Dos chicos ya volvían encima de la Pokémontura de un Altaria perteneciente a Tony.

–¿Crees que fue buena idea dejarla sola en la casa?– Preguntó Lalo a su compañero, apenas dudando sobre sus decisiones.

–Para nada– Le contestó su amigo –Además, no sé si quiera si vaya a conseguir el autógrafo

–¡Entonces por qué le ofreces todo!– Lalo en gesto sorpresivo intentó pararse, pero cayó cómicamente alcanzando a agarrarse de la montura del hada voladora

–Porque ella me trae recuerdos... Además, no hace mal hacer la buena acción del día– Dijo, entonces la playa salió a vista.

Bonnie se encontraba despierta y con una sonrisa en el rostro.

Hace una hora que desperté, ¡no puedo asimilar lo que ha estado pasando!

Lalo y Tony han sido muy buenos conmigo, y espero poder pagarles debidamente.

Bonnie escuchó cómo a las afueras sonaba un movimiento de un ave.

De inmediato corrió hacia la ventana y confirmó lo que pensaba.

–Ya llegaron– Se dijo ella misma...

Lalo bajó y luego lo hizo Tony para sacar la pokébola de su pokémon

–Muchas gracias, Altaria. Descansa– Dijo presionando el botón en el centro de la esfera, devolviendo al tipo hada dentro

–Éste día está más alegre ¿no?– Preguntó Lalo al peli rojo con algo de curiosidad

–Es el entrenamiento que le doy, amigo. ¡Siempre está feliz con ello!– Contestó él dándole la mano para que la chocaran, lo cual se hizo.

Ambos avanzaron hasta la puerta de la cabaña costera, la cual permanecía cerrada.

Al tocarla, no tardó en abrir Bonnie sonriendo con alegría

–¡Hola!– Saludó la rubia, vestía una playera azul con una flor amarilla al centro.

Se había puesto también una minifalda que le llegaba poco más abajo de las rodillas, la cual era de color blanco a juego con la blusa, y un listón blanco sujetándole el cabello en una coleta.

–Alola Bonnie– Contestó Lalo –Recuerda, ¡es alola!

–Oh, cierto.

–Bueno, tenemos menos de una hora para alistarnos, la escuela pokémon queda del otro lado de la isla y tendremos que caminar– Anunció Tony

–De verdad gracias, en serio que no tengo cómo pagarles por completo esto– Volvió a decir llena de pena y sonriendo

–De eso hablaremos luego, sólo con el autógrafo del mismísimo campeón de la liga pokémon estaremos más que felices de ayudarte– Le contestó Tony pasándose la mano por la nuca mientras su otra mano de extendía frente a la rubia explicando

Mientras tanto, Lalo empezó a moverse de un lado a otro, viendo sus pokebolas eligiendo una de ellas.

–Pues bien.– Alzó la voz –¡Sal Mimikyu!– Dijo al lanzar una de sus esferas liberando al tipo fantasma.

Bonnie quedó asombrada por el curioso pokémon que empezó a zarandearse de lado a lado con su aparente traje de Pikachu

–Mimikyu, amigo, hoy tenemos a alguien que nos acompañará– Dijo el muchacho acariciando la cabeza del imitador

–Bueno, el Mimikyu de Lalo siempre acostumbra acompañarnos por las mañanas a caminar– Explicó Tony viendo la escena junto a la rubia –Espero no sea ningún inconveniente

–¡Claro que no!– Exclamó –De hecho, mi Dedenne también acostumbra a acompañarme fuera de su...

Bonnie hizo una pausa larga.

"Dedenne, ya no tiene pokébola" Pensó.

Clemont su hermano tenía en su posición aquél objeto.

Entonces su pokémon salió ante el silencio de su amiga, viéndola curioso.

–¿Pasa algo?– Preguntó el peli rojo

–No, no es nada realmente– Respondió.

"Tengo que volverlo a capturar"

Así los tres jóvenes emprendieron su caminata con rumbo hacia la escuela.

Bonnie iba feliz en medio de ambos chicos, y al salir de la zona costera se calzó con unos tenis blancos que llevaba.

Su pokémon empezó a jugar con el de Lalo corriendo el uno tras el otro, y a veces deteniéndose a observar cosas.

En mente, la rubia llevaba su objetivo para ayudarse...

Mientras tanto, nuestro héroe entraba a su casa a alistarse luego de un entrenamiento rígido.

Procedió a entrar en la regadera y hacer lo suyo...

El plan del día consistiría en la salida para el compromiso en la escuela de isla Mele mele, luego iría a visitar a los amigos más cercanos en el momento...

Así salió y se puso en marcha con su Pikachu a hombro.

Desgraciadamente no podía presumiese alegre como siempre, pues su recuerdo desagradable le invadía la cabeza y lo hacía esbozar tan sólo una mueca.

Nunca les devolví tan siquiera una llamada o algo...

Pero Pikachu volteó a ver rumbo a la ciudad, mientras ambos pasaban por ahí.

El ratón había sentido una corriente eléctrica familiar provenir de ahí, pero fácilmente pensó en otras cosas al ser llamado por su entrenador

–¿Crees que Kiawe esté disponible, amigo?– Preguntó –Siento que no podré hacer esto yo solo, digo, es que sería extremadamente injusto dar batalla a un estudiante.

Anteriormente el campeón había charlado con el director del sitio a donde iría, y el trato había sido dar una batalla de demostración a los estudiantes, más que nada debido a las inspiraciones de los muchachos para enfrentar la liga pokémon de Alola.

Era también por ser él el primer campeón de dicho evento, inaugurado ya hacía más de un año...

Pikachu hizo una cara divertida por el dilema infantil de su amigo.

–Comoquiera– Dijo al notar las risas de su pokémon –Es tarde, ya tenemos que estar allá.

A una distancia algo alejada encontramos a Bonnie, quien entre risas y sonrisas había pasado ya una parte de la mañana.

Pasaba también poca vergüenza, pues había confesado sobre lo de su Dedenne, quien no tenía pokébola.

–¿Estás listo?– Preguntó al tipo hada mostrándole el objeto esférico mientras estaba de cuclillas. Éste asintió.

–¿Estás hiperactivo?– Mientras tanto, Lalo conversaba con su Mimikyu

–Sinceramente, siento que está fuera de forma– Confesó Tony sonriéndole con burla

–No digas nada de eso– Interrumpió el chico entre sus risas –¡Mimikyu podría vencer hasta al mismísimo Pikachu del campeón!– Exclamó lleno de orgullo mientras su pokémon saltaba a su cabeza

–Si eso dices...– Suspiró Tony

–¡Listo!– Bonnie exclamó detrás de ellos, anunciando su logro –Dedenne ya es oficialmente mío

–¿Y no lo vimos?– Dijo Tony irónicamente, volteando a ver con desdén a Lalo.

Mimikyu creó unas garras moradas de gran tamaño a sus costados e intentó atacar al pelirrojo, quien rápidamente se dejó caer de espaldas para esquivar el movimiento.

–¡Controlalo!– Se quejó

–Respetalo– Contestó Lalo

La rubia de Kalos iba feliz y frente a sus compañeros.

Sin embargo, no sabía si era tan siquiera seguro que encontrara a Ash en algún lado.

Y si sí, ¿entonces la reconocería a la primera?

Dedenne saltó a su hombro al notar lo pensativa que iba.

Lalo se acercó a sus espaldas con las manos a la nuca y con su Mimikyu en la cabeza

–Tony y yo conversamos– Comentó. Bonnie volteó a verlo –Creemos que no es necesario que nos des el autógrafo de Ash– Suspiró

–Bueno, es prácticamente imposible que alguien le hable...– Pensó –Supongo que ella no será excepción

La rubia lo miró con algo de pena

–¡Claro que se los daré!– Dijo dándole la cara con determinación –¡Estoy segura de que Ash me recordará!– Cerró los ojos

–¿Tú... Lo conoces de antes?

–Sí...

–¡Tienes que presentármelo...!– Tony salió prácticamente de la nada saltando y quedando estirado de brazos en los hombros de su amigo

–Oye...– Se quejó el pelinegro –¡No pidas milagros!

–¿Milagros?, mejor no me hables con ironía...– El pelirrojo no logró terminar su frase, debido a un golpe rápido de Mimikyu, quien le saltó encima dejándolo semi consiente

Bonnie con algo de gracia se agachó a la altura del pokémon hada, le sonrió y le largó la mano frente a él

–¿Podríamos ser amigos?– Le preguntó tiernamente. Dedenne también se acercó.

El pokémon disfraz titubeó y por unos instantes la vio analizándola

Hasta que finalmente subió sobre su mano conservando el equilibrio para que ella lo llevara a abrazar.

–¿Nos vamos?– Preguntó –Digamos que me urge volver a ver a ya sabes quién.

Una vez reincorporado Tony, y recuperado de sorpresa el pelinegro continuaron la travesía.

–Ella tiene algo que muy pocos logran– Iba pensando Lalo, quien aún veía cómo la joven llevaba a su amigo entre brazos mientras su propio pokémon corría por la acera. –Mimikyu nunca acepta a nadie...

"¡Por favor amigo!, intento ser cortés contigo"

El recuerdo de cuando conoció al enigmático pokémon le invadió la cabeza.

–Fue muy difícil hacerme su amigo. Incluso tardé en lograr crear nuestro lazo– Una sonrisa sincera apareció en su rostro.

Mientras tanto, Tony iba más atrás observando a ambos caminar.

–Sólo tengo que conocer al campeón de Alola en persona...– Susurró para sí mismo –Ya no importa si tengo o no un autógrafo...

Ya habiendo pasado un tiempo, nos encontramos en la escuela pokémon de Mele mele.

Lalo y Tony se las habían ingeniado para que la rubia del Dedenne pudiera pasar desapercibida por las contadas autoridades del plantel.

Sin embargo, ella se sentía sumamente incómoda por dicha situación...

–Capturar pokémon es algo sencillo de hacer– Decía el profesor al frente de los alumnos, llamando la atención de algunos de los muchachos

–¡Profesor!– Llamó uno –¿Es cierto que hoy vendrá el campeón de la liga?

Dicho suceso llamó a la incumbencia a la kalosiana

El profesor aclaró su garganta y se ajustó los lentes mientras volteaba a ver al muchacho de la cuestión

–Sí, es cierto– Dijo seguro. Esto dejó ver alivio en el rostro de Bonnie, quien oculta entre Lalo y Tony no evitó lanzar un chillido, el cual se logró esconder entre dos aclaramientos de garganta de los amigos de la escuela.

–En lo que estábamos...– Continuó –El ciclo de captura de los pokémon dependerá de su estado, como si están dormidos, paralizados, quemados o congelados. Un pokémon se defenderá por mucho a menos que sostenga una relación ya hecha con su próximo captor.– Explicó tomando una pokébola de su mochila, la cual estaba puesta en su escritorio, donde curiosamente había también una manzana.

Del objeto esférico emergió un rayo azul que formó una silueta

–Rowwwlit– El pokémon planta salió dando un giro a su cabeza, lo cual hizo alzar la vista a Bonnie.

–Cuando Rowlet es capturado, se ve obligado a obedecer.– Dijo –Pero si su captor no es capaz de entrenarlo y quererlo como se debe, entonces está en todo derecho natural de desobedecer.

Tras su línea procedió a caminar hacia el búho pokémon, quien al verlo voló a su hombro y frotó su mejilla con la del docente.

–Bien muchachos, es hora de salir– Comentó esbozando una sonrisa.

Todos los jóvenes se pusieron de pie y sin previo aviso salieron corriendo, a excepción clara de Bonnie, Lalo y Tony.

–¡Hora de ejecutar el plan!– Tony se levantó y miró divertido a su amigo pelinegro

–¿Qué tienen contemplado?– Preguntó Bonnie levantándose de la silla donde estaba.

–Bueno. Primeramente saldremos de lo más normal posible– Explicó Lalo.

Pero el trio de jóvenes no contaban conque cierta persona se dirigía al aula donde estaban.

Llevaba unos papeles en las manos y viéndolos decidía algunas cosas en forma de susurros.

–Hola muchachos– Saludó con simpleza. Sin embargo, al alzar la vista pudo darse cuenta de la presencia de más... –¿Tú estás en la lista?– Cuestionó

Bonnie se estremeció y tragó saliva

–Yo... Ehh... Digo...

–Es... De nuevo ingreso– Dijo Tony salvando el momento

–Ya veo. Entonces más vale que vayas a notificar en dirección, ¿por qué no apareces aquí?– Dijo ajustándose los lentes y revisando

–Lo siento...– Se pronunció –Es que acabo de llegar, y pues todavía no sé nada

–Bueno, estás de suerte. Justo hoy vendrá Ash Ketchum a la escuela, dará una presentación de batalla en el patio– Dijo mostrándole una sonrisa –Bajen si quieren verlo. Llegará en unos instantes.

–¡Sí!, ¡gracias!– Contestaron los tres al unísono

Mientras tanto, Ash caminaba pasivamente, pensando en cómo podría dar aquella presentación y con quién.

Llevaba en mente a sus pokémon, pensando que quizá podría batallar en su contra, pero sería algo ilógico

Finalmente estaba frente a la escuela, viendo la entrada aún con algo más en la cabeza que sólo batallas, como era costumbre

Amargura quizá ya no era. Tres días lo avalaban en ello, o al menos eso pensaba...

–¡Mira, es el campeón!– Oyó a un niño gritar, proveniente de dentro de la escuela.

Ash procedió a entrar...

–¿Estás seguro de que lo creyó?– Preguntaba Bonnie insegura a Lalo, quien iba a su lado con su Mimikyu al hombro.

–Supongo que sí– Contestó con la mano en la nuca –Él siempre es muy distraído, y ahora seguro no es la excepción

La rubia sonrió y cerró los ojos de manera tierna, mostrándose pasiva y relajada.

Esto no evitó que ambos chicos también sonrieran.

Entonces un ruido los interrumpió.

Varios de los alumnos golpeaban paredes y zapateaban al ritmo de la canción "We Will Rock You" mientras uno con gran entonación y pronunciación cantaba mientras le respondían todos apenas como podían.

En las puertas de la escuela, un remolino de agua apareció y se alzó cuando uno de los golpes se escuchó como el final de la canción.

Entonces una nueva empezó, esta vez se trataba de otra de la misma banda que llevaba por título "We Are The Champions", coreada por varios en fila y aplaudiendo como profesionales al mismo tiempo.

Un rayo invadió aquél vórtice acuático elevándose en el cielo, y varias hojas lo acompañaron.

–¡Lanzallamas!– Se oyó aquella voz, la cual hizo estremecer a Bonnie al reconocerla.

Una llama fina, imposible de imaginar fue tocando cada hoja formando una red que aprisionó el vórtice eléctrico y lo hizo estallar soltando miles de brillos, los cuales enternecieron a las féminas y mostraron fortaleza entre los muchachos.

Al finalizar, se hizo visible en el centro del patio a Ash, acompañado por su equipo

Pikachu posaba en su hombro mientras Greninja estaba a su lado con los brazos cruzados, Dartrix estaba parado al otro lado, luego Incineroar, Lycanroc y finalizando con Sceptile.

Una exclamación se escuchó, la entrada había sido más que espectacular para muchos...

–¡Alola!– Saludó.

Bonnie no podía estar más que feliz...

~Continuará~

Perdón por no actualizar pronto, por motivos escolares había estado extremadamente ocupado, había exámenes y estaba muy atrasado... Pero eso es otra historia ?

Espero que este capítulo les haya gustado.

Pronto se reunirán Bonnie y Ash, y es cuestión de capítulos que también se dará el Amourshipping...

Saludos