Hola he vuelto a este fic con este cap nuevo espero que sea de vuestro agrado me lo e currado de verdad ^^-

Kazama: me gusto como quedo la verdad

Torch: y a mi también me encanto.

Tsunichi: comenten ¡! ^^-

Cap 4 : La feria y el regreso del enemigo.

Los días pasaban, no, semanas pasaban, y el chico al llamaban "El demonio de fuego" paseaba con su chico albino por la feria, cogidos de la mano, a nadie le importaba ya que el chico de cabellos plateados tenia facciones de una hermosa chica, esto hacia sonrojar mucho al pelirrojo, al verlo tan bello, delicado, tierno, todo su mundo se reducía a ellos dos, Suzuno, ese era el nombre de su mundo, su ser, le amaba por encima de cualquier cosa del universo, jamás dejaría que le hagan daño, sus ojos le cautivaban, le hacían sonreír, lo que más le gustaba a Nagumo era consentir al albino, lo llevaba de compras, al cine, comer helados en abundancia, videojuegos, parques de atracciones, zoo, de todo.

El problema era cuando Nagumo se volvía a casa, lo odiaba, por ello siempre en las noches iba a cobrar riendas a quienes pasaban por su territorio, pero ese día se habían dirigido a la cuidad vecina para ir a la feria, su bello uke, lucia de lo más hermoso, llevaba puesto unos pantalones cortos hasta las rodillas al cuerpo de color blancos, una camiseta ancha de color azul, con unas muñequeras negras con un dibujo de un tulipán, un colgante de un copo de nieve y un tulipán. El albino se fijó en cómo le miraba, se paró y soltó su mano y le pregunto directamente.

-¿ocurre algo?-pregunto inocente lamiendo su helado.

-No, solo te miraba, hoy estas muy bello, estoy de lo más contento de estar contigo-lo atrae hacia él y lo abraza dulcemente susurrándole al oído-Eres mi todo, te consentiré en todo mi pequeño chico de hielo-sonriendo haciendo que el otro se sonrojara y agá una mueca.

-De acuerdo quiero otro helado-sonriendo entrelazando sus manos.

-Estupendo, eso esta echo-caminando relajadamente, hasta que un idiota se les cruza corriendo empujando a Suzuno al suelo y se le cae el helado encima suyo.

-Mira maldita me has manchado de helado-muy enfadado el hombre con el que se acaban de topar.

-No le insultes, y menos te atrevas a tocar unos de sus hermosos cabellos o te mato aquí mismo canalla-desafiándolo mientras ayuda al chico a levantarse

-Déjalo Nagumo no pasó nada más, vámonos, es mejor no juntarse con la basura

-¿Me has llamado basura? A mí? No sabes con quien hablas zorra-cabreado alzo su puño en contra del chico albino pero es detenido por Nagumo, le coge de la muñeca y se la tuerce, le golpea en el abdomen, y lo tira al suelo, retorciéndose del dolor.

-Así aprenderás a no meterte donde no te llaman, basura-escupe en su cara con desprecio- maldito, espero no verte mas –yéndose con su chico de la mano.

Por el camino se encontraron con el uke emo quien estaba con su mejor amigo Midorikawa, se saludaron gentilmente, ya que algún tenían miedo del "demonio".

-Hola, Kaze y Mido-saludo el chico de hielo sin soltar la mano del pelirrojo

-Buenas tarde Suzu y eh…mm…Nagumo-sempai-haciendo reverencia los dos chicos sudando del miedo

-Hola-dijo secamente

-¿Qué hacéis aquí?-pregunto el albino

-Hemos venido porque nos gusta estas cosas, te estábamos llamando pero no cogías el teléfono-dijo Kaze, desde que se conocieron de alguna manera se hicieron amigos, y con Mido es que simplemente porque consigue helados gratis a saber cómo.

-Nagumo vino a por mí, por eso no me traje el móvil, ni lo necesito la verdad,-con indiferencia

-¡Mierda¡-dijo mido escondiéndose detrás de Kaze-es él…

-¿Quién?-miro y pregunto a los lados Suzuno

-No….otra vez…le han soltado…-asombrado Kaze

-joder esto no es bueno, porque justo hoy y aquí, maldito debían haberte encerrado de por vida cabron-furioso quería dirigirse hacia esa persona pero fue detenido por su acompañante

-Que pasa

-Él es Hiroto Kiyama, el chico mas problemático de la cuidad, provoco peleas de bandas, por ello le llaman "el príncipe de las sombras" porque nunca actua solo mira-dijo con rabia Nagumo.

-Hiro-chan….-susurro en bajo el chico peliverde con una lagrima bajándole por la mejilla, ¿Por qué? Se cuestionaba mentalmente, al fin al cabo sabe que le buscaba a él.

-Debemos irnos , no crees ¿Nagumo sempai?

-Si, vamos Suzuno detesto a ese tipo es de lo peor, -llevándose de la mano a Suzuno y a los otros dos, pero tarde los vio irse, y les alcanzo con un "Hola chicos", tan solo musito "Vete" por parte de Midori con mucha histeria en su voz.

-no me hables asi Mido-chan-con la expresión de su cara sonriente

-Eres un maldito Hiroto-poniéndose delante de los tres chicos, Suzuno no entendía la situación de las cosas-Mejor regrésate al correccional del donde jamás debiste salir, maldito

-Me hablas a mi, la persona que te enseño todo, la que te dio todo lo que tienes ahora, no vales nada, pensé que volverías a ser uno de los míos, me equivoque, ahora veo que proteges a esa basura con cara de helado-mirando cínicamente a los chicos.

-Tu …-se le corto la voz , las lágrimas bajaron por sus mejillas cerro los ojos con fuerza y dolor-…has cambiado…-aparentando relajarse-….yo…pensé que te ayudaría….veo que no….te aborrezco Hiroto Kiyama-abrazándose a Suzuno

-Vaya Vaya con el pequeño que todo lo dice a la cara-señalándolo- ¡sabes cuánto tiempo e estado encerrado! Eres de lo peor te jodere la vida maldito, no debiste contarle a la policía todo, ¿sabes? ten cuidado si estas solo, podrías pasaros a todo algo muy malo-volteándose- Mido no dice el refrán…el que avisa no es traidor

-Es una amenaza, no me intimidas-gritando con enfado frunciendo el ceño-No te tengo miedo, tengo una razón de seguir….-en bajo, calmándose regreso su mirada en el albino que estaba muy confundido, miro cono Mido lloraba a mares, ahora él también corría peligro, él había regresado después de 3 años.

-La cosa no pudo ponerse peor-dijo con amargura el azulado.

-¡bah! No ara nada, yo estoy aquí,-sacando una sonrisa falsa en sus labios-¿o es que os olvidáis de mi? No temáis, gente como esa no merece ni el esfuerzo-acaricia la cabeza de Midori- no llores, un helado no sabe nada dulce si tiene lágrimas.

-Tiene razón, mejor vamos a por helado para todos, Nagumo nos invitara, ¿os apuntáis?

-Gracias, Suzu-chan Kaze-chan y Nagumo-sempai

- Es mejor que estemos juntos hoy, no me fio de él, puede estar rondando por aquí -encaminándose a una heladería-¿por cierto porque te odia?-pregunto ya curiosidad, ya que conocía perfectamente a Hiroto y no se toma una venganza tan a la ligera.

-Él….yo…-no quería hablar estaba atosigado con la escena, su presencia

-No digas nada, a veces el silencio es la mejor respuesta, si no quieres hablar de ello no te obligaremos ni nada por el estilo-sonriendo contento, desconocía la situación pero le daba igual-disfrutemos del día

-Mido-chan, me preocupas….de verdad estarás bien-dijo apenado Kaze.

-Callaros, panda de viejas-intimidándolos, se asustaron al ver la cara de Nagumo- es broma, ¿Queréis subir a la montaña rusa?-riendo

-Mi alma se me sale –dijo Kaze

-Eres un gallina-riéndose Suzuno-no cambiaras como el primer día, saltaste de 2 asientos, que gracioso.

-Si lo somos, unas gallinas muy guapos-haciendo una postura muy rara Mido.

-Par de idiotas, subamos.-es grandioso que Suzuno se de a conocer, me gusta verlo reir, es raro que se ria, su sonrisa hace que todo deje de existir.-pensó el pelirrojo, mirándolos como discutían por quien no se marearía mas rápido, el dia se fue lentamente, lo pasaron en grande en el atardecer se subieron en la noria, Kaze y Mido se durmieron , Nagumo y Suzuno contemplaban el ocaso con ternura, se abrazaban mutuamente con cariño, el albino apoyaba su cabeza en el hombro del otro, era felices.

-Suzuno…-hablo finalmente sin despejar la vista del ocaso- ¿Te lo has pasado bien hoy?-sonrojado

-Si, ha sido un día esplendido para mi, sobretodo porque estas a mi lado-cerrando los ojos- contigo todo es más divertido para mi-el otro coge del mentón de su uke y lo pone a la altura de su cara , lo mira fijamente, se sonrojan, juntan delicadamente sus labios, hasta profundizar su beso, el pelirrojo introduce su lengua en su cavidad bucal, todo parece pararse, el tiempo se detiene, pero algo les hace separarse, la falta de oxígeno, se miran a los ojos, el albino se acurruca en el pecho de su chico, susurra-Te amo Haruya

.Mi amado Fuusuke, también te amo.-lo abraza protectoramente.