Destino: Sombras del corazón.
Capítulo 4: De reencuentros y traiciones (Parte 1).
El poco sol que había asomado su cabeza había sido apagado por decenas de nubes negras que descargaban agua como si fueran torrenciales y ríos descontrolados.
Algunos de los titanes iban despertando con pesadez, otros seguían durmiendo y el resto ya estaban realizando quehaceres en el interior de la torre.
Robin y Nightwing, acompañados de Cyborg, planeaban estrategias, pero ninguna era lo suficientemente buena; estaban atascados y faltos de ideas, todo por lo ocurrido aquella noche.
Inicio del flashback.
Descansaban como si fueran niños pequeños, todos de forma profunda, hasta que despertaron por el ruido de cristales rotos, proveniente de una de las habitaciones vacías de la base.
No se lo tuvieron que pensar dos veces antes de levantarse rápidamente y salir escopetados hacia el pasillo, dónde se dispersaron en distintas direcciones en busca de aquella persona que había interrumpido en la estancia; el chico Maravilla observó por el rabillo del ojo una sombra que se movía a gran velocidad.
Corrió detrás de aquella sombra, con el único fin de atrapar a quien se había colado en una propiedad ajena además de ser base de héroes como ellos; tropezó con varios obstáculos que fueron colocados de manera casi que estratégica.
Una vez que percibió como esa sombra se escabullía entre los amplios pasillos, no tardó en echar a correr nuevamente, dando la voz de alarma.
Se dirigieron rápidamente allí pues de nuevo escucharon un pequeño estruendo, cerca de la habitación donde las chicas descansaban; una vez llegaron frente a la puerta de estas, se dispusieron a entrar pero entonces…
-¡Ah!-Gritaron los jóvenes al ver a sus compañeras dispuestas a atacarlos y viceversa; se detuvieron casi que de inmediato.
Se observaron durante unos segundos; después suspiraron.
-¿Qué hacéis despiertos a estas horas?-Preguntó Rachel, (voy a poner para cada titán del futuro su nombre humano, para evitar confusiones) observando a la parte masculina del equipo.
-¡Vimos una sombra que iba hacia vuestra habitación!-Exclamaron Más y Menos a la vez.
-Nosotras escuchamos ruidos, por lo que pensábamos que os había pasado algo-Confesó Abeja, con evidente preocupación.
Quedaron pensando hasta que…
-Tal vez solo haya sido nuestra imaginación…-Dijo Chico Bestia muerto del sueño; recibió un zape por parte de una sombra de magia oscura que se creó a partir del pensamiento de la joven hechicera de aquella época.
-¡No seas idiota!-Le reclamó la de la capucha azul sin mostrar ni un mísero ápice de sentimiento en su voz, la cual a pesar de ser mil y una veces escuchadas cuando se es necesario, al pequeño duendecillo de extremidades color brócoli siempre le provocaba escalofríos.
-Raven tiene razón, Bestita-reconoció el mitad androide- Si hubiera sido nuestra imaginación no lo hubiéramos escuchado todos-Respondió a lo que, el nombrado, avergonzándose, sólo pudo bajar la cabeza, sonrojándose.
Una vez más decidieron vagar por todos los rincones de la torre, con la esperanza de encontrar alguna pista o cualquier cosa que los ayudara a entender mejor lo sucedido; no encontraron nada, así que cansados decidieron volver a sus respectivas habitaciones, dispuestos a volver a dormir, o al menos a intentarlo.
Como era lógico, tras lo ocurrido, Robin decidió no volver a cerrar los ojos; debía mantenerse alerta y atento, ante lo que pudiera pasar.
Acabó por irse a su sala de investigaciones, encerrándose en esta.
Final del flashback.
Un golpe los hizo abrir los ojos como platos y ponerse de pie; Victor (Cyborg del futuro), observó con detenimiento a quienes estaban en el suelo: Chico Bestia y Garfield, su yo del futuro se encontraban tirados en el suelo, formando una extraña figura enredada, haciendo partícipe de estos a sus piernas y brazos.
Raven, quien pasaba por allí levitando, rodó los ojos y sin hacer siquiera algún comentario sobre lo absurdos que se veían, invocó una de sus sombras que puso a ambos titanes de piel verde de pie.
-Deberíais tener más cuidado la próxima vez –comentó de forma divertida Cyborg, quien ya suponía por qué habían tropezado entre ellos; y es que era que esos dos, cuando se trataba de cuestión de zampar, no veían pelo.
Rachel, acompañada por Abeja, los gemelos y Aqualad saludaron al resto, quienes acababan de despertar, o al menos, cuatro de los cinco integrantes del grupo del ala Oeste de la ciudad; la primera solo hizo un gesto con la cabeza a modo de saludo.
Speedy no tardó en hacer acto de presencia con un cabreo de tres pares de narices.
-¡Vosotros, granujas, venid aquí que os vais a quedar más pequeñitos de lo que ya sois! –Gritó encolerizado y completamente rojo, señalando con el dedo a los gemelos, que pusieron cara inocente para después, salir huyendo; cambiaron el champú para el cuerpo del pelirrojo por un bote similar, pero que contenía un producto que le teñía la piel del mismo color que su preciado pelo.
-¿Cómo no ha podido darse cuenta de que no era jabón sino pintura lo que contenía el bote?-Preguntó para si misma Bumblebee, quien suspiró tomando asiento al lado del chico joven, mitad máquina, negando con la cabeza.
-Es Speedy, ¿qué esperabas? –Dijo entre divertido y aprensivo el amante de la verdura, con la boca llena, provocando que tanto Raven como Rachel le dieran un zape, mientras que la hechicera de la capa azul (la del presente la lleva azul mientras que la del futuro la lleva blanca) lo atravesaba con la mirada, cosa que si esta matara de alguna forma, ya estarían realizando el funeral del joven y chistoso brócoli con anatomía humana.
Se podían escuchar los gritos del joven arquero, quien despotricaba contra los terremotos del equipo, también las risas de estos y el sonido de alguien o algo estamparse contra un objeto.
Nightwing solo pudo suspirar y a su vez frotarse con dos dedos la frente, cosa que se sorprendió a si mismo al darse cuenta de que había retomado uno de sus viejos hábitos; de reojo se observó a su yo de aquella época, esbozando una muy, muy leve e imperceptible sonrisa, al ver que este hacía lo mismo.
Todos se sentaron en la mesa, a excepción de Speedy, conocido como el arquero rojo, a quien le hacía justicia el apodo en aquel instante; estaba frotándose casi que con un estropajo y otros productos en la ducha, tratando de quitarse lo rojo de su cuerpo.
No se tardó en escuchar mascullar algo por lo bajo a los gemelos, cosa que llamó la atención de los allí presentes.
-¿Qué? –preguntó Más, sintiéndose un mono de feria, al notar las miradas de todos sobre ellos; Menos estaba oculto debajo de la mesa, detrás de su hermano, quien solo asomó la cabeza un poco para observar el panorama.
-¿Tenéis algo que contarnos? –Preguntó el brócoli con poco pelo.
Los gemelos callaron de inmediato, negando con la cabeza, algo frenéticos.
-¿Estáis seguros? -Preguntó serio Robin, clavando su mirada en estos a través de su antifaz.
-Bueno, quizás sí tengamos algo...-contestó el gemelo oculto. Tomó aire y habló- Hemos estado pensando en que tal vez ese alguien que entró anoche no accionara la alarma porque...bueno, pues porque el sujeto podría ser cualquiera que haya formado parte del equipo con anterioridad.
Los miraron y sonrieron; aquello era lógico, pero, en ese caso, la pregunta que tenían en mente era: ¿Quién?
Las puertas del comedor se abrió, dejando ver a la princesa de Tamarán, quien bostezaba, algo cansada; saludó a sus compañeros y tomó asiento entre su líder y Speedy, quien había aparecido escasos minutos antes.
-¿De qué hablabais?- Preguntó la dulce titán, esbozando una pequeña sonrisa.
-Estos dos enanos han tenido una idea estupenda, resulta que…-La líder del grupo de Titanes de Ciudad Acero no pudo acabar de responderle a su amiga debido a que el sonido de la alarma la calló.
Corrieron hacia la sala de siempre, pudiendo ver como Red-X volvía a las andadas, pero no andaba solo: Kitten, Warp y Blackfire iban acompañándolo; causaban estragos en la ciudad y en el museo, queriendo robar una joya importante en el segundo establecimiento y que, curiosamente, Slade buscaba.
El joven chico de la capa con la letra erre grabada en su pecho de color amarillo , apretó los puños y gruñó.
-¡Titanes, en marcha! –Exclamó y rápidamente todos se movilizaron, sin perder la oportunidad.
En cuanto llegaron a la ciudad, quedaron petrificados por unas milésimas de segundos, pues Jump City, en cuestión de segundos, se había convertido en un campo de batalla.
Se dispersaron en grupos de dos, para detener a los villanos; a principio todo iba bien, parecía haber ventaja, pero en cuestión de tiempo, la suerte cambió de bando, haciendo que los jóvenes héroes recibieran las palizas de sus vidas.
Cuando estaban a punto de ser machacados, una gran sacudida los hizo a todos caer al suelo.
-¡¿Pero qué…?!-Exclamó Nightwing, observando a su alrededor; no tardó en dar con quien había provocado aquel temblor de tierra.
-No puede ser…-Murmuró el joven titán de piel verde, sintiéndose enfermo de repente; las piernas le fallaron y sus fuerzas flaquearon, haciendo que quedara tumbado en el suelo del todo, como una simple alfombrilla de la puerta principal de un hogar.
Una escalofriante risa se escuchó, haciendo que todos se pusieran tensos; quienes sabían volar alzaron el vuelo investigando y reconociendo el área desde el cielo, buscando al dueño de aquella risa.
Una lluvia enemigos conocidos se abalanzaron sobre estos, empezando así, nuevamente, una dura lucha.
Mad Mod, Gizmo, Polilla Asesina, Cerebro, Dr. Luz y el grupito formado por la Hermandad del Mal, atacaban sin piedad alguna a Robin y compañía, mientras los héroes se defendían y contraatacaban.
Nuevamente otro temblor se hizo presente, el cual cada vez, era más y más fuerte a cada sacudida, empezando a hacer grietas en el suelo; en ayuda de los titanes fueron de inmediato algunos de los llamados "titanes honorarios".
Kid Flash llegó corriendo como una exhalación, volviendo locos a más de uno pues su súper velocidad lo ayudaba a aturdir a los villanos, ya que no podían atacar debido a que este no se quedaba quieto.
Jinx llegó también en ayuda de los chicos, quien empezó a manejar el viento y sus poderes para alejar al enemigo de sus aliados, echándoles una mano a Starfire y Raven, pues el gélido, aire iba a su favor.
-¡Cuidado! –Exclamó la hechicera de pelo rosa al ver como algo enorme se dirigía hacia ellos, hasta el punto de casi aplastarlos; lo esquivaron por los pelos, pero el enorme estruendo que causó, hizo que las ventanas de los vehículos que habían allí, se rompieran en pedazos.
El aire los tumbó a todos, dejándolos malheridos y tirados en tierra, cubiertos por una enorme nube de humo y polvo, mas cuando esta se disipó, los villanos sonrieron con malicia al darse cuenta de que estaban atrapados con X rojas, pegados literalmente al suelo, siendo así un blanco fácil para ellos.
Dispuestos a atacar empezaron a moverse con rapidez, fijando la vista en un único objetivo: Starfire.
Slade la quería, la quería lejos de los titanes, quería destruir al equipo, ansiaba ver rendido a Robin y buscaba escucharlos gritar de agonía, suplicando clemencia, una y otra vez; sería música para sus oídos.
Tras hacer un simple gesto con la mano, los villanos concentraron toda su energía, la cual descargaron de un solo golpe en la titán extraterrestre de hermosos cabellos rojos, quien chilló de dolor por el impacto de aquellos poderes en su frágil cuerpo.
-¡Starfire! –Gritó Robin angustiado, intentando soltarse de las malditas tiras rojas que formaban una letra, sin éxito, consiguiendo así que, en vez de soltarse, se quedara más pegado.
La cruel e incesante risa del enmascarado bicolor se clavaba en sus oídos, llegando a calar en su cerebro, provocando la ira del ex-compañero de Batman.
No podían hacer otra cosa salvo contemplar con horror como su compañera era acribillada como blanco oficial de todos aquellos sinvergüenzas.
A la carcajada del enemigo número uno de Robin, se le unieron las de Kitten, Blackfire y la de Warp; este último se acercó con una peligrosa mirada y una cínica sonrisa hacia la destrozada titán, quien hacía vanos intentos por levantarse y luchar por sus compañeros.
Nuevamente, otra tanda de poderes recayeron sobre ella, provocando una pequeña explosión; aquello era cruel, demasiado.
Trozos de materiales, edificios, vegetación y cosas varias salieron disparadas hacia todos los titanes, pero para sorpresa y desconcierto de ambos bandos, algo impidió que todo aquello los dañara.
-¿Eso es…una roca? -Preguntó Speedy, confuso. ¿De dónde había salido una roca de material duro en medio de la ciudad, evitando sus destrucciones, si aquello era solo ladrillos, en lo que a edificios respectaba?
-Terra… -Fue lo único que salió de los labios de Chico Bestia antes de perder el conocimiento.
¡Hasta aquí el capítulo número cuatro!
Disculpadme por el restraso, pero he estado algo ocupada y he tenido pequeños problemillas con el internet. (¬¬)
¡Como siempre, agradezco los reviews a: De Logan, Gremlind Oswald, MrRayney, EnanaLalitaRubia y El Gato Ingeniero!
¡Un review es lo único que me hace falta para seguir escribiendo!
¡Gracias a los que me siguen y me han puesto en favoritos!
Nos vemos en el próximo capítulo de "Destino: Sombras del corazón"
Se despide:
GirlAnimeSeries17.
