentino comportamiento, pero creía que no podía significar nada bueno… Algunos segundos después, sonrió de medio lado e inesperadamente puso su copa delante de mí… indicando con ésa acción que le sirviera sake. Como la aprendiz que era, no lo podía hacer, pero mucho menos podía negarme a su petición. Sintiéndome bastante torpe, tomé la botella y la incliné lentamente para intentar llenar la copa. Mis manos temblaban, sabía que si cometía un error, mis hermanas se decepcionarían de mí.

- "…¿Sabes? Lo que acabas de decir podría considerarse un halago; no creí escucharlo jamás de ti. Más bien, esperé que me dijeras 'Baka' como ésa vez en el estanque… o que me patearas, de nuevo, por meterme en lo que no me importa…" – Dijo logrando que desorbitara los ojos enormemente sorprendida… ¡Maldición! Me había reconocido a pesar de mis esfuerzos porque eso no pasara… De pronto la botella resbaló de mis manos y antes de que se estrellara él la tomó en el aire. Inevitablemente lo miré a la cara, se veía divertido por mi torpeza. – "Te dije que nos volveríamos a ver." – Afirmó sonriendo. Sentí mi cara arder de vergüenza y agradecí llevar puesto elshironuri, la base blanca de maquillaje, para que no se notara el sonrojo que había aparecido por todo mi rostro.

CONTINUARÁ…

NdA1. Elwabi es un tipo de "filosofía" que se rige por la belleza de las cosas imperfectas, simples y naturales. El sabi;por la apariencia que toman las cosas con el paso del tiempo.

Me gustaría que quedara muy claro que una Maiko y una Geisha, visten muuuuuy diferente. Las descripciones de peinado, vestimenta, y maquillaje; que usa Akane, son las propias para una Maiko (según lo que sé, espero no estar muy equivocada :P). Conforme avanza el tiempo, las Maiko usan colores menos llamativos, así como van recortando las mangas de su kimono. Las Geishas, usan colores más 'serios' y sólo en ocasiones especiales usan el maquillaje blanco en su rostro. ;-)

También, hay una ceremonia previa a la del san-san-kudo (en donde las nuevas hermanas beben 3 sorbos de sake, de 3 copas)y que mencioné sólo una parte. Se llama Omisedashi (No escribí el nombre hasta aquí) y consiste en que un día antes del san-san-kudo, se cuelgan carteles por todo el hanamachi, con la misma información que contienen las mokuroku(las servilletas). Éstas mokuroku (También entran en el Omisedashi) son obsequios que les dan a las nuevas maiko, los comerciantes de kimonos, algunos clientes de la Oneesan y actores del teatro Kabuki.

---------------------------------------------------

Notas:

¡Cha… cha…cha…chaaaan!

¡¡¡Buajajajajaja!!! Soy una maldita por haber cortado el capi ahí, ne?… No, mil disculpas TTT.TTT... Pero si seguía escribiendo no iba a publicar hasta como por el Martes TTTTT.TTTTT… y aún así me tardé ¬.¬...

Les cuento que no tengo casi nada de tiempo, por las mañanas estoy en haciendo algo así como las 'Prácticas Profesionales' de mi carrera, y por la tarde-noche voy a la escuela. Pero les prometo que pondré todo de mi parte para no tardar en actualizar ;-)

Un abrazo y un beso muy grande para todos. Que tengan un fin de semana muuuuuuy bueno. SALU2!!!

Por si desean escribirme, pueden hacerlo a animgel(arroba)hotmail(punto)com

Reviews:

suuclover4

¡Holaaaaaaaaasss suu! )

Que bueno que te haya gustado el cierre de la participación de Akane, porque esa parte me estaba dando vueltas en la cabeza, pensando que no estaba muy bien escrito o detallado.

. ¡GRACIAS!

Sí, yo creo que una mujer que requiera hacer eso, lo haga de manera correcta, que no parezca que está haciendo estiramientos… :P… ¡Jajaja!

Gracias por decir que se está encaminando bien la historia n.n… Y esperaré ansiosa tu opinión al termino, yo creo que sí va a ser muy provechosa para las dos. Y como te lo dije antes, si notas algún error, estaré encantada de que me lo hagas saber.

Te doy la razón. Muchas veces, cuando hay muchas mujeres en una misma situación, se convierte en competencia extrema en varios sentidos. Y si a eso le sumas, luchar por ganar la atención de los hombres, porque ese es su negocio, debe ser muuuuuy complejo tener que cuidarte de las otras mujeres... -.-U … Pobre Akane contra Ukyo.

suu, te agradezco muchísimo la descripción que me diste de tu kimono… (Me imagino que es hermoso .)… Como te lo dije antes, tenía dudas sobre los kimonos de invierno, pero con lo que me explicaste se disiparon casi todas mus dudas. Sólo me falta investigar bien los colores propios para invierno ;-) (¡Jaja! Me sentí como en una revista de modas :P)

Muchas gracias por todo, de corazón te estoy agradecida.

Y como siempre… ¡Adoro como cierras tus reviews! .

Cuídate muchísimo. Besossssssssssss!!!

supernatali

¡¡¡Holaaaaaaaaaaaaaaaaa!!!

A mí me encanta que te siga gustando la historia .

¡Me hacen muy feliz tus reviews! n.n

Con Ranma en escena, toooodo es precioso¡jajaja!… :P… Perdón, pero no pude evitarlo.

n.n... Además, supongo que estarás de acuerdo conmigo, ne? ;-)

¡Síiiiií¡Yo también odio a Ukyo!… Pero al querer hacer un mal, le hizo un graaaan favor a Akane n.n… ¡Yo quiero que venga a desatarme un obi!

Arigato por tus lindas palabras, supernatali. .… Y espero que éste capítulo también te haya gustado.

Cuídate muuuucho. ¡Nos estamos leyendo! ;-)

kmi17

Holas kmi!!!

Muchísimas gracias por tu review. Es muy emocionante para mí, saber que te está gustando... ¡Espero que siga así!

Sí, parece que Ranma es de buena suerte para Akane y mejoró su vida… ¡Jajaja!

Aunque, bue... no todo puede ser de color de rosa ;-)

De corazón, gracias por lo que me dices y por tomarte la molestia al escribirme.

¡Un abrazote para ti!

BABY SONY

¡¡¡¡¡Amigaaaaaaaa¿Cómo estás? Ya tiene un rato que no sé de ti.

TTTT.TTTT Perdón Amiga, ya vi que mi review de tu SongFic no salió completo… . No sé por qué pasa eso, pero lo averiguaré.

Por otro lado. ¡Sí, mendiga, baka Ukyo¡Ukyo no Baka!… Grrr. Pero bue... eso hizo que se conocieran Ranma y Akane.

:'( No Amiga, es MI Ranma, tú ya tienes al tuyo en casa, déjanoslo para las que estamos solitas… :P

Y Amiga, GRACIAS A TI, que siempre me apoyas.

Te mando un buen de besos tronados.

¡¡¡TK1CH!!!

adrichan

Holas adrichan!!!

Muchas gracias por tu review y por seguir leyendo éste fic .

¡Jajaja! Es que la verdad, no puedo imaginármelos sin pelear aunque sea un poco :P

;-) ¿Ya viste que acertaste?… Ukyo (y yo :P) quiere a Ranma para ella… Shampoo¿Qué crees¡¡¡Yo también detesto a esa Chinita loca . !!!Así que, a no ser que sea muuuuuuy necesario, no aparecerá ;-)… Y yo creo que con Ukyo y la Abuela de Akane, ya tenemos suficientes villanas :P

¡Que alegría que te pongas de buen humor con la historia! n.n… ¡Eso me hace muy feliz! .

Un saludo muy grande para ti, Besos!

Enaka

Negriiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii!!!!!!!!! .

¿Sabes algo Gemelita? GRACIASSSSSSS!

De verdad, es que, sino fuera por ti, yo no escribiría .… ¡¡Así de sencillo!!

¡No sé como pagar tu amistad, tu confianza, tu apoyo!… ¡¡TODO!! (Jeje ahora vamos a inundar ésta pág con comentarios así :P… ¡Sí! Las Gemelas del mal, abarcan tooooodo el mundo del fanfiction, buajajajajajaja (inserte imagen de Enaka y Animgel riendo como desquisiadas))

Yo tampoco quiero perderte nunca Negri, y ya verás que no nos va a pasar como a Akane y Ukyo… ¡NOOOOOOOOO! (¬.¬ y sí se te ocurre hacerlo, voy a Argentina, te busco, y te golpeo (claro, con nuestro imprescindible Boom-chan ;') ) hasta que digas 'Yaaaaaa, está bien, yaaaaaaaaaa, soy tu amiga de nuevo pero no me golpees máaaaaaaaaás')

. Gracias Gemela, eres un SO-LE-ZO-TE (;-))… Tú bien sabes cuanto te admiro tmb. Y sabes que espero que pronto nos regales más historias tan hermosas como las que escribes.

TE RE QUIEROOOOOOOOOO!!!!

Pronto subo 'Misión Especial'… Y ojalá te haya gustado lo que te dije.

Cuídate Negri... Por cierto… TE EXTRAÑOOOO!!!

miciel

., miciel, TÚ me has hecho feliz con tu review.

¡Que satisfacción al saber que quedaste contenta al leerlo! .

Te juro que en éste momento estoy con una sonrisa de oreja a oreja. nnnn.nnnn

Ranma (Babababababa) Jajaja! Síiiiii, yo tmb me imagino lo lindo que podría verse así .… Akane aún le esperan algunas sorpresitas (malas y muuuuuuy agradables ;)… ¡Que envidia me va a dar!)

Claro que sí miciel, eso te lo juro, entre ésta parejita van a ocurrir cosas muy bellas ;-)

Eres muy linda miciel, gracias por tus deseos.

Yo también te deseo lo mejor y de corazón, espero que siempre te sientas feliz, no sólo al leer estos capítulos. ;-)

Cuídate y un abrazote para ti.

Amboise R.

¡¡Holaaaaa Amboise:)

¡Jeje!… Sí, es la primera historia que subo por acá, es que antes no tenía muy claro como utilizar la pág (--U Bueee... Aún no aprendo del todo :P)

Gracias por decir eso. Créeme que me renuevas los ánimos para seguir escribiendo, o por lo menos hacer el intento… ¡jajaja!

¡Síiiiií! (Grito de alegría) n.n. Que bueno que te ha parecido algo graciosa, porque siento que a veces me quedan muy serios los capis, y a mí, en lo personal, me gusta que en los fics haya de todo :P

Sípis, he tratado de investigar lo más posible para traerles algo que sea correcto. Quizás me equivoque a veces en como manejo algún tema, y si lo notas, que sepas que tienes toda la libertad para corregirme ;)

Cuídate mucho, y de nuevo, GRACIAS!!!

threenames

Arigato threenames:)

Aquí dejo la conti… n.n y ojalá te siga gustando ahora que Akane ya es maiko.

De corazón te agradezco tu tiempo para leer el fic y dejarme un comentario .

Muchísimas gracias!!!

JeSsY WeAsLeY

Holas JeSsY:)

Gracias por tus palabras y por el alivio que me causas, jaja! .

La verdad es que ésta historia ha sido un gran reto para mí, y es precisamente por tratar de mantener, lo más posible, la esencia de los personajes. Al ser un UA y de un tema tan serio, siento que no siempre consigo que se mantengan en carácter :P… Pero gracias a ti, he recuperado los ánimos para seguir intentándolo. GRACIASSSSS!!

Aquí está la actualización, espero que te siga gustando. ;)

SALU2!!!!!!