▫ộ»Juro solemnemente que mis intenciones no son buenas«ộ▫
Disclaimer: No soy dueña de nada, ni siquiera del fic! Soy una simple traductora que desea compartir este maravilloso trabajo. La autora original es EmpyrealFantasy (traducción autorizada).
PAIRING: Harry Potter / Tom Riddle
SUMMARY: «Post OdF, ignorando MdP y próximamente ignorando RdlM» Harry deja de ser el chivo expiatorio de la Luz, el joven héroe trágico en el que el mundo tiene puestas sus esperanzas. Se permite a sí mismo ser llevado a otro reino, sólo para emerger después de diez años justo en el momento en el que se fue... con todo un nuevo plan para sí mismo. La madurez trae el entendimiento y Harry entiende perfectamente. Esta vez, él escogerá su lado en la guerra. La Luz nunca sabrá que la golpeó.
WARNINGS: Dark!Harry, Vampire!Harry, Powerful!Harry, Viaje en el tiempo, algunos super sexy vampiros, alimentación de sangre, sadismo, alusiones al pasado HarryOC, muy leve (y sin sentido) Lucius/Harry, lenguage adulto y violencia. SLASH, boy x boy, si no te gusta no lo leas!
Palabras clave: / / Parsel / / Hechizos "Diálogo"
Paraselenic
Ennui / / Aburrimiento por falta de interés
Harry cerró los ojos mientras bebía del hombre inconciente que había abordado, teniendo un ferreo agarre sobre los músculos del antebrazo mientras succionaba la sangre de la muñeca del hombre. Había sido un buen rato desde que había tenido el tiempo de tomar una comida humana, siempre se las arreglaba para olvidarse cuan mucho más placentero era la calidez de una persona que un animal o una bebida de sustitución. Se deleitaba sintiendo el constante staccato de los latidos del corazón del hombre en sus oídos, llenando su mente al mismo tiempo que la sangre corría lentamente por su garganta.
Harry tuvo la precaución de alejarse al sentir los fuertes latidos del corazón de su víctima comenzando a enlentizarse, asegurándose que el hombre viviría para ver un nuevo amanecer. Mientras Harry se las arreglara para alimentarse en las noches, no tenía necesidad de matar a sus víctimas. A pesar de los cambios fisicos y psíquicos a los que Harry se había sometido, aún se reusaba a tomar una vida sin necesidad. Era un hecho para su especie y en el camino que ahora seguía que mataría, y eso dificilmente lo molestaba. Sin embargo, si no tenía la necesidad de matar, ¿cuál era el punto?
Le arrebató la cartera al hombre, sacando el dinero y arrojándola al suelo al lado de su cabeza. Ahora cuando el hombre despertara asumiría que había sido asaltado, tendría una historia para contarles a sus compañeros de trabajo, y dificilmente volvería a pensar en ello. Harry no necesitaba el dinero, pero había encontrado más inteligente no darles a los muggle ninguna razón para volverse paranóicos. Se pasó el dorso de la mano por los labios para asegurarse de que estaban libres de sangre y caminó rápidamente por el callejón, deslizándose por las sombras y evitando cualquier otro contacto con los muggles madrugadores. La oscuridad lo mantenía a salvo de los ojos ingenuos al deslizarse por una calle lateral, preparándose para Aparecerse y así poder regresar a 'casa'.
Apretó los dientes ante el pensamiento, un reflejo a cualquier pensamiento sobre los Dursley. No tenía deseos de volver a la casa de los Dursley, pero no tenía otra opción. Por lo que todos los demás sabían, todavía faltaba una semana para su decimosexto cumpleaños. Por lo que ellos sabían, no era más que un angustiado, aunque famoso, adolescente con el peso del mundo sobre sus hombros. Tenía que permanecer en el 'cuidado' de sus parientes por unas semanas más, hasta que Dumbledor finalmente decidiera que era oportuno permitirle ir a Grimmauld Place. No es que eso era algo que Harry estaba deseando... pero de alguna manera, después de todos estos años, pensaba que podría ser lindo estar cerca de Sirius, aunque sea en espíritu.
Mirando alrededor para asegurarse de que no era visto, Harry se concentró en el jardín del número 4 de Privet Drive, desapareciendo con un sonoro crack. Abrió los ojos, frunció la nariz ante el lugar que contenía sus menos queridas memorias y se colocó detrás de un árbol haciendo una mueca.
Expandió sus sentidos, encontrando que estaba completamente solo y sin vigilancia, Harry cerró los ojos y puso una gota, de lo que se veía como una asquerosa poción negra, debajo de la lengua; sus dedos buscaron a tientas la corteza del árbol para sostenerse cuando los cambios comenzaran. La regresión lastimaba cada fibra de su cuerpo, una ola de calor abrazador lo desgarró. Podía sentir su piel reduciéndose a la vez que los huesos se molían unos contra otros, sus músculos se realineaban en un espacio menor de trabajo. Su cuerpo perdería un montón de su fuerza y musculatura en la transformación, pero seguramente sería mejor de lo que había sido antes – ahora era un vampiro.
Harry jadeó cuando el dolor finalmente disminuyó, las lágrimas llenaban sus ojos ante el dolor producido y luchaba por recuperar el aliento. La transformación lo había dejado de rodillas y Harry respiraba dificultosamente, su ahora corto y rebelde flequillo se elevaba con fuerza. Sus articulaciones crujieron cuando se levantó, sintiendose fuera de lugar siendo tantos centímetros más cerca del suelo y mucho más escuálido de lo que había sido en años. Flexionó los brazos con el ceño fruncido, molesto con su 'yo' más joven por ser tan absolutamente débil.
La duda comenzaba a bañarlo, el miedo saliendo a la superficie mientras se preguntaba si podría mantener el engaño. Voldemort le había preguntado lo mismo, pero Harry se había sentido mucho más seguro de sí mismo la noche anterior. Había cambiado a través de los años a un joven seguro que odiaba ser menospreciado; Hogwarts sería suficientemente malo entre sus insípidos admiradores, celosos compañeros, e ignorantes Slytherins, ¿pero cómo iba a poner en su lugar a los Dursley sin embrujarlos hasta el olvido?
Había considerado seriamente el Imperius antes de recordar las Barreras de Sangre. No es que sirvieran de algo desde que Voldemort utilizó su sangre para el proceso de su resurrección, por supuesto, pero parecía que Dumbledore estaba contando con la fe y el amor y cualquier otra tontería que hubiera ideado para mantener a su precioso Chico de Oro a salvo. Era molesto saber que estaba siendo forzado a quedarse en un lugar tan vil cuando la única razón que tenía para permanecer allí estaba nula y sin efecto. Desafortunadamente, las Barreras monitoreaban toda la magia hecha en el radio de la casa, y efectuar un Imperius en sus arrogantes parientes muggles probablemente sería notado.
Las amenazas sin embargo... Harry sonrió maliciosamente. Vernon nunca permitía a nadie en la casa contactar a nadie del Mundo Mágico, así que ellos nunca le dirían a nadie si sutilmente dejaba claro que no iba a aguantar la mierda que le dieron los últimos quince años. Sus pensamientos trajeron a Harry un nuevo vigor mientras cruzaba el cuidado césped delante de la casa, los pensamientos sádicos rondaban por su cabeza al oír los sonidos altos que hacía tu tío mientras se preparaba para ir a trabajar. ¿Y qué si él tenía que andar un par de semanas sin poder hacer un encantamiento de levitación? Él no era un débil sangre pura que no podía existir sin la magia.
Abrió la puerta sin preocuparse por no hacer ruido; sonriendo siniestramente cuando Vernon se volvió hacia él, la cara gorda ya escureciéndose de rabia al ver a su sobrino lucir tan... nada intimidado.
"¡Muchacho!" Vernon bramó entrecerrando los ojos. "¿Dónde has estado en medio de la noche?"
Harry rió entre dientes y se encogió de hombros. "Afuera."
El hombre fornido avanzó hacia él con una mirada feroz en su rostro, pero Harry no se molestó en alejarse cuando Vernon se detuvo a centímetros de él, su rostro estaba púrpura ahora y la saliva volaba de su boca a medida que su ira crecía. "¡Ya vas a ver, muchacho! Sólo porque esos fenómenos están de tu lado no significa que puedes usar ninguna de tus... ¡tus actitudes!"
Harry con calma dio un paso atrás, dejando que su sonrisa se ensanchara a medida que el hombre explotaba su ira, los colmillos quedaron claramente al descubierto y la gran cantidad de sangre que se había reunido en la cara del hombre gordo se drenó. "Vamos, Vernon... tú realmente no quieres hacerme enojar, ¿verdad? Créeme..." La expresión de Harry se volvió maliciosa mientras se inclinaba hacia el acobardado hombre. "No necesito magia para hacerte a ti y a tu familia desear nunca haber nacido."
Vernon barborotó. "¡Po-por qué tú...!"
Harry con un movimiento rápido despidió al hombre y volvió a salir por la puerta principal, su trabajo hecho. Había pensado larga y duramente en porqué Vernon había dejado su puerta sin llave aquella fatídica mañana, ya que en años no había olvidado hacerlo. Decidió al final que probablemente él había tenido algo que ver en eso. Ahora Vernon no lo molestaría más, hasta donde él sabía, Harry no estaba más en la casa.
Harry sonrió satisfecho y saltó hacia el techo de la 'perfecta' casa suburbana, sacando la capa de invisibilidad de su bolsillo y se envolvió a sí mismo en ella. No sería bueno que uno de los guardias de la Orden lo vieran allá arriba, después de todo. Descansaría hasta la tarde, cuando su joven 'yo' se fuera.
Voldemort firmó el documento en frente de él con un ademán, sus manos se movían automáticamente por el documento. Estaba en piloto automático últimamente, habiento tenido poco para hacer desde el fiasco en el Departamento de Misterios excepto firmar documentos y reportes. No había nada demasiado importante que requiriera su presencia, y torturar a sus Mortífagos comenzaba a hastiarlo. Se había deleitado a sí mismo echando Cruciatus por cada infracción, disfrutando el tener una forma corpórea y acceso a su magia de nuevo, pero la novedad rápidamente se había agotado.
Cuando la vida había llegado a ser aparentemente demasiado aburrida para soportarla, había aparecido Harry Potter de todas las personas. El Chico Maravilla apareció de ningún lugar diez años más grande, el niño malnutrido de pronto se había convertido en un impresionante hombre con un comportamiento que rivalizaba con el suyo. Habían planeado sistemáticamente por horas la estrategia para tomar el Ministerio, trabajando diligentemente para deshacerse de su mayor oposición en un solo golpe; sin Albus Dumbledore la Orden del Fenix se rompería. Y antes de que hubiera ninguna chance de reagrupación, Harry Potter sería revelado como el compañero del Lord Oscuro, sellando el destino del Mundo Magico.
No estaba seguro de como se sentía acerca de no matar más a los nacidos de muggles; era, después de todo, una ambición que había tenido por años. Pero podía ver, de alguna manera, lo que Potter señalaba sobre creencias. Como mestizos, los dos eran mágicamente superiores a la mayoría de los sangre pura que había allá fuera, y había muchos sangre pura que no eran mejores que squibs. Tal vez sangre nueva era necesaria para enriquecer las líneas puras... pero tenía que ser sangre mágica. No importaba quien lanzara la idea, nunca se rebajaría a permitir muggles mezclarse con los magos.
Voldemort se pasó los dedos lentamente por sobre la ligeramente escamosa cicatriz en su muñeca, mirando la casi translúcida piel oscurecerse bajo su toque, una pequeña y linda marca comenzó a aparecer sólo para desaparecer de inmediato. Dejó una sonrisa irónica cruzar por su boca pero como la coloración se desvaneció completamente. Había algo acerca del chico Potter, algo que resonaba en todo su ser. No sabía porqué de pronto sentía una afinidad con el chico; ¿era la conexión que compartían? ¿Era la cicatriz que había dejado sobre la frente del niño esa conexión que sentía con él? ¿Era más que eso? ¿Algo instintivo entre personas, como un vínculo entre almas?
Él no creía en algo tan tonto como almas gemelas, pero ciertamente entendía que algunas personas encajaban perfectamente con otras. Había encontrado algunas pocas personas en su vida con las que había conectado, unos pocos que entendían sus antecedentes y motivaciones. Sin embargo, Potter le entendía. Eran tan parecidos, en un grado casi alarmante. Pero Potter, durante años, había enterrado esa parte de sí mismo detrás de la imagen de un Gryffindor tonto e incompetente.
Voldemort amaba el desafío, y Potter era lo más interesante que le había pasado en una década. Aunque ya no estaba intentando asesinar al chico, tenía la sensación de que Potter iba a seguir consumiendo su vida, de una manera u otra.
Harry estaba aburrido. Vagaba sin rumbo por el jardín de atrás, discretamente arruinando los tulipanes de tía Petunia. Harry sabía que debía estar aburrido con el único pensamiento en su mente siendo el deseo de que Petunia tuviera petunias para que él pudiera arruinarlas. Su mente normalmente divagaba sobre estupideces cuando no tenía nada mejor que hacer.
Habían pasado semanas desde que había regresado a la casa de sus parientes y estaba enfermo de no tener absolutamente nada para hacer. Pasaba las horas de la madrugada pasando por katas y combate contra el aire, con la esperanza de perfeccionar el cuerpo en el que estaba atascado. Por las noches leía un único libro que se las había arreglado para conseguir en su forma original, un interesante libro sobre la vida de Grindewald que todavía tenía por leer.
Dudley era el único suficientemente estúpido para molestarlo, aunque él fue más cauteloso después de los primeros pares de amenazas. Teniendo decénas más de kilos en sí mismo que las que tenía su flaco primo era suficiente para infundir miedo hasta el más estúpido. Tía Petunia lo ignoraba cuando no le enviaba miradas iracundas, Vernon simplemente palidecía en su presencia y se alejaba pesadamente. Ellos no lo cuestionaban cuando dejó de tener suss comidas diarias ni cuando notaron que no parecía necesitar alimentos adecuados. Eso no quería decir que no lo hacía, simplemente no sentía una real necesidad de comer la dieta que su tía preparaba.
Harry había recibido una carta de Dumbledore la semana anterior diciendo que por la muerte de Sirius no sería llevado a Grimmauld Place ese verano. Harry no pudo decidir si eso era algo bueno o algo malo. Por un lado, estaba contento de que no tendría que adoptar su rol tan rápido, pero por el otro había esperado salir del agujero infernal en el que estaba atascado. Ahora sólo quedaban cuatro días antes de que necesitara ir a King Cross, y el tiempo parecía desacelerarse hasta un punto muerto. Harry suspiró y se tiró en el pasto a la sombra del patio; no había nadie en la casa para que le dijeran nada, de cualquier modo.
Harry estaba preocupado acerca de su regreso a Hogwarts. Había extrañado terriblemente a sus amigos a través de los años... ¿pero ellos lo aceptarían si supieran en lo que se había convertido? Amaba a sus amigos con sinceridad y sabía –a pesar del fastidio o los celos – que ellos lo amaban también. Sin embargo, también sabía que ellos tenían un lavado de cerebro como la mayoría de los habitantes del Mundo Mágico cuando se trataba de 'bueno' y 'malo'.
Ron estaría asustado hasta la muerte. Harry era un vampiro, después de todo, así que el temor arraigado en Ron podría prevalecer sobre el sentido común del chico. Incluso una vez que el choque se disipara, Harry sabía que Ron lo despreciaría por su fuerza. Ni siquiera necesitaría oír acerca de la relación de Harry con el Señor Oscuro para aborrecerlo por completo. Hermione tomaría las revelaciones con más calma, pero razonaría que él había cometido una imprudencia y obviamente no había escuchado al siempre-sabio Dumbledore. Miraría en cada libro disponible sobre Vampiros, investigando todo acerca de ellos, y a continuación asentiría con su tupido cabello rebotando y lo arrastraría a la oficina del director para ser arreglado. Odiaba admitir que ellos se habían alejado tanto, pero dudaba que nunca pudieran aceptarlo por lo que se había convertido. Simplemente tendría que atesorar el tiempo que tendría con ellos hasta que la verdad saliera a la luz.
Había estado divagando casi a punto de dormirse cuando sintió un visitante llegar. Harry alzó una ceja hacia un agujero podrido en la valla, sin molestarse en levantarse mientras una sonrisa divertida tomaba lugar en su rostro. Una cabeza demasiado larga se asomaba a través de la apertura, con el cuerpo intentando seguirla pero rápidamente cayendo en la cuenta de que el agujero era demasiado pequeño.
/ /¿Tom me extraña tanto que tuvo que enviarte, o ha sucedido algo malo?/ /
Su voz era vagamente femenina de alguna manera, poderosamente molesta. / /¡Te respondería si no estuvieras simplemente sentado ahí como el mocoso impertinente que eres! Mi amo tenía razón sobre ti. ¡Ayúdame, imbécil!/ /
Harry rió entre dientes a la larga serpiente antes de cumplir, rompiendo un pedazo de madera podrida agrandando la apertura. / /¿Así está mejor, su Alteza?/ /
Nagini resopló tan bien como una serpiente podría, lo que pareció más bien un agitado siseo. Deslizándose el resto del camino a través de la valla, se acurrucó en la sombra, tan conciente como Harry del guardia de la Orden en el jardín del frente. Ella degustó el aire ligeramente y se alzó un poco retractándose sobre sus anillos. / /Mi amo desea solicitar una reunión antes del inicio del año escolar./ /
/ /No puedo,/ / dijo Harry frunciendo el ceño, los ojos dirigiéndose hacia la casa. / /Los guardias de la Orden han estado haciendo su trabajo este año, no puedo arriesgarme a ser visto yéndome. Apenas puedo arreglármelas para escabullirme para tomar una comida rápida./ /
Nagini se quedó callada durante unos momentos / /Mi amo dice que entonces desea reunirse contigo la noche después de tu primer día de clases./ /
Harry alzó una ceja en sorpresa / /¿Puedes hablar con él?/ /
/ /Puede ver y oír lo que yo si así lo elige, y darme órdenes desde cualquier distancia/ /
Harry asintió con la cabeza pensativamente, era un truco verdaderamente práctico para tener bajo la manga. Se apoyó contra la valla en tranquila contemplación, con la serpiente a su lado. Harry suspiró sonoramente y frunció el ceño. Sabía que tendría que reunirse con Voldemort tan seguido como pudiera sin levantar sospechas sobre si ellos podían continuar trabajando bien juntos, y honestamente esperaba con interés sus reuniones. Pero también estaba cauteloso del riesgo de que su identidad se descubriera demasiado pronto. Lamentaba no haber visto ni un atisbo de la verdadera alianza de Snape, pues tener un profesor para cubrirlo sería una invaluable ventana en los meses por venir. Necesitaba hacer de eso su prioridad.
/ /Dile a Tom que encontraré la manera de llegar a él en la noche que él desea. Será complicado, pero creo que puedo manejarlo./ / Nagini siseó feliz antes de que un sonoro crash como cristal rompiéndose sonó del frente de la casa, poniendo a los dos en alerta, Harry se tensó y entrecerró los ojos. / /Tienes que irte./ /
Sin esperar una respuesta, Harry se movió sigilosamente a lo largo de la cerca, sus ojos entrecerrados hacia donde él sabía que el guardia de la Orden debería estar estacionado. ¿Acaso no había oído el alboroto? Nadie vendría a la casa por otras dos horas, así que no debería haber nadie ahí haciendo ningún ruido, especialmente no a ese grado.
Al llegar a la orilla de la casa Harry cuidadosamente expandió sus sentidos, sintiendo una figura solitaria sólo a unos metros de distancia de él cerca de una esquina. Entrecerró los ojos y saltó con los hombros tensos... sólo para detenerse y reír.
Se había olvidado por completo acerca de Nymphadora Tonks. La mujer yacía sin ton ni son sobre un arbusto en frente de la ventana de la sala de estar, con un bote de basura en la mano. Esa era la ventana que había roto, y aunque Harry sabía que eso iba a causar problemas no pudo evitar ceder ante la risa causada por la escena que la joven mujer hacía ante sus ojos. Ella lo miró con una débil sonrisa, con su cabello, actualmente anaranjado, cayendo sobre sus ojos. "¡Hola, Harry!"
Su alegría se calmó y la ayudó a levantarse; ella se transladó inmediatamente hacia la ventana para volverla a la normalidad. Harry miró hacia alrededor para asegurarse de que los Muggles no estaban viendo, un poco desconcertado por la falta de secreto. Con un encantamiento simple el vidrio estaba arreglado, y Harry le dio a la chica una pequeña sonrisa, recordando que se suponía que no debería estar de buen humor tan 'pronto' después de la muerte de Sirius. "Gracias por la risa, Tonks, la necesitaba."
El cabello naranja se apagó y la joven se limitó a asentir. "Lamento eso, de verdad, pero algo me hizo tropezar..."
Harry miró alrededor, viendo la manguera del jardín enrollada. "Eso debería haber sido recogido de todos modos, así que no te preocupes."
Ella le dio otra sonrisa, esta mucho más genuina que la primera. "Bueno, mejor vuelvo a donde se supone que que debo estar. Kingsley estará aquí dentro de una hora para tomar mi lugar y le dará algo si no estoy escondida."
Harry puso los ojos en blanco. "Ellos actúan como si yo no tuviera que saber que hay guardias vigilándome."
"No es tanto por ti como por los Muggles, sabes. ¿El verano ha sido bueno, Harry?" preguntó antes de avergonzarse, su cabello escureciéndose a tonos más sombríos.
Harry se las arregló para darle una pequeña sonrisa, ignorando el dolor que aún lo recorría al pensar en su padrino. "No te preocupes, Tonks. Sólo he estado aburrido; desearía haber podido ir a la Sede."
"Sí, pero sólo quedan unos días más antes de que empiecen las clases, ¿huh? ¿Estas emocionado?"
"Estoy un poco molesto de no haber podido ir al Callejón Diagon por mí mismo este año, pero sí, estoy emocionado."
La joven se removió, mirándolo directamente a los ojos y suspirando. "Tengo que salir de la vista ahora... pero hablaré contigo después, ¿está bien, Harry?"
"Espera... Tonks..." dijo rápidamente, parando a la chica de alejarse. "¿Cómo está Lunático?"
El cabello perdió casi todo el color hacia un ratonil marrón esta vez, vio sus hombros caer. "No lo sé. Se fue al inicio del verano por negocios de la Orden y sólo escribe a Dumbledore."
El corazón de Harry se apretó, sabiendo que debería escribir al hombre-lobo. Eso había sido justo después de lo que pasó. "Muy bien, entonces. Hablamos más tarde, Tonks."
Tonks se escabulló, dejando a Harry mirando el suelo. Había pensado que sería más fácil romper sus lazos con la Luz pero en realidad estando en esa posición era más dificil de lo que había pensado. Había hecho muchos amigos a través de los años en los que él había sido parte del Mundo Mágico, y odiaría tener que estar contra esas personas. Remus... era confuso para él. Lo amaba por quien había sido para sus padres, por la amistad que mantenía con Sirius. Pero no estaba seguro donde estaba parado él mismo respecto al hombre. Apenas se conocían el uno con el otro, después de todo, y no podía siquiera decir que tenían una amistad. No obstante, intentaría mantener ese vínculo, sin importar cuan frágil y escasamente formado estaba.
Con un suspiro, Harry se retiró hacia la casa a su húmedo y polvoriento cuarto, con la intención de escribir una carta para el último de los verdaderos Merodeadores.
Querido Remus,
Hola Lunático. Sé que no ha sido demasiado tiempo desde que hablamos la última vez, pero espero que no te importe que te escriba? Supongo que no puedo preguntarte realmente acerca del inicio de tu verano, pero aún así espero que haya sido tan bueno como fuera posible.
Consideré escribirte esta carta como si no pasara nada, pero supongo que eso habría sido un error. Amos somos muy conscientes de las cosas que han sucedido en los últimos meses, y una capa de azucar no haría ninguna diferencia. Extraño a Sirius. Sí, estoy dispuesto a decir su nombre, el Ministerio me puede chupar las bolas por lo que a mí me importa. Qué van a hacer, perseguirme por conspirar con un conocido póstumo criminal? Lo dudo. No hay un día desde que se ha ido que no haya pensado en él. En esa perra de Bellatrix. En las manipulaciones de Dumbledore. En mi propia estupidez. En el infantilismo de Snape. En la temeridad de Sirius. A menudo me pregunto hasta donde iría para traerlo de vuelta... pero ahí me freno sabiendo que eso probablemente no sería lo mejor. No se como Sirius tomaría mis decisiones después.
Las decisiones que tomamos en la vida son las que hacen que nosotros seamos nosotros, verdad? Si ese es el caso... quizá ya no soy una buena persona. Te has sentido de esa manera? Te has mirado alguna vez en el espejo y preguntado si tus más grandes decisiones que has hecho son un error? Si pagarás por ellas por la eternidad? Qué pensarían aquellas personas cercanas a ti si supieran tus verdades?
También me pregunto como los lideres de guerra se las arreglaban para hacer las decisiones que debían tomar. Cómo sabían que su decisión era la correcta? Sentían siquiera culpa cuando sus decisiones terminaban en pérdida? O simplemente corrían automáticamente con el tan usado 'todo es por lo mejor' dentro de sus cabezas?
A menudo me pregunto esas cosas.
Pero quizá es porque soy humano...
Bueno, voy a dejar mis divagaciones aquí. Dónde estas? Eres feliz donde estás? Debo decir que a pesar de estar miles de kilómetros lejos de donde esperaba estar... creo que estoy en el lugar correcto. Te sientes de la misma manera? Porque si alguna vez tienes dudas... donde yo estoy está abierto para ti.
Amor y Saludos,
Harry James Potter
Notas de la traductora:
Para los reviewers: Gracias por los reviews! Me hacen sentir... leída? XD Y como me hacen feliz, les respondo a sus dudas y comentarios y dejo pistas respecto a lo que plantean. Ley de retribución, ustedes me hacen feliz, yo intento haceros feliz ;)
He notado que algunos parecen tener una pequeña, pequeñita obseción con Lucius jajaja, no se preocupen, va a haber más de esos pequeños fragmentos de Lucius/Harry para que se diviertan. Respecto a Bella... bueno, ya vimos que ella estaba celosa en la reunión, por ahora va a pasar un tiempo hasta que volvamos a saber de ella, pero definitivamente le va a dar algo cuando sepa que Harry es quien le arrancó de sus garras a su Lord (el "su" es pensamiento de Bella, no mío).
Tom ya no puede trabajar sin pensar en Harry y ya está complotando! (creo que ya perdió la cabeza por él, Sariss jaja, y tengo que decir, que hay una escena que es aún mejor que lo que tú estas esperando ver! Paciencia y ya verás lo genial que es cuando llegue)
Yay! Serenita está conmigo respecto a Lord Oscuro, bueno a mí lo que más me dejó O.o es el hecho de que le dicen "Señor", por eso sólo traduzco "Señor" a los "Mr.", para que no haya tantas confuciones. (A mí también me llama la atención, quizá sí me falta paciencia para los reviews. Pero me hace feliz cuando alguien me deja review largo, así que no te cortes en las divagaciones!)
Aclaraciones de la traducción:
-Tonks siempre saluda a Harry con un "Wotcher!" que es un especie de "Hola" estuve buscando, pero no encontré en los libros si tenía una traducción distinta. Es una forma muy particular de saludar, por eso lo quería destacar como dato, es la única que saluda de esa forma.
-Los nombres de los merodeadores, como quizá notaron, los he traducido, a pesar de que creo que el de Remus suena mejor en inglés, que es "Moony" ^^ no suena más bonito que "Lunático"?
-En la carta Harry nunca abre los signos de pregunta, ese es un detalle mío. La forma informal en que Harry hace las preguntas, me hizo pensar que si en inglés se abrieran los signos Harry no lo haría. Pero es simple impresión mía.
-Nagini (Yay! Apareció! La adoro! Y adoro las escenas de ella y Harry que van a ver en el futuro!) llama a Tom "Master" en este caso, a los elfos y Nagini lo voy a traducir como "Amo" en el caso de títulos como el de Snape de Potion Master, va a ser traducido como Maestro.
