"No digo - No esbozo - No respiro vuestro nombre,
Hay pesar en el sonido - habría culpa en la fama;
Pero la lágrima que ahora arde en mi mejilla puede dar cuenta
Del profundo pensamiento que habita en ese silencio del corazón."

Lord Byron, Estrofas para música


Redención

By Zahaki


Cuarta expiación - Interludio

Bartz dudaba, Squall se negaba en rotundo sacando a relucir su naturaleza desconfiada. No obstante, Zidane no pensaba dimitir de sus intenciones, no después de todo el trabajo que le había llevado que Kuja accediera a dejarle colaborar y él al fin podría formar parte del plan que los llevaría de vuelta a su hogar.

El mundo de la oscuridad, tierras inestables dominadas por Caos, era el sitio en el que se llevaría a cabo la reunión. No había sido sencillo convencer al mago y por tal motivo, las recordadas habilidades teatrales de Zidane no le ayudaban mucho a disimular su creciente emoción al dirigirse al punto acordado.

Squall no se mostraba precisamente colaborativo y no perdía la oportunidad de mostrar su desacuerdo y advertirle sobre las muchas probabilidades de que fuesen víctimas de una traición. Advertencia tras advertencia fue rechazada sin posibilidades de consideración.

Bartz, extrañamente, vino a representar un punto de equilibrio, abogando por el final de la pelea con la oportuna recomendación de una cautelosa actuación, medida que, aunque se escuchara irrisoria de uno de los dos más impulsivos e hiperactivos del grupo, fue tomada en cuenta… a medias.

—Sólo quiero asegurarme de que sea digno de confianza —prosiguió Squall como si segundos antes no hubieran llegado a una especie de acuerdo.

—Y yo te repito que piensas demasiado —replicó Zidane batiendo para despedir la justificada preocupación.

La conversación volvió al punto de partida y el león comenzó a recitar uno por uno los riesgos de que pudieran llegar a ser víctimas de una emboscada sin que pudiera tener la posibilidad de predecir que sus fundamentadas sospechas, serían anómalamente ciertas.

Kuja había aparecido tal cual le había dicho a Zidane, no obstante no lo había hecho solo.