Natsu no me pertenece, para mi mala suerte, FT es completa propiedad de Hiro, yo solamente juego con ese sexy pelirrosa y sus amigos.

Lucy Heartfiliapensamientos o recuerdos

"Natsu Dragneel"— plática telefónica.

Herederos

Capítulo 4: Mi tonta

—¿Realmente te gusta Natsu?— quiso saber el hermano. La rubia lo miró sin entender. —Digo, siempre has dicho que te gusta pero nunca has intentado besarlo— dijo con picardía.

—Ett…— el pelirrosa observó a la rubia de reojo, se había sonrojado apenas escuchar lo dicho por Jellal.

—Es cierto, nunca has intentado besarlo— dijo el otro hermano, pensativo. —No parece que te gustara, otra chica se hubiese lanzado a sus brazos y por lo menos intentado violarlo— ver como la rubia se avergonzaba era divertido.

—Pero…— miró al pelirrosa el cual estaba concentrado en el libro que tenía frente, los chicos presentarían el examen de admisión para la universidad en mes y medio, tenían que estudiar duro. —Sólo los novios se besan— apenas fue un vergonzoso susurro pero los presentes lograron escucharla.

El pelirrosa levantó la mirada del libro para posarla sobre la rubia. ¿Realmente había escuchado bien? ¿En qué mundo vivía Lucy?

—Pero dormiste con él, si ya han compartido cama…— agradeció que no estuviese comiendo o tomando algo al escuchar el comentario de Jellal. —Imagínatelo, tú, Natsu, sudando, jadeando por un recién caliente beso compartido— vieron como la rubia tomaba sus cosas y rápidamente huía con la cabeza gacha, los rubios mechones tapaban sus ojos y sus mejillas eran cubiertas por un violento carmesí.

—¿Realmente no hicieron nada?— preguntó el otro chico. —Digo, no le hiciste nada?— conocía a Natsu, no entendía porque tenía esa actitud con la rubia, y más siendo una chica tan bonita.

—No le hice nada— susurró tomando el lápiz.

—Realmente no sé si felicitarte o golpearte las pelotas— se quejó Jellal recostándose en su silla. Estaban en la sala de descanso. —Puedes decir lo que digas, pero cualquier chico moriría por estar con Lucy, es una belleza única— sonrió.

—¿Me estás diciendo que tú morirías por estar con ella?— arqueó una ceja.

—No sería como si te estuviese traicionando, Lucy es libre. Guapa, inteligente, lindo cuerpo— sonrió al ver la mirada de su amigo. —Sabes que la quiero pero no con sentimientos amorosos, quizás si la quisiera así pelearía por ella.

—Aunque fuese así, creo que Lucy es de las chicas que se enamoran una vez, lleva desde siempre enamorada de ti y ningún chico se ha podido acercar a ella más de lo debido— decía sin apartar la mirada de su libro.

—Debería poner sus ojos en otro— les dijo Natsu. Ambos hermanos se miraron y sonrieron.

—¿No te darían celos?— este comentario causó que el pelirrosa nuevamente lo mirase. —Yo estaría celoso si la chica que siempre me ha gritado amor eterno de repente se fije en otro fulano.

El pelirrosa quedó pensativo. ¿Se enojaría si Lucy empezara a mirar a otro chico? Lucy era su amiga, alguien demasiado importante en su vida, claro que sentirá celos cuando aparezca algún chico, pero celos de hermano, nada fuera de lugar o mal intencionado. Celos fraternos.

.000….

Apenas acababa de cepillarse los dientes cuando se disponía a entrar a la ducha, sin embargo, pisó un charco de agua y resbaló, cayendo de lleno sobre el suelo. Exclamó una maldición entre dientes. Lucy había dejado el baño con reguero de agua, diablos. Tiró una mano, justo donde se suponía que estuviese la toalla para secarse la mano, más no había nada, en su lugar, encontró unas pequeñas bragas y un sujetador.

Tomó la pequeña prenda y no pudo evitar sorprenderse. No se suponía que esa clase de ropita interiorla usara Lucy, siempre pensó que usaría cosas infantiles, no pequeñas bragas rosas con encaje y transparencia. Tomó su toalla nuevamente y se envolvió la cintura para salir del baño.

¡Luce!— apenas estaba haciendo lo que el pelirrosa le hubo pedido cuando el fuerte gritó llenó el lugar. Algo había sucedido en el baño, Natsu se escuchaba furioso.

La rubia tragó ante el grito, giró sobre los talones y se encontró con un furioso Natsu.

¡¿Puedo saber porqué diablos no secaste el baño cuando te duchaste?!— rugió enfadado. —¡Me he partido el trasero allá dentro!

Estaba demasiado sorprendida, sonrojada y avergonzada por lo que tenía enfrente como para atreverse a contestar. Natsu apenas llevaba una toalla cubriéndole la cintura, estaba desnudo frente a ella.

¡Kyaa!— fue el grito de la avergonzada rubia.

¡Deja de chillar!— espetó, dando un paso hacia ella pero ésta retrocedió. —¡Carajo, Luce, no estás en tu casa, el puto piso tiene alfombra, pudiste sacudirte sobre esta!— espera un momento, porqué diablos ella estaba completamente sonrojada mientras le reclamaba?

Lucy era un problema, lo sabía, y aún así le permitió quedarse en su apartamento la noche anterior, era una jodida locura.

¡No me trates como una estúpida!— lo enfrentó, era cuestión de no apartar su mirada de la verde de él. Había visto al pelirrosa en bañador cuando estaba en la piscina del colegio o cuando iban a la playa, pero no era lo mismo, ningunas de las veces anteriores la habían hecho sonrojar tanto. Natsu tenía lo suyo, tenía cuerpo duro y ella lo sabía.

¡Entonces deja de comportarte como una!— le gruñó.

¡Agrr, ya no te soporto!— chilló. —¡Eres un insensible y un pervertido!— vio como ella giró rápidamente sobre sus pies y se acercó a la puerta con la intención de marcharse.

Supongo que planeas marcharte con mi camisa, media desnuda y sin ninguna clase de ropa interior debajo.

Si hubo pensado que no podía sonrojarse más se había equivocado, su rostro estaba salvajemente caliente y su cuerpo vibró antes las palabras de Natsu.

¡Te equivocas, tengo ropa interior!— dio grandes zancadas hasta quedar frente al chico, aquello era vergonzoso. Vio con sorpresa como el pelirrosa abría una mano y le mostraba la pequeña prenda, quiso que la tierra se la tragara en aquellos momentos. Qué vergüenza.

¿Entonces que son estas…— pero la mano de la rubia golpeó fuertemente su mejilla. —¡¿Qué diablos te sucede?!— era el segundo golpe que le daba, jodida cría.

¡Eres un tonto, un pervertido, ya no te quiero!— el pelirrosa quedó de piedra. Le acababa de gritar y empezaba a llorar e intentaba apartarse las lágrimas de las mejillas inútilmente.

Luce…

¡No te quiero. Eres malo conmigo, crees que soy estúpida!— le reclamaba mientras sollozaba. —Ya no quier…— pero se vio sorprendida cuando el pelirrosa la atrajo contra él y la abrazó. —Nat…su— susurró sorprendida.

Cállate— pidió él mientras la estrechaba contra su cuerpo, abrazándola.

Meneó la cabeza una y otra vez para apartar el sonrojo de sus mejillas tras recordar el sábado por la mañana.

—Hey Lucy— llamaba una chica de cabellos blancos. —Otra vez soñando con Natsu— suspiró. Su amiga estaba perdidamente enamora del Dragneel. —¿Algo nuevo?— preguntó con curiosidad.

—Nosotros…— susurró sonrojada. —…dormimos juntos— escondió el rostro entre las manos, meneando la cabeza de un lado a otro.

—¡¿Qué?!— gritó sin creerlo. —¡No puede ser posible!— siguió chillando.

—No es lo que crees— se defendió rápidamente, sonrojada.

—¿No?— preguntó confundida.

—No, solamente dormimos en la misma cama.

—¡Dios mío, Lucy, no te atrevas a acostarte con Natsu, eso sería muy descabellado— la rubia la miró sin entender. —Sé que Natsu es un buen chico, pero eso no le quita que sea un hombre, no te puedes acostar con él sin casarte, si él obtiene acostarse contigo, no querrá casarse. Es como un regalo, si ya sabes el contenido no lo querrá.

—Natsu se casará conmigo— le aseguró.

—Seamos realista, amiga, Natsu se está siendo el difícil, creo que deberías juntarte con alguien más y darle celos.

—¡Claro que no!— dijo indignada. —No empezaré a salir con alguien más solamente para que Natsu me diga que me ama, no lo voy a lastimar así y no jugaré con los sentimientos de alguien más.

Se había detenido al escuchar la voz de Ángel, para su mala suerte estaba en el mismo salón de clase que él, era amiga de Lucy, pero la rubia era demasiado inocente para ver las verdaderas intenciones de Ángel, sabía claramente las intenciones con las cuales se había acercado a Lucy.

—Pero no te enojes, solamente era una sugerencia— sí, claro, sugerencia, pensó el pelirrosa, era tan hipócrita.

—Pero no me gustan esas sugerencias, son muy feas, Natsu es el único chico que amo, amaré y seré su mujer, solamente suya—Natsu tragó fuerte al escuchar las claras y firmes declaraciones de Lucy. Lucy le ponía los pelos de puntas.

—Si pero…

—Luce— salió de su escondite, acercándose a la mesa donde estaban las chicas. Estaban en la biblioteca. —Ya me voy, vamos— notó la fría mirada que le dedicó Ángel. No iba a dejar a Lucy con aquella arpía

—¿Sucede algo?— preguntó sorprendida. ¿Natsu le estaba pidiendo que se fuera con él? Tenía mucho de no hacerlo.

—Ve por tus cosas, niña, sino te quedarás aquí y no dejaré que me sigas al trabajo— suspiró, se miraron en silencio y le sonrió, vio como la rubia se sonrojó y rápidamente se puso de pie.

—Te veo luego, Ángel— se despidió con una gran sonrisa y se alejó.

—Natsu…— rápidamente la peliblanca se había puesto de pie y acorralado al chico. —Nosotros..— tuvo que alzar un poco los labios para intentar besarlo.

—No te equivoques, no hay nosotros— se separó de ella, ignorándola completamente.

—¿Ahora me dirás que te gusta la princesita?— habló con burla y fastidio.

—Eres tan perra que me sorprendes— dijo cruelmente. —Luce tiene un corazón muy grande para no ver lo perra que eres.

—¿Te gusta? ¿Qué tiene ella que no tenga yo?— quiso saber. ¿Por qué Natsu se tenía que fijar en esa niña desabrida? Lucy era tan tonta, tan estúpida que ni siquiera había notado que le gustaba Natsu, que se moría por él y haría cualquier cosa por tenerlo.

—¿Qué tiene Luce que no tengas tú?— se burló. —Todo, pero si se te molesta que diga eso; inocencia, cosa que nunca tuviste y porque no, es guapa, no, guapa no, es hermosa, la chica más linda de todo el colegio y la más linda para mí— era bueno ver como esa estúpida ardía de rabia al saber que la diferencia de ella con Lucy era como el cielo e infierno.

—Vaya, para ser una chica que no te gusta la has mirado muy bien— dijo con los labios apretados, llena de enojo.

—Que te puedo decir, soy su mejor amigo, la conozco desde pequeña, hasta hemos compartido cama, pero no te equivoques, Luce no me gusta, pero no me tiene que gustar para saber que es mucho más guapa que tú y que cualquier otra chica— apenas terminó de decir aquello giró sobre sus talones para marcharse.

—Estúpida niñata— gruño entre dientes. —No te vas a quedar con él. No lo harás.

—¿Por qué le haces eso a Lucy? Es una buena persona, no lo merese— una chica de cabellos blancos cortos se acercaba, había escuchado la plática.

—¡Hay Yukino, no me vengas con sermones!— la cortó.

—Pero Ángel…— intentó decir.

—Nada, hermanita, deberías preocuparte más por mí, no por esa rubia tonta.

—Lo hago, sé lo mucho que te gusta Natsu, pero él no está interesado en ti— le recordó.

—Ni en ella.

—Pero las cosas con Lucy son diferentes, ella es su amiga, él la quiere, aunque no como novia pero la quiere y sabe que no la soportas, que solamente eres su amiga por conveniencia.

—Mejor cállate, hermanita.

.000….

—Oye, Natsu— el pelirrosa estaba recogiendo una mesa. Ya era hora de cerrar, estaban recogiendo.

—Dime— la rubia prestó atención, esa peliblanca no le gustaba. Habían pasados ya tres semanas de que el pelirrosa viviera solo y trabajara allí.

—Hay una nueva película, me gustaría….

—¡Ni lo sueñes!— Lucy se había puesto de pie y colocado frente a Natsu. —Es mío— le dijo con seriedad. Los presentes guardaron silencio y hasta mostraron sorpresas.

—Yo sól….— intentó decir.

—No me interesa, Natsu será mi esposo y no dejaré que coquetees con él en mis narices, mejor agarra una escoba y a barrer.

—¡¿Pero quién diablos te crees?!— preguntó una indignada Juvia quien salió en defensa de su amiga.

—¿Quién se cree ella para coquetear con mi Natsu en mis narices.

—¿Por qué no mejor te largas de aquí, niñita malcriada?— preguntó la peliazul. —Deberías usar todo el dinero que tienes para comprar modales y dignidad para ver si dejas de arrastrarte por un chico que no te quiere— los presentes miraron a Juvia como si le hubiese salido una segunda cabeza, especialmente el moreno.

La rubia la observó llena de indignación, abrió la boca para decir algo pero nada salió de ésta.

—¡Ya basta!— fue Gray quien habló. —Dejen de molestar a Lucy.

—¡Gray-sama no la defiendas!— le reclamó Juvia.

—¡No te metas con Lucy, Juvia, aprovechas cualquier situación para molestarla!— igualmente le reclamó.

El pelirrosa dejó duramente la bandeja sobre el mostrador, y miró con frialdad a la rubia, las palabras de Lucy habían sido crueles, más sabiendo que él odiaba que tratara a quienes no tenían menos dinero con aquella actitud de superioridad.

—Vete, Luce— fueron las crudas palabras del pelirrosa. —No eres bien recibida aquí.

Sintió las lágrimas quemarles los parpados por las frías palabras de Natsu, las lágrimas empezaron a mojar sus mejillas rápidamente, sin poder evitarlo. Natsu no la quería, no le importaba, se ponía de lado de aquella chica que apenas semanas atrás había conocido.

—L…lo…si…sien…t…to— se disculpó la rubia entre sollozos, hizo una inclinación de cabeza y salió corriendo de allí.

—Sabes lo que pienso— habló una tranquila Erza quien tomaba una taza de té. Los presentes guardaron silencio. —Eres muy duro con ella y no mereces a una chica como Lucy.

El pelirrosa no dijo nada, con los dientes apretados volvió a tomar la bandeja y desapareció por la puerta tras el mostrador, justo en el momento que un cliente tocaba el cristal de la puerta, pues ya estaba cerrada y solamente se podía abrir por dentro. Era un chico de cabellos azules.

—Lo siento, ya cerramos— se disculpó la pelirroja al abrir la puerta.

—Lo siento, me gustaría ver el trasero Dragneel aquí afuera.

—Gray, llama a Natsu, lo buscan— le ordenó la pelirroja. El moreno observó con desconfianza al chico pero hizo lo que Erza le acababa de pedir.

—Jella— dijo el pelirrosa al acercarse.

—¿Podemos hablar?— Natsu asintió saliendo de la lugar.

Apenas pasaron segundos cuando el pelirrosa puso un pie fuera de la tienda cuando el chico de cabellos azules llamado Jellal lo tomó por el cuello de la camisa.

—¿Qué te pasa?— le preguntó el chico separándose de su amigo.

—¿Por qué Lucy estaba corriendo como loca mientras lloraba?— quiso saber.

—¿Dónde está?— quiso saber.

—Mystogan fue tras ella, apenas nos bajábamos del auto cuando la vimos. ¿Qué le hiciste ahora?— quiso saber.

—No le hice nada— se frotó el cabello. —Trató mal a Lisanna, diablos, Jellal, no merecía que la tratara así— le dijo a su amigo, enojado.

—¿No? ¿Entonces Lucy sí merece que la trates mal por defender a una desconocida?— quiso saber.

—No la t…— pero no pudo terminar, sí, la había tratado mal, diablos. Sabía cómo era Lucy, su actitud, ella había vivido rodeada de lujos, sirvientes, Lucy siempre lo hubo tenido todo.

—Te estás comportando como un patán, Natsu, Lucy podrá ser lo que quieras pero es un una chica genial y de buenos sentimientos, lo sabes— eso era lo peor, él sabía que clase de persona era Lucy, tonta y confiada pero era Lucy, incapaz de hacerle daño a cualquiera.

—Diablos— se quitó el delantal, tirándoselo al peliazul y se echó a correr.

—Pero no le dije por dónde se fue— sonrió. Si querías ver a Natsu desesperado solamente tenías que hacerle saber que Lucy no lo estaba pasando bien.

.000….

—Pero puedo caminar— se quejaba en un puchero la rubia.

—Pero estás lloriqueando— dijo tranquilamente el peliazul. —No es como que pesarás mucho, no sé cómo le haces.

—¡No digas esas cosas!— le reclamó sonrojada dándole un pequeño zape.

—¿Sabes lo que creo?— ella no dijo nada, guardó silencio en espera. —Que Natsu tiene miedo de quererte como debe ser, creo que es un gato asustado— la rubia no dijo nada, solamente rodeó al chico del cuello y hundió el rostro entre su espalda. —You are a good girl Lucy.

—No me trates como cachorro— infló las mejillas.

—Luce…— tomó unas bocanadas de aire al detenerse frente a los chicos. Mystogan traía a la rubia en la espalda. —¿Qué sucedió?— cuando el peliazul dejó en el suelo a la rubia quiso acercarse pero ella retrocedió.

—¿Qué quieres?— se cruzó de brazos.

—¿Cómo qué quiero? Saliste corriendo, tonta, me preocupé— ella salía corriendo como loca y él era quien se preocupaba.

—¿Y eso a ti que te importa? Vete con tu nueva amiga.

—¿Puedes dejar de actuar como una mocosa?— le preguntó. —Me preocupo por ti, tonta— sin importarle que ella quisiera alejarse, se le acercó.

Mystogan observaba todo en silencio, Natsu y Lucy si sabían como dar un espectáculo.

—Eres una tonta, Luce, nunca dudes de que me preocupo por ti. Mierda, ni siquiera tengo porqué darte explic…— pero la rubia lo hubo abrazado, hundiendo su rostro entre su pecho.

—Te amo, Natsu— susurró. El pelirrosa la rodeó con los brazos, apretándola contra él, apoyó la barbilla contra su cabeza, su verde mirada se encontró con la de su amigo quien sonreía ante la escena.

Eres una tonta, Luce, pero eres mi pequeña tonta— fueron los pensamientos del pelirrosa.

Continuará


Qué bueno que les haya gustado el capítulo, están hermosos vuestros comentarios, muchísimas gracias,

Oh Dios! Me encantó el capítulo del anime, mejoró mucho el diseño, y la imagen al final de Lucy, se ve hermosa, preciosa y me recordó mucho al dibujo de Mashima, y sí, Lucy es mi chica favorita en FT xDDD.

¿Igneel y Jude son malos?

No, no lo son. Son hombres sabios quienes quieren juntar a sus hijos porque según ellos son el uno para el otro.

¿Lucy se alejará de Natsu?

Chicas, vamos apenas por el capítulo cuatro, no puedo dar detalles

¿Natsu será bueno con Lucy?

Yo creo que él es bueno a su manera.

¿Lisanna como rival?

Mmm Lucy no es la única interesada en Natsu, pero si es la única que tiene sentimientos puros hacia él, aún no podría decir quien es la rival de nuestra rubia.

¿Dónde está el rival de Natsu?

Seguro se lo preguntan. Tengo algo en la mente que me pone como loca cuando lo imagino *O*

LucyDragneel: Hola guapa, te digo, imaginación siempre hay, lo que no siempre hay son deseos de escribir, porque eso me sucede a cada rato, buenas ideas pero a la hora de querer escribirlas no tengo deseos. Lo mejor para esto es hablar ideas con alguna amiga que tenga interés en lo que escribes o vayas a escribir.

Gracias por vuestros lindos reviews, espero que les guste este capítulo y lo disfruten.