Amazonas salvaje

Charla fraternal, un tanto cerca de la muerte

Ya ha pasado un tiempo desde que la familia azul y sus amigos llegaron a descubrir al clan, sin duda una sorpresa inesperada para Perla, ella recuerda ese día claramente, el día en el cual se reencontró con su padre.

Perla seguía divagando en sus recientes recuerdos, hasta que se percató que se había quedado sola otra vez, así que decidió tener una charla con su padre.

-Hola papá, ¿Cómo has estado?- Dijo Perla mientras daba un abrazo cariñoso a su padre.

-Muy bien hija, todo está tranquilo como siempre, ¿Y tú como has estado?- Dijo Eduardo a Perla mientras recibía con cariño el abrazo de su hija.

-Un poco sola estos días, los niños salen con Tía Mimi a explorar y Blu, el…- Dijo Perla al detenerse repentinamente al ver la expresión de su padre.

-Perla, ya te dije que no me gusta que me hables sobre el- Refuto Eduardo poniendo una cara muy seria.

-¿Qué tienes contra del padre de tus nietos, dime?- Pregunto Perla un poco amargada.

-El convivio con un humano, fue mascota de uno y tú sabes bien las reglas de este clan, el no pertenece aquí- Dijo Eduardo aun con la expresión de seriedad en su rostro.

-Dices eso pero ni te molestas en averiguar un poco sobre él, sé que es civilizado y aun le cuesta acostumbrarse, pero no es justo que juzgues así a alguien y más si es con quien me comprometí- Dijo Perla a su padre mientras lo miraba con ojos llorosos.

-Aahh, primero tu tía y ahora tú, está bien, tiene poco más de una semana para que demuestre su valía, antes del día de la iniciación y ser parte de este clan- Dijo Eduardo a su hija mientras calmaba su tono de voz.

-Gracias papi, por eso te quiero mucho- Decía Perla mientras abrazaba a su padre con mucha fuerza.

-Y dime donde se encuentra el ahora- Dijo Eduardo al romper el abrazo de su hija.

-Bueno esa es la cuestión, últimamente estos días, él se va temprano por la mañana y regresa en el atardecer o de noche, el viene cansado o un poco lastimado, como si estuviese haciendo algo.- Dijo Perla mientras mostraba una mirada de preocupación.

-¿Le has preguntado a dónde va?- Dijo Eduardo mientras observaba el nivel de preocupación de su hija.

-Le he preguntado, pero siempre me evade con escusas o mentiras- Dijo Perla tratando de contener las lágrimas mientras pensaba que es lo que hacía su pareja mientras no estaba.

-"Esto es muy raro, el siendo un ave civilizada, saliendo solo a la remota y mortal selva amazónica"- Meditaba el padre de perla mientras consolaba las pocas lágrimas de su hija- Descuida mi niña tratare, de averiguar qué es lo que pasa.

-Gracias padre, gracias por tu apoyo, perdóname como me puse ahora, realmente estoy muy angustiada, como te dije estos días que estuvo acá fue excluido totalmente, yo lo veía muy triste y siempre intentaba de animarlo, pero yo… siento que no lo estoy logrando-Dijo Perla mientras se secaba las lágrimas de los ojos.

-No digas eso, yo soy el que me debo disculpar, fui muy duro, realmente muy duro con el-Dijo Eduardo a su hija tomando su distancia al sentir la culpa en parte-Ahora, vamos a ver a mis nietos-

-Si papa, tienen días diciéndome que fueras con ellos a las exploraciones-Dijo Perla a su padre mientras mostraba una sonrisa

Mientras tanto en ese momento en el lugar de encuentro de Blu y su maestro.

-Esto es muy difícil no puedo hacerlo- Decía Blu mostrando un gesto de espanto.

-Vamos aprendiz, tu puedes- Dijo la voz misteriosa mientras le daba ánimos a su pupilo.

-Es, es… que no puedo hacer esto, no puedo- Decía Blu aun con el gesto en su rostro.

-Si no lo haces nunca aprenderás a sobrevivir- Dijo la voz misteriosa aun alentándolo.

-Listo, lo logre, ¡Si lo logree!, ¡Sí!, apréndete esa tío-Dijo Blu liberando una expresión de alegría.

-Ves lo fácil que es tomar un poco de agua sin hervir- Decía la voz misteriosa mientras observaba a su joven aprendiz.

-SI, al principio pensé que sería grabe, pero resulto normal- Dijo Blu con aun celebrando su triunfo.

-Bueno dejemos de lado las pequeñeces y empecemos de una vez lo más importante, déjame explicarte, aquí en la selva nos guiamos por nuestros instintos naturales y el aprendizaje que pasa de generación en generación para la supervivencia del más apto, desde lo que comemos hasta en donde escondernos en la presencia de un depredador, pero tu Blu además de tener instintos escondidos, tienes algo que nadie más tiene aquí, y eso es conocimiento- Dijo la voz misteriosa mientras inspiraba confianza en su discípulo.

-Y, ¿Qué hare hoy?- Pregunto Blu curioso.

-Comenzaremos por las cosas básicas, como detectar que frutos son comestibles y cuáles no; además de los frutos que conocemos, hay algunos que pueden ser comestibles y a la vez letales, en un fajo de hojas deje 2 frutas casi idénticas pero una es venenosa, también hallaras una especie de barro, arcilla en mejor caso, es una especie de antídoto para ayudar a contra restar al veneno. Recuerda solo puedes utilizar tus instintos, conocimientos y sentidos en esto- Dijo la voz misteriosa mientras indicaba cada paso con un tono de voz diferente -Avísame cuando te decidas por la fruta que vayas a comer- Termino de decir la voz misteriosa.

Al termino de las indicaciones Blu solo observaba detenidamente cada fruta, hasta el más mínimo detalle, trataba de utilizar sus conocimientos sobre diversidad de frutos amazónicos, miraba una y la comparaba con la otra, le daba vueltas para observar su forma, determinar su color, rara vez se acercaba a apreciar el aroma de cada una, sentir su textura con sus patas, tomaba toda una serie de experimentos, sin hallar ningún resultado, que le diera una respuesta concreta, las horas pasaban como si fuesen minutos, hasta que llego el atardecer.

-Ya me decidí, comeré esta- Decía Blu mientras levantaba el fruto más pequeño, para morderlo.

-Espera primero debo decirte si es el correcto- Dijo la voz misteriosa con un tono muy preocupado al ver que Blu le daba una mordida al fruto.

Cayo inmediatamente el fruto que tenía una pequeña mordida, y al instante Blu comenzó a tambalearse, se sentía mareado, atónito, como si estuviese perdido, poco a poco perdía el equilibrio- "Vamos, come la arcilla Blu, cómela"- Escuchaba Blu sin prestar atención, al momento este cae al suelo con espasmos musculares y espuma en el pico.

"No, esto no puede pasar, es como si no tuviera ningún tipo de resistencia en su cuerpo, este fruto no es tan letal, vamos mastica esta arcilla, vamos Blu mastica"- Blu escuchaba, mientras sentía que alguien estaba tratando de darle algo de comer.

-Es roja, esto es…veo, yo veo…detén esto, que pare, ¡que pare!- Decía Blu en sus delirios mientras el sujeto misterioso trataba de contener sus espasmos y darle de comer la arcilla.

-Vamos hijo, muerde, muerde esto, solo un poco- Decía la voz del sujeto misterioso con un tono desesperado.

En un poco de conciencia de Blu, este logra tomar un poco de la arcilla y poco a poco tomaba un pedazo hasta acabar con el pedazo de arcilla, se estabilizaba poco a poco, tomaba una respiración más calmada, su corazón latía con más normalidad. Estaba cansado, sus ojos apenas un poco abiertos notaban una figura oscura que lo contenía dé la espalda con una ala, sentía una sensación cálida, poco a poco cerraba sus ojos hasta caer en un profundo sueño.

-"Supongo que hoy te quedaras aquí"- Decía el sujeto misterioso mientras contenía a Blu.

El cielo cambia su rojo carmesí del atardecer por un azul oscuro nocturno, Blu no ha regresado al nido todavía como le dijo a Perla, el temor de ella crece, mientras pasa el tiempo. Hoy la vida de Blu estuvo a las puertas de la muerte.

Bueno espero que les haya gustado este cuarto cap.

¿Quién este misterioso sujeto, mentor y salvador de Blu?

No se olviden de dejar sus reviews, saludos. BluSkyLine