Un Día en la Playa

Ya había pasado un mes del funeral de Harry y de que Bella se había tirado del acantilado, las cosas con Jacob iban cada día mejor, el siempre la sorprendía con una rosa, una comida, una caminata a la playa, dijes de madera. Al pasar el tiempo ella recordaba menos a Edward y se enamoraba cada vez más de Jacob.

Ese día amaneció soleado, algo que según Jacob tenían que celebrar ya que era muy raro que pasara en Forks. El la estaba esperando en la entrada de su casa, al oír el motor de su camioneta corrió hacia adentro a sacar una canasta. Cuando Bella iba estacionando su camioneta el ya estaba ahí a su lado.

Hola amor, apúrate, anda- le dijo ya abriéndole la puerta y sacándola con un abrazo, en su voz se notaba la alegría.

Hola cariño- a ella le costaba tanto decir palabras cursis, pero aun así lo hacía por el

Ven vamos por este lado- la abrazo de la cintura y caminaron por en medio del bosque.

Ya con unos minutos transcurridos Jacob estaba más ansioso y caminaba más deprisa que Bella.

Apúrate amor- le decía desde unos cuantos pasos delante de ella

Hago lo que puedo, no tan rápido, el sol no se irá- decía ella caminando con cuidado por el camino desconocido - pero bueno, dime, adonde vamos?

Es una sorpresa, no lo echarás a perder con tu curiosidad- dijo con un tono juguetón

Ok, pero no tan rápido- cuando decía esto resbalo y cayó. En ese momento pensó que Edward no era tan impaciente con su forma de caminar, que fuera lo que fuera él estaba a su lado; cuando se dio cuenta de lo que pensaba trato de quitárselo de la cabeza moviéndola de un lado a otro.

Jacob llego a su lado de una zancada y la ayudo a levantarse.

Hay Bella, tu siempre tan descuidada, ja ja ja- dijo mofándose de ella.

Si ya sabes cómo soy- ella lo miraba con enfado por qué él se estaba burlando.

Ok, ok, te ayudo- dejo la canasta en el suelo y la tomo entre sus brazos, después la inclino un poco hacia el suelo- ahora toma la canasta y sigamos adelante, ja ja ja.

Bella lo quería mucho pero en ocasiones, como la hacía enfadar tanto ese cariño se convertía en odio. No se pudo quita la sensación de tener un hueco en el pecho, cosa que no sentía ya tenia mucho tiempo con tanta intensidad.

Al abrirse paso entre los árboles un nivel más abajo se iba descubriendo la playa y en sus olas resplandecían los rayos de sol. Bella nunca había estado en esa parte de la playa, definitivamente era un lugar nuevo, ella sabía que si alguna vez la hubiera llevado ahí seguro no lo podría olvidar. Parecía una playa privada, ajena a lo demás, era una media luna pequeña, de extremo a extremo se levantaban unos pequeños acantilados que la alejaban del resto del mundo. La arena era blanca y suave, el mar era de un color azul turquesa y con el cielo despejado azul claro. Era mágico. Bella no podía creer que estuviera en la Push, ya que ese lugar le parecía más un sueño que la realidad.

Jacob al ver la sorpresa en la cara de Bella siguió dando saltos entre las rocas para llegar a su destino, seguía sonriendo y no dijo ni una sola palabra. Cuando llegaron al final de las rocas y comenzaba la arena bajo a Bella y le quito la canasta.

Bueno ya me vas a decir que hacemos aquí? Para que me trajiste? Qué demonios traes en esa canasta?- le exigió tratando que su tono fuera de molestia y no de sorpresa.

Oye, calma, porque estas tan alterada?- dijo un poco sorprendido por la actitud de Bella- solo quería que fuera más especial este día, no recuerdas? Cumplimos un mes de novios.

Oh, disculpa Jake, no lo recordé…. Soy una despistada- le respondió muy avergonzada.

No te preocupes- sabia que a ella no le importaba de la misma forma que a él.

Bueno aun así, dime porque estamos aquí? Qué hay de especial?- pregunto curiosa y extendió las manos para abarcar el lugar. Ella sabía que esa playa era especial por sí sola, pero quería saber que planeaba Jacob.

Bueno este lugar es muy especial, porque venía aquí con mi padre cuando era más joven, aunque no lo creas, él es más rápido con todo y silla de ruedas ja ja ja- dijo ya acomodando las cosas que traía en la canasta- bueno, este lugar le recuerda a mama, ellos siempre venían aquí era SU LUGAR - dijo al final y ya había cambiado su sonrisa por un suspiro.

Es muy romántico tener UN LUGAR donde el mundo se olvide, donde solo vivan esas dos personas y…. su….amor- ella sabía muy bien de que hablaba Jacob.

Bella ya estaba enamorada de Jacob más de lo que se hubiera imaginado, era muy fácil amar a una persona como él, pero el amor que sentía por Edward seguía vivo, solo que encerrado porque así no le podía doler y podía seguir una vida casi normal; sin embargo había días que a pesar de todo el amor de Jacob y de su padre, Edward estaba más que presente, ella trataba de disimular su dolor con Jacob cuando le pasaba esto; pero este día no había podido y lo mejor que se le ocurría era alejarse.

Sabes Jacob, me tengo que ir, me siento un poco mal- le dijo tocándose la cabeza.

Pero cariño, ya está todo listo- y dirigió la mirada hacia la manta que estaba tendida en la arena- dime que tienes?- dijo en tono osco.

Bella ya estaba viendo la manta, en esta había unos vasos, una botella, un poco de comida, pétalos esparcidos por todos lados y un ramo de rosas al centro; ya no sabía cómo decirle que se quería ir y dio un suspiro antes de contestarle.

Bueno… me duele un poco la cabeza, supongo que es el calor- volvió a suspirar y resignada siguió- pero no importa, hoy cumplimos un mes, creo que estaré bien.

Gracias amor- no podía ocultar la alegría que hasta en su voz se reflejaba y fue corriendo a abrazarla.- no te vas a arrepentir, te pasares un día genial.

Hay…. ten más cuidado… no puedo… respirar- le decía Bella con dificultad ante su abrazo de oso.

Disculpa, hay veces que me excedo de fuerza- se oía apenado y se rascaba la cabeza.

Está bien eso pasa cuando tu novio es un licántropo- dijo en broma y le agarro del brazo- y bueno, que hacemos?

Comamos, estuve toda la mañana preparado esto, espero te guste-le decía fingiendo cansancio, tomo la servilleta donde había envuelto un par de sándwiches y le ofreció uno a Bella.

Ella no puedo evitar reír- claro….. Que complicado se ve- lo tomo y le dio una mordida- mmm el mejor que he comido en toda mi vida, ja ja ja.

Y espera que todavía falta ja ja ja- señalo la fruta y dulces que había en un rincón- te encantara el postre.

Ya que habían terminado con la comida, Jacob saco un pastelito de la canasta y se lo entrego a Bella con manos sudorosas y temblorosas.

Anda cariño, come- en su voz se notaba su nerviosismo.

No te lo quieres comer tú? Yo ya no tengo hambre, al ver como arrasabas con la comida me has dejado satisfecha- dijo en forma cómica.

Noo, lo he hecho especial para ti, los demás me los he comido ya, por qué crees que solo queda uno?- trato de que su voz sonara feliz más que histérica.

Ok, entonces no te daré nada, me lo comeré todo- dijo dando el primer mordisco- hay Jacob no eres muy buen cocinero te ha quedado como piedra.- se retiro del pastelito para poder ver bien que era lo que había mordido. Al ver dentro de este vio algo brillar y lo saco, vio que la piedrita brillante venia unido a un anillo que estaba lleno de pan de chocolate, se le pusieron los ojos en blanco al comprender que era UN ANILLO.

Jacob…. Esto…. Es… un anillo- dijo muy sorprendida.

Bella yo…yo- Jacob trataba de encontrar las palabras correctas. El ya estaba poniéndose de rodillas


primero los personajes son creacion de la autora de Crepusculo y la historia una idea que da vueltas en mi cabeza.

gracias por sus comentarios pocos pero sinceros ;), bueno espero les guste este capitulo