Holis! ^^ Me dieron ganas de subir un nuevo capítulo de esta historia, me han animado sus reviews y decidí subirlo. Agradezco a todas y no dejen de dar reviews.
Capítulo 4: Consecuencias, parte 1
Stan y Wendy acababan de ser echados de sus respectivas casas. Todo era una mierda, no tenían a dónde irse.
-Papá, yo...-Stan se sentía nervioso por la reacción de su padre. Tratándose de Randy Marsh, era impredecible.
-Yo me retiro-dijo Kenny, incómodo-. Suerte, Stan-se despidió con la mano.
-Uh, sí, adiós, Kenny...
-¿Vas a decirme algo, hijo?-Randy se veía sumamente confundido. Por el semblante de su hijo podía adivinar de que no podía ser nada bueno- ¿Qué hace Wendy aquí?-notó que la pelinegra tenía a su lado un bolso deportivo repleto de ropa.
-La echaron sus padres-explicó el chico-. Wendy está... embarazada.
A Randy le tomó un momento asimilar la información.
-Oh, ya veo. Lo lamento, Wendy. Estoy seguro de que ya encontrarás un lugar donde vivir.
Su hijo se apretó el puente de la nariz. Su padre no había comprendido absolutamente nada.
-Papá...-dio una fuere exhalación-. Yo...-tragó saliva: hasta a él le costaba creérselo-. Yo soy el padre.
El rostro de su progenitor se desencajó. Por una parte, desde que sabía lo suyo con Kyle prefería que su hijo fuera heterosexual, y el tener un hijo con Wendy era la prueba, pero... ¿a su edad? Eran tan sólo unos críos, no tenían ni puta idea de lo que significaba ser padres.
-¿Que no eras novio de Kyle?-preguntó sólo para asegurarse. Quería saber si Kyle era sólo una etapa en la adolescencia de Stan, para llamar la atención o algo así. No entendía muy bien a la juventud. Y tampoco que aquella pregunta fue la causante de algo terrible para el chico.
-Terminamos ayer. Se largó a Yale, le han aceptado.
-Un segundo-intervino su madre-. Si Wendy está embarazada con más de dos meses, y tú y Kyle terminaron ayer... STANLEY RANDALL MARSH, ¡¿ENGAÑASTE A TU NOVIO?-se escandalizó. Para ella, el que Kyle fuera un hombre no importaba. Stan acababa de lastimarlo, ya se imaginaba lo que habría sufrido el hijo de los Broflovski, y para ella, era imperdonable el que Stan haya cometido tal cosa.
El pelinegro tragó saliva. Todos se lo recriminaban.
-¿Y AÚN ASÍ PENSABAS IR A DONDE ESTUDIA KYLE PARA LASTIMARLO? ¿ES QUE ERES INSENSIBLE?-siguió gritando. Randy intentaba tranquilizarla, pero era en vano-. NO PUEDO CREERLO, STAN, ¡LARGO DE ESTA CASA!
En ese momento todos los morenos se paralizaron. Sharon Marsh acababa de hacer qué?
-Mamá, yo no quise...
-¡ESO ES LO QUE TODOS DICEN! PODRÍA HABERLO ESPERADO DE ALGUIEN COMO KENNY, ¿PERO TÚ? CREÍ QUE ERAS DECENTE, STAN!-sus ojos empezaban a lagrimear-. SI ERES CAPAZ DE HACERLE ESO A KYLE NO QUIERO NI IMAGINARME LO QUE LE HARÍAS A OTRA! TE DOY MEDIA HORA PARA QUE HAGAS TUS MALETAS, NO TE QUIERO VER AQUÍ!
-Sharon...-esta vez Randy trató de disuadirla, pero la feroz mirada en su esposa le intimidó bastante. Nunca la había visto tan ofendida y encabronada.
-¿TÚ SABÍAS QUE ESTABA SALIENDO CON KYLE?-le interrogó a la muchacha de cabello oscuro. Ésta, en respuesta, bajó la cabeza, apenada-. ME DECEPCIONAS... en esta casa tampoco podremos recibirte.
Y Sharon esta vez tuvo la última palabra. Stan, con expresión ensombrecida, corrió a su cuarto y a los veinte minutos ya tenía una mochila lista. Bajó las escaleras y ni siquiera se despidió. Wendy no tardó en seguirle.
-Lo siento, Stan...
Stan iba a responderle agresivamente, pero desistió al ver que Wendy, al llorar, le recordaba a Kyle. Ambos eran débiles. Colocó su mano en el hombro de la chica.
-También es mi culpa, ¿lo recuerdas?-sonrió resignado-. Qué le vamos a hacer, es irreversible...
-Podría abortar...
-¿En serio, Wendy? ¿Serías tan cruel como para quitarle la vida a un ser que no tiene la culpa de nuestra estupidez?
Testaburger se mordió el labio inferior.
-No, tienes razón, pero... ¿cómo lo vamos a mantener?
-Primero deberíamos buscar un sitio dónde vivir...
-Yo tengo setenta dólares ahorrados-mencionó, señalando su bolsa.
-Guau, tienes setenta dólares más que yo-bromeó el pelinegro. La muchacha rió levemente.
-¡Hey, hippie!-la odiosa voz de Cartman se hizo notar. El culón los había visto de esa manera y decidió burlarse un rato-. ¿Qué pasa, hacen huelga de hambre o algo así?
-No, culo gordo-bufó-. No es de tu incumbencia.
Eric observó detenidamente a Wendy, la cual le devolvía la mirada. En realidad, sí sabía lo que ocurría.
"No puedo creer que seas tan puta como para mentirle a Stan", pensó. "Y en parte él es un gilipollas por creérselo"
-Me enteré por buenas fuentes de que esperas un bebé, perra-comentó, metiendo sus manos en los bolsillos e intentando lucir indiferente-. ¿Necesitan ayuda?
-Que no es de tu incumben...
-¡Claro que la necesitamos!-imploró Wendy.
-Bueno, podrían vivir en mi casa...-dijo el castaño.
-Un segundo, ¿por qué querrías ayudarnos, culón?-sospechó el pelinegro. Cartman hizo lo posible por no lucir alterado. Mintió.
-Si hay algo que detestaría ver es que un mocoso sufra porque su madre es una puta y su padre un fracasado. Y no me lo perdonaría si es que, pudiendo hacer algo por él, no lo haga. Pero si tanta desconfianza me tienes, hippie, tú puedes irte a vivir con el pobretón de Kenny. ¿Qué dices, Wendy?
La aludida vaciló antes de hablar.
-Gracias, Cartman-se levantó de la acera y lo siguió. Stan se mordió el labio.
-¿Qué haces, Wendy? ¿Que no lo íbamos a criar juntos?
-Nunca dije que no lo hiciéramos. Digo que... viviremos en sitios distintos. Eric tiene mejor casa, piensa en el bebé...
El pelinegro bufó.
-Bien, como digas... Pero si Kenny no me lo permite, hazme un espacio, culo gordo.
El aludido aceptó a regañadientes y se dirigió a su casa, seguido por Testaburger.
-Hey, no me puedes ayudar con mis cosas?-se quejó la chica, después de perder de vista a Stanley.
-Lo haría, pero el bebé no es mío-le gruñó. Wendy detectó el sarcasmo. Ya anochecía.
-¡Claro que puedes quedarte, amigo!-le recibió el rubio con los ojos abiertos. Tío, en realidad no se imaginaba estar en su lugar... y eso que solo se acostaron un par de veces. Kenny era prácticamente la puta más grande de South Park después del Señor Esclavo, y siempre recordaba algo tan esencial como la protección-. Sólo tienes que esconderte bien, mis padres no te dejarán.
-Créeme, eso me reconforta-señaló con evidente ironía. Kenny le hizo una seña para que hiciera silencio y asomó su cabeza por la rústica madera de su casa. No había nadie cerca. Con la mano le indicó a Marsh que entrara rápido, él lo acató. Para subir por las escaleras sin hacer ruido tuvieron que retirarse los zapatos.
-¿En realidad esto es necesario?-le susurró, incómodo. Ya estaba hasta los cojones de esconder tantas mentiras que no lo llevaban a nada bueno.
-Bien, Stan, entonces ve tú y enfréntate a mis drogados padres, diles que te piensas quedar aquí por que la perra de Wendy está esperando un hijo que hasta yo dudo que sea tuyo, ¿bien?-le reclamó.
-¡No le digas perra!
McCormick le chistó y ambos entraron a la habitación del chico pobre de puntillas. El azabache depositó su mochila encima de la cama de Kenny. Si bien los McCormick habían mejorado en lo que respectaba a su economía, sus constantes gastos en 'cosas' (véase: crack para sus padres) hacían ver este cambio como una insignificancia, y Kenny había tenido que comprar la suya propia producto de su propio esfuerzo. Después de todo, era muy complicado el robarle dinero a las chicas con las que se acostaba mientras éstas dormían, en especial porque la mayoría tenía sueñoa ligero.
El rubio le hizo espacio a su amigo para que pudiese acomodarse y dormir junto a él. Stan no tenía problema, sabía que McCormick no era gay y éste a su vez sabía muy bien la situación del pelinegro.
-Buenas noches, Stan-despidió antes de caer dormido. Sin embargo, el moreno no pudo cerrar los párpados en toda la noche.
Tal vez sea cortito, pero preferí dedicarle el capítulo entero a Stan y a la puta Testaburger. En la próxima parte vendrá sobre Kyle, a quien le va mejor relativamente, claro.
Agradezco, por cierto, los reviews dejados en mi drabble 'Unas cuandtas palabras' y la buena acogida, a pesar de que pude haber vuelto emo a una que otra XD
Y si fueron capaces de dejar review antes, lo harán ahora. ¡Hipnosapo, ataca!
