Autor: Kami-cute

Autor: Kami-cute

Summary: Y nadie supo comprenderlo. Todo el mundo lo juzgó. Dicen que estaba cuerdo, pero el amor lo enloqueció. El pobre muchacho sólo en la oscuridad vagó. Y por siempre, su alma en pena, cada vez que pudo, pidió perdón.

Advertencias: Es un fic gore. Con asesinatos. También se me ocurrió adherir ciertos aspectos psicólogicos normales en mí. Por ende, puede llegar a ser un poco complicada.

Declaimer: Naruto y sus personajes no son míos. Son de Kishimoto-san. Pero tomé prestado a Itachi-kun, solo para demostrar unas... teorías mías. El resto de los personajes son otra oveja del rebaño.

Notas de autor: No pude no tardar. Ya saben que me gusta dejarlas con la duda. Pero bueno... además de todo, estuve entretenida mirando Soul Eater. Me gusta ver a Soul con su temperamento típico de adolescente, que quiere ser malo. Me hace recordar a alguien, no sé a quién. Aunque adoro, más que nada, la expresión de placer al comerse un alma. Dios, que envidia. ¿Nosotros podríamos comer almas? Es una duda... Conmigo llevo el alma de 5 personas, en total. Neh, que no los he matado. Me las dieron por propia cuenta. Y las devolveré, no se preocupen... Ni de broma me quedo con almas que no son mías. Y creo que la más preciada que tengo es la de mi mejor amigo, pero es la que más sensación de persona malvada me da. Neh, ¿y ustedes? ¿Qué tal andan? Por cierto, capítulo que contiene la letra traducida de 'Faint' de Linkin Park.

Bongio: Bueno, no sé si clara. Pero que me altero rápido, me altero. Y si, los asesinatos me gustan... He intentado matar, pero siempre me detienen. Así que... no sé, ¿quieres que probemos? Me alegra que te haya gustado el capítulo. Saludos.

Karu-chan: El encuentro de Hinata con Itachi... Neh, me pareció demasiado sentimental. Pero si te gustó, me alegra. Jah, y lo de morir por Naruto, siempre supuse que Hinata lo haría. Lo ama demasiado como para quedarse aquí, en este mundo, sin él. Y me alegro que te siga gustando el como escribo, niña. Espero verte pronto.

Queenpainalone: Gracias por decir que el capítulo fue profundo. Lo de lindo y trágico... nadie me había dicho eso. Arigato. Y me alegra que las esceas con Hinata te hayan gustado tanto. Jaja, no creo que tarde demasiado con el ItaSaku. Yo soy la que escribo y estoy desesperada porque aparezca tambien. Así que no lo haré tardar mucho. Saludos, niña.

Isaku-93: Me alegra que te haya gustado. La verdad, esto que plasmé aquí, lo siento realmente (no he matado a nadie, me refiero a otra forma). Las únicas personas que me tratan como un ser humano y no se aterran, son las que realmente me interesan. ¿Has tenido un mal día? Pues, cuenta conmigo. Para lo que necesites. Las que leen este fic, son como mis hermanas, jeh. ¿Qué es lo que quieres conocer más? Anda, pregunta que no muerdo. O por lo menos, no a ustedes, jeh.

Z.mari: Me alegro que te haya gustado. Es cierto, no hubo exceso de sangre ni nada por el estilo. Más bien, fue... regular el uso de ese líquido que tanto adoro. Supuse que esa muerte les gustaría a todas. Lo he hecho así porque... bueno, siempre creí que Hinata podría hacerlo. Es decir, dejarse morir o matar por Naruto. Y com estoy en la etapa transisiva de saber si hay una eternidad o no, intenté plasmar mi duda aquí. Y com siempre, me alegra que Itachi (es decir, el Itachi a mi manera) te agrade tanto. Te cuidas, 'hermana'. Y cuidate de que los 1's no ataquen los reviews, jeh.

.eLiihxsan.: Ohayo. Me alegra demasiado que hayas leído las dos historias (la primera y los tres capítulos de la segunda) de un tirón. ¿Te ha mantenido pegada, neh? Pasarte 5 horas en el computador leyendo es increíble. Te envidio. Y me alegro profundamente el haberte llenado con lo que has leído hasta ahora. Y no importa si es que sabes o no lo que poner. De todas formas, me alagas. ¡Te has pasado 5 horas leyendo mi historia, niña! Eso es suficiente para mi como para perdonarte todo, jeh. Y gracias por tu alago. No creo tener la mente más brillante, pero... arigato, niña. Me has sacado una sonrisa. Y, no te molestes en controlarte... Aquí, en estos fics, las muchachas saben que pueden escribir lo que deseen. Largo o corto, da igual. Siempre y cuando expreses lo que sientes, que es lo que realmente me interesa. Me alegro que la escena de Naruto e Itachi te haya emocionado y que la de Hinata e Itachi te haya sorprendido. Los sentimientos y pensamientos de Itachi... bien, creo que me ayuda poner mi personalidad en él (no es muy parecida, pero yo demuestro mis emociones abiertamente). Quizás por eso lo planteo... bien, creo. Y vuelvo a repetirte: niña, aquí, escribe todo lo que quieras. Y no debes agadecerme por escribir esto, sino que yo debo agradecerte por leerlo. Suerte y cuidate.

o.Oharu-chanO.o: ¡Haruka-chan! ¿Cómo olvidarme de ti? Jah, a decir verdad... te he visto poco, pero me acuerdo. No te has conectado mucho al msn, niña. Pero está bien. Me alegro de que tengas tu cuenta de FF. Espero poder leer tus historias, jeh. Me alegro que te haya gustado el capítulo. Lo de Hinata, pues, me alegro que tambien te guste. Me esforzé e hacerlo. Espero verte, Haru-chan. Suerte.

Krencita-seijun: Disculpas por matar a Hinata. Pero necesitaba demostrar una teoría. Además, lo sabes... siempre busco los personajes exactos. Que queden perfectos para ese capítulo. Disculpas por haber hecho que te pongas melancólica. Y... te explicaré. Itachi tiene mi personalidad, mi humilde forma de ser. Quizás por eso no te esperabas verlo así. Seguramente, es lo que a mí me sucedería. ¿Comprendes? Gracias por siempre dejarme un review, niña. Y muchisimas gracias por tu 'super kawaii'. Me alegra leerlo. Tkm, y espero verte, neh?

x.-kTa-.x: Pues, tu PC se pone malo cuando uno menos lo espera, jah. Te diría que lo golpees... pero no es mi PC y de seguro se romperá, y no podrás leerme más. He entendido a la perfección tu idea. Y, es exactamente lo mismo que creo yo. Uno, cuando muere, se 'transporta' (por así decirlo) al lugar que prefiere. Ya sea con una persona, una cosa o un lugar. Y entiendo que te hayan dado pena, tanto Hinata-chan como Itachi-kun. ¿Has oído esa frase que dice: 'De los miedos y los traumas, uno crece'? Pues, yo soy muy así. Tenía miedo al agua, pues casi me ahogo, y perseveré hasta nadar. Tenía miedo a andar en auto, luego del accidente en el que estuve, pero lo seguí haciendo. Son cosas simples, pero... es un ejemplo claro. Itachi hará lo mismo. Él no se dejará vencer. Y pensamos exactamente lo mismo con respecto a Sakura-chan. Pero, tengo un dato que tu no tienes. Cuando lo tengas, quizás sea más simple entenderlo. La forma en que piensa Itachi... wow, gran pregunta. ¿A qué te refieres? Esa pregunta sí la responderé, pues... soy yo, de todas formas. Sé explicita y te digo. Neeh... Sasori te matará, Sasori te matará -.-UU Dios, yo cumplo mis promesas, tranquila. Lamento haber matado a Naruto-chan. Lo juro. Pero es quien mejor quedaba, era... quien más sentimientos podía hacer nacer. Bueno, tengas lo que tengas, espero te mejores. Resfriado, alergia... en fin, mejorate. Suerte, nos vemos.

Namine1993: Ohayo, niña. Nada de agradecimientos. Si prometes colocar otro capítulo en tu fic, hago lo que quieras. Es que me ha fascinado. Quiero seguir leyendo. Lo de Hinata fue duro. Pero es Itachi, ¿no? No se vencerá. Jah, esa canción fue echa por mi. ¿Te ha gustado? No he perdido del todo mi sangre de cantante, jeh. Lo de la sangre de Hinata en la cuchilla... ¿te soy sincera? Eso es minimamente cierto. Pero no me pasó a mi, sino a un amigo. Sin querer, hirió a su hermano en la mano y luego obtuvo ese ataque de histeria y nerviosismo. Jeh, espero verte seguido, niña. Saludos.

The shadow: Con sarpada... ¿a que te referis? XD Nah, lo entiendo, es broma. Y lo que yo dije es que yo te torturo. No que vos me torturas a mí. Por Dios, ¿vos torturandome a mi? Sos re bueno conmigo (hasta que se te acabe todo y a la mierda). Me alegro que te guste leer y seguir la trama de esto. Jeh, por lo menos sé que te gusta. Jeh, y podes decirme Kami-chan (el –chan es un subfijo que se usa en los nombres de las personas menores a las que tratan con cariño). Yo tambien te re quiero, Shadow-kun. Y voy a seguir escribiendo, tranquilo. Besotes. ;) Nos vemos. Hee, y hoy, creo que es capítulo es especial para ti.

A todos los que leen y no me dejan un review: No, seguramente no conozco a ninguno. O conozco a algunos, pero no estoy conciente de que leen mi bella historia. Bueno, quiero decirles algo. Apreciaría (demasiado, lo juro) que me dejaran un review. Hacer experimentos con mis instintos animales de supervivencia no ayuda si no tengo mucho público (lectores, da igual). Por eso, quiero que me dejen un review. Prometo apreciarlos a todos y devolverlos. No hay ningún review que no aprecie (bueno, si, del Niño-Rata... pero esa es otra historia). Por favor. Sólo deben ir hasta el fondo de la página al terminar de leer y hacer clic en Go. Luego, me dejan su humilde comentario. Muchas gracias ;)

Ahora sí, empezemos a jugar...

-

-

-

-

x... No dejes que se rompa ...x

Estaba inseguro, pero fervientemente se había repetido a sí mismo que debía ser como siempre había sido. Un asesino. Miró la filosa y billante hoja de Skarlet, que yacía en su mano derecha. Ya no había rastros de sangre alguna. Podía tomar la muerte de Hinata como un simple sueño, un burda pesadilla. ¿En realidad podría dejar la existencia de la ojiblanca a un simple recuerdo de un producto ficticio? Negó con la cabeza, decepcionado de sí mismo. Guardó a Skarlet dentro del bolsillo del jean negro que llevaba puesto. La remera roja que traía le hacía sentir una culpa que debería cargar constantemente. Sonrió. ¿Acaso en verdad debía cargar con culpas? Las muertes siempre fueron por una causa. Por Sakura-chan. Salvo por esa pobre chica Karin. No le debía dar compasión en realidad, pero... había dejado salir su instinto animal hacia ella, por nada. ¿Y Naruto? ¿Y Hinata? Naruto había muerto por error, por un autoreflejo. Pero murió de forma en que vivió: protegiendo a quienes quería y no permitiendo que nadie se diera por vencido. Y Hinata... Oh, Hina-chan. Ella era la que más trabajo le había costado. Inconcientemente, le había dolido tanto o más que a la mismísima Hinata. Pero estaba feliz. Le había entregado la salvación que tanto buscaba. Suspiró y siguió el camino que emprendía. Sintió el frío colarse por sus pulmones y recreó en su mente a la pequeña Sakura. Le quedaba un largo camino por delante...

x...x

Llegó a su casa, con paso lento. Observó su cuarto con detenimiento, lo mismo que hizo con la sala, la cocina y el comedor. Vacío. Deidara y Sasori no estaban. Miró el reloj. No, eran las 23.40hs... ya habían salido del trabajo, de seguro habrían ido de cacería. Chasqueó la lengua, de todas formas, no le interesaba salir hoy. Pero... Observó en su cuarto, fijamente por la ventana, como la Luna ante sus ojos tomaba un tono carmesí. Recordó a Sakura... Y luego a Hinata. Bufando, un poco molesto consigo mismo, tomó una campera negra que yacía sobre su cama. Se la colocó, para luego atarse a nueva cuenta el cabello que se había soltado. Sintió un placentero escalofrío recorrerle la columna vertebral. Sí, estaba ansioso. Había pasado una semana. Necesitaba volver a jugar...

x...x

Observó con cuidado a su alrededor. Las luces de las farolas prendidas, alumbrando bastamente el parque sobre el que estaba parado. El césped húmedo, debido a la reciente caída del rocío nocturno. La Luna, esplendorosa, alumbrando las copas de los árboles y susurrando palabras que sólo él oía. El viento, meciendo levemente las hojas sueltas de los árboles junto con su cabello. Sonrió, deseoso de emplear todo lo que estaba guardando durante una semana. A lo lejos, vio un muchacho venir caminando, tranquilo. Y él, comenzaba a ponerse ansioso.

Caminó un par de pasos y se interpuso frente al muchacho. Lo observó bien. De cabellos rojizos, ojos color aguamarina y un extraño tatuaje en el lado izquierdo de su frente. No demasiado alto, pero de buena contextura física. Quizás era solo un niño, pero...

- Quítate –Itachi miró con sorna al muchacho.

- Obligame

Pudo ver claramente como las pupilas del muchacho tomaban un brillo decidido. Pudo ver tambien claramente el tatuaje que tenía. Ni más ni menos que el kanji del amor. Sonrió, mostrando burla. Corrió su rostro unos centímetros, esquivando el primer golpe que le enviaban. Esquivó el segundo. Y envio un puñetazo, que el niño esquivó rápido. Ahora recordaba.

- Gaara, ¿no?

El muchacho de cabellos rojizos detuvo todos sus movimientos y miró a Itachi con desconfianza. Los ojos negros se perdieron dentro de los ojos aguamarina. Pudo ver como el miedo y la adrenalina corrian por la sangre del pelirrojo. Pudo oler la desesperación. Se sintió satisfecho en cierta forma. Al fin y al cabo, siempre todo se daba como quería. Su presencia aterrorizaba. No era nueva esa noticia.

- ¿Cómo sabes mi nombre? –pero tampoco podía mentir. La mirada que el pelirrojo le enviaba le atemorizaba solo un poco.

- ¿Cómo no saberlo? Eres uno de los psicópatas más jóvenes de todo Tokio. Con solamente 9 años mataste a tu tío. A tus 15 años, mataste uno de tus compañeros de clase... sin tener un solo rasguño. Y cuando vino a por ti la policía, mataste 10 agentes de una sola vez. Lograron apresarte y encerrarte, ¿cómo es que saliste?

Gaara no respondió. Se quedó mirándolo. Itachi pudo ver como de entre sus ropas sacaba un cuchillo de considerable tamaño. Él no tardó mucho en sacar a Skarlet a relucir. El pelirrojo observó con prestigioso delirio el filo de su cuchillo, para luego pasar a observar el cuerpo de su oponente.

- ¿Y tú? –dijo con voz grave.

Itachi negó con la cabeza, para luego observar a nueva cuenta al muchacho frente a él. Solo un par de pasos los separaban. Y de seguro, esto apremiaría ser una batalla épica. Esas de las que ya no existían. Suspiró y miró la Luna, que ahora era cubierta por unas pequeñas nubes de color gris claro.

- Itachi Uchiha, el asesino castigador. Desde que tengo 10 años comencé matar, un año más que tu. La unica diferencia es que no me han atrapado nunca y que lo hago... por una buena causa. No por llenarme enteramente de placer al hacerlo.

Gaara relamió sus labios. Itachi sintió ese mismo escalofrío de extasis recorrerle la columna. Tenía tantas ganas de empezar su juego. Sentía que demorarse unos segundos acarrearía salir de sí. Dejar su instinto libre. Y él quería disfrutar matandolo. Porque sabía que él sería el triunfador. Gaara lo observó y sonrió, para luego señalar el tatuaje sobre su frente. Itachi solo lo miró, sin expresión alguna.

- ¿Ves esto? –dijo el muchacho de cabellos rojizos- Esto me lo hice luego de sobreponerme a la peor caída de mi vida. Luego de ver morir a mi madre, y de ser rechazado... maté a mi enamorada, y decidí amarme a mí mismo –echó una sonora carcajada de burla-. Pero veo que tu estás envuelto en amar a alguien, ¿no? Patético... Te romperás, ¿sabes? Te harás añicos. Y no podrás recuperarte.

Itachi se sintió fuera de sí. Apretó con fuerza los puños y entrecerró los ojos. Sentía que de solo oirlo hablar, miles de heridas se abrían sobre su cuerpo. Apretó la mandíbula. Sintió como sus dientes recibían una presión extra a la normal. Estaba enojado. Enojado y dolido. ¿Acaso ese prototipo de máquina asesina sabía algo de lo que decía? Gruñó de una forma demasiado audible.

- ¿Y tú qué sabes? –dijo de forma ruda el ojinegro.

El muchacho de mirada aguamarina carcajeó de una foma macabra, para luego responder- ¿Es que en verdad no te das cuenta? Se nota en la mirada las ansias... Me pasaba lo mismo, hasta que la maté.

Itachi sintió un escalofrío de tremendo horror al imaginarse matando a Sakura. Perdido en sus cavilaciones trágicas, no oyó como los pasos de Gaara avanzaban hacia él en una carrera. Solo pudo reaccionar cuando una cuchilla filosa se enterró en la cara externa de su brazo izquierdo. Itachi no gritó, ni siquiera se asustó. Sacó rápidamente a Skarlet de su ensoñación y la clavó con fuerzas en el flanco izquierdo de Gaara. Un jadeo de dolor se pudo oír claramente del pelirrojo. Se separaron con rápidez y una delicadeza mortal. Eran dos animales salvajes, con unos movimientos sagaces capaces de descuartizar y destruir. Quedaron a unos tres pasos de distancia. Gaara observaba a Itachi con un deseo animal, con ansias de hacerlo perecer. Itachi, a su vez, observaba a Gaara con desprecio. Ya no quería matarlo por el simple hecho fisiológico de que su instinto se lo dictaba. No. Ahora quería matarlo porque sentía asco de ver a un ser así. Sentía que... sería peligroso, tarde o temprano.

Sintió los pasos erráticos pero firmes de Gaara acercarse. El filo de la cuchilla que tenía rozó el aire. Itachi pateó a Gaara en el abdómen, haciendo que el pelirrojo trastabillara hacia atrás y se alejara a nueva cuenta. Le gustase o no a Itachi, debía formular algún tipo de estrategia. ¡Demonios! Se había metido en el camino de un asesino a sangre fría, con su lado maníatico-neurótico al aire libre. Sería difícil, pero... si es que lograba ganar, sería la victoria más sactifactoria de su vida.

Se quitó la campera negra, sin perder de vista a Gaara. Esa cosa le impedía moverse bien. Necesitaba movilidad. Sin detenerse a pensar mucho, notó que el muchacho frente a él actuaba por propio mandato de su cuerpo e instinto. Su deseo de ver sangre. No tenía una ligera idea de lo que estaba haciendo. O quizás, sí la tenía, pero lo estaba disimulando enormemente. Itachi aspiró y avazó de un salto hacia Gaara. Un golpe lo recibió, pero no le afectó. Giró sobre sí mismo, queriendo patear a Gaara. Pero un antebrazo impidió el hecho. Sintió la cuchilla de Gaara rozar su rostro. Dio un paso rápido hacia atrás, haciendo que solo su remera terminara destrozada. Obtuvo un rasguño en el abdómen, que le hizo sangrar, aunque de forma mínima. Con el torso al aire libre, sudando, y el frío de la noche chocando contra su palida piel. Observó a Gaara. Una profunda ira se apoderó de él. Corrió lo más rápido de pudo, y se posicionó detrás de Gaara. Le impidió mover los brazos. Pero pudo oír esa vz gruesa y profunda, pronunciar lo que no quería...

- Estarás roto en poco tiempo... –dijo el pelirrojo-. Todo tomará el final trágico que no quieres...

No quiso que siguiera hablando. Acercó a Skarlet al blanquecino cuello del pelirrojo y propició un corte profundo. La sangre no tardó en correr. El cuerpo de Gaara, inerte, cayó de rodillas para luego desplomarse sobre el suelo. El cuerpo de Itachi, se llenó de sangre. Sintió como su cabello, ahora suelto, se humedecía con ese líquido. No recordaba cuando, pero ahora sus cabellos estaba libres y llenos de ese rojizo líquido que ahora lo llenaba de asco. Sus pupilas negras temblaron indecisas. Por primera vez, se sentía... débil. se abrazó a sí mismo, apretando sus manos con fuerza sobre sus propios brazos. La sangre caía sobre su cuerpo. Y él cerró los ojos con fuerza. Porqué ella. Porqué yo. Porqué esto. Porqué ahora. Hizo más presión en su propio abrazo y rompió a llorar. Que no se rompa. Que no se rompa. Por favor, no dejes que se rompa. Sin darse cuenta, había caído en el juego mental que siempre intentó esquivar...

x...x

Itachi caminaba errático. Seguramente era alguna hora perdida de la madrugada. Pero que más le importaba. Caminaba con la cabeza gacha, sin dignarse a mirar si alguien se cruzaba en su camino o se era presa fácil para algún ataque. Simplemente ahora... no le interesaba. Cerró los ojos al mismo tiempo que aspiraba. Recordó una canción que Sasori oía de vez en cuando, si es que estaba de buen humor. Carcajeó de forma débil.

- Estoy un poco solo, un poco indiferente; un puñado de quejas, pero no puedo evitar el hecho de que todo el mundo puede ver las cicatrices... –recordó a Sakura, a sus compañeros, a Hinata. Recordaba como reaccionaba siempre, como era su forma de ser. Y recordó como una hora antes, Gaara tocaba su punto débi. Y sin siquera conocerlo. ¿Acaso sus heridas estaban tan al expuesto? Se enojó con él mismo, igual que minutos antes, por ser un libro abierto. Por dejar al público sus dolores y luego reaccionar de forma hipócrita. De forma indiferente.

- Soy lo que quiero que tu seas, lo que quiero que tu sientas, pero es como si no importara lo que hago; no puedo convencerte para que simplemente creas que esto es real. Así me suelto, mirándote. Darme la espalda como haces siempre, mirar a otro lado y fingir que no estoy, pero estaré aquí... porque tú eres todo lo que tengo...

Pensó si en verdad él era así simplemente para encajar junto a Sakura. Para él cargar con toda la maldad, mientras ella se llevaba el cargo de inocencia. Si en verdad no hacía esto para que Sakura sintiera algo más de apego hacia él. Pero simplemente, lo que hacía salía mal. No podía hacerle ver las verdaderas intenciones. Por eso, tomba unicamente lógico el mirarla. Vigilarla. Buscarla. Pero siempre era lo mismo, ella lo ignoraba. Huía de él. Y él fingía que no estaba, cuando en verdad... permanecía más cerca de lo que debía. Ella era todo lo que él tenía.

- Soy un poco inseguro, un poco desconfiado, porque tu no entiendes. Hago lo que puedo, pero algunas veces no soy razonable...

Observó sus manos unos segundos. Luego miró al frente, a la calle vacía. En verdad se sentía inseguro. Más ahora, se sentía tambien expuesto. Y era desconfiado. Por su culpa, por culpa de ella. Y así y todo, él hacía lo que podía por ella. Quizás no había sido razonable en un principio. El 'hacer todo por ella' debería haber estado limitado. No todo puede hacerse. Lo que ahora era él, había sido la mutación que trajo el hacer todo por Sakura. Y eso, nos sabía si tomarlo como algo extremadamente bueno o algo que jamás podría traer beneficios.

- Yo soy lo que tu nunca quieres decir, pero nunca he tenido una duda. Es como si no importara lo que hago. No puedo convencerte para que por una vez me escuches hasta el final. Así me suelto, mirándote. Darme la espalda como lo haces siempre, mirar a otro lado y fingir que no estoy, pero estaré aquí... porque tu eres todo lo que tengo.

Itachi dio un paso y quedó estático. Observó con detenimiento a su alrededor, para luego seguir caminando. Era cierto. Para ella, él era todo eso que no quería decir. A su contra, que jamás había tenido dudas en hablar de ella. Porque en realidad, no importaba lo que él hacía. Y él quería ver como podría convecerla de que lo escuche. La última vez, le había sido impsible hacerla escuchar. ¿Y ahora? ¿Pdría decirle en verdad...? Por su mente, pasaron imágenes de Sakura ignorándolo. O huyendo de él. Sacudió la cabeza y soportó las enormes ganas de gritar. Ella era todo lo que él tenía. Todo. Entonces... ¿porqué era así?

- No puedo sentir de la manera en que lo hice antes. No me des la espalda, no seré ignorado. El tiempo no sanará este daño nunca más. No me des la espalda, no seré ignorado.

Recordó al mismo tiempo como era antes. Un tanto inocente. Y se sentía siempre tan lleno. ¿Por qué ahora estaba vacío? ¿Por qué se sentía mal? La imagen de Sakura huyendo cuando le dijo la verdad, era lo que más ocupaba su cabeza. Él no quería ser ignorado. No quería que ella le temiera, que ella le dejara. No quería que ella le diera la espalda, como siempre todos lo habían hecho.

- No, escúchame hasta el final ahora. Vas a escucharme, te guste o no. Ahora mismo.

Y así, Itachi dejó de cantar la canción que Sasori siempre prefería. Y se quedó de pie, al final del enorme parque que había estado recorriendo. Mirando, absorto, un edificio completamente elegante. Grande, de no menos de 10 pisos. Y sonrió. Con cinismo. Con pura masoquismo. Sakura tendría que escucharlo. Sakura le oiría, qusiera o no. Porque él no quería romperse. Y ella, debía saberlo bien. No dejes que se rompa... otra vez.