Capitulo 6
"..Y..si ya nos vamos al dichoso callejón?, la verdad es que comienzo a aburrirme" dijo Max
"Estoy de acuerdo, parece que nuestras familias tienen mucho de que hablar..y nosotros no, que basura" contestó Draco
"Sin ofender, Draco, pero tu platica me aburre un poco, no haces mas que hablar del cara rajada, de la comadreja, del comebabosas y de la sangre sucia y francamente no entiendo"
"ya lo entenderás, falta un mes para que inicien las clases y entonces abrirás los ojos, creéme son insoportables…no se por qué siguen aceptando esa gentuza en el colegio…"
"Ay vas de nuevo…no te cansas de hablar de ellos? Si son tan poca cosa solo ignoralos como la escoria que son y ya! Para que tanto quejarse Draco…hasta parece que te agradaran…
"ay por Merlín no digas idioteces y mejor ya vámonos de acá.." Terminó Draco, ""Como puede decir semejante barbotada…esos parásitos del mundo mágico no han hecho mas que fastidiarme la vida…!"" pensó el rubio
"Queremos ir por Ginebra lo antes posible" Exclamó Alex mientras servía una copa de vino a Lucius en la biblioteca, la cual, no basta decir que era bastante grande, estantes y estantes de libros, clásicos del mundo muggle y del mundo mágico se encontraban a lo largo de esas cuatro paredes; enormes cortinas de terciopelo decoraban el ventanal que dirigía la vista al lago que separaba Malfoy's Manor de la propiedad de Alexander.
"No crees que es muy precipitado?. Lo más seguro es que no sepa siquiera quienes son ustedes, ahora, imagina si se entera de esta forma tan sorpresiva, lo primero que hará será cuestionar su abandono y los rechazará inmediatamente y dime, ¿tienes una explicación coherente para lo que pasó?" dijo Lucius
"Solo la verdad, qué más podría decirle, Lucius?"
"Una verdad que si no es contada de la forma apropiada lo único que hará será alejarla de ustedes, entiendo que quieras verla, pero…"
"Lucius, han pasado 18 años, 18 desde entonces! Y te recuerdo que yo ni siquiera la ví cuando nació…ahora que la encontramos que quieres que haga?...que me rasque la panza, que cuente nubes, que le mueva al caldero?..al diablo! Estas loco!...no quiero a mi hija en sabrá Merlín que condiciones…"
"Calma amigo, hay que pensar las cosas fríamente, lo primero que habrá que hacer, si me permites sugerir, es convencer a los Weasley de que quieren ver a su hija, ademas, ellos tienen seis hijos, seguramente su situación económica los hará reflexionar"
"situación económica, me sugieres comprar su cooperación?...no estoy seguro de entender, Lucius"
"No amigo, ellos no son de ese tipo de gente, podrán vivir en un hoyo y comer solo pan muggle, pero nunca venderían a uno de los suyos, no, no va por ahí mi idea amigo, me refiero a que ustedes si son capaces de darle la vida que la chica merece, los cuidados, la protección y la educación para la que nació, claro…si ellos la quieren tanto como dicen, cederán, además ustedes están arrepentidos y merecen la oportunidad de enmendar las cosas, conocer a su hija, darle lo que no ha podido recibir en 18 años…además si procedemos de esta manera, no veo porqué retrasar mas el encuentro, podemos ir a su choza por la noche y veremos…" Dijo esto poniéndose de pie alistándose para salir al callejón
"Cuanto antes mejor Lucius, y estamos aquí para corregir los errores de una vida…" concluyó Alexander
Después de desaparecer de la madriguera y correr hasta donde las fuerzas le alcanzaran, Ginny llegó al pequeño bosque donde le gustaba pensar en secreto, desahogar sus penas y tomar decisiones.
"por qué me tenía que pasar esto a mi!..es que soy tan tonta, tan débil como para que todos me mientan?" decía mientras las lágrimas rodaban por su blanco rostro "todos juegan conmigo, ni siquiera mi propia familia ha sido honesta conmigo…si todo estaba mal…ahora esta peor! No se quién soy, quien es mi familia?...mi verdadera familia…! Por qué me dejaron?...qué tengo que hacer para que la gente me tome en serio?...no puedo creer que toda mi vida haya sido una mentira…yo misma soy una mentira!...porque no merezco tantita sinceridad?...que hago ahora…que hago…que hago?" repetía desesperadamente
"y ahora que fue lo que te pasó?"
"Qué haces acá?..creí que solo yo conocía este lugar!" contestó la pelirroja
"hay por favor, no..si no es de tu propiedad, creo entonces que cualquiera puede entrar, no?...igual no es un secreto que vengas por acá, ahora, me dirás que te pasó esta vez?"
"lo que me haya pasado no te importa…yo puedo sola…" contestó Ginny mientras se iba del lugar a paso firme
"créeme que si pudieras sola no estarías en este estado…!" gritó mientras la veía alejarse
"no puedo creer que tengamos tantas cosas que comprar, para ambos chicos…siempre odié el inicio de cursos…" se quejaba Narcissa mientras recorrían el callejón Diagon
"Créeme que no me hubiese importado de haber tenido a mi hija a mi lado Cissy…,ver su primer hechizo, saber sus gustos, discutir disparates, saber de sus amores…"
"Ay amiga, discúlpame…pero, si de algo ayuda…sé por Draco que gusta de jugar Quidditch, que es muy buena buscadora, a pesar que juega otra posición en su equipo, ánimo, pronto recuperarás a tu hija y aunque no puedan recuperar el tiempo perdido, tendrán tiempo para disfrutar lo venidero…"
"en verdad crees eso?.."
"si claro, verás que pronto me mandarás una lechuza diciendo vamos con madame Malkin a comprar el vestido de Ginebra…" contestó maravillada Narcissa, pues la ropa era su punto débil
"en serio, creo que entiendo un poco mas de eso que de escobas…" dijo Giselle, dejando salir su primer sonrisa en muchos años al tiempo que entraban en la tienda Broomstick's world
"no puedo creer que las escobas hayan cambiado tanto…por Merlín…mira la forma de esto Lucius!...letras grabadas a mano…madera de la mejor calidad!..necesito una de estas!..de verdad es la mejor que tienen?"..dijo Alexander con la boca abierta
"amigo no me digas que aun tienes esa vieja Star 3500?..donde estuviste las ultimas décadas!" Contestó Lucius con burla
"pues la verdad es que si…viendo esta creo que la mia ya esta para jubilarse..creo que se podría barrer con ella…" dijo con cierta pena
"Señores…viendo su admiración por la Saeta de Fuego creo que les gustaría ver la mas reciente adquisición del Mundo de la Escoba…el set de escobas "Speed of Light", aun no salen al mercado abierto y solo están disponibles por pedido para equipos de Quidditch y para algunos fanáticos del juego con escoba…créanme…lo mejor que hay por estos días, no cualquiera puede tener una" dijo el vendedor mostrando el catálogo haciendo acercamientos con su varita para que pudieran observar la calidad de la escoba con mayor exactitud
"yo quiero una de esas!..haga mi pedido ya mismo!..creo que a Max le gustará una de estas también…si…dos..si no fuera que Giselle no sabe volar le regalaría una también!"..
"pareces niño Alex, compórtate, que estas en un lugar público…" dijo Lucius con cierta pena
"No te amargues amigo…no me digas que la imagen de esta belleza no te seduce…por Merlín!"
"Oyeme yo no estoy amargado!...y para demostrarlo…es más porque no hacemos el pedido del set completo y sirve que ocupas tu tiempo en enseñarle a tu esposa a volar!..a ver si aun recuerdas como dominar una escoba!"
"Perdoname pero creo que ya no sabes sumar Lucius..para qué un set de 7 escobas cuando contando a Gis sumamos 6.."
"Hazme caso ..pronto verás porque lo digo.." concluyó Lucius
"En verdad necesito toda esta basura para el colegio, Draco?" dijo Max, mirando con desprecio un mini caldero…seguro que aquí no se cuece ni el jugo de calabaza"
"ya te dije que si…agradece que seremos pocos en clase de pociones…solo algunos selectos estudiantes son capaces de estar a la altura de las enseñanzas de el profesor Snape...no cualquiera amigo…Ah mira…! Quisiera presentarte a alguien…" Draco y Max salieron de la tienda de materiales para pociones para encontrarse con un chico alto, blanco, cabellos oscuros y lacios de ojos azules. "Edgar Groedeck, Slytherin, un año menor que nosotros, cazador del equipo de Quidditch, el es Máximus Van Der Hoebbe, recién llegado de Alemania, estará próximamente en Hogwarts, con nosotros y esperemos también en el equipo de Quidditch…"
"Un placer Máximus, espero verte pronto en el colegio.." contestó secamente Edgar
"lo mismo digo…" dijo Máx con cierto desdén
"Malfoy…quisiera hablarte un momento en privado si no te importa…"- dijo Edgar, alejando a Draco de Máx " No creerás esto Malfoy… parece que he encontrado la forma de hacer que los viejos tiempos vuelvan…los tiempos donde nuestras familias eran respetadas y temidas..!..Así es, creo que encontré la forma de hacer que los tiempos oscuros regresen…estoy cerca de lograrlo… de verdad!"
"que diablos estas diciendo idiota!...ten cuidado con tus palabras…" contestó Draco
"piénsalo Malfoy..no te gustaría regresar a la gloria en la que estabas…vamos!...volverás a tenerlo todo!"
"no se en que estupideces estés metido pero a mi no me involucres, no quiero tener nada que ver con semejante tontería…!" dicho esto Draco se alejó a paso firme llevando a Máx con el
"todo bien..?"
"haz de cuenta que no conociste a ese idiota…será mejor irnos de aquí"
" Lucius…respecto a tus palabras de esta mañana…quisiera que las cumpliéramos lo antes posible…pensaba que quizá Gis, Narcissa y los chicos pudiesen regresar a casa mientras nosotros vamos con los Weasley, me gustaría que al menos se enterarán que estamos aquí y que haremos lo necesario para que Ginebra esté con nosotros…"
"vaya hombre...si que estas desesperado…pero me parece bien…Narcissa, Narcissa!" llamó a su esposa quien platicaba entretenidamente con la pelirroja de su amiga " que te parece si se adelantan a Malfoy's Manor y se encargan de los preparativos correspondientes para la cena de esta noche, me parece que siendo que nuestros amigos fueron los anfitriones del almuerzo…porque nosotros no ser los de la cena…?"
"me parece una buena idea, querido, creo que sé que opción sería la adecuada para la cena de hoy…se lo propondré a los chicos..vienen?.."
"No Narcissa, tenemos asuntos que atender aun en Gringotts...Lucius me ayudará pues no conozco mucho de las finanzas en Londres, pero no se preocupen… nos veremos más tarde..." dijo despidiéndose de ella guiñándole un ojo a su amigo de toda la vida..
"mira que hora es Ron y Ginny que no aparece.." dijo Hermione preocupada
"Y que esperabas?…se enteró de una verdad muy fuerte y de la peor manera, esto vino a complicarle mas la vida…" contestó su pelirrojo novio
"creo que sería bueno que saliéramos a buscarla no Fred?"
"cierto George…pero no tengo idea de a donde?"
"Que lugares suele frecuentar" preguntó Harry
"cuando era niña solía esconderse bajo su cama…luego en el ático..pero pues últimamente no sabemos donde se mete…ya viste lo que pasó ayer…sabrá Merlín donde habrá estado…" dijo Ron frotándose los ojos " y si esperamos un poco más..aun no anochece…quizá aparezca…"
"Hay que darle tiempo…no es una verdad fácil de asimilar…sin embargo, me da miedo que este sola allá afuera..quisiera que supiera que tiene todo nuestro apoyo y que sea hija de quien sea las cosas nuca cambiarán entre nosotros.." dijo Charlie sereno
En el momento en el que caía el atardecer se escuchó un plop! Y acto seguido tres toques ligeros en la puerta de la Madriguera…el más cercano a la puerta era Ron, asi que fue el quién atendió esperando que su hermana hubiese llegado al fin
"Se puede saber qué hace usted aquí!"
"niño…que no te enseñaron tus padres buenos modales o es que no se molestaron en intentar educarte?" respondió Lucius de mala manera
"Por favor Lucius…ten un poco de tacto…controlate" intervino Alexander "hijo, es que podemos hablar con Arthur Weasley?"
"mire señor no creo que sea hora de visita y de cualquier forma no creo que mi padre quiera recibirlos, asi que…"
"Deja Ron…yo atiendo a los señores…porque no van tu y tus hermanos a ver la cena.." dijo el Sr. Weasley dirigiéndose a la puerta
-UUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUUU-
Llegando a casa de los Malfoy un escalofrío y una sensación de vacio en el estómago golpeó el cuerpo de Giselle haciendo que se detuviera al umbral de la enorme puerta de caoba de la mansión de los Malfoy, lo único que pudo hacer fue detenerse de donde pudo pues la preocupación y angustia de algo indefinido le llenaba el alma…
- Giselle….te encuentras bien? Estas demasiado pálida!- exclamó su rubia amiga aproximándose a ella, creo que deberías entrar a la casa lo antes posible y descansar, esta temporada ha estado llena de emociones…vamos
- No es nada…solo que quizá no he comido bien, no se, de repente una emoción que nunca había experimentado antes me llenó el alma por completo…quizá este delirando, tienes razón, estas semanas han estado llenas de estrés, no me explico cómo fuiste capaz de soportar la tensión de la guerra…en Alemania el golpe no fue tan extremo como en este lado del mar
- No creas que fue algo sencillo…esa misma pregunta que te haces me la hago yo misma todo el tiempo, creo que para Draco el golpe fue más duro, no tenía porque involucrarse de esa forma y mira, a veces pienso que mi hijo se esta volviendo de piedra…dijo Narcissa con la mirada azul oscureciéndose por la terrible pena que significaba que su único hijo se sumiera en el abismo del desamor y frialdad
- Querida, no creo que Draco sea como afirmas, solo pienso que la frialdad que emana es una clara manifestación del linaje del que procede, los Malfoy siempre han sido así, fríos, propios, educados- dijo con una mirada irónica- no creo que haya de que preocuparse y si crees que tu hijo se esta volviendo de hielo…ya llegará alguien que lo derrita, así siempre pasa- comenzó a reírse Giselle
- Ay querida, tu siempre con tus cuentos de hadas, quizá un poco de realismo en tu vida no te hubiese acarreado tantos problemas- dijo Narcissa con un dejo diversión- pero veamos que pasa al final como dices tu, además Draco ya es un hombre, aunque me cueste trabajo dejar la idea de que ya no es un chiquillo, Draco debería ir pensando en una pareja propia de nuestro estatus, 19 años casi 20 y nunca le he conocido una pareja seria, la sociedad comienza a murmurar sabrá Merlín que aberraciones sobre mi pequeño…
- Cissy, relájate y deja que Draco se relaje también, hoy en día no es fácil encontrar alguien con las características que buscas, nuestro circulo social cada día es más reducido, confórmate con que encuentre una chica sangre pura, de buena familia y que lo quiera y además, a quien el quiera también, de sobra sabemos que los matrimonios arreglados no llevan a ningún lado…-dijo la pelirroja sentándose en el sofá cercano a la enorme chimenea de mármol, mirando directamente los ojos de la rubia continuó- considérate afortunada pues el tuyo resultó mejor de lo planeado y al final la relación entre tu y Lucius floreció, pero imagínate a que infierno atarías a tu propio hijo si lo condenaras a semejante destino
Si lo pones de esa forma tan dramática, para cualquiera resultaría trágico, sin embargo, confío en el sentido común de mi hijo y que sepa comportarse a la altura de las circunstancias- dicho esto último una idea había nacido en la mente de Narcissa, pues una sonrisa se había dibujado en su pálido rostro.
-UUUUUUUUUUUUUUUUUUU-
- Chicos porque no van a sus habitaciones…su madre y yo tenemos asuntos que atender- dijo el señor Weasley dirigiéndose al par de hombres que se encontraban en el umbral de la puerta principal, sin embargo ninguno de los chicos siguió las ordenes del patriarca de la familia y se quedaron al pie de la escalera.
- Ustedes aquí, qué hacen en mi casa?. No han tenido suficiente con el daño que ya han causado en mi casa?- gritó la serñora Weasley al hombre que nunca conoció pero supuso quien era- por su culpa mi hija se fue de la casa!
-Señora, tranquilícese, no he venido a causarle mas pesares, he venido porque quería ver, quería conocer a mi hija, después de tantos años…
- Usted la regaló hace 18 años! cómo se atreve a venir aquí y reclamarla como si nada hubiese pasado?- gritó la señora Weasley cada vez más y más roja.
- Señora, si me disculpa, usted no es quién para juzgar hechos que desconoce, no he venido aquí a hacerle daño ni a usted ni a su familia y mucho menos a mi hija, así que le ruego me permita verla- contestó Alexander serio y a la vez sereno
- Y qué si mi hija no quiere verlo, y qué si mi hija se ha marchado?- cuestionó el Sr. Weasley tomando participación por primera vez en la discusión
-Y qué si sí lo quiero ver?- contestó una voz determinada desde la puerta de la cocina, la menor de los Weasley había aparecido por fin, aún con los ojos llorosos y más pálida de lo habitual
-Ginebra…al fin..- murmuró Alexander
- Ginebra!...por Merlín dónde te habías metido, quién te crees para andar a estas horas de la noche sabrá dónde, con quién y haciendo qué! Cómo es que te atreves a salirte de la casa sin decir una sola palabra- espetó la Sra. Weasley con coraje y lágrimas en los ojos acercándose a la pequeña.
- Después de lo que me enteré qué querías que hiciera? Que me sentara a pelar calabazas? No madre, después de enterarme que mi propia familia y mis amigos me habían engañado, hablando a mis espaldas de cosas que más que a nadie me concernían a mi! Es que no creen que soy lo suficientemente madura como manejar alguna situación? Merecía a caso que me engañaran, que me mintieran …- dijo Ginny con lágrimas en los ojos y apunto de gritar de la desesperación-… que me traicionaran…- esto lo dijo mas calmadamente pero dejando salir una lágrima de sus ojos marrones…- No! Ya no quiero eso para mi vida, ya no quiero vivir como un títere, en las sombras, en las mentiras y una vida que no es la mía…no…así no, esa no es la vida que quiero para mi! No lo entienden?- inconscientemente la pelirroja fue rodeando la habitación hasta llegar al lado del Sr. Malfoy y Alexander- quiero la verdad de ahora en adelante, quiero saber de dónde vengo y el porqué de muchas cosas…no mas mentiras- miró Ginny suplicante a Alexander.
-Quedando todo más que aclarado, creo que sería prudente retirarnos de este…lugar- comentó Lucius mirando con despreció en lugar en el que se encontraba- Alexander?
Este último dio un vistazo a la familia Weasley e inició la marcha apoyando una mano sobre el hombro de su hija en señal de apoyo, al mismo tiempo Ginny dio un paso hacia adelante rumbo a la puerta.
-Ginny, si das un paso mas con estos hombres, no pienses en volver a esta casa!- chilló la Sra. Weasley derramando lágrimas indistinguibles entre la tristeza y el coraje.
-Molly!...piensa lo que estas diciendo- dijo alarmado el señor Weasley
- Madre…- dijo con tristeza Charlie
- Toda mi vida he vivido víctima de burlas, de mentiras, de travesuras y todo por ser la tonta e ingenua Ginebra Weasley- dijo la pelirroja con una sombra en sus ojos recordando las travesuras de sus hermanos, las burlas por ser tan débil e ingenua, los regaños a veces infundados por parte de su madre y las mentiras de Harry- pero ya no más – dijo derramando un par de lágrimas- perdóname papá- murmuró la pelirroja en dirección al Sr. Weasley antes de salir por la puerta seguida de Alexander y finalmente fue Lucius quien cerró la puerta de la madriguera.
- pues entonces vete Ginebra!- al tiempo que lanzaba un plato en dirección a la puerta- todos estos años no me dí cuenta que estaba criando una arpía…pero lo tiene en la sangre…!- dicho esto la Sra. Subió las escaleras y no se le volvió a ver durante la cena, la cual fue la más vacia que los Weasley habían experimentado en meses.
Saliendo de la Madriguera tanto Alexander, Lucius y Ginny desaparecieron con un ligero plop para después materializarse muy lejos de ahí, en un prado iluminado por la luz de la luna, la pelirroja se echó a andar detrás de los hombres sintiéndose por un lado incómoda de estar con aquellos hombres, uno aseguraba que era su padre, otro…bueno, que decir del otro, el otro siempre la había tratado con desprecio tanto a ella como a su familia…su familia, se sentía triste por esa sola palabra que significaba todo un mundo para ella y ahora solo quedaba resumida a esas dos palabras, desconfiada pues no sabía a donde se dirigían…y si todo era una trampa?..pero una trampa de que?, ay por Merlín ya estoy paranoica! se decía a si misma; de repente sintió un tirón de los cabellos que mas que dolerle la asustó y la sacó de sus pensamientos, rápidamente se giró para ver que era lo que había sucedido, con los ojos abiertos comprobó que una rama se había atorado en sus cabellos.
- Un viejo árbol, Ginebra – se sonrió su "padre", mientras la liberaba de las ramas, mentalmente Ginny también sonría, había algo en ese hombre que la tranquilizaba, sin embargo se volvió a sobresaltar por los gritos malhumorados de Lucius Malfoy.
- Maldito árbol desgaciado, eta donde no debería! El muy estúpido no sabe con quien se esta metiendo! – Ginny volvió a sonreir al darse cuenta de que Lucius había tropezado con la raíz de un árbol que sobresalía del suelo y que ahora se jaloneaba bruscamente la capa para liberarse de otras ramas que según el, no están donde deberían- Mañana mismo mandaré quitar todos estos estorbos – terminó Lucius jadeante
-Oh, vamos amigo deja en paz a los árboles, tu que te andas buscando problemas con la pobre naturaleza- dijo Alexander muy burlonamente
-Bueno ya! Deja de burlarte…a tu casa o a la mia?- contestó desesperado
-Sinceramente , Lucius, creo que a Ginebra le gustaría descansar, así que te parece bien a la mia? Por cierto dónde vamos a cenar, porque… honestamente muero de hambre
- Si ya se que tienes hambre…tu siempre tienes hambre!, supongo que si no tuvieras tanto oro dejarías a cualquier mago con un sueldo promedio, bien pagado, en la calle en una semana!- dijo Lucius mirando con odio todos los arboles que le rodeaban- Yo también tengo hambre y estos bastardos que no se quitan de mi camino!
Ginny comenzaba a encontrar la situación divertida de ver como un par de adultos que parecían tan correctos ante la sociedad y tan fríos y crueles para los magos de menor rango, discutían y se comportaban cual adolescentes típicos del colegio, sin embargo, tras dar dos pasos más salieron del bosque para encontrarse en un gran prado, al fondo se dibujaba un amplio y oscuro lago y a ambos lados dos monstruosos castillos, uno de ellos se veía simplemente siniestro, Ginny quería pensar que era efecto únicamente de la fría y tétrica noche y no una característica intrínseca de la construcción, porque de ser así no entraría en ella ni a patadas…sabrá Merlín quien podría vivir en un lugar tan frío, el otro castillo era mas agradable a su vista, aunque no por ello menos sombrío, que gracioso se veía ese cuadro…un castillo gótico separado de uno medieval..quién diablos construyó eso así? Se preguntaba cuando la voz de Malfoy padre la sacó de su mente
-Pues creo que cenaremos en mi casa desde que en la tuya no hay ni una triste vela encendida, bueno Ginebra, deseas cenar con nosotros o prefires descansar? supongo que el viaje y lo ocurrido te han agotado…- Dijo Lucius mirando fijamente a Ginny
- Eh?, me habla a mi..?- dijo Ginny distraída
-Pues claro, querída, a quien mas si no?- dijo divertido su padre
-Uhm, la verdad es que prefiero descansar si no les molesta- dijo la peliroja sonrojándose y mirando sus pies, desde cuando me da pena que este hombre se dirija a mi! Se cuestionaba mentalemte, bueno quizá sea desde que me habla cortésmente...quien lo hubiese imaginado? El mismísimo Lucius Malfoy dirigiéndose amablemente hacia mi, pero si no es mas que un frío, déspota, calculador y tenebroso mago…bueno supongo que todos tenemos un doble lado... pensaba mientras seguía a los dos hombres hacia el castillo que no le pareció tan feo, una vez ahí se sorprendió de lo grande y lo hermoso que era, subió las escaleras que llevaban a la puerta principal, la cual fue abierta con un movimiento de varita de Alexander dando paso a los tres magos; dentro todo estaba obscuro, pero un segundo mas tarde las velas de los candelabros y de las arañas se encendieron mostrando todo el esplendor del recibidor, era simplemente hermoso, no había otra palabra para describirlo, enorme, quizá solo podría compararse en tamaño con el de Hogwarts y aun entonces Ginny lo dudaba, habían numerosos tapices, cuadros, candelabros, puertas, puertas y más puertas…acaso no había mas que puertas? Al final la pelirroja reparó en las escaleras de mármol que había al final del corredor, las cuales se dividían en dos para llevar a lo que Ginny suponía dos pasillos…por Merlín..a donde me vine a meter?
- Teity…- la suave voz de Alexander la sacó de su terror mental, acto seguido apareció una pequeña elfina
- Llamó usted, amo?
- Deja de hacer lo que sea que hagas, acompaña a mi hija a que escoja la habitación que mas le agrade, que se ponga cómoda y llévale algo de cenar. De ahora en delante te ocuparás únicamente de atenderla, que otro elfo haga tus quehaceres. Hija segura que estarás bien aquí sola, no te gustaría mejor acompañarnos a la mansión Malfoy a cenar?
- Pero que cosas dices hombre…ve como esta la pobre, dejala descansar, seguramente ya fueron muchas emociones en un solo dia!
- Si, tienes razón Lucius, anda, descansa querida y si necesitas algo no dudes en pedirlo, Teity te atenderá- dicho esto Alexander le dio un beso en la frente- no puedo creer que al fin estes en casa hija
Cómo puede aquel hombre asegurar que es su hija? Hasta el momento no había ninguna prueba, solo confiaba en lo que había escuchado por su familia y por aquel hombre, incluso Lucius Malfoy lo secundaba…habría algo extraño debajo de todo ese teatro? Y que tal que esa familia si había perdido a una hija, pero que no era ella, que tal que se confundieron y que en algún lugar esta la chica a la que buscan? A la verdadera heredera de los Von Waischler…pero entonces nada de lo que había soñado hasta entonces y lo que había escuchado de los labios de sus padres tendría sentido…Merlín, es que de verdad estas personas son mi verdadera familia? Cómo es que yo estoy aquí? De verdad este es mi lugar?, se cuestionaba mentalmente la pelirroja mientras miraba a su alrededor.
- Señorita..señorita?- dijo la elfina tratando de encontrar la atención de Ginny- habrá que ver donde se va a quedar
-Ah!..si supongo que si..- contestó vagamente Ginny aun un tanto sumergida en sus pensamientos, sin embargo al escuchar el chasquido de los deditos de la elfina y contemplar como la primera puerta se abría revelando el contenido de la primer habitación que le mostraba, la pelirroja concentró su atención nuevamente a la realidad aunque solo para ver que la habitación era grandísima para ella, por donde la mirara simplemente no le gustaba, demasiado obscura, tapices verdes y detalles dorados, maderas obscuras, piel de dragón en los sillones, y cuadros por todas partes, un escalofrío le recorrió la espalda, todo en ese ambiente le recordaba a Draco Malfoy o a un anciano amargado que no saliera de su habitación, aun asi, por mucho que repudiara la idea, tarde o temprano tendría que ver al rubio Slytherin y tendría que asimilar el convivir con él, viendo lo muy cercanos que eran sus padres…- eh, por qué no vemos otra?
- Como usted diga señorita, quizá esta le agrade más- nuevamente la elfina hizo uso de la magia para revelar una diferente habitación, para variar, bastante grande aunque no tanto como la anterior, toda decorada con tapices blancos y pequeñas florecillas que apenas se distinguían a la vista, cuadros de diferentes paisajes y varios espejos, un diván, una mecedora y una linda cama al final, ¡que bellas telas tenia!, le parecía hermosa esa habitación, pero no para ella, era una recamara que hubiese hecho feliz a una niña que aun creía en las princesas y los cuentos de hadas y Ginny creía en todo menos en los finales felices o en el amor, todo lo dulce e inocente parecía haberse ido junto con el que no debe ser nombrado
-No habrá otra Tah-Ty?
- Teity, señorita, mi nombre es Teity- dijo la elfina con orgullo y cierto enojo porque le hubiesen cambiado el nombre, pero, de repente pareció caer en su error- pero, la señorita puede llamarme como desee…quizá esta habitación sea mas de su agrado- nuevamente al sonar sus escuálidos dedos la puerta se abrió, dejando ver lo bella que era, pintada de color ciruela, cortinas de color rojo, detenidas con lazos dorados, las cuales dejaban ver un enorme ventanal, por el cual se dejaba ver el lago siendo iluminado por la luz de la luna, la cama, que enorme la parecía! Había también un diván, un enorme tocador, cuadros, y dos puertas…estaba realmente sorprendida, pues además de ser un hermoso lugar, le parecía que la Madriguera cabía en cualquiera de las habitaciones que hasta el momento había visto.
- Que hermosas mascaras – dijo Ginny observando las máscaras que estaban en las paredes, también había una en el tocador, algunas tenían plumas, otras listones, flores y demás adornos, parecía que las hubiesen sacado de un baile o de una obra de teatro
- La señora Giselle las trajo de Venecia, ama todo lo que tenga que ver con el arte, desde la pintura hasta el teatro, toda la casa fue en su mayoría decorada por ella, es una de las cosas que le distraen de sus penas.
-Penas?, qué penas?- preguntó Ginny volviéndose hacia la elfina
-Teity no puede hablar de los asuntos privados de la ama…señorita, donde ha dejado su maleta?, debo subirla
- No tengo nada Teity…nada…- dijo con una voz apenas audible
-entonces Teity le preparará un baño, a la señorita le gusta el aroma de las flores, entonces Teity le preparará un baño con rosas…- dicho esto la elfina desapareció por una de las dos puertas que había en la habitación, mientras Ginny apreciaba la vista que el lago le ofrecía y vio como también podía ver un poco del castillo vecino
