La segunda visita y un triste paseo
Notas de la autora
-blah blah- los personajes están hablando
"blah blah" los personajes están pensando
De nuevo estaba tendida en el pasto, al abrir los ojos e inspeccionar el lugar se dio cuenta q otra vez se encontraba en el bosque del renacimiento. Como es que estaba tan segura? Pues la verdad no lo estaba pero lo supuso ya que de nuevo lo último que recordaba es que se había desmayado. Que le estaba pasando? Porque de nueva cuenta regresaba? Por que eso le pasaba a ella? Otra vez se encontraba con miles de preguntas y sin ninguna respuesta, todo este asunto era bastante frustrante.
Decidió por fin levantarse, frente a ella se encontraba una cabaña de madera, al lado se encontraba un lago y mejor aun, ahí justo frente la cabaña se encontraba una mujer de largos cabellos grises regando el pequeño jardín. Seria ella?
-Alana?- llamo a la chica.
La mujer volteo y cuál fue su sorpresa al descubrir que era ella y que le sonreía amablemente como si todo estuviera bien, esto logro arrancarle de sus propios labios una sonrisa de tranquilidad.
-hola Marina, regresaste- Alana corrió para abrazarla.
- así es pero no me preguntes como lo hice porque de nuevo no sabría que decirte- Marina se refugió en los brazos de la joven pues ahí encontraba algo de alivio a toda la confusión y opresión que sentía en ese momento.
- de hecho no tienes que explicarme, después de nuestro breve encuentro me puse a pensar las cosas y creo que he encontrado la respuesta a lo que está pasando.-
-hablas enserio?-Marina estaba que no cabía de felicidad, era como si de repente a un niño le hubieran dicho que había sido invitado al taller de Santa, decidió romper el abrazo para que Alana le explicara.
-si, entremos y así puedo explicarte mejor-
Amabas chicas se dirigieron a la cabaña, al entrar Marina se encontró con una pequeña sala, que aunque su tamaño era reducido no dejaba de ser acogedora como su dueña. En el centro se encontraba una mesita de cristal y sobre esta un jarrón con varias rosas azules. Por supuesto al rededor de esta se encontraban tres sillones color azul claro, en cada esquina del cuarto había mesitas con lámparas de un azul más obscuro.
-se q no es gran cosa comparada a un castillo pero en verdad siéntete en casa, ten por seguro que siempre serás bienvenida- Alana bajo un poco su rostro y Marina pudo notar que se había sonrojado.
- no tienes por qué avergonzarte, tal vez no sea un castillo pero se siente un ambiente tan cálido y pacifico que hace que encante- Marina le sonrió.
Ante tal gesto, la chica en seguida se animo y levanto su rostro con una chispa de alegría en sus ojos.
- bueno en ese caso toma asiento, te atraeré algo de té y pastelillos ya que te ves algo pálida, te encuentras bien?- ahora fue el turno de Marina de sonrojarse, ya que Alana se dedicaba a explorar su rostro como si se tratara de la cosa más rara que hubiera visto en su vida.
-si estoy bien, es solo un poco de debilidad, eso es todo- la guerrera desvió su mirada.
-segura?- Alana no se había convencido con tal explicación.
Buscaba la mirada de su acompañante pero esta se negó a regresarle la mirada, así que no le quedo más remedio que suspirar en señal de resignación, si Marina no quería hablar sus razones tenia y no quería obligarla después de todo solo quería que se sintiera cómoda y en confianza.
-confiare en ti, si dices que no es nada importante te creo, pero si en algún momento te sientes mal no dudes en decírmelo-
-gracias- Marina estaba aliviada que no hiciera mas preguntas, así que decidió dedicarle una sonrisa de agradecimiento.
-bueno siéntate, en un momento regreso- Alana se dirigió hacia una puerta que se encontraba al fondo del pasillo y Marina supuso que era la cocina.
Estaba realmente aliviada pues no podía decirle a Alana que desde su primera visita a ese extraño bosque se sentía débil y mareada casi todo el tiempo. No, definitivamente no podía decirle, esa joven había sido dulce y amable con ella y ahora no podía decirle que visitarla le hacía mal. Pero en todo esto había algo extraño, a pesar de verse pálida se sentía fuerte, con muchas energías, todo lo contrario a cuando estaba en el castillo.
Pensando en eso, se preguntaba si ya se habrían dado cuenta que de nueva cuenta se había desmayado, esperaba que no, no quería preocuparlos por algo así. Anahis y Lucy se veían tan contentas de haber regresado que si ahora sospechaban que había algo con ella toda su felicidad se vería opacada. Marina se encontraba tan perdida en sus pensamientos que no se había dado cuenta que Alana la miraba fijamente sentada en el sillón que estaba frente a ella.
-una moneda por tus pensamientos- decidió sacar a la guerrera de su distracción.
Al escuchar la voz de la chica Marina se sobresalto y dio un pequeño salto a causa del susto. Alana no pudo evitar reírse.
-perdón, no quise asustarte- se disculpo al ver la cara de enojo de su invitada, pues si algo odiaba Marina era que se burlaran de ella.
- no te preocupes, mejor perdóname tu a mi por distraerme- Marina no pudo seguir enojada al ver que Alana la miraba dulcemente y con carita de perro arrepentido.
Después de unos segundos viendo a la joven, las mejillas de la guerrera del agua volvieron a tornarse rojas, cosa que no paso desapercibida. Se le hacía bastante raro pues con Alana se sentía muy bien tranquila e incluso cómoda pero había algo en su persona que la hacía sonrojarse con frecuencia. Tal vez era esa mirada, ya que era profunda, brillante, transparente. Pero podía ver algo que la opacaba, Alana guardaba aun secreto celosamente "que escondes? Cuál es tu secreto?" Marina no pudo evitar hacerse esas preguntas.
Alana sonrió y tomo su mejilla, la guerrera no hiso ningún esfuerzo para retirar la mano solo permaneció quieta- dime que te preocupa?-
-pensaba en mis amigos, si ya se habrían dado cuenta que me volví a desmayar- confeso la guerrera del agua.
Al escuchar estas palabras Alana retiro su mano como si de pronto la piel de Marina le quemara y su semblante se torno más serio. Cosa que Marina no noto ya que de nueva cuenta estaba perdida en su mirada, si que se le estaba haciendo costumbre perderse en aquellos brillantes ojos grises de Alana.
- eso me recuerda que te iba a explicar el porqué estas aquí-
Enseguida la sonrisa de marina se incrementó y se movió un poco más adelante como si Alana le fuera a confesar un gran secreto.
-es verdad, dime que descubriste?-
- pues primero que nada tengo que confesarte algo, este lugar no es precisamente como cualquier otro bosque, este es un bosque espiritual. Esté lugar no se encuentra en Cefiro sino en otra dimensión-
-En otra dimensión?- Marina estaba muy confundida, si la historia de la pirámide había sido algo descabellada esta rebasaba los limites.
El semblante de Alana se torno un poco mas cálido y perdió algo de la seriedad q había adquirido segundos atrás.
- Así es mi niña, te pido que no te asustes y déjame terminar la historia antes de que saques conclusiones-Las manos de Marina estaban sobre la mesa de cristal y Alana las tomo, la guerrera del agua no las retiro y solo asintió.
-como ya te dije antes las personas vienen a curarse después de haber sido heridas. Pero solo se transportan sus espíritus, sus cuerpos se quedan en Cefiro, en el mundo mortal. Cuando el espirito es sanado regresa a su cuerpo el cual también ya está curado, me entiendes?-
- eso creo, pero como es que tú sigues aquí? Acaso cuidas este lugar o algo así?- Marina apretó un poco más las manos de Alana, ya que tenía miedo a su respuesta. Empezó a sentir una opresión muy fuerte al imaginar lo que esta le diría.
-cuando yo llegue estaba muy mal herida, por un momento pensé que no lo lograría, pero con el tiempo mis heridas fueron curadas. Al estar completamente recuperada se me fue informado que mi cuerpo había sido completamente destruido y no había forma de que pudiera regresar al mundo mortal. De alguna forma podríamos decir que morí- Alana sonrió melancólicamente mientras su mirada se perdía en el vacío y soltó a Marina de las manos.
La guerrera del agua no soporto más y se tiro a sus brazos llorando desconsoladamente.
-pero que te pasa querida?- Alana estaba sorprendida ante la reacción de su invitada. Nunca pensó verla así, pues no solo lloraba con una tristeza sumamente palpable sino que también estaba teniendo convulsiones y se agarraba fuertemente de las ropas de Alana.
- vamos tranquila mi niña, dime qué te pasa? Porque lloras de esa forma?- Alana comenzó acariciar su cabello con una mano mientras la otra la posaba en su espalda de forma reconfortante.
- es que es tan doloroso lo que me acabas de decir, no es posible que tu, tan buena y pura, que tu… estés… estés…- no pudo mas ya que de nuevo su voz volvió a quebrarse y solo atino a refugiarse en el regazo de Alana. Ya que Marina estaba hincando en el piso abrazando a Alana que estaba todavía sentada en el sofá.
-calma cariño, todo está bien, en realidad yo no estoy muerta. Es verdad que no tengo cuerpo pero vivo aquí en este bello bosque ayudando a todos los que me necesitan. Ahora si déjame decirte porque estás aquí. Este bosque es muy hermoso me permite ayudar a los espíritus que vienen pero aun así yo me siento muy sola, así que desde hace mucho tiempo he deseado con todo mi corazón por algo de compañía. Por una amiga, por alguien con quien platicar y pasar las tardes, por alguien así como tú y creo que de tanto desearlo la fuerza de mí corazón te ha traído hasta mí-
Alana seguía acariciando los cabellos de Marina mientras le cantaba en un idioma que la peli azul no logro entender pero que la tranquilizaba un poco. " Porque me siento así? Es la segunda vez que veo a esta chica pero al escuchar su historia me siento tan mal. Me duele en lo más profundo de mi corazón, como si esta chica fuera muy importante para mi, como si se tratara de Anahis o Lucy."
Todo era tan confuso de nuevo, Marina se desconocía a sí misma, ella no era de las personas que demostrara sus sentimientos así de esa forma tan abierta pero con esta chica se sentía a salvo y en confianza, se sentía como en una fantasía. Pronto dejo de pensar ya que entre más pensaba mas se confundía. Dejo llevarse por la melodiosa voz de Alana a un estado somnoliento.
Pasado un rato a la guerrera del agua se le ocurrió una pregunta que tal vez Alana si podría responder. Claro si es que se encontraba despiertas ya que desde hace un rato había dejado de cantar y de acariciar sus cabellos.
-Alana- la llamo suavemente sin moverse ya que si estaba dormida no la quería despertar.
-si querida?- pregunto la joven con voz cansada.
Marina se deshizo del agarre pues el estar hincada por tanto tiempo en el suelo era bastante incomodo y algo doloroso, mejor se sentó al lado de la chica de cabellos grises.
- porque tengo que desmayarme para venir aquí?- pregunto al fin con un deje de curiosidad en sus ojos.
-como esta es una dimensión espiritual tu cuerpo no puede entrar. Por lo tanto tu espíritu abandona tu cuerpo para estar en el bosque. No puedes estar en dos lugares a la vez, asi que tu cuerpo queda inerte mientras tu espíritu se encuentra en esta dimensión-
- y porque solo permanezco un momento? Como es que no me quedo atrapada aquí?- Marina la miraba directo a los ojos.
Alana sonrió al encontrarse de nuevo con la Marina curiosa- porque tú no estás en mi estado, tú tienes un cuerpo el cual siempre llamara de vuelta a tu espíritu, nunca podrías quedarte aquí atrapada-
-entiendo- Marina bajo su rostro ya que a pesar de entender, todavía no podía comprender que era lo que la hacía ir y venir. De pronto volvió su mirada a Alana y sonrió con tristeza- lamento que te haya pasado eso, tu no mereces una vida así-
-Tu no tienes la culpa y tal vez sea una vida triste pero ahora que tengo una amiga como tu todo será diferente. Porque somos amigas, no es así?- preguntó tomando el rostro de su acompañante
-claro- Marina sonrió mas animada.
Alana se acerco un poco más a su nueva amiga y suavemente deposito un beso en su mejilla- gracias- fueron las ultima palabras que la peli azul escucho ya que de nuevo la obscuridad la envolvió.
Al abrir los ojos de nuevo estaba en su habitación. Se levanto con algo de dificultad, su cuerpo al permanecer tanto tiempo en una sola posición estaba algo rígido y de nueva cuenta volvía a sentirse débil y mareada. Se asomo por la ventana y descubrió que había pasado un largo tiempo con Alana ya que el atardecer estaba ya muy avanzado, quedaban solo un par de horas de luz.
No encontró que hacer en su habitación así que decidió dar un paseo por los jardines del castillo, le hubiera gustado salir fuera de este, pero al sentirse mal no se atrevía. No es que tuviera que preocuparse de monstruos de los cuales tenía que defenderse pero es que su cuerpo se sentía tan pesado que apenas y si creía poder llegar hasta el jardín.
Camino al jardín pudo darse cuenta que todo el castillo era silencio y quietud, de seguro las chicas todavía estaban de paseo. Al llegar al jardín se sentó bajo la sombra de un árbol y cerró los ojos para pensar mejor. Si todo estaba así de tranquilo eso significaba que nadie se había dado cuenta de su desmayo, sonrió ante esta idea. No quería preocupar a las chicas, acababan de llegar y no quería arruinarles el tiempo que pasaban con sus amados, después de todo habían pasado 4 largos años separados lo justo era que pasaran todo el tiempo posible juntos. Qué suerte tenían, ellas si podían estar tranquilamente con sus respectivos amores mientras ella tenía que fingir que solo había regresado para estar cerca de sus amigos Cefirianos.
No es que se sintiera celosa, bueno solo un poco, por una parte estaba feliz por Anahis y Lucy, ellas lo merecían. Es solo que ella también quería manifestar su amor libremente, gritarle a los 4 vientos que había encontrado el amor. Sobre todo quería estar al lado de la persona que tanto amaba, lo que daría por compartir con Clef un abrazo, una caricia, ya pidiendo demasiado poder compartir un beso con él. Al pensar esto último sus mejillas se tiñeron de rojo. Lo amaba tanto y no podía decírselo, que tonta había sido al pensar que con solo volver tendría la fuerza suficiente para confesarle su amor. En realidad era una tonta como podía ser posible que una niña como ella hubiera puesto sus ojos en alguien tan inalcanzable.
- Marina- escucho una voz tremendamente familiar llamarla.
Abrió los ojos y vio que Clef se acercaba hasta el árbol donde ella estaba. No le quedo más remedio que sonreír aunque en ese momento lo único que quería era llorar por el tremendo dolor que sentía en su corazón.
- hola Clef- saludo alegremente.
-como sigues?- pregunto el mago al llegar a su lado y pararse justo frente de ella.
-mejor gracias, con el descanso que tome logre recuperar mis fuerzas, me siento como nueva- Marina estaba sorprendida de lo bien que se le hacía mentir, pero es que no quería preocupar a sus amigos y mucho menos a él con sus problemas.
- me alegro, me dejaste algo preocupado esta mañana, no es normal en ti tomar descansos- sonrió el mago al saber que la guerrera del agua se encontraba mejor.
- lo siento Clef no quise preocuparte- la chica bajó el rostro avergonzada pero a la vez algo feliz de que Clef se hubiera preocupado por ella.
-ahora que estas mejor porque no vamos a dar un paseo? He acabado pronto con mis deberes y me gustaría mostrarte el nuevo Cefiro- invito el joven ya que un impulso lo había sacado de su estudio tan solo un momento atrás y al ver a Marina bajo aquel árbol tan sola y decaída se le ocurrió la idea de invitarla a pasear.
No le gustaba verla triste, quería verla fuerte y alegre como siempre, como la recordaba. Después de todo la quería como si fuera su hija, al igual que Lucy y Anahis, ellas eran y siempre serian sus niñas del mundo místico y no quiera verlas tristes.
- eso me encantaría Clef-Marina se levanto muy emocionada.
-déjame llamar a Fyula, no quiero que hagas muchos esfuerzos- Clef levanto su báculo.
- pero ya te dije que me siento bien- interrumpió Marina algo molesta y ofendida, no le gustaba que la trataran como una debilucha.
El hechicero tomo aire para no perder la paciencia, sin duda ya estaba regresando la antigua Marina- por favor Marina no empecemos a pelear. Si te digo que vamos a ir en Fyula es por tu bien pues todavía sigues algo pálida. Además así podremos recorrer más rápido Cefiro y todo se verá más bello desde las alturas- regaño el mago.
- Esta bien- Marina no tuvo más opción que resignarse, no quería hacer enojar al mago supremo y que este cancelara su cita.
Clef volvió a levantar su báculo y ahora si sin interrupciones llama a Fyula.
- Vamos- Clef le tendió la mano para ayudarla a subir, Marina estaba por protestar pero decidió aprovechar la situación. Tomo la mano del joven y sus mejillas se tornaron rojas, dio gracias al cielo que ya estuviera por anochecer y todo a su alrededor tuviera un tono naranja el cual ayudaba a disimular su sonrojo. Al subir se sentó cerca de la cabeza del pez, recogiendo sus piernas hacia un lado. Al subir Clef se sentó justo al lado de Marina también recogiendo sus pies pero al lado contrario cosa que hacía que ambos estuvieran muy juntos para así no resbalar de Fyula y caer al vacío.
El pez emprendió vuelo pero no subió mucho para que la belleza de Cefiro no se perdiera con la altura, ambos chicos comenzaron a platicar sobre sus vidas. Clef le explico a Marina que a pesar de que Paris fuera el príncipe de Cefiro, Clef aun tenía algo de influencia sobre Cefiro. También le conto que parte de su tiempo lo gastaba haciendo pociones curativas para los habitantes de Cefiro que caían enfermos, pero que casi no solía suceder. Marina por su parte platico sobre su escuela y sobre lo que le gustaría ser en un futuro próximo.
Todo esto lo platicaron sin mirarse a los ojos ya que Marina estaba fascinada con el nuevo Cefiro, incluso se perdida partes de la conversación. Porque a pesar que Cefiro estaba como lo había visto la primera vez ahora todo tenía un brillo especial que hacía que todo luciera mucho más hermoso.
- Es maravilloso Clef- Marina estaba fascinada.
-así es- Clef también se encontraba fascinado per no precisamente por el paisaje si no por cierta jovencita de pelo azul que se encontraba justo a su lado.
Su pelo estaba precioso, el viento jugaba con este haciendo que despidiera un aroma a jazmín que lograba embriagar los sentidos. Luego estaban sus ojos, tan azules, profundos y llenos de una calidez que haría que cualquiera que los viera se le derritiera el corazón. Sus labios, lucían tiernos y suaves, de pronto Clef se encontraba preguntándose cómo se sentiría besar esos labios.
"pero que estoy pensando? En verdad que esto de andar volando ya no se me da, estoy empezando a delirar. Yo no puedo ver a Marina de esa forma, ella es solo la guerrera que ayudo salvar a Cefiro, el mundo que tanto amo. Por eso siempre le estaré agradecido pero de ahí a enamorarme de ella, es imposible. Ella es tan solo una jovencita de 18 años y yo tengo más de 700 años, no sería posible."
-Clef?- Marina llamo al chico pues al verlo tan pensativo se preocupo un poco- está todo bien?- la guerrera poso una mano en su hombro en señal de que podía confiar en ella, que estaba ahí para apoyarlo.
- por supuesto Marina es solo que acabo de recordar que tengo que terminar unas pociones muy importantes, te importaría si regresamos al castillo?-Clef tomo la mano de Marina y delicadamente la retiro de su hombro y después de un breve instante en el cual la sostuvo la dejo ir.
Tal vez había sido un poco brusco pero es que ese breve contacto provoco un leve cosquilleo en todo su cuerpo y empezó a sentir una calidez en su corazón que no sabía por qué. Lo mejor era que se mantuviera lejos de Marina hasta que pudiera descubrir que es lo que le estaba pasando.
Por su parte Marina solo pudo asentir, pues no solo se había desilusionado de que el paseo había terminado sino que se sentía destrozada por la manera que Clef había reaccionado cuando ella lo toco. Marina siempre había tenido presente que era imposible que el mago mas poderoso e importante de Cefiro se fijara en una chiquilla como ella, pero no se imaginaba que incluso le molestara de esa manera que ella lo tocara, eso solo podía tener un significado; Clef la repudiaba. Ante tal golpe de la realidad, el corazón de Marina se hiso añicos y sus esperanzas de conquistarlo desaparecieron. La peli azul volteo su rostro al lado contrario donde estaba Clef pues de pronto sintió como sus ojos comenzaban a arder y las lágrimas amenazaban por salir.
El resto del camino lo hicieron en silencio, Clef se encontraba perdido en su confusión y Marina luchaba por que las lagrimas no salieran. Al llegar al castillo el mago le ofreció la mano a Marina pero esta lo rechazo, bajo del gran pez con la cabeza gacha para que su cabello le cubriera las lagrimas q se le habían escapado.
- Gracias por el paseo Clef, estuvo muy lindo. Ahora si me permites voy a buscar a Caldina para ayudarle con la cena- la guerrera hablo lo mas tranquila y rápido posible para después alejarse presurosamente sin esperar la respuesta del mago.
- de nada- atino a contestar Clef pero Marina estaba muy lejos como para haberlo escuchado.
"Ahora que pasa Marina? Porque te portas tan extraño? Que te sucede?" el mago estaba muy desconcertado, primero estaba el desmayo de Marina, luego esta adquiere una tonalidad pálida que la hacía lucir enferma y ahora tenía cambios de humor repentinos, pues para el mago no había pasado desapercibido que de nueva cuenta Marina lucia decaída. Sin duda alguna todo este asunto era muy raro y bastante complicado.
- esta misma noche hablare con Lucy y Anahis para contarle mis sospechas, tal vez ellas puedan sacarte algo de información y así acabar con este asunto de una vez y para siempre- susurro Clef mientras con su báculo hacia desaparecer a Fyula y se encaminaba al castillo.
Notas de Autora
Aquí les dejo el cuarto capítulo, espero lo hayan disfrutado, porque a mí me gusto mucho siento que es de lo mejorcito que he escrito :P La verdad iba ser un poco más largo pero cuando llegue a esta parte me gusto como terminaba y decidí dejarlo así, prometo que los próximos capítulos serán un poco más largos ^_^
Mil gracias a las personas que siguen leyendo este fic, pero especialmente le agradezco a Stern-Rosenkreuz,Mia Ryuzaki y - Mikatsuki no tenshi -, gracias x sus reviews porque con ellos me dan ánimos para seguir adelante y terminar este fic.
Se preguntaran que donde se encuentran los demás, ya que en este capi solo saco a 3 personajes, pero es que se me dificulta mucho escribir escenas donde haya mucha gente por que como que me hago bolas jejeje. Pues les tengo la gran notica que en el próximo capítulo saldrán todos nuestros amigos, por eso tal vez tarde un poco en subirlo ya que se me dificultara un poco por mi pequeño problema, pero no se preocupen que no desapareceré 2 años como la vez anterior xD
También tengo planeado cambiar por completo el primer capítulo para hacerlo más largo y voy hacerle unos pequeños cambios al segundo, ya que al releerlos no me gusto como quedaron.
Bueno creo que ya me extendí un poquito con las notas pero no lo pude evitar jejeje.
Gracias por leer y por sus reviews, y también gracias a todos aquellos que leen pero que no pueden dejar reviews se los agradezco desde el fondo de mi corazón.
Saludos y abrazos de la muerte y que la inspiración siempre les sonría (^.^)
