CAPITULO 4
-. Sí, claro puede quedarse conmigo -. Rose le sonrió y ella le correspondió.
-. Está bien, pueden retirarse, se lo agradezco Señorita Granger -. Minerva le agradeció y volvió a su escritorio, mientras veía como se retiraban ambas jovencitas, mientras mirada con desaprobación a Dumbledore y él le sonreía sin razón para enfadarse.
-. Tranquila Minerva, créeme al final todo sale a la luz -.
-. Contigo siempre fue un misterio todo, no tengo otra opción -. Albus sonrió y tarareó una canción mientras Minerva reanudaba sus tareas.
…
Hermione y Rose caminaban por un largo pasillo hacia la Sala Común de Gryffindor, en silencio, ninguna de las dos sabia como iniciar una conversación, Rose sabía que Hermione preguntaría de su origen, aunque claro por privacidad diría que no quisiera hablar de ello, por el momento pensaría en respuestas rápidas, no tuvo mucho tiempo, ya que Hermione comenzó a preguntarle.
-. Y tu Rose ¿De dónde vienes? -. Preguntó amablemente Hermione.
-. Bueno… vengo de Inglaterra -. Dijo rápidamente Rose, sin dudar en su respuesta.
-. Pero ¿No estuviste en otra escuela de magia? -. Preguntó curiosamente Hermione.
-. Sí, claro, pero he decidido estudiar aquí por un tiempo, cuéntame ¿A dónde vamos? -. Decidió evadir la pregunta, no quería seguir interrogada por ese día.
-. A la sala común, te quedaras conmigo en mi habitación, es muy grande, así que no habrá problema de espacio, mandaré por tus cosas con los elfos -. Rose no lo permitiría, prefería ir por ellas o levantaría más sospechas.
-. No te preocupes, están en la entrada de Hogwarts, yo iré por ellas en cuanto me muestres las habitaciones -. Hermione aceptó creyendo que solamente lo hacía por amabilidad así que lo dejó pasar.
Llegaron a la sala común y a su habitación mientras Hermione le platicaba del castillo, sus fundadores mientras Rose la escuchaba atentamente, sabía que así era ella y no le extrañaba.
Llegaron a la habitación y Hermione la hizo pasar.
-. Bienvenida, como vez, es muy amplio, te llevaras bien con todos -.
Rose le sonrió.
-. Así espero, bien iré por mis cosas -.
-. Está bien, te veré en el gran comedor, ¿Te parece? -.
-. Excelente, ahí te veré -.
Hermione salió sonriente, Rose le daba una buena impresión, aunque callada, era muy amable. Rose se quedó en la habitación se acercó al lugar de Hermione y vio todo finamente acomodado en su lugar, sonrió y fue ahora a su propia cama, sabía que no podía tener muchas cosas que ella quisiera a simple vista, quizá con un glamour pero ya pensaría en eso.
Se asomó por la ventana y pudo apreciar la maravilla que era Hogwarts, aun le quedaba mucho por hacer si quería que conservara esa belleza, suspiró cansadamente y fue por sus cosas al bosque prohibido.
De regreso a su habitación, aprovechando que estaba sola, saco el baúl que había hecho pequeño de su bolsillo y comenzó a sacar varios cambios de ropa y transfiguro otros más en el uniforme de Hogwarts, sacó varios libros regalo de su padre, y por ultimo una foto mágica donde veía a su padre cargándola en un brazo mientras abrazaba a su esposa con la otra.
Ultima foto, ultima alegría antes que se lo arrebataran, pero eso cambiaria, no quería venganza, quería justicia.
Puso la fotografía sobre la mesa de noche que estaba al lado y puso un glamour sobre ella, nadie la vería, solo ella.
Terminando respiro profundo y bajo al gran comedor, empezaba una segunda etapa de su misión.
…
En el gran comedor se encontraban Harry, Ron y Hermione platicando ávidamente cuando Rose se detuvo en la puerta principal para dar con ellos, Hermione la vio y le hizo una señal para que se acercara a ellos.
Harry y Ron se extrañaron, puesto que nunca la habían visto, pero si Hermione la conocía debía pertenecer al colegio.
Rose llegó hasta ellos, Hermione se levantó de su lugar y la presentó.
-. Les presento a Rose Scamander -. Tímidamente Rose les sonrió y ellos la saludaron.
-. Hola, vengo a conocer el colegio por un tiempo -. Excelente, un buen inicio para ella.
-. Hola Rose -. Comento alegremente Ron -. Soy Ron Wesley.
Rose apretó inconscientemente sus manos en puños tanto que podía sentir sus uñas clavándose en su manos.
-. Y yo soy Harry -. Rose liberó su mente y sonrió nuevamente, Harry se veía como alguien gentil que destilaba confianza. -. Siéntate -. Le señaló la banca frente a ellos y ella accedió sentándose con él.
-. Dime Rose, ¿Que te ha parecido Hogwarts? -. Preguntó animadamente Hermione.
-. Es un castillo majestuoso, muy grande y muy hermoso -. Sonrió animadamente Rose.
-. Pero lo más fascinante es su historia -. Comentó alegremente Hermione mientras los chicos la veían y se sonreían entre sí, sabían que estaba a punto de comenzar redactar toda la historia de Hogwarts. -. El castillo se ubica en unas montañas cercanas a un lago. Está escondida por los más poderosos encantamientos posibles, no está muy lejos de Dufftown, según mis conocimientos y los encantamientos… -.
-. Los encantamientos que protegen al castillo son clasificados como encantamientos anti-Aparición y encantos repelentes de Muggles, que hacen que ellos vean unas ruinas antiguas con un letrero que dice "Peligro, prohibido el paso" en lugar del castillo -. Comento Rose contagiada por el entusiasmo de Hermione, Hermione se quedó callada y después le sonrió mientras los chicos se reían.
-. Al parecer encontramos otra sabelotodo -. Mencionó alegremente Ron.
-. Se van a llevar muy bien -. Le siguió la corriente Harry.
Entre todos rieron entre bromas, mientras el maestro de Pociones desde la mesa de profesores no perdía de vista a ese grupo y sobre todo a Rose.
…
Rose se acercaba íntimamente más a Hermione, era más fácil saber de su vida y sobre todo de sus amigos que la rodeaban.
Rose caminaba hacia las afueras de los pasillos donde quedó de verse con Hermione para conversar saliendo de su clase, pero pudo notar como Ron coqueteaba con Lavender, no le sorprendía que fuera tan evidentemente tonto al mostrarse ante todos en esas condiciones con Lavender, pero se sentía muy molesta de la manera en que traicionaba a Hermione.
CONTINUARA… NOX
