Advertencia: El siguiente Capitulo contiene algunas escenas algo subidas de tono, si esto hiere su sensibilidad absténgase de leer. Gracias

Capítulo IV

-Vaya Terry esta habitación es enorme.

-Y es solo para ti pecosa

-Terry…

-Mmm

-Me alegra lo bien que te estas llevando con tu padre.

-Gracias, debo admitir que no es fácil, pero mi padre se ha comportado como una persona normal últimamente.

-Terry…

-Está bien lo siento…Candy

-Mmm

-Harías el honor de complacer una petición de este tu humilde caballero

-No estoy seguro, pero me parece que es ella, sus ojos son muy parecidos a los tuyos Aurora y el cabello es igual al de Edward.

-Ooh Richard…-decía Aurora entre sollozos-…por fin el tiempo ha sido bueno con nosotros no crei que podría volver a verla.

-Donde esta…?...Cuando podremos verla…?

-Ahora está en nuestra villa, la que está cerca de aquí, esta con Terry, no les dije que venía a verlos, ellos creen que estoy terminando unos negocios, pero preferiría que la vieran este lunes en el colegio, ya que pedí a las madres superioras que ella pasara el quinto domingo conmigo y mi hijo, porque al parecer he notado cierta atracción entre ellos, asi que quiero estar al tanto de que pasa, además quiero que disfrute este día ya que como me menciono mi hijo ella ha tenido mucho sufrimiento en su vida.

-Tan cerca de nuestra felicidad, pero tan lejos, como me gustaría verla para sanar todas sus penas, no verla sufrir nunca más.

-Muy pronto la veras, Edward, el lunes yo iré con ustedes al colegio, pero primero deben saber que no todo es tan fácil, ella ha sido adoptada.

-Dime mi lord, que deseas

-Un beso de esos dulces y rojos labios que me han hechizado desde el momento en que los vi.

-Debo asegurar mi lord que su petición no es del todo indiferente para mí, pero considerando la situación y el lugar en donde estamos, me temo que debo rechazar su proposición.

-Jajajaja

-Terry no te rías.

-Vamos Candy sonaste muy chistosa

-Bueno, debo admitir que soné como la tía abuela

-Jajajaja peor

-Terry….te voy a matar

(Estos dos empezaron a correr por toda la habitación como dos pequeños niños sin notar que alguien los escuchaba detrás de la puerta, rememorando cada momento feliz que vivió junto a una dulce americana justo en esa misma villa, siendo esas cuatro paredes testigo de ese amor que creció y se quedó allí mismo).

-Toc

-Terry alguien llama a la puerta, escóndete, voy a abrir

-Buenas Tardes señorita Candy

-Duque, digo Richard, buenas tardes

-Es cómoda tu estadía…?

-Todo está perfecto

-Muy bien he preparado una salida para dentro de una hora, la espero abajo y haga el favor de informarle a mi hijo que es de mala educación husmear detrás de la puerta y que procure salir cuando usted se vaya a cambiar.

(El duque realizo un gesto que ni en los más locos sueños de Terry se hubiera imaginado, le guiño el ojo a Candy en señal de complicidad y aunque Terry no podía alcanzar a ver mucho este gesto si lo noto)

Candy con su cara muy sonrosada de la vergüenza le asintió al duque y cerró la puerta tras de sí.

-Creo que debo alistarme

-Muy bien te dejare sola

-Terry

-Mmm

Candy en ese momento lo beso, no como los besos que se dieron antes este iba cargado de pasión, desesperación, anhelo, se sentía la necesidad de estar juntos, Candy se atrevió a pasar sus brazos por su cuello y acercarlo más a ella, lo necesitaba cerca, sentía que si lo soltaba lo perdería para siempre, amaba a ese hombre, más que a su propia vida. Terry sintió su desesperación, como ella aproximaba sus cuerpos, no quiso rechazar este gesto, se voy tentado a bajar sus manos. Sintiendo su aliento muy cerca uno del otro no soportaron un segundo más, ya no era felicidad lo que sentían era deseo, éxtasis con solo sentirse uno con el otro, poco a poco casi sin darse cuenta cayeron sobre la amplia cama, por su lado Terry trataba de incorporarse sin dejar de besar a la rubia quedando sentado en la orilla de la cama con la rubia encima de él con las piernas abiertas y flexionadas, él envolvió con sus brazos la espalda de ella mientras la devoraba a besos que iban de sus labios a su cuello, con mucha delicadeza, para no asustarla viajo desde su nuca pasando por su hombros y cadera hasta llegar a su trasero, cuando toco esta parte pudo escuchar un gemir por parte de su Candy que lo hizo excitar más, le dedico una tierna mirada y noto como las verdes esmeraldas de Candy se tornaron tas oscuras e intensas por la excitación que no pudo contenerse y empezó a desatar la cintas que sujetaban su fino vestido veraniego, una vez que hubo terminado su trabajo, deslizo el primer hombro del vestido, luego el segundo hasta que frente a él se descubrió la visión más hermosa sobre la tierra, sus muy generosos pechos sujetados por un complicado corsé que la hacía ver más deseable para él, así que no dudo y se abrió paso por esa parte del cuerpo de la pecosa, en esos momentos Candy no pensaba en nada más su mente estaba en blanco y podía ver como su Terry la devoraba con cada beso que a ella la hacían desfallecer, estaba tan perdida en todo lo que ocurría que no se dio cuenta cuando con sus manos había empezado a tocar por debajo de la camisa de él, ambos se miraban y continuaban besándose, no perdían el tiempo querían sentirse el uno al otro…pero por desgracia para ellos, fueron interrumpidos por unos toques en la puerta, Candy se incorporó rápidamente, se colocó una bata de baño que estaba sobre su cama y respondió a la puerta.

-Señorita me manda el duque que la ayude a arreglarse para esta tarde.

-Oh Maritza, seguro pero antes podrías traerme unas fresas es que desde que llegue las vi en la cocina y estoy antojada disculpa mi atrevimiento.

-No hay problema, vuelvo enseguida

-Bien….-Luego de que se fue-…Terry ya puedes salir

Ambos se vieron rojos de la vergüenza, pero Terry tenía una mirada diferente indescifrable, alcanzo a musitar entre dientes, lo siento, y partió rápido a su cuarto

Candy no logro entender su actitud, pero se dijo que ya tendría tiempo para hablar con él, debía arreglarse ya que no quería llegar tarde a su primera cita con el duque y su "Hijo".

Toc Toc –Estas lista…?

-Sí, Terry…?

-Mmmm

-Sabes a donde vamos…?

-La verdad es que no lo sé, últimamente mi padre está lleno de sorpresas

-Mmm, bajemos pues

-Buenas tardes ya están listos

-Si padre

-Muy bien, Candice desde cuando no vas a una feria...?

-Feria…?

-Si ha llegado una en estos días, yo normalmente no la frecuento pero como tú eres nuestra invitada crei que te gustaría ir allá, en vez de a un aburrido baile de etiqueta

-Este que bueeno…

-Que dices, te gustaría ir

-Terry…

-Vamos Candy será divertido

-Bien….!...vamos a la feria….

-Suban al coche -Robert, vamos a la feria

-A la feria señor…?

-Si Robert a la feria

-Edward crees que realmente sea ella

-No tengo duda Aurora, Richard jamás nos ha fallado

-Es que ya hace tiempo que la daba por pérdida, saber que ahora está a punto de regresar con nosotros.

-Hay algo que me perturba

-Que es Edward…?

-Esta adoptada

-Sí pero no creo que se opongan a que este con nosotros

-Sí y pero y si no...

-Tranquilo amor, estoy segura que todo saldrá bien

-Gracias Aurora, ahora, recuerdas la dirección que nos dio Richard…?

-Si aquí esta, el Hogar de Ponny

-Mmm he escuchado de él no está muy lejos, vayamos allí terminaremos de atar los cabos sueltos.

-Hemos llegado señor

-Gracias Robert

-Vamos chicos

Candy tenía los ojos abiertos como platos, estaba sorprendida hacia mucho que no iba a la feria, desde que, bueno asistió con Anthony, sus ojos se cristalizaron, Terry se dio cuenta de esto

-sucede algo Candy…?

-La última vez que vine a una feria fue con Anthony, sabes me alegra que estés aquí conmigo porque…- Calló- Terry mira algodones de azúcar, vamos compremos uno

-Candy espera no corras

-Jajaja, vamos no seas tortuga

Mientras tanto Richard tomaba un café en uno de los puestos de venta, observando cómo estos dos jóvenes jugaban y se divertían…hasta que…

-Jamás espere encontrarte aquí…

-Eleonor…

-Señora Ponny, señora Ponny

-Jimmy que son todos esos gritos

-Hay dos señores extraños en la puerta

-Como…Vamos a ver

-Buenas tardes

.Buenas tardes, es usted la señora Ponny

-Asi es

-Mi nombre es Edward Hardley y ella es mi esposa Aurora

-Muy bien en que puedo servirle señor Hardley

-Veraz hace 16 años llego aquí una niña, rubia ojos verdes, tenía la sonrisa más encantadora posible, era un ángel… Mi ángel…-Edward no aguanto las lágrimas ni un segundo más… Por favor dígame que mi Candy estuvo aquí, por favor…

La hermana María llevo ambas manos a su boca –Candy mi niña por fin vinieron por ti- Pensó.

-Pasemos adentro por favor, asi podremos explicarnos mejor, además está haciendo mucho frío, Jimmy por favor trae dos tazas de chocolate

-Enseguida señora Pony

-Bien, por su descripción puedo coincidir en que hace mucho llego aquí una niña con esos rasgos pero necesito saber más- Explico la señora Pony

-No sabemos mucho al respecto, solo puedo contarle la historia desde donde se...

FLASH BACK

MI esposa y yo celebramos el ser una familia feliz y completa, éramos muy dichosos lamentablemente la situación en nuestro país estaba empeorando, por cómo estaban las cosas mi empresa, por la que había trabajado tanto caería en la ruina, no podía darme ese lujo y menos con el hecho de que tenía una familia que cuidar así que partimos de nuestro país en busca de mejoras, y así darle lo mejor a nuestra hija... Candice, así le decíamos nos parecía una digna señorita por eso merecía ser tratada como tal.. Partimos una madrugada en un tren que nos llevaría a nuestro destino, el viaje duraría tres días lamentablemente, la noche del segundo día el tren se detuvo bruscamente, unos maleantes habían entrado por la fuerza, nosotros estábamos en primera clase así que poco sabíamos de lo que estaba pasando, uno de los sirvientes que fue a averiguar que pasaba nos contó todo... Esas personas tenían estrictas ordenes de llevarse consigo al señor y la señora Hardley, quede estupefacto, no sabía que hacer o decir, mi esposa me miro con la misma preocupación cuando por fin logre reaccionar pregunte

-A quienes buscan..?

-Al señor y su señora

-Muy bien, tu madre está contigo

-Así es

-por favor pídele que venga

-Enseguida

El joven fue lo más rápido posible y así de rápido llego su madre mi esposa no sabía acerca de lo que estaba planeando hacer, pero era la única solución

-Aquí estoy señor

-Cuál es tu nombre

-Marcela señor

-Muy bien Marcela, esta enterada de que buscan a mi esposa y a mí

-Si señor

-Muy bien algo me dice que ellos o aben de la existencia de Candy

-Edward no...!

-Aurora es la única solución también me duele pero debo proteger a Candy, la amo con toda mi alma no dejaría que le sucediera nada malo

-Mi amor pero...

-Lo siento Aurora, Marcela por favor llévate a Candy, cuídala, si salimos de esta tenlo por seguro que la buscaremos y te pagaremos todos tus servicios, huye por favor.

-Enseguida

La mujer huyo por la puerta trasera y se perdió en la bruma de la noche, llore en silencio junto con Aurora esa había sido la decisión más difícil que había tomado en mi vida, ya no quería vivir pero todo era por Aurora, debía ser fuerte, justo después forcejaron la puerta y allí nos pusieron unos pañuelos con un olor algo extraño no recuerdo mucho solo que desperté en una cabaña vacía y muy olorosa.

-Aurora -Aurora -Gritaba

-No gastes saliva ella no esta

Reconocería esa voz en cualquier lado

-Stephen

-Vaya que buena memoria tienes...