IV.- El premio al peor hermano del año es para…

Tocan a la puerta y Gabe sabe que es hora de levantarse, pero la cama es tan cálida y la escuela tan aburrida…

- ¡Gabriel!- gruñó Michael, golpeando la puerta de nuevo – anda que se te va a hacer tarde-

Sí, Mike de nuevo en casa y todo se sentía como antes, como un hogar; Gabe se levantó aún enredado en las sábanas, fue directo al baño y se duchó en menos de diez minutos, salió y fue a cambiarse tan rápido como pudo, en la cocina lo esperan sus hermanos, bebiendo café y platicando alegremente.

- Al fin te levantas- regañó Mike, aunque sonriendo - los llevo-

- No te preocupes- dijo Gabe- un amigo pasa por mí-

- Pfff, déjame llevarte- insistió Michael – me queda de paso a la agencia, Cassie ya dijo que sí-

- Ah, entonces sí…- cedió Gabriel – desayuno rápido y voy por mis cosas-

- Yo voy por tu mochila- intervino Cas – no te apresures y come despacio-

Castiel salió de la cocina, Michael le sonríe, está vistiendo un traje azul que le resalta los ojos, Gabriel hundió la cuchara en su plato de avena con miel y suspiró, bajando la mirada a su desayuno.

- ¿Cómo va la escuela?- preguntó Michael, abriendo el periódico del día - ¿necesitas materiales o…?-

- Ingredientes- respondió Gabe- yo uso ingredientes, y todo va bien, gracias-

- ¿Ya aprendiste a hacer mi pastel favorito?- rió Mike, sin despegar la vista de las noticias del diario – para mí no te gradúas hasta que me prepares el pastel de tres chocolates…-

- Ya aprendí- bufó Gabriel, aunque sonriendo – y también sé hacer pan de plátano, te gustan los cupcakes de plátano con tu café, ¿verdad?-

- Así es, hermanito- contestó Mike, doblando el periódico – y las galletas de coco-

- Te prepararé la semana que viene, ahora estoy un poco atareado con mis clases de microbiología…-

- Suena a cosa muy seria para un pastelero- dijo Cas, colocando la mochila de su hermano en la mesa – pero tú sabes de eso, yo no puedo preparar ni una sopa instantánea sin que se queme-

- No soy pastelero- gruñó Gabe.

- Pero bien que quisieras- bromeó Mike, apurando el resto de su café – mejor haz una tarta de queso con moras, ¿podrías?-

- Claro-

- Gabe es muy talentoso- elogió Cas, sonriendo con algo que a Gabe le pareció orgullo.

- Obviamente, si es mi hermano- dijo Mike, sonriendo – vámonos ya, muchachitos, no hay que llegar tarde al primer día de trabajo-

Se había desacostumbrado al cariño de sus hermanos, no es que Cas no fuera cariñoso con él, de hecho Castiel era un excelente hermano, se preocupaba por él y se encargaba de casi todas las labores de la casa, podía ser algo fuera de lo común pero Cas era un gran tipo y… "y yo estoy planeando joderle la vida", pensó Gabe con amargura.

- Aquí se bajan- anunció Mike, Gabriel apenas se dio cuenta que habían llegado a la Universidad – nos veremos más tarde, cuídense por favor-

- Claro, Mike- respondió Cas, sonriendo – te quiero-

- Yo te quiero más- contestó Michael – y a ti también, Gabe-

Gabriel se quedó mirando como el Audi azul marino de su hermano se alejaba por la calle, sintió la mano de Cas tocarle el hombro y una punzada en el pecho cuando vio la sonrisa de su hermano pequeño.

- Que tengas un buen día- dijo Cas, sin quitar su sonrisa – adiós-

- Sí…tú igual-

Meg Masters alcanzó a Castiel y entraron juntos a la escuela, Gabriel volvió a sentir algo extraño, metió las manos en los bolsillos de sus jeans y suspiró, ¿de verdad iba a hacerle daño a su hermano sólo por…?

- ¡Hey, Gabriel!- gritó Dean, acercándose junto a sus demás amigos

– Te fuimos a buscar pero no estabas en casa- comenzó Sam- ¿todo tranquilo?-

- ¿Qué?, sí, eh…mi hermano me trajo…-

- ¿Novak júnior tiene auto?- preguntó Balth, arqueando su rubia ceja – qué escondidito se lo tenían-

- Ah, no, Cas no tiene auto, me trajo mi hermano Michael-

- ¿Tú hermano?- preguntó Benny – ah, sí, nos contaste una vez, ¿está de vacaciones?-

- No, parece que regresó definitivamente a casa- respondió Gabe - hmm, ¿hablamos más tarde?, tengo clase ahora-

- Sí, como quieras- siguió Sam – nos vemos más tarde-

Gabriel se fue a clases sintiendo el corazón pesado, en serio amaba a Cas, es decir, era su hermano, pero había veces que se enfurecía tanto con él, que se ponía tan celoso que hacía y decía estupideces de las que se arrepentía después.

En la cafetería se encontró con Dean y Balthazar, ambos comiendo hamburguesas y papas, cosa usual para ellos.

- Y bueno…- comenzó Balthazar - ¿cuál es el siguiente paso en nuestro malvado plan, Maquiavelo?-

- ¿Eh?- masculló Gabriel – pues…no sé-

- No me vengas con eso, Gabe- bufó Dean – tú eres la mente maestra, el de los planes-

- Hm, pues…- comenzó Gabe- la verdad no estoy seguro de…-

Sam entró a la cafetería pero no venía solo, Castiel estaba con él, además reían como bobos y Sam tenía brillo en los ojos y tocaba el hombro de Cas y parecía tan feliz…

- Les digo al rato- siguió Gabriel – no se impacienten-

Ahora Sam Winchester se acercaba a la mesa de sus amigos, sonrió pero no como sonreía con Castiel, se sentó frente a Gabriel y le dedicó una mirada preciosa, pero no como las miradas llenas de luz que le regalaba a Cas.

- Castiel me estaba contando de tu hermano, Gabe- dijo Sammy – parece un gran tipo, además Cas me dijo que es publicista, suena interesante, y…-

- Ajá- gruñó Gabriel, rodando los ojos – como siempre, Cassie consigue hacerse el centro de atención de todo-

- ¿Eso qué tiene qué ver?- bufó Sam, frunciendo el ceño – sólo me contaba un poco más de Michael, ¿te molesta o qué?-

- No, para nada, de hecho, ¿por qué no vas a pedirle que te cuente el resto de la historia?-

- Gabe, no entiendo por qué te pones así cuando se trata de Cas- insistió Sam.

- Yo tampoco sé- respondió Gabe, con malicia – si es un tipo tan espléndido, ¡mírate nada más!, te trae cacheteando las banquetas-

- No seas ridículo- gruñó Sam, levantándose violentamente – me molesta que te portes así cuando se trata de tu hermano, es estúpido-

- ¿Soy estúpido?-

- Te portas como uno- insistió Samuel – mira, no quiero pelear contigo-

- Y ya te vas a meter a las faldas de Castiel, ¿verdad?-

- ¿Puedes parar con eso?- continuó Sam – me agradas, Gabe, pero llegas a fastidiarme cuando te pones en ese plan y ya te dije, no quiero pelear contigo, de por sí últimamente vivimos discutiendo, mejor nos vemos después cuando se te quite lo bestia-

Gabriel cruzó los brazos sobre su pecho y observó a Sam marcharse del lugar, ceño fruncido y los labios contraídos en un puchero que le parecía encantador, ese Sam Winchester tenía algo que no podía resistir, eran tal vez esos ojos tan bonitos o sus labios, o a lo mejor el cabello que insistía en llevar largo y que siempre olía a shampoo, o su nariz tan chata o la manera en que se arrugaba un poquito su cara cuando sonreía…

- ¿Sigue en pie el plan de destruir a Castiel?- preguntó Balth, sacando a Gabe de su mundo - ¿hello?-

- Sí, pues…hmmm…por ahora creo que lo mejor es que Dean se lo gane poco a poco, bueno, si puedes hacerlo rápido estaría mucho mejor-

- ¿Y cómo demonios hago eso?- gruñó Dean – nunca he probado mis artes ligatorias con un chico-

- No creo que funcione igual- comentó Balthazar, riendo.

- Ni yo, Cas es un ratón de biblioteca, prácticamente hay que arrastrarlo para que salga de casa, lo mejor es que le llegues por los libros, ¿entiendes?-

- No mucho-

- Dean, por algo te dije que entraras en ese club, ¡así tendrás algo en común que hablar con él!, lo demás se irá dando solito, ya sabemos que le mueves el tapete a mi hermano-

- ¿Entonces tengo que leer los libros?- bufó Dean – de eso no hablamos nada-

- Pero es lógico- dijo Balth – a ver, ¿qué tienes que leer esta semana?-

- Ah, este…Hamlet-

- Hamlet es una de mis obras favoritas- dijo Balthazar – siempre he querido interpretarlo, aunque no sé, también me gustaría interpretar a su tío, vaya, hasta a Ofelia pero…-

- No entiendo de qué coño hablas- gruñó Dean.

- ¿Ni siquiera has abierto el triste libro?- preguntó Gabe, rodando los ojos - ¿te quieres vengar o no?-

- Pues claro que sí- dijo Dean- pero me da una flojera…-

- No es tan difícil- le animó Balth – el teatro es más ágil en la lectura, bueno, a mí me lo parece, aparte Hamlet es una gran obra-

- Sí, sí, lo que digas, pues ni modo, la tendré que leer, ¿y luego?-

- Pues la lees y…- comenzó Gabe –supongo que la comentarán en el club-

- Algo así me dijeron-

- Bueno, pues eso, lees, comentas, te acercas a Cas y le dices algo así como que la obra te gustó mucho y que quisieras que él y tú la comentaran más a fondo o algo así, usa tu imaginación, Dean- explicó Gabe – tampoco te puedo resolver el mundo-

- Ni modo, tendré que leer esa ñoñada- bufó Dean –tengo un montón de tarea de quién sabe qué materia…-

- Leer la obra no te tomará más de una hora- le animó Balthazar – bueno, muchachitas, yo tengo una cita con una chica bonita, los veo luego-

-Y yo aquí planeando cómo ligarme al hermano de éste- gruñó Dean – pásala bien-

- Oh, la voy a pasar más que bien- rió Balth- me voy-

- Yo también me voy a casa- dijo Gabriel – platicamos mañana-

- Sí, sí, adiós-

Gabe regresó caminando a casa, tenía demasiadas cosas en qué pensar, lo que planeaba hacer era una traición de las peores, su hermano Castiel jamás le había hecho daño alguno, Dean era un amigo al que apreciaba, ¿los iba a utilizar a ambos sólo por una estúpida venganza?, sólo de recordar a Sammy sonriéndole a Cas le hervía la sangre.

Hacía tiempo que se había dado cuenta de sus sentimientos por Sam, en ese entonces el menor de los Winchester salía con la rubia y guapa Jessica y su mundo era color de rosa, pero hete aquí que Jessica decide salir con alguien más y le rompe el corazón al pobre Sammy, ¿quién lo consoló entonces?, pues el bueno de Gabriel, ¿quién se portó como su bufón para hacerlo reír?, pues el idiota de Gabriel, ¿y quién le prestó oído a sus quejas y llantos cuando se sentía mal?, pues el baboso de Gabriel.

Pero hete aquí que Sam prefiere la compañía de Cas, porque Cas es comprensivo y no sé qué mierdas, porque Cas es muy maduro y sabe escuchar.

"¿Y yo qué?, ¿me tapé los oídos cuando me fue a llorar?" pensó Gabe, negando con la cabeza "a Sam no le importo una mierda, él prefiere a Cas mil veces que a mí".

Al llegar a casa, Gabe se tiró en el sillón y trató de alejar todos esos pensamientos pero fue inútil.

Más que un amor no correspondido, Gabe no podía contener la furia que sentía cuando Sam hablaba tan alegre de Castiel, simplemente no aguantaba verlo tan feliz con su hermano, a pesar de saber que Sam no tenía historial homo-amoroso con nadie.

Castiel era un millón de veces más guapo que Gabriel, además de ser mejor persona y mucho más inteligente que él, era lógico que si Sam llegara a sentirse atraído a algún chico escogiera a Cas en lugar de Gabe; muchas veces había hecho la jotería de mirarse desnudo frente al espejo, de alguna manera sentía asco de sí mismo, muchas veces había llorado de rabia al verse tan horrible, ¿qué no se suponía que debía amarse a sí mismo y esas mierdas?, es que él no podía…

- Gabe, ¿no vas a cenar?- preguntó Michael, sonriéndole con cariño – compré algo ya hecho, perdona, tú eres tan bueno en la cocina que me da vergüenza-

- No te preocupes- contestó Gabe- mañana yo preparo la cena, ¿sí?-

- Sí- respondió Mike – Cas ya nos está esperando, vamos-

El menor de los hermanos había dispuesto la mesa para compartir una cena de pollo frito, Gabriel soltó una carcajada cuando vio los cubiertos elegantemente acomodados sobre la mesa.

- Pues no los vamos a usar pero se ven lindos- se justificó Cas – aparte estamos celebrando que Mike volvió a casa-

- Con un delicioso y elegante pollo frito- rió Gabriel – ve por un vino a la cava-

- Ya basta- rió Castiel.

- Estoy muy feliz de estar con ustedes otra vez- dijo Mike, sonriendo cálidamente – me hacían falta, los extrañé mucho-

- Pero ya estamos juntos- continuó Cas – y vamos a ser tan felices como siempre, ¿verdad?-

- Sí…- suspiró Gabe, clavando la vista en su plato – muy felices…-

- Ya no hablemos más y vamos a comer- dijo Michael.

Cenaron alegremente, Michael tenía muchas cosas que contarles y ellos disfrutaron escuchándole y riéndose con él, pero a la hora de apagar la luz e ir a dormir Gabe se sintió solo de nuevo.

La mañana siguiente fue casi igual a la anterior, Michael despertándolo, desayuno en familia, Castiel sonriendo, Mike leyendo el periódico, café caliente y bostezos, Mike los llevó a la Universidad otra vez, a Gabe le hubiera gustado esperar a que sus amigos fueran a recogerlo pero recordó la discusión que tuviera con Sam.

De nuevo la escuela, de nuevo las clases, de nuevo Sam sin sentir nada por él, sin siquiera dirigirle la palabra.

- Hoy hay que echar a andar el plan- les recordó Balth a Dean y a Gabe.

- Déjenmelo a mí- siguió Dean.

- Oye, Dean…-

- ¿Qué pasó, Gabe?-

¿Qué le iba a decir?, ¿Qué no fuera tan cruel con Cassie?, ¿Qué no llegaran tan lejos?

- Nada…-

- Bueno, los veo más tarde- continuó Dean.

Gabriel se quedó en la biblioteca haciendo tarea, o al menos esa fue su excusa para tratar de encontrarse con Sammy, no soportaba estar peleado con él más de un día.

Por fin vio a su dulce tormento acercarse junto con Joanna Beth, esperó hasta que dejaran sus mochilas y se acercó a él casi casi sin querer.

- Sam- le llamó en voz baja – oye, esto…-

- No tengo ganas de hablar contigo, Gabriel- bufó Sammy – si me disculpas, tenemos que entregar unos libros-

- Por favor- pidió Gabe – quiero hablar contigo-

- Gabe…-

- Por favor, Sam-

El joven Winchester lo miró tan intensamente que Gabe tuvo miedo que leyera la verdad en su cara, tuvo que bajar el rostro totalmente sonrojado, mordiéndose el labio para no soltar lo que sentía de sopetón.

- Bueno- cedió Sam – deja que entregue los libros y platicamos-

Gabriel pudo entonces respirar, contestó con un asentimiento de cabeza y fue a esperar a Sam afuera, no tuvo tiempo de pensar qué decirle pues en menos de cinco minutos Sam estuvo a su lado.

- ¿Qué me querías decir?- comenzó Sam.

- Tú sabes qué- masculló Gabriel.

- No, no sé, no voy a saber a menos que me digas-

- Quería…disculparme-

- ¿Por?-

- Por haberme portado como un neandertal el otro día-

- Me gustaría más que cambiaras tu actitud, Gabe, así ya no tendrías que pedirme disculpas un día sí y otro también-

- ¿Entonces no me disculpas?-

- Gabe, ese no es el punto-

- Sam, de verdad lo siento-

- Lo sé-

- ¿Entonces?-

- Está bien- cedió Sam.

- Eh…bueno…pues yo ya me iba…-

- Sí- dijo Sam, sonriendo amablemente - ¿no quieres que te llevemos?-

- No, tengo que pasar por un lugar…-

- Nos vemos mañana entonces- siguió Sammy – cuídate-

- Sí, sí, adiós-

Conseguir el perdón de Sam no lo hacía sentir mejor, no sabiendo que Dean ya había echado a andar el estúpido plan para destruir a Cassie.

Llegó a casa con ganas de encerrarse en su habitación y comer dulces, en la sala se encontró a Cas y a Michael compartiendo un café con la cuñada de Benny, quien nada más verlo apartó la mirada con timidez.

- Hola- saludó Gabe, dejando la mochila en el suelo - ¿me pierdo de algo?-

- Sofía acompañó a Cassie y le invitamos un café- le contestó Michael – ¿cómo te fue?-

- Todo bien-

- Me estaban contando del club de lectura que tienen en la Universidad- continuó Mike – parece muy divertido-

- Uy sí, divertidísimo- bufó Gabe, ganándose una mirada enojada por parte de Cas – estaré en mi cuarto…-

- No muchachito, prometiste que harías la cena hoy- le recordó Michael.

- Ah, es cierto- admitió Gabriel – hm, revisaré el refrigerador…-

- Es mejor que ya me vaya- dijo Sofía, levantándose y alisando su vestido – gracias por el café, estuvo muy rico…-

- Fue sólo un café- le dijo Mike, sonriendo amable – no agradezcas nada-

- Gracias de todas maneras- siguió la muchacha – nos vemos mañana, Cas-

- Con cuidado, Sofi- respondió Cas.

- Te acompaño a la puerta- ofreció Michael.

Gabe observó a su hermano pequeño recoger las tazas de café y apartar algunas revistas para ordenar la sala, Michael regresó con una sonrisa en el rostro.

- Parece una buena chica- dijo Mike.

- Lo es- dijo Castiel.

"Sí Balthazar escuchara esto…" pensó Gabe, aguantándose la risa.

- Y tú no te quedes ahí como bobo- le dijo Michael, riendo – ve a la cocina y ponte a trabajar-

- Ya voy- se quejó Gabe, aunque sonriendo – les aviso cuando esté listo-

No le sorprendió para nada encontrar el refrigerador lleno de comida, Michael pensaba en todo.

Compartieron una cena deliciosa y una plática agradable, pero entre las risas y las muestras de afecto, Gabe no podía dejar de pensar en Sam, y lo mucho que se estaba equivocando con ese maldito plan.

"Si me quisieras un poquito, Sam…"pensó Gabe.


Y aquí me quedé estancada, tengo que hacer una nueva lectura de algunos libros para la escuela y sí...

pero no lo dejaré morir, lo prometo, ya hasta tengo la lista de capítulos y todo el rollo

bueno, un beso :)