Gaiden de Kardia de Escorpio, Sasha/Athena, Stan de la Corona Boreal, Amatista y Calvera
Capítulo 4: - "Salimos aquella tarde del Santuario, la pequeña Sasha, acompañados por Amatista, una de las Crystal Gems de Rose Cuarzo, ellas son provenientes del "Planeta Madre" y que conocían bastante nuestra sociedad, la Historia del Mundo ya que ellas había venido aquí desde hace mucho antes de que el Ser Humano pisara estas tierras y hasta avanzadas en tecnología, cosa que nadie de este Mundo lo podría creer, así que decidí guardar silencio al respecto. Ufff, qué tonto que soy, no me presenté, hola, soy Stanley Pines, mejor conocido como Stan de Corona Boreal, soy el hermano gemelo de Ford, el Santo de la Corona Austral, sí, "El Cerebrito" como le digo cariñosamente a mi hermano, ya que él se dedica al Conocimiento, las investigaciones, yo, por mi parte, no puedo estar todo el tiempo dentro del Santuario, también necesito mis aventuras y justo llegó ese día en el que apareció esta pequeña niña, su nombre es Sasha, proveniente de los barrios bajos de Italia, dicen que es la Reencarnación de Athena, yo tengo Fe en ella, pero al parecer, estos días no parecía estar muy contenta, así que decidimos hacer un viaje, ella, Amatista, yo y...".- Se presentaba aquel hombre castaño, bastante atlético y que vestía una camisa blanca con pantalones marrones y zapatos oscuros, además de una capa plateada y que llevaba consigo su "Pandora´s Box" con la Armadura de Corona Boreal.
- ¡Oye, Stan, vamos, tortuga, mueve más rápido esas piernas o es que quieres que lleguemos dentro de 1000 Años!.- Le llamó su atención un hombre alto, de cabellos azul largo y alborotado, ojos azulados y un tono de piel claro, vestía un pantalón de color verde y con ello levaba la Armadura Dorada de Escorpio.- ¿Acaso te está llegando la vejez, abuelo?.- Preguntó con sarcasmo en su voz.
- ¡Jajajajaja, muy buena esa, amigo, me muero de la risa, jajajajajaja!.- Estalló aquella Gema de cabellos blanco y largos, piel violeta, llevaba consigo un top negro, pantalones con detalles del mismo color que su "piel", zapatos blancos y un látigo como arma, la cual yacía en el piso, agarrándose la panza por aquel chiste que había lanzado el peli azulado.
- ¡Sí, ya voy! "Ufff, ya no tienen respeto por los otros, cuando seas viejo, ahí lo verás".- Resopló Stan para sus adentros, quien corrió hasta quedar cerca de sus compañeros de viaje.
- O...Oye, creo que deberíamos regresar al Santuario, ¿no lo crees?.- Propuso la pequeña niña, quien estaba vistiendo un vestido negro largo junto a unas pequeñas botas y un sombrero largo, además de ver hacia atrás, por aquellos senderos de montaña, a unos lobos salvajes.- Y no sean tan malos con Stan, él no está viejo todavía.- Defendió la niña, sonriendo tranquilamente.
- Gracias, Sasha, eres un amor.- Agradeció Stan.- Nunca nadie se había preocupado tanto por mí, por eso la protegeré también.- Hizo esa promesa, en respuesta a aquella defensa que hizo Sasha de él, mientras que la chica iba hacia ellos.
- Tengo miedo, los perros no dejan de seguirnos.- Pidió ella de que volvieran a casa, pero aquel Caballero de Escorpio estaba más concentrado en su manzana que estaba comiendo, sin darle importancia y Amatista se hallaba concentrada en otros asuntos.- ¿Oigan, me están escuchando? ¡Kardia, Amatista!.- Les llamó la chica, quien pegó aquel grito, el cual casi hace que la peli blanca se cayera al piso y aparecieran los perros, pero el Santo de Oro y la Gema los espantaron, poniéndolos en retirada.
- Ufff, amiga, no grites cerca mío, casi me dejas sorda.- Pidió Amatista, molesta.
- Rayos, ¡Sasha, has estado muy nerviosa desde hace rato! ¿No te has dado cuenta que mientras estés conmigo, el Caballero Dorado de Escorpión, Amatista y el vejete de Stan, no tienes de qué preocuparte?.- Reaccionó Kardia molesto y con su manzana a medio comer.
- ¡Oye!.- Gritó Stan, quien fue hasta ellos.
- Uhhh, se enojó el abuelo, jejeje, buena esa, amigo.- Le felicitó Amatista.
- Para empezar, no estoy viejo, segundo, es nuestra misión protegerla, así que si no piensan hacer nada los dos, entonces yo la protegeré.- Juró el castaño, harto de tantos chistes en su contra.
- Agh, eres un amargado, vive al máximo, Stanley.- Le aconsejó Kardia, quien seguía con aquella "función" de comedia hacia él.
- Es verdad ¿o es que llegas tarde para tomar tu medicina, abuelo?.- Bromeó Amatista y chocó los cinco con Kardia.
- "Sí, el que ven allí, el sádico y demente con la Armadura Dorada de Escorpio, ese es Kardia, lo conozco desde hace poco, pero aunque seamos amigos, hay veces que quisiera tomar uno de los "Diarios" de Ford y lanzarlo por algún Portal hacia otro Universo, ya que todo el tiempo vive molestándome porque me lesioné en un entrenamiento y pasé varias semanas en recuperación, de ahí viene el apodo de "Abuelo". Dios, Athena, denme paciencia".- Habló para sus adentros el castaño, mientras que se volvía con los demás.
- N...No quise decir eso, es que...- Intentó Kardia enmendar las cosas, ya que la chica estaba asustada.
- Pues te acabas de mandar un terrible error, amigo, ahora pide disculpas.- Sugirió Stan.
- No es contigo, abuelo, je.- Continuó el peli azul su comedia.- Además fue porque estabas con una cara de deprimida en el Santuario, por eso te acompañé junto a Amatista y a Stan, ¿ya olvidaste?. No entiendo ninguno de los deseos de chiquillas como tú, ¡al menos deberías estar un poco más animada o terminarás como Stan!.
- ¡Hey!.- Gritó el castaño, molesto.- ¿Qué? ¿Me estás retando?.- Hizo éste la pose del meme de Shaggy, cansado de las bromas.
- Uhhh, cuidado, Kardia, que el abuelo te va a pegar con su bastón.- Lanzó Amatista otra broma hacia el joven.
- L...Lo siento mucho.- Pidió disculpas Sasha, quien se quitó su sombrero y llamó la atención de todos.- Aunque ahora que me doy cuenta, hemos caminado mucho.- Sostuvo ella.
- Sí, deberíamos darnos un descanso, ¿no?.- Propuso Stan, mientras que tomaba asiento en unas rocas.
- ¡Oh, bien, miren, Sasha, Amatista y Stan, entremos ahí!.- Señaló Kardia una pequeña taberna en donde podrían recuperar fuerzas.
- Eh...¿Qué?.- Preguntó Sasha y de ahí ingresaron en aquel inmueble.
Allí dentro se podía respirar el aire a cerveza, algún que otro que fumaba, juegos, apuestas, personas que pasaban el rato o que estaban de paso, todo alumbrado por unas velas dentro de unos faroles y Sasha que era arrastrada por su Guardaespaldas Dorado hacia el centro, en donde buscaban una mesa para ellos.
- ¡Ka...Kardia, espera, por favor!. Es un bar, no podemos, es la primera vez que entro a un lugar así, además, mírame, aún...aún soy una niña.- Intentó Sasha en convencerlo, de que entrara en razón y sus ojos estaban humedeciéndose por las lágrimas.
- Tiene razón, Kardia, este sitio no es para ella, busquemos otro lugar.- Propuso Stan, quien demostraba mucha preocupación ante Sasha.
- Sí, al asilo de ancianos, jajajajaja.- Bromeó Amatista una vez más y eso causó que el castaño y ella tuvieran una feroz charla, dejando a Kardia, quien tomaba las riendas en el asunto.
- No te preocupes por esas pequeñeces, además no te haré tomar nada de sake.- Prometió el peli azulado, quien le guiñó un ojo y de ahí tomaron todos asiento en una mesa del centro de la taberna.
- Pero...yo no me siento cómoda en lugares así.- Intentó ella, en vano, convencerlo.
- Sí, sí, como sea, siéntate, siéntate.- Desoyó Kardia aquel pedido y eso puso más nerviosa a Sasha, la cual miraba a los parroquianos y clientes del bar, hasta que, detrás de ella, apareció una figura femenina, la cual entraba en escena.
- Oye, Kardia, en verdad yo no...- Dijo ella, pero su voz fue calmada cuando la mujer de la taberna puso sobre la mesa una jarra de cerveza, seguida de varias más y que le mostró un lado hospitalario.-
- Señorita, si no te sentías cómoda, entonces no debiste dejar que te metieran aquí, ¿no?.- Preguntó aquella chica con una sonrisa en su rostro y los ojos cerrados.
- Ah...lo...lo siento mucho.- Respondió Sasha, sintiéndose un poco más tranquila, pero Kardia y Amatista no lo estaban, ya que el primero se volteó, desinteresado, para ver a la mujer que le estaba hablando.
- Por cierto, amigo, deja de causarles problemas a tu pequeña hermana y a tu amigo. ¿Qué voy a hacer si llega a odiar los bares desde tan pequeña?.- Preguntó ella con seriedad, poniendo sobre su cintura sus manos.
- No le estoy causando ningún problema y no es mi hermana.- Respondió Kardia con un tono de fastidio.
- ¡NO ME HABLES ASÍ, MOCOSO!.- Exclamó la mujer, furiosa y señalando a Kardia y a Amatista.
- Oye, tranquila, hermana, bájale la espuma a tu chocolate.- "Propuso" Amatista, pero fue una muy mala idea, cosa que llevó a Stan que se llevara las manos a la cara y Sasha, quien reía un tanto más nerviosa.
- ¿Eh? ¿Y esto?.- Preguntó ella, deteniendo la discusión.
- Cortesía de la casa para la Señorita. Están estrictamente prohibidos los rostros tristes en este local, lo mismo para ti, amigo, vamos, no te sientas así, que no estás viejo.- Animó la mujer a ambas personas, en especial a Sasha y Stan.
- Muchas gracias, por cierto, Señorita, con el debido respeto mío, ¿cuál es su nombre?.- Agradeció Stan aquel apoyo moral y de ahí preguntó el nombre de la dueña.
- Soy la dueña de este lugar, Calvera, si alguien busca problemas, llámenme.- Respondió ella de forma amable y de ahí fue a atender a otros clientes.- ¿De nuevo por aquí' ¿Quieren tomar algo?.- Preguntó ella con esa hospitalidad tan dulce.
Stan, por su parte, la miraba a aquella mujer.
- "Calvera, hermoso nombre para ella".- Pensó, mientras que se perdía en la belleza de ella.
Calvera era una joven hermosa, de piel blanca con cabello negro y largo, de ropa se le ve usualmente usando un vestido mexicano largo, ciertamente típico de la época colonial, aunque con los hombros un tanto descubiertos, se puede notar que es alta de estatura para los estándares de la serie.
- ¡OWWWWW, Stan le gusta Calvera, Stan le gusta Calvera!.- Bromeó Amatista, cosa que le cayó para mal al hombre, quien se sonrojó.
- Y sí tú sigues así, jamás tendrás pareja.- Redobló Stan su "ofensiva".
- Ahhh, ¿con que quieres jugar rudo, abuelo?.- Aceptó Amatista el "duelo".
- Adelante, Gemita.- Sentenció el castaño.
Mientras que Stan y Amatista se peleaban, Kardia no le prestaba atención a eso, sabía bien que su amiga del "Planeta Madre" le iba a ganar al "oponente", así que dirigió su mirada en Sasha, la cual se sentía más tranquila y una sonrisa se dibujaba en su rostro.
- Es una buena persona.- Dijo ella.
- ¿Eh? ¿Eso crees?. Si me preguntas, diría que parece una buena persona.- Destacó Kardia, pero de golpe, volvió a la seriedad, ya que la puerta de la taberna se abrió y allí, mientras que Calvera atendía a los clientes, un grupo de sujetos, de cabellos negros y castaños, piel morena y ataviados con túnicas con detalles de las Civilizaciones Pre-Hispánicas, entraron en escena, rodeando a la mujer bajo una actitud hostil y severa.
- Bienvenidos, ¿qué desean ordenar?.- Preguntó ella, dándoles la bienvenida a su bar.
Uno de los sujetos comenzó a hablar.
- Somos los "Jaguar", Caballeros Fieras.- Presentó el que parecía ser el Jefe de aquella partida.
- Así que, Señores Jaguar.- Dijo la mujer con tranquilidad en su voz y eso llamó la atención de Kardia, Amatista y Stan, quienes dejaron su "duelo verbal".
- Calvera, te hemos estado buscando. ¡Vendrás con nosotros!.- Sentenció el Jefe de la partida y tras dejar a la mujer sin palabras, se lanzó al ataque, tomándola como rehén.
- ¡OYE TÚ, ¿QUÉ CREES QUE ESTÁS HACIENDO?!.- Preguntó Calvera con furia, al ver lo que estaba causando esa partida de "Jaguar".
- ¡AH, NO, ESO NO, ¿EN DÓNDE ESTÁN TUS MODALES, INFELIZ?!.- Intervino Stan, quien le dio un feroz empujón al Jefe y éste cayó contra varias mesas la taberna, las cuales quedaron destruidas junto a parte del piso y una de las paredes, provocando pánico y caos en el bar.
- ¡Señorita Calvera! ¡Kardia, ¿qué hacemos?!.- Preguntó Sasha al Caballero Dorado, el cual estaba concentrado en su pinta de cerveza.-
- Sí, amigo, deberíamos ayudar al abuelo, si no lo harán papilla.- Sugirió Amatista, quien tomaba su látigo, entusiasmada por empezar un combate contra aquellos oponentes.
Por su parte, Stan protegía a Calvera como nunca en el Mundo, empujando a aquellos rivales y dándoles sus golpes, pero éstos eran muy resistentes y tenaces.
- ¡VAMOS, VENGAN DE A UNO QUE AQUÍ ESTOY, VAMOS!.- Los desafía el castaño, pero de golpe, el Jefe de la partida lo atacó por la espalda, dejándolo inconsciente.
- ¡Stanley!.- Gritó Sasha y Calvera no tuvo tiempo de auxiliar a aquel hombre, ya que fue tomada como rehén por el rival, sin embargo, Kardia y Amatista entraron en acción, aún estaba el primero con su jarra de cerveza, bebiéndola y la mirada de odio del enemigo, el cual no pensaba dejar a nadie vivo.
- Jah, si alguien busca problemas, llámame.- Recordó Kardia aquella frase de Calvera y de ahí se lanzó al ataque, mostrando aquel "Aguijón Letal".- ¡"AGUJA ESCARLATA" ("Scarlet Needle")!.- Lanzó su ofensiva, atacando como un rayo a aquella partida, los cuales vieron la imagen del Escorpión Celestial junto a Kardia, mientras que caían presos de un dolor muy severo. Pronto, el peli azul salvó a Calvera, Stan y tomó la manzana que estaba comiendo, dejando toda una estela de destrucción en el bar, mientras que Sasha no podía dar crédito a lo que veía.
- Gh...¿Qué es esta punzada...?.- Se preguntó el Jefe de la partida, quien estaba en el piso.
- Si yo fuera tú, no me movería, amigo, hiciste un buen trabajo, Kardia.- Felicitó Amatista a su amigo.
- Jah,muchas gracias, Amatista. Por cierto, ¡qué sujetos más descuidados! ¿Y con eso piensan encender mi corazón?.- Se burló Kardia de los enemigos, mientras que los clientes se acercaban para ver.
El Jefe de la partida apretó con fuerza los dientes, sintiendo una terrible furia hacia el rival que se estaba riendo de ellos, pero tampoco podía hacer mucho, ya que el dolor era terrible tras la "picadura" del Escorpión.
- ¿Te duele?. Ustedes fueron picados por el Escorpión Dorado, ese pinchazo les traerá la agonía, aunque son afortunados.- Continuó burlándose el Caballero, pero mostrando esa "carta a favor" del enemigo.
- Ohhh.- Gimió el Jefe por el dolor, sin embargo, éste y su partida se escaparon del bar en dirección a las Montañas del Este.
- ¿Oh? Jajajaja, ¡así que aún pueden moverse!.- Estalló Kardia de la risa.
- "Sorprendente, sorprendente".- Pensó Sasha para sus adentros.
- ¿Eh? ¿Qué pasó? ¡¿En dónde están?! ¡Vamos, salgan, cobardes!.- Despertó Stan tras el golpe que recibió y dejó inconsciente, pero vio que el enemigo había escapado sin cumplir su misión.
- Vaya, al fin despiertas, Stan.- Dijo Kardia, mientras que se ponía bastante interesado en la nueva "presa" que iba a capturar como todo buen Cazador.- ¿Jaguars?. Ese grupo parece interesante, ¿no es así, chicos?.- Preguntó con curiosidad a sus acompañantes del viaje.
Nuevo capítulo, nuevo Gaiden y con ello, agradezco muchísimo los reviews, en especial de Profesor Franco M. Romano y por supuesto, amigo, por supuesto que puedes poner a tu OC aquí en este Gaiden, pasame la información de tu personaje y lo pondré en el siguiente capítulo, ya que en el que viene, las cosas se van a poner muy interesantes.
Nos estamos viendo, Camaradas, hasta el capítulo que viene y que tengan un buen Martes para todos ustedes.
