En el capítulo anterior

Ambos voltearon a ver el pequeño pedazo de papel y lo observaban volar sobre la ciudad, se miraron y sonrieron cómplices del momento, sabían que ahora un par de enamorados necesitaban de los héroes de Paris.

-¡Plagg!

-¡Tikki!

Ladybug y Chat Noir desaparecían entre los tejados, buscando la entrada para su primera cita.

Capítulo IV

Primera parte

Bajo la gran luna de Paris, la mariquita y el gato, reían y volvían a mirarse el uno al otro, recorrían los techos de colores y se podían apreciar sus siluetas mientras jugaban a atrapar lo invisible. La búsqueda por la entrada al cine dejo de ser importante a los pocos minutos, subían y bajaban los techos, el ritmo de sus corazones era cada vez más rápido, corrían uno tras otro, él no dejaba de seguirla estaba casi hechizado por el rojo de su traje… ¿de sus labios?

Parecían unos niños, se detenían en un tejado pretendiendo jugar al escondite y terminaban saltando a algún otro edificio, entre risas y "ya te tengo". La noche no podía ser más perfecta. La luna les brindaba el mejor de los espectáculos nocturnos; lo brillante en la oscuridad, justa para un par de amantes, las luces de la ciudad, la música en la lejanía y el olor de los restaurantes más finos les proporcionaban el ambiente perfecto. Por fin, podrían ser honestos.

Nadie entendería lo que eso significaba. El amor y la libertad junto a ti, sobre Paris.

Ambos se detuvieron cerca de la casa de Marinette, casi agotados, ya era cerca de media noche.

-Parece que no lo encontramos- Decía Ladybug con la respiración agitada cortando un poco la última palabra. Mientras agachaba su cabeza y decepcionándose de su propio descuido.

-Yo no me preocuparía my lady –

Chat Noir se recuperaba de su anterior persecución mientras colocaba sus manos sobre sus rodillas, volvía a recobrar el aliento, en ningún momento dejaba de sonreír.

-¿Por qué dices eso? -

-Tengo un plan, confía en mi –

- ¿Aún más? – Ladybug recobro su postura heroica, señalando su antifaz.

- Claro que sí, entonces, mañana te veo a las… - Chat Noir simulaba tener un reloj en la muñeca.

-¡Seis! ¡A las seis!... A las seis de la tarde…

- Bien, pero ahora que recuerdo, me parece que tengo otra cosa que hacer en la mañana… -

-mmmm… sí, ahora que lo dices –

Ambos se quedaron estupefactos.

-¡La escuela! – Dijeron ambos al mismo tiempo, sus rostros se veían sumamente preocupados, la tarea no estaba terminada y el examen era a primera hora.

Eso les hizo correr cómicamente en direcciones opuestas, pero… Se detuvieron en seco y se miraron el uno al otro, entre ellos había una distancia de casi cinco metros. Había un silencio necesario, sordo a la música de las calles.

Las esmeraldas se toparon con el cielo, ambos se reconocían y se observaban con atención capturando cada detalle, descubriendo lo ingenuos que habían sido al no darse cuenta antes, reconociendo lo divertido que es el juego del amor. Ladybug regreso pronto de ese pequeño transe, sus ojos se serenaron y le sonrío, esperando a que él le regresará el gesto… esperando no encontrar arrepentimiento en sus ojos.

- Mantengo lo que dije esta noche – Terminó diciendo Chat Noir, decido de no perder el lazo que acaban de construir – Piénsalo -

Los ojos de ella se abrieron sorprendidos, abrió la boca para decirle lo mucho que le significaba, para agradecer su valor y enfrentarse con la verdad… quería decirle que se sentía de la misma forma… quería decirle que era su turno de ganar… "puedes dormir tranquilo hoy, porque yo siento lo mismo, te amo"… pero no salían las palabras.

-Te veré mañana Chat – Fue lo único que le pudo decir, apenada y pequeña se sentía.

- Buenas noches, my lady – Chat Noir se despidió dirigiendo su mano derecha desde su cabeza en dirección a ella, imitando una despedida militar, le sonrió… se giró y desapareció saltando entre los edificios.

-Tienes que saber… deseo que lo sepas… - Se giró en dirección a su casa.

Segunda parte

-… ¡¿ Cómo lo voy a saludar en la mañana?! – Marinette se quedó sobre su escritorio, en shock.

- Yo creo que deberías estar un poco más preocupada por el examen de mañana que de la declaración de Adrien – Decía la pequeña Tikki

-…. ¡ES CIERTO!

Se podía observar a una pequeña Marinette completamente colorada y nerviosa, apresurada a terminar de estudiar Física.

Tercera parte

-¡Valla! ¡Plagg! ¡Estoy tan feliz! – Decía Adrien mientras sujetaba las pequeñas garritas de Plagg y giraba alrededor de él.

-¡Wooooo! Calma chico, ahora ella ya sabe de tus sentimientos, ¿qué vas a hacer ahora? – Decía Plagg un poco mareado

-Ella no me rechazo, es tan dulce… no puedo esperar a verla mañana – Adrien tenía más energías que nunca

-Ya no falta mucho para que la vuelvas a ver, en unas seis horas empieza la escuela –

-¡Oh rayos! ¡La tarea! – Adrien tomo su libro de física y buscó índice – Bien… espero que Marinette sí haya estudiado. –Suspiro

- Ya vámonos a dormir… zzzz…. –

Cuarta parte

A siete minutos que comenzarán las clases, Adrien y Nino se encontraban fuera de la escuela.

-¿Estás seguro que estas bien? – Le decía Nino preocupado

-¡Claro que sí! ¡Estoy vivo! –

- Bien, pero esas ojeras y tu exceso de energía me preocupa, admítelo, es extraño, parece que no tuviste una buena noche-

- Fue la mejor noche de mi vida –

-¿Cuántas tazas de café tomaste?-

Fin del capítulo IV

Hola chicos muchas gracias por todos sus dulces comentarios y favs, son detallitos que les agradezco; lamentablemente no he tenido mucho tiempo para darle continuación a este fic ni al de "Pistas", esto es debido a las fiestas, aun así, continuaré después de la festividad de año nuevo :D

Un pequeño anuncio, el fic aún no ha terminado n.n ¡wuju! Así que tendremos un ratito más de esta adorable parejita.

Espero que se diviertan con sus seres queridos, amigos y familia :D ¡Feliz año nuevo chicos! Animo y a seguir esforzándose para que los sueños y metas se cumplan :D