Hi there minna! ~ ¿Qué tal el veranito?
Sí, sigo viva, ¡milagro! El caso es que me topé con una cosa llamada 2ºBachillerato, seguida de Selectividad, otros proyectos y un laaargo etcétera que vamos.. ¡Tenía esto muy abandonado! Así que no me entretengo más, aquí vuelvo con otra escena (final del capítulo 4 más o menos) de esta adorable pareja. Si habéis jugado a la versión en inglés (como yo), algún diálogo os puede resultar algo distinto, bien, eso es porque siempre que puedo y sé, intento traducirlo directamente del japonés. Espero que no resulte un problema :)
Y lo de siempre: leer, gominolas, review y a disfrutar se ha dicho! ;)
Disclaimer: Final Fantasy XIII así como todos sus personajes pertenecen a la magnífica Square Enix y sus creadores.
La vista se le nublaba a cada paso que daba. Sentía sus párpados cada vez más pesados, cansados, e incluso en algún momento llegó a pensar que si los cerraba no volvería a abrirlos nunca, lo cual siendo sinceros llegó a asustarle un poco.
No te detengas. Maldita sea, Hope… ¡Sigue caminando!
El sonido de la inmensa cascada a la que se acercaban le llegaba lejano, muy lejano, casi como un murmullo en el aire. Alzó la cabeza e intentó enfocarla, pero le resultó imposible. Las gotas de agua que salpicaban al rebotar con las rocas se mezclaban con su sudor provocándole una extraña sensación en el cuerpo.
Se está alejando.
Jadeó. Hacía ya varios minutos que no podía observar con claridad la espalda de la soldado por culpa del cansancio, pero ahora ésta no sólo estaba borrosa sino cada vez más lejos, tanto que a veces la perdía de vista por completo. Aceleró el ritmo al instante, desesperado en alcanzarla, avanzando descuidadamente, tanto que ni siquiera se dio cuenta del brusco cambio en el hasta ahora terreno más o menos liso.
- ¡Waah!- gimió sorprendido, dándose de bruces contra el suelo. - ¿Pero qué demonios…? – bufó. - Estúpida piedra… – murmuró. Eso le había dolido.
Un par de metros más adelante, Lightning suspiró.
- Ya me lo imaginaba… - murmuró, con el ceño levemente fruncido.
Hope alzó la cabeza al oírla. Parpadeó varias veces, algo desorientado.
- ¿Eh? – sus labios sólo fueron capaces de pronunciar aquello, sin saber cómo interpretar lo que acababa de oír.
- Quiero decir que eres una carga para mí – contestó, volviendo la vista al frente y retomando el avance. – Lo mires como lo mires, sólo me haces ir más lento.
El muchacho se levantó de golpe, olvidando el agudo dolor en sus rodillas e ignorando el mareo que le produjo esa repentina acción. Se mordió el labio, inseguro, sintiendo como sus manos temblaban ligeramente.
- ¿Qué? – preguntó, incrédulo.
Si se hubiese dado la vuelta, Lightning habría podido ver el miedo reflejado en sus ojos.
- Lo siento, pero no puedo protegerte cuando… - una punzada en el pecho le impidió seguir hablando. Soltó un pequeño gruñido de dolor, llevándose la mano a la zona y apretando para intentar calmar el dolor. Observó confusa la luz rosada en su pecho, al parecer procedente de su interior. Parpadeó. Espera. ¿No es ahí donde está la marca…?
- ¡No puedes abandonarme aquí! – le reprochó el muchacho, alterado. - ¡Tienes que llevarme contigo! – repitió, avanzando hacia ella. - ¡Si no, desde el principio…!
- ¡No seas ingenuo! – le interrumpió, sintiendo que poco a poco perdía el control. – El mundo entero es nuestro enemigo… - Estuvo a punto de desplomarse en el suelo, pero consiguió apoyar una rodilla antes de caer. Se encogió sobre sí misma, apretando los dientes para aguantar el dolor. – Ni siquiera puedo mantenerme a salvo a mí misma… - gimió frustrada. - ¿¡Cómo demonios se supone que voy a protegerte!
Una nueva punzada le hizo soltar un gemido de dolor, esta vez más ronco y alto que el anterior. Sentía que su respiración empezaba a acelerarse, sentía la boca reseca y la mano sobre su pecho empezaba a temblarle. ¿Qué me está pasando?
Jadeó.
- Todo aquel que se interponga en mi camino es un enemigo… - gruñó. La luz en su pecho brillaba cada vez con más intensidad, quemándole. – Si vas a interferir…
Hope retrocedió, negando frenéticamente con la cabeza y soltando un gemido, asustado. Sentía como sus ojos se humedecían y su cuerpo temblaba ligeramente. No, no quería oír aquello. Por favor, Lightning, no lo hagas.
La joven ladeó la cabeza para mirar al chico, en silencio. Vio su cabeza gacha, sus ojos color esmeralda, su cuerpo tembloroso, su boca entreabierta. Vio al muchacho que, sin proponérselo, se había ganado poco a poco su cariño. Y aún así, a pesar de todo eso, fue incapaz de mantener el control y no terminar la frase.
- Si vas a interferir… ¡Entonces tú también eres un enemigo! – le gritó.
Y entonces estalló.
Bajo sus pies apareció un enorme símbolo de un color entre rojizo y rosa, completamente desconocido para ella pero que a la vez que se sentía demasiado familiar. Soltó un pequeño quejido. Aún en el suelo, lo observó sorprendida, mirando a todos lados algo desorientada. Sintió un hormigueo en la palma de su mano que estaba en contacto con aquel dibujo que poco a poco se iba extendiendo, cobrando forma por sí solo. Sin pensárselo dos veces, decidió impulsarse y saltar fuera de aquel círculo en el momento en que un agudo chirrido llegó a sus oídos. Una intensa luz cubrió aquel símbolo, tan sólo un segundo, y entonces se convirtió en un cristal con pétalos rosados, casi como imitando una flor. Sintió como un pétalo rojizo rozaba su mejilla, uno real, y el chirrido se detuvo de pronto.
Hope alzó los brazos para protegerse, tanto de la luz blanquecina como del furioso viento que levantó aquel cristal al aparecer. Parpadeó varias veces, frotándose los ojos y con el ceño fruncido, algo aturdido. Y justo cuando apartaba sus manos enguantadas, la vio. Una extraña criatura, enorme, metalizada, imponente, impenetrable… Sí, pero sobre todo peligrosa. Retrocedió un poco, soltando una exclamación de sorpresa.
- ¿Qué…? – murmuró Lightning incorporándose, confusa. - ¿Él...?
La criatura de largos cuernos observó a Hope detenidamente. Desenfundó su arma, una especie de hermosa y amenazante lanza mucho más grande que el propio muchacho. Tomó impulso y saltó hacia el chico, amenazante, como quien está a punto de dar caza a su presa. Hope gimió, dando pasos muy torpes completamente a ciegas, asustado. Aún cuando tropezó y cayó al suelo, siguió arrastrándose por el terreno sin apartar la vista de aquel ser en ningún momento.
Lightning tardó aún unos segundos en comprender qué tenía en mente la criatura, y cuando lo hizo, sintió que su corazón daba un vuelco.
- ¡Apártate! – le gritó al chico, corriendo hacia él.
Hope se encogió sobre sí mismo, protegiéndose con los brazos, gritando. Sabía que era imposible que pudiese enfrentarse a ese monstruo, pero tampoco tenía tiempo de incorporarse y huir. Y aunque pareciese la peor opción de todas, simplemente se quedó ahí, inmóvil, esperando el golpe… Golpe que no llegó.
De alguna forma, lo he logrado a tiempo.
Lightning se había interpuesto entre él y la criatura, bloqueando el ataque con su espada. Se mordió el labio, observando como saltaban chispas por el choque producido, y se permitió un momento para ladear la cabeza y asegurarse de que su compañero estaba de una pieza. Volvió su atención al enemigo, furiosa, flexionando los brazos un momento para después intentar desviar el ataque con todas sus fuerzas. Soltando un gruñido frustrado, consiguió apartar la lanza, derrapando y retrocediendo de un salto hacia atrás por el impulso, a punto de perder el equilibrio.
Mierda. Observó al gigante metálico, analizando todas las posibilidades y estrategias posibles en pocos segundos. Se colocó en situación de ataque, su Gunblade rugiendo furiosa, con una mirada fría y calculadora en el rostro.
Sea como sea, voy a necesitar a alguien que me cubra las espaldas…
Y como si fuese capaz de leerle el pensamiento, el muchacho se colocó junto a ella con su boomerang en alto, relampagueante. Se fijó en cómo la mano que sostenía el arma temblaba, en como su respiración estaba agitada, en cómo se mordía el labio. Está asustado. Sí, lo estaba. Pero tampoco le pasó desapercibida la seguridad que desprendían sus ojos o como los rasgos de su rostro se habían vuelto más firmes. Ni tampoco que, quizá sin darse cuenta o quizá adrede, el muchacho se encontraba ahora ligeramente por delante de ella, dispuesto a luchar. Y a protegerme. Sonrió levemente y, tras echarle un último vistazo a Hope, sujetó firmemente su espada y se lanzó al ataque.
(...)
Le ardía. Sentía como todo su pecho ardía. Era un dolor palpitante que, conforme sus ojos veían como la criatura desaparecía rodeada por una luz cegadora, parecía ir calmándose. Cerró los ojos suavemente, intentando que su cabeza dejase de darle vueltas, pero le fue imposible. Los abrió despacio, con el rostro contraído en una mueca de cansancio y los labios entreabiertos en busca de aire. Sin fuerzas, dejó caer la espada al suelo y al instante sintió como todo se desvanecía. Apoyando una mano en el suelo, consiguió detener la caída, permaneciendo con una rodilla hincada en el suelo y la otra ligeramente doblada.
- ¡Light! – exclamó el muchacho, corriendo hacia ella. Ya hacía rato que había guardado su arma. Se colocó frente a ella de cuclillas, observándola con una mirada preocupada en el rostro.
La joven jadeó, alzando la cabeza para mirarle, con la mano sobre el pecho. Hope dejó escapar una exclamación de sorpresa al ver la luz rosada salir de la marca de la muchacha, mordiéndose el labio, y al instante sintió un cosquilleo cálido en su muñeca. Dirigió sus ojos a su propia marca, bajo el pañuelo amarillo, extrañado.
Sus marcas… ¿habían reaccionado entre ellas?
- Tú marca de L'Cie parece... – murmuró Hope, alternando la mirada entre la marca de la chica y sus ojos azulados. – Tu marca se ve diferente, ha cambiado - volvió a mirar su propia muñeca, delineando con los ojos la forma de su marca. – Esa criatura que has invocado era un Eidolon, ¿verdad? – susurró. - ¿Será ese… otro poder de los L'Cie?
- Magia e invocaciones, ¿eh? – murmuró tras unos segundos, contemplando como la luz que rodeaba su marca desaparecía, volviendo a estar oculta bajo su ropa. Sacudió la cabeza. – Debí de golpearme la cabeza en aquel tren de la Purga…
Lightning recogió su espada con cuidado, con la cabeza gacha, y Hope se levantó al instante, sorprendido. Bajó la mirada, dudoso, buscando las palabras exactas que decir.
- Uhm… Light… - su voz salió más aguda de lo normal. – En verdad… ¿soy una carga? – las palabras golpearon por un momento a Lightning con dureza. Desvió la mirada del chico, arrepentida, sin saber qué decir. Abrió los labios para responderle, pero sólo se escuchó una suave exclamación antes de que volviese a cerrarlos. A pesar de que tenía muchas cosas que decir, no lo hizo. Guardó su espada y siguió avanzando, pasando a escasos centímetros del chico. Hope se giró al instante, soltando un jadeo repentino.
No quiero separarme de ti, Light.
- ¡Voy a esforzarme! – le aseguró. – ¡Me haré mas fuerte, así que…!
- Es suficiente – le interrumpió la joven. Hope bajo la mirada, apenado, con las cejas fruncidas. Ella ladeó la cabeza para observarle, con firmeza. – Me haré cargo de ti, Hope – dijo de pronto. – Te haré más fuerte – sentenció, retomando el avance.
El chico alzó la mirada, sorprendido. Estuvo tentado de dar un paso hacia delante, pero se detuvo cuando ella volvió a hablar.
- Siento lo de hace un momento… - susurró en voz baja, pero lo suficientemente alta para que el chico lo escuchase.
El chico no pudo ocultar en sus labios una sonrisa aliviada. Cuando consiguió alcanzarla, con la respiración agitada por la carrera, entrelazó los dedos con los de Lightning sin pararse a pensar en lo que hacía. Sintió como su mano temblaba y su pecho se contraía, temiendo el rechazo. Sin embargo, cuando Lightning le devolvió el apretón muy, muy levemente, Hope aceleró el paso con la cabeza gacha, aún sin soltar su mano.
Lightning no pudo evitar sonreír divertida ante el notable sonrojo del muchacho.
We suffer, we laugh, we fight. We become stronger... together.
¡Fin!
Creo que estoy algo desentrenada, porque no acaba de gustarme del todo el resultado. Quizá es también porque esta escena es justo un momento crucial para que su relación vaya mejorando tanto, pero al mismo tiempo por eso no es tan "íntima", por así decirlo. En cualquier caso, intentaré subir el siguiente en estos días, aunque no tengo claro qué escena será porque se me van acabando las ideas. Así que si tenéis alguna sugerencia, ¡no dudéis en decirme!
¡Nos leemos en el próximo, gracias por leerme! :)
P.D: El buzón de amenazas/tomates está desactivado temporalmente, así que sólo os queda decir cosas medianamente buenas (?) :P
