Los personajes son de la admirable Stephanie Meyer. La trama es mía y yo solo los manipulo a mi antojo ;)
Recomendación musical:
Too Little Too Late -Jojo ...Es casi obligatorio que la escuchen e.e' Con ella me inspire *u*'
Hot n Cold -Katy Perry
"Ámame cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito."
BPOV
La televisión a estas horas es un tremendo asco. Con ese pensamiento apagué el aparato y me levanté del sofá.
El resto de las horas en el instituto pasaron sin mucho que contar, excepto que siguieron molestándome con eso del enorme ridículo que hice con lo del canto. Pasé escondiéndome de Edward y a penas vi a Jasper me le lancé encima, técnicamente, para que me trajera a casa. Aunque claro, Edward no era idiota –no del todo –y se dio cuenta, así que me mandó un mensaje preguntando que me pasaba y donde estaba. Se suponía que como fui con él debía volver con él. Le respondí con una evasiva de que tenía muchas tareas y quería llegar pronto a casa. Sí claro…
Jasper estaba sentado en el sofá del frente mirándome inquisitivamente. Me estaba volviendo loca.
-Hum. Tengo la ligera impresión de que estas vigilando todo lo que hago, Jazz –murmuré mirándolo con una mueca.
-¿Tú crees? Quizás tengas razón –se levantó y se acercó a mí con una sonrisa –. Lo siento, pero Alice me dijo algo acerca de que viera que no te escaparas –me abrazó y soltó una risita.
Jasper a pesar de ser alguien muy reservado la mayor parte de tiempo, era muy cariñoso conmigo. Y aunque aún quería matarlo por lo de esta mañana, yo a él lo quería mucho también.
-¿Por qué lo hiciste, Jasper? –pregunté en voz baja, mientras le devolvía el abrazo. Él en seguida supo a que me refería.
-Bueno… Edward casi me lo ruega de rodillas, y créeme que lo hice sufrir. Pero me dio pena y a la final es mi amigo, así que lo ayudé –se separó de mí y me miró con una pequeña sonrisa de disculpa. Se sentó donde yo antes había estado y me jaló para que me sentara con él –. Edward me contó todo lo que pasó ese mismo día.
-¿Tú lo sabías? –pregunté sorprendida. Pensaba que él y Emmett no sabían nada de eso.
-Sí. Y créeme que estuve a poco de romperle la cara –dijo con la mandíbula apretada y luego suspiró para calmarse –. No es que quiera justificarlo, pero lo hizo por celos.
-Yo…Yo no sé…Edward se enojó solo porque me iba a ir con Jake –Ok. Aquí Jasper me había dado en qué pensar ¿Edward estaría celoso de Jake? ¿Por qué?
-Entonces, sí estaba celoso, mi querida Bells –lo miré extrañada a lo que él hizo una mueca que no entendí–, a pesar de todo eres su mejor amiga.
Ouch…
Eso sí que dolió. Amistad, eso era todo. Quizás Edward estaba celoso de que pasara más tiempo con Jake que con él. Aunque no había sentido en eso, pasaba la mayor parte con él, a Jacob solo lo veía de vez en cuando. Nunca pensé que Edward fuera de esos amigos celosos.
Suspiré decepcionada. Y me di cuenta de que mi hermano me veía con una extraña curiosidad, como si quisiera descubrir algo.
-Bueno, Jasper, a todas estas parece que sabes más de lo que dices –dije mirándolo intensamente. Jasper era bueno ocultando cosas a todo el mundo, menos a mí, cuando me proponía sacarle algo, siempre lo lograba.
Sonreí con malicia sin dejar de mirarlo.
-Esta vez estás en un error –dijo mirándome a los ojos –. No sé nada que tú no sepas, querida hermana –sonrió ampliamente aunque había algo oculto en esa frase y en su sonrisa.
-Hermanito, eres muy raro, ya te lo había dicho –sonreí con burla y me levante del sofá. Cuando estaba por salir del salón, Jasper me interceptó sonriendo, impidiéndome el paso.
-Lo siento, Bella. Pero Alice me dijo que no te dejara fuera de vista en ningún momento, que no quería que te desaparecieras.
-¿Qué? ¿Y ahora que le pasa a la duende esa? –pregunté alterándome. Esta enana se estaba pasando, poner a mi hermano a seguirme. Hace apenas unos segundos acaba de perdonarlo por lo de esta mañana y ahora me iba a hacer enojar de nuevo.
-Isabella, no insultes a mi novia –dijo mirándome feo.
-Mira, Jazz…-el sonido de mi celular me interrumpió. Lo saqué del bolsillo trasero de mi pantalón. Un mensaje.
"Bella, dile a Jasper que te deje subir un momento a tu cuarto y mira por la ventana. Te ayudare a escapar ;) E"
Edward siempre ponía esa carita al final de los mensajes.
No tenía idea de que era lo que iba a hacer la duende conmigo, pero tenía un poco de miedo, conociéndola, pero al parecer su hermano si sabía que era lo que iba a hacer. No pierdo nada en ir…creo.
-¿Bella?
-Hum, Solo déjame subir un momentito a mi habitación y luego dejo que sigas haciendo de "guardián" -murmure cansinamente haciendo comillas con los dedos al final. Tenía que fingir frente a Jasper, algo difícil he de decir. Gracias, Alice, por lo del teatro, pensé ocultando una sonrisa.
-Mmm. Está bien, solo para que no te vuelvas a enojar conmigo, pero no te demores.
Ni bien dijo eso corrí escaleras arriba y entre a mi habitación. Me acerqué a la ventana y la abrí de par en par. Y efectivamente ahí estaba mi ángel-demonio de cabello cobrizo.
-Pzz, Edward –llamé su atención en voz baja. Al escuchar mi voz él levantó su vista rápidamente a mí y sonrió torcidamente, como siempre.
Suspiré.
-Hey, gatita. ¿Lista para irnos? –preguntó guiñándome un ojo. Estaba dejando de irritarme ese apodo e incluso me estaba acostumbrando…pero qué digo. Odio que me diga así ¿No?
-No me digas así, Anthony –mascullé matándolo con la mirada, solo lo llamaba por su segundo nombre cuando estaba enojada –. ¿Cómo se supone que voy a bajar? Está muy alto para mí.
Él rió musicalmente y me guiño un ojo de nuevo, a lo que yo rodé los ojos.
-Salta, bonita, yo te atrapó –lo miré como si estuviera totalmente loco, Edward volvió a reír –, vamos, mi gatita, apenas son un par de metros, juró que no te pasará nada, no dejaría que te lastimes. Salta –dijo con voz aterciopelada y mirándome. Arg. En momentos como estos lo odiaba más, se portaba tan lindo conmigo cuando se suponía que yo debía estar enojada. Y lo peor de todo, es que al parecer él sabía el efecto que tenía en mí.
-Está bien, Edward. Pero si algo me pasa juro que me levantaré de mi tumba a matarte –musité sentándome en el marco de la ventana. Lo miré y él ya estaba listo con los brazos abiertos para recibirme –. Ahí voy –y salte con los ojos cerrados.
Justo cuando pensé que iba a morir estampada contra en jardín, sentí unas manos agarrarme fuerte por la cintura. Y los dos caímos juntos al suelo, yo encima de él.
Sentía su respiración un poco agitada contra mi rostro, por lo que lentamente fui abriendo los ojos, para toparme con un par de gemas verdes que tanto me gustaban mirándome intensamente. Estábamos a apenas unos centímetros de distancia, sus labios estaban tan cerca de los míos. Yo me encontraba hipnotizada mirando esos hermosos ojos que solo él tenía, pero cuando sentí que afianzó su agarré en mi cintura y comenzó a acortar el espacio entre nuestros labios, desperté y me senté de golpe, quedando a horcadas sobre su estomago.
-¿Estás bien? –pregunté mirándolo a los ojos. No se me ocurría otra cosa que decir después de ese momento un tanto extraño. Sentía mi cara un poco caliente, obvio, no podía faltar el rubor hoy.
Edward suspiró frustrado, o eso me pareció a mí, y golpeó el suelo con un puño.
-Totalmente bien, Bells –dijo levantando una mano para acariciar mi mejilla despacio, mi rubor aumentó tanto que podía sentir mi cuello arder –. ¿Lista para irnos? –preguntó sonriendo.
-Emm. Sí –sonreí levemente.
-Bueno…sería más fácil si me dejaras levantar, gatita –rió poniendo sus manos en mi cintura. Ahí recordé que estaba sentada encima de él. Rápidamente me levanté haciendo que el riera aun más.
Se levantó, se limpió el pasto al igual que yo y tomó mi mano para jalarme a su auto que estaba estacionado en la casa de alado. Como siempre me abrió la puerta del Volvo y entré sin decir nada.
-Bueno… ¿A dónde quieres ir? –preguntó una vez encendió el auto.
-En realidad, pensaba que tú tenías algo en mente y por eso me sacaste de casa –dije mirándolo con una pequeña sonrisa.
-Sí, bueno. Solo lo hice por librarte de lo que mi hermana quería hacer contigo, eso es todo –me miró con una tímida sonrisa. Enarqué una ceja –. Escuché algo acerca de hacerte probar de nuevo toda la ropa y cambiarte de look.
-¿En serio? Alice nunca me dice nada sobre sus alocadas decisiones sobre mí –dije suspirando. Miré por la ventana para darme cuenta de que ya estábamos bastante lejos de casa. Sí Rose conducía rápido, Edward lo hacía al tripe de velocidad.
-Así es la duende –rió un poco –. A mí me gusta cómo te ves ahora –dijo en un susurro pero alcancé a escucharlo y me sonrojé furiosamente.
La última vez que me hice un cambio de look, que no fue hace mucho, lo hice pensando en Edward, él nunca dijo nada al respecto, cosa que me dolió un poco, por lo que pensé que no le gustaba, hasta ahora.
-Emm. ¿A dónde me llevaras? ¿O acaso piensas secuestrarme? –dije en broma para cambiar de tema. Mala idea.
Edward sonrió traviesamente y me miró de reojo.
-Esa es una buena idea, guapa. ¿Qué harías si te secuestro? ¿Sacar las garras? –dijo con voz seductora y al final gruñó. ¡Gruño!
Solté una gran carcajada al oírlo.
-Cálmate, león –volví a reír a lo que él frunció levemente el ceño –, y deja ya de coquetear conmigo que sabes que no te sale –sonreí sin mirarlo. La verdad es que sí le salía y muy bien, pero él no tenía por qué saber eso ¿Verdad?
-Mmm. Yo creo que sí. En fin, si yo soy tu león, tu eres mi oveja –dijo guiñándome. Yo solo rodé los ojos, haciendo como si no me importara, pero por dentro sentía mi corazón latir todo acelerado y las conocidas mariposas en mi estomago.
-Ay, Edward ¿Qué hare contigo, eh?
-Amarme –dijo riendo y yo lo seguí un poco nerviosa. Si supieras, Edward, si supieras.
No hablamos más después de eso, por lo que decidí poner música. Abrí el compartimiento donde Edward guardaba sus amados discos y tomé unos que llamaron mucho mi atención.
Lo miré enarcando una ceja y reí a carcajadas.
-¿En serio, Edward? ¿Katy Perry? ¿Tú? –seguí riendo tanto que sentía salir lagrimas de mis ojos. Era increíble que alguien como Edward, que era del tipo que escucha solo "buena música" como él mismo decía, tuviera discos de Katy Perry. A pesar de que ella fuera una de mis cantantes favoritas, Edward vivía diciendo que no era tan buena. El chico es raro, lo sé.
-Eso…Debe ser de Alice, suele dejar sus cosas aquí –rió nervioso a lo que yo reí aún más.
-Edward, sabes bien que Alice nunca dejaría sus amados cd's de Katy Perry botados por ahí –examiné los discos, y me di cuenta de que tenía dos.
-Está bien, lo admito, son míos. De tanta insistencia tuya terminé comprándolos para ver que tal…pero bueno, te los iba a regalar –lo último lo dijo en voz baja. Edward se estaba comportando más raro de lo normal hoy –, puedes llevártelos cuando quieras.
Sonreí mirándolo.
-Emm. Gracias, supongo –reí tontamente y mire por la ventana un momento. Edward al ver mi silencio me quito uno de los discos y lo puso en el reproductor. Después de que él cambiara unas cuantas veces de canciones, comenzó a sonar "Hot N Cold".
Era una de mis canciones favoritas y me traía muy buenos recuerdos. Por lo que comencé a cantar en voz baja.
-You change your mind like a girl changes clothes –moví mi cabeza al ritmo de la canción – Yeah you , PMS like a bitch I would know–estiré mi mano y subí el volumen – And you overthink always speak cryptically I should know that you're no good for me.
Edward me veía entre divertido y nostálgico, quizás recordaba lo mismo que yo.
FlashBack
-Alice, no lo hare, que vergüenza –dije parándome atrás de Rose para que me ayudara, pero la muy desgraciada se quitó y dejo que Alice siguiera molestándome.
-Vamos, Bells, si eres muy buena en eso, y no te estoy pidiendo que hagas una coreografía ni nada por el estilo, solo cántala. Sí, Bellita, di que sí –comenzó a hacer ojitos e hizo su típico puchero extorsionador. A veces odiaba que la duende pudiera hacerme cambiar de opinión tan rápido.
-¡Alice! A veces en serio aborrezco que hagas eso –casi grité quitándole el micrófono de la mano.
A mi quería amiga Alice, se le ocurrió la fantástica idea –sarcasmo, dulce sarcasmo –de hacer una clase de fiesta -karaoke con todos nuestros compañeros en su casa. Era viernes y sus padres salieron a Seattle una reunión importante de Carlisle y no regresarían hasta mañana en la tarde. Según Alice, el momento era muy bueno para llevar a cabo su plan.
Me acerqué a la pantalla de plasma enorme que los Cullen tenían en su sala y espere a que la enana que tengo por mejor amiga escogiera la canción con la que quería torturarme.
-¡Listo! –gritó Alice haciendo que todos voltearan a vernos. Estaba totalmente segura que lo hacía de adrede.
Después de que la matara con la mirada, comenzó a sonar a todo volumen la pista de una de las canciones más conocidas de Katy Perry.
Vamos, Bella, tú puedes.
-You change your mind like a girl changes clothes Yeah you, PMS like a bitch I would know–canté moviéndome al ritmo de Hot N Cold– And you over think always speak cryptically I should know that you're no good for me.
Alice y Rose que estaban a mis lados comenzaron a cantar el coro conmigo, tenían micrófonos y todo.
-Cause you're hot then you're cold You're yes then you're no You're in and you're out You're up and you're down You're wrong when it's right It's black and it's white We fight, we break up We kiss, we make up You, You don't really want to stay, no You, but you don't really want to go-o You're hot then you're cold You're yes then you're no You're in and you're out You're up and you're down
Debía admitirlo, me estaba divirtiendo con la cara que tenían Jasper, Emmett y Edward al vernos. Parecía que nosotros tres estábamos cantando solo y exclusivamente para ellos, dedicándosela.
Cuando estábamos por medio la canción, los chicos se levantaron del sofá en el que estaban y comenzaron a bailar. Eso fue lo último que falto para que todo el mundo estallara en sonoras carcajadas y comenzara a bailar y cantarla también.
Terminamos la canción con una dramática veña. Chocamos las palmas riendo como locas. Después de todo, las ideas de mis amigas no eran siempre tan malas. Y para mi consuelo la mayoría de las personas ahí, estaban ebrias hasta las trancas.
Fin FlashBlack
-Que buenos tiempos ¿No? –preguntó sacándome de mi recuerdo. Su voz sonaba entre alegre y un poco triste.
Eso fue como hace 6 meses cuando aún éramos solo mejores amigos, nada de sentimientos de por medio. Edward siempre me gustó como algo más que amigo desde hace dos años que lo conozco. Pero me di cuenta que estaba perdidamente enamorada hace tan solo unos cuantos meses. Nunca le dije nada porque temía que eso arruinase nuestra amistad, y Edward nunca demostró conmigo algún indicio de que me quisiera como algo más que su mejor amiga.
Pero las cosas habían cambiado mucho desde que descubrí mis sentimientos por él, seguíamos siendo amigos, obviamente, pero ya no podría asegurar que él era mi mejor amigo ahora, no después de las cosas que le escondo por proteger mis sentimientos, no después de que comenzó a comportarse conmigo como con las otras chicas, no después de lo que me dijo ese día de nuestra pelea.
-Bella ¿Estás bien?
-Sí, muy buenos tiempos –murmuré ignorando su reciente pregunta.
Seguimos el camino con la música de Katy Perry un poco más baja y en gran silencio de nuestra parte. Mi celular sonó tres veces, indicándome que me habían llegado tres mensajes al mismo tiempo. Abrí el primero.
"Sabía que no debía dejarte subir sola -.- Si Alice se enoja conmigo puedes estar segura que me vengaré, Bella. Y dile a Edward que el mensaje también es para él. Jazz"
Reí al leerlo.
-Edward, Jasper dice que estas en problemas –dije simulando seriedad.
Edward tragó saliva siguiéndome el juego.
-Todo sea por salvar a una bella damisela en apuros –rió y siguió conduciendo.
El segundo decía:
"Belli Bells, estás en problemas. Alice está furiosa, aún no llegamos a tu casa pero ella está segura que no estás ahí. Por cierto, te esperaremos de ser necesario. Rose :*"
-Bueno, en realidad creo que nuestros hermanos te van a matar –dije sin ver a Edward. Respondí los primeros mensajes. Leí el último mensaje, que era el que menos esperaba.
"Hola, hermosa ¿Cómo estás? Quiero verte para decirte algo importante :) El viernes paso por ti para ir a una fogata aquí en La Push. Un beso. Jake"
-Jake –exclamé en voz alta sin querer. Ganándome así una mirada inmediata de Edward, que estacionó el auto a un lado de la carretera.
-Dame el celular, Bella –dijo entre dientes, parecía enfadado.
-¿Qué? Claro que no, es mi celular –dije casi gritando. Para mi suerte Edward había estacionado el auto cerca de un parque.
Abrí la puerta del auto, ya que estaba sin seguro, y baje dando un portazo antes de salir corriendo al parque. Escuché claramente como Edward también bajaba del auto y podía escuchar sus pasos acelerados detrás de mí. Sabía que no tenía oportunidad, por favor, alguien tan descoordinado y lento como yo podría ser alcanzado por un deportista como Edward en cuestión de segundos.
-¡Bella! Bella, espera –grito Edward mientras me agarraba del brazo. Me giré a mirarlo mientras sacudía fuertemente mi brazo para que me soltase.
-¡Esperar nada! –grité fulminándolo con la mirada. Me había cansado de todo esto –. Edward, ya estoy harta de esto ¿Sabes? !Tú me tienes harta! –lo golpeé en el pecho con mi dedo índice mirándolo acusadoramente –. Me tiene hasta la coronilla tu comportamiento hacia mí últimamente, ya no eres el mismo. Te comportas como si fueras mi novio, mi hermano o mi padre, piensas que tienes derechos sobre mí, pero no es así, solo eres mi amigo.
-Tu mejor amigo –masculló enfadado y con las manos en puños.
-¿Mejor amigo? Ya no sé si eres eso…Todo ha cambiado, Edward y lo sabes. No tengo ni la más jodida idea de que mierda te está pasando, en serio, pensé que era la influencia de esos estúpidos que sueles llamar tus amigos pero ya estoy dudando. Nunca he visto a esos idiotas comportarse como tú lo estás haciendo. Un día me ignoras, al otro no me dejas en paz, me insultas y luego te portas bien conmigo. Jacob es mi amigo, puedo estar con él el tiempo que se me de la fregada gana y tú no tienes por qué ponerte así, en serio no te entiendo. ¿Estás celoso? ¿Es eso? ¿De qué? Yo no me comportó así contigo, no sabes lo agobiante que es –estaba tan enojada que sentía las lagrimas de impotencia en mis ojos, listas para derramarse –. ¿Quieres saber una cosa? Prefiero estar con Jacob que contigo…él al menos no se comporta como si fuera un novio celopata –quizás me pasé, pero en este momento eso no me importaba. Preferí darme la vuelta, ver su rostro dolía, parecía como si le hubiera dado un golpe muy fuerte –. Una última cosa... No quiero verte ni hablar contigo, por favor no me busques, yo no lo haré, y no metas a mi hermano y a mis amigos en esto. Necesito tiempo de ti.
Después de decir eso, salí corriendo; a pesar de que le dije que no quería que me buscara, esperé que él me siguiera…no lo hizo. Y eso me dolió mucho más de lo que pensé.
Sabía que esta vez era definitivo, la pelea anterior fue fea, pero no le dije algo tan feo como que prefería estar con Jacob que con él, sabía que eso era algo que le iba a doler, y aunque cueste aceptarlo lo dije con esa intensión. Pero…estaba cansada de Edward, él cambió tanto y se comportaba como un energúmeno si se trataba de Jake o de cualquier otro amigo que pudiera tener. Y lo peor de todo…me odiaba a mi misma porque aunque él estuviera así…yo seguía igual de enamorada…
-¡Bella! –escuché que una voz me llamaba y un claxon, no le hice caso y seguí corriendo mientras lloraba. Nadie podría imaginar el dolor que sentía al tener que tratar de esa forma a la persona que tanto quiero. Edward se merecía lo que le dije, pensé tratando de calmarme, pero nada funcionaba.
-¡¿Bella? ¡Dios, estas empapada! –miré al cielo y era verdad, estaba lloviendo y yo no había sentido cuando empezó. Me acerqué corriendo y la abracé con todas mis fuerzas mientras seguía sollozando fuertemente.
-Se acabo, Alice, todo se fue a la mierda.
-Nena, cálmate –Rose se había bajado del auto también y junto con Alice me subieron a la parte de atrás del convertible de la primera.
Se subieron también y después de encender el auto, Alice se giró hacia mí.
-¿Quieres decirnos qué paso, Bella?
Suspiré y traté de no sollozar al hablar.
-Edward ya no es mi amigo, no es nada mío. Le dije un montón de cosas feas y lo peor de todo es que me duele mas no me arrepiento.
No sé qué tipo de pirueta hizo Al que en segundos estuvo abrazándome a pesar de que estaba toda mojada.
-Pero por algo debió ser ¿No? –asentí despacio y seguí llorando. Ella esperó pacientemente a que me calmara.
-Edward me harto y se lo dije, él debería entender que no tiene derechos sobre mí. Quiso quitarme mi celular para ver lo que Jake me había escrito, eso fue la gota que derramó el vaso, me cansé de que se comporte tan idiota conmigo. Quiero a mi mejor amigo de vuelta –volví a llorar poniendo mi cabeza en el regazo de Alice.
-Edward es un idiota, le dije que dejara de hacer eso –susurró Alice más para ella que para que la escuchemos.
-¿A mi casa, Alice? –preguntó Rose con la mandíbula apretada. Ella no había dicho nada pero se le nota enojada también.
-Sí, Rose ¿O prefieres ir a tu casa, Bells?
Negué con la cabeza, respirando profundamente tratando de apaciguar los sollozos. Alice pensó que me quede dormida.
-En serio, matare a mi hermano –dijo sacando su celular del bolsillo de su cara chaqueta. Traté de decirle que no hiciera nada, mas no tenía la suficiente fuerza.
-Si quieres ayuda me dices, es un idiota –murmuró Rose.
-¡EDWARD ANTHONY CULLEN! –gritó cuando supuse su hermano contestó –. ¡Nada de nada! ¿Cómo se te ocurre ponerte así? –silencio en el que supongo él le respondió – tú no entiendes, te dije que se iba a cansar en cualquier momento de eso –silencio otra vez – ¡Edward! Jacob no tiene nada que ver en esto ¡Joder! ¡Bella no es tuya! Tiene derecho a hacer lo que quiera, debes entenderlo de una vez o…–se calló abruptamente y sollozo – No, Edward, no, por favor cálmate, no hagas eso, eso no solo la lastimaría a ella, lo haría con todos –la voz de Alice se escuchaba asustada – ¡EDWARD! Eso no era lo que quería decir. Hermanito, cálmate. Sabes lo que tienes que hacer para arreglar esto –silencio –. No te lo diré por ahora, necesita tiempo –silencio en el que Alice suspiró antes de contestar – Lo siento, pero no puedo hacer eso, Edward, ninguno de nosotros lo hará, debes aprender a enmendar tus errores solo. Y por favor no has eso, en serio te lo ruego, cálmate o llamaré a mis padres –rió un poco por algo que él le dijo – Lo sé, se supone que te iba a mandar al demonio en todos los idiomas que se me ocurrieran. Te quiero, Ed. No lo olvides, y reduce la jodida velocidad –tras eso colgó y movió suavemente mi hombro.
-Ya llegamos –dijo Rose en voz baja.
-Bella, despierta –susurró Alice moviendo un poco más fuerte mi brazo. Hice como si comenzara a despertar y levanté mi cabeza de sus piernas –. Vamos, baja del auto.
Bajé del auto con la mirada en el suelo, sentía que todo estaba dando vueltas.
-¿Bella? –preguntó un alterado Jasper. Miré al frente para ver los rostros preocupados de Emmett, Jasper y hasta de Lillian, la madre de Rose.
-Estoy bien, estoy bien solo quiero…-todo comenzó a ponerse negro, y la verdad no me sentía con fuerzas para pelear contra la oscuridad, así que me deje arrastrar por ella.
Holaaa! :D Bueno bueno, volví y con las pilas recargadas(?) Hahahaha Bueno...Que les pareció? Les gusto? Lo odiaron? Haganmelo saber :)
Preguntas, preguntas...Que piensan que va a pasar después de que esa pelea? Creen que siga lo de la fiesta entre este par? Edward hará algo para que Bella lo perdone por comportarse como un novio celoso? Se aceptan apuestas(?) xD Edward lo arregla y luego la caga por tres No? -.-'
Me voy a poner más dedicada con este Fic d= La verdad me gusta la trama que tengo en mente :3
Gracias por su apoyo :3 Agradezco sus favoritos, alertas y Reviews. De verdad gracias, eso es lo que alienta a las escritoras a seguir.
Espero que me dejen un Review diciendome si les gusto, si estuvo malo, si quieren que algo cambie, TODAS las opiniones me sirven para mejorar y que el fic quede mejor. Además, por Review mando adelanto :D
Un beso a todas, y gracias por el apoyo, las adoro *u*
Nikol c:
