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Hola queridos lectores

lamento la demora

pero aqui esta un nuevo capitulo de mi fic

espero que les guste

:D

saludos

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CAPITULO 4 LA FIESTA DE RHONDA


¿Amor o deseo? Juego en fuego, jugar con las llamas del amor es tan peligroso como jugar con las llamas del deseo, de la lujuria, dos sentimientos desiguales pero con una gran intensidad entre ambos.

Pero ¿Cómo culpar los sentimientos que uno puede acoger en su alma? ¿Cómo saber distinguir el amor del deseo? ¿El amor del cariño? ¿El amor del gusto? Todos parecidos ninguno es igual pero de un modo a otro todos se toman de la mano para llevarlos juntos hacia el verdadero camino del amor.

El amor, lo mas hermoso del mundo.

El camino hacia la felicidad plena.

A.P.S


Helga miraba a Brainy algo cansada.

-No tengo muchas ganas de tener una cita en este momento, Brainy, no me lo tomes mal.

-Helga por favor –Tomo su mano –Quiero solo….solo una oportunidad, lamento mucho lo que ocurrió ese día, no era mi intención asustarte o molestarte

Helga lo miro con molestia –Mira lo que paso ya no tiene caso hablarlo, pero tampoco que lo vuelvas a intentar porque si lo haces de nuevo te…te las veras con mi puño –Dijo la rubia mostrándoselo cerca de su cara para amenazarlo

-Lo siento Helga, no lo hare de nuevo al menos sin tu consentimiento

-Entonces nunca volverá a pasar –Dijo la rubia bajando el puño

-Esta bien Helga, pero me gustaría ir contigo a la fiesta como amigos claro

-La verdad no se Brainy, ni siquiera se si iré, ya sabes que nunca voy

-Podrías intentarlo

-Nos vemos luego Brainy –Y con eso se fue la rubia.

Brainy solo la miro con dolor y molestia por el rechazo de nuevo.

Arnold sonreía levemente al ver que la rubia no le hacia mucho caso a aquel chico de lentes que tanto detestaba.

-¿Amor? –Lila llego del otro lado

-¿Qué paso Lila?

-¿Hoy si iremos a donde te dije verdad? Además quiero ir al cine

Arnold cerro su casillero –Lo siento Lila, pero quede con Gerald de que iríamos a la fiesta de Rhonda

-Pero sabes bien que no me gustan esas fiestas

Arnold bajo la mirada un poco intentando que Lila no viera su molestia –Pues si amor, pero sabes que siempre voy a esas fiestas para estar con Gerald

-Ya se que lo haces para cubrirlo en su casa, pero no importa si esta vez no vas

-No es solo eso Lila, al dia siguiente vamos a irnos a jugar basquetbol lo sabes y no pienso dar dos vueltas

-Esa no es tu responsabilidad, Gerald puede moverse solo no es un niño y tu no…

-Lila –Siseo molesto el rubio –No estoy dispuesto a discutir mis planes contigo, eres mi novia pero no olvides que no eres mi dueña

-Arnold, últimamente has estado raro, no has querido estar conmigo a solas

-Lila eso no es verdad ayer estuvimos la tarde juntos

-Si pero…te sentí raro

-Tal vez sea porque todo el tiempo has estado exigiéndome mas tiempo y mostrándome tus celos

Arnold cerro su casillero con molestia –Tal vez si no estuvieras viéndola todo el tiempo yo…

-¿Qué dices?

-Sabes bien de que hablo

Arnold suspiro –No seguiré peleando contigo, si quieres vamos al lugar donde querías ir, pero yo me voy a ir a la fiesta en la noche.

Lila no dijo nada pero siguió a su novio, prefería no pelear nuevamente con él.

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Helga guardaba su ropa en la mochila, cuando su teléfono sonó.

-Hola cariño

Helga sonrió ante la voz -¿Qué onda princesa?

-Vienes ¿Cierto?

Helga rio por lo bajo –Como si no me conocieras, claro que voy, cuando una Pataki promete algo lo cumple

-¿Y que le dijiste a tu padre?

-Que habrá pijamada en tu casa

-Muy bien mi pequeña amiga mentirosa

-¡Oye!

Rhonda se rio –Lo siento, pero es verdad, pero no te preocupes estoy orgullosa de ti

-Bueno princesa nos vemos en un rato

-Esta bien, solo no tardes porque quiero arreglarte yo misma

Helga rodo los ojos

-¿Enserio?

-¡Si! Es la primera vez que vienes y yo quiero que sea espectacular.

-Demonios, esta bien Rhonda en un rato voy

-Bien nos vemos, cariño

-Adiós.

Suspiro mientras dejaba de lado su celular cuando de pronto le llego un mensaje.

-"Hola Helga, ¿Cómo estas? Espero que no te moleste que te mande un mensaje, quería disculparme por lo del otro día, y espero que por este medio si me permitas hablar mas contigo"

-¡Arnold!

Helga respiro profundamente varias veces y comenzó a escribir

-"¿Cómo conseguiste mi numero?"

-"Ya ves, puedo hacer milagros"

-"No es gracioso Arnoldo"

-"¿No me agregaras?"

Helga dudo unos segundos

-"¿Helga?"

Suspiro mientras agregaba el número de Arnold.

-"Listo Arnoldo, pero no creas que por eso…puedes estar hablándome de lo que sea"

-"Ya veremos, Shortman, nos vemos"

-"¿Iras?"

-"Nos vemos, Shortman"

Y con ello dejo el celular a un lado, para seguir guardando su ropa.

En ese momento alguien toco su puerta.

-Adelante

-Hola cariño ¿Ya te vas?

-Si papa, no quiero irme tan noche –Dijo sonriéndole

-Puedo llevarte yo…

-No papa no te preocupes, quizás deba pasar con Phoebe para que no se vaya sola

Bob miro a Helga un poco suspicaz pero no insistió –Bien entonces comemos y te vas ¿No?

-Si papi –Se acerco a abrazarlo –No te preocupes por favor

Bob odiaba que le hablara asi, porque sabia que era para que el estuviera tranquilo y además para convencerlo de que no estaba haciendo mal.

Suspiro

-Bien cariño, entonces vamos antes de que se enfríe lo que te prepare.

-Claro voy

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Helga caminaba tranquilamente por la calle camino a la casa de Rhonda.

-Hola Phoebs, ¿a que hora llegaras a casa de Rhonda?

-Hola Helga, yo creo que mas tarde, Gerald va a venir por mi

-¿Solo?

-Siempre viene solo –Dijo la pelinegra sabiendo a que se refería

-Pero alguna vez me dijiste que iba en el coche de Arnold ¿No?

-Si pero supongo que fue la vez en que no fue a la fiesta y se tuvo que quedar con Lila

Helga se molesto al oír eso

-Bueno Phoebs entonces te veo en un rato

-Nos vemos Helga

Colgó el teléfono, cuando llego un nuevo mensaje de Arnold.

-"Te veo en la fiesta, por favor no me digas que no, estaré buscando una oportunidad para hablar contigo, Helga, hablo enserio"

Helga solo lo leyó, pero prefirió no contestar.

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Rhonda estuvo toda la tarde tratando de arreglarme, odiaba cuando hacia eso, hace algunos años prácticamente me obligo a deshacerme de mi uniceja, y además me obligo muchas veces a hacer ejercicio.

-Rhonda creo que es mucho maquillaje

-Yo creo que te ves muy bien Helga –Dijo la pelinegra sonriendo –Bien hora del vestido –Se acerco al closet para sacar un hermoso vestido rosa con adornos morados en ciertos lugares.

-Eso esta demasiado cortó Rhonda

-No se nota tanto

-Rhonda no me voy a poner…

-No te pregunte querida amiga ahora pruébatelo –La empujo al baño

Helga solo bufo para después empezar a desvestirse. Cuando se miro en el espejo se dio cuenta de que su cabello estaba acomodado como aquella vez que se disfrazó de….Cecile.

Suspiro, parecían años luz de eso

Su maquillaje no era realmente tanto, era a simple vista muy ligero pero la hacia lucir hermosa.

"Ojala eso pensara Arnold" pensó con dolor

-¿Helga?

-Ya voy

Se colocó rápidamente el vestido que le había dado Rhonda, este era de manga ¾, descubierto de los hombros, algo escotado, y se amoldaba muy bien a su figura, la parte de abajo era entablada y le llegaba a mitad del muslo.

Rhonda tenia razón, no se notaba tanto, pero aun así se puso sus shorts de licra color negro.

Cuando salió del baño, Rhonda sonrió dulcemente –Te ves espectacular Helga.

-Gracias

-Toma –Me paso mi listón rosa que ahora estaba formando un pequeño moño

-No se si ocuparlo

-Te ves hermosa con el –Ella le guiño un ojo, provocando el sonrojo de la rubia, Rhonda sabia todo lo que había pasado y sobretodo sus sentimientos por el rubio, y como ella se enamoro de él, Rhonda al igual que Phoebe se volvieron sus confidentes.

-Gracias.

-Bueno cariño ¿vamos?

-Si –Helga sonrió era su primera fiesta desde que comenzaron segundo de secundaria.

Cuando Bob comenzó a pensar que esas fiestas la pondrían en peligro para ser mas exactos.

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Arnold miraba por todos lados buscando a cierta rubia, Rhonda había dicho que si estaba en la fiesta cuando Phoebe le pregunto.

Cuando la encontró, no fue en la mejor escena que quiso encontrarla

Brainy estaba con ella.

-Brainy ya basta te dije que no…

-Vamos Helga, quiero que seamos de nuevo amigos y además solo quería que supieras que estas hermosa el dia de hoy.

-Gracias pero…

-¿Helga?

La rubia se congelo

Arnold no dejaba de mirarla, estaba simplemente hermosa, además de que llevaba su listón hermoso como diadema, rosa como siempre, le encantaba.

-Te ves hermosa

Brainy le miro con molestia -¿Y tu novia?

-No vino –Respondió Arnold con el mismo tono que él.

-Ahora entiendo, buscas entretenimiento ¿no? –Dijo con sarcasmo el rubio con lentes

-No –Dijo el rubio –Helga quiero hablar contigo

La rubia no sabia que hacer, aunque quedarse con Brainy no era la mejor opción.

-Esta bien –Dijo después de unos segundos para molestia de Brainy.

-Helga –Susurro el joven de lentes con dolor

-Nos vemos después Brainy –Dijo la rubia para después dar media vuelta

-Nos vemos –Dijo el rubio sin volver a mirarlo

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-¿quieres tomar algo? –Pregunto el rubio mientras tomaba una cerveza de la cocina

Helga solo observaba –No tomo

-¿Segura?

-Segura Shortman

Arnold rio -¿Volvemos al apellido?

Helga prefirió desviar el tema –No sabia que tomabas

-Hay muchas cosas que no sabes porque no has querido –Dijo el rubio sonriéndole con coquetería

Helga bajo la mirada –Bueno…¿Qué querías decirme?

-Toma una conmigo por favor –Dijo el rubio sintiéndose algo raro de que ella no quisiera tomar algo

-Bien –Suspiro la rubia mientras se acercaba a tomar un vaso de los que estaban servidos

-Bueno ¿vamos?

Ambos caminaron hacia el jardín de la casa de Rhonda, para después sentarse en una de las mesas.

-¿Y bien?

-Helga yo quiero decirte que…

Se acerco a la joven un poco mas para obtener su atención.

-Arnold….

-Helga ¿Te gusto?

Helga se sonrojo levemente ante esa pregunta, pero no respondió.

Arnold acaricio su mejilla suavemente antes de acercarse un poco mas.

¿Qué demonios pasaba por su mente?

Ni el mismo lo sabia

Comenzó a besarla nuevamente, con suavidad, con dulzura, Helga le respondió un poco el beso, tímidamente lo notaba.

Bajo su mano lentamente y con nerviosismo hacia el hombro de la rubia, sentía la carnosidad de los labios de Helga entre los de él, ella parecía algo nerviosa.

Su mano llego cerca de su busto, ahí fue donde ella se sobresalto y se despego completamente de él sonrojada.

-¿Pasa algo?

Helga estaba sonrojada -¿Qué…que…es lo que pretendes?

Arnold también estaba sonrojado, ni el mismo lo sabia.

-Yo…

-Tienes novia, por… ¿Por qué quieres besarme?

-Lo lamento –Dijo con culpa –Es solo que… -La tomo de la mano, Helga esta vez no lo quito. –Cuando estoy cerca de ti…no se que me pasa

Helga lo miro, observo en él un brillo diferente, sus contornos de sus pupilas estaban mas obscuras que antes, la miraba de un modo diferente, un modo que la hacia doblegarse, la hacia perder ella misma su cabeza, esa mirada parecía que la quemara.

Arnold se acercaba nuevamente para besarla nuevamente, ella no sabia que hacer, no sabia ¿Responder o no responder?

"Al diablo" se dijo internamente antes de levantar sus manos hacia el cuello del rubio, quien se sorprendió por un momento antes de seguir acercándose.

Ella termino la distancia, el beso de ella fue muy diferente al de hace unos minutos donde respondía con timidez, ahora parecía no tenerla, estaba ansiosa, sentía demasiadas cosas que ella transmitía, como cuando eran niños, volvían sentimientos confusos.

Eso aumentaba el deseo que tenia de tenerla en sus brazos, de besarla, de tocarla…subió su mano lentamente intentando no espantarla nuevamente, hasta que llego al busto de la rubia, ella esta vez no lo quito pero sintió como temblaba.

Bajo después su mano para la pierna de la rubia que estaba arriba de la suya.

Helga tembló nuevamente pero no corto el beso. Entonces comenzó a subir su mano hasta cerca del glúteo de la rubia, quien comenzó a empujarlo, pero él la sujeto de la cintura con la otra mano con mas fuerza.

-Ar…Arnold –Susurro débilmente la rubia. Mientras Arnold comenzó a besarla del cuello, se escuchaba tan dulce, tan frágil, era una parte que no conocía de ella y lo estaba volviendo loco.

-No…no…puedo –Susurro ella mientras lo alejaba

-¿Por qué?

Arnold le miraba con lujuria. Ella lo noto. La deseaba como ella a él, pero de un modo diferente.

Ella lo amaba.

El no.

No debía olvidarlo.

-¿Y Lila?

Arnold se alejo entonces -¿Por qué tienes que sacarla ahorita? –Tomo la cerveza y comenzó a tomarla

Helga lo miraba mientras se subía el vestido del lado donde Arnold estuvo intentando quitarlo

-Porque es tu novia.

-¿Y eso que?

Helga se molesto

-¿Eso que? –Se levantó -¿Arnold que pretendes conmigo?

El rubio también se levantó –Nada

-¿Y los besos…? ¿Y esto? ¿Qué quiere decir?

Arnold se acerco –No respondiste si te gustaba o no ¿Me dirás ahora?

Helga no le respondió pero se acerco a él -¿Y tu me responderás? ¿Qué importancia tiene mis sentimientos? Ahorita se trata de….¿qué es lo que quieres o no conmigo?

-Nada –Dijo el rubio molesto –Como tú…nada

-Arnold

-¿Qué? –Dijo el rubio con molestia -¿Qué esperas de mi?

Helga le soltó una abofeteada –Nada, nunca ¡Nunca he esperado nada de ti! Pero esto jamás lo espere, eres un….¡Idiota!

Quiso darle otra pero Arnold detuvo su mano

-No lo vas a hacer de nuevo Helga, no soy un niño ya, no tengo porque aguantarme cuando me insultas o me tratas mal y menos si quiero besarte porque simplemente quiero

Helga sintió las lagrimas acumularse en sus ojos

-Te odio

Arnold la miro sin inmutarse pese a lo que por dentro esas palabras provocaron

-Yo también

Y la soltó… la dejo irse, solo la miro llegar hacia donde estaba la cocina, pero prefirió no seguirla, estaba demasiado molesto, pero ni siquiera sabia porque se molestaba, ella tenia razón en estar enojada.

El era el loco.

El que tenia miedo

Y no sabia como quitárselo

Miedo…miedo de amarla…miedo de aceptar…miedo de querer afrontar la verdad de lo que hace tiempo sabia que ocurria.

Era un cobarde…