Primero: Lo siento mucho por subir el capitulo equivocado, no sé qué me paso.

Segundo: muchas gracias por leer!

Tercero: muchas gracias en especial a lluna kori saisi, me alegro que te este gustando!

Y a Nymide, gracias por tu comentario y el aviso, no me había dado cuenta pero ya lo estoy corrigiendo.

Besos y aquí está el capitulo:

Capitulo 4

Nunca fue una niña normal, no le gustaba bordar, ni los vestidos ni las fiestas. Amaba las armas como quien ama una mascota y quiso ser parte de la fuerza militar de Asgard. Nunca tuvo una oportunidad, se rieron, la aporrearon y la echaron fuera. Fue la vergüenza de su familia, pero hay estuvo él, el príncipe que la apoyo y no la dejo desistir, el príncipe al que amo y jamás la miro más como a una gran guerrera. El único que ella deseaba que se diera cuenta que era una mujer, que era Lady Sid.

Bosque de tinieblas.

Al pasarla puerta el frio les golpeo de lleno, Loki se volvió y el paso por el que habían venido desapareció. Estaban solos en aquel lugar. Soltó a la niña y se sentó bajo un esquelético árbol de teca muy cansado.

Sally lo miro feo –debemos buscar refugio-

-Búscalo tu- grazno Loki –yo no me muevo-

La niña se puso las manos en las caderas –mi ama no te salvo para que te murieras de frio-

-Háblame con propiedad….- tosió –soy un príncipe!-

-Muy pronto serás una paleta- gruño bajito ella.

Pero igual Loki la escucho, se intento poner de pie con sus manos como garras en el tronco del árbol.

-Maldita mocosa…-

Sally retrocedió un paso, Loki estaba extraño, pálido, temblando y su voz cada vez más fuerte.

El príncipe sintió la magia de nuevo, y las ganas de vomitar extendiéndose por su garganta. La visión borrosa y las lagrimas cayendo, un dolor que corrió por su piel, desde su pecho, bombeando con la sangre, el aire quemaba en sus pulmones…

-Por los nueve reinos- Sally dio otros pasos lejos y resbalo cuando la primera ola de magia salió de las manos de Loki, fue una suerte porque le hubiese dado en la cabeza.

Loki no podía controlarlo, su magia encerrada por tanto tiempo estaba siendo liberada, no de una buena manera, bullía como un rio en llamas. La segunda ráfaga dio en un árbol, este se encendió con un fuego verde fluorescente.

-Corre!- le grito a Sally.

La niña no espero un segundo aviso, se lanzo tras una duna, otro rayo dio al olmo cercano, se quemo en segundos.

Loki se retorció sobre sí mismo y grito todo lo que su garganta podía, sus manos estaban al rojo vivo, lo que es tremendamente doloroso si eres un gigante de hielo, le ordeno a su magia apagarse pero esta le mordió la piel sobre sus muñecas y sus brazos.

Sally se asomo, los pocos animales de la zona corrían despavoridos mientras iban cayendo alcanzados por la energía, Loki se encendía, no como el fuego, estaba encorvado y gemía como un animal herido, su cuerpo brillaba, su cabello, pequeños puntos luminosos alrededor de él iban ascendiendo a las estrellas. A otro grito salió una bola de magia que devastó más árboles. Sally volvió a esconderse y se tapo los oídos diciendo –scuto-, una fina capa azul celeste la envolvió, la niña comenzó a llorar en silencio, como alguien podía oírse tan lastimero.

Al notar que nada podía hacer Loki se dejo llevar, que el dolor lo traspasara cual espada, tal vez morirá de una buena vez y todo el esfuerzo de Karmilla haya sido en vano. Loki no sabe hasta donde se extenderán las sombras de su vida: su padre que lo odia, Thor que jamás será su igual, su madre que no lo entiende y Karmilla que no lo ama.

Cae de rodillas sosteniéndose el estomago, ya no solo magia brota de su boca sino sangre, todo es confuso, las nubes giran sobre su cabeza, el piso se mueve y los arboles parecen ir y venir. Es extraño como la gente más ajena puede venir a tu memoria en momentos difíciles, -Karmilla ha estado preocupada- escucha la voz de Balder –acepta tus culpas Loki, cumple tu castigo y no la lleves a la muerte a tu maestra- Loki quiere, desesperadamente hacerle caso, aceptar sus culpas, cumplir cualquier castigo, no quiere que ninguno de ellos este muerto. No sabe cuando estuvo anhelándolo, hasta que el bramido en sus oídos se detuvo y vio a Sally aterrada de pie frente a él.

Estiro la mano y agarro el brazo de la niña, se hundió en su joven pecho y lloro. Sally no supo reaccionar por unos minutos hasta que lo abrazo, el puso su peso sobre ella y lloro tanto que no le quedaron lagrimas y la fuerza lo abandono arrastrándola al piso, entrando en un sueño desconcertante donde su única ancla era ese cuerpecito caliente y pequeño.

Sally pasa su mano en la espalda de Loki, casi bajo él mira las estrellas y huele el cabello del príncipe. ¨Debo mantenerlo caliente¨ se dice, y no sabe si eso de morir congelado se aplica a un gigante de hielo. Ella carga su capa pero el solo lleva la ropa que tenía en prisión. Con esfuerzo sale de debajo del príncipe y se quita la capa para arroparlo como mejor puede. Ella apenas y tiene 10, no es mucho lo que la capa puede hacer. Se aleja unos pasos y recoge lo que ha quedado de los arboles, peños troncos que serán buena leña. El viento la hizo temblar y cerró sus ojos. Asgard ha caído y junto a ella todo lo que conocía. La guerra cambiaba a la gente, y a ella la había cambiado pronto. Tuvo que atender a muchos heridos, ver muchos muertos. Se acerco a un gran roble cuyas ramas superiores fueron quemadas por la magia. Las lagrimas cayeron de sus ojos sin que pudiera detenerlas, era como si hubiese estado llorando siempre.

Lo último que Karmilla le dijo fue una orden, la de salvar a Loki, cuídalo, le había dicho, protégelo. Pero quien la protegería a ella si el príncipe estaba en esas condiciones? Se limpio la cara como pudo y llevo las ramas junto a Loki, las hizo un montón, puso sus manos frente a ellas –ignis- y se encendieron.

No sabía dónde estaban, tenía que conseguir comida, y no pensar en Karmilla, la única persona que la había querido, estaba muerta. Debía decirle a Loki que lo último que vio de su maestra fue como un techo se le venía encima? No, el estaba peor que ella, debía ser fuerte, debía ser una guerrera.

Con ese pensamiento fue hasta algunos de los animales que habían muertos alcanzados por los rayo, pequeñas ardillas y conejos, aves, un zorro, las abrió con su cuchillo y habían sido carbonizadas hasta el tuétano. Que tan poderoso podía ser Loki? Se pregunto, porque ella apenas y encendía leños. Mas allá algo se movía, se escondió tras un árbol y se acerco sigilosa, como una Valkiria, en un claro, unos 20 o 30 metros de donde estaba el príncipe, donde el fuego había chamuscado ramas de pinos y coníferas, estaba un enorme ciervo blanco. En el cuarto trasero tenía una gran herida hecha por una bola de fuego.

Sally miro a un lado y al otro por si un depredador había olido la sangre y se acerco, la ciervo intento levantarse pero cayo –Shuuuuuu- la tranquilizo Sally, el animal de enormes ojos no se movió y Sally pudo acercarse lo suficiente como para revisar la herida. Por suerte el animal no estaba tan mal y se curaría.

Acaricio el pelaje suave y cálido, sus dedos se hundieron en la piel y oyó la respiración de la cierva. Sonrió triste, nunca había cazado, pero comía la carne, supo que debía hacer. Acaricio el hocico y las astas. Luego, arrodillada a un costado del bello ejemplar alzo su cuchillo para bajarlo de forma rápida y sin contemplaciones sobre el cuello, allí donde la vena pasa.

Loki despertó con el olor a carne asada y otra cosa, apenas y podía moverse, la magia lo había agotado, abrió los ojos y sintió el fuego, mas allá de las llamas estaba Sally sentada, abrazándose.

-Hola- ella se levanto y arranco una barra que estaba clavada cerca del fuego. Se sentó de tal manera que la cabeza de Loki descanso en su regazo y arranco un pedazo de carne –debes comer-

A Loki casi se le caían las babas del hambre y acepto la carne, pero apenas paso a su estomago.

-Despacio- ella puso la mano sobre la boca de Loki, como hacia Amora cuando ella quería escupir los remedios –debes comer- el intento mover la mano de la niña y ni para eso tenía fuerzas. Una vez la nausea se fue ella siguió alimentándolo lenta pero con una testarudez de hierro.

Ya a la mitad de la carne en el palo ella dejo de atormentarlo y Loki pudo ver la gran mancha de sangre en la mejilla de Sally. Alzo su mano para limpiarla, pero estaba seca. Se durmió rápido pensando en cuan bajo había caído como para que una niña matara para mantenerlo con vida.

Era el tercer día cuando Loki pudo comer y sentarse solo, lo que era una suerte ya que la carne estaba comenzando a descomponerse, ella comenzó a recoger bañas.

-No hay como salarla- le dijo Loki –Debes botar lo que queda-

Sally bufo –Bien- le molestaba deshacerse de la carne del noble animal que murió por salvarlo –pero que comeremos?-

-Puedo comerte a ti- se burlo él.

Ella sintió pánico, no le duro dos segundos –estoy segura que yo te mataría mas rápido- se levanto y fue a deshacerse de lo que quedaba del ciervo.

Loki sonrió, tal vez era cierto, intento hacer magia, un poco, encender alguna chispa en sus dedos y nada sucedió, al final su magia se había agotado. Ya regresara.

En la noche Sally se sienta junto a el –Para mantenerte caliente- le dice.

Loki sonríe –te has enamorado de mi?- se burlo.

Ella se sonroja y vira la cara –mi maestra me hablo mucho de ti-

-Que te dijo? Aparte que me amaba-

Sally miro el fuego –que eras poderoso, que podías viajar entre los mundos sin necesidad del puente… eso te hace muy poderoso-

-Si- se jacto el –el mago más poderoso de los nueve mundos-

-Me dijo que querías gobernar todo Asgard, llevarla a la grandeza, protegerla con tu magia-

-Si- y ahora no estaba tan feliz.

-Que podías hacer serpientes de la nada y que eras rápido, que robabas comida de las cocinas y nunca te pillaban!-

-Algo eficaz en un castillo- aseguro el empujándola cariñosamente, siempre quiso tener una hermanita.

-Que podías salvarla de eso que hizo mi maestra…- murmuro.

-Que cosa hizo Karmilla que debía ser salvada?-

-No lo se, debió ser algo muy malo, incluso peor que su hermana Lorelai-

Loki miro a las llamas de su fogata, que podía ser tan malo?

-Si podías salvar a mi maestra puedes salvar Asgard?-

Loki no respondió y ella se atrevió a mirarle, el no decía nada, solo miraba las llamas como perdido cada vez más lejos. Sally solo se arrimo a él y cerró los ojos.

A la mañana siguiente, después de recoger algunas vayas se dio cuenta que la helada venían y debían conseguir refugio, se puso a buscar cuevas pero no tenían ninguna cerca, tampoco hoyos en el piso como los de los Ranger. Ya casi al medio día encontró un enorme roble con un hueco en el tronco viejo. Subió hasta el, era grande, lo suficiente para Loki y ella, se estaba caliente y ningún animal lo estaba ocupando. Con un alegre pensamiento se dirigió a Loki, el casi estaba dormido cuando ella lo sacudió.

-Qué?-

-Refugio- señalo en la dirección de un roble lejano–levántate-

Loki la miro, estaba hambriento, cansado y triste. Y ella quería que se moviera, que la jodan.

-Ahora- le patio el pie.

Loki la ignoro y Sally bufo, le agarro de la mano y la halo. El no tenía intenciones de moverse.

-Vete- ordeno el hechicero.

Sally tomo la piel de la sierva que había puesto a secar en el fuego y se fue hacia el árbol. El tronco era grueso y cortaba el viento. Se metió y se sintió tibia. Respiro hondo, que haría Karmilla en ese momento? Pequeños copos de nieve comenzaron a caer y Sally se abrazo envolviéndose en la piel.

Loki suspiro, no solo hacia frio, estaba nevando. Se puso de pie y siguió los pasos casi borrados de Sally. Llego al roble, la niña no era tan tonta.

-A un lado- trepo por el hueco y se metió.

Sally se pego a una pared, no quería tocar al príncipe, no quería molestarlo, estaba dolida y furiosa y con unas ganas locas de insultarlo descargando su rabia infantil en el.

Loki vio en los ojos de la niña su propio enojo. El la había decepcionado? Ni siquiera se conocían. Y por primera vez en muchos años tuvo un gesto noble a un casi desconocido. Puso sus manos frente a él, sobre la superficie de la corteza.

-Ignis draco- dijo y un fuego se levanto, una llama pequeña, roja y naranja, cálida. El miro a Sally divertido ya que la niña ignoraba que su magia estaba regresando y después golpeo con su palma el puesto a su lado.

Sally se sentó junto a él y miro el fuego –me gusta tu magia-

-A mí me gusta la tuya- la voz de Loki aun estaba mal. Ella lo miro, tenia al príncipe muy cerca, y se estaba calientita. Se sonrojo y regreso su atención al fuego, algo que estaba haciendo muy a menudo.

-Mi maestra me dijo que eras el mejor hechicero que ha tenido- reafirmo ella sonriente.

-No te mintió- sonrió y rodeo a Sally –ahora duerme-

Loki miro a la niña cerrar los ojos antes de fijar su atención en el fuego, Karmila siempre estuvo orgullosa de él. Las llamas ondearon un poco –anguis- dijo y se formo una serpiente de unos 30 centímetros. Su magia estaba débil, pero estaba ahí, sentía ese delicioso picor bajo la lengua con cientos, no, miles de hechizos, y también, un vacio en el pecho incluso más hondo que el haber fallado su conquista. Miro más allá del fuego, a la nieve pura y en algún momento se quedo dormido.

La noche trae paz y esta no lo hiso. Loki soñó con la oscuridad como un animal enorme y hambriento, un animal que se cernía sobre los esplendorosos edificios de Asgard tragándose todo, a su padre dormido, a su madre, a Thor, incluso a Balder y a Karmilla. Pero el monstruo una vez devorado todo en su reino no se sacio, quería mas, buscaba algo. Lo buscaba a él, y con su nariz escamosa olfateo el aire, tomo su rastro y salto al siguiente reino. Cada vez que su pesuña tocaba tierra todo moría alrededor, salto extendiendo grandes alas como dragón siempre alerta, buscando, su cola terminada en la de serpiente lo embate todo y llega al bosque. Destroza arboles y Loki no puede moverse. Intenta sacudir a Sally pero ella no despierta. El animal mete su rostro por el hueco del árbol que es mucho mas grande que antes y huele.

Aspira el aire y la vida en el, sus ojos dorados y verdes con rendijas como pupilas no lo ven. Se acerca a Sally y la toma entre sus fauces –No!- grita Loki y trata de alcanzarla pero su cuerpo pesa. Ve como casi sonriendo se traga a la niña a un dormida. Loki supo que era la muerte.

Al despertar no sintió el peso de Sally en su costado, ni el calor del fuego. Estaba solo y esto le aterro. Loki salió del pobre refugio y fuera todo era blanco, arboles bañados en blanco, hojas congeladas y la tierra cubierta por un grueso manto de hielo.

-Sally!- llamo poniéndose las manos alrededor de la boca –Sally!- camino alrededor del árbol gritando su nombre, como si la niña fuese una ancla, como si la bestia anduviera cerca –Sally!- se atrevió a ir caminando desde donde estaba (lo que no quería hacer por si regresaba la pequeña) formando una gran espiral –Sally!- a unos 20 minutos vio algo moverse a unas yardas, tras unos setos apenas vivos, camino suave y la vio de espaldas –Sally!- fue hasta ella sujetándole de los hombros y la volvió con fuerza –que haces?! Porque te fuiste?!-

Por el susto a Sally se le cayeron las almendras que llevaba en los brazos –fui por comida-

-Comida?- el vio el fruto –somos magos por el padre de todo, podemos hacer mejor que esto! No necesitabas irte-

-Tu serás el gran mago de Asgard, yo no- la niña se puso a recoger las almendras –además debes ahorrar tu magia para salvar Asgard, no?- se levanto y lo vio con esos ojos enormes que tenia, demasiado grandes para una cara tan diminuta.

-Salvar Asgard?- se enojo –y por que debería salvar Asgard?- camino hacia el refugio y sabia que Sally lo seguía.

-Por tu hermano, y tus padres, y la gente de Asgard- ella iba unos pasos detrás.

-En Asgard nada tengo- se detuvo, ahora solo te tengo a ti –deberías aprender a dejar que los demás luchen sus batallas no tu ni nadie más-

-Pero tú eres el dios del engaño, un dios poderoso, hijo de Odin-

-Odin no es mi padre- siguió su camino.

-Lo es, el te crio!- de la histeria soltó las almendras –eres el único que queda de Asgard! Mi señora creía en ti!-

Pero Loki no se detuvo, camino lejos metido en sus propios pensamientos, más allá del refugio, sabiendo que al regresar la encontraría allí.

Así quisiera hacer algo por Asgard que podía él, con una mocosa, ante un ejército invasor que conquisto la ciudadela? Se perdió en lo blanco, pensando, que podía él cuando ni Thor pudo, sería una lucha como la que tuvieron los Vengadores contra su ejército.

Ah! Pero ellos lo vencieron. Y… por que salvar Asgard? que había en ella para él? Otra sentencia, mas encierro en la oscuridad? No, si salvaba Asgard sería su perdición, nada podía crecer en el frio invierno de la guerra, ni él. Se detuvo al pie de un cañón enorme, tan grande que tomaría a muchos gigantes de hielo construir un puente para cruzarlo. Un paso de proporciones apoteósicas, de grandes bloques, solido para no caer con el viento.

La idea surgió, como se imagina surgen las esperanzas desesperadas, de pie viendo caer un sol agonizante que teñía de rosas, naranjas y lilas el cielo, este se desparramaba como acuarela sobre la nieva, las estrellas salían de una en una. Un gigante de hielo nace y sobrevive al más grande invierno. Su padre lo salvo de morir congelado, porque él era entre los gigantes delicado y diminuto, pero tenía algo que los gigantes nunca poseyeron, algo concedido por su vivencia con Odin: la magia.

El era un gigante de hielo con magia en las venas, hechizos sobre cuales cabalgar. Quien podía enfrentarse a un ser como él? No dejaría que un estúpido sueño ni el miedo lo detuvieran. Loki noto como se reconstruía, roto y aun con las cicatrices, con una idea tan grande como solo él podía concebir, pero esta vez no seria para conquistar el reino de Odin sino para salvarlo –Y dime padre, soy digno ahora?- grito al hielo –si muero en batalla por tu reino seré digno a tus ojos nuevamente?!- grito al cielo, a las estrellas-Mereceré tu amor como Thor?- y sus ecos solitarios resonaron por todo el acantilado como grito de guerra. Quien los escucho, ya sea humano o bestia se escondió en su cueva porque en esos paramos no se supo de tal poder como la del hechicero.

Sally lo vio llegar en el frio, en el preciso instante cuando es la noche más oscura, justo antes del amanecer. Lo que vio fue casi como el mismo sol que se levanta, no era el príncipe hermoso pero herido, ni el mago destruido, era distinto pero el mismo, algo diferente: una fiereza en sus ojos más destructiva que el odio. Conocía esa mirada, era la mirada de su señora cuando decidió salvar al príncipe, Loki era un hombre con una misión.

Loki se sentó al otro lado del fuego, que Sally consiguió prender frente al refugio, y lanzo un puñado de almendras al calor –supernatet- dijo y estas se mantuvieron en el aire, sin quemarse pero tostándose, el olor lo lleno todo –soy el más grande mago que Karmilla jamás entreno-

-Y la amaste?-

Loki sonrió –lo ame como ningún hombre a amado a una mujer-

-por qué te fuiste?-

-Ella me saco de su lado-

Sally miro hacia el frio –por qué?-

-Yo era poderoso, pero un guerrero de Asgard debe ser bueno en combate no en magia-

-Me parece estúpido-

-Lo es- miro al cielo –naci entre gigantes, fui criado por dioses y entrenado por hechiceros, fui creado para la grandeza-

Sally suspiro –naci entre hombres pobres y me crio una hechicera, para que fui creada yo?- rezongó.

-Tu- la miro –tu naciste para una sola razón-

-Cuál es?- no quería escuchar de nuevo lo de la marca de su brazo y cambiar destino, lo había intentado y fallo.

-Para sacarme de mi prisión y darme una oportunidad-

-qué sería?- se pregunto Sally sin ánimo.

-Salvar Asgard-

Sally le miro animada.

-Sally naciste para cambiar destinos, ayúdame a cambiar el mío y salvar mi reino-

Sally asintió, sin dudarlo, para sorpresa del príncipe, sin preguntarse que podían hacer un hechicero y una niña.

Todo, pensó Loki perdido en el mundo de sus ideas. Loki no solo era un gran mago, su naturaleza le permitía ser escurridizo y brillante, trazo un plan, en ese plan necesitaban a mas guerreros –Sabes donde tienen a Lady Sid?-

-El 3 general de la guardia enemiga, en Helhein, uno de los nueve mundos del Yggdrasil-

-para ya nos dirigiremos-

Al levantarse recogió las almendras y se las tendió a Sally.

Sally se sacudió la nieve y juntos comenzaron, a las primeras brizas cálidas del nuevo día, su viaje a las tierras de la muerte.

Notas de Magus:

Haber, aclaraciones…. Las palabras mágicas es latin, y; Yggdrasil es uno de los nueve reinos, esta cerca de la muerte.

En el siguiente capitulo aparece Sid, no es mi personaje mas amado en mucho del comic, pero en la peli me cayo bien asi que se va a lucir! En algún momento! Os lo juro.

Besos!

Sigan leyendo!