Bueno aquí me tenéis, con un suspenso en reviews, pero sin irme para atrás. A ver si este os gusta más.

Una emboscada.

Escrito por cocobain.

Capítulo 3: Dora.

-Por favor-Lily miraba suplicante a Dumbledore- no hay necesidad de que mis padres vengan-

-Señorita Evans, ha sido agredida…-

-¡Miles de niños en todo el mundo son agredidos en cada colegio y no llaman a los padres!-McGonagall abrió los ojos sorprendida-¡¡es cierto!!-reivindicó la pelirroja-y comprendo que si yo…si yo…no fuera capaz de evitar que eso ocurriera otra vez…-Lily sacudió la cabeza-saben que no se va a sacar nada de esto, los Black extenderán un cheque a Nigellus y-

-¡¡Señorita evans!!!-exclamó McGonagall- Dumbledore esto es…es…-

-Calma Minerva-pidió el mago atusándose la barba.

-Pero tiene razón-intervino Sirius-mi tía extenderá el cheque muy gustosa-

-Me sacarán del colegio, si me ven así me sacarán, no podré terminar mis estudios de bruja…y yo quiero demostrarles que soy una gran bruja-

-No tienes que demostrarles nada-saltó Kat- ya lo saben por eso te atacaron-todos fueron a hablar, pero al levantar Dumbledore una mano apaciguadora se callaron, yo miraba a Lily, ojala se librase de la visita de sus parientes.

-Creo firmemente que usted no va a dejar que semejante afrenta a su persona vaya a ocurrir de nuevo-decía Dumbledore calmadamente-sin embargo-me miró-no sólo se trata de que dejen de atacarla a usted, si no al resto de alumnos del colegio que podrían ser próximas víctimas-

-¿Y de que va a servir que mis padres vengan para los otros alumnos? ¿De qué va a servir que yo abandone este colegio con el rabo entre las piernas?-todos asentían. Ahí teníamos el orgullo Gryffindor, y por supuesto Dumbledore y McGonagall también padecían de él, sólo Flitwick y yo fruncíamos el ceño. Lo cual sólo indicaba algo, y es que Dora iba a venir.

-Quizá podríamos hacer algo Minerva-opinó Dumbledore observando a sus muchachos, la mujer se llevó una mano al pecho.

-¡Si! Desmemorízenlos, oblívienlos-Lily casi gritó, los profesores la miraron sorprendidos.

-No estará diciendo que cree de verdad que la querrán sacar-empezó Flitwick, Dumbledore torció el gesto.

-No es la primera vez que amenazan de hacerlo, y les costó mucho tomar la decisión de dejarla venir aquí a estudiar-

-Y sería una perdida de tiempo todas mis horas invertidas en conseguir meter algo en esa cabeza-opinó Mcgonagall. Miró su reloj-tomemos una decisión, ya es tarde, deberían de estar todos metidos en sus respectivas camas-

-Desde luego-concordó el mago-¿Qué opina la señorita Nightingale?-todos me miraron. Me limité a tragar saliva, consciente de que lo que dijera podría determinar la decisión.

-Bueno…visto que hagamos lo que hagamos ellos van a salir beneficiados o como mínimo impunes de cualquier tipo de castigo-miré a Flitwick, que me veía con las cejas alzadas, volví a bajar la mirada incapaz de mirar a nadie más-creo que haríamos bien en no traer aquí a nuestros familiares-

-¿Quiere decir algo más señorita Nightingale?-me mordí el labio.

-Francamente, yo soy Lily y no expondría a mis padres a la vista de…-miré a Sirius.

-Adelante, es cierto-

-No expondría a mis padres a un peligro que a lo mejor no son capaces de entender, y mucho menos, de combatir. Quiero decir, que, Lily se quedaría sin zonas seguras en las que estar, si lo que quieren es dañarla de algún modo, su casa y las caras de sus padres en este instante son…incógnitas-miré a Dumbledore que me miraba con curiosidad, quiero pensar-en lo que respecta a Dora… ellos, quiero decir, los Black y los Mckinons, ya la conocen-

-Francamente señorita Nightingale-decía Flitwick.

-No, Filius, tiene razón-dijo Dumbledore, yo ni siquiera acababa de creerme lo que acababa de decir, pero no se me había ocurrido otra cosa tampoco.

-¿Realmente cree que iban sólo a por la señorita evans?-

-A por mi no iban-contesté a Mcgonagall-yo era la persona más cercana para ayudar a Lily, y se limitaron a quitarme de en medio, sin embargo me sobrevaloraron, creo que no habría reaccionado a tiempo-

-¿Entonces no se siente agredida?-preguntó Flitwick, yo negué con la cabeza.

-No-

-¡¡Nilo!!-me regañó Kat.

-es cierto, Mckinons no tiene la culpa de ser una mole, y menos de que yo sea tan floja-sonreí, pero no añadí nada más.

-Hablaré con Nigellus-Dumbledore se llevó una mano a las sienes.

-Y yo enviaré más cartas-

-Ahorrese la de Dora Nightingale-dijo flitwick-puesto que es de mi casa, yo si quiero tener una charla con los padres de Mckinons-

-Oh! Por supuesto la señora Nightingale vendrá-aseguró Dumbledore, yo los miré con ansiedad-hay mucho que hablar con ella-

-Pero…-intenté. No entendía que había pasado.

-Pueden retirarse-

-Lo siento Nilo-me dijo Lily.

-Más lo siento yo-dije con un nudo en el estómago-me voy a quedar sin novio-

-¿Cómo que quedarte sin novio?-me giré al instante viendo a Remus por primera vez en cuatro días, junto a él estaban James y Peter, casi me deshago en el instante-¿Nuestra relación peligra?-

-Bastante diría yo-dijo Kat mirando ceñuda a Remus, vi como Sirius le pegaba un pellizco, no entendí nada pero me fui a refugiar en los brazos de Remus de todas formas.

-Dora va a venir-

-Estupendo, entre ella y yo nos cargaremos a Mckinons y se lo cocinaremos al calamar gigante-

-Vale-dije débilmente dejándome conducir por Remus hacia alguna parte, escuché como decía adiós a sus amigos mientras nos perdíamos por el corredor, conforme iba siendo consciente de su cuerpo a mi lado, me fui dando cuenta de varias cosas, me paré y le miré-¿has crecido?-

-No creo ¿en cuatro días?-

-Si, y estás más corpulento-seguí pasando mis manos por su espalda.

-No, lo que pasa es que estás aprovechando para meterme mano-sonreí, en parte era cierto pero yo juraría que había vuelto más alto.

-¿Alguna queja?-negó con la cabeza y yo en ese instante me di cuenta de que estábamos frente al cuadro de Ravenclaw, le miré con reproche-¿me llevas a mi casa? Cuatro días sin verte, ni me besas ni nada y me llevas a Ravenclaw?-él me miró confuso.

-Bueno, pensé que como íbamos abrazados por los pasillos y nos han visto varias personas, no querrías dar más espectáculo, como eres tan tímida-parpadeé.-¿Nilo?-Remus me miraba preocupado desde sus ojazos dorados, yo estaba clavada en el sitio, decidiendo entre perderme en sus ojos y sus brazos o hacer el conjuro para que la tierra me tragase.-Nilo-volvió a llamarme esta vez más impaciente.

-¿Quién nos ha visto?-

-Pues varios alumnos, Mcgonagall y Flitwick al salir-yo ni me había enterado. Boqueé como un pez.- de verdad, no te veía en estado catatónico desde nuestra primera cita y tengo que decirte que fue muy frustrante-me cogió de la mano y ordenó al cuadro la contraseña, no se ni siquiera por qué no me impresioné de que la supiera, subimos por las escaleras hasta mi cuarto cogidos de la mano, afortunadamente no había nadie en la sala común, tampoco en mi cuarto, mis compañeras habían decidido pasar las pascuas fuera.

-Creí que habíamos quedado en que en cuanto volviera lo haríamos público-

-Si-

-¿Qué problema hay entonces?-

-Que ahora mismo no me siento tan valiente-Remus entre cerró los ojos.

-¿Esto tiene que ver con Mckinons?-

-¡No!-me apresuré- él no tiene nada que ver, tiene que ver con que mi valentía va y viene cuando se le antoja, pero no te preocupes, esta noche lo procesaré todo y me resignaré-puso los ojos en blanco.

-Genial, un montón de tías queriendo salir conmigo y cantarlo a los cuatro vientos y va y me gusta la tímida, que se resigna a salir conmigo en público-Lo miré sorprendida, por lo general Remus no solía hablar de que otras chicas quisieran salir con él, tampoco solía vanagloriarse de esa fama, hasta donde yo sabia, le molestaba y bastante. Remus sonrió como un niño malo y me abrazó de la cintura, igual era ese tipo de cosas las que pinchaban mi particular valor y…me besó la frente y luego la mejilla, el cuello, yo me desesperaba- ¿vas a besarme ya?-refunfuñé, le escuché reír suavemente y después sentí sus labios sobre los míos, si definitivamente este eran el tipo de cosas que me infundían valor.

Tuve que echarle a empujones de mi cuarto, en parte porque quería que se quedara y en parte porque la sola idea me tenía asustada, además del hecho de que mañana llegaría Dora y no quería arriesgarme a que entrara en mi cuarto y nos pillara.

Remus llegó con una sonrisa feliz a la sala común de Gryffindor, encontrándose con dos caras bien agrarias.

-¿Qué pasa?-preguntó.

-O es tonto o se lo hace-gruñó Kat a Lily.

-No os metáis donde no os llaman-advirtió Sirius.

-Se lo tiene que decir-exigió la pelirroja.

-Eso es algo que le concierne sólo a Remus-opinó James.

-Pero… se merece saber la verdad-siguió Kat, Sirius la volvió a pellizcar en el brazo- ¡ay! deja de pellizcarme- en le momento en que se giraron de nuevo para mirar a Remus con cara de acusación este había desaparecido, y se escuchaban sus pasos subiendo por la escalera de los chicos.

-No se librará-aseguró Lily. James puso los ojos en blanco y metiéndose las manos en los bolsillos subió también las escaleras.

-Vamos Peter-llamó el moreno, y el chico de pelo castaño no tardó en seguirle. Kat miró a Sirius de reojo viendo que este no tenía intención de marcharse.

-¡Hale!, vamos a dormir Lily-y cuando ya la estaba empujando, una mano en su cintura la detuvo.

-Evans puede ir sola-y el tono del merodeador le hizo saber a la pelirroja que era mejor escampar de allí.

-Si me vas a reñir no quiero saber nada-aseguró Kat, girándose para mirar a su mejor amigo desde que tenía memoria.

-No te voy a reñir-la morena alzó una ceja que se ocultó bajo el flequillo.

-Ah, ¿no?-

-No, sólo quería saber exactamente por qué estamos enfadados esta semana-

-Me estás tomando el pelo, ¿verdad?-

-¿Es por lo del noviecito ese que tuviste?-

-Sirius…yo no estoy enfadada, en realidad lo estás tú, creo-añadió, ya no muy convencida.

-Bien…-empezó el merodeador-pues…no estoy enfadado-

-¿De verdad?-preguntó Kat sonriendo con alegría, Sirius la miró confuso ¿No le había dicho ya que no?

-No, quiero decir, si de verdad, no estoy enfadado- Kat lo abrazó.

-¡Ay! Sabía que al fin lo entenderías. En algún momento tenías que entrar en razón-Kat lo apretaba tan fuerte que el chico no podía hablar.-Sirius de verdad gracias, en serio me hacía mucha ilusión, necesito hacerlo, menos mal que lo hablé con Nilo, no era la mejor de las manera, de hecho ella lo sugirió, a mí ni se me habría ocurrido, pero ya ves, al final ha dado resultado y tu… ¡no puedo creer que lo entiendas!-Kat lo besó en la mandíbula porque hasta la mejilla no llegaba- En serio gracias -lo soltó- me voy a dormir, nos vemos mañana para desayunar-y la morena se marchó antes de que Sirius pudiera decir nada.

Remus ya se estaba metiendo en la cama cuando el merodeador de ojos grises volvió a entrar con el ceño fruncido.

-¿Y ahora que pasa? Entre todos me estáis amargando la noche-

-¿Debería estar enfadado con Kat?- miró a sus amigos, buscando una respuesta en sus caras.

-No se, lo estás casi todo el tiempo, así que… ¿Si?-probó Peter.

-¡¡No estoy enfadado con ella casi todo el tiempo!!-aseguró él, todos tosieron y Sirius agitó una mano dejándolo pasar-bueno, ¿debería estarlo ahora?-

-No sé ¿Ha pasado algo?-preguntó James.

-¡No tengo ni idea! ha hablado muy deprisa, casi no la entendía, aunque ella aseguraba que yo había entendido algo, y también algo a cerca de que la idea había sido de tu novia-Remus alzó las cejas.

-¿Mi novia?-

-Joder Lunático casi parece que estás sorprendido de que tu chica tenga ideas-dijo Peter riéndose de la cara de su amigo.

-Muy gracioso ¿Mi novia?-

-si, Nilo, por lo visto se han echo muy íntimas-Sirius miró a James- las tres-

-¿Y a mí por que me miras? Como si me importara que Kat hiciera más amigas, es a ti al único que le importa que tenga otros amigos a parte de nosotros, tuviste hasta celos de Evans-

-Eso no puede ser bueno-opinó Peter.

-¿Por qué no?-preguntó Remus ofendido-Nilo es muy agradable-

-Lunático, no has estado en la reunión, esa chica es diabólica-aseguró Sirius, luego pensó- igual por eso te gusta tanto-

-No conozco la parte diabólica de Nilo, de hecho, me consta que no tiene- Un "Ja" sarcástico proveniente de Sirius lo dejó clavado en el sitio.

-Por cierto Canuto-llamó Peter, Sirius gruñó desde el otro lado de la habitación medio dormido-¿Te has apuntado ya a las pruebas de la semana del deporte?-

-¿Ya están las listas?-

-Desde ayer-contestó el pequeño, Sirius se incorporó al instante.

-Mierda-dijo-no lo ha hecho, más le vale no haberlo hecho-los otros tres le escucharon levantarse y correr hasta la puerta, abrirla y bajar las escaleras a trompicones.

-La va a matar-murmuró Remus- en serio debería dejar que Kat hiciera lo que le viniera en gana-

-Está colado por ella, sólo que no lo admite-murmuró James.

-Si-concordó Remus.

-¿En que os basáis?-preguntó Peter incapaz de dormir.

-Ya sabes, Canuto cierra mucho el círculo alrededor de ella-explicó James.

-Si-concordó Remus.

-¿Eh?-

-Será…-escucharon a Sirius volver y cerrar la puerta de un portazo junto con toda una retahíla de improperios mal sonantes, también le lanzó un zapato a la cama de Remus- ¡¡tu novia es diabólica!!-

-Que si, que me ha quedado claro, duérmete de una jodida vez-

-No va a hacer la prueba de natación, por mis santos cojones que no la hace-

-¡¡Que si!! ¡¡Que te duermas!!-le gritaron Remus y James a la vez. Aun tardó un rato en dormirse y media hora en dejar de refunfuñar.

Pero a la mañana siguiente Kat había despertado a Sirius con mimos, y el merodeador adoraba como lo despertaba Kat, (cuando estaban a buenas otras veces la hubiera matado) bajaron a desayunar juntos y la morena le hizo las tostadas especiales: mantequilla, azúcar, mermelada de frambuesa y albaricoque. Sabía los ingredientes pero si se las hacía él o James, no sabían igual, ni siquiera Remus o Lily sabían hacerlas igual, lo cual había ocasionado grandes disgustos en la mesa Gryffindor, y conforme avanzaba el desayuno Sirius se recordaba que tenía que echarle la bronca a Kat, pero se le iba pasando, y a los 20 minutos el merodeador ya pensaba que podría disfrutar de una semana entera y luego ya reñiría a Kat, había que aprovechar, que hacía mucho que no lo mimaba así.

-Por dios Canuto, sólo falta que te de de comer con la cuchara-gruñó Remus. Kat lo fulminó con la mirada.

-Lo que te pasa es que tienes envidia porque Nilo no te hace estas cosas-

-Jamás se lo pediría-negó Remus alzando las cejas- Nilo es capaz de quemar una ensalada-tuvo que reconocer el chico haciendo un gesto de disgusto.

-¿Por cierto donde esta?-preguntó Lily.

-Están reunidos con los Mckinons-dio James por toda respuesta tras sacar el mapa.

Y era bien cierto, a las ocho de la mañana me había llegado una lechuza y me dirigí inmediatamente hacia el despacho de mi jefe de casa. Dora ya tenía arrugada la nariz, y no me extrañaba, el aura de esas personas apestaba, incluso yo podía percibirlo, cuando por lo general mi sensibilidad es nula, no como la de mi abuela que puede localizar cualquier aura, que ya conozca, a tres kilómetros a la redonda y percibir su estado sentimental del momento, es decir, concentración, melancolía, euforia, tristeza…y podría seguir, es un don que siempre ha tenido la familia, excepto mi padre.

La reunión no fue nada del otro mundo, mi siempre correcto profesor zanjó la reunión con unas disculpas por parte de McKinons y la promesa de que no volvería a ocurrir semejante accidente, nadie tenía muy claro que decir. Me extrañó que la madre del chico lo mirara sorprendida. Probablemente ni se había enterado ni de la mitad de la reunión, ya que había estado mirando las joyas que llevaba mi abuela. Que tampoco eran nada del otro mundo.

Cuando salimos del despacho mi abuela me pasó un brazo por los hombros, necesitaba que alguien me reconfortara.

-Estas enamorada-miré a mi abuela, cosas así eran las que me hacían tenerle un profundo respeto.

-Si abuela-

-¿Es buen chico?-asentí con la cabeza.-¿estás saliendo con él? Claro que estás saliendo con él, no tienes ese sentimiento de congoja y desesperación que tienen los no correspondidos-

-¿Sabes si él está…oh vale olvídalo-mi abuela elevó una ceja.

-Nilo Nightingale, no se si quiera de quién estás enamorada, además hay más personas a parte de ti en los confines de este castillo que están muriéndose por los huesos de alguien y para seguir…-

-No sería elegante-recité con un sonsonete hablando a la vez que ella.

-Exacto-

-De todas maneras ¿Tú no lo percibes?-la miré enfurruñada, sabe que soy muy obtusa.

-Sabes que no comparto tu don-

-Mejor, para lo que sirve. Y sí lo compartes-

-No soy ni un tercio de lo que tú eres-

-¡Ni pretendas serlo!- mi abuela me confundía a veces, no sabía si quería que desarrollara el don o que librara a la familia de él, y mientras ella se decidía yo prefería olvidarme del asunto por completo.

Mi abuela no era una mujer excesivamente mayor, si bien nunca me ha dicho su verdadera edad, tampoco he encontrado datos que la confirmen y si le preguntabas "Una dama nunca dice su verdadera edad" te venía con alguna de estas.

Es una de estas abuelas que vienen con un espíritu eternamente joven en el pack de soy tu abuela, yo mando y además me aguantas. Y estaba flaca, y la palabra era flaca, no escuálida, ni esquelética, ni delgada, ni…cualquier otro adjetivo que se os ocurra, mi abuela estaba flaca, consumida por sus propios nervios, y por su adicción al maldito café que bebía como si fuera agua, y el mal vicio de fumar. Aunque lo negara, yo sabía que lo seguía haciendo, aunque se rociara de perfume o se molestara en fumar encerrada en el baño o en la zona de jardín de nuestra casa con plantas más aromáticas. Fumaba, y lo sabía porque nuestra vecina me lo decía y porque yo odio lo suficiente ese olor como para detectarlo a kilómetros.

La moda muggle de los sesenta le venía como anillo al dedo, hacía tiempo que había abandonado las estrafalarias túnicas para llevar escandalosas ropas sementeras. Siempre había llevado su pelo castaño, ahora ya blanco, muy largo, y se dejaba seducir por los turbantes a flores y cuentas en el pelo. Tenía los ojos verdes, tan verdes como la esmeralda que llevaba siempre colgada al cuello, una piedra con el esqueleto de un dragón tallado. A veces los ojos de Lily me recordaban a los de mi abuela, aunque Dora no los tenía tan rasgados, ni tenía unas pestañas tan espesas.

Ya íbamos hacia el comedor, no se me habían pasado por alto las miradas de algunos alumnos que nos habíamos encontrado, pero en mi opinión, mi abuela no era ni la mitad de excéntrica de lo que era Albus Dumbledore, con sus túnicas de gran mago hechicero, sus sombreros de lunas y estrellas, y la barba kilométrica.

Mi abuela me azuzó para que fuera con mis compañeros y se fue directa a la mesa de los profesores, yo no dejaba de mirarla, hasta que se fue con el jefe de la casa Gryffindor para hablar.

-Tu abuela y Dumbledore hacen buena pareja-yo me giré acongojada, para mirar a Peter.

-¿Tu crees?-el se encogió de hombros.

-¿Y bien? ¿Has sentido algo?-Dora miró impaciente al mago.

-Sólo tus tremendos esfuerzos por morderte la lengua hasta ahora-Dumbledore la ignoró.

-¿Entonces nada?-

-No, hay algunos que tienen cualidades, sobre todo el grupo que me has dicho-Dora hizo una mueca- un chico en particular, quizás me equivoque, pero si no brilla, no brilla y esa es prueba suficiente- el mago asintió gravemente y se perdió en sus pensamientos.

-Se que algo se acerca- la mujer puso los ojos en blanco.

-Siempre hay algo que se acerca ¡no falla! por cada tres grandes magos, uno es corrupto y se pierde en su ambición, otro es bueno, y el tercero es grande, poderoso, ambicioso, insaciable y un completo demente. Vamos el que suele montarla-

-Siempre me ha escandalizado tu forma de lidiar con el mal-

-Aquí ninguno de los dos somos unos santos Albus, y entre tú y yo, siempre te he escandalizado-

-Muy cierto-Dora lo miró, ya le veía venir- quizás si te trasladaras aquí…-

-No-

-Aunque sea por tenerlo cerca-

-No, no tiene nada que ver, hay dos elegidos y en algún momento se sentirán atraídos a mi huevo, de uno tengo que huir y al otro debo entregárselo-Dumbledore chascó la lengua.

-Deja de llamarlo huevo, estamos hablando de algo sagrado-la reprendió el mago.

-Si tiene forma de huevo, tiene forma de huevo. Las cosas hay que llamarlas por su forma-

-Por su nombre, en realidad-

-¿Que más da? Yo no tengo que ir en busca de nadie, y ya tengo un radar kilométrico que me advertirá del elegido del cual debo huir-

-¿Y como lo sabrás?-Dora lo miró ofendida.

-¿Perdona?-

-Nunca has sentido a un elegido ¿Cómo sabrás cual es el bueno y cual el malo?-

-No llevo sintiendo auras toda mi vida como para ahora no saber cuales me producen arcadas y cual revoloteos en la tripa, por cierto, Mckinons apesta, mantén alejado a ese chiquito de mi nieta-

-Lo se, y tranquila, últimamente ronda muy buenas compañías-

-Y la señora Mckinons, en vez prestar atención a la charla, ha estado observando mi gema-Dumbledore frunció el ceño.

-¿Se ha percatado de que tu te has dado cuenta de que la miraba?-

-Pues claro-

-¿La has ocultado?-

-Albus. No soy una principiante, si la hubiera ocultado la habría hecho sospechar-

-Si no sospecha ya-

-Se habrá quedado mosca, pero hay muchas joyas como esta, la mayoría falsas, la leyenda hace generaciones que pasó de moda-

-Confiemos en que sea tan opaca como parece ser-

-¡Oh! lo es. Pero en caso de que alguien cercano a ella no lo sea, siempre está mi jardín, ahí no entra cualquiera-

-Ese fabuloso jardín. Herbología fue la única asignatura en la que jamás te pude superar-

Dora le dio unas palmaditas en la espalda-Venga, algo de competencia no te iba mal-

Durante la cena Kat y Lily miraban a mi abuela extasiadas, no pararon de hablar con ella, y a mi me aumentaba el mosqueo por segundos.

-Nilo-me llamó Remus.

-¿Qué?-gruñí.

-¿Estás bien?- me giré para mirarle, me había parecido que hablaba intentando ocultar una risita y ahí estaba, intentando morderse el labio par no reír.

-¿Te parece divertido?-pregunté, el muy descarado asintió y se llevó un golpe.

-Es que sois tan…diferentes-ahí si que me mosqueé.

-No ¿de veras? ¿Cual es la diferencia? Venga dilo- dije frunciendo el ceño, Remus me miró, y luego agobiado miró a sus amigos. Vi a Peter ahorcándose con la corbata, a James haciéndole un gesto con las manos para que cortara la conversación y a Sirius…Sirius estaba celoso de que Dora acaparara toda la atención de Kat. Remus se giró y yo alcé las cejas- ¿Y bien?-

-¿Te he dicho que hoy estás muy guapa?-

-Si-

-¿Si?-era cierto, me lo había dicho en cuanto había llegado a la mesa. Fruncí más el ceño al ver que no se acordaba-¿y que hoy estás muy…joven?-emití un gruñido gutural, James ya se daba de golpes contra la mesa y Peter hacía como que se clavaba cuchillos en el estómago- y te he dicho…-

-Déjalo, no lo intentes-me giré frustrada, con Remus, y con mi abuela. Ya sabía que Remus no era la persona más romántica del mundo, pero bueno yo tampoco lo era así que no importaba. Pero mi abuela, siempre hacía igual, prestaba más atención a otras personas que a mí. Y por lo general yo era alguien que pasaba muy desapercibida, porque claro al lado de alguien tan extravagante…

Al día siguiente tras la marcha de mi abuela yo me encontraba enfrascada en mis deberes, sus visitas me trastocaban mucho, aunque era la primera que me hacía al colegio.

-Nilo-Kat me miraba sonriendo. He aquí los efectos secundarios de la influencia Post-Dora.

-¿Qué?-

-¡¡Tu abuela es genial!!-

-Estupendo, vete a vivir con ella-

-Vale-levanté la cabeza confusa, y la miré intrigada, más por la seriedad con que me había contestado que por la rapidez. Kat tenía la habilidad de hablar a una velocidad supersónica. Sirius también la miró intrigado.-¿Crees que tu abuela necesitará ayuda con su tienda de especias este verano?-

-Bueno, siempre se queja de que necesita ayuda con la tienda, y yo el verano me lo paso entero haciendo sus pociones para que le queden existencias así que…-

-No se hable más, yo soy lo que necesita-

-¿Pero qué dices? Nilo vive en Brixton-dijo Sirius, yo me asusté por como saltó.

-¿Y qué? En verano no hay problema, mis padres estarán encantados de que tampoco esté en casa durante las vacaciones-

-¿Y que hay de mi?-Kat lo miró confusa.

-Pero tú estás en casa de James-

-Y tu estarás a miles de kilómetros de Inglaterra-Kat me miró.

-¿Donde coño vives?-

-En Brixton-repitió Sirius.

-Ya ¿y sabes donde queda eso?-

-Al otro lado del Atlántico, en el estado de Georgia-contesté, Kat abrió la boca.

-Juraría que eras irlandesa-

-¡¡Y lo soy!!- estaba apunto de darme de cabezazos contra la mesa, luego Remus me acusaba de lianta y sus amigos eran peores que yo.

-Nunca piensas en mí, siempre te olvidas de mí en tus planes-

-Sirius no empieces-la morena me miró estrangulada- Lo siento Nilo pero dile a tu abuela que no podré-

-Vale-contesté, los dos se alejaron de mi mesa de estudio.

-¿Ves Sirius? Ya no me voy con Nilo, me quedo contigo-

-¡¡Demasiado tarde!!-gritó Sirius con aire trágico, lo pero es que parecía que Kat lo pasaba mal de verdad.

-¿Ya están con una de sus escenas?-me giré para ver a Remus, enrojecí de inmediato y miré a mi alrededor, los cuatro alumnos que habían en la biblioteca nos miraban, cuando volví a girarme Remus había puesto morros para que lo besara.

-Remus por favor-dije tapándome la cara. Chascó la lengua.

-Un día cortaré el tema de raíz, te pegaré un magreo delante de todo el gran comedor y se te irá la tontería-le miré alucinada con la boca abierta- te aseguro que lo haré, aprovecha ahora que son Pascuas para acostumbrarte a la gente, te quedan seis días para practicar-enrojecí aun más si cabe y escondí mi cara en el libro- ¿Practicamos o no?- yo sabía que lo hacía para burlarse de mi.

-No-tuve que contestar estrangulada. Le escuché reírse.

Lily en esos momentos tenía temas aparte. Se pasaba el tiempo persiguiendo a James. No que el chico no lo notara, de hecho, la chica era horrible para seguir a alguien, más a un merodeador con experiencia. Se ocultaba tarde cuando él se giraba, y se le escapaban risitas tontas productos de la histeria que le corroía por dentro. James empezaba a pensar que la pelirroja había enloquecido, o eso, o se aburría mucho.

Lo peor es que James no podía hacer nada de lo que tenía planeado si ella lo iba persiguiendo por todo el colegio, y muy mal no lo debía estar haciendo porque el merodeador, para incomprensión y frustración del chico, no lograba darle esquinazo.

Lo cierto es que Lily algo aburrida de perseguirle si que estaba, y la verdad de todo es que tenía un motivo para andar persiguiendo al merodeador, lo que pasaba es que no llegó su oportunidad hasta que Potter no se tumbó en el césped bajo un árbol. Tras esperar unos 20 minutos a que el chico hiciera algún movimiento Lily dio por sentado que debía estar frito.

A sí que convocó una escoba, y sobrevoló el terreno a apenas medio metro del suelo, acercándose al merodeador en completo silencio. Iba completamente recostada en la escoba, y se puso sobre James rezando por que no se despertara, la pelirroja recitó mentalmente el hechizo convocador, pero no consiguió nada, así que extendió el brazo para dirigirlo a la túnica, la cual abrió ligeramente buscando el bolsillo interior, sus ojos brillaron al ver un trozo de pergamino. Justo empezaba a cantar victoria cuando la mano del merodeador se cerró entorno a muñeca. Lily gritó y él tiró de ella, haciéndola caer de la escoba y tirándola al suelo.

-¿Y bien?-lo ojos de James relampaguearon.

-Pues…-Lily supo que estaba en problemas.

To be continue.

Me ha costado un montón, ayer pensaba que lo iba a poder acabar pero no había manera. Eso sí me ha gustado mucho como me ha quedado..

Procedamos a los reviews.

Moonyswolverine: Hola!! Bueno pues aquí tienes el siguiente capítulo, espero que te haya gustado, aquí las inteligencias todavía no se han unido mucho…pero no tardarán. Me encanta que te encante mi Fic en serio. Un beset.

Chuco.black: hellow!! Siento muchísimo haber tardado tanto cariñet, pero es que no había forma de encontrarle el punto a este capítulo y poder seguir la guía de los siguientes. Gracias por ser tan paciente, No creo que tarde tanto en el próximo, ya lo tengo bastante avanzado. Bueno, eso de que James es lindo…este va a ser más serio que el que vemos de normal, pero no os defraudará. Lo juro. Un beso wapetona.

Abygate69: bueno, espero que mis correcciones hayan mejorado mucho más. Ya me dirás tu opinión. La verdad es que estoy intentando darles profundidad a todos y me doy cuenta de que es difícil. Sobre todo darles algo que no defraude. Un beso, espero que no me olvides tan pronto…si se te olvidó es por que tampoco gustará mucho no? Tampoco me miento, se que es un fic que no recibe muchos reviews, pero..¿y lo bien que me lo paso? Jajajaj. Chao.

Sari black: hola cielete! Gracias por leer mis fics, ¿cuando vas a volver a poner los tuyos? Estoy esperando!! No te desanimes. Te ayudaré en lo que quieras. Un beso cariñet. Espero que ya estés del todo bien. Dew dew.