Capítulo IV
"Un Encuentro Inesperado"
-¿Vamos a casa?- Me preguntó papá, levantándose del suelo -Una rica cena nos debe estar esperando- Decía con una linda sonrisa, así que sólo asentí y le di mi mano.
Después de aquello emprendimos el viaje directos a casa, pero mi corazón aún estaba inquieto. Jamás había visto llorar a mi padre, mi papá no era de esa clase de hombres, pero no porque no quisiera llorar, o porque lo viera como algo malo, si no porque él prefería mantener una cálida sonrisa en sus labios, y entonces me pregunté: ¿Papá era realmente feliz?.
-Ya llegamos Katniss- Dijo de pronto mi papá, sacándome por completo de mis pensamientos, ni si quiera me había dado cuenta que ya habíamos llegado. Así que rápidamente papá abrió la puerta y entramos.
-Bienvenidos- Decía mi mamá desde la pequeña cocina, que estaba a unos cuantos pasos de la sala -¿Por qué llegaron tan tarde?- Decía con una pequeña expresión de molestia, pero sabía que sólo estaba actuando, mamá nunca se enojaba.
-No lo vas a creer- Decía mi papá, quitándose su chamarra y colocándola en una de las sillas de la sala, esa chamarra que siempre me encantaba llevar cuando el no me veía -Pero nos encontramos con una gran presa- Seguía diciendo.
-¿Ha si?- Le contestaba mamá, aún con la cuchara en la mano, y poniendo sus manos en la cadera.
-Al principió nos dio mucha pelea, casi podía sentir que iba a perder mi vida- Le contaba papá, acercándose más a ella -Pero entonces ¡Pam!- Dijo fuertemente, abrazando de pronto a mi mamá por la cintura -Cayo rendido ante mis encantos- Terminó diciendo, dándole un ligero beso en el cuello, mientras mi mamá daba una pequeña risilla.
-Con que una gran presa ¿Heee?, entonces ¿Dónde está la "Gran" recompensa señor Everdeen?- Le decía mamá, ahora abrazando a mi papá por el cuello y haciendo gran énfasis en la palabra gran.
-¡Aquí esta!- Le contestó papá, robándole un ligero beso de los labios.
-¡Lo sabía!, es usted un gran mentiroso señor Everdeen- Le contestaba mamá, viéndolo con tanto amor en sus ojos grises.
-Con qué un mentiroso, ¿Hee?- Decía papá soltándola ligeramente -Parece que tu mamá no nos cree- Me dijo de pronto papá, volteando hacía mi -¿Por qué no le enseñas lo que traes en las manos?- Preguntó rápidamente, haciendo que me pusiera nerviosa nuevamente. Mamá me veía con curiosidad, así que simplemente me limité a sacar la gran bolsa de galletas de mi chamarra.
Por un momento juraría que mamá vio con cierto terror aquellas galletas, pero rápidamente su expresión cambió, o al menos sabía disimular bien.
-Pero esa es la recompensa de Katniss, no tuya cariño- Le dijo acariciándole la mejilla tiernamente.
-Por eso te dije que era una gran presa- Le contestó papá, acercándose a su chamarra y sacando dos enormes barras de pan, las cuales dejaron sorprendida a mamá.
-¿Cómo le hiciste?- Le preguntó, viendo sorprendida aquellas enormes barras de pan caliente -Nosotros no...- De pronto le interrumpió papá.
-Shss, tranquila, simplemente hice un trueque- Le decía con un dedo en sus labios -Una ardilla por dos barras de pan, ¿Qué te parece?- Le decía, con una amplia sonrisa en sus labios.
-¿Estás seguro cariño?- Le preguntaba mi mamá algo temerosa.
-Si no lo estuviera no lo hubiera hecho, tranquila- Le dijo finalmente, y le dio un largo beso en los labios -Además creo que a nuestra pequeña le ha gustado mucho el pequeño Mellark- Le decía soltándola ligeramente, pero aún abrazándola con fuerza -Así que tenía que ayudarla de alguna manera, ya sabes cómo es Katniss- Decía con una risilla.
-Con que le gustó mucho ¿Heee?- Decía mamá mirándome -¿Qué tipo de gustar?- Sentía como la saliva me resbalaba muy pesadamente por la garganta -Sabes que es muy pequeña para esa clase de gustar- Decía mamá algo inquieta, pero mi papá soltó una gran risa.
-Se supone que el papá celoso debería ser yo- Le decía aún riendo.
-Cariño, ella es muy pequeña- Seguía insistiendo mamá.
-Lo sé, lo sé, tranquila, simplemente quería que se conocieran, eso es todo, ¿Está bien?- Trataba de tranquilizarla.
-¿Prometes que no aras nada raro?- Le decía mamá, viéndolo fijamente, a lo que mi papá solo desvió la vista -¡Lo sabía!, ¿Qué hiciste Everdeen?- Le preguntaba mamá, con ese tono que sólo usaba cuando estaba inquieta.
-¡Nada!- Le contestaba papá con tono inocente.
-Como que nada, te conozco- Le decía ella, agarrándolo de la cara con las dos manos y obligándolo a verla directamente a los ojos.
-Nada- Decía con inocencia, mientras mamá lo soltaba ligeramente -Al menos nada grande por ahora- Y salió corriendo como niño chiquito a la sala, agarrándome y poniéndose atrás de mi.
-¡Cariño!- Gritó mamá, viéndolo desde la cocina, mientras papá simplemente se reía fuertemente.
Lo último que recuerdo de aquella noche, es que los tres cenamos con mucha alegría, risas y felicidad encontrada por aquellos panes, era la primera vez que yo comía uno, y supongo que era la primera vez que mis padres comían uno en años.
-¡Ya nos vamos!- Gritaba mi papá desde la puerta de la casa, listos para salir, yo iría a la escuela, y mi papá iría a trabajar a las minas.
-Esperen ya voy- Nos pedía mi mamá desde la cocina, corriendo con una bolsa entre las manos la cual me entregó -Toma- Me decía con una sonrisa.
-¿Qué es?- Pregunté viendo la bolsa café, un poco vieja y usada -Quiero que se la des al pequeño Peeta- Me dijo con tranquilidad.
-¿A Peeta?- Dije con nerviosismo, decir su nombre de mis labios me hacía sentir extrañamente feliz, y la idea de verlo me provocaba angustia, pero tener la oportunidad de hablarle me emocionaba demasiado.
-Dile que es un regalo para su mamá, por las ricas galletas- Terminó de decir con una hermosa sonrisa, una linda, cálida y sincera sonrisa. En ese instante supe que mamá no le guardaba rencor a la señora Mellark, si no que al contrario, estaba agradecida.
-Claro- Le respondí de igual manera, con una hermosa sonrisa desde mi corazón, porque con este regalo que me daba mamá, ella me daba coraje, valor y sobre todo la aceptación para ser amiga del lindo niño de ojos azules.
-¡Nos vemos!- Gritamos papá y yo, despidiéndonos de mamá, que nos veía con una linda sonrisa desde la puerta, diciéndonos adiós con su mano, agitándola de un lado a otro.
-Así que un regalo para la mamá de Peeta- Dijo de pronto papá, tomándome de la mano -Que buena excusa para hablarle al pequeño Mellark ¿No crees?- Me decía con una sonrisa burlona.
-¡Papá!- Le contesté con un puchero, pero a decir verdad sí que estaba emocionada y agradecida por esa oportunidad, después de todo, nunca he sido muy platicadora, o al menos no con la gente que no conozco, pero Peeta me despertaba una linda sensación, una sensación cálida y hermosa.
-Mira hablando de la familia Mellark- Se detuvo de pronto mi papá, con la mirada fija hacía adelante, por lo que no tardé en voltear hacía donde él veía, y allí estaba el niño de ojos azules, parado frente a la escuela, con su mamá aún lado.
-Creo que es la oportunidad perfecta para hablarle ¿No crees?- Decía mi papá, pero mis piernas estaban totalmente congeladas, no podía moverlas -Vamos Katniss, esta es la última vez que tu mamá y yo te ayudamos, de mañana en adelante tendrás que esforzarte por ti misma- Y dicho esto me dio una palmadita en la espalda para que pudiera caminar -¡Demuestra que eres una Everdeen!- Me animaba con una sonrisa en su rostro. Así que caminé lentamente, temblando por dentro, acercándome hasta donde estaba el niño de ojos azules.
-Bu...Bueno días- Dije tímidamente, viendo al suelo.
-Buenos días- Me dijo su mamá -¿Cómo estás?- Me veía fijamente la señora Mellark, con esos ojos azules cálidos y lindos.
-Mi mamá...- Trataba de decir, pero las palabras se me atoraban -¡Mi mamá le mando esto!- Terminé gritando, y estirando mis brazos con la pequeña bolsa entre las manos, por un instante no paso nada, así que levanté mi mirada temiendo que aquella bolsa vieja y usada no le gustara a la señora Mellark, después de todo la bolsa con la que me dio las galletas era linda y hermosa, nada que ver con la nuestra. Pero no encontré disgusto en sus ojos, sino más bien sorpresa en ellos.
-Gracias- Terminó de decir, con una gran y hermosa sonrisa, ella estaba realmente feliz.
De pronto sonó el timbre de la escuela, que nos informaba que en diez minutos las clases estarían por comenzar, por lo que rápidamente me puse nerviosa, ya que ni si quiera había podido hablar con Peeta.
-¿Vamos?- Pero su mano se extendió hasta mí, así que yo simplemente sonreí alegremente y tomé aquella cálida y linda manita, sintiendo como mi estomago se comportaba extraño y mi corazón se volvía loco. Esta era una felicidad extraña, pero sumamente bella, de verdad no quería separarme de esa mano, no quería soltar jamás la mano cálida de Peeta.
-¿Cuál es tu salón?- Pregunté con todo el valor que tenía, pero Peeta no me contestó, se quedó parado un momento viéndome directamente a los ojos y luego simplemente se rio con mucha fuerza -¿Qué es lo gracioso?- Dije algo enfadada, mientras él volvía a caminar -¡Dime!- Le exigía, yo quería saber de que se reía, pero él no hablaba, sólo caminaba con mi mano entrelazada. Estaba a punto de soltarlo, cuando de pronto se detuvo en seco.
-Este es mi salón- Me dijo con una perfecta sonrisa blanca, aun que yo seguía sin creerlo, miré como treinta veces al salón y después a Peeta, no podía ser, esto tenía que ser una mentira, quizás un buen sueño, pero en definitiva esta no podía ser la realidad, ¡Peeta estaba en mi salón!.
-¿He?- Fue lo único que alcancé a articular, no salía ninguna otra palabra de mi boca seca, y de pronto sentí como mis ojos se empezaban a sentir acuosos.
-¿Katniss?, ¿Estás bien?- Me preguntó de pronto Peeta -¿Te duele algo?- Me decía con mucha preocupación, mientras yo sólo sentía como una lágrima recorría mi mejilla -Iré a buscar a la maestra- Dijo rápidamente, soltando mi mano.
-¡No te vayas!- Grité con todas mis fuerzas y me lancé sobre él, haciendo que ambos cayéramos al piso -¡No te vayas Peeta!- Decía chillando, aferrándome a su cuello.
-Katniss- Decía él sin entender, y tampoco entendía yo, simplemente no sabía porque lloraba, pero no era de dolor, yo estaba sumamente feliz porque podría ver a Peeta durante todo el día, no tendría porque separarme de él en la escuela y eso me hacía sumamente feliz, así que, ¿Por qué lloraba?. Si, ahora losé, aquellas primeras lágrimas, fueron las primeras en ser derramas por Peeta, por la enorme felicidad de tenerlo cerca.
-Ven, entremos- Me dijo levantándose lentamente y ayudándome a levantarme, por lo que ambos entramos al salón tomados de las manos, y por su puesto ese segundo día de clases recibimos las más grandes burlas de nuestros compañeros, cosa que a mí al principio me incomodó demasiado, pero al parecer a Peeta no le importaba, creo que al contrario, parecía aún más feliz, así que si Peeta era feliz, entonces yo también lo sería.
Aquella mañana paso tranquilamente, Peeta se sentó junto a mí, en medio del salón, y juntos hicimos muchas cosas, reímos, nos molestamos, sonreímos y en alguna ocasión; Nos tomamos de las manos.
-¿Qué trajiste de desayunar?- Me preguntó de pronto Peeta en medio del recreo.
-Un poco de carne, verduras y...- Era la único que traía, después de todo eran las sobras de ayer, y no tenía nada más, por lo que sentí como mis mejillas ardían.
-Se ve delicioso- Decía Peeta con sus ojos brillantes, mirando mi pequeño plato de comida.
-¿Quieres?- Le dije con mucha pena, acercándole el plato.
-¿De verdad?- Decía él con mucho entusiasmo.
-Entonces, ¿Qué opinas si compartimos nuestra comida?- Decía con una preciosa sonrisa en sus labios, esa sonrisa bella y tranquila que me causaba cosquilleos en el estomago.
-Um- Sólo asentí levemente con un pequeño sonido de mi boca.
-Me gusta mucho esta carne- Decía sonriendo, mientras probaba un bocado de la carne de ardilla.
-¿Te gusta la carne?- Le pregunté curiosa.
-Sí, pero casi nunca la comemos, excepto pan y leche, eso nunca falta- Decía agarrando un poco de pan.
-¿Por qué no comen carne?- Le pregunté tomando un pequeño bocado de pan.
-Porque todo nuestro dinero es para la panadería, los ingredientes y esas cosas, o bueno eso es lo que dicen mis papas- Decía agarrando otro trozo de carne.
En ese momento sentí una pequeña opresión en mi corazón, y yo que siempre me quejaba de comer carne, estaba ya tan harta de la carne y las verduras, pero nunca llegué a pensar que pudieran existir comerciantes fuera de la veta que no pudieran comer carne, eso me entristeció y me di cuenta que a pesar de que la familia de Peeta tenía una tienda eso no significaba que vivieran mejor que nosotros.
-Mi mamá siempre nos hace de comer carne- Empecé a decir algo nerviosa -Si quieres... Po... Podemos compartir nuestra comida diario- Terminé de decir con mucho valor, pero Peeta no decía nada, así que volteé a verlo, y me encontré con sus preciosos ojos azules que brillaban intensamente con una gran sonrisa en sus labios.
-¿Estás segura?- Decía casi brincando de la silla.
-S...Si- Dije tímidamente.
-¡Katniss!- Saltó y me abrazó, provocando una electricidad extraña en mi cuerpo -¡Gracias!- Decía fuertemente y se separaba rápidamente, dejándome un vacio que no sabía explicar -Entonces, ¿Qué tipo de pan te gusta?- Me decía volviéndose a sentar en su lugar -Si tú me traes la carne que más me gusta, entonces yo debo traerte el pan que más te gusta, ¿Qué opinas?- Decía sumamente emocionado. Sin embargo yo me quedé callada, ¿Qué tipo de pan era el que más me gustaba? De verdad no lo sabía, a penas el día de ayer lo había probado.
-No... No losé- Dije tristemente y creo que Peeta se dio cuenta, porque tomó mi mano con la suya, para que lo viera directamente a los ojos y dijo:
-Entonces te traeré todos los días un pan diferente hasta saber cuál es el que más te gusta- Y sonrió nuevamente, haciéndome sentir enormemente feliz, así que yo sólo asentí con mi cabeza.
-Entonces es una promesa, ¿De acuerdo?- Decía muy sonriente -Todos los días que estemos en la escuela compartiremos el almuerzo, ¿Está bien?- Me decía sacando su Sol debajo de su camisa -Promételo- Me pedía con una mirada intensa, así que simplemente saqué mi Luna debajo de mi playera y la junté con el Sol diciendo -Lo prometo- En ese instante Peeta comenzó a reír de felicidad -Sabía que traerías la Luna, porque nunca te la quitaras, ¿Cierto?- Me preguntaba con una gran sonrisa, a lo que yo sólo me limité a sonreírle -Dilo Katniss- Me dijo de pronto en forma de puchero.
-Nunca me la quitaré- Contesté con una sonrisa -Pero tu tampoco lo harás, ¿Cierto?- Le pregunté temerosa, y entonces él se acercó quedando justo frente a mí, tomando mi mano, viéndome directamente con sus preciosos ojos azules -Siempre lo traeré conmigo, lo prometo- Aquello que dijo me hizo sonreír ampliamente, justo como lo hacía con mi padre y nadie más, bueno ahora el segundo era Peeta, y eso me causaba demasiada felicidad.
Sin embargo nuestra felicidad duró muy poco, pues la alarma de la escuela empezó a sonar escandalosamente, y esa alarma era...
-¡No!- Grité inmediatamente, corriendo como loca hacía la puerta de la escuela, donde mi madre me esperaba con lágrimas en los ojos, -No... no puede ser- Me decía a mí misma, intentando frenar aquellas lágrimas que resbalaban por mis mejillas, esa alarma sólo sonaba cuando un accidente ocurría en las minas, y la persona que estaba en estos momentos trabajando en esa cueva fría y vacía, ¡Era mi papá!.
Recuerdo lo aterrador que fue esperar afuera de la mina junto a otras madres y niños, que esperaban a sus esposos y familiares. Había silencios y sollozos, pero todos tratábamos de mantenernos fuertes, esperando, suplicando y pidiendo que todos salieran con bien, o en casos más egoístas, que por lo menos nuestros seres queridos salieran bien, es decir, que mi papá saliera bien.
-Tu papá estará bien- Decía Peeta, aún tomando mi mano. Después de todo el corrió junto a mí desde la escuela hasta las minas, y en ningún momento me soltó.
-¿Lo crees?- Le decía con las lágrimas amenazantes a salir.
-Lo hará, él lo hará- Decía completamente seguro -Ya verás que esta noche cenará contigo y te arropara antes de dormir- Sentía que sus ojos no mentían, podía ver la sinceridad en ellos.
-¿Lo prometes?- Le preguntaba ya con las lágrimas recorriendo mis mejillas.
-Lo prometo- Dijo firmemente, quitándome las lágrimas con sus dedos.
De pronto un fuerte sonido se escuchó de debajo del suelo, asustándonos a todos por completo, algunos retrocedimos porque el polvo no se hizo esperar, y así sin más, algunas voces se empezaron a escuchar a lo lejos. Algunos hombres se arrastraban por el suelo, y unos tantos con mucha fuerza trataban de caminar, pero todos tosían, a todos les costaba respirar. Rápidamente la gente se apresuró a buscar a sus seres queridos, otros ayudaban sin importar quién era la persona que tenían a lado. Traté de buscar a papá con mis ojos, pero no lo veía, no lo veía por ningún lado, rápidamente la ansiedad comenzó a asustarme, ¿Por qué no lo veía, ¿Por qué aún no salía?, ¿Estaba aún adentro?. Quería entrar y buscarlo yo misma, pero era imposible, yo era demasiado pequeña para encontrarlo.
-Tranquila Katniss- Me decía Peeta, apretando fuertemente mi mano -Confía en mí, él regresará- Seguía diciéndome, intentando alentarme, dándome esperanza aún en lo perdido.
-¡Cómo lo sabes!- Grité con mucha furia, era obvio que papá no regresaría, Peeta me estaba mintiendo y eso me dolía.
-Porque yo te lo prometí- Decía, viéndome a los ojos, con esos maravillosos y preciosos ojos azules, llenos de fuerza y valor. Él no mentía, podía verlo, quería creerlo.
-¡Él no...!- Intenté decirle, pero Peeta me interrumpió.
-¡Allí!- Gritó de pronto, señalando hacía la mina y volteé inmediatamente, viendo de entre los escombros, a un hombre alto, lleno de polvo negro que lo cubría por completo, ayudando a dos hombres a salir en sus hombros, con su precioso cabello negro revuelto, y sus gemas grises inigualables caminando con toda su fuerza.
-¡Papá!- Grité como loca, corriendo hacía él, ¡Allí estaba!, mi papá estaba saliendo de esas minas, sano y salvo, justo como Peeta lo había prometido.
-¡Katniss!- Dijo mi papá, dejando cuidadosamente a los dos hombres en el suelo, abrazándome fuertemente, con unas lágrimas recorriendo su rostro lleno de polvo -Princesa, mi princesa- Me decía acariciándome el cabello, y rápidamente mi mamá nos alcanzó en un fuerte abrazo que duró mucho tiempo, los tres llorábamos y reíamos. Éramos felices y dichosos, porque no tendríamos porque separarnos, no habría momentos tristes ni despedidas crueles, estaríamos los tres juntos para la cena, así como lo dijo Peeta.
Volteé hacía donde estaba mi lindo amigo de ojos azules, quien me veía con lágrimas en los ojos regalándome una sonrisa de felicidad junto a su mamá, los cuales se despidieron con la mano y se alejaron lentamente.
La noche pasó tranquila, llena de sonrisas y alegrías, pero yo no podía dejar de pensar que todo había sido gracias a Peeta, él me había dado fuerza, apoyo, valor y quizás gracias a su promesa alguien en el cielo lo había visto y había decidido dejarme conservar a mi papá.
-¿Qué haces?- Decía de pronto mi papá, sorprendiéndome un poco.
-Nada- Dije nerviosamente, no quería que él viera el regalo que le tenía preparado a Peeta.
-Como que nada- Me contestaba con una sonrisa.
-Sólo es... un... regalo- Dije finalmente, después de todo papá lo sabría tarde o temprano.
-¿Un regalo?- Preguntaba curioso.
-Para Peeta- Le contesté rápidamente.
-¿Para el pequeño Peeta?- Me preguntaba sorprendido.
-¡Sí!- Dije casi gruñendo.
-¿Por qué le darás un regalo?- Me volvía a preguntar, algo que ya me estaba molestando.
-Porque él me prometió que regresarías, que estarías conmigo para la cena y me arroparías antes de dormir- En eso las lágrimas volvieron a caer de mis ojos, no quería recordar lo doloroso que fue darme por vencida, aun que sólo hayan sido unos segundos.
-Katniss- Dijo mi papá, acercándose hasta mí, dándome un gran abrazo.
-Papá, lo siento- Empecé a decir sollozando.
-¿Por qué?- Me preguntaba mi papá preocupado -¿Qué sucede?- Me abrazaba más fuerte.
-Yo...- Trataba de hablar pero las lágrimas no me dejaban -Yo me di por vencida, yo... yo... creía que ya no regresarías- Le decía sujetándome más fuerte a sus brazos -Tenía miedo papá, tenía mucho miedo de no volverte a ver- Mis lágrimas estaban empapando su chamarra -Pero fue Peeta quien te salvó papá, no yo- Casi gritaba con mi pequeña garganta -Él me prometió que tu regresarías, a pesar de que ya todos habían salido él seguía creyendo en ti... Mientras que yo... Mientras que yo...- La garganta se me cerraba, ya no podía con las lágrimas.
-Katniss- Me decía, separándose un poco de mí, para que lo pudiera ver a los ojos -Yo se que tú siempre me hubieras estado esperado- Me decía gentilmente, mientras yo negaba con mi cabeza -Claro que sí, mi pequeña siempre me estaría esperando- Sentí como se le rompía la voz -Por eso me prometí salir, porque no podía dejar a mi princesa y a mi amada esposa solas, jamás las dejaría solas, eso me rompería el corazón- Y él empezó a llorar, abrazándome fuertemente de nuevo. Estaba feliz, estaba agradecida por poder abrazar de nuevo a mi papá, por poder hablar de nuevo con él, por poder tenerlo cerca, gracias... Gracias Peeta.
Recuerdo que aquella noche los tres dormimos juntos, a pesar de que la cama era pequeña, vieja y algo incomoda, los tres dormimos abrazados felizmente.
-Toc Toc- De pronto sonó la puerta, la luz del sol se reflejaba por la ventana -Toc Toc- Tocaban de nuevo, pero ahora con más insistencia.
-¡Ya voy!- Gritó mi papá para que dejaran de tocar tan fuerte, sentí como se movía, pero yo no lo quería dejar ir, así que lo acompañé hasta la puerta.
-¿Señor Everdeen?- Dijo de pronto un hombre con ropa blanca, un hombre al que conocía como Agente de la paz.
-¿Si?- Contestó mi papá algo nervioso.
-¿Usted conoce a este niño?- Le preguntó el hombre, empujando a un pequeño niño algo mayor que yo, su cabello era negro como el mío, y sus ojos eran tan grises como los que yo tenía, ¿Quién era este niño?, y ¿Por qué se parecía tanto a mí?.
-¿Gale?- Dijo mi papá con mucho miedo en sus ojos.
Si tan sólo hubiera sabido quién era esa niño, si tan sólo hubiera entendido que reflejaban sus ojos. Dime Peeta, si tan sólo hubiera entendido un poco más, ¿Nosotros hubiéramos terminado igual?.
Notas de la autora:
¡Hola a todas! ¿Cómo están? Espero que muy bien, yo me encuentro feliz por este capítulo, y debo admitirlo también algo emocionada por tantos sentimientos encontrados, espero que les haya gustado tanto como a mí. Como ya se dieron cuenta Gale hace su aparición al final de este capítulo, y si, debo decirlo, Gale le dará un fuerte cambio a los giros de esta historia, así que estén al pendiente XD.
Bueno ahora a ¡Contestar lo que tanto me gusta! Los Reviews:
Datyi: ¡Hola de nuevo! Qué gusto me da leerte una vez más TT_TT me llena de alegría jeje, awwww que lindo que te parezca hermoso, entonces voy por buen camino jaja Así es, Peeta se enamoró igual que el primer libro, de hecho estoy intentando poner casi fielmente la idea de Collins y los acontecimientos, pero escrito de cierta forma a mi modo, y con mi trama claro esta XD Y si, ya me leí los tres libros, y debo agregar que me los leí en menos de 72 horas jajaja, debo decirlo soy una adicta a los libros, y leo bastante rápido. O.O ¿Cómo? Jajajajaja ¿Quién te dijo eso? Porque está muy pero muy equivocado, o equivocada, déjame decirte que te ha mentido, eso nunca pasa, creo que lo confundió con algún fic o al por el estilo, ya que en primera la escritora Collins sabía perfectamente a que sector de la población quería llegar, es decir a un público joven, por lo que no está permitido esa clase de... escenas jajajaja Bueno déjame decirte y sobre todo recomendarte que sería mejor que te animaras a leer el libro y verlo por tus propios ojos, debo decir que de los tres es el que menos me gustó, pero quizás por una opinión un poco distinta a la de los demás, ya que el mensaje que me dio a entender Collins al final de su trilogía fue un poco fría, pero bueno, ella es la escritora y yo una simple mortal XD ¡Anímate! Velo por ti misma, y si lo lees me dices para saber qué opinas, no creo que te decepcione más que no leerlo jaja, ¡Saludos y abrazos!
yeyuperez: ¡Hola de nuevo! ¿Cómo estás? Wuaaa que padre que te encantó, eso me ánima como no tienes idea, y ¡Sí! Peeta es el más lindo y tierno de todos, ¡Me encanta! sobre todo con su mami, de verdad que así me lo imaginaba, claro si hubiera tenido una linda mamá en vez de la bruja de su madre XD Creo que pensamos lo mismo jaja, espero que este capítulo sea de tu agrado, y ojala te lea de nuevo, ¡Saludos y abrazos!
Tributo: ¡Hola de nuevo! Jaja que bien leer eso, que apenas te levantas y ya está el nuevo capítulo, espero que este también te alegré la mañana XD y ¡Gracias a ti! Qué me das ánimos para seguir escribiendo, wuaaa mi imaginación vuela literalmente jaja ¿Me admiras? TT_TT Yo... no sé qué decir, más que ¡Mil gracias! por animarme, hacerme sonreír y alegrarme el día, espero leerte de nuevo linda fan número 1 ¡Súper abrazos y saludos!
Dannuu: ¡Hola! antes que nada ¡Gracias! Por suscribirte a las alertas, no sé qué escribí para que te gustará, pero me alegra mucho jeje, espero poder leer en algún momento qué opinas de esta pequeña historia ¡Saludos!
Andy Pandis: ¡Hola de nuevo! Antes que nada ¡Mil gracias! Por dejarme un lindo review en esta ocasión, eso me da bastante alegría, y sí, yo los adoro completamente de niños, son mega lindos y tiernos jaja ¡Claro! Seguiré con este fic hasta el final, ojala a ti también te guste hasta el final, espero leerte pronto ¡Saludos y abrazos!
Chrushbut: ¡Hola una vez más! XD espero estés bien, no te preocupes, tu review es súper recibido con mucho cariño y alegría. Awwww ¿De verdad? Que linda eres de verdad, no sé qué decir, más que ¡Gracias! ya que la agradecida soy yo, porque lees esta historia y aparte la comentas TT_TT eso me hace feliz. Me encanta escuchar que quedo hermoso, esa era mi intención, así que supongo la cumplí jeje Más bien ¡Nos lo comeremos a besos! XD Más vale que Katniss lo cuide o si no, ¡Nos lo robamos! ¿Qué opinas? XD Espero este capítulo también te guste, espero leerte de nuevo por aquí ¡Saludos y abrazos!
VickyMellark: ¡Hola de nuevo! Qué alegría leerte de nuevo por aquí, awww como siempre tus palabras son tan dulces, te gusta ponerme colorada ¿Verdad? Jeje, Espero seguir con las expectativas, y si, en efecto existen los juegos del hambre, la única diferencia es que la mamá de Katniss se casó con el papá de Peeta, jojo, así que es un vistazo al cómo pudo haber sido la vida de los dos protagonistas si el papá de Peeta se hubiera casado con la mamá de Katniss, espero te gusté. Mira que no he leído ese, ya que me lo recomiendas especialmente tu, le voy a dar una checadita para ver que tal esta. Ojala te guste este capítulo, y espero leerte de nuevo por aquí. ¡Saludos y abrazos!
Gpe 77: ¡Hola de nuevo! Me gusta leerte de nuevo, me alegra que te gustara la parte de Peeta, y creo que tienes mucha razón, no podía faltar como se enamoró nuestro lindo chico del pan, jeje que bien que te gustó, intenté dejar la esencia y lo más parecido que se pudiera con la historia original, ojala este capítulo también te guste, espero leerte de nuevo ¡Saludos y abrazos!
GirlOnFireWithB: ¡Hola! Wuoooo, no sé qué decir, más que ¡Mil gracias!, ¡Gracias! por colocar esta pequeña historia entre tus favoritos. ¡Gracias! por suscribirte a las alertas, y también ¡Gracias! por tus tres comentarios, de verdad, en cada capítulo comentaste TT_TT ¡Qué felicidad! Jaja si, tienes toda la razón, ese Peeta es todo un pequeño conquistador desde pequeño awwww que bueno que te gustó el primer capítulo. Jajaja unos mega loquillos ¡Sí! desde el primer instante se gustaron, ¡Tan lindos, inocentes y tiernos! Espero que nunca te arrepientas jaja ojala cumpla con las expectativas XD Por eso lo amo más, así como me lo pinto Collins, en el primer y sobre todo segundo libro, creo que Peeta es tan lindo como para aceptar incluso a Katniss por sobre su papá jeje ¡Estas en lo correcto! ¿Quién no quiere uno? Digo, quien no lo quiera está mal de la cabeza jaja, pero aceptémoslo él sólo existe en la ciencia ficción TT_TT y para colmo ya esta apartado TT_TT Sólo nos queda fantasear jajaja ¡Sí! Yo no sé porque Collins le tenía como sisaña a Peeta XD o eso me pareció, con su mamá, las mentiras de Katniss con el amor fingido, la pérdida de su familia, el rapto del capitolio, osea no, jajaja ya nada más le faltaba que le cayera un rayo encima, espero no haberte dado spoiler, porque yo ya me leí los tres libros, si es así ¡Perdóname!. Por cierto qué buena pregunta, mira trato de actualizar cada fin de semana, y si me es posible entre semana, pero todo depende de que tan ocupada este, el número de reviews animándome y mi salud jajaja Espero leerte de nuevo por aquí. ¡Saludos y abrazos!
Tonks Lunatica: ¡Hola! antes que nada ¡Muchas gracias! Por colocar este pequeño fic entre tus favoritos, me alegra leer que es linda y dulce, ya que ese es mi objetivo, así que por allí voy ¿Verdad? jeje espero que pueda cumplir las expectativas, gracias por los ánimos y buenas vibras, ojala te lea de nuevo por aquí ¡Saludos y abrazos!
seom05: ¡Hola de nuevo! ¡Mil gracias! Por suscribirte a las alertas, espero pueda leer pronto qué opinas acerca de este fic jeje ¡Saludos y abrazos!
KatrinaAbel: ¡Hola! antes que nada ¡Muchas gracias! Por suscribirte a las alertas. Me gusta leer que te parece una linda historia, ese es mi objetivo principal, ¿De verdad es la más tierna? Vaya eso sí que me da gusto XD ¡Claro! La voy a continuar hasta el final, espero que a ti también te gusté hasta el final, ojala te lea de nuevo por aquí, ¡Saludos y abrazos!
marieecondee: ¡Hola! antes que nada ¡Mil gracias! Por colocar esta pequeña historia entre tus favoritos, y también por suscribirte a las alertas, espero que en algún momento pueda leer qué opinas acerca de la historia. ¡Saludos y abrazos!
lara here: ¡Hola una vez más! Awwwww pero que linda eres, bueno en ese caso tu también me seguirás leyendo XD ¿De verdad? Wuaaaa me pondrás colorada jaja, pero me alegra escuchar que piensas que es hermoso. ¡Sí! De verdad que me entusiasman un montón y me pongo a escribir con mucha inspiración jeje Bueno, para que sigas leyendo aquí te dejé el nuevo capítulo, y ojala cumpla con las expectativas. Entonces pensamos igual ¡Yeah! así de lindos emparejados, me gusta esa idea jaja Yo también esperaré con ansia saber qué opinas del capítulo, te leo pronto por aquí. ¡Saludos y abrazos!
