Bueno aquí estamos con otro capítulo, espero que les guste.
Capítulo 4 Promesas
Anna daba brincos de alergia con rumbo a su cuarto, saludando a todo sirviente que encontraba en el camino, todavía no podía creer lo que había pasado, su Elsa, su amada hermana, su rubia platinada la amaba tanto como ella la amaba, en ese momento ella era la mujer más feliz de la tierra, Anna se miró en el espejo y logro ver una marca en su cuello.
Anna: que, que es esto?
Lo que la joven pelirroja estaba viendo no era más que una marca de amor que le había dejado su hermana (en México lo llamamos chupetón).
Anna: (completamente sonrojada recordando como Elsa se lo había echo) "como lo cubro, hoy es esa dichosa reunión con los reyes de las islas del sur, no, espera, no lo cubriré, de esa manera ellos sabrán que tengo a alguien que me ama y así desistirían de esa loca idea"
La joven princesa comenzó a vestirse y en pocos minutos ya estaba lista para bajar y desayunar con su hermana.
Mientras tanto Elsa realizo uno de sus vestidos con sus poderes, se sentó frente a su tocador para arreglarse el cabello, mientras lo hacía, recordaba la hermosa noche que había pasado con su amada, pero algo que no había contemplado sucedió, el vestido de un momento a otro se derritió.
Elsa: que! como?, parece que no podre estar calmada, será mejor que use uno de mis antiguos vestidos.
Aunque le tomo un poco más tiempo del que esperaba la joven reina ya estaba lista y en camino al comedor, tanto Elsa como Anna tenían una enorme sonrisa en sus rostros que reflejaba lo felices que estaban en esos momentos.
En la cocina del castillo.
Sirvienta 1: viste, la princesa está más radiante y feliz que nunca.
Sirvienta 2: me pregunto dónde estaba que nadie la podía encontrar?
Sirvienta 3: (casi susurrando) pues yo sé con quién paso la noche!
Sirvienta 1 y 2: con quién?
Sirvienta 3: con la reina Elsa!
Sirvienta 1: bueno eso no es raro, son hermanas y después de pasar tantos años alejadas es normal que quieren pasar más tiempo juntas.
Sirvienta 2: eso es cierto, seguramente tuvieron una pijamada y se la pasaron toda la noche hablando de cosas y contando historias de terror cono dos adolescentes.
Asintieron las tres sirvientas sin dejar de preparar el desayuno.
Sirvienta 3: entonces… porque la ropa de ambas estaba tirada por toda la habitación?, además las dos estaban completamente despeinadas y muy abrazaditas.
Sirvientas 1 y 2: QUUUEEEEE!.
Sirvienta 3: así como lo oyen, cuando fui a decirle a Gerda que la princesa no estaba en las caballerizas, pude ver dentro del cuarto de la reina y lo vi todo, para mí que ya son "novias".
Las dos jóvenes sirvientas con los ojos maravillados no podían creer lo que sus oídos escuchaba, la reina y la princesa, juntas, como amantes, era algo que había pasado por sus mentes y se había comentado en el castillo algunas veces debido a las miradas de amor que ambas se dirigían cuidadosamente, pero, de los chismes que surgían en el castillo y en el pueblo a que en verdad fuera una realidad parecía algo imposible.
Gerda: (apareciendo atrás de las jóvenes chismosas XD) y si así fuera cuál sería el problema?
Las tres jóvenes dieron un salto del susto que Gerda les había provocado, ninguna se había esperado que Gerda las oyese chismorrear sobre la reina y la princesa.
Sirvienta 2: no, no, ningún problema, verdad?
Sirvienta 3: claro, de echo por lo que se Arendelle es uno de los reinos que más abierto está a esas relaciones.
Sirvienta 2: si, si, por lo que se, en pocos reinos ese tipo de parejas puede adoptar y Arendelle fue el primero en darles ese derecho a las parejas... bueno… parejas gay.
Sirvienta 1: además la reina Elsa y la princesa Anna se ven muy bien juntas, creo que serían una linda pareja.
Sirvientas 2 y 3: si, si, se ve que se quieren mucho.
Sirvienta 1: además la princesa ya arriesgo su vida por la reina al protegerla del príncipe ese de las islas del sur.
Las tres sirvientas asintieron con cierto nerviosismo.
Gerda: me complace saber que ese tipo de relación no le molesta, pero les quiero advertir que los reyes que vienen hoy son los padres del tal "Hans", así que no quiero que estén haciendo comentarios despectivos hacia él o las islas del sur, la situación ya es de por si complicada como para que los reyes se dejen llevar por las habladurías de las sirvientas del catillo, además no quiero que estén comentando de la relación de la reina y la princesa, cuando ellas estén listas para contárselo al reino, lo aran, así que no quiero chismes sobre esto en el castillo, ni el pueblo, entendieron!.
Sirvientas 1, 2 y 3: si entendimos!
Gerda: ok, ahora vallan y preparen todo para el desayuno, que la reina y la princesa no tardan en bajar.
Las tres sirvientas empezaron a llevar la vajilla para que la reina y la princesa pudieran tomar su desayuno, mientras que se miraban de forma picara con la revelación que Gerda inconscientemente les había hecho, las tres pensaron lo mismo casi como por arte de magia "la reina Elsa y la princesa Anna son AMANTES!" .
Kai: sabes que acabas de confirmar sus sospechas, verdad?
Gerda: de todas formas no es como si Elsa o Anna fueran muy discretas.
Kai: es verdad, era tan obvio que me sorprendía que no se hubieran declarado hasta ahora.
Gerda: (con una sonrisa en su rostro) ambas se veían muy felices cuando las descubrí en la habitación de Elsa.
Kai: (sonriendo también) me alegro, espero que al fin sean felices, ambas se lo merecen.
Gerda: es verdad ya han sufrido lo suficiente, bueno, iré a avisarle a la reina que el desayuno está listo.
Kai: espera iré yo, quiero ver lo feliz que esta Elsa.
En el comedor
Elsa entra al comedor con una enorme sonrisa, se dirige hacia una de las sirvientas que se encuentra parada cerca de la silla que normalmente ella usa para sentarse.
Elsa: podrías traerme algo de café… no espera mejor que sea chocolate caliente.
Sirvienta 1: enseguida su majestad.
Cuando se sentó vio que los cubiertos de Anna se encontraban al otro lado de la mesa, una mesa que no era demasiado larga pero en ese momento a Elsa le pareció que esta media uno o dos kilómetros.
Elsa: disculpa (dirigiéndose a otra de las sirvientas que estaba en la habitación), por favor cambien el asiento de la princesa aquí a mi derecha.
Elsa no vio como las dos sirvientas se dieron una miradas de complicidad, esto y lo que Gerda había dicho solamente confirmaba las sospechas de las jóvenes.
Sirvienta 1: aquí está su chocolate majestad, gusta que le sirvamos el desayuno?.
Elsa: gracias, pero esperare a mi hermana.
Elsa apenas le había dado unos pocos tragos su bebida cuando logro escuchar a lo lejos, como una escandalosa Anna iba corriendo por los pasillos, saltando y cantando.
Anna: (abriendo las puertas de un golpe y cantando) Pues, finalmente y como nunca
Sola no estoy!
Elsa: jajaja… (soltando una carcajada).
Anna: Elsa no te reías!
Elsa: perdón, perdón, perdón, es que te ves muy linda así de feliz, ven siéntate hay que desayunar.
Anna vio como Elsa le señalaba la silla que estaba a su derecha, aunque después del coronamiento de Elsa, ella y Anna se habían vuelto más cercanas, cuando comían siempre estaban en ambos extremos de la mesa, a Anna no le había molestado porque así podía admirar a su querida Elsa, pero el hecho de que Elsa allá cambiado el lugar de Anna para situarla a su derecha era como un sueño, en ese momento Anna comenzó a recordar la noche que habían pasado y lo único que logro con ese fue sonrojarse completamente.
Anna: (mirando la suelo de la vergüenza) heee… si, voy, gracias.
Elsa: Anna que es eso que tienes en al cuello?
Anna: (tomando asiento) bueno tu deberías de saberlo, tú me lo hiciste!
Elsa: que, de verdad, perdón, yo este…
Anna: tranquila no te estoy culpando de nada, además quisiera que me hicieras más.
Con esas palabras Elsa se puso completamente ruborizada y dada su piel blanca este rubor era más notorio.
El desayuno transcurrió normalmente, con pequeñas conversaciones, como el clima, los habitantes de Arendelle, las locuras de Olaf y Sven, nada de importancia hasta que Elsa recordó una carta, que contenía cierta invitación.
Elsa: Anna, se me había pasado decirte, pero ayer por la mañana llego una carta muy importante.
Anna: y de que trataba?
Elsa: era una invitación para el cumpleaños de nuestra prima Rapunzel.
Anna: Punzy, Punzy, recuerda que dijo que así le dijéramos.
Elsa: (con una sonrisa) ok, al parecer será dentro de unos meses y quiere que asistamos.
Anna: vamos a ir verdad?
Elsa: claro que vamos a ir, de hecho estaba pensando que sería bueno que lleváramos a Olaf y a Kristoff.
Anna: bueno, no es que no los quiera llevar, pero ya sabes lo travieso que es Olaf, y de seguro que más de una persona se asustara al ver a una muñeco de nieve caminar y hablar.
Elsa: no creo que se asusten, con eso de que todos aceptaron los poderes mágicos que tiene el cabello de Punzy y por lo de las travesuras, por eso quiero que Kristoff nos acompañe, así tú y yo pasaremos más tiempo juntas.
Anna: (un poco sonrojada) en verdad quieres pasar tiempo con migo, digo, de seguro habrá un montón de reyes y duques que querrán hablar con la reina de Arendelle.
Elsa: tienes razón muchos por miedo o por curiosidad querrán hablar con migo, pero, escúchame bien, pero ya veré como hacerle para pasar tiempo con tigo, así tenga que congelarlos a todos.
Anna: jajaja… no será necesario, te prometo que no me separare de ti, así estalle una guerra o el fin del mundo, yo no me apartare de tu lado.
Elsa: lo prometes?
Anna: lo prometo!
Y con una mirada tierna y tomadas de las manos se hicieron una promesa que las hacía muy felices, pero en un futuro esa promesa pondría a prueba sus corazones.
Anna: como a que hora llegaran los Reyes?
Elsa: deberían de llegar en unas dos o tres horas, que quieres hacer hasta entonces?
Anna: la verdad no sé, que tal se la pasamos en tu despacho, quisiera estar a solas contigo un rato (completamente roja).
Elsa: me parece bien, vamos.
Elsa extendió la mano para que Anna la tomara, ambas salieron del comedor caminando despacio pero la sonrisa que ambas tenían mostraba lo felices que eran, ambas entraron al despacho, un despacho al que Anna casi no entraba porque le traía recuerdo de cuando Elsa no salía de su habitación y ella estaba mucho tiempo sola.
Elsa: que pasa, estas más callada que de costumbre?
Anna: es que este despacho casi siempre estuvo cerrado aún después de tu coronación, yo no me atrevía a entrar tan fácilmente.
Elsa: (sentándose en uno sofá que estaban enfrente de la chimenea) bueno, eso tiene que cambiar, sabes que dirijo a un país entero y que pasare un buen tiempo dentro de estas cuatro paredes, así que, si quieres pasar más tiempo con migo tendrás que acostumbrarte a esta habitación.
Anna: solo si tu prometes que pasaras más tiempo con migo haya afuera!
Elsa: lo prometo, ahora ven y siéntate aquí!
Elsa señalo sus piernas dándole a entender a Anna lo que en verdad quería, Anna sin decir ni una sola palabra obedeció a la reina y tomo asiento justamente en las piernas de la rubia, haciendo que ambas se sonrojaran un poco.
Sin dejar que Anna dijera ni una sola palabra Elsa beso los labios de la pelirroja, Anna se dejó llevar por el placer que eso le provocaba y ambas comenzaron a juguetear con la lengua de la otra, pudieron ser solamente 10 minutos o varias horas pero ninguna de las dos quería detenerse, por desgracia para ambas Kai toco la puerta.
Kai: disculpen sus majestades pero parece que el barco de los reyes de las isla del sur esta arribando al puerto.
Elsa rompiendo el beso pero sin dejar que Anna se separase de ella.
Elsa: de acuerdo Kai, estaremos listas para cuando lleguen.
Anna: Elsa que pasa si Kai nos ve.
Elsa: tranquila ya sabes que es de toda nuestra confianza al igual que Gerda, no dirá nada, además no quiero sepárame de ti ni un momento.
Elsa continuo con los besos, pero Anna la detuvo (después de unos momentos claro)
Anna: Elsa, ya, que los reyes estarán aquí en el castillo en cualquier momento y tenemos que salir a recibirlos.
Elsa: quien diría que serias tan responsable mi pequeña pelirroja.
Anna: no es tanto eso, es que, entre más rápido los atendamos, más rápido se irán y podremos hacer nuestras "cosas".
Elsa: creo que podría acostumbrarme a esto.
Anna: pues más vale que te acostumbres, porque planeo está aquí con tigo por mucho tiempo!
Elsa y Anna estaban en las puertas del catillo, una carrosa demasiado extravagante se acercaba.
Anna: Elsa esa es la carrosa que enviaste a recibirlos, no crees que es un poco extravagante?
Elsa: esa carrosa no es nuestra, parece que la trajera ellos, y si es demasiado extravagante.
Anna: creo que esto será más difícil de lo que pensaba.
Elsa: recuerda que según los rumores el rey tiene un enorme ego y siempre trata de conseguir lo que quiere sin importar a quien pisotee en el camino.
La carrosa se detuvo frente al castillo y de ella bajaron cuatro personas, los trajes del rey y de los príncipes estaban llenos de detalles absurdos, muy extravagantes, incluso la forma en la que caminaba denotaba lo presumidos que eran, pero la reina a pesar que su vestido era extravagante su semblante hacía notar que estaba triste, cuando los ojos de la reina de las islas del sur y Anna se encontraron, Anna casi podía jurar que la reina le tenía lastima, casi como si supiera que Anna estaba a punto de entrar a un infierno.
Elsa: buenas tardes y bienvenidos a Arendelle, espero que haya tenido un buen viaje.
Albert: buenas tardes reina Elsa, déjeme presentarle a mi familia, mi esposa Erika y mis hijos Frederick y Gilbert.
Elsa: mucho gusto ella es mi hermana Anna.
Buen es todo por esta semana, les comento que estoy trabajando en otras dos historias, también de Frozen, pronto las publicare, pero creo que tardare un poco más de lo esperado, el mundial me está consumiendo más tiempo del que esperaba
FanTD97: esa escena ya está considerada en la historia pero será mucho más adelante.
Gracias por lo reviews y no vemos hasta la próxima semana
