Los personajes no son míos, pertenecen a Capcom :)
Jake PDV.
El odioso Lunes había llegado nuevamente y era hora de volver a conectarse a todo lo relacionado con el trabajo. Luego de un divertido fin de semana con Sherry, era hora de volver a hundir la cabeza en la tierra como las avestruces, o mejor dicho, en un computador.
Estos últimos dos días me había divertido como nunca, ya que hice una nueva amiga. Y era exactamente igual a mí. Parecía dulce y tierna, y lo era en efecto, pero también tenía esa parte retorcida de su mente en la que quería mandar a todos a la mierda por múltiples razones.
De todos modos, con semejanzas y diferencias, habíamos conseguido llevarnos muy bien, y extrañamente, lograr una buena amistad.
-¡JAKE!- Gritó Leon en frente mío sacándome del trance en el que estaba sumido.
-¿Qué pasó? ¿Por qué gritas?- Fruncí el ceño, mi paciencia y tolerancia eran del tamaño de la cabeza de un fósforo, por ende se agotaba fácil.
-Estoy llamándote hace ya un buen rato y sigues ahí con esa cara de menso mirando el retrato de Wesker como si fuese un filete con papas luego de haber estado náufrago un mes.- Contraatacó y tomé un sorbo de agua para aclararme la garganta antes de todo lo que le diría si volvía a llamarme menso o algún sinónimo de éste. - Dime, Jake, ¿eres gay?
Escupí toda el agua inmediatamente en su cara ante la sorpresa de lo que acababa de decir. ¿Él dijo lo que creo que dijo? Voy a rebanarle la estúpida garganta con un cuchillo sin filo si sigue abriendo su bocota.
-¿QUÉ ES LO QUE HAS DICHO, IDIOTA?-
-¡Iuj! - Se quejó - Me bañé hace una hora, ¿sabes? No necesitaba otro baño y menos con tu ADN incluído, ¡qué asco!- Dijo ignorando mi comentario.
-Pues tu ADN quedará en mi puño si continúas preguntando idioteces, Kennedy.-
-Cálmate Jake, sólo era una broma.-
-Tus bromas de mal gusto no me hacen gracia.-
-A mí sí.- Se carcajeó.
En ese instante entra Chris a la sala de juntas con la sonrisa más grande que pude haberle visto alguna vez.
-¡Buenos días compañeros!- Gritó a las pocas personas que estaban dentro de la sala, incluídos Leon y yo. Todos correspondimos el saludo y luego se acercó a nosotros para dejar sus cosas en su silla correspondiente.
-¿Un buen fin de semana, Chris?- Preguntó Leon.
-Podría decirse.
-Siento no haber podido ir a la cena. Tuve un...pequeño inconveniente.- Me disculpé.
-También yo.- Respondió Leon. Espera, ¿él tampoco había ido?
-No se preocupen, ni siquiera Claire pudo ir. Eso me recuerda, debo ir a visitar a Steve al hospital.
-¿Steve? ¿Qué pasó con Steve?- Preguntó Leon.
-Tuvo un accidente el sábado con el coche. Le dije a Claire que iría a verlo en cuanto pudiese.
En ese momento entró Wesker al lugar seguido de un hombre rubio, y todos los presentes en la sala de juntas alrededor de la enorme mesa de caoba central se pararon a saludarlo con el respeto merecido de un Dios. Yo fui uno de ellos. En la vida aprendí que si quiero ganarme el mandato de esta companía debo lamerle las botas lo más que pueda al soberbio jefe.
-Buenos días.- Dijo con frialdad nuestro jefe. - Tomen asiento, por favor.
Luego de sentarnos tomé mi vaso de agua y le di un par de tragos. Me esperaban largas horas de charla y comparación de cifras entre los meses pasados y este. Suspiré. Si Sherry estuviera aquí, todo esto sería un poco más divertido y llevadero.
-Quiero presentarles a nuestro principal inversor, para quién hemos estado trabajando muy duro desde que se interesó en nosotros para confiarnos su tesoro más preciado, como ya saben.- Mientras hablaba, caminaba alrededor de toda la mesa despacio, mirándonos a través de sus lentes oscuros y con una mano en el bolsillo y la otra haciendo ademanes a medida que su discurso avanzaba - Él, afortunadamente está aquí hoy con nosotros para iniciar su eterna confianza en nuestro trabajo, el cuál siempre ha sido el mejor de todas las empresas tecnológicas por lejos; nuestros logros lo dicen claramente.- Alardeó - Ahora sí, sin más preámbulo, les presento al señor William Birkin.
Escupí el agua que tenía en la boca sobre la mesa al escuchar el apellido ¿Birkin? ¿William Birkin? ¿Podría él...? Quiero decir, hay muchos Birkin en el mundo, pero... ese cabello rubio, esos ojos grandes, la nariz respringada y los pómulos altos. Era la viva imágen de Sherry en versión masculina.
Comencé a toser como un loco luego de casi ahogarme con mi propio buche, mientras todo mundo me miraba. Podía incluso sentir la crítica mirada de Albert Wesker por haber hecho tal escándalo.
-¿Está bien, señor Muller?- Preguntó Albert.
-Lo siento - Tosí - volveré en seguida, por favor disculpen.
Salí rápidamente de la habitación y me dirigí al baño. Esto... no podía ser posible. Era demasiada casualidad para sólo un par de días.
Apoyé mi brazo contra la pared y agaché la cabeza, pensando en mil cosas a la vez.
-Debo decirle - Me hablé a mí mismo - No puedo simplemente fingir que no ocurrió nada, terminará enterándose de una manera u otra.
Tomé el celular rápidamente y marqué su número. Tres pitidos fueron todo lo que oí antes de que su melodiosa voz se colara por el parlante.
-¿Hola?
-Hola, Sherry.
-¡Jake! ¿Cómo estás? ¿no deberías estar trabajando a esta hora? ¿estás enfermo? ¿quieres que vaya a verte?
-Estoy bien, no te preocupes. Me gustaría hablar contigo más tarde, ¿estás libre?
-Claro, ¿a qué hora y dónde?
-En la cafetería del otro día, a las siete.
-Allí estaré, adiós.
-Adiós.
Luego de un largo día de arduo trabajo, finalmente dieron las siete, mi hora de salida. Luego de haber vuelto del baño, Chris y Leon me preguntaron qué había pasado, y les contesté que simplemente me había ahogado. No me creyeron mucho, sin embargo. Pude verlo en sus caras.
Mi cabeza daba vueltas, ¿cómo le soltaría esta bomba a Sherry? Tal vez me equivoque y simplemente sea un pariente lejano o algo así; en este momento, es lo que más deseo.
-Adiós Jake.- Saludaron las secretarias de mis otros compañeros. Las saludé con la mano y me metí rápidamente a mi auto.
Conduje lo más rápido posible hasta la cafetería donde me encontraría con Sherry, y al llegar, pude divisarla sentada en una de las mesas al aire libre con su cabello corto moviéndose ligeramente por la brisa primaveral.
-Hey, hola.- Sonrió al verme llegar y sentarme en frente de ella.- ¿Quieres algo de beber?
-Sí, un café negro sin azúcar.
-¡Qué asco! - hizo una mueca graciosa y yo reí. La chica que nos atendió en seguida trajo nuestros cafés, y fue cuando comenzó una charla animada acerca del partido de fútbol de ayer por la tarde. -¿Estás bien Jake?- Preguntó de repente.
-Sí, ¿por qué no he de estarlo?
-Te ves un poco pálido y preocupado.
-En realidad... tengo algo que decirte.- suspiré.
-¿Qué es?
-Primero necesito que me digas, ¿cuál era el nombre de tu padre?
Su cara palideció. Sus ojos se salieron de órbita y la sonrisa que tenía se borró inmediatamente. Era evidente que no le gustaba hablar de él, sin embargo, necesitaba que lo hiciera.
-¿P-por qué quieres saber eso?
-Simplemente contéstame y te lo diré.
Suspiró.
-William. William Birkin.- contestó un tanto fría - ahora dime, ¿por qué quieres saberlo?
William Birkin. No cabía duda, era él. ¿Cuántos William Birkin rubios y muy parecidos a Sherry podían existir en la tierra?
-Creo...creo que le he encontrado.
¡Hola! Aquí otro capítulo de esta extraña historia :3 Me disculpo, no he actualizado en un largo tiempo, soy una horrible persona, no me lo digan U_U
vegittokengi: Me alegro que te guste, por ti y otras personas que también piensan como tú es que yo obtengo la fuerza para subir un capítulo nuevo cada vez, un saludito para ti también! :)
Hakendo Mitsuronairi: Hola! Tendrá todo eso que tu dices porque ese es mi fuerte, lo romántico y malévolo de Wesker son cosas que en este fic no van a faltar, no te preocupes. Me encanta que te haya interesado, gracias por tu review ;)
Ahora sí, sin más que decir me retiro.
Bye bye! :*
