Title: Tiempo Perdido

Summary: Sakura lamentaba haber desperdiciado parte de su juventud tratando de impresionar a alguien que nunca correspondería sus sentimientos. Luego, ella es probada equivocada.

Disclaimer: Naruto no me pertenece.

Prompt: Misspent Youth

Rating: T

Comments: Sasuke no es el único que puede lamentar su pasado, quise suponer.


4

Sakura se encontraba algo distraída últimamente, Ino se dio cuenta el día que tuvieron la oportunidad de tener un almuerzo juntas. La rubia podía estar charlando y charlando sobre millones de cosas pero poseía la habilidad de observarlo todo con solo una mirada.

Su frentona amiga había estado mirándola sin escucharla en realidad. Y si, el hecho de ser ignorada era algo que la molestaba en demasía, pero al ver los ojos verdes de Sakura, cayó en cuenta que algo estaba pensando puesto que sus tonos verdosos parecían más decaídos en comparación con el brillo de emoción que su mejor amiga usualmente poseía.

―¿Frentona, me estas escuchando? ―y aunque presentía la excusa poco convincente, no pudo evitar sentirse más preocupada y molesta.

Para su sorpresa ―sin embargo―, Sakura suspiro tomando su bebida entre sus manos, observando el contenido con mirada perdida, pensativa.

―¿Frentona? ―pregunto de nuevo al ver como la pelirosada abría y cerraba su boca, indecisa.

―Dime Ino… ―comenzó Sakura, llamando la atención de su rubia amiga― ¿…Alguna vez has pensado que desperdiciamos nuestro tiempo tratando de llamar la atención de Sasuke-kun cuando pequeñas?

Ino parpadeo, luego soltó una modesta risa.

―¿Eso es lo que has estado pensando todo este tiempo desde que nos sentamos? ―y volvió a reír ― Oh, frentona. Por supuesto que no. No tiene nada de malo invertir tiempo en resaltar nuestros jóvenes atributos.

Sakura ignoro como lo que acababa de decir sonaba tan estilo Rock Lee.

―Quiero decir, por causa de mi gusto ciego no logre ser útil para mi equipo cuando me necesitaba. Siempre terminaba siendo una carga, siempre necesitaba ser rescatada y todo ese tiempo pensando que ―no completo la oración decidiendo fruncir los labios y evitar levantar la mirada.

Fue entonces que Ino vio su punto, pero como había dicho antes, no había algo que pudiera pasar desapercibido para ella. Así que mientras se reclinaba en su asiento relajando su espalda recargarse en el respaldo, observo a su mejor amiga igual de despistada como hace años.

Debería de haber un límite, pensó ella cansada. Su mejor amiga había tenido un enamoramiento desde muy joven, pero ella no se había dado cuenta. Estaba demasiado metida en su mundo queriendo ser mejor persona, alguien que se quitara las vendas y la poca autoestima que en ese entonces Sakura tenía, y probar que ella podía hacer lo que se proponía.

Y mírenla ahora, siete años después aquí estaba, pensando que todo ese tiempo había sido malgastado.

Todo porque su primer amor no había sido capaz de corresponder sus sentimientos en todo este tiempo, cuando en realidad Ino estaba cien por ciento segura que no se trataba por la falta de afecto o relación entre ellos, mucho menos por lo poca cosa que Sakura no era.

Esto iba más allá de lo que Sakura ―con su estúpida venda―, no podía ver. Ella estaba concentrada en hacerlo feliz, en disfrutar de su compañía y en hacerlo sentir en casa que no se daba cuenta que lo único que frenaba a ambos de dar el gran paso era la misma inseguridad de Sasuke.

Es decir, el Uchiha podría parecer ser todo un hombre fuerte y seguro, pero en el fondo no era más que un niño. Marcado con la mentalidad que todo lo que lo rodeara terminaría dañado, que aquello que parecía un sueño, no era más que una ilusión que se desvanecería.

Ambos eran unos miedosos, decidió Ino.

Y mientras suspiraba contra su té, sus ojos aguamarina se enfocaron de nuevo en su amiga.

No, más bien eran tontos. Se corrigió a sí misma.

―¿Le has preguntado algo al respecto a Sasuke-kun? ―pregunto mientras sorbía de su taza, en ningún momento dejando de mirarla.

Incluso cuando sus ojos se abrieron de par en par escandalizada, Ino estaba segura que estaba tan ciega como una rata.

―¿Qué demonios-? ¡Por supuesto que no! Qué tal si ―esta vez no fue ella quien corto la frase, sino que Ino se le adelanto interrumpiéndola:

―¿Qué tal si, qué? ―fue entonces que Sakura se dio cuenta de que su cerda amiga rubia estaba molesta, con sus ojos entrecerrados entre cansados y desafiantes y su mentón elevado, sus brazos cruzados al igual que sus piernas. Sakura trato saliva ― En serio frentona, ¿qué es lo peor que puede pasar?

Sakura boqueo un par de veces antes de replicar:

―Es complicado Ino, ¿Qué tal si termino pareciendo igual de ridícula que años atrás?

El único ridículo aquí será él, si es que la frentona de su mejor amiga decidía dar el primer paso en vez del muy macho Uchiha.

Ino no comento nada más, decidiendo chasquear la lengua y guardarse comentarios inapropiados. No era su papel aclarar este pésimo, absurdo, tonto malentendido.

―Solo estas desperdiciando tu tiempo al dudar de ti misma, frentona ―aunque sus palabras podrían parecer duras, Ino se aseguró de que su mejor amiga viera la buena intención al momento que tomo su mano y le sonrió maternalmente, del modo en que esta amistad solía funcionar.

Cuando una necesitaba apoyo, la otra se encargaría de subirle los ánimos con palabras maternales, y pronto volverían a sonreír para seguir con una plática entre bromas y apodos.

Sakura le devolvió la sonrisa y el apretón de mano en respuesta.

Al final, ambas separaron caminos. Ino excusándose puesto que le tocaba turno en la florería con su madre, mientras que Sakura terminaría atendiendo a la sesión de entrenamiento con su equipo.

Y lo vería ahí, cruzado de brazos esperando a que los demás llegaran uno tras otro. Siempre siendo los primeros en llegar.

Siempre manteniendo la misma corta comunicación entre ellos después de un educado saludo.

Pero esta vez era diferente, puesto que esta vez ambos tenían en mente la misma cosa:

Necesitaban dejar de perder tiempo, y dar el siguiente paso.

Porque, ¿Quién iba pensar que casualmente su mejor amiga Ino se encontraría con el mencionado Uchiha justo dando la vuelta en dirección a la florería? Solo tuvo que mirar su rostro fijamente para darse cuenta de que ese sonrojo en sus mejillas no era por el calor, mucho menos por fiebre.

Y luego ella le había sonreído de manera cómplice, acto seguido de pasar de largo, mencionando al aire:

―Te corresponde hacer que valga la pena.

Antes de pensar en replicar, la rubia ya se había marchado de su vista, dejándolo tomar su camino hacia su destino, asintiendo para sí.

Era momento de hacer que todo lo que había hecho Sakura por él ―por ellos―, valiera la pena. Necesitaba probarle que él no la querría de otro modo.

Ignoro el creciente ardor en sus mejillas ante la confesión para sí mismo. Se aclaró la garganta al momento que se tranquilizaba, pues no era la primera vez que pensamientos parecidos azotaban su mente, él había estado consciente de un tiempo para ahora, pero la incertidumbre de saber que proseguía era lo que lo detenía.

Pero como Ino había dicho, era momento de dejar eso atrás, y hacer que valiera la pena este tiempo pasado.

Y lo haría, y pronto todos serían capaces de verlo.

Cuando Sasuke decidiera que sus acciones no eran lo suficiente para después apropiadamente decirle, pedirle:

―Sakura, quiero que te cases conmigo.

Estaba determinado a aceptar cualquiera que fuera su respuesta, ella tenía la última palabra, tenía el poder de hacer con él lo que quisiese.

Pero si decía que sí, se aseguraría de pasar los años que continuaran por venir, en hacer que aquel tiempo perdido valiera la pena.

El tiempo que ella creía que debería de darse por vencida, y el tiempo en que él pensaba que no la merecía.

Pero si decía que sí, se aseguraría de que ambos fueran felices, como debió haber sido desde el principio.


N/A: Una semana pesada, solo eso. Espero hayan disfrutado la lectura y ya saben, no dejen de dejar sus cartas de amor jaja las quiero. Y nos veremos pronto, Besos!

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Prompt Day4: Misspent Youth