Gracias a mi hermana y beta Eve Runner por vetear este capitulo

Espero que la historia sea de su agrado.

Los personajes le pertenecen a la señora Meyer, la trama es mía.

Si les gusta dejen sus review

Gracias…

….

Capítulo 2

Descubriendo verdades y chantajes

No es fácil guardar las mentiras, sobre todo cuando están en tu contra y alguien quiere que se sepan.

¿Cuánto tardaran en descubrirlas?

Esa es la gran pregunta que siempre está en mi cabeza.

— ¡Oh! ¡Claro qué lo sabes, niña! —quedé en estado de shock al escucharlo.

—No sé de qué me hablas Charlie —dije mirando hacia la ventana.

—Me puedes explicar ¿qué es esto? —giró la laptop, alzó la tapa y la pantalla mostró una imagen que me dejó con la boca abierta.

—Papá… yo… —no podía creer lo que estaba viendo.

— ¿Pero qué demonios es esto Isabella? —era una foto de Edward y mía, en un antro, en una situación poco decente

—Yo… — ¿Cómo tenía él esa foto? ¿Quién diablos estaba detrás de esto de nuevo?

—Solo dime algo, tú y este tipo —señaló la pantalla, estaba claro que no había identificado quién era—. Sabes a lo que me refiero —puso la cara que todo padre pone cuando le pregunta a su hija si ha tenido sexo.

—Sí.

—Bueno, quiero que sepas que a partir de ahora las cosas van a cambiar —cerró la laptop y él se sentó en su silla.

—Papá esto paso hace tiempo y ten por seguro que no quiero repetir nada de eso —el estaba serio y una pequeña arruga se mostraba en su entrecejo.

—Mira Bella —me miró a los ojos—. Sé que te hemos tenido descuidada y tú has hecho lo que te ha venido en gana, así que no hay marcha atrás sobre esta decisión —no ahora no podían interferir así como así.

—Perdón que te corrija papá, pero creo que ya es demasiado tarde para que se pongan de padres estrictos, soy mayor de edad, no soy una niña de cinco años —definitivamente no les iba a permitir que me trataran como una niña.

—Lo sé Bella, pero no quiero per… —no completó la frase, se levantó y se acercó a mí.

—Papá sé en lo que me meto, creo que hace ya algún tiempo he comprendido todo eso, pero no quiero que interfieran en mi vida —solté la respiración que había mantenido desde hace un rato.

—Dejemos este tema por hoy, tengo que salir de viaje, tú mama debe llegar mañana en la mañana —me dio un beso y salió del estudio.

Me quedé allí sentada.

¿Cómo rayos volvía a pasar esto? ¿No había pagado suficiente dinero ya por estos chantajes?

Me levanté, tomé un vaso de la mesita del mini bar y me serví un whisky. Me lo tomé de golpe.

Necesitaba salir a despejarme después de esa conversación.

Subí lo más rápido las escaleras para llegar a mi habitación, abrí la puerta y con las mismas la cerré de un portazo, me quité la ropa que traía. La sensación de los recuerdos llegó a mí… sus toques, sus palabras, sus estúpidas palabras. Necesitaba un baño de agua helada, eso no podía vencerme, no ahora.

Abrí las llaves de la regadera y el agua tocó mi cuerpo.

— ¡Eres un maldito, solo jugaste conmigo y eso nunca lo olvidaré! ¡Me dañaste Anthony, dañaste mi vida! —grité, pero luego las lágrimas llenaron mis ojos.

Salí del baño, tomé una toalla, me sequé y me envolví en ella

Mi closet lo había dejado como si un tornado hubiera pasado por el.

Tomé unas bragas de encaje negras y un brasier de color rojo, unos short de cuero negros, una blusa de tirantes de lentejuelas de color rosa pálido y negras.

Me coloqué mis inseparables anillos y unos aretes de color negro, dos pulseras en la mano izquierda y botines de color negro como siempre; dejé mi cabello suelto y me puse un poco de labial rojo y muy poco maquillaje.

Tomé mi bolso y mi chaqueta, y bajé hasta el estudio. En el cajón del escritorio de Charlie siempre estaban las llaves de los coches, tomé las del Suzuki y salí corriendo hacia la cochera, no me podían ver salir.

Logré salir sin ningún problema de la casa, ahora iría a mi lugar favorito.

….

Me estacioné cerca del bar karaoke Burlesque. Era un bar exclusivo para los estudiantes de arte y de música.

Caminé tranquilamente hacia en bar, cuando llegue me encontré con Nora, mi mejor amiga de la escuela.

— ¡Bella! —gritó, me acerqué y la saludé—. Qué bueno que hayas venido.

—Hola Nora, sí, necesitaba distracción —traté de poner buena cara.

—Bueno, cariño vamos, tengo que presentarte a alguien —sonreí ante sus palabras.

— ¿Una nueva conquista? —le guiñé un ojo.

—Mmm… creo que te la dejaré a ti —me sonrió, me tomó de la mano y nos adentramos en el bar.

—Bueno se llama Tyler y es amigo de Miles, es muy guapo —me carcajeé.

—Estás muy loca —sacudí mi cabeza y ella me dio un codazo.

— ¡Oye! ¿Por qué me golpeas? — pregunté mientras caminábamos hacia la barra.

—Porque me dijiste loca y no estoy loca —se rió.

El ambiente se encontraba animado, la música que estaba soñando en ese momento era de Christina Aguilera, Show me how you burlesque.

—Bueno, están allá —señaló hacia el lado izquierdo.

—Hola chicos —saludamos.

—Bella —saludó Miles—. ¿Cómo estás? —él no me caía nada bien.

—Bien Miles ¿y tú? —solo por cortesía preguntaba.

—Muy bien, ahora que te veo —sonrió.

—Bella —llamó mi atención Nora—. Te presento a Tyler —sonrió.

—Hola, soy Bella —le extendí la mano, me acerco a él y me dio un beso en la mejilla.

—Hola, soy Tyler, un gusto conocerte —le sonreí.

…..

Estuvimos bailando toda la noche y cantando en el karaoke.

No recuerdo en qué momento salimos del bar.

Me dolía la cabeza horrores, no sabía dónde estaba, solo veía una mesa de noche, cortinas a medio cerrar, traté de girar, pero me lo impidió algo.

— ¡Dios, esto no podía ser! —me dije internamente—. Era Tyler, el que estaba junto a mí.

—Hola hermosa —me dio un beso, yo aun seguía perdida.

—Hola, ¿qué pasó?

—Nada malo eso tenlo por seguro, no soy de esos que aprovechan que las chicas cuando están tomadas para… ya sabes —se encogió de hombros.

—Gracias —fue lo único que se me ocurrió decir.

— ¿Gracias? ¿Por qué? —sonrió, me encantaba su sonrisa.

—Por no hacer nada —lo abracé y nos quedamos un rato mirándonos.

— ¿Tienes hambre? —se levantó de la cama y solo tenía unos boxers blancos puestos.

—Sí, aunque tengo algo de dolor de cabeza —me levanté, yo seguía con toda mi ropa, a excepción de mi chaqueta y de los zapatos.

—Tengo unas pastillas en la cocina, vamos —me tomó de la mano y bajamos las escaleras.

— ¿Vives solo?

—Mmm… esa pregunta es algo muy… me da mucho que pensar, ¿qué si tal me robas? —se rió y yo lo seguí.

—Eres malo —le di un pequeño golpe en el brazo.

— ¿Yo? —me tomó de la cintura y me giró en el aire.

—Sí, tú —lo señalé y le di un beso.

—Bueno ¿y qué desea desayunar esta hermosa dama? —me soltó.

—Creo que pan tostado y jugo —empezó a buscar los platos y vaso—. ¿Quieres que te ayude?

—No —dejó las cosas sobre el desayunador—. ¿Por qué no pones algo de música?

—Claro —me bajé de la silla y me dirigí a la sala, encontré su ipod y lo coloqué en el reproductor.

— ¡Oye, te equivocaste, ese es de mi hermanita! —gritó

—Mmm… no mientas, claro que es tuyo —le dije riendo.

Encontré una canción que me gusto mucho, U must be de Gina Rene.

— ¿Te gusta esa canción? —regresé a la cocina.

—Sí, es muy romántica —se sentó en frente de mi y desayunamos entre bromas.

— ¿Qué horas es? —me acordé que mi mamá llegaba de viaje.

—Es casi medio día —dijo tranquilamente.

— ¡Qué! —pegué un grito, me levanté del sillón, donde nos encontrábamos escuchando música.

— ¿Qué pasa? —preguntó asustado ante mi reacción.

—Mi mamá debe estar por llegar de viaje y yo no estoy en mi casa —subí al cuarto por mis cosas.

—Espera, no te puedes ir con la misma ropa —se encontraba apoyado en el marco de la puerta.

—Si me cambio Sue va a saber que salí de mi casa y Dios sabe qué lio se arme esta vez —soné desesperada.

—Entonces —terminé de ponerme los zapatos—. ¿No saben qué saliste?

—En teoría —sonreí.

—Bueno, cámbiate y dile que te quedaste con Nora.

— ¿Y tu ropa no me delatará? —sonreí y levanté mis cejas.

— ¿Y quién dijo que te vas a poner mi ropa? —me devolvió la sonrisa.

—Bueno… tú… —no dejó que terminara de hablar, realmente dudo que haya dicho algo.

—Te dije mi hermanita vive aquí también, podríamos pedirle prestada ropa.

—Okey, solo porque cuando llegue no me dará tiempo.

—Bueno, ¿por qué no entras al baño? Ahora te traigo la ropa —salió del cuarto, me quité los zapatos y me metí a bañar.

Se sentía tan bien que no quería salir.

—Bella —escuché que me llamaban.

— ¿Si?

—Ya está la ropa en la cama, voy a salir para que te puedas vestir, te espero abajo —escuché como se cerraba la puerta.

Salí y me vestí de un dos por tres.

Era una blusa negra de tirantes, jeans oscuros, chaqueta negra y unas zapatillas sin tacón del mismo color. Dejé mi cabello suelto y bajé corriendo, Tyler está sentado en el sillón.

—Tyler —lo llamé, él se levantó y se acercó a mí—. Gracias por todo, espero verte pronto, eres muy buena persona.

— ¿Bella puedo ir a verte a la academia? —la verdad no quería dejar de verlo.

—Claro Tyler, mira te daré mi número, así estamos en contacto.

Nos pasamos, nuestros números y yo me fui a casa.

…..

Cuando llegué dejé el coche en la entrada y entré corriendo a la casa.

— ¿Bella? —escuché la voz de Sue.

—Sí, soy yo —al pie de la escalera justo cuando ella apareció.

— ¿Dónde estabas? — ¿Dios por qué?

—Fui temprano a casa de Nora —me acerqué a ella y le di un beso en la mejilla.

—Mmm… te creeré —puse mis ojos en blanco—. Vamos desayuna algo.

—Un poco de fruta estaría bien —me tomó del brazo y fuimos hacia la cocina, Sue empezó a picar las frutas en cuanto llegamos.

—Tendremos nuevos vecinos ¿sabes? —dijo Sue, sin dejar de picar las frutas.

— ¿Si? No me había dado cuenta —sonreí.

—Por lo que me han dicho las otras muchachas, es una familia —empecé a comer las frutas que estaban en la tabla de picar.

—Pues hay que conocer a los nuevos vecinos —dije alegremente.

,

.

.

.

.

.

.

.

NOTA: Hola chicas, primero que nada les doy las gracias por leer este fic… espero que les guste este nuevo capítulo,

Para las que quieran etiqueta ya saben solo la piden y con gusto las etiqueto.

Link de la canción:

U MUST BE, de Gina Rene

watch?v=QrZRSl4EAFs&feature=fvwrel