Nota: Los personajes de Card Captor Sakura pertenecen al Grupo Clamp y está historia sin fines de lucro de un fan para fans busca solo entretenerlos.

Basada en la novela coreano Coffee Prince.

Este es un Universo Alterno y es probable que las personalidades de los protagonistas varíen según la historia.


Tercera Taza

Cuando mamá llegó a casa de su reunión vistiendo el anillo de Sakurako-san, ¡ese fue el problema!, que llegó sin él. No sé en qué lugar ni a qué hora, ella ya había perdido el anillo. El anillo en si era un poco grande para ella. Debió probárselo, y luego simplemente olvidarlo y llegar a casa pensando que aún tenía el anillo en su dedo.

Sakura en ese momento podía entender como Sakurako-san , quien tuvo que irse urgentemente por una llamada de su suegra, pudo olvidarlo, pero lo que no podía entender era por qué su madre no la detuvo y le dijo, "Ey, te olvidas de tu anillo."

¿Pudo su madre, acaso recordar el pequeño detalle de que este anillo de 2.12 quilates costaba $4000 y que se vendía en uno de los distritos más pudientes de Tokyo, dónde Sakurako-san y su esposo habían ido juntos por su vigésimo segundo aniversario, en verdad se había olvidado de este hecho cuando se lo puso? ¿¡¡¡Claro, sin mencionar el caso de que ahora ya no lo llevaba!!!?

Oh, mi pobre cabeza. Oh, esta jaqueca me va a matar. Creo que me va a subir la presión.

"Dile... dile la verdad... ella es rica... así que..."

"¡No! ¡No puedo! ¡No puedo decirle!"

"¿Qué más puedes hacer en esta situación? Debes de decirle que lo perdiste y que se lo reembolsaremos y que en estos momentos no tenemos el dinero, pero le pagaremos en cuanto nos sea posible. A sido tu amiga por 30 años, no nos va a demandar que le paguemos inmediatamente."

"¡No! ¡No lo haré! ¡Prefiero morir! ¡Prefiero morderme la lengua ahora mismo y desangrarme viva!"

"Mamá, no seas tontita, ¿por qué morirías por algo como eso?"

Su madre, que había envuelto su cabeza con sus brazos y acostado, comenzó a gritar en voz alta.

"¿Mamá? ¿Mamá, estás llorando? Por el amor de Dios, mami, no llores."

"Si fueras tú, crees que podrías decirlo tan fácilmente. Incluso yo no podría. Preferiría morir antes que hacerlo." dijo Chiharu, quien comía su cena.

"¿Por qué no lo harías? ¿Hay otra forma de salir de esto sin decir la verdad?"

"No hay otra opción, sólo sacar un préstamo a esos tiburones locales."

"Oh Dios, sólo cállate y come."

"¿No recuerdas, mamá? Cuando la familia de Sakurako-san quedó en bancarrota fuiste muy mala con ella. No sólo eso, cuando ella llamaba o venía a la casa tu nos mandabas a decir que no estabas o te escondías. Cuando papá murió, escuché hablar de otras señoras que las personas deberían de hacer lo correcto cuando tienen la posibilidad para ser ayudados más tarde."

¡Kami-sama! ¿Está chica era realmente su hermana? Había escuchado "teme a los que conoces" antes. Pero, ¿cómo podía su propia hija ser tan mala y meter el dedo en la llaga?

"Que te sirva de lección por actuar así cuando Sakurako-san tenía problemas."

"¡Ya!" Sakura rápidamente gateó donde su hermana y tapó la boca de Chiharu con su mano. Entonces, su madre, quien había estado acostada, se levantó bruscamente y se arrojó sobre las puertas del armario. Un abrigo de visón del tamaño de un oso se deslizó hacia abajo.

"¡Mamá!"

"Tengo que vender esto."

Sakura dejó a Chiharu y voló al lado de su madre.

"Mamá, mamá, tranquilízate y siéntate."

"Yo... yo puedo venderlo después de todo... tu padre... (snif)... tu padre me lo compró antes de que falleciera... Es la única cosa que me quedó después de vender todas mis... todas mis perlas... mi anillo de rubí... todas mis joyas, es la u-única cosa que queda, pero después de todo... después de todo puedo venderlo (snif) Oh querida, yo... ¡cuánto lo siento!"

"Mamita...no llores...no llores mamita..." Chiharu comenzó a lloriquear, uniéndose con el ruido de su madre. "¿No hablabas en serio cuando dijiste que lo vendías, verdad? No puedes venderlo. P-papá te lo compró para tu cumpleaños. E-él estaba tan contento cuando te lo vio puesto… Él dijo que estaba feliz porque (snif) estaba manteniendo su promesa de hacerte vivir entre lujos."

Sakura, quien por un momento empezó a pensar cuánto costaría ese abrigo, sintió vergüenza. Su pecho empezó a dolerle cuando escuchó lo que Chiharu dijo acerca de su padre mientras sollozaba tan miserablemente. Sus últimas palabras vinieron a su mente. Acostado en una cama de hospital, el cuerpo de su padre rasgado y mal herido a causa del accidente de tránsito, había levantado una mano sangrienta, cogiendo la mano de su hija entre las suyas, le dijo:

"Sak-ra, ahora tu eres la cabeza de la familia. Tu madre… Chiharu… cuida de ellas. Puedo confiar en que lo harás, ¿verdad, Sak? Puedo irme en paz si confío en ti, ¿verdad?"

Fue imposible decir que no. No había nada más que hacer que prometerle que lo haría. Y desde entonces ella trabajaba y corría de un lado a otro para mantener su promesa.

Sakura recogió el abrigo de visón y lo colgó de nuevo en el closet. Sería algo ridículo pagar por la cuenta de la lavandería si se llegara a ensuciar.

"Ya se me ocurrirá algo."

"¿Q-qué es lo que podrías hacer?"

"Nee-chan, ¿tienes guardado dinero en algún lugar?"

¿¡¡HOE!!? ¿¡Cómo podría, pequeña mocosa!? ¿Sabes cuánto dinero te llevas para comprar bolsos, zapatos y ropa?

"Bueno…algo así…"

"¡Qué! ¿De verdad? Bueno, ¿por qué no lo dijiste antes? ¿Qué, no querías gastarlo? Tú, tacaña. Me preocupé tanto. Listo, jajaja, hasta me siento tonta por haber llorado. Mami, no te preocupes, nee-san se encargará de todo."

"¿Eh? ¿En serio?"

Ella no les dijo que sólo había $420 dólares en el banco. Tampoco les dijo que planeaba encontrarse con Sakurako-san, quien había dicho que iba a pasar a recoger el anillo en cinco días, ella sola y que le suplicaría. Ella simplemente les explicó, apretando ambos manos,

"No les dije porque quise que mamá aprendiera a ser más cuidadosa. ¿Quién crees que soy? Desde luego que tengo dinero. Solamente confíen en mí. Lo manejaré."


Shaoran no bailaba o sonreía mucho, pero de algún modo siempre se destacaba en una muchedumbre. Había una atmósfera de elegancia y misticismo alrededor de él. Se podía decir que entrando a un lugar, inevitablemente, llamaba la atención. Era como si él llevara su propio reflector de luz.

Durante las lluviosas noches de invierno en Seattle, podías encontrar a Shaoran en la carretera, en su bar favorito, rodeado de mujeres hermosas.

Todo lo que él hizo fue mirar deprimido al violonchelista y tomar su cerveza, pero las mujeres rechazaban irse de su lado durante varias horas. Cuando la noche avanzó se levantó de su asiento, alguna mujer intentó indefectiblemente tomar su brazo. Sin una sonrisa, él la aparto. Rubias, castañas y pelirrojas, todas por igual.

Tomoyo vio como Shaoran luchaba por salir de un enjambre de mujeres. Ella le dio la botella de Miller Light* de la que sólo había tomado un trago. Shaoran, quién respiraba ligeramente más rápido de lo habitual, se tomó de un solo trago la cerveza. La manzana de Adán subía y bajaba.

"No entiendo por qué te gusta venir tan seguido a esta clase de clubes."

"¿Por qué? ¿Lo desapruebas?" El olor a sudor y calor que emanaba del cuerpo de Shaoran, quien se sentó después de ordenar más cerveza, no disgustaba a Tomoyo.

"No es que te guste tomar y no es como si tuvieras en mente ir detrás de las mujeres."

"¿Por qué? Me gusta beber y tengo en mente conseguir a cualquier mujer que quiera."

"¿De verdad? Entonces por qué…"

"Entonces, ¿por qué no estoy borracho, y por qué no tengo ninguna mujer histérica tratando de engatusarme para tener mi dinero?"

"Bueno, no era eso exactamente lo que quería decir. Bien. Dime. ¿Por qué no están?"

"Porque sería el fin. Si me paseara en las calles como un perro borracho o pusiera boca abajo a mi familia debido a problemas con las mujeres, ¿qué crees que me pasaría? Mi familia contrataría al FBI o al S.A.T * para encerrarme de por vida en una de esas horribles oficinas, eso es lo que pasaría. Todas esas cosas, las haré al final de mi vida. Aún no he disfrutado todo lo que tengo que disfrutar. No quiero desperdiciar mi juventud, ¿sabes?"

"Si puedes controlarte de esa manera eso significa que tu juventud se te está acabando."

"Dios, no digas cosas tan horribles. Si mi juventud se está terminando. ¿En qué me convertiría? ¿En un hombre de mediana edad?"

"¿Por qué? ¿Te asusta?"

"¿A quién le gusta envejecer? ¿Acaso no estás asustada de envejecer, 'Gatita'?"

"¿Yo? Mmm… A veces… Hay días en que temo que sea el siguiente día. Debe ser que temo que el mañana nunca llegue. Pienso que esa es la razón por la que trabajo tan duro—para poder olvidarme de eso."

Una chica muy bonita pasó junto a ellos dejando un rastro de perfume. Su largo cabello negro caía con gracia hasta su cintura, pero su minifalda era lo suficientemente corta para cubrir a las justas su trasero. Tomoyo vio como Shaoran miraba a la mujer. En ese momento, sin dejar de mirar a la chica, habló,

"Tú estás muy bien. Incluso en diez o veinte años, seguirás siendo bonita."

Ante sus inesperadas palabras, Tomoyo se sonrojó. La razón era porque Shaoran no era el tipo de hombre que decía piropos tan fácilmente, y además hacía tiempo que ningún hombre le decía nada.

"Mmm. Se siente bien escuchar un cumplido de un hombre guapo. Lo consideraré un regalo de bienvenida."

Justo entonces, el amigo de Shaoran, Saijo Shinosuke se acercó a ellos.

"Oi, ¿Qué haces aquí? ¿Qué crees que haces, rondando por acá fuera mientras todos te estamos esperando dentro? Están empezando a decir que huiste de nosotros."

"¿Qué de interesante tiene estar en un cuarto oscuro? Sientes que estás atrapado o algo parecido. Dile a ellos que vengan afuera."

"¿Honestamente piensas que cincuenta personas van a moverse sólo por una? Hombre, tú y tu ego."

"¿Hola? Cuánto tiempo." Ante la interrupción de Tomoyo, Shinosuke mostró una cara sorprendida.

"¡Wow! ¿En verdad eres tú Tomoyo nee-chan? Pensé que este chico estaba ligando o algo así. Pero eso no importa, ¿cuándo fue que te volviste tan hermosa, Tomoyo nee-chan? ¡En serio! Pensé que había un hada sentada junto a la barra.

"Veo que aún sigues exagerando. Es bueno verte de todas maneras. ¿Has estado bien?"

"Por supuesto. Ni tengo que preguntártelo a ti. Tu cara brilla. ¿Pasó algo bueno?"

"Sólo estoy feliz de regresar a casa. Ey, Shaoran, ya que todos están adentro, es mejor que también nosotros entremos."

"Está bien. Ven sólo tú, Tomoyo nee-chan. No hemos venido hasta acá para ver a este idiota. En realidad no nos importa si este chico deja Japón o la Tierra. Pero nos gustaría saber cuándo tu vengas y…" Shaoran cortó abruptamente a Shinosuke antes de que siguiera con la cháchara preguntando,

"¿Vino?"

"¿Venir? ¿Quién?" Shaoran miró de soslayo a Tomoyo. Con eso, Shinosuke entendió inmediatamente y dijo,

"Oh…No. ¿Acaso avisó si iba a venir?"

"Le dejé una nota porque iba a estar en una conferencia, pero creo que su secretaria no le mencionó nada."

La explicación que dio Shaoran hubiera podido convencer a cualquiera, pero al parecer Tomoyo no le había creído. Cuando él llamó, Eriol, no dijo que iba a ir o que no iba a ir. Pero Shaoran quería creer que vendría. Eriol no era el tipo de persona que perdía su tiempo en causas perdidas, pero Shaoran había pensado que vendría al menos por orgullo. Shaoran había querido que Eriol se apareciera con su mirar despreocupada y mofarse de la cara de incomodidad que Tomoyo pondría. Lo quiso de modo que Tomoyo fuera capaz de tratar con la culpa y el pesar del momento, al menos.

Shaoran tomó de la cintura a la chica con la minifalda y entró al cuarto donde Tomoyo y sus amigos se encontraban. Incluso algunos de sus amigos que vieron a la extraña con recelo pronto se sumaron al furor de la fiesta cuando la vieron bailar. Alrededor de la media noche, Tomoyo recogió su cartera. Shaoran, quien la había visto moverse hacia la salida, la siguió.

"¿Te vas tan pronto?"

"Seeh. Estoy un poco cansada." Shaoran pensó para sí mismo que la persona que Tomoyo esperaba ver era Eriol.

"Vamos, te llevaré."

"Está bien. Tomaré un taxi."

Sin decir ni una palabra, Shaoran, agarró la muñeca de Tomoyo. Se dio cuenta que era muy fina y delgada. Le hizo recordar la primera vez que conoció a Tomoyo. Él tenía ocho años. Incluso entonces, sus dedos y sus muñecas eran tan frágiles.

Por aquellos años, si alguien hubiera preguntado a Shaoran lo que él más odiaba en el mundo, él habría dicho: la leche, el piano y su padre. Había sido forzado a tomar la leche desde pequeño, aún cuando él había dicho que no importaba si no crecía más; así que odio la leche. Lo habían forzado a tocar el piano, aún cuando él había dicho que no quería ser pianista o algo parecido; así que odio el piano. Y por forzarlo a realizar todas estas cosas en contra de su voluntad, odió a su padre por sobre todas las cosas.

Ese día, había derramado la leche sobre el piano, con el que había tocado por dos años. Fue golpeado y humillado delante de los invitados y confinado a su habitación. Estaba tan enfadado que no pudo evitar que las lágrimas bajaran por sus mejillas. Fue entonces que una Tomoyo de pelo largo, más alta que Shaoran y que tocaba mejor el piano que él, entró a la habitación.

"Ey, ¿quieres ser mi hermano menor?"

Shaoran pensó que esa niña era bastante rara.

"Si dices que sí, entonces pondré medicina sobre tus heridas." Le mostró el ungüento que sostenía en sus manos. Su boca estuvo cerrada fuertemente como preparándose para gritar si él no contestaba con rapidez que sí. Desde ese día Tomoyo y él eran hermanos.

"Espera aquí. Traeré el coche."

"Estuviste tomando. Podríamos llamar a un alguien que maneje por ti.*"

"Es bastante divertido manejar cuando no estás en tus cinco sentidos. No te preocupes si las cosas empeoran no pondré en riesgo la vida de nadie. Sólo empujaré mi coche al río. Además, ¿qué es lo peor que podría pasar aparte de morir? ¿No piensas que no estaría nada mal morir junto a un chico tan guapo como yo? Como mujer, me refiero.

"¿No estarás borracho? Creo que ya enloqueciste."

"¿Por qué estás tan nerviosa? Sólo tomé una botella de cerveza."

"Aún así… Escucha, iré a comprar un poco de café."

"¿No confías en mí?"

"Como si pudiera decirle al todopoderoso Li Shaoran que no confío en él."

"Psh."

"Yo también quiero un poco de café."

"Está bien, ve."

Shaoran fue al estacionamiento y Tomoyo a la tienda al otro lado de la calle. Cuadró el auto y empezó a caminar hacia la tienda cuando Tomoyo salió sosteniendo los vasos de café con ambas manos. En eso, una motocicleta pasó junto a ella. Sin disminuir la velocidad, la persona montada sobre la moto le arranchó la cartera que llevaba en la muñeca.

"¡Aaaahh!" El grito de Tomoyo hizo que Shaoran saliera corriendo más rápido que una bala. Los vasos estaban en el suelo y Tomoyo seguía inmóvil por el susto.

"¡Tomoyo! ¿Te encuentras bien?

"Ah… yo…"

"¿Estás herida en algún lugar?" Shaoran agarró a una pálida y temblorosa Tomoyo y la estrechó contra su pecho. Justo en ese momento, otra moto apareció de la nada siguiendo a la otra.

"¡Oye! ¡Bastardo! ¡Detente ahora mismo!" Una voz increíblemente ruidosa se escuchó por las oscuras calles. Shaoran leyó las brillantes letras al dorso de la moto.

"Bocadillos de Medianoche- Delivery."

"Vamos hacia al carro. ¿Puedes caminar?"

"E-estoy bien. Sólo un poco asustada…" Mientras Shaoran la ayudaba a caminar hacia el auto, Tomoyo forzó una risa y dijo, "Rayos, mi bolso… Lo compré en París… Qué desperdicio."

"¡Mujer! El problema no es el bolso. Te compraré otro."

"¿Lo prometes? Después no vayas a retractarte."

"¿Te golpeaste la cabeza o qué? ¿Qué clase de tonterías estás hablando?"

Estaba por meterse al auto cuando se detuvo. Su rostro, de pronto, se puso rígido y sus ojos mostraban sorpresa. Shaoran siguió la línea imaginaria que veía Tomoyo y sus suposiciones fueron correctas. Frente a ellos se encontraba un hombre. Era Eriol.

"¿Recién llegas?"

"¿Ya se van?"

"Sí, pero ocurrió un pequeño inconveniente…"

De pronto se escucharon unas sirenas. Una patrulla perseguía al scooter que perseguía a la moto a unos cuantos metros de donde se encontraban ellos. Con un grito que bien se pudo escuchar a unas cinco cuadras a la redonda, el hombre de la motocicleta lanzó el bolso de Tomoyo. Eriol se encontró a si mismo cogiendo la cartera y Shaoran persiguiendo al hombre.

"Shaoran." – Gritó Tomoyo en un intento vano por detenerlo.

"¡Oi! ¡Detente ahora mismo!" El pensamiento que tuvo de coger a ese idiota acababa de encender el espíritu de Shaoran por primera vez en mucho tiempo cuando se dio cuenta por el ruido que el scooter se encontraba delante de él.

"¡Oye! ¡Mierda! ¡No hay opción! ¡Oye! ¡Hijo de perra!" Shaoran consiguió arrebatarle el casco al conductor de la scooter y lanzarlo hacia la moto. Éste voló en una perfecta parábola golpeando al asaltante por la espalda. La moto se estrelló contra el suelo y su conductor estaba tirado en el piso pero aparentemente sin mucho daño pues se puso de pie intentando encender la moto. El repartidor de bocadillos voló hacia el asaltante antes de que se escapara.

"Woah. Nada mal."

Pensó Shaoran andando más despacio detrás de ellos, lamentando que él no hubiese sido el que cogiera al ladrón. Su respiración estaba entrecortada.

"Hah… hah…"

"Creo que debo dejar de fumar."

El chico del scooter agarró al ladrón del cuello de la camisa. Parecía que discutían algo entre los dos. La cuestión fue que para cuando llegó Shaoran con el policía el único que se encontraba era el repartidor. El asaltante había empujado al chico en ese lapso de tiempo dejando la moto y huyendo del lugar. Eriol y Tomoyo minutos después se unieron al grupo.

"¿Estás herido?"

Ante la pregunta del policía, el chico repartidor negó con la cabeza a pesar de tener un corte en una de sus mejillas. El policía esta vez se dirigió a Tomoyo.

"¿Se perdió algo, señorita?"

"No."

"¿Algún otro daño?"

"No del todo. Sólo un pequeño rasguño."

"Será fácil cogerlo ya que tenemos su moto, ¿cierto? ¿Podemos buscarlo?"

La pregunta fue hecha por Shaoran. El policía se encargó de responder con evasivas.

"Quién sabe. Hay tantas falsificaciones por estos días. Puede ser una moto robada. Además, hay un montón de éstas que llegan de contrabando desde China y que están sin registrar."

Asi que, ¿no debería ese policía estar persiguiendo al ladrón? ¿Sólo se estaba quedando para registrar el testimonio de la víctima? ¿Podías llamar a eso un policía? ¡Increíble!

"Entonces, ¿está diciendo que no irá detrás de él?"

"Bueno, no, no es lo que quería decir. Lo que digo es que va a ser difícil capturarlo. Estos chicos son generalmente menores de edad que no poseen licencia alguna."

"¡Por todos los dioses! ¿Qué? ¿¡Se supone que eso deba impresionarme!?"

"Shaoran, detente." Eriol tiró de la camisa de Shaoran. El policía retiró la mirada un poco avergonzado mientras el repartidor desesperado intentaba arreglar su casco roto.

"Oye, tú. Sí, el estudiante."

"¿Si?" El policía hizo señas con su mano para que se acercara a ellos.

"¿Viste su rostro?"

"Estaba demasiado oscuro. No lo vi bien."

"Tsk. Bien. Si vas a casa y te encuentras que estás herido en alguna parte, llámanos a la estación. Te daremos una recompensa o algo."

"¡Oh! ¡Cierto!" Tomoyo cojeó hasta ellos con su bolso en la mano. "Muchas gracias. Es gracias a ti que tengo de vuelta mi bolso. Esto no es mucho, pero…"

"N-no, no, está bien. Sólo quería…"

"Espera." Shaoran miró fijamente al chico. Algo andaba mal. Era muy extraño que el asaltante pudiera escapar tan fácilmente, y más extraño era que el chico, después de haberse metido en los asuntos de otra persona y encima resultar herido, se negara a recibir la indemnización. Era extraño que la bolsa fuera devuelta con tanta facilidad y además era muy sospechoso que el asaltante y este chico parecieran de la misma edad. ¿Qué era esto? ¿Un sucio juego de póker?

La radio del policía empezó a chillar fuertemente. Se marchó de nuevo hacia su patrulla, mientras Eriol llevaba de vuelta a Tomoyo al carro. Shaoran agarró del hombro al chico que intentaba regresar a su scooter.

"Llama a este número mañana." Él hurgó en sus bolsillos hasta que encontró un pedazo de papel y escribió su número. "Yo me encargaré de tu recompensa."

"No, de verdad, está bien." El chico de los recados sopló el flequillo de sus ojos y alzó sus cejas. Parecía ofendido.

"¿Cuánto ganas en un mes?"

"¿Perdón?" Un brillo apareció en los grandes ojos del chico. "¿Por qué me pregunta usted eso?"

Miren nada más a este chico. ¿A quién creía que engañaba? Shaoran deseó darle una lección golpeándolo con un comentario sarcástico.

"Te daré el salario de un mes, así que llámame. No hay razón para dejar que el orgullo se interponga en el camino. Es natural que recibas una compensación." Resopló mirando la scooter y agregó, "¿De qué juguetería sacaste esto?"

"¿Qué?"

"¿Acaso reparan este tipo de cosas? Si lo hacen voy a pagar por ello. Llámame mañana." Shaoran le extendió el papel. A pesar de una cara que prefería morir antes de aceptar eso, salió una mano. Shaoran miró la mano y agarró el papel con firmeza. El muchacho lo fulminó con la mirada y se lo arrebató. Miró la destartalada motoneta a lo lejos y sonrió con sarcasmo.

Si, así es pequeño mocoso. ¿Qué demonios puedes hacer tú con eso? Al parecer lo entendiste. Pequeño desgraciado. ¡Los cogeré a los dos!


Sakura se miró al espejo y colocó una bandita en su rostro.

"¡Ese tipo es un idiota!"

Finalmente había conseguido un trabajo de medio tiempo, y lo había perdido en el mismo día. El delivery fue entregado tarde, por lo tanto, tenía a un cliente sumamente enojado, el casco estaba roto y la motoneta que estaba bien hasta que llegó a la tienda se malogró y el dueño le empezó a gritar. Todo esto era culpa de ese bastardo de los ojos rasgados que seguía a Chiharu a todas partes. Pensó que él sólo amenazaba y le quitaba el dinero a los niños pequeños, pero al parecer también robaba a las personas en la calle. En el momento en que vio a un idiota robarle la cartera a una mujer, empezó a perseguirlo y lo noqueo, pero cuando vio su rostro, era nada menos que el bastardo de Chiharu. En ese momento, no pudo solo sorprenderse por ver una cara familiar, sino que también sintió un poco de pena. Fue rechazado por Chiharu y después tuvo que pagar por el jja jang myun. Si lo acusaba y lo llevaban a una comisaría su vida se volvería realmente patética. Además, el dijo que estaba en el último año de preparatoria, y si realmente estaba repitiendo un año, era probable que estaba determinado a graduarse, al menos…

"Todavía tengo que atrapar a ese bastardo y enseñarle una lección. ¿En qué demonios estaba pensando? Ese cabeza hueca. No puede creer que haya tenido las agallas de hacer lo que hizo."

Se rindió en tratar de cubrir el agujero de su cabeza con su cabello y presionó su sombrero más abajo. Miraba enojada su gorra cuando otra tonta cara apareció en su mente.

"¿Qué tanto estás mirando, eh? Mirando por encima del hombro a la gente con esa cara arrogante. ¿Qué? Pero que idiota. Nunca conocí a un bastardo tan grande en mi vida entera. ¡En serio!"

Qué bonito hubiera sido poder decirle esas palabras. Sin embargo, no pudo irse sin rechazar la tarjeta del sujeto, quien no sabía ni siquiera decir gracias, con su número. Ni siquiera sabía si estar agradecida o enojada hasta que recordó el abrigo de su madre. Pronto supo la respuesta.

Sakura sacó la tarjeta de su bolsillo. Solo entonces, se dio cuenta, después de llegar a casa que era una fotografía. Por un lado estaba el número que el hombre había apuntado y por el otro una mujer sonriendo. La chica parecía bonita y dulce.

¿Era su novia? ¿Cómo podía darle la foto de su novia a un completo extraño? ¡Qué hombre para más extraño! En serio, si no hubiera mencionado que le iba a dar un mes completo de salario o algo así, en realidad no lo hubiera tomado. Rayos. Estúpido dinero. Mmmm… ¿cuánto pensará que es el salario?

Sakura respiró profundamente y cogió el teléfono. Una canción de piano muy familiar sonó al otro lado de la línea*. Estaba distraída tarareando la canción cuando fue abruptamente apagada y reemplazada por una voz extraña.

"¿H-Hola?"

[¡Qué!]

Escuchó una respiración pesada.

"¿Hola?"

[¡QUIÉN ERES!]

Una voz cavernosa como el gruñido de un animal.

"Ah… Y-yo…"

[Número equivocado.]

"¿Disculpe?"

¡El idiota había colgado! Sakura miró al teléfono sin poder creerlo.

"¡Pero qué rayos! ¿Cuál es el problema con este estúpido? ¡Demonios!"

Estaba enojada consigo misma. Primero no supo qué contestar cuando él preguntó quién era y por eso había actuado como una tonta. Pero lo que le causó más enojo fue el hecho de tener que volver a llamarlo.

Sakura respiró hondo y presionó el botón de rellamado. La voz que cortó la música resonó escalofriante en sus oídos y dijo,

[Si eres tú de nuevo, voy a matarte.]

¿Qué clase de conversación telefónica era esa? No había ni un ápice de etiqueta. Sakura tosió y respondió,

"Soy la persona que necesita recibir la recompensa."

[¿Recibir qué?]

"La recompensa." Tuvo que ser terca y descarada. No había otra opción. Tuvo que forzarse a sonreír y olvidar el hecho que haciendo esto la hacía sentirse sucia y estúpida, además de terca.

[Oh…]

Así que… él finalmente había recordado.

[El chico del Delivery]

"Correcto."

[Entonces, ¿vas a tomarlo?]

¡Ese idiota! ¡Yo sabía que iba a salir algo como esto! ¡Maldita sea!, pensó Sakura en ese momento.

"Bien… Eso no es verdad… Bueno, la foto… el papel que me dio con su número es una foto… Siento que debo regresárselo, también…"

¡Dios! Desearía poder mandar a volar todo esto. ¡Qué truco para más sucio y barato!

"Yo… Me despidieron… y el casco está roto… Oh, y la moto totalmente destrozada."

[Ugh… Mi cabeza.]

"¿Disculpe?"

[No, no importa, prosigue. Así que, ¿cuánto quieres?]

"Alrededor de 4,000 dólares. Nunca se lo pedí, usted dijo que iba a dármelo. Quiero decir, si usted no quiero este sería el fin pero realmente fui despedido de mi trabajo. Y como usted dijo que me daría el salario de un mes completo o algo así, probablemente, usted, debería de tomar la responsabilidad…"

[¿Responsabilidad?]

"Bueno, no la responsabilidad, en sí, pero… usted me dijo que llamara, ¿no?"

No había nada de qué avergonzarse, ella sólo recibiría lo que merecía – o al menos eso era lo que quería pensar. Rayos. Si no fuera por el anillo de Sakurako-san, ella le habría gritado: ' ¡Escúchame imbécil! ¿Crees que lo hice para conseguir el dinero? ¡Puedes meterte tu dinero por donde no te llega el sol! ¡Tú estúpido desgraciado! ¡Imbécil!' y le hubiera colgado el teléfono.

[Realmente pensé que no llamarías.]

"¿Qué?"

[Bien. Ven acá.]

"¿Dónde es "acá"?"

[Hotel Park Hyatt Tokyo*, habitación S11.]

Continuará...


Notas de Autora: ¡¡¡¡No tengo excusa!!!! La verdad es que no actualizaba en meses! *Maron llora sentada en su esquinita* Lo único que puedo decir es que estos meses han sido tormentosos hasta cierto punto y trataré de no retrasarme mucho con el siguiente episodio, claro siempre y cuando se acuerden de esta humilde historia… T.T.

En fin, dejemos el drama para otro día que seguro no querrán seguir leyendo mis patéticas excusas y vayamos al capítulo. ¡Vieron! ¡El primer encuentro de Sakura y Shaoran! Aunque no exactamente el más dulce, quiero decir, el chico cree que Sakura estuvo enredada en el robo. Pobre la chica no tiene un respiro, una hermana despreocupada de la vida y una madre de lo más despistada y por supuesto un anillito perdido que vale más de 4000 dólares (hasta yo me pondría a llorar si estuviese en su pellejo) ¿qué más le pasará a nuestra pobre protagonista? Eso ni yo lo sé, no mentira, sí lo sé… Jajajaja… Pero volviendo a nuestra parejita, ¿qué hará Shaoran para saber la verdad? Hasta a mi me da miedito…o. Además, se dieron cuenta que Shaoran cree que Sakura es un chico…XD. Definitivamente no comenzaron con el pie correcto. Y hablando de pies, la pobre de Tomoyo salió herida, bueno era necesario…jojojojo… ¿y además cuál será el rollo que se traen Tomoyo y Eriol? Parece que nuestro lindo ojiazul no le agrada hablar de Tomoyo.

Espero que hayan disfrutado leyendo del capítulo así como yo de escribirlo. Me sentaré de vuelta en mi esquinita a esperar por comentarios, quejas, tomatazos, y demás verduras. Les dejo con algunas aclaraciones:

*Miller Light: Como muchos deben saber es una marca reconocida a nivel mundial de cerveza.

*S.A.T : Special Assault Team o Equipo Especial de Asalto. Es una unidad de operaciones especiales de la policía japonesa. Shaoran hace referencia exagerando ya que este grupo es especialista si mal no me equivoco en contraataques terroristas y claro no les sería de ningún esfuerzo capturar al pobre de Shaoran…XD. Si quieren saber más información pueden buscarlo en wikipedia.

*" Podríamos llamar a un alguien que maneje por ti.": En varios países es normal si bebes llamar y contratar una persona que maneje por ti y así evitar accidentes.

* Sakura respiró profundamente y cogió el teléfono. Una canción de piano muy familiar sonó al otro lado de la línea: Es común en Japón cambiar el timbre de espera cuando llamas por cualquier canción, eso lo hace más personalizado y bonito en mi humilde opinión.

* Hotel Park Hyatt Tokyo: Es un hotel de 5 estrellas ubicado en el corazón de Shinjuku.

Esta vez no dejo avance...XD...gomen! Y los rr los responderé en mi profile. Un besito a todos y gracias.

Maron-chan :3