Capítulo 4
Y aquí estoy otra vez, después de un siglo de retraso.
Lo siento de verdad. Pero supongo que ya saben cómo son la escuela y todas esas cosas.
Pero en fin, ojalá que disfruten este capítulo.
-¿T-te lo tragaste?- preguntó el rubio, repentinamente alarmado.
-Fue un accidente. No me di cuenta de que estaba allí hasta que pasó por mi garganta- explicó ella.
-Tengo que llevarte al hospital. No puedo arriesgarme a que algo te pase.
-Estoy bien, Jace. No es necesario.-replicó la pelirroja.
-No voy a arriesgarme Clarissa, y no hay nada que puedas decir para hacerme cambiar de opinión-. El chico se levantó y la tomó de la mano, mientras se dirigían al estacionamiento del parque.
…
-Ya te dije que me siento bien.
-Y yo te dije que no cambiaré de opinión- dijo el muchacho mientras subían al coche.
-Esto es completamente absurdo, no necesito ir al doctor, ya te lo dije- habló la muchacha-. Es como cuando Simon se tragó una moneda a los cuatro años. No tuvieron que hacer tanto alboroto y llevarlo al hospital, la moneda salió cuando…
-Shh…- la silenció Jace-. No necesito los detalles.
-Lo que quiero decir es que toda persona se ha tragado algo que no debía por accidente. No es necesario que hagas un drama de esto.
-No me importa. Quiero cuidarte y no me sentiré completamente seguro hasta que un profesional me diga que estás bien.
La sólo chica bufó.
…
El médico revisaba las radiografías mientras Jace se restregaba las manos con nervosismo y Clary trataba de calmarlo.
-Está bien, Jace- le susurró-. No creo que sea nada grave, de lo contrario ya estaría muerta.
-No digas eso- repuso él inmediatamente.
-Entonces cálmate-. Él suspiró y tomó una de las manos de su novia.
-Bien.
Entonces, el doctor se giró hacia ellos y comenzó a hablarles:
-Parece que el objeto que ingirió es una especie de aro.
-¿Un aro?- preguntó ella, preguntándose cómo demonios podría haber un aro dentro de un pastelillo.
-Un anillo- afirmó Jace.
-¿Por qué estás tan seguro?- preguntó la pelirroja y él suspiró.
-Porque yo les dije a los empleados de la tienda que lo pusieran en el pastelillo.- confesó, pero después se le ocurrió añadir:- Pensaba regalártelo- para no arruinar la propuesta de matrimonio que aún no le hacía. No quería decírselo en un hospital.
-¿Qué?- explotó la pelirroja- ¡¿Pusiste un anillo ahí, sabiendo que podría pasar esto?!- le soltó la mano.
-No Clary, yo…
-¡¿Tú quieres matarme o qué?! Es el dinero de mi familia ¿cierto? Por eso lo hiciste, ¡quieres quedarte con él!- comenzó a gritar incoherencias.
-¿Qué? ¡No! Ya no sabes lo que dices. Además, ¡tu familia ni siquiera tiene dinero!- se defendió el rubio- ¿Por qué querría matarte si tú eres lo único que me mantiene con vida?
-Aww…- dijo la chica sonriendo enternecida- Ok, entonces te perdono- y rodeó el cuello del muchacho con sus brazos.
-Tus cambios de humor me asustan- dijo Jace-. ¿Estás segura de que no estás embarazada?
Ambos se habían olvidado por completo de la presencia del doctor hasta que éste tuvo que aclararse la garganta para llamar su atención.
-Como les decía, parece que no es nada grave-dijo-. El anillo pasó directamente al estómago y no a uno de los pulmones. Eso sí que habría sido un problema.
-¿Y qué tenemos que hacer?
-Esperar.
-¿Esperar?- preguntó Jace, confundido.
-Sí- dijo el médico-. En algún momento tiene que salir.
…
Después del inesperado viaje al médico, Jace decidió llevar a Clary de vuelta a casa. Sabía que el doctor les había dicho que todo estaría bien y que la muchacha podía continuar con su vida normal; pero él se sentía culpable por haber puesto el anillo en la comida. Era sólo que estaba desesperado, y no se le había pasado por la cabeza alguna otra idea de cómo pedirle matrimonio a su novia. Ella era la chica más maravillosa que pudiese existir y, por lo tanto, debía tener la mejor propuesta que pudiera imaginarse. Pero todo le había salido mal.
Por una parte, la chica ahora tenía un objeto en el estómago; y por otra, el anillo que había elegido se había arruinado, por lo que tendría que volver a la tienda y escoger otro.
Todo eso no había sido más que su culpa. Toda suya y de nadie más.
Pero quería enmendarlo y consentir a su novia como si en realidad estuviera enferma, aún soportando todas sus protestas.
Ok, ahora algunos agradecimientos:
without fears: Gracias por seguir esta historia, en verdad me sacas una sonrisa con cada comentario. :D
k-eniya: Gracias por comentar y me alegra mucho que te esté gustando.
Daffodil Bouquet: Gracias por tu comentario. Y estoy de acuerdo contigo, le he puesto las cosas muy difíciles a Jace. Y lo siento por tardar tanto en actualizar. Y gracias otra vez, muchas de mis historias son como son porque me ayudas (a veces sospecho que por eso te gustan).
Si eres de esos lectores silenciosos, te agradecería mucho algún comentario. SON MI RAZON DE VIVIR ESCRIBIR! Jaja
Espero ya no tardar mucho en actualizar. Pienso que tal vez faltan uno o dos capítulos más para llegar al final.
Hasta el próximo cápitulo y, por favor, seas quien seas ¡NO OLVIDES COMENTAR! Te lo agradecería demasiado.
KatAnnClaBe
